Día Mundial del Trasplante de Órganos: donación, solidaridad y nuevas oportunidades de vida

Cada 27 de febrero se conmemora el Día Mundial del Trasplante de Órganos, una fecha que invita a reflexionar sobre el enorme impacto de la donación en la vida de miles de personas. El trasplante de órganos, tejidos y células se ha convertido en una práctica médica esencial, capaz de salvar vidas y mejorar su calidad.

Un trasplante es sustituir un órgano o tejido enfermo por otro que funcione adecuadamente. Sin la solidaridad de los y las donantes no hay trasplantes.

Como una forma de crear conciencia sobre la donación de órganos, homenajear el acto altruista de los donantes y a los profesionales médicos que salvan millones de vidas, se conmemora el 27 de febrero el Día Mundial del Trasplante de Órganos y Tejidos. El trasplante es la única opción terapéutica para la insuficiencia terminal de un órgano y sus resultados llevan a una mejoría sustancial en la sobrevida y calidad de vida de los pacientes.

Qué significa el Día Mundial del Trasplante de Órganos

El 27 de febrero de cada año se celebra el Día Mundial del Trasplante de Órganos y Tejidos con el objetivo de hacer conciencia sobre la importancia de la donación de órganos y rendir homenaje tanto a los donantes como al personal médico que hacen posible que los trasplantados tengan la oportunidad de recuperar alguna función perdida o, sencillamente, seguir viviendo.

El Día Mundial de Trasplante de Órganos y Tejidos tiene el objetivo de promover una cultura de donación de órganos y tejidos. La donación de órganos y tejidos de una persona hacia otra debe de ser un acto altruista, voluntario y de solidaridad, y éste puede ser en vida o cuando la persona fallece.

Esta fecha también busca agradecer y reconocer a los equipos de salud que participan en cada instancia del proceso. Su compromiso, profesionalismo y dedicación hacen posible que cada trasplante represente una nueva oportunidad.

Al mismo tiempo, es una ocasión para homenajear a los donantes y sus familias, cuyo gesto solidario trasciende y deja una huella profunda en quienes reciben esa segunda oportunidad.

Qué es un trasplante y por qué es necesario

Un trasplante consiste en trasladar un órgano, tejido o un conjunto de células de una persona (donante) a otra (receptor), o bien de una parte del cuerpo a otra en un mismo paciente. La principal razón por la que se realizan los trasplantes es porque se busca reemplazar algún órgano o tejido enfermo o lesionado y sustituirlo por uno sano.

Hoy en día constituye una técnica médica muy desarrollada que logra magníficos resultados para las personas receptoras. No obstante, necesita obligatoriamente de la existencia de donantes.

Para muchas personas, un trasplante es la única alternativa para salvar la vida ante enfermedades como insuficiencia cardiaca, cirrosis, hepatitis fulminante, cáncer de hígado, insuficiencia renal, diabetes mellitus y queratocono, que destruye las córneas.

El trasplante de órganos, tejidos y células se ha convertido en una práctica médica esencial, capaz de salvar vidas y mejorar su calidad. El trasplante es la única opción terapéutica para la insuficiencia terminal de un órgano y sus resultados llevan a una mejoría sustancial en la sobrevida y calidad de vida de los pacientes.

Qué órganos, tejidos y células pueden trasplantarse

La lista de órganos y tejidos trasplantables incluye: pulmón, corazón, riñón, hígado, páncreas, intestino, estómago, piel, córnea, médula ósea, sangre, hueso, entre otros, siendo el riñón el órgano más comúnmente trasplantado a nivel mundial.

Tipo de donaciónPosibilidades de donación
En vidaUn riñón, un segmento de hígado, pulmón, intestino, páncreas o células hematopoyéticas
Después del fallecimientoCorazón, pulmones, hígado, riñones, intestino y páncreas, según la situación y las condiciones de los órganos o tejidos

En vida: se puede donar un riñón, un segmento de hígado, pulmón, intestino, páncreas, o células hematopoyéticas, que pueden transformarse en glóbulos blancos, glóbulos rojos y plaquetas.

Al fallecer: Cuando el deceso fue por muerte encefálica o paro cardíaco, se analizará la situación y condiciones de los órganos o tejidos para asegurarse que sea adecuado para el trasplante. En esta situación, se podrá donar el corazón, pulmones, hígado, riñones, intestino y páncreas.

Órganos y tejidos trasplantables esquema médico

La importancia de la compatibilidad

El trasplante de un órgano o un tejido puede parecer una tarea sencilla; sin embargo, existen diversos limitantes que hacen que no lo sea. Cuando el órgano o tejido donado no proviene de la misma persona o de alguien genéticamente idéntico, un gemelo, por ejemplo, es indispensable tomar en cuenta la “compatibilidad” que exista entre el donante y el receptor.

Si no son compatibles, el sistema inmunológico del receptor reaccionará de manera negativa al trasplante y lo rechazará poniendo en riesgo el procedimiento y la vida del paciente.

Gracias a los avances médicos, hoy los trasplantes presentan altos niveles de efectividad, con mejoras constantes en técnicas quirúrgicas y tratamientos que favorecen la recuperación y reducen el riesgo de rechazo.

Donación en vida y después del fallecimiento

La donación de órganos y tejidos se puede realizar en vida o cuando el donante fallece. Para que la donación de un órgano o tejido se lleve a cabo, es importante que la persona donante manifieste por escrito o de manera verbal su voluntad de donar sus órganos.

En el caso de que una persona muera y no haya expresado voluntad alguna sobre sus órganos, los familiares pueden dar su consentimiento para que éstos sean donados.

La donación de órganos y tejidos de una persona hacia otra debe de ser un acto altruista, voluntario y de solidaridad, y éste puede ser en vida o cuando la persona fallece.

Cómo expresar la voluntad de donar

Para que se cumpla el deseo de una persona de que sus órganos y tejidos sean donados al momento de fallecer, es necesario anotarse en el Registro Nacional de Trasplantes, dirigido por el Centro Nacional de Trasplantes (Cenatra) de la Secretaría de Salud.

Es importante que luego de hacer su registro en el sitio web, el donante informe de la decisión tomada a sus familiares y personas cercanas para que se hagan responsables de que, al momento de fallecer, su deseo sea cumplido.

En caso de que el donante cambie de decisión antes de morir, también deberá comentarlo a la familia. Es importante señalar que las personas con algún padecimiento mental y que no puedan expresar libremente su voluntad, no pueden convertirse en donadores.

La demanda mundial de órganos

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), anualmente se realizan más de 150 mil trasplantes de órganos sólidos en todo el mundo. Sin embargo, esta cifra cubre solo una parte de la demanda, lo que refuerza la importancia de seguir promoviendo la donación.

Cada 27 de febrero es, sobre todo, una oportunidad para concientizar, agradecer y valorar la solidaridad, recordando que un solo donante puede transformar y salvar múltiples vidas.

La donación y el trasplante en Argentina

En Argentina, el sistema de donación y trasplante continúa fortaleciéndose, acompañado por marcos normativos como la Ley Justina, que consolidó un cambio cultural clave en materia de donación.

La situación de la donación en México

En México, de acuerdo con datos de la Secretaría de Salud, a finales del año 2021, había 22 mil 859 personas en lista de espera para recibir un órgano o tejido. De ellas, 17 mil 299 esperaban un trasplante de riñón, 5 mil 259 de córnea, 238 de hígado, 54 de corazón y 9 más en espera de dos órganos.

Órgano o tejidoPersonas en lista de espera a finales de 2021Trasplantes realizados en 2021
Riñón17 mil 299mil 971
Córnea5 mil 2592 mil 290
Hígado238135
Corazón5425
Dos órganos9

También, en 2021, se realizaron 2 mil 290 trasplantes de córnea, mil 971 de riñón, 135 de hígado (124 de donantes fallecidos y 11 de vivos) y 25 de corazón, para dar un total de 4 mil 421 donaciones.

Sin embargo, de acuerdo con Rubén Argüero Sánchez y Omar Sánchez Ramírez, del Departamento de Cirugía de la Facultad de Medicina de la UNAM, y Enrique M. Olivares Durán, del Instituto Mexicano del Seguro Social -autores del artículo Donación de órganos y trasplantes en México, ¿todo está resuelto?, publicado el año pasado en la Gaceta Médica de México-, en nuestro país hay una escasez de donaciones y trasplantes, y una demanda de ellos cada vez más creciente.

Los autores del mencionado artículo también apuntan que, a pesar de que México es uno de los países de Latinoamérica con más centros autorizados para trasplantes de riñón, hígado, corazón, pulmón y páncreas, los procesos asociados a la donación y los trasplantes “adolecen de la falta de estandarización, calidad comparable, supervisión, análisis de los protocolos y apego estricto a los mismos, que posibiliten la valoración de los resultados en los centros autorizados con el fin de otorgar o revocar licencias cuando la opinión de un comité ad hoc así lo recomiende.”

Asimismo, consideran que el fraccionamiento del Sistema Nacional de Salud, entre otros factores, ha contribuido a que haya una inequidad distributiva de las donaciones y los trasplantes en México.

Otro hecho revelador es que, en la mayoría de los países latinoamericanos, las tasas de donación de órganos obtenidos de personas con muerte encefálica por millón de habitantes son superiores a las de México.

Es decir, aunque los números absolutos de trasplantes en el país se han incrementado, al expresarse como tazas por millón de habitantes, las cifras demuestran que la donación cadavérica de órganos en México no ha crecido significativamente en las últimas cuatro décadas.

Basados en el análisis de estos elementos, Argüero Sánchez, Sánchez Ramírez y Olivares Durán llegaron a la conclusión de que el Subsistema Nacional de Donación y Trasplante “es un sistema carente de un programa común e integral que agrupe tanto a las instituciones de salud como a los hospitales privados, y que cuente con la definición de objetivos, metas, indicadores y estrategias de crecimiento.”

Cultura de la donación y funcionamiento del sistema

De un tiempo acá, a partir de la suposición de que la negativa de los familiares de posibles donantes es el principal impedimento para llevar a cabo trasplantes en México, se ha intentado crear una cultura de donación de órganos.

No obstante, en opinión de Argüero Sánchez, Sánchez Ramírez y Olivares Durán, se ha puesto poca atención a la medición y la evaluación de la eficiencia de los procesos y subprocesos médicos de los hospitales autorizados para realizar trasplantes.

Por eso, más allá de la negativa de los familiares de posibles donantes, es necesario identificar las fallas en el proceso de donación y no perder de vista que la entrevista familiar constituye solamente uno de los subprocesos y que los otros -de tipo médico, técnico, logístico o de gestión de recursos- pueden entorpecer o anular la voluntad de donar uno o varios órganos.

Así pues, no resulta adecuado atribuir el bajo número de donaciones y trasplantes sólo a la negativa de los familiares de posibles donantes. Si se desea mejorar los procesos de donación, es fundamental hacer cambios en la dinámica hospitalaria.

El impacto de la pandemia en los trasplantes

La actividad de donación y trasplante en 2020 ha estado marcada por la crisis de COVID-19. Una pandemia que ha impactado en todas las áreas, pero que ha puesto de manifiesto la fortaleza de España en el ámbito de la donación y el trasplante.

A pesar de las múltiples dificultades, a lo largo del pasado año se realizaron en nuestro país 4.425 trasplantes de órganos, lo que corresponde a una tasa de 93,3 por millón de población (p.m.p.). Esta actividad fue posible gracias a las 1.777 personas que donaron sus órganos tras fallecer, lo que nos sitúa en 37,4 donantes p.m.p., y a las 268 personas que donaron un riñón o parte de su hígado en vida.

A pesar de las circunstancias adversas, el descenso de actividad de trasplante se ha reducido con respecto a 2019 en solo un 18,8%, gracias a la implicación de los profesionales de la red y a la solidaridad de la sociedad española.

Según José Salvador Aburto Morales, director del Centro Nacional de Trasplantes (CENATRA), el número de donantes y de trasplantes en México ha disminuido notablemente a consecuencia de la pandemia ocasionada por el virus SARS-CoV-2, pues muchos hospitales (públicos y privados) se convirtieron en hospitales Covid-19 para atender a los pacientes con esta enfermedad.

Ahora bien, sí se han seguido practicando trasplantes urgentes de corazón, hígado, riñón y córnea. Cabe tener en cuenta que, además de cumplir el estricto protocolo para seleccionar un donador en vida o ya fallecido, ahora se le debe aplicar la prueba PCR para comprobar que no tenga el coronavirus, lo cual prolonga el proceso de donación, porque el resultado de dicha prueba tarda de 24 a 48 horas.

Y, por si fuera poco, también se tiene que comprobar que el receptor y el personal sanitario que participa en la procuración, la extracción o el trasplante no estén infectados con el virus SARS-CoV-2.

Es bien sabido que, con la Covid-19, los pulmones pueden quedar dañados. Pero en México únicamente se dispone de un programa de trasplante de pulmón, lo que preocupa a Aburto Morales, porque, además, no es público, sino privado.

De ahí que el funcionario piense que quizá más adelante haya que abrir programas de trasplante de pulmón públicos en México, porque seguramente las secuelas de la nueva enfermedad harán que algunas personas requieran un trasplante de este tipo.

El trabajo de los equipos de salud

Esta fecha también busca agradecer y reconocer a los equipos de salud que participan en cada instancia del proceso. Su compromiso, profesionalismo y dedicación hacen posible que cada trasplante represente una nueva oportunidad.

La clave del éxito ha sido el compromiso de la institución en tratar tanto a pacientes del sistema público como privado y el gran trabajo del equipo multidisciplinario compuesto por cirujanos expertos en trasplante de alta complejidad, hepatólogos, anestesiólogos, intensivistas, psiquiatras, radiólogos y enfermeras especializadas.

“Nada de esto sería posible sin la generosidad de donantes fallecidos que habían tomado la decisión durante su vida, de las familias que permitieron la donación y por supuesto de los donantes vivos que deciden entregar parte de un órgano para salvarle la vida a su ser querido”, señala el Dr. Martín Dib, Jefe del Programa de Trasplantes UC CHRISTUS.

Cabe destacar que nuestro equipo de Trasplante Hepático realiza innovadoras técnicas quirúrgicas como el trasplante de hígado con donante vivo; split hepático -que permite utilizar un hígado en dos pacientes-, trasplante hepático en embarazadas, y trasplante con hígados marginales.

Donación después del fallecimiento

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