La primera ecografía del embarazo suele realizarse entre las semanas 6 y 8 de gestación, calculadas desde el primer día de la última menstruación. En un embarazo de evolución normal, el momento más recomendable suele situarse entre las semanas 7 y 8, porque generalmente ya es posible observar el embrión y su actividad cardíaca.
El momento exacto puede variar según los antecedentes médicos, los síntomas, la forma en que se produjo el embarazo y la indicación del especialista. Después de un resultado positivo en un test de farmacia o en un examen de sangre de beta-hCG, es recomendable solicitar una consulta con un especialista en ginecología y obstetricia para comenzar el control prenatal y definir cuándo realizar la primera ecografía.
Cuál es el mejor momento para hacer la primera ecografía
Actualmente, los test de detección ultrarrápida permiten que las mujeres se enteren de un embarazo incluso antes de la primera falta. Sin embargo, se recomienda realizar la primera ecografía entre la semana 7-8 por los siguientes motivos: Antes de la semana 5 no vamos a ver nada, lo que puede provocar muchos miedos. Alrededor de la semana 6, vamos a ver un saquito, pero probablemente no veremos embrión.
En la semana 7 ya podríamos ver el embrión, pero dependiendo del tamaño puede que sea pronto para ver latido. Por ese motivo, entre la semana 7 y 8 es el mejor momento, pues ya podemos ver embrión con latido.
En muchos casos se realiza entre las semanas 6 y 8 de embarazo, calculadas desde el primer día de la última menstruación. Sin embargo, el momento puede variar según los antecedentes, los síntomas y la indicación del profesional tratante.
La primera ecografía del embarazo se realiza entre la semana 6 y 13 de gestación, aunque lo óptimo suele ser en la semana 12 de embarazo. Cuando la ecografía se realiza demasiado temprano, es posible que algunas estructuras todavía no sean visibles.
En ese caso, el especialista puede solicitar un nuevo examen después de algunos días para evaluar la evolución. En ocasiones, es posible que la imagen solo muestre el saco gestacional, pero no al embrión.
Qué objetivos tiene la primera ecografía
La ecografía obstétrica es un examen de imágenes no invasivo que utiliza ondas de sonido para observar el desarrollo del embarazo. Dependiendo de la etapa gestacional, permite evaluar al embrión o feto, la placenta, el líquido amniótico y otras estructuras relacionadas con la gestación.
Esta primera evaluación permite confirmar la ubicación del embarazo: permite comprobar si el saco gestacional se encuentra dentro del útero y descartar alteraciones como un embarazo ectópico. También permite evaluar la vitalidad embrionaria: según las semanas de gestación, puede observarse el embrión y detectar su actividad cardíaca.
La primera ecografía del embarazo está indicada para realizar algunas comprobaciones básicas: Si la gestación está en el lugar idóneo, es decir, dentro del útero, y descartar así un embarazo ectópico. El número de sacos y embriones, para comprobar si es un embarazo múltiple. Comprobar que la gestación se está desarrollando correctamente.
- Confirmar el diagnóstico del embarazo.
- Conocer el número de embriones y su localización en el útero.
- Comprobar el latido cardíaco y su frecuencia para confirmar la vitalidad del embrión.
- Estimar el tiempo de gestación y la posible fecha de parto.
- Identificar si se trata de un embarazo único o múltiple.
La medición de la longitud céfalo-caudal del embrión, conocida como CRL, ayuda a calcular las semanas de embarazo y la fecha probable de parto. La longitud cráneo-caudal del feto o CRL es la medida del embrión desde la coronilla hasta la rabadilla.
En la semana 12 de embarazo ha de ser de unos 6 cm. Esto permitirá calcular la edad gestacional correcta. Además, si el embarazo es gemelar, gracias a la ecografía se podrá observar si los embriones comparten placenta y/o bolsa amniótica.
Qué se puede ver según la semana
| Momento de la ecografía | Información que puede aportar |
|---|---|
| Antes de la semana 5 | Generalmente todavía no se observa ninguna estructura con claridad. |
| Alrededor de la semana 6 | Puede observarse el saco gestacional, aunque probablemente todavía no se vea el embrión. |
| Semanas 7-8 | Habitualmente puede observarse el embrión y, en muchos casos, su actividad cardíaca. |
| Semanas 11-14 | Se evalúan la anatomía fetal temprana y la translucencia nucal, entre otros marcadores. |
Si la imagen ecográfica no sea totalmente nítida, es recomendable repetir la ecografía para confirmar su resultado. Esto puede ocurrir porque el embrión evoluciona lentamente y aún es demasiado pronto o también porque se ha producido un embarazo anembrionario.
Primera ecografía después de una fecundación in vitro o inseminación artificial
Si el embarazo tiene lugar mediante un tratamiento de fertilidad, normalmente, la primera ecografía se realiza en la semana 6-7 de embarazo. Aquellos pacientes que se someten a una IA o una FIV y obtienen una beta positiva deberán realizar su primera prueba ecográfica a las 6-7 semanas aproximadamente.
En este momento, el especialista podrá confirmar la gestación tras visualizar el saco gestacional y el embrión. Además, esta primera ecografía tras la FIV o la IA también informará acerca de si es un embarazo único o múltiple.
Por tanto, la primera prueba ecográfica tiene lugar unas 3-5 semanas después de la transferencia embrionaria. En esta primera ecografía tras una FIV se observará el saco gestacional, la vesícula vitelina, el latido cardíaco y el botón embrionario.
Sin embargo, si la primera ecografía se realiza demasiado pronto, puede que únicamente se observe el saco gestacional. En caso de que la imagen ecográfica no sea totalmente nítida, es recomendable repetir la ecografía para confirmar su resultado.
Cuándo acudir antes al ginecólogo
Cada paciente tiene una historia clínica diferente. Puede haber pacientes con abortos de repetición o ciertos antecedentes obstétricos que le hagan consultar antes.
Además, también deberíamos acudir a un especialista ante determinada sintomatología, como puede ser manchados, dolor intenso similar al periodo… .
El momento de la primera ecografía puede adelantarse cuando existen antecedentes médicos relevantes, síntomas que requieren valoración o un embarazo conseguido mediante técnicas de reproducción asistida.
Cómo se realiza la primera ecografía
La primera ecografía del embarazo se puede realizar tanto por vía abdominal como vaginal y, muchas veces, se complementan. Esta prueba puede hacerse sobre el abdomen de la madre, abdominal, o a través de la vagina de la madre, transvaginal, dependerá de varios factores y de la finalidad que pretenda el profesional sanitario que lo realice.
Normalmente la ecografía transvaginal se realiza durante las primeras semanas de gestación, ya que el bebé aún es muy pequeño. El objetivo principal de esta ecografía es confirmar el diagnóstico del embarazo, su ubicación, edad gestacional exacta o tiempo de embarazo y número de bebés, embriones.
La ecografía fetal es una prueba que realiza o está dirigida, por un profesional sanitario, durante el embarazo. A través de un ecógrafo se proyecta la imagen del bebé en una pantalla, para ello el profesional médico colocará un gel en el abdomen de la madre para favorecer el recorrido del transductor.
Las ondas de ultrasonido no se sienten, por lo que no es una técnica dolorosa. Tal vez la embarazada sienta una pequeña molestia por tener la vejiga llena. Además, la mujer puede notar sensación de frío y de humedad por el uso de un gel conductor.
Preparación para la primera ecografía
Cuando una mujer acude a su primera ecografía del embarazo no es necesario ninguna preparación previa. Sin embargo, es importante llevar la vejiga llena para que la imagen obtenida sea de buena calidad.
Por tanto, se recomienda tomar de dos a tres vasos de líquido una hora antes de la prueba y no orinar hasta finalizar el proceso. Es importante que antes de acudir a una ecografía se vacie la vejiga y se eviten cremas en la zona del abdomen, para que la calidad y eficacia de la prueba no se vea entorpecida.
Otras recomendaciones generales previas a la realización de la ecografía del primer trimestre de embarazo es evitar el uso de cremas hidrantes en el abdomen al menos dos días antes de la prueba. Esto podría hacer interferencias con las ondas y provocar falta de claridad en la imagen.
La duración general de la primera ecografía del embarazo es de unos 30 minutos aproximadamente, aunque dependerá de la posición del feto. Si el feto no está en una posición adecuada, dificultará la visualización del mismo y medir la translucencia nucal, por ejemplo.

Seguridad y limitaciones de la ecografía
Las ecografías no suponen ningún riesgo para las mujeres ni para los fetos. Estas técnicas de ultrasonido no implican radiación a diferencia de lo que ocurre con las radiografías.
No obstante, la ecografía fetal también tiene ciertas limitaciones, lo que puede causar que no se detecten todos los defectos antes del parto. Además, no existe contraindicaciones para no llevar a cabo la ecografía del primer trimestre en ninguna mujer.
Ecografías posteriores durante el embarazo
La respuesta breve es que durante el embarazo se realizan 3 ecografías. En caso de un embarazo de riesgo se puede aumentar este número ya que se debe realizar un seguimiento más constante el bebe.
Las ecografías solicitadas durante la gestación dependen de la evolución del embarazo y de los antecedentes de cada paciente. Como mínimo se realizan tres o cuatro ecografías principales, más las que el médico tratante indique según cada caso.
Ecografía entre las semanas 11 y 14
Se denomina Ecografía de 11-14 semanas y se realiza generalmente por vía abdominal, entre las 11 y 14 semanas de embarazo. A esta edad, el bebé está absolutamente formado, es decir pasó de embrión a feto.
El objetivo de esta ecografía es la de confirmar la edad de gestación, evaluar la anatomía para así descartar algunas de las malformaciones, definir riesgo de presentar algún defecto cromosómico y evaluar el riesgo materno de presentar hipertensión gestacional, preeclampsia.
Se determina el riesgo que tiene cada bebe de presentar algunas anomalías cromosómicas, genéticas, mediante la medición del espesor del tejido de la región nucal o translucencia nucal, la presencia del hueso nasal, el flujo en el Ductus, vaso sanguíneo específico del bebé, y la presencia de reflujo tricuspídeo, soplo en el corazón.
La medición de translucencia nucal o TN es el acúmulo de líquido en la zona cervical y dorsal posterior del feto que se observa antes de la semana 14 de embarazo y, posteriormente, tiende a desaparecer.
Junto a otros parámetros sanguíneos de la madre y ecográficos del embrión constituyen el cribado de anomalía cromosómica y orientará sobre la posible realización de otras pruebas invasivas de confirmación como la amniocentesis o la biopsia corial.
La ecografía de las 12 semanas, que en realidad debe llevarse a cabo entre las 11 y las 13 semanas con 6 días, nunca más que eso, además de confirmar que el embarazo no tenga problemas y el crecimiento del feto sea normal, muestra si se está gestando uno o más hijos, es decir, un embarazo gemelar.
En esta “ecografía de la semana 12”, se mide el espesor de la nuca y la presencia del hueso nasal. Además, se miden las piernas, los brazos, el estómago y la vejiga, entre otros órganos, con el fin de poder detectar problemas o malformaciones en el bebé.
Durante este examen es posible determinar el sexo fetal, con un margen de error del 10 al 15%, por lo cual será necesario su confirmación luego del cuarto mes de gestación.
La ecografía de las 12 semanas también puede utilizarse para detectar el riesgo de preeclampsia prematura. A partir de esta ecografía podemos saber qué mujeres tienen riesgo de desarrollar preeclampsia antes de la semana 37, esto en base a un algoritmo matemático que consiste en un modelo predictivo que combina el Doppler medido en la ecografía, la toma de presión arterial y la historia clínica de la paciente.
Ecografía morfológica entre las semanas 20 y 24
Se denomina Ecografía 20 - 24 semanas. Esta ecografía se realiza vía transvaginal y abdominal entre las semanas 20 a 24 de embarazo. El objetivo de este examen es evaluar en detalle la anatomía fetal, confirmar el adecuado crecimiento, definir la posición de la placenta además de evaluar la irrigación útero- placentaria mediante Doppler color.
La ecografía morfológica, entre las semanas 20 y 24, revisa de manera detallada la anatomía fetal, incluyendo el corazón, el cerebro, la columna, las extremidades y otros órganos. También puede incorporar una evaluación Doppler cuando exista indicación.
La ecografía que valora de manera más completa la anatomía e integridad de los órganos y sistemas se realiza en la semana 20 de embarazo. Sin embargo, en la ecografía de la semana 12 de embarazo ya pueden identificarse algunas de ellas.
Mediante la ecografía transvaginal se mide el largo del cuello del útero lo que es de utilidad para predecir parto prematuro. Este examen también puede detectar por segunda vez algún riesgo de preeclampsia o restricción de crecimiento fetal que requiera un seguimiento personalizado.
Ecografía de crecimiento durante el tercer trimestre
Se denomina Ecografía de Crecimiento Fetal y se efectúa habitualmente entre las 28- 32 y las 35- 37 semanas de gestación. Además, de volver a revisar la anatomía fetal, se determina el adecuado crecimiento fetal y así poder realizar una proyección de peso al término del embarazo.
Se revisa la placenta, el cordón umbilical y el líquido amniótico, y se puede obtener valiosa información para el parto. La ecografía de crecimiento durante el tercer trimestre puede solicitarse para evaluar el crecimiento y peso estimado del feto, su posición, el volumen de líquido amniótico y las características de la placenta.
La ecografía fetal permite conocer la salud del bebé durante su gestación, el corazón, la cabeza, la columna vertebral, además de otras partes de su cuerpo. En un embarazo de riesgo pueden ser necesarias evaluaciones adicionales para realizar un seguimiento más constante.
Ecografia obstetrica basica del primer trimestre.
Tipos de ecografía durante el embarazo
La ecografía común es la ecografía que se realiza en los hospitales o clínicas sanitarias, a todas las madres embarazadas. En esta prueba se usan ondas de sonido para producir imágenes bidimensionales a través de una pantalla.
La ecografía Doppler no es una prueba habitual durante el embarazo. En esta prueba se muestra el movimiento de la sangre a través del cordón umbilical, en el corazón del bebé, o entre el bebé y la placenta.
La ecografía 3-D es una prueba emocional, es decir, no se realiza por prescripción médica. En esta prueba, se muestra una imagen “real” del bebé en gestación.