En el proceso de formación académica, ya sea en la etapa escolar de enseñanza básica, media o en la educación superior, un apoyo educativo siempre es bienvenido.
A veces para mejorar el rendimiento en una calificación particular, otras para aprobar un examen final, pero también para hacerse cargo de vacíos teóricos e incluso profundizar el conocimiento.
Para todo lo anterior hay distintas posibilidades de herramientas para el apoyo escolar, entre las que hay que buscar para poder identificar y definir aquella que más se asimila a nuestro método de aprendizaje, pero también la que permite efectivamente alcanzar los resultados que se están buscando.
Los criterios de selección deben considerar el nivel real del estudiante, las asignaturas o sectores de aprendizaje que requieren atención, el tipo de dificultad que presenta, sus objetivos académicos, su disponibilidad y la modalidad de reforzamiento más adecuada.
La evaluación como punto de partida
La evaluación, como parte intrínseca de la enseñanza, podrá usarse formativa o sumativamente.
Tendrá un uso formativo en la medida en que se integra a la enseñanza para monitorear y acompañar el aprendizaje de los alumnos.
Si el objetivo de tu curso es partir del nivel real de cada alumno, las actividades de diagnóstico son el primer paso.
Colocadas al inicio del curso o de un módulo, permiten identificar qué conceptos ya dominan los participantes y cuáles necesitan mayor profundidad.
Los formatos más habituales para este objetivo son los cuestionarios de respuesta múltiple y los ejercicios de verdadero/falso, que ofrecen una medición rápida y clara.
En los niveles de Enseñanza Básica, la entidad ejecutora aplicará, en forma extraordinaria, una evaluación de diagnóstico a las y los estudiantes que no cuentan con certificado de estudios de Educación Básica.
La información obtenida mediante una evaluación inicial permite evitar decisiones basadas únicamente en las calificaciones finales o en impresiones generales sobre el desempeño del estudiante.
¿A quiénes se debe seleccionar para un taller de reforzamiento?
Los talleres deben priorizar a los estudiantes que presentan dificultades concretas de aprendizaje, mantienen algún sector de aprendizaje en proceso, necesitan consolidar competencias básicas o requieren apoyo para avanzar hacia contenidos de mayor complejidad.
Generalmente son de mucha utilidad en estudiantes que requieren una atención más personalizada, lo que en el contexto de una sala de clases de más de 30 niños y niñas, es complejo que se de.
En la etapa de educación básica, las clases particulares generalmente no refieren a una asignatura en específico, son más integrales y permiten mezclar aprendizaje de conocimiento teóricos con desarrollo de capacidades y habilidades, muchas veces relacionado con la lectoescritura y el razonamiento matemático.
En la enseñanza media, las clases particulares comienzan a focalizarse en las asignaturas que a la o el estudiante se le hacen más complejas.
Matemática, química, física son las que lideran.
Usualmente estas clases tienen por objetivo repasar los contenidos teóricos para que no queden lagunas académicas, además de ejercitar.
En otros casos las clases pueden ser para potenciar y profundizar conocimiento.
Todo dependerá de los requerimientos y objetivos que se busquen con las clases.
Indicadores académicos relevantes
- Resultados de una evaluación diagnóstica.
- Calificaciones insuficientes o descenso sostenido del rendimiento.
- Contenidos fundamentales que el estudiante todavía no domina.
- Dificultades en lectoescritura, razonamiento matemático o comprensión de instrucciones.
- Necesidad de ejercitar antes de una evaluación.
- Interés por profundizar conocimientos y desarrollar capacidades.
- Resultados de examinaciones anteriores.
- Asistencia y participación en el proceso educativo.
Estudiantes que mantienen aprendizajes en proceso
Luego de cada examinación, la entidad ejecutora debe efectuar clases de reforzamiento a los estudiantes que mantienen algún sector de aprendizaje en proceso y hasta la fecha en que se aplicará la siguiente examinación.
Este mismo procedimiento se repite en la eventualidad de que aún queden estudiantes en proceso para la tercera examinación.
Este criterio permite seleccionar a los estudiantes a partir de una evidencia concreta y actualizada: quienes todavía no han alcanzado los aprendizajes esperados reciben apoyo antes de la siguiente instancia de evaluación.
La asistencia y la continuidad del proceso
En relación con la asistencia a clases, serán promovidos los alumnos que tengan un porcentaje igual o superior al 85% de aquellas establecidas en el calendario escolar anual.
La asistencia debe analizarse junto con el rendimiento, la participación y las condiciones personales del estudiante.
Se debe considerar que gran parte de las personas jóvenes y adultas que participan en esta modalidad abandonaron la educación regular y han permanecido un tiempo más o menos prolongado sin participar en procesos educativos formales, esto hace necesario prepararlas para enfrentar proactivamente el proceso educativo, como también reforzar sus competencias básicas para iniciar la enseñanza en forma adecuada.
Considerando que las personas que participan en la modalidad flexible tienen responsabilidades laborales y familiares propias de la vida adulta, por lo cual tienden a desertar de los programas de nivelación de estudios, es de suma importancia que la entidad ejecutora tenga especial preocupación por mantener la motivación de sus estudiantes, de modo que estos participen responsable y activamente en el proceso educativo.
La asistencia insuficiente no siempre significa falta de interés, por lo que conviene identificar las causas que afectan la continuidad y considerar modalidades compatibles con la realidad del estudiante.
Necesidades conductuales y de concentración
Es común ver a estudiantes con dificultades conductuales debido a que tienen mayor necesidad de movimiento, así como otros con dificultades para concentrarse y que se distraen rápidamente.
Para atender a estas necesidades los docentes cuentan con algunas estrategias, sin embargo no siempre resultan eficaces o, simplemente, se agota el recurso.
Si trabajas con niños, es muy probable que algunos sean muy inquietos o presenten dificultades para lidiar con ciertas áreas.
Las dificultades conductuales o atencionales también pueden ser un criterio para ofrecer reforzamiento, siempre que el taller responda a las necesidades educativas del estudiante y no se convierta en una medida de castigo.
Estrategias que pueden incorporarse al reforzamiento
- Comienza por el final. Para algunos niños puede ser complicado visualizar el producto final de ciertas tareas.
- Fomenta la oralidad. Si plantear las respuestas por escrito es una gran dificultad para algunos estudiantes, puedes considerar permitirles expresarlas de forma oral para ciertas tareas o pruebas.
- Aplica las pruebas en la mañana. Si los exámenes o pruebas son a última hora, es probable que esto reduzca la capacidad de concentración de los alumnos.
- Canta. Expresar la información de forma melódica puede ayudar a los estudiantes a recordarla.
- Destaca lo importante. Resalta, ya sea con un color flúor, con cursivas o con negrita, la información más importante en el material.
- Emplea papel cuadriculado. A algunos niños les cuesta mantener los números alineados al realizar operaciones matemáticas.
- Realiza listas. Al momento de plantearles una tarea que requiera seguir múltiples pasos, intenta hacerlo mediante una lista que enumere claramente cada paso a seguir.
- Déjalos moverse. Para algunos niños, pasar mucho tiempo sentados y concentrados es sencillamente imposible.
- Realiza una pausa. Darle un descanso al cerebro de vez en cuando es necesario y recomendable para que los alumnos puedan mantener la concentración.
- Escribe en colores. Permite que los niños utilicen papeles o lapiceras de distintos colores según el tipo de información con la que estén trabajando.
- Quédate cerca. Si uno de tus alumnos presenta dificultades para seguir las instrucciones del trabajo, quédate cerca de él al momento de explicarlas.
- Genera “flashcards”. Las “flashcards” son las tarjetas que incluyen, de forma visual y resumida, la definición o respuesta de determinados conceptos, palabras o preguntas.
Su uso, acompañado de gráficas y dibujos, es especialmente útil para aprender matemáticas y ciencia.
Objetivos que justifican la incorporación al taller
La selección debe relacionarse con un objetivo definido y observable.
- Mejorar el rendimiento en una calificación particular.
- Aprobar un examen final.
- Hacerse cargo de vacíos teóricos.
- Repasar materias.
- Ejercitar contenidos.
- Realizar tareas.
- Preparar evaluaciones.
- Potenciar y profundizar conocimiento.
- Resolver algún ejercicio.
- Atender una duda puntual.
A diferencia del test final, que abarca todo el contenido de un módulo o curso completo, cada actividad de refuerzo se centra en un concepto concreto: el elemento clave que el alumno necesita interiorizar antes de continuar.
Las actividades de refuerzo e-learning son ejercicios interactivos integrados en el curso -no al final- que consolidan conceptos clave, combaten la curva del olvido y aumentan la retención del alumno mediante formatos gamificados, preguntas y dinámicas activas.
Según la curva del olvido de Ebbinghaus, sin repaso activo podemos olvidar la mayor parte de lo aprendido en las primeras 24-48 horas.
Las actividades de refuerzo actúan como ese repaso: al forzar al alumno a recuperar la información de forma activa (active recall), se fortalecen las conexiones neuronales y se mejora la retención a largo plazo.
Modalidades de reforzamiento
Clases particulares y metodologías personalizadas
En los últimos años en Chile ha existido un aumento sostenido de las clases a domicilio.
Lo anterior está fundamentando en las posibilidades que esta otorga y las necesidades a las cuales sirve como alternativa.
Entre estas últimas destaca la falta de tiempo de apoderadas y apoderados por el aumento de las jornadas laborales, el desconocimiento que muchas veces tienen las familias sobre las nuevas metodologías de estudio, y la mayor relevancia que implican las notas de enseñanza media para el ingreso a la educación superior, a través del Ranking y NEM.
Frente a dicho contexto, las clases particulares otorgan una amplia gama de oportunidades para las familias y estudiantes.
No solo contenidos enseñan los profesores particulares.
Son un acompañamiento emocional importante.
Las clases particulares pueden ser para todas las edades.
Finalmente, el apoyo académico en educación superior también es una realidad.
Muchas veces se enfoca en aprobar los exámenes finales, pero termina siendo un aporte clave para aprender los contenidos de las asignaturas más complejas.
Grupos de estudio
Una nueva opción son los grupos escolares, los que permiten apoyo en grupos reducidos para seguir otorgando mecanismos personalizados, pero no exclusivamente individuales.
Estos son comunes en los organismos o instituciones especializadas en clases particulares.
Los grupos reducidos pueden tener muchas ventajas, como repasar materias, ejercitar, realizar tareas, preparar evaluaciones, entre otros.
Generalmente se componen de un máximo de 10 personas y existe un profesor o profesora que dirige.
Al no ser un número grande, no se pierde la atención personalizada y permite, además, variar con metodologías creativas, lúdicas y acorde a los gustos e intereses del grupo.
Conformar un grupo de estudio puede ser muy provechoso para aplicar diversas metodologías.
Junto a lo anterior, tienen la ventaja de que son más baratas, se realizan en un lugar 'neutro' para las y los estudiantes, es decir, no en el colegio, sino que en un espacio cómodo donde se sienten tranquilas y tranquilos quienes están aprendiendo.
En estos grupos de apoyo escolar y ayuda tarea se pueden estudiar diversas materias, y eso permite mayor dinamismo en el repaso de los contenidos y la ejercitación.
Apoyo en línea
Dentro de los diversos apoyos escolares, también se encuentra el online.
Internet abre la gama de posibilidades para aprender y otorga una serie de plataformas y recursos que pueden ser un gran aporte si se les utiliza bien.
Los niños se manejan muy bien en los computadores y celulares, por lo que pueden aprovechar muy bien los recursos didácticos que hay online.
Recordemos que no todo lo de Internet es real y que el acceso a la información no implica aprendizaje.
Por lo mismo, y aún más tratándose de apoyo escolar, hay que se cautelosas y cautelosos al momento de utilizar las herramientas virtuales.
Se recomienda este tipo de apoyo para abordar temas específicos, resolver algún ejercicio o atender una duda puntual, pues Internet implica demasiados distractores, por lo que no se aconseja tener clases muy extensas, porque pueden ser poco provechosas.
En relación a lo anterior, se necesita bastante disciplina y autonomía para sacar el mayor provecho posible a este tipo de herramienta.

Autoaprendizaje y acompañamiento fuera de clase
Debido a que este proceso educativo se realiza a través de planes flexibles semi-presenciales de mayor o menor duración, es indispensable que los estudiantes adquieran el hábito de realizar actividades de autoaprendizaje -las que se ejecutan durante todo el proceso educativo- a través de material elaborado por la entidad ejecutora, de actividades sugeridas en los textos de estudio y guías de aprendizaje proporcionados por el Ministerio de Educación, u otras alternativas de autoaprendizaje que el estudiante pueda efectuar en su hogar después de las clases presenciales.
Asimismo, es necesario que las y los estudiantes dispongan de horas de consultorías, fuera de las horas de clase, para recibir orientación y tutorías sobre aspectos específicos de algún sector de aprendizaje.
Como apoyo escolar se puede optar por otros mecanismos básicos para aportar en el proceso de aprendizaje.
Con esto nos referimos a la práctica de generar un propio método de estudio, es decir, que la o el estudiante aprenda a estudiar, a descubrir qué metodología le sirve más, cómo aprende más y mejor, qué herramientas le son más útiles, qué tipo de memoria tiene, entre otras.
Para esto pueden aportar apoderados, apoderadas y quienes rodean a las y los estudiantes desde sus primeras etapas en los procesos formativos.
Tener condiciones cómodas para aprender, estimular el gusto por el conocimiento, son parte de los elementos básicos.
A ello se suman otros como fijar horarios de estudios, ordenar lugares sin distracciones para hacer tareas o estudiar, determinar horas de descanso y ocio, planificar las unidas a repasar por día para preparar una prueba, complementar lo aprendido con otras referencias, entre otras.
Para esto es clave lo que se pueda hacer en el hogar.
Es fundamental crear entornos que motiven el estudio y el gusto por el conocimiento.
Diseño de actividades de refuerzo
Las actividades de refuerzo son uno de los recursos más eficaces en el diseño de cursos e-learning corporativos: permiten medir, consolidar y activar el conocimiento del alumno en el momento exacto en que más lo necesita, no solo al final del curso.
Especialmente en cursos largos, la teoría continua genera fatiga cognitiva y reduce la concentración.
Sustituir -o complementar- bloques de contenido denso con actividades interactivas mantiene al alumno activo y previene el escaneo superficial del texto.
El momento de inserción de una actividad de refuerzo no es arbitrario: debe responder a la lógica del aprendizaje, no a la estructura del curso.
Después de cada concepto clave: si el alumno necesita entender un concepto antes de poder avanzar, coloca la actividad inmediatamente después.
La regla general es incluir una actividad de refuerzo después de cada bloque de contenido clave, especialmente cuando se trabaja un concepto que el alumno necesita interiorizar antes de avanzar.
En cursos largos con varios módulos, lo ideal es incluir al menos una actividad por módulo y, si el contenido es especialmente denso, añadir micro-actividades intermedias que funcionen como puntos de control.
Esto ayuda a que el alumno reciba feedback inmediato sobre su comprensión y no acumule dudas hasta el test final.
Formatos de actividades
Los formatos más efectivos combinan el reto cognitivo con un componente lúdico.
Las actividades gamificadas como Rosco, Trivial o Memory generan una experiencia dinámica que rompe la monotonía de la formación lineal.
Los ejercicios de verdadero/falso funcionan especialmente bien para romper creencias previas y provocar reflexión activa.
Las actividades de completar huecos y agrupar elementos fomentan la comprensión profunda frente al mero escaneo de texto.
- Rosco: ideal para reemplazar bloques de teoría con una actividad.
- Deslizar: el alumno clasifica tarjetas entre dos opciones compitiendo contra el cronómetro.
- Trivial: el alumno gira la ruleta para seleccionar una categoría al azar y debe responder preguntas para completar la circunferencia.
- Memory: el alumno empareja tarjetas relacionadas entre sí.
- Words: se trata de un juego interactivo que consiste en intentar acertar el mayor número de palabras ocultas.
Memory es especialmente útil para fijar definiciones, conceptos y sus ejemplos.
El alumno debe adivinar la palabra oculta en 6 intentos o menos.
Todos estos juegos permiten personalizar el tiempo disponible, los comodines y el nivel de dificultad.
Errores que deben evitarse al seleccionar y organizar talleres
Incluso con las mejores intenciones, hay patrones que reducen la efectividad de las actividades de refuerzo.
- Usar siempre el mismo formato: la repetición de un único tipo de actividad, por ejemplo, siempre verdadero/falso, genera efecto de habituación y reduce la activación cognitiva.
- Colocar todas las actividades al final: si el alumno acumula toda la teoría y solo interactúa al final del módulo, el beneficio de la consolidación gradual se pierde.
- Diseñar actividades desconectadas del objetivo: una actividad que no refuerza el concepto clave del bloque anterior es ruido, no aprendizaje.
- Ignorar el feedback: las actividades sin explicación del por qué una respuesta es correcta o incorrecta pierden gran parte de su valor formativo.
- No revisar los datos de rendimiento: diseñar actividades sin analizar después las tasas de acierto y los intentos promedio es un error común.
La selección de estudiantes y el diseño del taller deben revisarse de manera continua, considerando la respuesta del grupo y la evolución individual.
Seguimiento de resultados
El diseño de una buena actividad no termina cuando se publica el curso.
Medir su impacto real permite optimizar el diseño instruccional de forma continua.
| Indicador | Utilidad |
|---|---|
| Tasa de acierto | El porcentaje de alumnos que responden correctamente a la primera. |
| Número de intentos promedio | Una actividad que se repite muchas veces indica dificultad o confusión. |
| Drop-off en actividades vs. secciones sin actividad | Compara el abandono en módulos con actividades de refuerzo frente a los que no las tienen. |
| Correlación con resultados del test final | Los alumnos que completan todas las actividades de refuerzo deberían obtener mejores resultados en el test final. |
Si la tasa de acierto es muy baja, el contenido previo no está siendo suficientemente claro.
Una actividad que se repite muchas veces indica dificultad o confusión.
Los datos permiten determinar si el estudiante necesita continuar en el taller, cambiar de modalidad, recibir tutorías específicas o avanzar hacia actividades de profundización.
Participación, motivación y preferencias del estudiante
Si estás buscando algo para tu pupilo o pupila, no dudes en preguntarle primero a él o ella qué es lo que le interesa, cuál es su opinión, qué le acomoda más.
El apoyo escolar es un complemento a la educación formal, por ende, no puede ser un motivo más de agobio, aburrimiento ni cansancio para niños, niñas y jóvenes.
La modalidad seleccionada debe considerar los gustos, intereses, ritmo, autonomía y disposición del estudiante.
Dense el tiempo necesario para buscar el mejor apoyo escolar y el más útil para los objetivos que andan buscando.
La motivación es especialmente importante cuando el estudiante ha tenido experiencias previas de fracaso, ha permanecido fuera del sistema educativo o combina sus estudios con responsabilidades familiares y laborales.
En estos casos, un taller con objetivos claros, actividades breves, acompañamiento cercano y retroalimentación frecuente puede favorecer una participación responsable y activa.
20 TÉCNICAS DIDÁCTICAS PARA DOCENTES
Promoción, eximición y certificación de estudios
Los establecimientos reconocidos oficialmente, certificarán las calificaciones anuales a cada alumno cuando proceda el termino de los estudios básicos y/o medios.
¿Pueden las y los alumnos acceder a la eximición de un sector/asignatura o módulo del plan de estudios?
Habiendo reprobado una asignatura o modulo, su promedio final anual sea como mínimo un 4.5 incluyendo la asignatura o modulo no aprobado.
Habiendo reprobado dos asignaturas o dos módulos o bien una asignatura y un módulo, su promedio final anual sea como mínimo un 5.0 incluidas las asignaturas o módulos no aprobados.
Estos antecedentes pueden ayudar a identificar la necesidad de reforzamiento, pero no sustituyen la evaluación diagnóstica ni el análisis de las dificultades específicas del estudiante.