Aporte del Maule a la economía mundial: exportaciones, inversión y transformación productiva

La Región del Maule tiene extraordinarias oportunidades para contribuir al desarrollo económico de Chile y a la economía mundial, especialmente por su base agrícola, frutícola y exportadora. La región combina recursos productivos, experiencia empresarial, posibilidades de inversión y una ubicación que le permite integrarse a los mercados internacionales.

El Maule es una región que tiene extraordinarias oportunidades porque es una región fundamentalmente agrícola, frutícola, con posibilidades de contribuir mucho más a las exportaciones, al empleo.

Al mismo tiempo, la estructura productiva de la región está dejando de ser principalmente agrícola, para situarse hoy en el área de los servicios personales. Esta transformación plantea nuevas oportunidades, pero también desafíos relacionados con la calidad del empleo, la productividad, la inversión y la reducción de las brechas sociales.

Exportaciones agrícolas de la Región del Maule

La base agrícola y frutícola del Maule

Durante la jornada se abordaron las principales fortalezas del Maule como territorio de inversión.

Primero, felicitar al Gobierno Regional por generar estas instancias, que son muy importantes, especialmente para la agricultura, considerando que el Maule es una región eminentemente agrícola.

La agricultura y la fruticultura constituyen una de las principales fortalezas económicas del territorio. El potencial regional se relaciona con la capacidad de producir bienes destinados tanto al mercado interno como a los mercados internacionales, además de generar empleo y desarrollar redes de proveedores especializados.

El Maule es una región que tiene extraordinarias oportunidades porque es una región fundamentalmente agrícola, frutícola, con posibilidades de contribuir mucho más a las exportaciones, al empleo.

El desarrollo de esta base productiva puede fortalecer la posición de la región dentro de la economía global, especialmente si se acompaña de inversión, infraestructura, innovación y reglas claras para quienes desean instalar o ampliar actividades productivas.

La apertura comercial de Chile y las oportunidades para el Maule

La red de 30 Tratados de Libre Comercio (TLC) de Chile es la más amplia del mundo y es base importante de nuestra competitividad.

Nos permite un acceso a 65 economías que representan 88% de la riqueza global (PIB).

Es así como en las últimas tres décadas el intercambio comercial de Chile ha crecido a una tasa promedio anual del 7,3%, pasando de operaciones por US$ 16.115 millones en el año 1990 a los US$ 132.711 millones en el año 2020.

Es decir, nuestro intercambio con el mundo se ha multiplicado por ocho en los últimos 30 años.

IndicadorDato
Tratados de Libre Comercio30
Economías con acceso preferencial65
Participación de esas economías en la riqueza global88% del PIB
Crecimiento promedio anual del intercambio comercial7,3%
Intercambio comercial en 1990US$ 16.115 millones
Intercambio comercial en 2020US$ 132.711 millones

Al ser una economía pequeña, Chile necesita diversificar su oferta exportable de bienes y servicios, así como sus mercados de destino.

En este sentido, los tratados nos entregan este acceso preferencial.

Para el Maule, esta red de acuerdos comerciales representa una plataforma para ampliar la presencia internacional de sus productos agrícolas y frutícolas, fortalecer sus empresas y atraer nuevos proyectos vinculados con la producción, el procesamiento, la logística y los servicios.

Si bien uno de los componentes fundamentales en los acuerdos comerciales suscritos por nuestro país es la negociación de la reducción de los aranceles aduaneros, las externalidades positivas que se desprenden de los Tratados de Libre Comercio no solo se limitan al exportador directo.

Al alero de estas industrias se han desarrollado redes de proveedores de alto nivel y especialización, que han sustentado el éxito de rubros como la minería, la acuicultura, la fruticultura, la banca y la industria farmacológica, por nombrar algunas.

La experiencia de la fruticultura demuestra que la inserción internacional no beneficia únicamente a las empresas que venden directamente en el exterior. También puede estimular actividades de transporte, almacenamiento, embalaje, tecnología, financiamiento, certificación, comercialización y servicios profesionales.

Exportaciones, empleo y encadenamientos productivos

El aporte del Maule a la economía mundial se expresa en su capacidad para integrarse a cadenas productivas que conectan a agricultores, trabajadores, empresas, proveedores y consumidores de distintos países.

El Maule es una región que tiene extraordinarias oportunidades porque es una región fundamentalmente agrícola, frutícola, con posibilidades de contribuir mucho más a las exportaciones, al empleo.

Al alero de estas industrias se han desarrollado redes de proveedores de alto nivel y especialización, que han sustentado el éxito de rubros como la minería, la acuicultura, la fruticultura, la banca y la industria farmacológica, por nombrar algunas.

La expansión de estas redes puede aumentar el valor agregado de la producción regional. Esto implica que el territorio no solo exporte materias primas o productos agrícolas, sino que también desarrolle actividades asociadas al procesamiento, la conservación, el empaque, la logística, la innovación y la prestación de servicios.

La inversión extranjera no solo impulsa el crecimiento económico, sino que también genera empleo y mejores oportunidades para nuestros habitantes, permitiéndonos proyectar un Maule más próspero hacia el futuro.

El impacto de nuestra apertura hacia el mundo, y de la inversión extranjera, es crucial para entender el desarrollo de Chile en las últimas décadas.

La inversión extranjera como motor de desarrollo regional

Estamos muy contentos de realizar nuestro primer seminario de inversión en la Región del Maule. Este es un tema muy relevante, tanto para el país como para nuestro territorio.

Como Gobierno Regional, llevamos más de un año trabajando en impulsar iniciativas de inversión, especialmente en obras de infraestructura que permitan generar empleo y dinamizar la economía.

Hoy, la inversión extranjera es clave para el desarrollo de la región, por lo que debemos seguir potenciándola.

Para ello, es fundamental contar con reglas claras, que entreguen certezas y confianza a quienes desean invertir en el Maule.

Sabemos que existen desafíos y brechas que debemos seguir abordando, pero estamos avanzando paso a paso para consolidar una región más competitiva y atractiva.

La inversión extranjera no solo impulsa el crecimiento económico, sino que también genera empleo y mejores oportunidades para nuestros habitantes, permitiéndonos proyectar un Maule más próspero hacia el futuro.

Juan Pablo Candia, Director (S) de InvestChile, dijo que “para nosotros, como InvestChile, es muy relevante haber firmado este convenio con el Gobierno Regional del Maule, ya que marca el inicio de un trabajo colaborativo que busca fortalecer la atracción de inversión extranjera en la región.

Uno de nuestros principales desafíos es descentralizar la inversión extranjera y llevarla a todos los territorios, y en ese sentido, fortalecer las capacidades del Gobierno Regional es clave para avanzar en ese objetivo.

Inversión extranjera e infraestructura regional

El papel de la infraestructura y la coordinación institucional

Felipe Petit-Laurent Eliceir, Jefe División Subsecretaría de Desarrollo Regional (SUBDERE), señaló que “desde la Subsecretaría de Desarrollo Regional nuestro rol es apoyar a las regiones y a los municipios del país, fortaleciendo sus capacidades para impulsar el desarrollo territorial.

En este caso, hemos estado trabajando junto al Gobierno Regional del Maule, liderado por el gobernador, a partir de una iniciativa que busca no solo analizar, sino también proyectar los desafíos de inversión en la región, entendiendo que el desarrollo económico es clave para mejorar la calidad de vida de las personas.

El desarrollo de nuestra región requiere con urgencia espacios de diálogo entre los distintos actores sociales y productivos.

La coordinación entre el Gobierno Regional, los municipios, los organismos de promoción de inversiones y los sectores productivos permite identificar las necesidades de infraestructura y orientar los proyectos hacia actividades con potencial de crecimiento internacional.

Como Gobierno Regional, llevamos más de un año trabajando en impulsar iniciativas de inversión, especialmente en obras de infraestructura que permitan generar empleo y dinamizar la economía.

La infraestructura puede facilitar la conexión entre las zonas productoras y los mercados, reducir costos, mejorar la competitividad y favorecer la llegada de nuevas inversiones. También puede contribuir a que los beneficios de la actividad exportadora alcancen a más territorios y grupos de la población.

La transformación de la estructura productiva

Pedro Rojas se refirió también a algunos datos que caracterizan la región del Maule en el ámbito económico.

En particular, destacó que la estructura productiva de la región está dejando de ser principalmente agrícola, para situarse hoy en el área de los servicios personales.

Este cambio muestra que la economía regional está atravesando un proceso de transformación. Aunque la agricultura y la fruticultura siguen siendo sectores decisivos, los servicios personales han adquirido una importancia creciente dentro de la estructura productiva y laboral.

La diversificación puede abrir nuevas posibilidades para el Maule, pero también exige fortalecer las capacidades de trabajadores y empresas, mejorar la formación y crear empleos con mayor estabilidad y productividad.

Al ser una economía pequeña, Chile necesita diversificar su oferta exportable de bienes y servicios, así como sus mercados de destino.

La diversificación de la oferta regional puede permitir que el Maule participe en más segmentos de la economía mundial, combinando productos agrícolas y frutícolas con servicios, innovación, logística, tecnología y actividades de apoyo empresarial.

Informalidad laboral y vulnerabilidad económica

Una alta convocatoria tuvo el seminario sobre trabajo informal en la región, actividad de carácter virtual organizada por el Observatorio Laboral del Maule, y que tuvo como expositor principal al jefe de estudios del INE, Pedro Rojas.

Dado que la informalidad laboral se concentra, en general, en el comercio ambulante, es observable el alejamiento de estas personas del mercado laboral con motivo de las cuarentenas, por lo que hoy se encuentran inactivas, ejemplificó Rojas.

El sociólogo del OLM, quien ha estudiado el fenómeno del trabajo informal en el Maule, explicó que, como actividad laboral, la informalidad reviste un problema preocupante cuando constituye el “único ingreso económico familiar durante toda la etapa productiva, volviéndose estructural”, dijo.

Algunos ejemplos son los empleos de subsistencia, ejercidos en la vía pública y por cuenta propia.

También participó del seminario Informalidad Laboral en el Maule la académica de la Facultad de Ciencias Sociales y Económicas (FACSE) de la UCM, Haydée Fonseca.

En su perspectiva, algunas cuestiones preocupantes pueden ser el reemplazo del trabajo por capital, y la profundización de la pobreza y la desigualdad, dado que el impacto de la pandemia ha sido sobre los más vulnerables, agregó.

La informalidad constituye uno de los desafíos que deben abordarse para que el crecimiento regional se traduzca en mejores oportunidades. El fortalecimiento de los sectores exportadores, la inversión y la diversificación productiva deben vincularse con empleos formales, capacitación y mejores condiciones laborales.

El seminario, que tuvo más de 100 visualizaciones, contó con los saludos de la seremi del Trabajo, Ana Paola Ponce; la directora de SENCE, Alejandra Harrison y la directora del OLM; Irma Carrasco.

Respecto del desarrollo del seminario, la directora comentó: “Para el Observatorio Laboral, que centra su quehacer en el estudio de las brechas, es relevante socializar la realidad de nuestra región sobre la informalidad”.

Competitividad, reglas claras y desafíos internacionales

Primero, felicitar al Gobierno Regional por generar estas instancias, que son muy importantes, especialmente para la agricultura, considerando que el Maule es una región eminentemente agrícola.

Hoy necesitamos avanzar con mayor fuerza en desarrollo, ya que enfrentamos una competencia importante a nivel latinoamericano, como es el caso de Perú, que ha crecido a gran velocidad.

Por lo mismo, no podemos quedarnos atrás.

La competencia internacional obliga a mejorar la productividad, incorporar tecnología, fortalecer la infraestructura y aumentar la capacidad de innovación. La región necesita aprovechar sus fortalezas agrícolas y frutícolas, pero también avanzar hacia actividades con mayor especialización y valor agregado.

Para ello, es fundamental contar con reglas claras, que entreguen certezas y confianza a quienes desean invertir en el Maule.

El acceso preferencial que entregan los tratados comerciales debe complementarse con condiciones internas que permitan a las empresas regionales competir en calidad, costos, oportunidad, trazabilidad y capacidad de respuesta.

A la fecha se han modernizado los Tratados de Libre Comercio entre Chile y Canadá; y entre Chile y China.

En proceso de modernización -en negociación- están los TLC con Corea del Sur, con la Unión Europea, con la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA), así como el Acuerdo de Alcance Parcial con India.

Participación de empresas extranjeras en la economía chilena

Prueba de ello es que, según cifras de InvestChile, un 65% de las empresas que exportan bienes y un 85% de aquellas que exportan servicios desde el país tienen capitales extranjeros.

Hoy, el 40% de la inversión realizada anualmente en el país con fines productivos corresponde a compañías extranjeras.

El aporte fiscal de las empresas extranjeras es clave: el 51,4% de la recaudación total de impuestos en Chile corresponde a compañías extranjeras, a pesar de representar solo al 10% de las entidades contribuyentes en el país.

Indicador de empresas extranjeras en ChileParticipación
Empresas que exportan bienes con capitales extranjeros65%
Empresas que exportan servicios con capitales extranjeros85%
Inversión productiva anual correspondiente a compañías extranjeras40%
Recaudación total de impuestos correspondiente a compañías extranjeras51,4%
Entidades contribuyentes representadas por compañías extranjeras10%

El impacto de nuestra apertura hacia el mundo, y de la inversión extranjera, es crucial para entender el desarrollo de Chile en las últimas décadas.

Estos datos muestran la importancia que puede tener la atracción de capitales internacionales para regiones que buscan ampliar su producción, crear empleo, mejorar su infraestructura y conectarse con nuevos mercados.

Diálogo entre los actores económicos y sociales

El desarrollo de nuestra región requiere con urgencia espacios de diálogo entre los distintos actores sociales y productivos.

La actividad contó con la destacada participación del economista Felipe Larraín Bascuñán, quien dictó la exposición “La economía chilena frente a la guerra comercial”.

Larraín es profesor titular de Economía de la Pontificia Universidad Católica de Chile, director de CLAPES UC y presidente de la Red de Centros de Pensamiento de las Américas (CEPAS).

El seminario finalizó con un panel de diálogo donde participó el economista y contó también con la intervención del presidente de Fundación Maule, Alfredo Moreno Charme; el presidente de ASICENT, Felipe Rius Martini y el presidente de Agrícola Central, Luis Urrutia Ibáñez.

La participación de representantes del Gobierno Regional, organismos públicos, instituciones académicas, organizaciones empresariales y sectores productivos permite analizar las oportunidades del territorio desde diferentes perspectivas.

Respecto a la conversación que pudo ofrecer a los presentes, dijo que “el Maule es una región que tiene extraordinarias oportunidades porque es una región fundamentalmente agrícola, frutícola, con posibilidades de contribuir mucho más a las exportaciones, al empleo.

La colaboración entre estos actores puede ayudar a identificar brechas, promover inversiones, mejorar la formación laboral y construir estrategias para que la actividad económica regional tenga una mayor presencia en los mercados internacionales.

El aporte del Maule a una economía global más integrada

Sin duda, nuestra apertura hacia el mundo y el respeto por nuestros acuerdos ha impactado decisivamente en el bienestar de los chilenos y chilenas, al contribuir a que nuestro espíritu emprendedor, nuestro talento y el trabajo de nuestra gente tenga nuevas y mejores oportunidades de negocio en prácticamente todos los continentes, creando empleos y construyendo la imagen de país innovador, moderno y eficiente que hoy tenemos.

En este marco, el Maule puede aportar a la economía mundial mediante la producción agrícola y frutícola, la expansión de sus exportaciones, la generación de empleo, la incorporación de inversión extranjera y el desarrollo de servicios vinculados a las cadenas productivas.

La región cuenta con oportunidades extraordinarias, pero también enfrenta desafíos y brechas que deben seguir abordándose.

Sabemos que existen desafíos y brechas que debemos seguir abordando, pero estamos avanzando paso a paso para consolidar una región más competitiva y atractiva.

La consolidación de un Maule más competitivo requiere combinar su tradición agrícola y frutícola con nuevas capacidades productivas, mayor infraestructura, inversión, formalización laboral, innovación y una coordinación permanente entre los sectores público, privado, académico y social.

Exportación de vinos del Maule a Vietnam

tags: #aporte #del #maule #a #la #economia