Pablo Sarabia cayó de pie en el Paris Saint-Germain. El español acababa de llegar al club francés, que pagó 20 millones de euros al Sevilla para hacerse con los servicios del zurdo, y sus primeros tiempos en París estaban siendo muy positivos.
Sarabia se ganó la confianza de Thomas Tuchel desde el primer momento. En el debut oficial del PSG de aquel curso, en la Supercopa de Francia, el español fue titular y jugó los 90 minutos en el triunfo por 2-1 ante el Rennes.

Un fichaje de 20 millones de euros
El Paris Saint-Germain había pasado de romper la banca de los fichajes en 2017 a moverse con suma cautela en 2019. Condicionado por el escrutinio de la UEFA, que vigilaba sus cuentas al límite del desequilibrio presupuestario, el club más rico de Francia iba pescando selectivamente en caladeros menos concurridos.
El PSG hizo oficial el fichaje de Pablo Sarabia tras pagar unos 20 millones de euros al Sevilla. El club francés buscaba reconstruir su mediocampo y contrató al mediapunta del Sevilla por esa cantidad.
La operación llevó a París a un futbolista zurdo, creativo y capaz de participar tanto en la elaboración como en las acciones decisivas cerca del área rival.
La evolución de Sarabia antes de llegar a París
“Sarabia es el jugador más diferente del Castilla”, repetía en 2011 su exentrenador Antonio Díaz, que le había tenido a cargo en la cantera del Madrid, cuando el mediapunta fue traspasado al Getafe por tres millones de euros.
Entonces acababa de cumplir 19 años y destacaba por el uso quirúrgico de su pierna zurda, pero estaba muy lejos de llamar la atención de la directiva como un talento a la altura del primer equipo.
Su creatividad se incrementaba cuanto más cerca del área rival se movía, de ahí su condición de “diferente”. El ingenio en espacios reducidos es una cualidad innata, difícil de cultivar con adiestramiento.
Una característica que Sarabia desarrolló a lo largo de los últimos años. Poco a poco, fue incorporando otros valores. Comenzó a participar más de la intendencia del juego de manera más continuada y no perdió recursos desequilibrantes.
Alcanzó su cénit en el Sevilla, adonde llegó hace tres temporadas prácticamente libre.
Los números de Pablo Sarabia en el Sevilla
En su última temporada con el Sevilla, Sarabia disputó 52 encuentros, marcó 23 goles e impartió 17 asistencias. En todos los torneos oficiales, el último curso disputó 53 partidos, metió 23 goles y dio 17 asistencias.
| Dato | Registro |
|---|---|
| Club anterior | Sevilla |
| Precio del traspaso al PSG | 20 millones de euros |
| Partidos en la última temporada | 52 encuentros |
| Partidos en todos los torneos oficiales | 53 partidos |
| Goles | 23 |
| Asistencias | 17 |
Estas cifras no le valieron una llamada a la selección española. Precisamente por sus registros goleadores y su capacidad para asistir, su estreno en la Ligue 1 sin marcar ni asistir resultaba poco común en comparación con su última campaña en Sevilla.
El debut de Sarabia con el PSG
En el debut oficial del PSG de aquel curso, en la Supercopa de Francia, Sarabia fue titular y jugó los 90 minutos en el triunfo por 2-1 ante el Rennes.
Sarabia jugó partiendo desde la banda derecha y fue clave en la remontada parisina, puesto que asistió a Mbappé para el 1-1.
Su participación no se limitó a la producción ofensiva. El español mostró intensidad, movilidad y disposición para colaborar en la presión, aspectos que encajaban con las exigencias de Thomas Tuchel.
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Los elogios de Thomas Tuchel
Tras el primer partido oficial del exSevilla con el PSG, Thomas Tuchel elogió bastante la aportación de Sarabia.
“Es un jugador impresionante. Corre mucho con y sin balón. Su juego sin pelota es un ejemplo para todos. Aporta mucha intensidad en defensa y ataque”.
El entrenador alemán quiso reforzar los elogios hacia el futbolista español antes del primer choque del equipo capitalino en la Ligue 1, ante el Nîmes.
“Él nos da profesionalidad, es fiable, es agresivo. Nosotros necesitamos que nuestros atacantes presionen mucho y él hace justo lo que pedimos. Estoy muy contento con él”.
Las palabras de Tuchel reflejaban la importancia que el técnico concedía al trabajo colectivo de los atacantes. Para el entrenador alemán, Sarabia ofrecía una combinación de fiabilidad, intensidad y compromiso defensivo.
El estreno en la Ligue 1
Contra el Nîmes, Sarabia debutó en la Ligue 1, volviendo a ser titular en el PSG.
En su estreno en el campeonato francés, Sarabia no marcó ni asistió, algo que, teniendo en cuenta sus números en la última temporada con el Sevilla, era poco común.
Su presencia como titular en los dos primeros compromisos oficiales mostraba, no obstante, que Tuchel confiaba en él desde el comienzo de su etapa parisina.
La posición y las cualidades de Sarabia
Sarabia destacaba por el uso quirúrgico de su pierna zurda. Su creatividad aumentaba cuanto más cerca del área rival se movía, y su ingenio en espacios reducidos constituía una de sus principales virtudes.
Con el paso de los años, el mediapunta incorporó otros valores a su juego. Comenzó a participar más de la intendencia del juego de manera más continuada y no perdió recursos desequilibrantes.
En el PSG, partió desde la banda derecha durante la Supercopa de Francia. Desde esa zona pudo intervenir en la remontada parisina y asistir a Mbappé para el empate 1-1.
Su perfil también respondía a las necesidades tácticas de Tuchel: correr con y sin balón, presionar a los rivales y aportar intensidad tanto en defensa como en ataque.
El contexto del centro del campo del PSG
Thomas Tuchel se mostraba preocupado por reconstruir el mediocampo desde que llegó al club. Las salidas de Lo Celso, Motta y Rabiot habían dejado al equipo al descubierto allí donde más futbolistas necesitaba Tuchel para desarrollar su juego de asociaciones en masa.
El fichaje del mediocentro defensivo Leandro Paredes en el último mercado invernal por 40 millones de euros apuntó en esa dirección.
La llegada de Sarabia se produjo dentro de una remodelación de la plantilla en la que el PSG buscaba más soluciones para asociarse, atacar y presionar. Aunque su posición natural se relacionaba con la mediapunta y las bandas, su capacidad para intervenir en distintas fases del juego ampliaba sus posibilidades dentro del equipo.
La relación entre Sarabia y el proyecto parisino
El fichaje de Sarabia respondía a una estrategia más selectiva del PSG en el mercado. El club francés buscaba futbolistas capaces de ofrecer rendimiento inmediato sin recurrir necesariamente a operaciones de cantidades extraordinarias.
El español llegaba después de alcanzar su cénit en el Sevilla, con 23 goles y 17 asistencias en la temporada anterior. Sus registros ofensivos, su calidad con la zurda y su trabajo sin balón lo convertían en una incorporación de valor para el equipo capitalino.
Tuchel encontró en Sarabia un atacante fiable, agresivo y comprometido con la presión. El futbolista, por su parte, comenzó su etapa en París con la confianza del entrenador y con un papel importante desde los primeros partidos oficiales.
La posterior búsqueda de un sustituto
Después de la venta de Pablo Sarabia al Wolverhampton, el PSG había comenzado la búsqueda de un jugador de garantías que pudiera suplirle.
El elegido sería Rayan Cherki. De acuerdo con la información de L’Équipe, el conjunto parisino había intensificado en los últimos días las negociaciones con el Olympique de Lyon para fichar a la que, según Luis Campos, consejero deportivo de la entidad francesa, era una de las mayores promesas emergentes del fútbol francés.
El mediapunta, de 19 años, tenía un perfil distinto al de Sarabia, pero la dirección deportiva del PSG consideraba que aportaría calidad y velocidad a un ataque que, salvo Messi, Neymar y Mbappé, no tenía un recambio de garantías.
En Francia ya se hablaba de una primera oferta por parte del líder de la Ligue 1 sin respuesta todavía del Lyon, aunque el club que presidía Jean-Michel Aulas no cerraba la puerta a una posible venta del futbolista antes del final de mercado.
La situación contractual de Cherki era otro de los motivos por los que el PSG, expuesto por el Fair Play Financiero, podía acometer la operación. Terminaba contrato en junio de 2024, no tenía status de titular en el Lyon, aunque había ganado protagonismo en los últimos meses, y las negociaciones por su renovación se encontraban en stand-by.
El precio, no filtrado por la prensa, sería asumible para el conjunto de la capital francesa.
Según L’Équipe, la semana anterior hubo una reunión en Doha en la que se dio luz verde al PSG para que activara la opción de Cherki.
El jugador, intermitente, pero con una calidad extraordinaria, podía ser una alternativa a Kylian Mbappé, ya que podía jugar tanto en banda como por dentro, disponía de un talento gigantesco para marcar las diferencias y podía entenderse con Neymar o Messi.
Faltaban cinco días para el final de mercado y el PSG quería dar un golpe sobre la mesa fichando a una de las mayores joyas del fútbol francés.
Jean-Michel Aulas, presidente del Lyon, había salido a la palestra para acallar los rumores de una venta de Cherki al PSG.