Casas de paso en Barcelona: recursos de acogida y alojamiento temporal

En Barcelona existen distintos recursos de acogida y alojamiento temporal dirigidos a personas que atraviesan situaciones de exclusión social, falta de vivienda, violencia, vulnerabilidad o dificultades durante el tránsito hacia la autonomía.

Las casas de paso no responden todas a la misma necesidad. Algunas ofrecen alojamiento temporal para jóvenes sin recursos; otras están destinadas a mujeres solas o con hijos que necesitan protección; también existen servicios de emergencia, centros de alojamiento nocturno y recursos de acceso directo para personas que viven en la calle.

Recursos de alojamiento social en Barcelona

Qué son las casas de paso

Las casas de acogida son centros de estancia temporal que pretenden suplir el hogar familiar y proporcionar una atención integral a las mujeres que viven en estos.

Así, se les proporciona un espacio de contención y seguridad mientras se las acompaña en su proceso de recuperación y se las apodera para que salgan adelante.

En otros casos, el alojamiento funciona como un puente entre los Centros Penitenciarios, recursos institucionales u otras entidades y la futura emancipación de los beneficiarios de la acogida.

El objetivo no es únicamente proporcionar una cama o una vivienda asistencial, sino ofrecer paz, tranquilidad, seguridad, acompañamiento y herramientas para recuperar la autonomía personal, social y laboral.

La Caseta: casa de acogida para jóvenes

Características del recurso

La Caseta es un espacio cedido por el Convento de los Capuchinos de Sarriá.

Se trata de un recurso en el que la paz, la tranquilidad y la seguridad que se respiran, lo convierten en algo más que una vivienda asistencial.

El perfil de los beneficiarios es de personas entre 18 y 30 años, que manifiestan una clara voluntad de conseguir una mayor autonomía y de reinsertarse social y laboralmente.

Cedre, Asociación para la promoción social, es una entidad sin ánimo de lucro declarada de utilidad pública por la Generalitat de Catalunya.

Trabaja por la inclusión social de jóvenes entre 18 y 30 años en dos ámbitos: el penitenciario y el de los inmigrantes sin techo.

Para ello cuentan con una casa de acogida en Barcelona (La Caseta), en la que tienen plazas para 6 personas.

Casa de acogida La Caseta Barcelona

Personas a las que acoge

Acogen a jóvenes en el tránsito entre la vida penitenciaria y la libertad (permisos y terceros grados), a jóvenes que ya han finalizado la condena pero no tienen recursos ni familia ni vínculos sociales, y a jóvenes inmigrantes sin familia ni recursos y que están en riesgo de exclusión social.

Solicitan a Hora de Ayudar la financiación de una de esas plazas durante un año.

Objetivos de la acogida

Los objetivos principales son, por un lado, hacer de puente entre los Centros Penitenciarios, recursos institucionales u otras entidades y la futura emancipación de los beneficiarios de la acogida.

Por otro lado se pretende ser un recurso educativo referente para los beneficiarios que se hallan en riesgo de exclusión social, en régimen de tercer grado o libertad condicional.

Los objetivos específicos son:

  • Cubrir las necesidades básicas de los beneficiarios
  • Fomentar una convivencia que dé estabilidad y seguridad al usuario
  • Potenciar hábitos saludables de higiene, alimentarios, sanitarios, de horarios y la buena relación interpersonal
  • Impulsar la capacidad de los usuarios para que puedan decidir sobre su futuro
  • Promover su independencia económica y de ahorro
  • Acompañar a los usuarios en su proceso de autonomía personal
  • Consensuar con el usuario un Proyecto Individual (PI) en función de sus aptitudes y motivaciones, y realizar un seguimiento tutorizado
  • Acompañar al usuario en el desarrollo de sus competencias básicas personales
  • Dar soporte formativo, laboral y emocional de forma individualizada

Cómo se organiza el acompañamiento

La metodología de trabajo consiste en primer lugar en la aceptación del usuario por parte del Equipo Técnico.

El usuario, cuando conoce el recurso y acepta su incorporación, se reúne con el tutor para diseñar conjuntamente su Proyecto Individual.

En este P.I. se concretan por escrito las motivaciones, necesidades y las actividades que permitan ir creando con el usuario un camino de futuro.

Se trabajan ocho áreas: vida cotidiana, aspectos personales, formativo-laboral, administración económica, salud, cultural, situación legal-penal y la de tutorías con el educador.

El seguimiento es:

  • Diario por la relación directa con la educadora y los voluntarios.
  • Semanal en una reunión con el Equipo Técnico.
  • Mensual con la tutora para revisar su trayectoria y velar para que se cumplan los compromisos asumidos.
  • Bimensual mediante una asamblea de convivencia en la casa.

Se procurará que el usuario tenga un soporte psicológico con un ritmo y exigencia adaptado a su realidad.

Capacidad y coste del programa

ConceptoDato
Plazas de acogida6
Coste anual plaza10.778,76 euros
Coste del proyecto10.779,00€

Presupuesto previsto

Coste total del programa de 2014:

Ingresos previstos:

  • Cuotas de socios (210): 5.000 euros
  • Patrocinadores privados: 30.000 euros
  • Donativos privados: 2.000 euros
  • Subvenciones oficiales: 5.200 euros
  • Total ingresos previstos: 42.200 euros

Gastos previstos:

  • Alimentación, transportes y ayuda residentes: 7.840 euros
  • Suministros (agua, luz, teléfono) y mantenimiento de la casa: 4.898,03 euros
  • Primas de seguros: 847,66 euros
  • Sueldos y salarios: 48.185,18 euros
  • Gestoría: 1.210,68 euros
  • Difusión del proyecto y cuotas asociativas: 1-404,87 euros
  • Total gastos previstos: 67.672,58 euros

Casas de acogida para mujeres y familias

Un espacio residencial donde las mujeres pueden sentirse protegidas.

A todas las mujeres solas o con hijos y en situación de exclusión social que necesitan recuperarse de una situación de violencia o vulnerabilidad que hayan vivido, Cáritas les ofrece un hogar y un acompañamiento profesional que les permita superarlo.

Y lo hace con las casas de acogida: centros de estancia temporal que pretenden suplir el hogar familiar y proporcionar una atención integral a las mujeres que viven en estos.

Asimismo, en el caso de las mujeres que tienen hijos, Cáritas dedica una atención especial a los niños, adolescentes y jóvenes, sobre todo teniendo en cuenta su alta vulnerabilidad.

Recurso de urgencia

Cáritas dispone de dos casas para mujeres solas y/o con hijos que responden a dos necesidades diferentes.

Una de las casas es un recurso de urgencia, disponible las 24 horas del día, que acoge a mujeres solas o con hijos que requieren una respuesta inmediata de protección, les ofrece seguridad y privacidad y está pensada para estancias cortas (de menos de dos meses).

UTE BAUMA

El otro recurso es la UTE BAUMA, una casa de acogida de media estancia (entre doce y dieciocho meses) dividida en seis unidades de convivencia.

Acoge a mujeres e hijos que han sufrido violencia familiar y que se encuentran en situación de riesgo o exclusión social.

Casa de acogida para mujeres Barcelona

Recursos para personas sin hogar

Tanto si hace unos días, como si hace más tiempo que estás en la calle pero nadie lo sabe, puedes pedir ayuda al Servicio de Inserción Social (SIS) del Ayuntamiento de Barcelona.

Si eres extranjero/a, vives en la calle y hace menos de dos años que vives en España, tienes que dirigirte al Servicio de Atención a Inmigrantes, Emigrantes y Refugiados (SAIER).

Asesoran sobre permisos de residencia y trabajo, nacionalidad, etc.

Si necesitas un lugar donde ducharte, proteger tus cosas, alimentarte o descansar, consulta la guía ‘(Sobre)vivir en la calle en Barcelona’.

Encontrarás un centenar de recursos de acceso directo, donde puedes ir por libre sin que un trabajador/a social te derive.

Compartimos información sobre cómo empadronarte, cómo acceder a la sanidad pública y a la gestión de trámites y ayudas sociales.

Centro de Alojamiento de Emergencia

Durante los meses de frío, en Barcelona se habilitan algunas alternativas temporales.

El Centro de Alojamiento de Emergencia (CAE), con 75 plazas (16 para mujeres y 59 para hombres); el horario es de 20h a 8h.

Contacta con el ayuntamiento o ves a los servicios sociales que te correspondan para explicar tu situación.

Si no estás empadronado/a, puedes pedir que te faciliten este trámite aunque vivas en la calle.

Desde mediados de noviembre hasta abril el Ayuntamiento de Barcelona aumenta en 70 las camas destinadas a personas sin hogar.

Fuentes del Consistorio aseguran que si las temperaturas se desploman abrirán más centros y más camas.

Centro de alojamiento de emergencia Barcelona

La situación de las personas sin hogar en Barcelona

La fundación Arrels, una de las entidades que trabajan en Barcelona con las personas sin hogar, contó el pasado 15 de junio 1.231 personas durmiendo al raso en las calles de la capital catalana.

A las puertas de una ola de aire polar en Barcelona, EL PAÍS ha visitado uno de los puntos donde se concentran decenas de sin techo: las arcadas del paseo de Picasso barcelonés.

21.00 horas del lunes 16 de enero de 2023. Cierra la mayoría de negocios. Decenas de personas preparan sus cartones para echarse al resguardo de los pórticos.

Pedro tiene 60 años y lleva cinco viviendo en la calle.

Comparte un trozo de pan y una lata de atún con un compañero de origen francés que lleva seis meses pululando por Barcelona.

“Trabajaba en la construcción y vivía en una habitación. De la noche a la mañana me vi en la calle”, admite.

Tiene una tienda de campaña y siempre se instala delante de un comercio de productos a granel: “Me llevo bien con los de la tienda y me dejan estar aquí. Yo, a cambio, vigilo que no les pinten las persianas”.

Durante el día busca chatarra y cada noche coloca su tienda y todas las mantas que ha coleccionado en estos cinco años de malvivir.

“El frío no me da ningún miedo. Es peor el calor que dura todo el día y no sabes qué hacer. Me taparé más y ya está. Lo que no voy a hacer es ir al albergue. No me gusta”, sentencia Pedro.

Su compañero es de la misma opinión.

No temen al frío.

Lo que les desvela el sueño es el trajín que a diario escuchan sobre las cuatro de la madrugada.

“Me despierto porque es peligroso cuando vienen los borrachos de la playa”, advierte Pedro.

Unos metros más allá, mucho menos equipado, descansa Antho, un joven de Gambia que lleva apenas unas semanas en Barcelona.

Mientras utiliza los dedos para esparcir mayonesa sobre un chusco de pan, explica que no tiene miedo al frío: “Vengo de Francia, allí hace más frío”.

Pasará la noche vestido junto a su inseparable maleta.

Sobre un colchón hablan Jose Manuel Cuaresma, al que todos llaman “El Portu”, con su pareja Anabela y su amigo David.

Los tres son portugueses y han creado su propia familia.

“Llevamos siete años en la calle. Esta esquina es nuestra zona”, dice Cuaresma, señalando el muro.

En la pared han escrito sus tres nombres y junto a ellos una inscripción: “Casa”.

Anabela, a la que le falta un brazo, muestra una escoba e informa que cada mañana barre el trozo de acera que consideran su casa.

“Aquí solo los particulares se cuidan de nosotros. Para las instituciones estamos totalmente abandonados”, advierte David.

Por mucho que bajen las temperaturas no abandonaran “su casa” al raso.

“En los albergues no se está bien y me separarían de mi mujer”, admite Cuaresma.

La única solución es dormir con cinco mantas encima.

“Bueno, dormir es un decir, porque aquí hacemos turnos. Es peligroso estar en la calle”, lamenta El Portu.

No es la primera ciudad en la que malviven, pero llevan años en el paseo de Picasso por un simple motivo: “Estamos en tratamiento con metadona en [el centro del] Arc del Triomf”.

El trío de indigentes reclama poder trabajar en aquello a lo que se dedicaba la mayoría de las personas sin techo de esta zona: la construcción y, especialmente, a la colocación de pladur.

Al escuchar la conversación se ha añadido a ella Hasán, un argelino de 53 años que lleva 17 viviendo en España y que hace un año se quedó en la calle.

“No valía mi dinero si no tenía documentación”, lamenta.

Estudió Física en su país, pero la mala suerte y la disidencia política le han llevado a la calle.

Tampoco le teme al frío y no quiere ni oír hablar de albergues.

Entidades y apoyo durante los meses de frío

Mientras conversan aparece media docena de jóvenes de la parroquia de Santa Isabel de Sarrià.

Cada lunes reparten ropa y alimentos entre los más necesitados.

“Llevamos muchos años haciéndolo y cada mes vemos a más personas sin hogar”, denuncia Víctor Sanjuán, uno de los voluntarios.

Roger Fe es el responsable del área social de Assís Centre d’Acollida, una de las entidades dedicada a la atención de personas sin hogar.

Fe tiene claro que la situación de sus usuarios se complica con la bajada de las temperaturas: “Las entidades daremos mantas, ropa, intentaremos ampliar camas y daremos comidas más calóricas, pero todo será un simple parche.

Tenemos que movilizarnos todos ante la operación frío, pero de nada servirá si no solucionamos, de una vez, los problemas de falta de vivienda, falta de trabajo o los obstáculos que supone la ley de extranjería”.

Vivir y trabajar sin techo: el nuevo perfil del sinhogarismo en Barcelona

Cómo pedir ayuda

Contacta con el ayuntamiento o ves a los servicios sociales que te correspondan para explicar tu situación.

Si no estás empadronado/a, puedes pedir que te faciliten este trámite aunque vivas en la calle.

Si eres extranjero/a, vives en la calle y hace menos de dos años que vives en España, tienes que dirigirte al Servicio de Atención a Inmigrantes, Emigrantes y Refugiados (SAIER).

Si necesitas un lugar donde ducharte, proteger tus cosas, alimentarte o descansar, consulta la guía ‘(Sobre)vivir en la calle en Barcelona’.

Encontrarás un centenar de recursos de acceso directo, donde puedes ir por libre sin que un trabajador/a social te derive.

tags: #casas #de #paso #en #barcelona