En el Mundial de Francia 1998, Carlos Roa fue decisivo para que Argentina eliminara a Inglaterra en los penales, mientras Jacques Songo’o quedó en la memoria por su reacción tras el empate entre Camerún y Chile. El arquero argentino atajó los remates de Paul Ince y David Batty, y el camerunés terminó muy enojado con el arbitraje de László Vágner.
La mano izquierda arriba, como en el que se le escapó por poco ante Merson. Esta vez la pelota fue un poco más abajo, menos esquinada, y le quedó perfecta a Carlos Roa para ser el héroe de la noche. El pase a cuartos de final después de un partido picantísimo, una definición por penales para el infarto y un arquero que se lució en toda la tanda, parando primero el de Paul Ince y luego el último de David Batty.
Carlos Roa, héroe de Argentina contra Inglaterra
Carlos Roa atajó dos penales para dejar afuera a Inglaterra en Saint Etienne. El exarquero recordó aquella noche en Francia 98, cuando Argentina eliminó al equipo de Beckham y compañía para llegar a cuartos de final.
“Se me vino todo a la memoria. ¿Por qué? Porque yo quería que Argentina se enfrentara a Inglaterra. Así que estaba deseoso de que Inglaterra ganara su partido para enfrentar a Argentina. Pero ¿por qué? Porque va a ser como una final anticipada. Creo que son dos potencias, futbolísticamente hablando, son dos selecciones muy importantes, tienen una gran historia futbolística detrás. Entonces creo que es un buen rival para esta circunstancia, para nuestra Selección. Y me trajo muy lindos recuerdos, muy gratos recuerdos de esa noche que jugamos allá en Francia, del Mundial 98”, recuerda el exarquero.
Aquel partido, como cada vez que se enfrentan los dos equipos, tiene un contexto particular. Malvinas, por un lado; la Mano de Dios y el Gol del Siglo por el otro; y el grito que se enciende: ‘El que no salta es un inglés’.
Sin embargo, Roa coincide con Scaloni en dejar el revanchismo de lado. “No tiene sentido que los jugadores opinen de estas circunstancias porque estarían cometiendo un error que no vale la pena antes de este partido. Es un problema, así que yo creo que está bien lo que dijo Scaloni en la conferencia, esto es fútbol y hablemos sobre fútbol y me parece fantástico”.
Un partido de gran intensidad
El partido tuvo una intensidad espectacular, especialmente en el primer tiempo. Aquel partido jugado un tuvo un 30 de junio tuvo un desarrollo brutal.
Arrancó ganando Argentina a los seis minutos, con un penal convertido por Gabriel Batistuta (penal de Seaman a Diego Simeone). A los 10 ya lo empataba Shearer de penal (Ayala derribó Owen) y a los 16 el mismo Owen lo daba vuelta. Después de un sinfín de situaciones de un lado y del otro (el partido no dio respiro), Zanetti igualó a los 45.
En el inicio del segundo tiempo, Simeone y Beckham se cruzaron y el inglés fue expulsado por la reacción posterior a la falta. Argentina pudo ganarlo pero también perderlo.
Hubo suplementario con gol de oro (después se dejó de utilizar este sistema) y así se llegó los penales donde Roa fue héroe. Para Argentina fue el pase a cuartos de final. Para Inglaterra, la eliminación.
La tanda de penales
“Yo venía ese año de haber atajado penales en la Copa del Rey, en el torneo local de España, ya con el Mallorca, que yo estaba teniendo un buen año futbolísticamente hablando. El hecho de que en el Mundial también hayas tenido la oportunidad de atajar dos penales se suma a ese buen momento, ese buen pasar que yo tenía. No había mucha información de los que pateaban, yo no había visto penales de los jugadores de Inglaterra, era más todo criollo, era todo más a a pulmón“, dice mientras se ríe recordando aquel momento en el que detuvo los penales de Paul Ince primero y de David Batty después.
“¿Viste lo que fue el festejo? Daniel (Passarella) se resbaló, se cayeron todos encima, se tiraban encima de él, los jugadores todos abrazados, la verdad que fue una satisfacción espectacular, fue una alegría muy grande, porque realmente después de haber jugado ese partido, con todas las circunstancias que tuvo, el festejo fue terrible. Y después de ese partido, obviamente, cuando terminó, es como que te desinflás todo y decís ‘uf, bueno, pasó, ya está, se consiguió‘”.

La reacción de Carlos Roa y el recuerdo de Inglaterra
La memoria le hizo olvidar los detalles al exarquero que atajó en Racing, Lanús, Mallorca, Albacete y luego tuvo un corto regreso en Olimpo, tras un retiro prematuro. Lo que no se olvida es del partidazo que hizo Ariel Ortega, de los penales y de David Beckham.
“La verdad, muy poco, pero sí que fue positiva, fue interesante, donde obviamente el técnico Daniel planteó la manera de que había que jugarle a Inglaterra y lo que teníamos que tener en cuenta, sin ninguna duda. Pero detalladamente no recuerdo, no tengo buena memoria”.
Para Beckham, que este miércoles estará entre Inglaterra y Messi, fue el infierno. Recibió amenazas de muerte y vivió un calvario en el regreso a su país, donde jugaba en el Manchester United.
“Lo vi en su documental. Fue terrible lo que le pasó a él, fue terrible, la verdad. Es admirable porque volver a jugar… La verdad que el tipo es un crack. Es un crack del fútbol también. Es digno de resaltar y nombrar. Porque no fue nada fácil. Fue él y toda su familia. Es jodido. Realmente fue una situación, supongo, muy compleja y jodida. Hoy tiene para disfrutar, después de todo. Al fin y al cabo son historias que quedaron en el pasado. La experiencia de vida de cada uno y hoy se puede dar el gusto de estar ahí sentado y disfrutar de tenerlo a Messi y de que su equipo va jugar una semifinal”.
El partido entre Chile y Camerún
La imagen de Jacques Songo'o arrodillado junto al poste izquierdo, en el estadio de Nantes, durante el Mundial de Francia 1998, sigue grabada en la memoria de los hinchas chilenos. José Luis Sierra, mediante un certero tiro libre, festejaba, de manera desenfrenada, la apertura de la cuenta ante Camerún.
El duelo, que tuvo muchas polémicas, terminó igualado y entregándole un cupo a la Roja de Nelson Acosta a los octavos de final del certamen. El nacido en Sakbayenne no pudo ocultar su frustración y desató toda su furia contra el juez húngaro, László Vágner. Lo culpó directamente de la eliminación.
Con un recordado gol de José Luis Sierra de tiro libre, La Roja empató a 1 con los ‘Leones Indomables’ y clasificó a la segunda ronda de la Copa del Mundo.
Aquel 23 de junio, en el Stade de la Beaujoire de Nantes, se jugaba un partido trascendental para la escuadra dirigida por Nelson Acosta. Tras los empates ante Italia y Austria, la Selección seguía en carrera y, dependiendo de lo que ocurriera entre sus rivales anteriores, podría clasificar a la segunda ronda del Mundial de Francia si conseguía al menos un empate ante Camerún.
Los africanos acumulaban sólo un punto tras empatar ante los austriacos, y se jugaban su última oportunidad ante Chile.
La formación de Chile
Para este duelo, el técnico nacional mantuvo la formación y sólo realizó un cambio en la zona de creación, dejando a Fabián Estay -recibió amarilla en el segundo partido- en el banco y dándole ingreso a José Luis Sierra, quien terminaría siendo fundamental.
Así, La Roja salió a la cancha con Nelson Tapia en portería; Pedro Reyes, Ronald Fuentes y Javier Margas en la zaga; Moisés Villarroel, Clarence Acuña, Nelson Parraguez, Francisco Rojas y el mencionado Sierra en la mitad de terreno; para finalizar con la ya tradicional dupla de arietes conformada por Iván Zamorano y Marcelo Salas.
| Selección | Arquero | Figuras mencionadas |
|---|---|---|
| Chile | Nelson Tapia | José Luis Sierra, Iván Zamorano y Marcelo Salas |
| Camerún | Jacques Songo’o | Rigobert Song y Patrick Mboma |
El tiro libre de José Luis Sierra
El encuentro no fue fácil para los nacionales, quienes sufrieron la pierna fuerte y el juego físico de los rivales. Sin embargo, a los 21’ llegó un momento clave en el encuentro.
Rigobert Song, quien ya había sido amonestado a los 8’, y quien terminaría siendo expulsado a los 52’ por un codazo a Salas, le cometió una dura infracción a Zamorano en la entrada del área.
Sierra se paró frente a la pelota, y con un preciso zurdazo con efecto, batió al portero Jacques Songo’o y anotó el 1-0. El tanto incluso fue recordado por la FIFA como uno de los 10 goles de tiro libre más destacados de la historia de los Mundiales.
Uno de los goles históricos de la selección chilena es el tiro libre de José Luis Sierra a Camerún, en el Mundial de Francia 1998. Tanto que significó la clasificación a segunda ronda después de 36 años, pues Chile solamente había pasado la fase de grupo en 1962, jugando como local.
Por lo mismo, el Coto constantemente ha comentado lo que es esa ejecución perfecta, donde pareció tener un guante en su pie izquierdo para meter la pelota en el ángulo del portero africanoJacques Songo’o, que militaba en el Deportivo La Coruña en ese momento.
“Sabía quién era Songo’o, el arquero. No sabía exactamente sus debilidades o fortalezas, pero siempre tuve presente que en el 90% del éxito está en pegarle bien a la pelota. Me concentré en eso, para pegarle más o menos donde uno quiere que vaya”, comentó en TNT Sports hace algunos meses recordando ese hito del fútbol chileno.
Luego contó la conversación que tuvo con Pedro Reyes, su actual ayudante de campo en Palestino, antes de que le pegara a la pelota.
“Con Pedro éramos compañeros en Colo Colo ycon Clarence (Acuña) hace una contrabarrera. Pedro me preguntasi le iba apegar por encima de la barrera para quedarse parado, pues si le iba a pegar al palo del arquero se movían para que pasara por ahí la pelota”.
Un gol marcado por la emoción
También señaló que el gol llegó en un instante muy emotivo de su vida, pues su padre había fallecido hace pocos meses.
“Es el momento de mi vida más doloroso que me ha tocado vivir por la muerte de mi padre, fue algo inesperado. Tenía 54 años cuando falleció. Siempre me acompañó, tanto en el colegio yen Unión Española. Nunca fue una persona invasiva, fue siempre muy mesurado en todo. Fue una lección de vida”, comentó.
Por lo mismo, indicó que “me aferré al fútbol, de jugar lo mejor posible para llegar al Mundial”, lo que finalmente le valió para anotar un tanto inolvidable para los fanáticos de la Roja.

El empate y la clasificación de Chile
En el segundo lapso, y ya con un jugador menos, los africanos encontraron el empate en una confusa jugada, que terminó con un cabezazo de Patrick Mboma que se coló en el ángulo izquierdo del arco defendido por Tapia.
Con el favorable resultado entre italianos y austriacos, el empate clasificaba a los chilenos, por lo que Camerún siguió intentando y anotó dos goles que luego serían anulados.
Presos de la desesperación sufrieron otra expulsión, a los 88’, cuando Laureano Etamé-Mayer le cometió una fuerte entrada a Salas. Sin más incidencias, La Roja consiguió la clasificación a octavos de final, donde enfrentaría a un conocido rival en dichas instancias: Brasil.
La versión de Jacques Songo’o
Hoy, 19 años después, Songo'o atiende el llamado de El Deportivo. Radicado en España, en A Coruña, donde luce su condición de ídolo, luego de ser partícipe de la única Liga obtenida por el club, en la temporada 99-00, recuerda el duelo ante la selección chilena.
Aún guarda algo de rencor, aunque intenta esconderlo con algunas risas un poco nerviosas. También se refiere al duelo que enfrentará en junio a Camerún y la Roja, por la Copa Confederaciones.
“Recuerdo que nos robaron el partido. Eso no lo olvido. No lo pueden desmentir. Fue un robo. Anularon goles legítimos, nos expulsaron jugadores. Fue un desastre para nosotros”.
“Lo sigo pensando, y estoy seguro que mis compañeros de aquella Selección también lo hacen. Es lógico que una derrota así nunca se te olvida”.
“Sí, terminé muy enojado. Cuando uno tiene posibilidades de pasar a la siguiente fase de la Copa del Mundo, pero el árbitro falla mucho y te las impide, es lógico que duele y molesta. Duele mucho”.
Respeto por la selección chilena
“No, para nada. Chile tenía buenos jugadores. Tenía un equipazo. Ellos no tuvieron la culpa del arbitraje. Hicieron una gran copa del mundo”.
“Sí, fue un gol de pelota parada. Fallé yo también”.
En ese equipo estaba Iván Zamorano y Marcelo Salas como máximas figuras. “Sí, claro. Los recuerdo muy bien. Grandes delanteros, de lo mejor de Chile. Estaban en un gran momento y en ese Mundial tuvieron una gran participación”.
“No, nunca más me encontré con ellos. Sería un gusto volver a verlos. Son grandes jugadores”.
La importancia de los arqueros en Francia 1998
Carlos Roa y Jacques Songo’o quedaron asociados a dos partidos diferentes del Mundial de Francia 1998. Roa se convirtió en héroe al detener penales contra Inglaterra, mientras Songo’o sufrió el tiro libre de Sierra y terminó cuestionando las decisiones arbitrales.
En ambos encuentros, el arquero ocupó un lugar central: Roa sostuvo a Argentina en una definición decisiva y Songo’o fue el último obstáculo de un remate que se convirtió en uno de los goles más recordados de la historia de Chile en los Mundiales.
| Arquero | Selección | Momento destacado |
|---|---|---|
| Carlos Roa | Argentina | Atajó los penales de Paul Ince y David Batty |
| Jacques Songo’o | Camerún | Recibió el tiro libre de José Luis Sierra |
El legado de Carlos Roa
Carlos Roa tiene 56 años y nació en Santa Fe. Jugó en Racing, Lanús, Olimpo, Mallorca y Albacete. Fue campeón de la Supercopa de España con el Mallorca y de la Conmebol con Lanús. Atajó 17 partidos en la Selección. Fue el arquero del Mundial 98.
“Para mi modo de ver, humildemente, viene haciendo buenos partidos. Obviamente que hubo partidos donde no intervino, prácticamente ni la tocó. Pero ese no es su problema. Es mejor que te ataquen menos y tener menos intervenciones porque sabés que el equipo, el funcionamiento, está bien”.
“Si bien el arquero se mete más en el partido cuando te atacan, cuando interviene, cuando está permanentemente en acción. Pero también la realidad marca que la Selección no lo necesitó y cuando lo necesitó estuvo. Así que yo creo que eso es hasta normal. Tiene que estar tranquilo”.
“Estás jugando semifinales. Estás bárbaro. Yo no le veo cuál es el problema. Sí, la autoexigencia también es importante. Él mejor que nadie sabe para juzgarse, ‘no me gustó tanto, estuve flojo en esto, lo otro’, qué sé yo”.
“¿Qué derecho tenemos nosotros a hablar de él cuando él nos sacó campeón del mundo y está llegando casi de vuelta a la final?”