Motivando a Chile en la Copa América

Chile afrontó la Copa América 2024 con una historia marcada por grandes expectativas, generaciones brillantes y una larga búsqueda de títulos internacionales. La Roja disputó el torneo del 06 de Junio al 14 de Julio de 2024, integró el Grupo A y se enfrentó a Perú, Argentina y Canadá.

La campaña terminó con un empate 0-0 ante Perú, una derrota 0-1 frente a Argentina y otro empate 0-0 contra Canadá. El campeón fue Argentina, mientras que Chile quedó eliminado en la fase de grupos.

La motivación de una selección que representa a todo un país

Chile es un país sufridor en términos futbolísticos. Nunca ha ganado nada con su selección y el nivel de expectativa de sus aficionados varía tan drásticamente cada vez que juega que se podría medir en un barómetro tan largo como su propio territorio. La Roja ha tenido grandes jugadores a lo largo de su historia, generaciones que han ilusionado a todo el país, pero nunca ha podido combinar las variables para conseguir el tan ansiado trofeo que termine de confirmar su creencia de ser la "cuarta" potencia del fútbol sudamericano.

La afición chilena lleva un siglo esperando un título internacional con su selección. La única razón tangible de este convencimiento popular es que fue uno de los cuatro países fundadores del Campeonato Sudamericano de Naciones hace 99 años, pero la diferencia con las otras tres selecciones es abismal: Uruguay ha conseguido 15 títulos, Argentina 14 y Brasil 8.

Junto a Ecuador y Venezuela, Chile fue presentado durante décadas como uno de los países que jamás había podido alzar una Copa América. Peor aún, jamás había salido campeón en un torneo de fútbol continental, en ninguna de sus categorías, ni infantil, ni juvenil, ni femenino.

Hinchas chilenos alentando a La Roja

Una historia de ilusión y frustraciones

Las razones son varias, desde el desorden interno hasta la falta de una generación excepcional en todos los sectores del campo. Nunca pudo sacar provecho a su condición de local y las escasas oportunidades en las que llegó a una final terminó perdiéndola: frente a Argentina en 1955, contra Paraguay en 1979, en partido extra de definición en cancha neutral, y ante Uruguay en 1987, en la Copa América de Argentina.

"Es algo que sólo se puede explicar desde la mente. Ni la suerte ni la categoría han sido factores para justificar esas derrotas", explica Elías Figueroa, uno de los mejores defensas de la historia.

Ese hecho marcaría a fuego la historia de la selección chilena en los torneos continentales, donde transitó siempre entre la ilusión desbordada y el desencanto profundo. Desde entonces han surgido grandes jugadores como Elías Figueroa, Carlos Caszely, Patricio Yáñez, Iván Zamorano o Marcelo Salas, pero cada vez que se han acercado a la cima del fútbol sudamericano han vuelto a caer estrepitosamente.

El denominador común en la mayoría de los casos ha sido la falta de disciplina. Ocurrió tras los subcampeonatos de la Copa América en 1979 y 1987 y tras la clasificación al Mundial de 1998.

El recuerdo de 1955 y el peso de jugar con tanta esperanza

"Sólo una vez antes en su historia Chile llegó a una Copa América con tanta esperanza y estuvo tan cerca de ganar el torneo", recordó en BBC Mundo el reconocido periodista deportivo Aldo Schiappacasse, quien realizó un trabajo de investigación sobre lo que pasó hace 60 años.

"Fue el 30 de marzo de 1955 cuando, con una de las mejores delanteras de todos los tiempos, la selección chilena llegó al partido final contra la Argentina de Labruna con la ventaja del empate. La euforia que generó ese equipo y el sueño de ganar el Sudamericano terminaron en tragedia", contó Schiappacasse.

La Roja tenía un virtuoso centrocampista, Enrique Hormazábal, apodado "el Cuá Cuá", que abastecía a un habilidoso puntero, Manuel Muñoz, y a dos temibles goleadores, René Orlando Meléndez y Jorge Robledo.

Con juego ofensivo y espectacular, el equipo no sólo goleó a Ecuador, Perú y Paraguay, sino que tras empatar con Uruguay se perfiló como el favorito para el pleito final.

Miles llegaron hasta el estadio Nacional de Santiago para ver el duelo. Presionando para ingresar, los aficionados se exaltaron cuando por los altoparlantes se informó que ya no quedaban entradas a la venta y corrieron despavoridos cuando la policía hizo debutar el flamante carro lanza-agua recién adquirido. El resultado fue desastroso: siete personas murieron aplastadas contra las rejas y decenas resultaron heridas de gravedad.

Las autoridades decidieron jugar igual la final, que ganó Argentina por uno a cero con gol de Michelli. La tristeza de la derrota fue inmensa, pero no podía compararse con la devastación que provocaron las muertes de los aficionados, en lo que hasta hoy es la peor tragedia ocurrida en un estadio de fútbol en el país.

Generaciones que mantuvieron viva la esperanza

Esta misma escuadra, reforzada con el debutante puntero izquierdo Leonel Sánchez, compartiría el segundo lugar al año siguiente en el Sudamericano de Montevideo. Una generación brillante que se disolvería en 1957, cuando en Lima incurrió en actos de indisciplina que significaron sanciones para varios jugadores, lo que mermó las posibilidades del equipo en las clasificatorias para el Mundial de Suecia.

La crisis fue necesaria para enmendar rumbos, ya que a partir de ese momento comenzó el proceso encabezado por Fernando Riera que culminaría con el tercer lugar en el Mundial de 1962, jugado en canchas chilenas. Sin embargo, el fútbol chileno no pudo aprovechar ese resultado para conseguir una regularidad y títulos internacionales.

Incluso el tercer puesto conseguido por Chile en el Mundial de 1962 estuvo manchado por la "Batalla de Santiago" frente a Italia.

La dupla formada por Marcelo Salas e Iván Zamorano clasificó a Chile para el Mundial de 1998, su primera participación en 16 años. Ese logro devolvió visibilidad internacional a una selección que había atravesado momentos muy difíciles.

En 2002 Chile llegó a ubicarse en el puesto 84 de la clasificación de la FIFA y no fue hasta la aparición de la actual generación de jugadores que pudo ascender y permanecer en la élite del fútbol.

La generación que cambió la mentalidad de La Roja

La mente es algo que precisamente parece haber cambiado la actual generación de futbolistas. Son jugadores que están triunfando en el fútbol internacional y reciben elogios en cualquier rincón del planeta.

Alexis Sánchez y Arturo Vidal son los referentes de un grupo que ha crecido ilusionando un país, desde aquel agónico empate contra Brasil en el sudamericano sub20 de Paraguay en 2007, el tercer puesto mundialista en Canadá ese año y las clasificaciones a las Copas del Mundo de Sudáfrica y Brasil.

Mauricio Isla formó parte del equipo que llegó tercero en el Mundial Sub20 de 2007. De los últimos siete años, la Roja se ha ubicado en seis entre las 20 mejores selecciones del mundo, gracias primero al trabajo de Marcelo Bielsa y ahora de Sampaoli, quien ha administrado la herencia de su compatriota.

Pese a recibir elogios por parte de medios en todo el mundo, Chile no había podido conseguir ningún título. La motivación de esta generación estaba vinculada a transformar el reconocimiento individual y colectivo en un trofeo para el país.

La identidad competitiva de La Roja

Si juntamos el hecho de que juegan en su casa y con un sorteo favorable, líderes en un grupo asequible y con todos sus partidos en Santiago, el equipo dirigido por el argentino Jorge Sampaoli podría estar tal vez ante la mejor oportunidad de romper el maleficio.

El técnico declaró antes del inicio del torneo que "Chile jugará esta Copa América con 11 kamikazes. 11 fanáticos que se jugarán la vida por la camiseta" en un discurso discordante con su intención de no generar expectativas desmesuradas.

Entre la afición nadie parecía dispuesto a moderar el sueño de la Copa América, aun sabiendo el peso que eso significaba en los hombros de unos jugadores a quienes sólo les valía ganar y dejar atrás un siglo de frustraciones y derrotas dolorosas.

"No creo que todavía pueda ser considerada la mejor generación. Cuando ganas algo es que puedes ser considerada la mejor", declaró a la BBC Figueroa.

"En el 62 fuimos terceros. Ellos todavía tienen algo que probar. Es una generación con muy buenos jugadores, todos juegan en Europa, pero deben ganar algo. Yo dejé un legado para todos ya que fui elegido tres veces el mejor jugador en Sudamérica. Si ellos ganan algo, perfecto".

Chile en la Copa América 2024

La Copa América 2024 se disputó del 06 de Junio al 14 de Julio de 2024. Chile, conocido como La Roja, formó parte del Grupo A junto con Perú, Argentina y Canadá.

PartidoResultadoGrupo
Perú - ChilePER 0 - 0 CHIGrupo A
Chile - ArgentinaCHI 0 - 1 ARGGrupo A
Canadá - ChileCAN 0 - 0 CHIGrupo A

La campaña de Chile estuvo marcada por la dificultad para convertir sus ocasiones y por la solidez de sus partidos ante Perú y Canadá. El empate ante Perú abrió el torneo, la derrota frente a Argentina dejó al equipo sin margen de error y el empate ante Canadá cerró su participación en la fase de grupos.

El campeón fue Argentina. Para Chile, el torneo representó otra oportunidad de competir al máximo nivel y de mantener viva la motivación de una selección que ha construido buena parte de su identidad alrededor de la superación de las adversidades.

La plantilla chilena

La convocatoria reunió experiencia, juventud y futbolistas con funciones diferentes en el campo. Claudio Bravo encabezó la lista de arqueros, mientras que la defensa contó con jugadores como Gabriel Suazo, Guillermo Maripán, Mauricio Isla, Paulo Díaz, Thomas Galdames, Igor Lichnovsky, Matías Catalán y Benjamín Kuscevic.

NúmeroJugadorPosición
1Claudio BravoArquero
2Gabriel SuazoDefensa
3Guillermo MaripánDefensa
4Mauricio IslaDefensa
5Paulo DíazDefensa
6Thomas GaldamesDefensa
7Marcelino NúñezCentro campista
8Darío OsorioDelantero
9Víctor DávilaDelantero
10Alexis SánchezDelantero
11Eduardo VargasDelantero
12Gabriel AriasArquero
13Erick PulgarCentro campista
14Cristián ZavalaDelantero
15Diego ValdésCentro campista
16Igor LichnovskyDefensa
17Esteban PavezCentro campista
18Rodrigo EcheverríaCentro campista
19Marcos BoladosDelantero
20Maximiliano GuerreroDelantero
21Matías CatalánDefensa
22Ben BreretonDelantero
23Brayan CortésArquero
24César PérezCentro campista
25Benjamín KuscevicDefensa
3Nicolás FernándezDefensa

Alexis Sánchez, Arturo Vidal y el liderazgo

Alexis Sánchez y Arturo Vidal son los líderes de una generación que aspiró a romper la sequía de copas. Su presencia simbolizó el paso desde una selección reconocida por sus derrotas dolorosas hacia un equipo acostumbrado a competir con futbolistas de alto nivel internacional.

La motivación de Chile no dependía únicamente de una figura. La experiencia de Mauricio Isla, la capacidad defensiva de Paulo Díaz, la presencia de Erick Pulgar y la energía de los jugadores más jóvenes formaban parte de un grupo que debía sostener la presión de representar a una afición acostumbrada a esperar grandes momentos.

Alexis Sánchez y Arturo Vidal con Chile

El rival, la historia y la presión

El siguiente obstáculo para alcanzar el objetivo era Uruguay, el verdugo en la final de 1987, el que había eliminado a cuatro países anfitriones en los últimos 11 torneos y al que Chile no había podido ganar en 32 años en el campeonato sudamericano.

Uruguay era un rival al que Chile no le ganaba desde 1983 y con el que había perdido la final de 1987. La historia mostraba que cada partido importante podía convertirse en una prueba de carácter, especialmente cuando el equipo cargaba con la presión de toda una afición.

Esta vez, la promesa era que Chile contaría con 11 kamikazes para lograr no sólo el triunfo contra la Celeste, sino su primer título continental.

La Copa como símbolo para los hinchas

El viernes 28 de agosto inició el recorrido de la Copa América que obtuvo La Roja en julio pasado y los hinchas de la Selección Chilena en Copiapó y sus alrededores fueron los primeros en recibirla. La Copa recorrería 17 ciudades y localidades.

La ciudad nortina fue la primera en recibir el ansiado trofeo, exhibido en el frontis de la Ilustre Municipalidad de Copiapó, en Chacabuco #857.

Luego de Copiapó, la copa estaría en las siguientes ciudades: Arica, el 2 de septiembre; Iquique, el 6 de septiembre; Antofagasta, el 10 de septiembre; La Serena, el 14 de septiembre; Viña del Mar, el 22 y 23 de septiembre; Talca, el 26 de septiembre; Chillán, el 29 de septiembre; Concepción, el 1 y 2 de octubre; Temuco, el 7 de octubre; Puerto Montt, el 10 de octubre; Punta Arenas, el 12 de octubre; Antártica, el 14 de octubre; e Isla de Pascua, el 17 de octubre.

Además, las fechas para las ciudades de Santiago, Rancagua y la Región de Aysén se darían a conocer prontamente.

La exhibición del trofeo convirtió la Copa en un símbolo compartido por los hinchas de distintas regiones. Para una afición que durante décadas había esperado celebrar un título internacional, acercar el trofeo a las ciudades permitió prolongar la emoción y fortalecer el vínculo entre La Roja y su público.

Copa América exhibida en ciudad chilena

Una afición que sigue creyendo

La historia de Chile en la Copa América combina derrotas en finales, tragedias, generaciones sobresalientes, periodos de crisis y una constante capacidad para volver a ilusionarse. Esa memoria explica la intensidad con la que los hinchas acompañan a la selección y la importancia que adquiere cada torneo.

La Roja afrontó la Copa América 2024 con un plantel formado por referentes históricos, futbolistas experimentados y nuevas figuras. Aunque los resultados ante Perú, Argentina y Canadá no le permitieron avanzar, la motivación de Chile continúa ligada a la misma idea que impulsó a sus grandes generaciones: competir con identidad, representar a todo el país y transformar la esperanza en fútbol.

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