La toma del balón de balonmano es una acción defensiva relacionada con la interceptación, la recuperación y el control del balón gracias a las habilidades de las manos.
El objetivo de la defensa es evitar el gol y dificultar que el contrario progrese mediante el control del espacio, la anticipación y la intervención sobre las trayectorias de pase. La toma del balón debe realizarse respetando la deportividad con el adversario y buscando la mejor solución a una situación de juego determinada.
Qué es la toma del balón en balonmano
La toma del balón de balonmano es la interceptación del balón en balonmano.
El defensor puede intentar apoderarse del balón cuando el contrario realiza un pase de un compañero a otro, cuando el receptor del balón controla el pase o cuando un atacante bota el balón y ofrece una posibilidad de intervención directa.
La prioridad al juego defensivo sobre las trayectorias de pase permite anticiparse a la acción ofensiva y convertir una recuperación en una oportunidad inmediata de contraataque.

Objetivos defensivos de la toma del balón
- Evitar el gol.
- Interceptar el pase.
- Desposeer al atacante del balón.
- Impedir la progresión del adversario.
- Controlar la ocupación del espacio.
- Crear una oportunidad inmediata de contraataque.
La toma no debe entenderse como una acción aislada, sino como parte de una organización defensiva dinámica. El defensor debe valorar la posición del balón, la trayectoria probable del pase, la situación del receptor del balón y la línea de avance del adversario.
Principios técnicos de la interceptación
Anticipación
La anticipación permite intervenir antes de que el balón llegue al receptor. Para ello, el defensor debe observar al pasador, al posible receptor y el espacio que separa a ambos.
La colocación puede realizarse en línea de avance del adversario y desde fuera de su campo visual.
El defensor también puede organizarse a partir de zonas de responsabilidad general, «el embudo», que orientan los desplazamientos y facilitan la protección de los espacios más peligrosos.
Lectura del pase
La interceptación depende de la fuerza, etc., del pase (García, 1991).
La velocidad, la dirección y la altura del balón condicionan el momento de intervención. Un pase lento o previsible facilita la anticipación, mientras que un pase rápido exige una respuesta inmediata y una colocación precisa.
Uso de las manos
La intervención se realiza con las manos, procurando que el contacto permita controlar el balón y no solamente desviarlo.
La acción debe coordinarse con el desplazamiento de los pies y con la orientación del cuerpo. Una mano puede cortar la trayectoria y la otra asegurar el control del balón, siempre que la situación lo permita.
Control corporal
La técnica defensiva exige una división dinámico temporal bien señalada (ritmo), un buen curso del movimiento y una elevada elasticidad del movimiento.
La precisión del movimiento es esencial para que la toma no provoque una pérdida inmediata del balón ni una falta innecesaria.
Colocación defensiva para interceptar
La colocación espacial debe permitir al defensor controlar al atacante directo y, al mismo tiempo, proteger la trayectoria de pase.
El defensor debe situarse entre el balón y el receptor cuando la situación lo permita. También debe conservar una distancia que le permita reaccionar al pase sin quedar fácilmente superado por un cambio de dirección.
La ocupación del espacio es especialmente importante en las acciones en las que el pasador intenta superar al defensor, pasándose el balón.
En este tipo de situaciones, el defensor debe mantener una postura activa, observar el movimiento del balón y no fijarse exclusivamente en el cuerpo del atacante.
Interceptación del pase
Interceptar el pase exige reconocer el momento en que el balón abandona las manos del pasador. El defensor puede avanzar hacia la línea de pase, extender los brazos y asegurar el balón cuando la trayectoria sea accesible.
Cuando el contrario realiza un pase de un compañero a otro, el defensor debe interpretar la dirección del balón y la posición del receptor del balón.
La prioridad al juego defensivo sobre las trayectorias de pase favorece la recuperación del balón, pero la decisión debe ajustarse a la situación concreta. Una anticipación excesiva puede dejar libre al atacante si el pase cambia de dirección o si el pasador consigue superar al defensor.
Secuencia básica de la acción
- Observar al pasador y al receptor del balón.
- Identificar la posible trayectoria del pase.
- Ocupar el espacio situado entre ambos jugadores.
- Coordinar el desplazamiento con el momento de salida del balón.
- Interceptar con las manos.
- Asegurar el control del balón.
- Iniciar de forma inmediata el contraataque cuando exista una opción clara.
Interceptación
Toma del balón ante un atacante que bota
La toma también puede trabajarse frente a un atacante que realiza un bote de balón. El defensor trata de desposeerle.
La intervención debe producirse en el momento adecuado, especialmente cuando el balón se separa de la mano del atacante durante el bote. El defensor debe evitar lanzarse sin control, porque una acción precipitada puede dejar libre la línea de avance del adversario.
La distancia defensiva, el ritmo del bote y la orientación corporal del atacante determinan la posibilidad de realizar la toma.
Ejercicios para entrenar la toma del balón
Situación 4x3
Descripción de la tarea: Situación 4x3.
Dos atacantes laterales. Dos atacantes pivotes (fijos). Cualquiera de los pivotes y un defensor enfrentados.
El ejercicio permite trabajar la anticipación, la ocupación del espacio y la decisión del defensor ante los pases entre los atacantes.
El defensor debe observar al pasador y al receptor del balón, desplazarse hacia la trayectoria de pase e intentar interceptar el balón sin perder la posición defensiva.
Trabajo con el defensor de espaldas
Espalda, el defensor las manos detrás de la nuca.
Esta posición puede utilizarse para limitar inicialmente la intervención de los brazos y concentrar el trabajo en la orientación corporal, la percepción del movimiento del atacante y la reacción ante el pase.
Ejercicio ante un jugador que bota
Un bote de balón.
El defensor trata de desposeerle.
La tarea debe centrarse en el momento en que el atacante pierde temporalmente el control directo del balón durante el bote.
Relación entre la toma y el contraataque
La recuperación del balón tiene valor porque puede generar una acción inmediata de contraataque.
Después de interceptar, el jugador debe asegurar el balón y observar rápidamente el espacio disponible. La primera decisión puede consistir en avanzar, realizar un pase a un compañero o conservar la posesión si no existe una opción segura.
La velocidad de la transición debe combinarse con la precisión del movimiento. Un pase arriesgado después de una recuperación puede anular la ventaja obtenida.
Adaptación de la enseñanza a la edad
La comprensión e interpretación en cada etapa evolutiva es distinta.
Por esta razón, la elaboración de las tareas debe adaptarse a las características de los niños y adolescentes. La dificultad puede modificarse mediante el número de atacantes, el espacio disponible, la velocidad del pase, las reglas de intervención y el tiempo de acción.
En las primeras etapas conviene priorizar la comprensión de la trayectoria del balón, la coordinación de las manos y la ocupación básica del espacio. Posteriormente pueden incorporarse situaciones con mayor oposición, más opciones de pase y una transición rápida hacia el contraataque.
La mejor solución a una situación de juego determinada depende de la percepción del jugador, de sus posibilidades técnicas y de la organización colectiva.
Características del balón de balonmano
El balonmano está cambiando. Desde 2022, ya no existe un solo estándar.
La elección del balón depende de la edad y el sexo de los jugadores.
Es el estándar que hemos conocido siempre.
Para facilitar el agarre natural sin necesidad de utilizar "pega", la normativa de la IHF ha ajustado los estándares, reduciendo ligeramente el tamaño y peso de los esféricos.
| Tamaño | Categoría |
|---|---|
| Tamaño 3 | Para equipos masculinos senior y juveniles (mayores de 16 años). |
| Tamaño 2 | Para equipos femeninos (senior, juvenil y cadete), y para equipos masculinos cadetes (14 a 16 años). |
| Tamaño 1 | Para equipos femeninos infantiles (8 a 14 años) y masculinos infantiles (8 a 14 años). |
La elección debe basarse estrictamente en la categoría de los jugadores.
Además, es fundamental considerar la normativa del pabellón o la federación local.
Importancia del agarre en la toma
El agarre influye directamente en la seguridad de la recepción y en la posibilidad de controlar el balón después de la interceptación.
La reducción de tamaño y peso facilita el agarre natural sin necesidad de utilizar "pega", especialmente en las categorías en las que las manos de los jugadores todavía están en desarrollo.
Un balón adecuado permite trabajar con mayor precisión la recepción, el pase, el bote y la toma defensiva.
La elección incorrecta del tamaño puede dificultar el control del balón y modificar la calidad técnica de los ejercicios defensivos.

Errores frecuentes en la toma del balón
- Mirar únicamente al balón y perder de vista al atacante.
- Situarse fuera de la línea de pase.
- Intentar interceptar sin controlar la posición corporal.
- Realizar el movimiento demasiado pronto.
- Extender las manos sin coordinar el desplazamiento.
- Desposeer al atacante sin asegurar la recuperación.
- Buscar el contraataque antes de controlar el balón.
- Utilizar una fuerza excesiva y perder la deportividad con el adversario.
Organización de una sesión de entrenamiento
Una sesión puede comenzar con ejercicios de familiarización con el balón y continuar con tareas de pase e interceptación en espacios reducidos.
Después pueden incorporarse situaciones de superioridad e inferioridad numérica, como las situaciones de 4x3 o de 5x3.
La dificultad aumenta cuando el defensor debe decidir entre proteger una zona, seguir a un atacante o anticipar la trayectoria del pase.
El ejercicio debe mantener un objetivo claro: interceptar el pase, recuperar el balón o evitar el gol.
La progresión debe respetar las capacidades de los niños y adolescentes y favorecer la comprensión de la acción antes de exigir una ejecución rápida.
La técnica de toma del balón combina percepción, colocación espacial, coordinación de las manos, precisión del movimiento y decisión táctica. Su eficacia depende tanto de la acción individual como de la organización defensiva y de la posibilidad de iniciar de forma inmediata el contraataque.