¿Te imaginas a Tony Stark perdiéndose el crossover del siglo entre Marvel y Capcom? Es más Iron Man estaba directamente vetado de esos videojuegos. Literalmente. Ni siquiera tenía permitido asomar la cabeza entre rondas.
Y pese a que cualquier otra compañía habría desistido rápido, la casa del Blue Bomber acabó saliéndose con la suya con un par de ajustes. Más específicamente, los colores del personaje y su nombre.
¿Algo tan absurdo podía funcionar de cara a los abogados de Marvel y sus nuevos socios?
El contexto: Marvel, las licencias y los videojuegos
La historia contada en corto es que la Marvel de la década de los 90s no era parte de la gran familia Disney y, como editorial comiquera, a veces la cosa iba muy bien y otras todo lo contrario.
Ante este panorama, una manera estable de obtener ingresos más allá del interés generado por los cómics era a través de ofrecer las licencias de sus personajes.
De hecho, más o menos por esa época Sony se hizo con los derechos cinematográficos de Spider-Man y su universo.
¿Y qué tiene que ver esto con Iron Man y la saga Marvel vs. Capcom?
El problema de los derechos de Iron Man
De entrada, Capcom ya había llevado a Iron Man a los videojuegos con títulos como el arcade de Marvel Super Heroes.
Sin embargo, apenas un año después de ese juego el panorama había cambiado totalmente: Acclaim se hizo con los derechos para llevar al personaje a la primera PlayStation y Saturn, lo que dará como resultado el Iron Man/X-O Manowar in Heavy Metal de 1996.
El efecto colateral: cuando se lanzó Marvel Super Heroes vs. Capcom podía meterte a Mike Tyson en Street Fighter II pero, A pesar de tener al personaje creado y completamente desarrollado de Marvel Super Heroes, sabía que con los acuerdos de exclusividad no podía pillarse los dedos.
La cuestión, sin embargo, les explotará a todos los agentes implicados en cara al anunciarse el siguiente gran crossover: Marvel vs. Capcom: Clash of Super Heroes.
La solución de Capcom: convertir a Iron Man en War Machine
Capcom se dió cuenta de que en aquel momento no podía contar con Iron Man, pero podía usar el luchador que ya tenía haciendo algunos retoques: sus colores pasaron de ser rojo y dorado a frío metal.
Sus rayos láser ahora eran misiles y los misiles pasaron a convertirse en rayos láser.
¿De verdad podían hacer algo tan descarado?
Sí, porque técnicamente aquel luchador no era Iron Man, ni tampoco Tony Stark, sino su amigo War Machine.

Pese a que en muchos de los cómics y las posteriores películas ambas armaduras presentan cambios acomodados a los personajes que hay en ellos, lo cierto es que Capcom no se complicó en absoluto.
No cambió ni el casco, ni el diamante del pecho y mucho menos las armas que empleaba.
Como ya comenté, re-coloreó lo que ya tenía e intercambió los proyectiles.
Sprite de Iron Man (izda.) y de War Machine (dcha.).
Los cambios visibles fuera de los combates
Con todo, y de cara a disimular tímidamente el apaño, en Capcom se hicieron nuevas ilustraciones promocionales, artes para las escenas de cierre o de súper ataques e iconos del juego en el que, a golpe de vista, el jugador apreciaba que no era la armadura de Iron Man.
Pero, claro, otra cosa muy diferente es lo que se mostraba durante la partida.
| Elemento | Iron Man | War Machine en Marvel vs. Capcom |
|---|---|---|
| Colores | Rojo y dorado | Frío metal |
| Rayos láser | Rayos láser | Misiles |
| Misiles | Misiles | Rayos láser |
| Casco y diamante del pecho | Diseño original | No cambiaron |
El regreso de Tony Stark
Aquella exclusividad de Iron Man por parte de Acclaim no sería eterna, y a los de Osaka les faltó tiempo para volver a organizar una gran batalla que lo enfrentase contra sus Street Fighters y otras estrellas de su compañía y la casa de las ideas.
En febrero de 2000 se estrenará Marvel vs. Capcom 2 y en él veremos tanto a Tony Stark con su armadura original de Marvel Super Heroes como a War Machine.
Desde entonces, el magnate, científico y filántropo no se ha perdido un solo crossover.