El portero de Holanda en Italia 90 fue Hans van Breukelen, arquero del PSV Eindhoven y uno de los grandes referentes de la selección neerlandesa durante la década de los 80. En el Mundial formó parte de una plantilla que reunía a figuras como Marco van Basten, Ruud Gullit, Frank Rijkaard y Ronald Koeman, aunque el equipo quedó eliminado en los octavos de final frente a Alemania.
Van Breukelen llegó a Italia 90 como el guardameta titular de una selección considerada candidata al título. Era el campeón de Europa de 1988, había levantado la Copa de Europa con el PSV y se destacaba especialmente por su experiencia, su envergadura y su habilidad para detener penaltis.
Hans van Breukelen: el arquero titular de los Países Bajos
Hans Van Breukelen nació el 4 de Octubre de 1956 en Utrecht (Holanda). Allí fue donde empezó a formarse hasta que debuta como profesional en 1975 en el FC Utrecht. Sus condiciones como portero le sirven para ser titular indiscutible hasta 1982, cuando el Nottingham Forest, que venía de ganar las Copas de Europa del 79 y del 80, lo ficha como gran estrella para sustituir al gran Peter Shilton.
Desgraciadamente una inoportuna lesión al poco de llegar a Inglaterra le aparta cuatro meses de los terrenos de juego. Tras dos años en el conjunto inglés regresa a su país y ficha por el PSV Eindhoven donde permaneció hasta su retirada.
Su trayectoria se unió para siempre al PSV, donde consiguio seis ligas, tres copas holandesas, una supercopa holandesa, y como gran culmen la Copa de Europa de 1988 donde compartió equipo con un tal Ronald Koeman entre otros y dirigido desde el banquillo por un joven Guus Hiddink.
Van Breukelen fue pieza clave en esta final ya que en la tanda de penaltis detuvo el lanzamiento definitivo al jugador del Benfica Antonio Veloso. Se retira al finalizar la temporada 1993/1994 como no podía ser de otra manera en el PSV Eindhoven, club con el que se hizo grande.

El campeón de Europa de 1988
Van Breukelen es internacional con su pais en 73 ocasiones, participando en las Eurocopas de Italia 80, Alemania 88 y Suecia 92. Y siendo mundialista en la cita de Italia 90.
Fue el referente en la portería Orange durante la epoca dorada de su selección, coronándose campeón de Europa de Selecciones, contra todo pronostico eliminando a la anfritiona Alemania en Semifinales y a la extinta URSS en una final que se recuerda por el gol de Van Basten que pasó a la historia.
Minuto 54 de la final. Arnold Muhren levantó un centro en busca del ‘12’. Hay tiempo para parar el balón, pero Van Basten no pensó igual. En un ángulo que parecía imposible, el delantero sacó una volea que pasó a la historia. Holanda 2-0 URSS.
Van Breukelen vio el gol el arco sur del estadio Olímpico de Berlín, y a pesar de que se maravilla con el gol, dice que la jugada fue un final perfecto para uno de los mejores equipos que ha visto el mundo.
“La selección no había clasificado durante los últimos tres torneos europeos y la verdad no llegamos como favoritos. Terminamos siendo campeones y ahora, tantos años después, siguen considerándonos como uno de los mejores equipos de la historia”.
En dicha final Van Breukelen volvió a demostrar su destreza en los lanzamientos de penalti, deteniendo uno al jugador Belanov. Se le recordara por su gran envergadura de brazos, sus equipaciones azules y su habilidad para detener penaltis.
“Teníamos a los mejores jugadores, psicológicamente era un grupo fuerte y había una armonía en nuestro juego. Fuimos capaces de jugar con y para el otro, y eso es más importante que cualquier otra cosa. Imagínate si todo hubiera ocurrido en la era de Rinus Michels. Era simplemente el equipo perfecto”.
“El mejor partido y el más importante fue contra Alemania. Habíamos hecho un buen torneo, pero para todos era muy importante vencer a los alemanes en su casa. Ellos siempre nos ganaban y llegaron como los grandes favoritos al torneo. Andreas Brehme, Lothar Matthaus, Rudi Völler, Jürgen Klinsman. ¡Un equipazo! Pero no nos dejamos intimidar y ganamos el partido 2-1 después de ir 1-0 abajo.
Es el mejor partido que he jugado en mi vida. Cuando les ganamos sabíamos que saldríamos campeones, porque ya nada ni nadie nos iba parar. Solamente contando esto me emociono, fue un partido épico. Jamás lo olvidaré”.
Holanda llegó a Italia 90 como candidata
Post era Johan Cruyff y su ballet, que obtuvo dos subcampeonatos mundiales, la ausencia en España 1982 y en México 1986 pudo suplirse con una nueva camada de jugadores que volvieron a posicionar a los Países Bajos en la primera plana de todos los diarios.
Ganadores de la Eurocopa 1988, goleando a Inglaterra con un triplete de Marco Van Basten y consagrándose en Múnich ante la dura Unión Soviética, Holanda también arrasó en las eliminatorias y todos lo señalaban como el candidato a besar el trofeo de oro en Italia 90.
Para clasificar a la cita máxima, los muchachos de Beenhakker ni siquiera se despeinaron. Dos empates con Alemania y el resto fueron victorias, tanto de local como de visitante, frente a Finlandia y Gales.
Incluso, para que todo sea más simple, los germanos dejaron más puntos en el camino ya que en la cuarta fecha del grupo igualaron sin goles en Cardiff contra los Dragones Rojos. De esta forma, la Naranja Mecánica también lideraba otra grilla.
Una plantilla repleta de figuras
Nombrar sin babero aquella lista de buena fe, que presentó el cuerpo técnico de cara a Italia 90, provocaría un río de saliva. Los mejores del globo terráqueo estaban allía.
El poderoso trío del Milan con Van Basten, Ruud Gullit y Frank Rijkaard. Ronald Koeman que estaba en el Barcelona de España. Pero también los históricos del poderoso Ajax como Danny Blind, Aron Winter, Jan Wouters, y Richard Witschge que luego se vistió de Blaugrana.
Y, por ser países vecinos, no faltaban los que descollaban en Bélgica como Erwin Koeman, Graeme Rutjes, y Adri van Tiggelen.
| Camiseta | Jugador | Posición | Club |
|---|---|---|---|
| 1 | Hans Van Breukelen | Arquero | PSV |
| 16 | Joop Hiele | Arquero | Feyenoord |
| 22 | Stanley Menzo | Arquero | Ajax |
| 2 | Berry Van Aerle | Defensor | PSV |
| 4 | Ronald Koeman | Defensor | Barcelona de España |
| 5 | Adri Van Tiggelen | Defensor | Anderlecht de Bélgica |
| 13 | Graeme Rutjes | Defensor | RKV Malinas de Bélgica |
| 18 | Henk Fraeser | Defensor | Roda |
| 21 | Danny Blind | Defensor | Ajax |
| 3 | Frank Rijkaard | Mediocampista | Milan de Italia |
| 6 | Jan Wouters | Mediocampista | Ajax |
| 7 | Erwin Koeman | Mediocampista | RKV Malinas de Bélgica |
| 8 | Gerald Vanenburg | Mediocampista | PSV |
| 10 | Ruud Gullit | Mediocampista | Milan de Italia |
| 11 | Richard Witschge | Mediocampista | Ajax |
| 14 | Johnny Van 'T Schip | Mediocampista | Ajax |
| 20 | Aron Winter | Mediocampista | Ajax |
| 9 | Marco Van Basten | Delantero | Milan de Italia |
| 12 | Wim Kieft | Delantero | PSV |
| 15 | Bryan Roy | Delantero | Ajax |
| 17 | Hans Gillhaus | Delantero | Aberdeen de Escocia |
| 19 | John Van Loen | Delantero | Roda |
Entrenador: Leo Beenhakker. Total de Jugadores de Paises Bajos: 22.
El sorteo que complicó el camino
Hay muchos fanáticos que sostienen que la suerte no define partidos. No obstante, y más allá de algún problema dentro del vestuario, a esa Selección de los Países Bajos la complicó el infortunio por partida doble.
Sacando algunas lesiones que no impidieron que sus protagonistas llegasen en forma a la Copa del Mundo, Holanda padeció no sólo en uno, sino en dos sorteos que tuvo la cita máxima.
El primero de todos fue en diciembre de 1989 cuando los copones y las bolillas lo mandó al grupo F junto a la poderosa Inglaterra. Más allá de la goleada que le propinaron en la Eurocopa, se trataba de un rival de temer por historia y por protagonistas.
Y así como les tocaba ese cuco también le salía la pelotita de Irlanda que, si bien venía un escalón por debajo, tenía una férrea defensa que no era fácil de fragmentar.
El debut ante Egipto y el empate inesperado
El debut en Italia 90 fue el verdadero golpe inesperado para los de Beenhakker. Les tocaba Egipto y todo indicaba que sería un trámite que no lo fue.
Holanda ganaba por la mínima diferencia con gol de Wim Kieft, merecía más, pero a la enorme línea de fondo africana no había como entrarle. Y, de la nada, cerca del epílogo, el colegiado español, Emilio Soriano, le dio un penal a los Faraones que estamparon el sopresivo 1 a 1.
Los Países Bajos ahora se veían obligados a no perder con Inglaterra para evitar cortar clavos en la jornada decisiva. El 0 a 0 los dejó con algo de oxígeno ya que todos estaban igualados en dos puntos en ese grupo.
El empate con Irlanda y el segundo sorteo
Todo debía dirimirse en la última jornada con un dato extra. Los Tres Leones tenían el juego más accesible contra los egipcios y corrían con la posibilidad de meterse en octavos de final.
Holanda se midió con Irlanda en Palermo sabiendo que eran superiores. Gullit abrió la cuenta rápidamente pero otra vez los de Beenhakker pagaron carísimo no cerrar el pleito.
Niall Quinn clavó el 1 a 1 y así sendos elencos europeos igualaron en la segunda posición tanto en unidades, como en goles a favor, en contra, y demás.
Para definir quién se quedaba con esa colocación y quién iba al tercer peldaño hubo otro sorteo, y volvió a salir perjudicada La Naranja Mecánica.
Si los Países Bajos eran escoltas de Inglaterra en la zona F se hubiesen cruzado con Rumania en octavos de final, y de no mediar imponderables, recién con Italia en cuartos.
Pero la moneda cayó del lado inesperado y tuvieron que chocar en ronda de dieciséis con la Selección de Alemania que terminó consagrándose en aquella Copa del Mundo.

El partido contra Alemania
La Euro ratificó a Holanda como uno de los favoritos, pero el Mundial de 1990 fue un fracaso. Clasificaron a los octavos como mejor tercero en el Grupo F después de Inglaterra e Irlanda del Norte. Perdieron 2-1 con Alemania en octavos de final.
Con el diario del lunes muchos afirmarán que La Naranja Mecánica jugó una final anticipada con Alemania en octavos de final y, por nombres y pergaminos, pudo ser cierto.
Sin embargo, el conjunto de Leo Beenhakker estuvo muy lejos de concentarse en la Copa del Mundo para retirarse con un lapidario puesto quince de veinticuatro.
Van Breukelen intenta explicar lo que sucedió hace 25 años.
“Siempre he creído que para que un equipo sea exitoso se necesita un buen estado anímico, la calidad individual y que se comparta el mismo objetivo. Estos tres los teníamos en el 88, pero no en el Mundial.
Teníamos la base de esa Euro, los mismos jugadores, no estaba Rinus Michels como entrenador, pero sí Leo Beenhakker, un técnico brillante. El equipo entonces era el mismo, pero la mentalidad y la actitud no.
Y enfrentamos al mismo rival de la semifinal de la Euro. Eso demuestra que tener los mejores jugadores no garantiza el éxito de un equipo.
Nunca logramos crear objetivos comunes ni jugar el uno para el otro, y eso se evidenció en el Mundial”.
Si pudiera dar un responsable de la pobre presentación, ¿quién sería?
“Los únicos culpables fuimos los mismos jugadores. Cuando me reúno con algunos de ellos para hablar del tema nos sentimos avergonzados, porque sabíamos que podíamos ser campeones”.
El sueño de Holanda se destruyó bien temprano. Gullit y Van Basten no volvieron a jugar nunca más un Mundial desperdiciando así a dos de los mejores jugadores que ofrendó al globo terráqueo en las últimas dos décadas del siglo pasado.
En Italia 90, el combinado neerlandés pasó de serio candidato a la nada misma desaprovechando nuevamente una oportunidad de hacer historia.
El recuerdo de Van Breukelen sobre Italia 90
“Estamos avergonzados del Mundial de Italia”.
“La Euro ratificó a Holanda como uno de los favoritos, pero el Mundial de 1990 fue un fracaso. Clasificaron a los octavos como mejor tercero en el Grupo F después de Inglaterra e Irlanda del Norte. Perdieron 2-1 con Alemania en octavos de final.
Siempre he creído que para que un equipo sea exitoso se necesita un buen estado anímico, la calidad individual y que se comparta el mismo objetivo. Estos tres los teníamos en el 88, pero no en el Mundial”.
El portero de Holanda en Italia 90 terminó asociado a una generación que tenía calidad suficiente para aspirar al título, pero que no logró repetir la cohesión psicológica y futbolística de la Eurocopa de 1988.
La influencia de Van Breukelen en la portería neerlandesa
Fue el verdadero referente de otro grande la portería holandesa como fue Van der Sar.
Antes de Edwin van der Saar, estuvo Hans van Breukelen. Fue el mejor arquero holandés de la década de los 80.
Levantó una Champions con el PSV y fue campeón de la Eurocopa de 1988 con Holanda.
Van Breukelen tiene presente a la Selección Colombia que disputó ese mundial de 1990. Hay dos jugadores que recuerda con cariño: René Higuita y Carlos ‘El Pibe’ Valderrama.
“Era arriesgado hacer lo que Higuita hacía si uno como arquero no tiene la habilidad con los pies, pero él la tenía. Era un espectáculo verlo porque siempre que recibía el balón me preguntaba ¿Qué va a hacer ‘The Crazy’ (El Loco)’?. Tenía un estilo único”.
“A él lo recuerdo porque solíamos molestar a Ruud Güllit diciéndole que se parecía a Valderrama por su pelo (risas). También por su juego, porque ambos eran jugadores muy técnicos y talentosos, pero más por el afro”.