El descenso del Borussia Dortmund se explica por una combinación de malos resultados, pérdida de confianza, errores defensivos, falta de ideas en ataque, lesiones y una presión creciente sobre el entrenador y los jugadores. En la primera mitad de la temporada 2014-2015, el equipo pasó de ser uno de los principales aspirantes al título alemán a ocupar una de las plazas de descenso directo.
La crisis alcanzó su punto más grave cuando el Dortmund perdió 1-0 en casa ante el Augsburgo y quedó como colista de la Bundesliga. La caída no solo comprometió la permanencia, sino que provocó una ruptura momentánea entre el equipo y una hinchada que hasta entonces había sido uno de sus principales apoyos.
La caída del Borussia Dortmund en la Bundesliga
El Borussia Dortmund volvió a perder este sábado por 2-1 en casa del Werder Bremen y cerró el año ocupando puestos de descenso en la Bundesliga tras una catastrófica primera mitad de temporada que sorprendió a todo el fútbol alemán. El equipo de Jürgen Klopp, en el que juegan muchos de los campeones del mundo en Brasil 2014, quedó anteúltimo en la tabla con apenas 15 puntos en 17 jornadas.
Este domingo podría ser incluso colista si el Freiburg, con un punto menos, no pierde con el Hannover. El Borussia Dortmund cayó por 2-1 ante el Werder Bremen, con lo que se va al parón de invierno de la Bundesliga ocupando el penúltimo lugar de la clasificación, una de las dos plazas del descenso directo.
La crisis del Dortmund en la Bundesliga ha sido la gran sorpresa de la primera mitad de la temporada alemana, teniendo en cuenta que el equipo de Jürgen Klopp había sido uno de los principales protagonistas del fútbol germano en los últimos años. Campeón en el 2011 y 2012 y subcampeón en el 2013 y 2014, el Dortmund pasó de figurar como principal rival del Bayern por el título a cerrar el año a 30 puntos del equipo de Josep Guardiola, que el viernes venció 2-1 al Mainz y es líder indiscutido e invicto de la Bundesliga.
| Dato | Situación del Dortmund |
|---|---|
| Jornada | 17 |
| Puntos | 15 |
| Posición | Anteúltimo |
| Derrotas | 10 |
| Distancia respecto al Bayern | 30 puntos |
Las causas deportivas del descenso
Una primera vuelta marcada por las derrotas
El equipo de Jürgen Klopp, en el que juegan muchos de los campeones del mundo en Brasil 2014, quedó anteúltimo en la tabla con apenas 15 puntos en 17 jornadas. El partido terminó con la décima derrota de la temporada para los visitantes.
El Dortmund afrontaba la Bundesliga como uno de los grandes candidatos al título, pero acumuló una secuencia de resultados impropia de un equipo que había dominado la competición alemana pocos años antes. La derrota ante el Bremen, que con el triunfo salió del último lugar de la clasificación, es simbólica de la situación que vive el Dortmund.
El temprano gol del argentino Santiago García en el minuto 3 descompuso todas las líneas del Dortmund, que volvió a carecer de ideas e ímpetu frente a un Bremen que se cerró bien en defensa y remató el duelo por medio de Fin Bartels (62') tras una contra. El internacional Mats Hummels, que contribuyó con imprecisiones a los dos goles del Bremen, descontó para el Dortmund de cabeza (69'), pero el partido terminó con la décima derrota de la temporada para los visitantes.
Desorganización defensiva y errores individuales
Uno de los síntomas más claros de la crisis fue la facilidad con la que el equipo perdió el control después de recibir un gol. Un temprano gol del argentino Santiago García en el minuto 3 descompuso todas las líneas del Dortmund, que volvió a carecer de ideas e ímpetu frente a un Bremen que se cerró bien en defensa y remató el duelo por medio de Fin Bartels (62m) tras una contra.
El internacional Mats Hummels, que contribuyó con imprecisiones a los dos goles del Bremen, descontó para el Dortmund de cabeza (69m), pero el partido terminó con la décima derrota de la temporada para los visitantes. La fragilidad defensiva no se limitó a una mala actuación aislada, sino que se convirtió en uno de los rasgos recurrentes de la primera parte del campeonato.
La derrota la noche del miércoles, 4 de febrero, dejó señales de cambio de ciclo. No sólo dentro de la cancha, donde el equipo se mostró tan perdido como en la primera ronda del torneo, sino también en las tribunas, donde los hinchas dejaron de apoyar por primera vez a los jugadores.
Falta de ideas e intensidad ofensiva
El Dortmund volvió a carecer de ideas e ímpetu frente a un Bremen que se cerró bien en defensa y remató el duelo por medio de Fin Bartels tras una contra. La dificultad para generar ocasiones claras y transformar la posesión en peligro redujo la capacidad de reacción del conjunto de Klopp.
La pérdida de velocidad, presión y precisión afectó al estilo que había convertido al Dortmund en uno de los equipos más atractivos de Europa. Para eso, su equipo tendrá que volver a parecerse pronto al que deslumbró al fútbol europeo los últimos años. Y el miércoles demostró que aún está lejos de encontrar ese camino.
Lesiones y reducción del margen de error
El teórico gran rival del Bayern Múnich en la carrera al título afrontará el partido del sábado y las próximas seis semanas sin Kevin Grosskreutz, que sufrió un pequeño desgarro muscular en la derrota con el Augsburgo. La ausencia redujo todavía más las alternativas de un equipo obligado a reaccionar de inmediato.
Pero el ritmo de la temporada comienza a agotar el margen de error. El Dortmund afronta ya el sábado la primera de 15 “finales” en Liga, y lo hace además en casa del Freiburg, rival directo en la lucha contra el descenso que tiene sólo tres puntos más.
La derrota ante el Augsburgo y la ruptura con la hinchada
Rumores de destituciones, jugadores desorientados y una hinchada que por primera vez dio la espalda a su equipo: el Borussia Dortmund perdió mucho más que tres puntos con nueva derrota en la Liga alemana de fútbol. “Es la situación más grave que hemos vivido hasta ahora”, dijo el capitán Mats Hummels sobre el tropiezo por 1-0 como local ante el Augsburgo con el que el Dortmund, supuesto candidato al título, se confirmó como sorprendente colista de la tabla.
Tras el pitazo final, una hiriente silbatina bajó de las gradas al campo, acompañó la salida de los jugadores al vestuario y obligó a Hummels y el arquero Roman Weidenfeller a acercarse a los hinchas para intentar calmarlos. La reacción mostró el nivel de frustración acumulado por una campaña que había situado al club en una posición desconocida para su generación reciente.
Pero no sólo los jugadores pagan la decepción acumulada en un club campeón en 2011 y 2012 y subcampeón en 2013 y 2014 que ahora lucha contra el descenso. También el apoyo hasta ahora incuestionable al técnico Jürgen Klopp comienza con lentitud a cuestionarse.
La presión sobre Jürgen Klopp
“Descarto por completo renunciar”, explicó el carismático entrenador, gran héroe de los últimos años en el Dortmund, intentando poner freno al debate sobre su futuro. “Tengo la batería llena. Y además sigo convencido de que tendremos éxito en nuestra misión“.
También los jugadores dieron su apoyo explícito al técnico. El capitán Hummels consideró que la salida de Klopp no garantizaría un cambio de actitud. “No creo que fuese el paso adecuado. Nadie en nuestro equipo se lo plantea”.
Klopp se mostró “totalmente convencido” de la permanencia. “¿Qué pasaría si tiro todo por la borda por un partido? Físicamente estamos en una forma mucho mejor que en la primera mitad de temporada”, explicó. “Tenemos que aprovecharlo“.
La continuidad del entrenador se convirtió así en uno de los principales debates de la crisis. El problema no era únicamente la posición en la tabla, sino la sensación de que el equipo había perdido los automatismos que habían definido la etapa más exitosa de Klopp en Dortmund.
El contraste entre la Bundesliga y la Liga de Campeones
La situación vive el Dortmund, que prácticamente no le permite disfrutar de su otra campaña, la europea, en la que se metió en octavos de final de la Liga de Campeones como primero de grupo. El contraste entre el rendimiento continental y la campaña doméstica hizo todavía más difícil explicar la caída.
El Bayern fue así el único de los equipos alemanes en octavos de final de Liga de Campeones europea que ganó su partido de la fecha en la Bundesliga. El Bayer Leverkusen, próximo rival del Atlético de Madrid español en la competición europea, empató 1-1 con el Eintracht Frankfurt y es tercero en la Bundesliga, mientras que el Schalke, que espera al Real Madrid, empató sin goles con el Hamburgo y quedó quinto en la tabla.
La clasificación europea demostraba que el Dortmund todavía conservaba recursos para competir al máximo nivel, pero la Bundesliga exigía regularidad, concentración y capacidad para resolver partidos cerrados. La falta de esos elementos dejó al club expuesto a una lucha por la permanencia que parecía improbable al comienzo de la temporada.
La reacción frente al Mainz
El popular equipo aurinegro logró vencer en casa al Mainz, en una noche inolvidable de Reus, hombre que renovó hasta 2019, y logró salir de la zona del descenso. Por la jornada 21 de la Bundesliga, el Borussia Dortmund se impuso por 4-2 sobre el Mainz, en un juego más que disputado.
80.000 aficionados que coparon el Signal Iduna Park se fueron eufóricos. Soto paralizó los corazones de la multitud al minuto de juego al poner 1-0 al Mainz. Los locales lograron reaccionar en el segundo tiempo cuando Subotic a los 4′ y Reus a los 10′ daban vuelta el resultado; Malli, apenas 1′ después ponía el 2-2, pero Audameyang, que recibió un balón del inspirado Reus, a los 26′ aumentaba y a los 33′ Sahin sentenciaba el pleito.
Dortmund, que marchaba en la zona de descenso, logró por fin despegar, sumando en lo que va de la Bundesliga su sexto triunfo. Ahora, ocupa la posición 14 y se mantiene a salvo.
| Partido | Resultado | Consecuencia |
|---|---|---|
| Borussia Dortmund - Mainz | 4-2 | Salida de la zona de descenso |
| Werder Bremen - Borussia Dortmund | 2-1 | El Dortmund quedó anteúltimo |
| Borussia Dortmund - Augsburgo | 0-1 | El equipo se confirmó como colista |
Las consecuencias deportivas del descenso
De candidato al título a equipo en peligro
La consecuencia más evidente fue el derrumbe de las expectativas. Campeón en el 2011 y 2012 y subcampeón en el 2013 y 2014, el Dortmund pasó de figurar como principal rival del Bayern por el título a cerrar el año a 30 puntos del equipo de Josep Guardiola.
La crisis convirtió cada jornada en una lucha por la supervivencia. El equipo de Klopp dejó de competir por el campeonato y tuvo que concentrarse en abandonar las dos últimas posiciones, evitar el descenso directo y recuperar una confianza que se había deteriorado con cada derrota.
Riesgo de descenso directo
El Borussia Dortmund cayó por 2-1 ante el Werder Bremen, con lo que se va al parón de invierno de la Bundesliga ocupando el penúltimo lugar de la clasificación, una de las dos plazas del descenso directo. El Dortmund, si el Friburgo le gana al Hannover, puede terminar incluso la primera vuelta como colista.
La posición en la tabla no era simbólica: obligaba al club a afrontar la segunda mitad del torneo con la presión de sumar de manera inmediata. Cada empate podía resultar insuficiente y cada derrota podía acercar al equipo a una pérdida histórica de categoría.
Deterioro de la confianza
La derrota la noche del miércoles dejó señales de cambio de ciclo. No sólo dentro de la cancha, donde el equipo se mostró tan perdido como en la primera ronda del torneo, sino también en las tribunas, donde los hinchas dejaron de apoyar por primera vez a los jugadores.
“Estamos en deuda y queremos recompensar a los hinchas“, prometió Klopp. Para eso, su equipo tendría que recuperar el nivel que había generado entusiasmo en Dortmund y restablecer el vínculo con una afición acostumbrada a competir por títulos.
Mayor presión sobre el vestuario
Los jugadores desorientados y la discusión sobre la continuidad del entrenador aumentaron la tensión interna. El capitán Mats Hummels tuvo que intervenir públicamente y acercarse a los hinchas después del partido para intentar calmar la situación.
El capitán Hummels consideró que la salida de Klopp no garantizaría un cambio de actitud. “No creo que fuese el paso adecuado. Nadie en nuestro equipo se lo plantea”. La postura del vestuario buscaba preservar la estabilidad en un momento en el que cualquier cambio podía profundizar la incertidumbre.
Las consecuencias históricas e institucionales
La lucha contra el descenso resultó especialmente llamativa por la trayectoria reciente del Borussia Dortmund. El club había sido campeón en 2011 y 2012, subcampeón en 2013 y 2014, y uno de los principales representantes alemanes en la Liga de Campeones.
El paso de candidato al título a equipo situado en puestos de descenso convirtió la temporada en una de las mayores decepciones de la Bundesliga. La caída afectó la percepción del proyecto deportivo, la confianza en los futbolistas y la valoración del ciclo dirigido por Klopp.
El Bayern Múnich, líder indiscutido e invicto, se consolidó como la referencia dominante del campeonato. El Dortmund cerró el año a 30 puntos del equipo de Josep Guardiola, una diferencia que reflejaba tanto la fortaleza del Bayern como la profundidad de la crisis aurinegra.
El impacto económico de la crisis del club
El Borussia Dortmund sigue cediendo ante el Covid-19. El club de la Bundesliga ha vuelto a cerrar por segundo año consecutivo el ejercicio en números rojos, tras perder 72,8 millones de euros en la temporada 2020-2021.
“Los ingresos de la sociedad se vieron afectados por los efectos de las restricciones impuestas a raíz de la pandemia del Covid-19”, ha explicado el club en un comunicado. El año fiscal de la entidad alemana comenzó el 1 de julio de 2020 y se cerró el pasado 30 de junio.
En el último ejercicio, el Borussia de Dortmund casi duplica las pérdidas con las que cerró el ejercicio 2019-2020, cuando perdió 44 millones de euros debido a las severas restricciones causadas por la pandemia. A causa del Covid-19, el club alemán ha encadenado dos temporadas consecutivas en números rojos, tras ganar 17,4 millones de euros en la temporada 2018-2019.
| Indicador | Temporada 2019-2020 | Temporada 2020-2021 |
|---|---|---|
| Pérdidas | 44 millones de euros | 72,8 millones de euros |
| Ingresos de explotación | 486,9 millones de euros | 358,6 millones de euros |
| Ingresos consolidados | - | 334,2 millones de euros |
| EBITDA | 63 millones de euros | 39 millones de euros |
| Ingresos de matchday | 32,5 millones de euros | 600.000 euros |
Caída de los ingresos y del resultado de explotación
El resultado de explotación de la entidad durante la temporada ascendió a 358,6 millones de euros, un 26,3% menos que en el curso anterior, cuando el Dortmund ingresó 486,9 millones de euros. Los ingresos consolidados del club también descendieron, hasta 334,2 millones de euros, un descenso del 9,7% respecto a la temporada anterior.
Por otro lado, el resultado bruto de explotación (ebitda) fue de 39 millones de euros, un 38% inferior al mismo periodo del año anterior, cuando la entidad cerró el ejercicio con un ebitda de 63 millones de euros.
El golpe de la ausencia de público
La caída más significativa se produjo en el matchday, que pasó de 32,5 millones de euros en 2019-2020 a apenas 600.000 euros en la pasada 2020-2021. Las restricciones vinculadas al Covid-19 redujeron de forma drástica los ingresos relacionados con los partidos y privaron al club de una de sus fuentes económicas más importantes.
La principal fuente de ingresos fue la televisión, con 186,7 millones de euros, un 10% más que en 2019-2020, lo que demuestra que los ingresos audiovisuales no se resintieron pese al parón por el Covid-19. También aumentaron los patrocinadores, que aportaron 106,6 millones de euros, un 8,8% más que en la pasada temporada.
Gastos salariales y amortizaciones
Pese a las varias rebajas salariales de la plantilla deportiva, los gastos de personal del Borussia Dortmund aumentaron un 0,2% en el último ejercicio, hasta 215,7 millones de euros. El gasto en fichajes ha hecho aumentar también las amortizaciones de la entidad, que crecieron un 4,6% en 2020-2021, hasta 111 millones de euros.
La combinación de menores ingresos totales, ausencia de público, gastos de personal elevados y mayores amortizaciones aumentó la presión financiera sobre la institución. La situación económica no corresponde a la misma crisis deportiva de la temporada 2014-2015, pero muestra otra dimensión de las dificultades afrontadas por el club en años posteriores.
La permanencia como prioridad inmediata
El Dortmund afronta ya el sábado la primera de 15 “finales” en Liga, y lo hace además en casa del Freiburg, rival directo en la lucha contra el descenso que tiene sólo tres puntos más. La cercanía de los rivales hacía que cada partido tuviera un peso decisivo en la clasificación.
La recuperación frente al Mainz demostró que el equipo todavía podía reaccionar. Los locales lograron remontar dos veces y terminaron imponiéndose por 4-2, con una actuación decisiva de Reus, Aubameyang y Sahin.
La permanencia dependía de transformar esa reacción puntual en una secuencia estable de resultados. El objetivo inmediato era abandonar las plazas de descenso y recuperar la solidez defensiva, la intensidad y la confianza que habían desaparecido durante la primera mitad del campeonato.

La lucha por el descenso en el contexto de la Bundesliga
La crisis del Dortmund tuvo lugar en una Bundesliga con otros equipos también implicados en luchas decisivas. El Augsburgo dio una de las sorpresas de la jornada al derrotar en casa al Borussia Mönchengladbach por 2-1. El Paderborn y el Stuttgart empataron sin goles.
En otros partidos, el Augsburgo ganó 2-1 al Borussia Mönchengladbach en un partido que comenzó perdiendo y cerró el año en puestos europeos con una sorprendente sexta plaza. El Gladbach cayó a la cuarta posición.
El Wolfsburgo, único perseguidor del Bayern aunque a 14 puntos de distancia, juega más tarde con el Colonia. La jornada 17 y la primera mitad de la Bundesliga termina mañana con la visita del Hoffenheim al Hertha de Berlín y la del Hannover al Freiburg.
El contexto mostraba que la zona baja podía cambiar rápidamente, pero el Dortmund debía resolver primero sus propios problemas. La permanencia no se decidiría únicamente por la fuerza histórica del club, sino por su capacidad para sumar en los partidos directos y evitar nuevos errores.
Una crisis con consecuencias a largo plazo
El descenso deportivo del Borussia Dortmund en aquella primera mitad de temporada dejó consecuencias que fueron más allá de la posición momentánea en la tabla. La campaña cuestionó la continuidad del proyecto, expuso la dependencia del equipo respecto a sus principales referentes y obligó a replantear la relación entre expectativas, plantilla y resultados.
La situación también evidenció que el prestigio reciente no protegía al club de una crisis profunda. El Dortmund había ganado títulos, había competido en Europa y había construido una identidad reconocible, pero la acumulación de derrotas, los errores defensivos, las lesiones y la falta de respuestas ofensivas lo llevaron a luchar contra el descenso.
El triunfo contra el Mainz ofreció una respuesta parcial y permitió salir de la zona peligrosa. Sin embargo, la permanencia exigía sostener esa reacción durante las jornadas restantes, recuperar el apoyo de la hinchada y convertir la convicción de Klopp y de los jugadores en resultados concretos sobre el terreno de juego.