La selección de una publicación científica debe comenzar por la correspondencia entre el tema, la metodología y el tipo de manuscrito, y continuar con la evaluación de la calidad editorial, la visibilidad, la periodicidad, el idioma, el acceso, los requisitos institucionales y la transparencia del proceso de revisión. La revista más adecuada no es necesariamente la de mayor impacto, sino aquella que ofrece mejores condiciones para que el trabajo sea evaluado por especialistas, publicado oportunamente y leído por la comunidad interesada.
Un artículo científico es el reporte de una investigación. Así pues, una vez hemos completado una investigación, que puede ser completa, o parte, a su vez de un proyecto de una serie más amplio (una tesis por compendio o un proyecto financiado), ya podemos dar el siguiente paso que consistirá en seleccionar las revistas candidatas a las que enviar nuestro manuscrito.
La relación entre investigación y publicación
Necesario es decir que la investigación no finaliza con la presentación de resultados en cierto proyecto, sino con la publicación y divulgación de los mismos. Para investigadores como Ávila y Martínez (2012), no publicar lo que se investiga equivale a la no conclusión de la investigación. Así las cosas, la publicación y la divulgación son eslabones de suma importancia en el proceso de la transferencia del conocimiento y en la validación de las investigaciones.
La publicación, como premisa del sistema de divulgación de información y comunicación científica [ciencia como conocimiento certificado (Merton, 1977)], tiene que ver, en primer lugar, con la filosofía que se tenga de la ciencia (ethos científico, en Merton) y de lo que es el conocimiento científico, y ello es clave por cuanto hay una relación binaria en una especie de ida y vuelta que parte del ámbito del investigador y se irradia a los grupos cercanos, esto es, los estudiantes, los pares, el grupo de investigación, la universidad, el sistema de ciencia y tecnología del país correspondiente, el sistema que conduce a la comunidad internacional, etc.
Además, la publicación tiene que ver con el diálogo científico que generan los hallazgos, y, de forma concreta, con indicadores que apuntan hacia los esfuerzos que hacen las instituciones (universidades, centros de investigación, laboratorios, entre otros con fines adjuntos) para concretar aseguramiento de la calidad educativa en procesos asociados a la docencia y la investigación. Publicar se convierte también en una necesidad en tanto es uno de los requerimientos de instituciones universitarias para la titulación de programas de formación avanzados (entiéndase postgrados), bien sea a nivel de magíster o a nivel de doctorado, además de la inversión que hacen las instituciones universitarias en el desarrollo de investigadores.
Publicar, como producto de la investigación, redundará en un ciclo de desarrollo que parte de lo personal y se irradia a lo colectivo, entendiéndose lo colectivo como ese grupo primario con quien se relaciona quien investiga y publica, sean colaboradores, colegas de trabajo, estudiantes, etc., pero que también genera un impacto institucional en tanto consolida la experiencia de investigación, produciendo conocimiento, generando nuevas vías de avance, abriendo perspectivas de desarrollo y aumentando el caudal concreto de los productos en lo ateniente al ciclo de producción de conocimiento.
Además, quien investiga y publica genera cierto impacto en una comunidad científica que entra en diálogo en relación con los hallazgos, y nos referimos acá evidentemente a una pléyade de consultores de la investigación en cuestión, es ese grupo de referencia disciplinaria que se nutre de los aportes y comparte los mismos códigos, otorgando el reconocimiento respectivo (Vessuri, 2007). Esto es un desafío importante, porque implica salir de la dimensión doméstica en la comunicación de la investigación y sus resultados.
Entonces, publicar no es un ejercicio de egolatría, sino por el contrario, es una necesidad en el mundo académico y científico hoy. La proyección y la visibilidad de una investigación son importantes, no tanto por el prestigio que generan para el investigador y la institución que apoya, sino por el impacto que, a nivel social, puede tener. Y allí se da el juego de la ciencia. El prestigio será una consecuencia de lo anterior.
Qué debe definirse antes de seleccionar una publicación
La elección de un tema de investigación es uno de los primeros y más cruciales pasos en el proceso de redacción de un artículo científico en investigación social. Un tema adecuado y relevante es fundamental para garantizar el éxito del artículo y su contribución al campo de estudio.
Un tema de investigación bien elegido es esencial para garantizar que tu artículo científico sea valioso y contribuya al avance del conocimiento en tu área de estudio. Como señala Martínez (2010), «un buen tema es aquel que despierta el interés y la curiosidad, tanto del investigador como de los lectores» (p. 32). Además, un tema adecuado y relevante facilita la obtención de financiación y aumenta las posibilidades de que el artículo sea aceptado en revistas académicas (Pérez, 2016).
Antes de someter un manuscrito conviene responder varias preguntas:
- Qué tipo de manuscrito hemos producido
- En qué tipo de revista es posible publicarlo
- Dónde busco revistas del área de mi interés (servicios de información)
- Qué criterios debo usar para seleccionar las posibles revistas para someter
- Cómo consigo las instrucciones o guías para los autores de esta revista y editorial
- Cuáles son los requerimientos de la revista para someter el manuscrito
La elección de un tema de investigación adecuado y relevante es esencial para el éxito de tu artículo científico en investigación social. Al considerar criterios como la relevancia, factibilidad, interés personal, originalidad y aplicabilidad, estarás en una posición sólida para seleccionar un tema que despierte el interés de los lectores y haga una contribución valiosa a tu campo de estudio.
Criterios para elegir el tema de investigación
- Relevancia: El tema debe ser relevante y actual para tu campo de estudio. Esto implica que debe abordar un problema o cuestión de interés en la disciplina, que aún no haya sido resuelto o que requiera más investigación (García, 2014).
- Factibilidad: El tema debe ser factible, lo que significa que debe ser posible abordarlo con éxito utilizando las habilidades, recursos y tiempo disponibles (González, 2018).
- Interés personal: Un tema que te interese personalmente aumentará tu motivación y compromiso con el proyecto.
- Originalidad: Un tema original es aquel que presenta un enfoque novedoso o una perspectiva diferente a las investigaciones previas en el campo (Rodríguez, 2017).
- Aplicabilidad: Un buen tema de investigación debe tener aplicaciones prácticas o teóricas en la investigación social (Vargas, 2013).
Al evaluar la factibilidad, debes considerar factores como la accesibilidad de la información, la disponibilidad de financiación y el tiempo necesario para completar la investigación. La aplicabilidad puede referirse tanto a la contribución del estudio al avance del conocimiento como a sus posibles implicaciones en la toma de decisiones y la formulación de políticas.
Tipos de publicaciones y revistas
Los canales de divulgación de la ciencia que se produce, pueden ser libros, revistas científicas, informes técnicos, conferencias o ponencias en congresos y otros eventos de carácter científico en los que se presentan las conferencias y ponencias en resultado de las investigaciones, entre otros (Jiménez, 2011; Manterola, Pineda y Vial, 2007).
En esa variedad, las revistas científicas son agentes científico-editoriales (Martinovich, 2019) que ocupan un sitial de importancia habida cuenta el dinamismo con el que potencian el diálogo académico-científico, el impacto que generan, y los avales que permiten la validación de los productos que finalmente se publican como primicias.
Pire (2015: 1) sostiene: "Una revista científica es una publicación periódica en la que se recoge el progreso de la ciencia, incluyendo avances sobre las nuevas investigaciones". Las revistas científicas son medios de divulgación de la ciencia, esto es, lo que en estas revistas se publica termina siendo resultado de un proceso de investigación, de la aplicación rigurosa y lógica de los métodos científicos, de análisis, discusión, comprobación, validación, entre otros aspectos, siendo esta una de las principales diferencias con respecto a los magazines, las revistas de divulgación, los periódicos, entre otros.
Entre los tipos de revistas se encuentran:
- Revistas de investigación científica (research, scholarly, academic, scientific journals)
- Revistas técnico-profesionales (practitioners’ o trade journals)
- Revistas de divulgación científica (magazines)
La revista implica un sistema de evaluación de la ciencia. Al hablar de la selección de una revista científica para postular un artículo el autor debe tener presentes ciertos criterios para que su selección sea adecuada en términos de la publicación oportuna, de la visibilidad y la generación del diálogo académico-científico que inicia su comunicación científica.
Correspondencia temática y metodológica
El tema o ámbito de la revista es el criterio más evidente. Incluso, por honestidad científica, debería estar por encima de otros como el cuartil. Nuestra obligación es enviar el manuscrito a las revistas que más y mejor se centren en el tema de nuestro manuscrito ya que será la forma de que tenga más posibilidades de ser leído por otros especialistas en la materia, o por profesionales del sector.
Otro aspecto relacionado son las metodologías. Algunas revistas no declaran preferencia por ninguna metodología en concreto, pero otras pueden señalar algunas como preferidas o incluso pueden declarar que rechazan artículos de determinadas metodologías. Los números monográficos a través de llamadas para artículos (Call For Papers, o CFP) son otro elemento importante de decisión. Si nuestro trabajo encaja en una CFP, esto puede ser una oportunidad.
La correspondencia metodológica resulta especialmente importante en investigaciones cualitativas, cuantitativas y mixtas. El propósito del estudio fue analizar los criterios para la selección de técnicas e instrumentos de recolección de datos en investigaciones mixtas. Se empleó una metodología mixta, documental y hermenéutica para analizar una serie de textos que proporcionaron al investigador los criterios de selección.
Los hallazgos resaltan la importancia de que quienes realizan un estudio, tengan un dominio tanto de las técnicas cualitativas como cuantitativas de recolección de datos, lo que les permitirá seleccionar apropiadamente aquellas que puedan aplicarse en un estudio mixto.
Para lograrlo, es esencial considerar los objetivos del estudio, la población, muestra, naturaleza de los datos, disponibilidad de recursos y la experiencia del investigador en su aplicación. Además, se destaca que las técnicas e instrumentos de recolección de datos son seleccionados por el investigador en función de las preguntas y objetivos establecidos en la investigación.
En conclusión, los estudios mixtos pueden llevarse a cabo de manera secuencial, comenzando con la investigación cualitativa y luego la cuantitativa, o viceversa. La revista elegida debe aceptar el tipo de diseño, la naturaleza de los datos y la lógica de integración metodológica que presenta el manuscrito.
Relevancia, actualidad, originalidad y aplicabilidad
El tema debe ser relevante y actual para tu campo de estudio. Esto implica que debe abordar un problema o cuestión de interés en la disciplina, que aún no haya sido resuelto o que requiera más investigación (García, 2014).
Un tema original es aquel que presenta un enfoque novedoso o una perspectiva diferente a las investigaciones previas en el campo (Rodríguez, 2017). Un tema original puede aumentar las posibilidades de que tu artículo sea citado y tenga un impacto en la disciplina.
Un buen tema de investigación debe tener aplicaciones prácticas o teóricas en la investigación social (Vargas, 2013). La aplicabilidad puede referirse tanto a la contribución del estudio al avance del conocimiento como a sus posibles implicaciones en la toma de decisiones y la formulación de políticas.
El tema de nuestro manuscrito o el hecho de que presente resultados negativos, puede hacer prever a los editores que recibirá poca atención, por lo cual tendrá pocas citas. Por ello, pueden preferir otros trabajos por poco que tengan exceso de originales.
Periodicidad, plazos y oportunidad de publicación
A igualdad de otros factores, en general, preferiremos revistas con al menos dos números al año. Si tienen cuatro o más, aún mejor.
La selección adecuada de una revista debe orientarse con base en la temática, el prestigio de la revista, el factor de impacto, los plazos de evaluación y publicación, la difusión, la disponibilidad electrónica y los costos por publicar.
Entre los criterios recomendables para la selección de revistas se encuentran la orientación temática de la revista; el prestigio de la revista; los márgenes de tiempo para el proceso de evaluación; y la periodicidad.
El tiempo de aceptación promedio y el número de artículos publicados anualmente también pueden incorporarse a la valoración de una revista candidata. La rapidez de publicación debe analizarse junto con la calidad de la evaluación y no como un criterio aislado.
Idioma y público destinatario
El idioma internacional de la ciencia es el inglés. De esto no debemos tener ninguna duda. A partir de aquí una recomendación simple podría ser elegir siempre que sea posible revistas que publican en ese idioma.
Esto no significa que haya que elegir revistas que solamente publiquen en inglés o revistas anglosajonas. Si nos conviene, adelante. Pero es importante tener en cuenta que, en ciencias sociales y humanidades también tiene sentido la ciencia nacional y no deja de ser una oportunidad poder publicar en estos idiomas nacionales.
Por otro lado, cada vez son más las revistas, de cualquier país (p.e. de España) a las que, aún pudiendo enviar el manuscrito en nuestro idioma, una vez aceptado, éste se puede publicar también en inglés.
La elección del idioma debe relacionarse con el público meta, el campo disciplinar, el alcance geográfico del problema y la necesidad de favorecer la circulación internacional o regional del conocimiento.
Acceso abierto y disponibilidad electrónica
Debemos preferir revistas que, o bien sea open access de forma nativa (vía dorada), o bien contemplen políticas de open access a través de políticas híbridas o mediante la llamada vía verde que permite el autoarchivo.
En este último caso, conviene asegurarse de que la liberación del artículo para autoarchivo no necesite plazos abusivos. Actualmente, muchas revistas permiten el autoarchivo al día siguiente de la publicación o en plazos muy cortos, con la limitación de no poder usar el formato final de la revista, sino el de los autores con los últimos cambios incorporados.
La política de acceso debe evaluarse junto con la disponibilidad electrónica, la visibilidad, los costos por publicar y las condiciones de reutilización del artículo.
Indexación, visibilidad e impacto
Cuanto mejor indexada esté la revista, mayor visibilidad potencial para nuestro artículo, así que es un elemento importante. Las revistas más importantes están indexadas en Scopus o WoS, pero también son muy importantes las revistas que están indexadas en bases de datos como ERIHPLUS y DOAJ. Para nuestro país y LATAM, DialnetPlus es también muy relevante.
Por su parte, el importante repertorio MIAR (UB) nos puede informar en detalle de la indexación de cada revista, a la que asignan un índice que nos señala su visibilidad potencial para nuestro trabajo.
En el ámbito de las ciencias sociales y las humanidades, podemos consultar Scopus, Web of Science, Scimago y ERIHPLUS, así como en el caso de nuestro país y LATAM, DialnetPlus. En el caso de la comunicación social, podemos consultar GRECOS, una lista de revistas especializadas en comunicación.
| Herramienta o índice | Información principal |
|---|---|
| Scopus | Indexación y métricas de revistas |
| Web of Science | Indexación y métricas de revistas |
| Scimago Journal Rankings | SJR |
| MIAR | ICDS e información sobre indexación |
| ERIHPLUS | Indexación de revistas de humanidades y ciencias sociales |
| DOAJ | Directorio de revistas de acceso abierto |
| DialnetPlus | Visibilidad de revistas en España y LATAM |
| Latindex | Catálogo de revistas |
| SciELO | Directorio y búsqueda de revistas |
| Redalyc | Búsqueda de revistas por disciplina |
Todos estos índices y rankings utilizan diferentes criterios de calidad cualitativos y cuantitativos y generan información cuantitativa relacionados con el uso, el prestigio y la calidad de las revistas que incluyen.
Journal Citation Report (JCR) de WoS produce Journal Impact factor (JIF) y también la WoS genera SciELO Citation Index. Ambos se pueden consultar desde la página del Sistema de Bibliotecas.
SciMago Journal Rankings y MIAR producen sus respectivos SJR y ICDS. Los demás servicios de información no producen evaluación cuantitativa sobre las revistas que incluyen, pero sí emplean una amplia batería de criterios para evaluar la calidad de las revistas agregadas.
El factor de impacto y el cuartil
Para muchos, sin duda, es el primer criterio. Y si las condiciones de la acreditación en las que pueda encontrarse el autor son determinantes, es lógico que sea así. No es el primer criterio científico, ni tampoco el más racional. Pero no es injustificado.
Tiene bastante lógica perseguir la publicación en revistas bien situadas en los índices de impacto, lo que nos lleva en tal caso a preferir revistas situadas en los denominados Cuartil 1 o Cuartil 2 (Q1, Q2 en argot), así como revistas indexadas en bases de datos como Scopus o WoS.
Declaraciones como DORA y Leiden nos dicen que el cuartil es un indicador a nivel de revista, no de artículo. No dice nada por tanto de la importancia del artículo. Esto iría más bien a cargo de las citas recibidas, por ejemplo.
También nos dicen que el cuartil de la revista no es un buen predictor del número de citas que conseguirá. Esto iría más bien relacionado con el ámbito de la revista.
Requisitos de tesis, proyectos y acreditación
Nos guste o no, además de los criterios anteriores, en muchas ocasiones no tenemos verdadera elección. Si los artículos que forman el compendio en una tesis doctoral deben cumplir determinados criterios de indexación, estos son los que debemos considerar.
Lo mismo sucede en cuanto a la apertura. Algunos organismos financiadores de proyectos, exigen que los resultados de las investigaciones se publiquen en revistas open access o que contemplen vías de autoarchivo.
Otro factor son las exigencias de los procesos de acreditación o evaluación de carreras académicas. Tendremos que considerar esto entonces, y así en cualquier otro requerimiento del contexto de nuestra investigación.
Prestigio, reputación y calidad editorial
La selección de la revista debe atender los siguientes criterios: sistema de evaluación de la revista, institución que acredita o patrocina la revista, reputación de la revista en la comunidad científica, editor o editora responsable con respaldo de editores temáticos, continuidad de la revista, estricta publicación según periodicidad declarada por la revista, consolidación de la revista, índices de calidad con que cuenta la revista y el factor de impacto de la misma.
También pueden considerarse el prestigio de investigadores que han publicado en la revista, la información propia de la revista, la línea temática, las normas para autores, las referencias de otros investigadores que han publicado en la revista, los contenidos de la revista y el proceso de evaluación de la revista.
La institución que acredita o patrocina la revista, el editor o editora responsable con respaldo de editores temáticos y la continuidad de la publicación ayudan a valorar la estabilidad editorial. La reputación debe contrastarse con información verificable y no solo con afirmaciones publicitarias.
Fuentes para identificar revistas candidatas
Seguramente, como parte del proyecto de investigación hemos llevado a cabo una o más revisiones de la literatura. En ellas probablemente hemos observado algunas revistas recurrentes en nuestro tema.
También pueden consultarse índices de revistas, directorios de revistas, rankings de revistas, Title List de bases de datos y editoriales, y Publisher Journal suggesters.
Para seleccionar un grupo inicial de revistas pueden utilizarse varias vías:
- Consejo de expertos de confianza: En el caso de un manuscrito de una tesis por compendio, la primera fuente de confianza es el director o directores de la tesis.
- Revistas relevantes de las revisiones de la literatura: Las revistas recurrentes en el campo pueden mostrar dónde se discuten problemas semejantes.
- Bases de datos y repertorios temáticos: Scopus, Web of Science, Scimago, ERIHPLUS y DialnetPlus son recursos útiles para ciencias sociales y humanidades.
- Directorios regionales: Latindex, SciELO y Redalyc permiten localizar revistas y valorar su presencia en distintos ámbitos.
Como expertos en el ámbito, seguramente tienen bien identificadas las principales revistas del área de nuestra investigación. En este apartado podemos incluir, por supuesto, el consejo de otros colegas de confianza con buena experiencia en publicación en nuestro ámbito.
Fuentes de información y evaluación de su calidad
De un modo general es posible llamar “fuentes de información” a todos aquellos recursos que sirven para satisfacer las necesidades informativas de cualquier persona, aunque no se hayan creado con este fin. En las fuentes se puede encontrar información y datos importantes acumulados a lo largo de la historia pertinentes para una investigación.
Como es de suponer, los resultados de nuestra investigación también se integrarán a estos y formarán parte de la tradición científica necesaria para futuras investigaciones. Las fuentes de información se pueden clasificar teniendo en cuenta diferentes criterios, aunque todas ellas tienen puntos en común.
Fuentes primarias, secundarias y terciarias
- Fuentes primarias: son aquellas que contienen información nueva y original obtenida como resultado de la investigación científica, entre los que se encuentran: monografías, publicaciones seriadas, documentos oficiales de instituciones públicas, informes técnicos, patentes, normas, tesis doctorales, actas de congresos, entre otras.
- Fuentes secundarias: son aquellas que contienen información organizada y elaborada, producto del análisis, síntesis y reorganización de las fuentes primarias, entre las que se encuentran: diccionarios, enciclopedias, antologías, directorios, anuarios, bibliografías, catálogos, boletines de sumarios, índices de citas o índices de impactos, obras de referencia, entre otras.
- Fuentes terciarias: son aquellas fuentes secundarias que se han combinado con otras, entre las que se encuentran: bibliografías de bibliografías o los repertorios.
También se pueden clasificar las fuentes según la información que contienen: fuentes generales y especializadas; o atendiendo a su aspecto geográfico: nacionales o internacionales.
Por otra parte, debido a las posibilidades y facilidades que brindan las TIC, la cantidad de información que se genera cada día es mayor, sobre todo por el protagonismo ganado por los usuarios con el desarrollo de la web 2.0, el aumento del número de revistas digitales, libros electrónicos, blogs, enciclopedias en línea, entre otras.
Lista de verificación para evaluar información
Todo esto, independientemente del tipo de fuente que necesitamos para nuestra investigación, hace que sea más difícil encontrar información pertinente a nuestra investigación, por lo que es necesario tener en cuenta una serie de criterios de evaluación de la información.
- Actualidad: ¿Qué tan reciente es la información? ¿Es lo suficientemente actual para el tema?
- Confiabilidad: ¿Qué tipo de información está incluida en el recurso? ¿El contenido del recurso es principalmente opinión? ¿Está equilibrado? ¿El creador proporciona referencias o fuentes de datos o citas?
- Autoridad: ¿Quién es el creador o autor? ¿Cuáles son las credenciales? ¿Quién es el editor o el patrocinador? ¿Son respetables/conocidos?
- Propósito y punto de vista: ¿Es un hecho u opinión? ¿Es parcial? ¿El creador/autor está intentando venderte algo?
En particular, evaluar la credibilidad y utilidad de la información alojada en sitios Web es un desafío, porque los sitios Web son creados de diferentes modos y persiguen objetivos muy variados.
Además de los elementos antes mencionados para cualquier fuente, el dominio donde se encuentra alojado puede dar algunos indicios, ejemplo: .edu y .gob son dominios de entidades públicas y el gobierno respectivamente. Igualmente, la publicidad puede indicar que la información puede ser menos confiable.
Las páginas web personales, redes sociales, blogs, etc., pueden ser provechosas para determinar lo que la gente dice de un tema y que discusiones ocurren. Por lo tanto hay que tener mucho cuidado al incorporar estas fuentes directamente en un documento académico.
En resumen, el crecimiento exponencial de la información, marcado por el desarrollo de las TIC, hacen que cada día sea más difícil encontrar información pertinente y relevante para nuestra investigación. Esto evidencia la necesidad de desarrollar las competencias relacionadas con el manejo de la información, y en particular las de selección y evaluación.
Costos y condiciones de publicación
Los cargos por publicación de artículo constituyen uno de los criterios que pueden incorporarse a la matriz de selección. También deben revisarse las políticas de acceso abierto, las condiciones de autoarchivo y cualquier requisito económico declarado por la revista.
La disponibilidad electrónica, los costos por publicar y la política de acceso a la revista deben examinarse conjuntamente. Una revista de acceso abierto no debe confundirse automáticamente con una publicación de baja calidad, del mismo modo que la ausencia de cargos no garantiza por sí sola la calidad editorial.
Prácticas depredadoras y señales de alerta
La selección de la revista idónea para publicar es un asunto de importancia ya que puede condicionar la aceptación de su manuscrito, el acceso, la visibilidad y el impacto posterior de la publicación.
Las revistas depredadoras o pseudo-journals publican artículos de investigación sin aplicar los estándares de calidad que se espera de las genuinas revistas académicas, muy notablemente sin llevar a cabo procesos de evaluación externa.
Predatory journals and publishers are entities that prioritise self-interest at the expense of scholarship and are characterised by false or misleading information, deviation from best editorial and publication practices, a lack of transparency, and/or the use of aggressive and indiscriminate solicitation practices.
Predatory journals-also called fraudulent, deceptive, or pseudo-journals-are publications that claim to be legitimate scholarly journals but misrepresent their publishing practices. Some common forms of predatory publishing practices include falsely claiming to provide peer review, hiding information about article processing charges, misrepresenting members of the journal’s editorial board, and other violations of copyright or scholarly ethics.
Indicadores de riesgo
- Información falsa o engañosa sobre la revista, la editorial o la indexación.
- Ausencia de transparencia sobre el proceso de evaluación.
- Promesas de aceptación o publicación excesivamente rápidas.
- Ocultamiento de los cargos por procesamiento del artículo.
- Información incorrecta sobre los integrantes del comité editorial.
- Prácticas de solicitud agresivas e indiscriminadas.
- Uso de nombres similares a los de revistas legítimas.
Existen editoriales depredadoras que utilizan para sus revistas (casi) el mismo nombre de revistas legítimas (cambian apenas una letra del título) y exigen el pago de cifras que pueden llegar a los 11.000 dólares tras una falsa revisión.
Por ello, antes de enviar un manuscrito es necesario comprobar la identidad de la revista, su sitio oficial, el comité editorial, las bases de datos en las que realmente está incluida, las normas para autores, el proceso de revisión y la información sobre cargos.
Revisión por pares y causas de rechazo
Nunca debemos enviar el mismo manuscrito a más de una revista a la vez. Muchas revistas lo advierten expresamente. Pero, incluso aunque no lo hagan así, es una norma fundamental que mientras un trabajo está en revisión en una revista, este no se puede mandar a ninguna otra.
Si es necesario, retiramos el artículo de la revista si se están demorando mucho en evaluarlo, antes de probar con otra revista. En general es mejor tener paciencia pero creo que más de tres meses sin ninguna noticia puede estar justificado. También podemos preguntar antes a los editores si estiman que se ocuparán en breve.
Evaluaciones a cargo de no expertos. Pese a que el nombre del proceso, «peer review», hace referencia a una evaluación efectuada por expertos al menos del mismo nivel de competencia de los autores, esto no siempre sucede.
Evaluaciones deshonestas, sesgadas o erróneas. Las evaluaciones las hacen seres humanos. No podemos esperar la perfección. A veces hay evaluadores deshonestos, aunque por suerte es algo muy poco frecuente.
Otras veces, son evaluadores contrarios a una teoría o una corriente académica que se deja llevar por sus sesgos, y otras simplemente evaluadores que no han leído bien o no han entendido el trabajo y su juicio entonces es erróneo.
Enfrentamientos, celos académicos y conflictos de interés. Este motivo también es infrecuente, no queremos fomentar teorías conspirativas, pero es algo que también sucede.
No debemos dar la impresión de que la mayor parte de las evaluaciones son deficientes, porque no sería verdad. Seguramente, la mayoría son acertadas, sirven para mejorar los manuscritos y mejoran la ciencia en general. También es evidente que son un buen filtro para trabajos carentes de cualquier relevancia.
Por supuesto, nuestro manuscrito puede ser rechazado porque presenta deficiencias reales que, por alguna razón, no fuimos capaces de detectar. Lo mejor que nos puede pasar es que sean subsanables en una nueva versión del artículo que podemos enviar a otra revista.
Si los evaluadores han hecho un buen trabajo y han razonado bien dónde están estas deficiencias, la nueva versión será mucho mejor y sus posibilidades de ser aceptado en la nueva revista habrán aumentado.
Cuántas revistas candidatas conviene preparar
Lo ideal sería tener preparadas tres o cuatro revistas, pero con la esperanza de no tener que usar más de una o de dos. Puesto que solo podemos enviar el manuscrito a una revista cada vez, nos irá bien tener criterios para establecer preferencias.
Nada nos garantiza que tengamos éxito con la primera revista a la que enviemos el manuscrito. Es relativamente frecuente que un trabajo no sea aceptado sin que las razones tengan que ver con la calidad.
La revista ya ha publicado recientemente varios artículos de la misma temática, o de la misma metodología. Entonces, los editores pueden considerar que deben dar espacio a otras temáticas para no perder influencia en otros ámbitos.
Por haber elegido mal la revista, error del que nos sacarán de nuevo los editores con su rechazo. También pueden producirse rechazos por errores en aspectos formales del manuscrito, p.e., una anonimización deficiente, o un ajuste a los requerimientos de formateo de la revista, etc.
Matriz práctica de selección
Un trabajo dedicado exclusivamente a considerar el tema de los criterios para seleccionar una revista es el realizado por Márquez-Benavides y Baltierra-Trejo (2017), trabajo este en el que se propone una matriz para la selección.
Los autores sostienen que, por lo menos, son seis los criterios que deben considerarse para seleccionar una revista, a saber:1) el factor de impacto de la revista [(sin que sea un criterio de exclusión el que una revista carezca del mismo) teniendo presente que Scopus y Scimago tiene indicadores propios y equivalentes]; 2) el tiempo de aceptación promedio; 3) el número de artículos publicados anualmente; 4) el tipo de indización; 5) que la revista candidata sea citada en el artículo que se pretende publicar; 6) cargos por publicación de artículo.
| Criterio | Pregunta de evaluación |
|---|---|
| Temática | ¿La revista publica investigaciones relacionadas con el problema estudiado? |
| Metodología | ¿Acepta investigaciones cualitativas, cuantitativas o mixtas según corresponda? |
| Relevancia | ¿El tema es actual y significativo para su comunidad científica? |
| Indexación | ¿En qué índices y directorios está incluida? |
| Visibilidad | ¿Qué alcance tiene entre los lectores y especialistas del área? |
| Periodicidad | ¿Cumple regularmente la frecuencia declarada? |
| Evaluación | ¿El proceso de revisión es transparente y especializado? |
| Tiempo | ¿Cuál es el tiempo de aceptación promedio? |
| Acceso | ¿Ofrece acceso abierto, vía híbrida o autoarchivo? |
| Costos | ¿Informa claramente los cargos por publicación? |
| Requisitos | ¿Cumple las exigencias de la tesis, el proyecto o la acreditación? |
| Reputación | ¿Es reconocida por la comunidad científica correspondiente? |
Lo ideal sería poder elegir la revista por el tema y por la calidad editorial de la revista. Pero casi todo en la comunicación académica es mucho mas complicado.
De esta forma, una búsqueda basada en criterios arrojará indicadores claves en razón de los cuales se tome una decisión. Estos criterios pretenden incluir aquellos de carácter bibliométrico (que se destacan por ser cuantitativos), pero también aquellos de carácter cualitativo.
Al mismo tiempo, no pretenden carácter de exclusividad, sino que, por el contrario, pretenden sí, convertirse en orientaciones para investigadores.
Orden recomendado para la decisión
- Definir el tipo de manuscrito y comprobar que corresponde con la línea editorial.
- Delimitar el tema, el enfoque metodológico y el público destinatario.
- Localizar revistas en las revisiones de la literatura, índices, directorios y repertorios.
- Comprobar la cobertura temática y metodológica de cada revista.
- Revisar las normas para autores, el formato, la anonimización y los requisitos documentales.
- Verificar la periodicidad, el tiempo de evaluación y el tiempo de publicación.
- Comprobar la indexación y la visibilidad en bases de datos reconocidas.
- Analizar la política de acceso abierto, autoarchivo y cargos por publicación.
- Contrastar la reputación, el comité editorial y la transparencia de la revisión.
- Descartar revistas con señales de prácticas depredadoras.
- Ordenar tres o cuatro revistas candidatas según la combinación de criterios científicos y prácticos.
- Enviar el manuscrito a una sola revista y revisar la respuesta antes de considerar otra opción.
La selección de una revista científica no debe depender de un único indicador. El tema o ámbito de la revista debería ser el primer factor, mientras que la metodología, la calidad editorial, la indexación, la visibilidad, el acceso, los plazos, los costos y los requisitos académicos permiten establecer una decisión más completa.
A medida que avanzas en la investigación, es posible que necesites ajustar o refinar tu tema en función de los hallazgos y las limitaciones que encuentres. Mantén la mente abierta y sigue siendo crítico y reflexivo durante todo el proceso de investigación.

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