Al nacer, los neonatos inician procesos fisiológicos que facilitan su adaptación del medio intrauterino al medio extrauterino. Los instantes iniciales tras el nacimiento son, pues, decisivos en la supervivencia de los neonato, así como, la actuación de los profesionales sanitarios.
La atención inmediata debe favorecer la adaptación del recién nacido a la vida extrauterina, evitar intervenciones innecesarias y proteger la interacción temprana entre la madre, el padre y el bebé. La gran mayoría de los recién nacidos de término son vigorosos al nacer y requieren sólo vigilancia durante su transición, que efectuarán sin problema.
Organización de la atención neonatal
En nuestro país, el 98% de los niños nacen en Instituciones, tanto públicas como privadas, por lo que la atención del Recién Nacido (RN) se desarrolla en cuatro Sectores fundamentales:
- El Sector de Recepción y Reanimación, que se encuentra dentro del Centro Obstétrico y en el que se asiste a TODOS los niños que nacen en la Institución.
- El Sector de Internación Conjunta Madre-Hijo (Rooming-In), donde se internan y controlan todos los RN NORMALES, que son la gran mayoría.
- El Sector de Internación Neonatológica, donde se asiste a los RN Patológicos y también los recién nacidos en los cuales es necesario anticiparse a problemas clínicos (Recién Nacido de riesgo).
- Los Consultorios de Seguimiento, donde se realiza el control postalta de los RN normales y los seguimientos especializados de los RN patológicos.
La Unidad Neonatal se define como la unidad clínica pediátrica que ofrece la cobertura asistencial de los pacientes neonatales y la asistencia y reanimación en la sala de partos y quirófano. El paciente neonatal abarca desde el naciemiento hasta los 28 días de vida.
La Unidad de neonatología es una unidad integrada en el Servicio de Pediatría, y con una estrecha relación con el Servicio de Obstetricia. El Servicio de Pediatría cuenta con prácticamente todas las subespecialidades pediátricas que prestan apoyo a la labor asistencial de la Unidad Neonatal, tales como Cardiología Pediátrica, Neuropediatría, Endocrinología Pediátrica, Neumología pediátrica, Gastroenterología pediátrica y nutrición, etc.
En la Unidad seguimos una política de puertas abiertas e implicación de la familia en el cuidado y la recuperación de los neonatos.
Preparación de la sala de parto
Se empieza por conocer la historia materna, embarazos anteriores (si los hay) y los detalles del actual hasta el momento del trabajo de parto.
Es necesario que el pediatra tenga todo el equipo necesario para brindar una reanimación avanzada, aunque no haya antecedentes maternos o perinatales de riesgo, pues en el último minuto puede surgir una complicación.
Antes del nacimiento deberá acomodarse todo el material bajo la fuente de calor radiante; es responsabilidad del médico verificar que todo el equipo esté presente y en buenas condiciones.
El pediatra deberá vestirse con ropa estéril para acercarse al ambiente donde nacerá el bebé, ya sea parto o cesárea.
En cada nacimiento deberá estar presente personal adecuadamente capacitado y entrenado.
- que sepa lo que debe hacerse
- que sea capaz de hacerlo
Se debe trabajar en conjunto, como un equipo coordinado. La reanimación debe iniciarse rápidamente. Las demoras de cualquier origen aumentan la probabilidad de lesiones graves en distintos órganos y dificultan el logro de una reanimación exitosa.
Frente a la posibilidad del nacimiento de un neonato de riesgo se avisará al personal más entrenado en reanimación y a, por lo menos, un asistente.
Se efectuará el lavado de manos y la vestimenta adecuada: camisolín estéril, gorro, barbijo y botas. Es aconsejable usar guantes estériles descartables o reesterilizables.
En caso de madres HIV positivas o con serología desconocida, agregar protectores oculares y delantal plástico debajo del de tela.
Control de la temperatura
Se encenderá la fuente de calor radiante sobre la mesada de reanimación o cuna térmica de manera que la temperatura sobre la misma sea de 37º C.
En el área de Recepción/Reanimación la temperatura ambiental será de 28ºC. Se verificará la temperatura de Sala de Partos o quirófano que deberá estar por encima de los 24º C.
Se debe evitar especialmente la hipotermia del recién nacido, pero tener en cuenta que se debe evitar la hipertermia ya que se asocia con depresión respiratoria.
El secado completo del recién nacido ayudará a mantener su temperatura y, además, estimulará la respiración.
Equipamiento para la reanimación
A la verificación y control de los equipos, se debe agregar la preparación de los sistemas de aspiración, conexión de sondas, instalación de tubuladuras de oxígeno, encendido del laringoscopio, etc.
| Área | Elementos y equipos |
|---|---|
| Aspiración | pera de goma, aspirador mecánico y tubos, sondas de aspiración 5 ó 6 F, 8 F y 10 ó 12 F, SNG 8F, jeringa de 20 ml y dispositivo para aspiración de meconio |
| Ventilación | Bolsa neonatal con válvula de liberación de presión, o manómetro que suministre O2 90-100%, máscaras tamaño para RN y prematuros, oxígeno con medidor de flujo y tubuladuras |
| Intubación | Laringoscopio hoja recta Nº 0 y Nº 1, focos y baterías de repuesto, tubos endotraqueales 2,5; 3; 3,5 y 4 mm, estilete, tijeras y cinta adhesiva |
| Medicaciones | Adrenalina, solución fisiológica o Ringer Lactato, bicarbonato de sodio al 4,2%, naloxona y dextrosa al 10% |
| Material general | Fuente de calor radiante, superficie de reanimación firme y acolchada, reloj o cronómetro, ropa blanca calentada, estetoscopio, cánulas orofaríngeas, monitor cardíaco y/o oxímetro de pulso |
Evaluación inicial del recién nacido
En una evaluación rápida, el pediatra debe preguntarse si el neonato es de término, está respirando y si tiene buen tono muscular; en caso de responder afirmativamente a las tres interrogantes se requiere sólo la atención de rutina.
Durante los primeros segundos de vida del recién nacido se observará la respiración del neonato, vigilando los sonidos y movimiento toracoabdominales para verificar que la respiración se da de forma fácil y tranquila.
Mientras se está pinzando y cortando el cordón se procede a realizar la evaluación inicial del niño por observación:
- ¿Hay líquido amniótico meconial?
- ¿Respira o llora?
- ¿Buen tono muscular?
- ¿Coloración rosada?
- ¿Gestación a término?
Se pueden dar dos situaciones:
Recién nacido vigoroso
No hay líquido amniótico meconial, es un recién nacido de término que llora en forma enérgica o respira espontáneamente, esta rosado, con buen tono muscular y la Frecuencia Cardiaca (FC) es más de 100 latidos por minuto.
Esta se toma por palpación o visualización del cordón umbilical.
Los cuidados rutinarios continuaran en aquellos bebés que estén llorando, como síntoma de buena salud.
Se lo seca con la compresa /toalla y se cambia esta húmeda por otra seca preferentemente precalentada y limpia.
No es necesario aspirar secreciones en un RN vigoroso, que por definición respira espontáneamente y/o llora, ya que no hay evidencias que sustenten esta práctica. Sólo se aspirará de ser necesario por gran cantidad de secreciones.
Recién nacido deprimido o que requiere procedimientos especiales
Hay líquido amniótico meconial, o está en apnea, o realiza esfuerzos respiratorios débiles e inefectivos y/o la FC es menor de 100 x´, o esta cianótico o hipotónico o es un recién nacido prematuro.
En caso de observar meconio en el líquido amniótico neonatal se procederá, con determinación, a la desobstrucción de las vías respiratorias para evitar la aspiración y contacto del meconio con los pulmones del paciente.
En este caso se lo traslada inmediatamente al área de reanimación donde se colocará al niño sobre una mesada acondicionada para tal fin o una servocuna. (Evaluar riesgo de caídas del niño).
Contacto piel con piel y prevención de la hipotermia
Nada más nacer pondrán al bebé sobre ti, piel con piel, para evitar la pérdida de calor, cubierto con una toalla o manta, puede ponérsele un gorro de algodón si la madre lo desea.
El neonato puede colocarse boca abajo en el abdomen o en el pecho de la madre, allí aspirarse si fuera necesario, secarse, retirar el campo húmedo y cubrirse la parte posterior que no queda en contacto directo con la madre.
El contacto de la madre con la piel del neonato en forma temprana se ha relacionado con una serie de beneficios como una mayor duración de lactancia materna, disminución en el llanto del niño, mejor estabilidad cardio-rrespiratoria e incremento en la temperatura corporal.

Si el bebé está bien y la adaptación a la vida fuera del útero es buena, podrá quedarse encima de su madre y donde se le podrán realizar los primeros cuidados y dejar para más tarde el resto de procedimientos rutinarios.
En todos los casos la no separación y el método canguro son especialmente beneficiosos.
Cuidar la unidad madre- bebé ayuda a calmar al bebé y a iniciar el vínculo entre ambos.
Se entrega a la madre, permaneciendo en sus brazos unos minutos estimulando la interacción entre ambos y del padre, que idealmente debe estar presente. Si es posible realizar la primera puesta al pecho.
Mientras esto sucede se continúa la observación del niño. Recién después se traslada a la mesa de recepción /reanimación donde se realizan los procedimientos de rutina.
Atención tras una cesárea
En caso de que el nacimiento del bebé sea por cesárea la indicación es la misma que cuando el bebé nace por via vaginal: piel con piel inmediato tras la extracción o salida del bebé.
En una cesárea sin complicaciones la madre puede dar la primera comenzar a dar el pecho en el mismo quirófano, si quiere.
Todavía en la mayoría de los hospitales se tiende a separar al bebé de su madre y llevar a la madre a una sala de "reanimación", especialmente si la cesárea se realizó en el bloque quirúrgico central del centro y no en el área de maternidad.
Es uno de los casos en los que se producen separaciones más prolongadas y con peores consecuencias emocionales y de salud para ambos.
El tiempo de permanencia en la sala de reanimación varía de un hospital a otro, pudiendo llegar a 24h en los casos más extremos.
Algunos centros han tomado la iniciativa de ofrecer al padre la posibilidad de realizar el piel con piel con su bebé, lo cual es una novedad, pero en muchos de estos casos, la madre sí podría estar con su hijo sin problema alguno.
Atención durante el primer minuto de vida
La estrategia del minuto de oro contempla una secuencia lógica de intervenciones durante el primer minuto de vida de un recién nacido con la finalidad de cubrir todas sus necesidades y facilitar su atención.
La estrategia del minuto de oro busca estandarizar una serie de procedimientos, inmediatamente después del nacimiento, para hacer frente a los segundos críticos para la supervivencia inmediata y a largo plazo del recién nacido.
Los profesionales que intervengan durante el procedimiento deben de tener las destrezas y conocimientos necesarios para llevar a cabo la atención del paciente en los primeros minutos de vida.
Estos, además, asegurarán que la transición entre el entorno intrauterino y extrauterino sea lo más delicada posible con el objetivo de facilitar la adaptación.
Pasos iniciales en un recién nacido que necesita ayuda
Los pasos iniciales no deben demorarse más de 30 segundos:
- Suministrar calor: colocar al RN debajo de la fuente de calor radiante preencendida y remover la compresa húmeda, colocando una seca y al niño con la cabeza hacia al operador principal y en decúbito dorsal.
- Posicionar y despejar la vía aérea: posicionar la cabeza con cuello ligeramente extendido, para evitar que se acode la vía aérea.
- Aspirar suavemente, primero la boca y luego la nariz para liberar de secreciones.
- Secar el cuerpo y la cabeza del niño.
- Si a pesar del secado y la aspiración el niño continúa en apnea, estimularlo suavemente.
Para mejorar la apertura de las vías respiratorias se acomodará la cabeza del bebé para que el cuello quede ligeramente extendió.
Frotar suavemente la espalda puede ayudar a la aparición de la respiración. Esta estimulación debe de ser corta, ya que, antes del primer minuto de vida se deberá haber: secado, despejado las vías aéreas y estimulado al neonato.
Se seca el cuerpo y la cabeza del niño y si a pesar del secado y la aspiración (que proveen estimulación) el niño continúa en apnea, se palmean las plantas de los pies, o se percuten los talones o se masajea suavemente la espalda.
Estas maniobras sólo se realizan, como máximo, dos veces. Una estimulación demasiado vigorosa no ayuda y puede causar lesiones. No se debe sacudir al niño.
Para estimular al niño no se debe golpear la espalda, comprimir la caja torácica, forzar las piernas sobre el abdomen, dilatar el esfínter anal o colocar compresas frías o calientes.
Estas acciones pueden producir fracturas, neumotórax, ruptura de hígado o bazo, hemorragias, quemaduras, hipo o hipertermia, etc.
Continuar la estimulación táctil si el recién nacido no esta respirando es perder tiempo valioso.
Reanimación cardiopulmonar neonatal
Si no se produce mejoría se iniciará la reanimación cardiopulmonar.
Recordar los pasos básicos:
- Vía aérea permeable.
- Iniciar respiración.
- Mantener circulación.
- Drogas.
Sólo utilizar medicamentos cuando se cumplieron efectivamente los pasos anteriores.
La Reanimación se basa en la evaluación permanente, integrada y simultánea de tres parámetros:
- Respiración.
- Frecuencia Cardíaca.
- Color.
Esta evaluación permitirá decidir acciones, cuyos efectos serán a su vez reevaluados de acuerdo con las respuestas del RN.
Verificar el correcto posicionamiento del bebé: posición decúbito supino con la cabeza en posición neutra, manteniendo las vías respiratorias abiertas.
La mascarilla tiene que ser del tamaño adecuado al RN o prematuro (redonda y transparente preferentemente).
Es imprescindible realizar buen sellado de nariz y boca, sujetándola en forma de C con los dedos pulgar e índice.
La puntuación de APGAR no es útil para determinar cuándo iniciar la Reanimación ni para decidir las acciones a realizar. Sólo permite evaluar la efectividad de la misma.
Test de Apgar
Es un examen rápido, no invasivo, que se realiza al primer y quinto minuto después del nacimiento para valorar el estado general del bebé.
La puntuación al primer minuto evalúa la tolerancia del recién nacido al proceso del nacimiento y su posible sufrimiento, mientras que la puntuación obtenida a los 5 minutos evalúa el nivel de adaptabilidad del recién nacido al medio ambiente y su capacidad de recuperación.
Al minuto y a los cinco minutos de vida se realiza la valoración de Apgar y se considera normal un puntaje de 7 o más.
Los únicos procedimientos necesarios y que se pueden realizar durante el piel con piel, son el test de Apgar y la identificación, pudiendo posponer para más tarde el resto.
Pinzamiento e identificación del cordón
Existe evidencia de que en un neonato de término sin complicaciones, el pinzamiento del cordón posterior al minuto de vida puede traer beneficios.
En el caso de observar que el bebé evoluciona con normalidad, se recomienda el pinzamiento tardío del cordón umbilical.
Antes de trasladar al recién nacido al área de ventilación, previamente preparada, se deberá pinzar el cordón umbilical.
El cordón umbilical debe ser ligado a dos centímetros de la piel, en condiciones de esterilidad, ya sea con cinta o pinza.
Nada más nacer el niño, se separa la pulsera identificativa correspondiente al bebé y se le coloca inmediatamente en el tobillo en presencia de la madre, al igual que ocurre con el fragmento destinado a la pinza del cordón umbilical.
Siempre se identificará al bebé antes de salir de la sala de nacimiento, preferentemente con dos pulseras, anotando los datos de la madre, del bebé y los del nacimiento.
Exploración física y somatometría
Posteriormente debe realizarse una exploración física minuciosa con el objetivo de identificar malformaciones; en particular deben revisarse permeabilidad de coanas, esófago y ano.
La introducción de una sonda por la nariz y la boca hasta el esófago y también por el ano para comprobar que los orificios están abiertos y que no hay una malformación es una práctica no exenta de riesgo y puede resultar muy dolorosa.
Además, se realiza la somatometría (peso, talla y perímetro cefálico como mínimo).
Se realizan las medidas de la talla, el peso y el perímetro craneal del bebé, para valorar si estas medidas están dentro de las esperadas, se utilizan unas tablas o gráficos donde están representados los valores de la población normal.
El bebé puede ser pesado y medido sin prisas, durante las primeras 24 horas de vida, aunque en la mayoría de los centros hospitalarios suele hacerse a los pocos minutos de nacer.
Pero esto es un dato que se puede retrasar.
Debe calcularse la edad gestacional de acuerdo con los datos disponibles (fecha de última menstruación, ultrasonidos obstétricos o datos de madurez física a la exploración mediante la escala de Capurro).
Una vez calculada la edad gestacional se evaluará el crecimiento intrauterino para la edad gestacional.
En el expediente clínico se consignarán los principales datos de la historia materna y gestacionales; curso perinatal, exploración física, valoraciones y somatometría.
Se imprime la huella plantar en el expediente del menor y certificado de nacimiento, que debe llenarse el día del nacimiento.
Profilaxis y cuidados preventivos
Vitamina K
Para evitar la enfermedad hemorrágica neonatal se recomienda la administración de vitamina K en las primeras dos-cuatro horas de vida.
No es recomendable el retraso de la mencionada administración más allá de las seis a doce horas de vida.
Se debe indicar vitamina K, 1 mg intramuscular (muslo) para prevenir enfermedad hemorrágica del recién nacido.
Profilaxis oftálmica
Se indican dos gotas de antibiótico, generalmente tobramicina o cloranfenicol, en cada ojo, independientemente de la vía de nacimiento, para prevenir conjuntivitis.
Vacunación
En España, en la mayoría de las Comunidades Autónomas, es habitual poner la vacuna de la hepatitis B a todos los recién nacidos, sin solicitar consentimiento previo a los padres.
La decisión de hacerlo debe ser tomada por los padres.
La Cartilla Nacional de Vacunación incluye la BCG y la vacuna contra hepatitis B al nacimiento.
Pruebas de cribado
Actualmente es una necesidad verificar la audición del neonato antes del egreso.
El tamiz de cardiopatía crítica permitirá detectar algunas de las malformaciones cardiacas ocultas más frecuentes.
Se debe realizar una determinación de bilirrubina transcutánea antes del egreso y analizar el riesgo de hiperbilirrubinemia intensa con las curvas de Buthani.
De acuerdo con el riesgo, se toma muestra sanguínea, se cita para nueva determinación transcutánea o se dan sólo indicaciones sobre signos de alarma.
A partir de las 48 horas del nacimiento, se extrae una pequeña muestra de sangre (generalmente del talón, porque se obtiene más fácilmente) que se analiza en un laboratorio centralizado en cada comunidad autónoma.
Mediante este sencillo análisis se pueden diagnosticar hasta 19 enfermedades metabólicas al recién nacido.
Hasta hace muy poco era necesario realizar dos extracciones, una a las 48 horas y otra pasado el 5º día de vida del niño.
Se deberá tomar la muestra de talón al menos 48 horas después del nacimiento. Si el neonato egresa antes deberá citarse a los padres para que acudan a toma de la muestra 48 a 72 horas después.
El tamizado oftalmológico puede realizarse desde el nacimiento hasta la cuarta semana, dependiendo de la edad gestacional y de los factores de riesgo.
Pruebas en situaciones especiales
En situaciones especiales se tomarán productos sanguíneos, por ejemplo: grupo sanguíneo, Rh y Coombs cuando la madre sea Rh negativo; glucosa semicuantitativa en neonatos de bajo peso, macrosómicos o hijos de madre con diabetes.
Lactancia materna y primera toma
El objetivo de la atención inmediata incluye apoyar el inicio de la lactancia precoz en la primera hora de vida.
En una cesárea sin complicaciones la madre puede dar la primera comenzar a dar el pecho en el mismo quirófano, si quiere.
Somos conscientes de la importancia de la Lactancia materna y sus múltiples ventajas.
En los recién nacidos que presentan alguna patología la lactancia materna supone un valor añadido a los cuidados que podamos proporcionar los sanitarios.
La lactancia materna refuerza el vínculo madre-hijo y genera un aumento de la confianza de los padres en su labor de cuidadores del recién nacido.
Tu leche es parte de su tratamiento.
El médico responsable os informará, en función de la situación de vuestro hijo, de si es posible iniciar la alimentación y de qué forma se va a hacer.
Siempre que sea posible se evitará la separación madre hijo, especialmente en las primeras 6 horas tras el nacimiento.
Si el bebé debe permanecer en la Unidad Neonatal y su situación clínica lo permite, se os alentará a realizar el contacto piel con piel, precoz y prolongado.
La estimulación artificial se realizará en los casos en los que no sea posible el estímulo directo del bebé o éste deba limitarse.
Se podrá realizar de forma manual o mediante el uso de extractores.
El material necesario para la extracción (embudo, etc.) se os entregará al inicio del proceso para uso personal.
Conservación y administración de la leche extraída
Tu calostro y tu leche son “oro líquido”.
La leche extraída en la unidad o en maternidad se recogerá en los envases que os entregará el personal, se identificará inmediatamente a la extracción con el nombre del niño y la fecha y la hora y se almacenará en la nevera exclusiva para leche para su conservación dentro de la Unidad Neonatal.
Según la indicación del médico responsable se administrará la leche almacenada a vuestro bebé.
En el tiempo que permanezcáis en la unidad se realizarán las tomas directamente al pecho si es posible, y/o la extracción si así lo deseáis, contando con el apoyo del personal de la unidad.
La leche extraída en el domicilio debe recogerse en envases adecuados e identificados con el nombre y la fecha y la hora de extracción.
Alojamiento conjunto y cuidados durante la hospitalización
Al llegar de la sala de partos, la madre y el recién nacido han de estar juntos en la misma habitación durante toda la estancia en el hospital, las 24 horas del día.
En algunas maternidades se llevan al bebé al nido durante las noches y en algunos momentos del día.
Los diferentes profesionales (pediatra, comadrón/a o enfermero/a) harán los controles y exploraciones de seguimiento del recién nacido en presencia de la madre, y facilitarán además la posibilidad de expresar las dudas y ayudar en el aprendizaje de los cuidados del recién nacido.
El bebé no necesita ser bañado, los padres pueden decidir cuando hacerlo.
La grasa que cubre su cuerpo impide la pérdida de calor y protege la piel siendo reabsorbida en poco tiempo.
El cordón se cae entre los 7 y los 10 días de vida del neonato.
Información para el alta
Al alta del binomio debe dárseles a los padres, por escrito, toda la información médica sobre el nacimiento: fecha, hora, somatometría, valoraciones de Apgar y Silverman-Andersen, edad gestacional, vacunas aplicadas y estudios de tamizaje realizados.
Los progenitores deben conocer el peso de su hijo al egreso.
Es necesario brindar a los padres información clara y suficiente acerca de los cuidados al bebé que tendrán en casa.
Alimentación
Preferentemente al seno materno a libre demanda. Los beneficios son numerosos y es el alimento de elección por naturaleza.
En caso de que la madre no quiera o no pueda amamantar se deberá indicar tipo de fórmula y la forma correcta de prepararla.
No se debe dar ningún otro alimento, agua, ni endulzar la fórmula.
Aseo y cordón umbilical
El baño puede realizarse con agua tibia y jabón neutro a ácido.
El cordón umbilical debe asearse con agua y jabón; mantenerlo limpio y seco durante el día.
Los antisépticos retrasan la caída, pero si las condiciones higiénicas de la habitación del bebé son deficientes se recomendará solución con clorhexidina a 4%.
Micciones y evacuaciones
Debe haber 6 a 8 micciones al día; 6 o más horas sin orinar puede indicar deshidratación; en ese caso se deberá acudir a consulta.
Dependiendo del tipo de alimentación serán las evacuaciones; cuando son exclusivamente amamantados son semilíquidas, amarillo mostaza con grumos blancos después de cada tetada.
En caso de alimentación con fórmula pueden ser 1 o 2 al día, café o verde, pastosas.
Es normal el pujo para evacuar.
Ictericia y signos que requieren vigilancia
Dos terceras partes de los neonatos tendrán ictericia fisiológica que no requiere tratamiento.
Aunque la luz solar convierte la bilirrubina liposoluble en hidrosoluble, la limitada disponibilidad a su exposición la hace ineficaz para tratamiento de la ictericia patológica.
En tal caso se requerirá fototerapia.
Sueño y chupón
La mayoría de las veces no se recomienda el uso del chupón, pues se relaciona con destete temprano, sofocación, caries, mala oclusión (si se usa en edades avanzadas) e infecciones (si existen malas condiciones higiénicas).
Sin embargo, se ha reconocido reducción en la incidencia de muerte súbita del lactante. Quizá en algunos neonatos con factores de riesgo pueda aconsejarse su uso.
La recomendación actual es dormir boca arriba, sin colchón demasiado blando, sin cubrir la cara y nunca compartiendo la cama con los padres.
Seguimiento y alta temprana
Se debe acordar consulta entre el quinto y séptimo días después del nacimiento para evaluar el éxito en alimentación, estado de hidratación, recuperación del peso de nacimiento, ictericia y, sobre todo, para aclarar las dudas que inevitablemente tendrán los padres una vez que se encarguen del cuidado de su bebé en casa.
En los hospitales Fundación Jiménez Díaz, Rey Juan Carlos, Infanta Elena y General de Villalba se ha puesto en marcha un programa de Alta Temprana para madres y recién nacidos tras parto sin complicaciones.
Dicho programa, contempla el alta a domicilio de madres y recién nacidos tras permanecer 24 horas ingresados, cuando los padres así lo deseen y soliciten, siempre que el estado de madre e hijo sea satisfactorio.
Este alta temprana tiene como único objetivo favorecer la "normalización" del proceso del parto normal y la rápida integración de madre e hijo en su entorno familiar, permitiendo una rápida vuelta a casa, sin descuidar la vigilancia de madre e hijo.
Por lo que hará necesario que todas aquellas madres que se acojan al programa sean revisadas de forma indispensable en el hospital a las 24 - 48 horas del alta.
A tal efecto, existe en los cuatro centros una consulta (Consulta de Alta Temprana) donde un equipo multidisciplinar de profesionales sanitarios integrado por pediatras, matronas ginecólogos y personal de enfermería y revisaran el estado de madre e hijo y completaran los cuidados necesarios para ambos en los primeros días del parto.
Si tu próximo parto cumple dichas premisas, podrás acogerte al programa y volver a casa tras un día de ingreso.
Deberás volver al hospital para una consulta en las siguientes 24-48 horas del alta. Se te indicará día y hora de dicha revisión en el momento del alta hospitalaria.
Aprovecha esa consulta para solventar todas la dudas o preocupaciones que surjan en su domicilio, sobre los cuidados al recién nacido, lactancia, etc.
Te recordamos que nuestra atención continuada en las áreas de urgencias de todos nuestros centros hospitalarios sigue llevándose a cabo los 365 días del año.
Atención del recién nacido en un parto domiciliario
En un parto en casa al nacer la matrona realizará el test de Apgar observando al bebé.
Los profesionales que participan en la atención, en estos primeros momentos de vidas, deben tener la formación, habilidades y conocer los procedimientos adecuados para actuar ante situaciones críticas.