Zinedine Zidane destacó por su capacidad para ejecutar tiros libres con precisión, control y elegancia, cualidades que lo convirtieron en la atracción indiscutible de una competición dedicada a encontrar al mejor lanzador de faltas directas. Su técnica también quedó demostrada durante una práctica del Real Madrid, cuando aceptó un desafío frente a Cristiano Ronaldo y terminó imponiéndose con claridad.
En aquel entrenamiento, Cristiano estaba practicando tiros libres y falló un remate ante los ojos de Zidane. Entonces, el entrenador francés planteó un desafío al portugués con una contundente frase: “Así es como se hace”. Acto seguido, el francés anotó.
El duelo de tiros libres entre Zidane y Cristiano Ronaldo
La situación provocó que la apuesta subiera y, por lo mismo, Zidane y Ronaldo ejecutaron 10 lanzamientos de falta cada uno. El resultado fue ampliamente favorable al francés: mientras el portugués marcó dos veces, el entrenador casi logró un pleno.
El portugués no sólo no se lo tomó mal, sino que disfrutó como un niño, según relató la prensa española. Cristiano Ronaldo se tomó de buena forma su derrota y se dedicó a ensalzar la figura del estratega.
El episodio mostró que la calidad de Zidane en los tiros libres no dependía únicamente de su pasado como futbolista profesional. El exfutbolista y entonces entrenador del Real Madrid demostró en la práctica ‘merengue’ que su talento deportivo seguía vigente, incluso frente a una de las máximas figuras del equipo madridista.

El Free-Kick Master y la competición de faltas directas
El Free-Kick Master fue presentado como una especie de campeonato del mundo oficioso de faltas directas, concebido para proclamar al mejor lanzador de tiros libres del planeta entre los 34 participantes del evento.
La competición se celebró en el campo municipal de Marbella y tuvo a Zidane como atracción indiscutible. A última hora se cayó alguna estrella, como Mihajlovic, por lesión, pero el torneo mantuvo una importante repercusión mediática.
El certamen también fue descrito como una competición de egos, porque reunió a especialistas de la pelota parada en un formato diseñado para comparar su precisión, rapidez y estilo.
Formato y distancias de los lanzamientos
Las reglas establecían que cuatro lanzadores fueran finalistas por decreto. Los demás semifinalistas se dividían en seis grupos y cada participante realizaba lanzamientos desde tres distancias diferentes: 25, 21 y 18 metros.
La puntuación de cada gol aumentaba en función de la distancia y de la rapidez con la que se consiguiera. El lanzamiento más valorado era el gol desde 25 metros en el primer intento, que valía 10 puntos.
El primer clasificado de cada grupo pasaba a la final, prevista para el día siguiente. De este modo, el torneo premiaba tanto la capacidad de marcar desde lejos como la eficacia inmediata en los primeros intentos.
| Elemento de la competición | Dato |
|---|---|
| Número de participantes | 34 |
| Distancias de lanzamiento | 25, 21 y 18 metros |
| Grupos de semifinalistas | Seis |
| Lanzamiento con mayor valoración | Gol desde 25 metros en el primer intento |
| Valor máximo indicado | 10 puntos |
La importancia de la precisión y la velocidad
El sistema de puntuación no se limitaba a contabilizar los goles. La distancia otorgaba un valor adicional al lanzamiento, mientras que la rapidez del acierto también influía en la puntuación final.
Este formato exigía que los especialistas combinaran potencia, precisión y capacidad para responder bajo presión. Un jugador podía destacar por su golpeo técnico, pero necesitaba transformar esa habilidad en goles desde diferentes distancias y en el menor número de intentos posible.
La valoración del primer lanzamiento concedía una importancia especial a la concentración inicial. Marcar desde 25 metros en el primer intento representaba la máxima recompensa prevista por el concurso.

Porteros, árbitros y jurado internacional
El torneo también contemplaba premios para los porteros, entre los que estaban Cañizares y Kameni. Su participación añadía una dificultad real a los lanzamientos y permitía medir a los especialistas ante guardametas reconocidos.
El carácter mediático del evento llegó incluso al arbitraje. Pierluigi Collina se paseaba por Málaga junto a Antonio Jesús López Nieto, y ambos fueron los encargados de dirigir el torneo.
Además, el concurso contó con un jurado internacional que valoraba incluso el estilo de los lanzadores. La evaluación no se concentraba únicamente en el resultado final, sino también en la manera de ejecutar las faltas directas.
Se esperaba la presencia de Jean Marie Pfaff, Prosinecki y Luis Aragonés, nombres vinculados a distintas etapas y facetas del fútbol internacional.
Los premios y la repercusión del concurso
Los primeros clasificados recibían premios de lujo, como coches o relojes. También se contemplaban reconocimientos para los porteros participantes.
La retransmisión del evento contribuyó a ampliar su repercusión: la semifinal se emitía por Digital Plus +1 y la final por Canal Plus.
La combinación de futbolistas conocidos, árbitros de prestigio, porteros reconocidos y un jurado internacional convirtió la competición en un espectáculo centrado específicamente en las faltas directas.
El precedente de 1974: precisión y potencia
El interés por comparar a los grandes especialistas en lanzamientos no comenzó con el Free-Kick Master. Antes del Mundial de Alemania de 1974, la revista La Actualidad Española reunió a cinco futbolistas para medir su potencia y su precisión.
Gerd Müller, Roland Sandberg, Peter Lorimer, Gianni Rivera y el brasileño Edu participaron en las dos pruebas. Para la prueba de precisión se instaló una diana sobre la que lanzaban los jugadores.
Edu ganó la prueba de precisión al sumar 420 puntos. En la prueba de potencia, los jugadores dispararon contra un muro y Peter Lorimer fue el mejor, alcanzando 92,73 km/h.
Helmut Rahn, ya retirado del fútbol y presente como simple espectador, les dejó en evidencia fuera de concurso al llegar a 93 km/h.
| Prueba | Ganador o registro destacado | Resultado |
|---|---|---|
| Precisión | Edu | 420 puntos |
| Potencia | Peter Lorimer | 92,73 km/h |
| Potencia fuera de concurso | Helmut Rahn | 93 km/h |
Qué distingue a los tiros libres de Zidane
Los episodios relacionados con Zidane muestran dos aspectos de su capacidad en los tiros libres: la precisión para superar al portero y la confianza para asumir el lanzamiento en una situación de desafío directo.
Su demostración frente a Cristiano Ronaldo se produjo en un contexto de entrenamiento, mientras que el Free-Kick Master planteaba una competición estructurada con distancias, intentos y puntuaciones. En ambos casos, el lanzamiento directo aparecía como una prueba de técnica, control y personalidad.
La ejecución de una falta directa requiere superar la barrera, ajustar la trayectoria y encontrar el equilibrio entre potencia y precisión. En el caso de Zidane, esa combinación se vinculó además con un estilo reconocible y con la capacidad de responder en escenarios de alta atención pública.