Rentabilidad del balón de angioplastia: eficacia clínica, costes y selección del tratamiento

La rentabilidad del balón de angioplastia depende de la relación entre el coste inicial del dispositivo y del procedimiento, la eficacia obtenida, la necesidad de implantar un stent, la probabilidad de reestenosis y la frecuencia de nuevas revascularizaciones. No existe una respuesta única: el balón convencional, el balón liberador de fármaco, el balón de corte y el scoring balloon pueden resultar más o menos convenientes según la anatomía coronaria, el riesgo hemorrágico, la complejidad de la lesión y la posibilidad de evitar metal permanente.

En términos clínicos, los balones liberadores de fármacos pueden ofrecer una ventaja económica indirecta al reducir la necesidad de implantar capas adicionales de stents, acortar la exposición a metal residual y, en determinados pacientes, permitir tratamientos con una estrategia antiplaquetaria menos intensa. Sin embargo, la angioplastia con balón no siempre evita la colocación de un stent y su rentabilidad debe valorarse junto con la probabilidad de fracaso de la lesión tratada, reestenosis, reintervención y complicaciones.

Qué significa la rentabilidad en la angioplastia

La atención basada en el valor, centrada en la rentabilidad y los resultados para el paciente, está transformando el sector sanitario. El mercado de los balones de angioplastia se verá influenciado por la capacidad de estos dispositivos para ofrecer mejores resultados para el paciente, menores tasas de revascularización y menores costos en comparación con otros tratamientos disponibles.

La rentabilidad no equivale simplemente a elegir el dispositivo más barato. Incluye el coste del catéter, la sala de hemodinámica, el personal, las pruebas de imagen, la hospitalización, los medicamentos, el seguimiento y las posibles intervenciones posteriores. También debe considerar los resultados clínicos a corto y largo plazo, la duración del tratamiento antiplaquetario y la necesidad de repetir la revascularización.

  • Coste directo: precio del balón, del stent si es necesario, del material de preparación de la lesión y de los dispositivos de imagen o modificación de la placa.
  • Coste del procedimiento: honorarios profesionales, cateterismo, quirófano, monitorización, medicamentos y recuperación.
  • Coste posterior: consultas, pruebas de seguimiento, tratamiento antitrombótico, hospitalizaciones y manejo de complicaciones.
  • Resultado clínico: reestenosis, trombosis, infarto, muerte cardiovascular y revascularización de la lesión o del vaso tratado.
  • Impacto organizativo: duración de la intervención, necesidad de internación y utilización de recursos especializados.

Tipos de balones y su posible valor económico

DispositivoCaracterísticas principalesSituaciones en las que puede aportar valor
Balón convencionalDilata la lesión y puede utilizarse para preparar el vaso.Lesiones susceptibles de una dilatación eficaz o preparación previa a otro tratamiento.
Balón liberador de fármacoLibera el medicamento en la pared vascular sin dejar necesariamente una estructura metálica permanente.Reestenosis intrastent, vasos pequeños, bifurcaciones, riesgo hemorrágico elevado y situaciones en las que se pretende evitar metal residual.
Balón de corteRealiza incisiones controladas sobre el tejido reestenótico.Preparación de lesiones resistentes y posible reducción del deslizamiento del balón.
Scoring balloonProduce una disrupción controlada de la placa mediante elementos de puntuación.Preparación de lesiones y optimización de la transferencia del fármaco del balón liberador.

Por tipo, el mercado de balones de angioplastia se segmenta en balones normales, balones liberadores de fármacos, balones de corte y balones de puntuación. El segmento de balones normales tuvo la mayor participación de mercado en 2022. Sin embargo, se prevé que el segmento de balones liberadores de fármacos registre la mayor tasa de crecimiento anual compuesta (TCAC) entre 2022 y 2030.

Cuándo puede ser rentable evitar un stent

En la actualidad, la revascularización percutánea mediante angioplastia transluminal coronaria (ATC) con implante de stents liberadores de fármacos (DES) continúa siendo una de las principales estrategias de abordaje terapéutico para pacientes con enfermedad coronaria aterosclerótica, independientemente de la edad o de la complejidad anatómica de la enfermedad coronaria.

Sin embargo, existen escenarios específicos, como la enfermedad de vaso coronario pequeño o la reestenosis intrastent, en los que los balones recubiertos de fármacos (DCB) han demostrado beneficios clínicos. En la actualidad, estos dispositivos se utilizan con mayor frecuencia cuando se pretende evitar el implante de metal residual, como ocurre en las estenosis ostiales, así como también en vasos distales y de pequeño calibre.

Evitar un nuevo stent puede reducir la complejidad de futuras intervenciones y evitar la creación de varias capas metálicas. Esta consideración es especialmente importante en la reestenosis intrastent, donde la repetición del implante puede resolver la obstrucción actual, pero también puede dificultar el tratamiento de una eventual recurrencia.

El uso de stents farmacoactivos (SFA) para el tratamiento de la estenosis de las arterias coronarias ha reducido notablemente la necesidad de repetir la revascularización con respecto al uso de stents metálicos. No obstante, como muchos pacientes portadores de un implante de stent tienen una esperanza de vida larga y la tasa de incidencia del fracaso del stent aumenta con el paso del tiempo desde el implante de este, el número de pacientes con reestenosis del SFA no es ni mucho menos despreciable y el tratamiento de estos pacientes sigue siendo todo un desafío.

Balón liberador de fármaco en la reestenosis intrastent

Las actuales guías de práctica clínica recomiendan tratar la reestenosis asociada a la angina o a la isquemia repitiendo la revascularización implantando un nuevo SFA o mediante una angioplastia con balón liberador de fármaco (BLF). Determinadas situaciones provocan que deba repetirse el implante del SFA, ante todo, la pérdida de integridad mecánica del stent reestenosado.

Por lo general, no obstante, aunque repetir el implante del SFA puede resultar más efectivo que la angioplastia con BLF a corto y medio plazo, evitar implantar capas adicionales de stents es una consideración importante a largo plazo. De hecho, muchos centros optan por realizar angioplastias con BLF como abordaje de primera línea para el tratamiento de la reestenosis cuando no hay una indicación concluyente para el implante de un nuevo stent.

La eficacia del tratamiento del BLF depende de la rápida transferencia y subsiguiente retención en tejidos del agente antiproliferativo, algo necesario para la supresión persistente de la proliferación celular. Los datos preclínicos sugieren que las microlesiones de la pared vascular podrían potenciar la capacidad de inhibición de la proliferación neointimal de los BLF.

Balón liberador de fármaco en arteria coronaria

Estas microlesiones se puede provocar con diferentes tipos de catéteres-balón modificados tales como balones de corte o scoring balloons. La angioplastia con balón de corte es una opción tentadora tanto por su capacidad de realizar incisiones, de un modo efectivo, sobre el tejido neointimal como por lo fácil que resulta usarla.

Los scoring balloons se basan en el mismo principio, aunque quizá ofrezcan una mayor flexibilidad y posibilidades de colocación a expensas de una menor disrupción de la placa. Los beneficios de estos dispositivos probablemente se ven mediados por una combinación de factores: un menor deslizamiento del balón (efecto «pepita de sandía»), la ventaja mecánica que da una mayor disrupción del tejido reestenótico y una mayor potenciación del efecto del fármaco liberado por el dispositivo.

Evidencia clínica y repercusión sobre la rentabilidad

En un artículo publicado recientemente en REC: Interventional Cardiology, Linares Vicente et al. comunicaron los resultados a 5 años de angioplastias con balones de corte o scoring baloons acompañadas de BLF para tratar la reestenosis intrastent. Se trataron un total de 51 lesiones (42 pacientes) con balones de corte más BLF y 56 lesiones (49 pacientes) con una angioplastia estándar con BLF.

El objetivo primario fue la revascularización de la lesión diana por motivos clínicos al cabo de 5 años. Parece que, comparado con la estrategia estándar con BLF, el uso de balones de corte o scoring balloons redujo significativamente el índice de revascularización de la lesión diana, si bien esta diferencia no fue significativa a nivel estadístico (9,8 frente al 23.6%; odds ratio = 0,36; intervalo de confianza del 95%, 0,19-1,09; p = 0,05).

ComparaciónRevascularización de la lesión dianaInterpretación
Balón de corte o scoring balloon más BLF9,8%Menor frecuencia observada a 5 años
BLF estándar23.6%Mayor frecuencia observada a 5 años

El estudio fue retrospectivo y se llevó a cabo en un único centro con una pequeña muestra de 91 pacientes. Sin embargo, es representativo de la evidencia del mundo real y podría ser reflejo de las experiencias clínicas de una población más extensa y diversa de pacientes que la de los pacientes incluidos en ensayos clínicos aleatorizados.

El objetivo primario del estudio fue la necesidad de revascularización de la lesión diana por motivos clínicos a los 5 años, que fue un 64% más baja con la angioplastia con balón de corte o scoring balloon. Debido al pequeño tamaño de la muestra de este estudio y al efecto relativamente notable del tratamiento, es una pena no tener más información disponible del seguimiento angiográfico.

Los datos concordantes procedentes del seguimiento angiográfico sistemático deberían darnos más confianza sobre la solidez del efecto de tratamiento observado. Por tanto, estos resultados son clínicamente relevantes para la rentabilidad, pero no permiten asumir que todos los pacientes obtendrán la misma reducción de reintervenciones.

Resultados de los estudios RESCUT e ISAR DESIRE 4

Los resultados de este estudio se deben interpretar en el contexto de los primeros ensayos controlados aleatorizados sobre angioplastias con balón de corte o scoring balloon. De hecho, la evidencia que se tiene de estos ensayos es escasa incluido el RESCUT (Evaluación de la tasa de reestenosis con balón de corte), publicado en 2003, y el más reciente ISAR DESIRE 4 (Implante de stents intracoronarios y resultados angiográficos: optimización del tratamiento de la reestenosis intrastent del stent farmacoactivo 4).

En el RESCUT, Albiero et al. aleatorizaron a un total de 428 pacientes con reetenosis intrastent de stent metálico sin recubrimiento procedentes de 23 hospitales europeos que recibieron una angioplastia con balón de corte o con un balón convencional.

En líneas generales, el estudio ofreció resultados neutrales: durante el seguimiento tardío, la incidencia de la reestenosis angiográfica, el diámetro luminal mínimo, así como la incidencia de eventos clínicos fueron similares en ambos grupos. No obstante, la angioplastia con balón de corte mostró algunas ventajas operatorias importantes como, por ejemplo, una menor necesidad de balones y stents adicionales, así como una incidencia significativamente más baja de deslizamiento del balón (6.5 frente al 25%).

El ISAR DESIRE 4 fue un estudio aleatorizado, abierto y ciego para el evaluador que incluyó a 252 pacientes con reestenosis del SFA significativa a nivel clínico tratados con una angioplastia con BLF en 4 hospitales distintos de Alemania.

Este estudio se centró más en la angioplastia con scoring balloon que con balón de corte. El objetivo primario, el diámetro de la estenosis transcurridos 6-8 meses según la angiografía de seguimiento, lo cumplió menos el grupo de scoring balloon que el de la angioplastia convencional con balón: 35 frente al 40,4%; p = 0,047; además, la revascularización de la lesión diana fue, también, numéricamente menor.

Aunque la dimensión del efecto del tratamiento fue modesta, las pequeñas ganancias incrementales de eficacia observadas en este complejo subgrupo de pacientes podrían traducirse en importantes beneficios clínicos. Desde una perspectiva económica, una reducción de los procedimientos adicionales puede compensar el mayor coste inicial de un dispositivo especializado, pero esa compensación debe comprobarse en cada sistema sanitario.

Balones liberadores de fármacos en vasos pequeños y grandes

El beneficio de los DCB para el tratamiento de vasos pequeños ha sido ampliamente demostrado; sin embargo, su eficacia en el tratamiento de vasos coronarios de mayor calibre aún permanece escasamente explorada.

Con este propósito, se realizó un estudio multicéntrico observacional y de cohorte retrospectivo, que incluyó pacientes consecutivos con enfermedad coronaria aterosclerótica y estenosis de novo sometidos a una ATC con DCB entre enero de 2018 y diciembre de 2024. Los vasos tratados fueron clasificados como grandes cuando presentaban un diámetro >2,75 mm y como pequeños cuando su diámetro era ≤2,75 mm.

Se incluyeron para el análisis un total de 1.390 lesiones coronarias correspondientes a 1.118 pacientes. Las lesiones localizadas en vasos coronarios grandes presentaron una mayor complejidad anatómica, caracterizada por una mayor longitud de la lesión (57,8 ± 32,2 vs. 34,6 ± 18,8 mm), mayor frecuencia de calcificación moderada a severa (31,1% vs. 17,4%), mayor utilización de una estrategia híbrida de ATC (39,9% vs. 15,5%) y una mayor necesidad de implante de un stent DES como estrategia de rescate ante un resultado insuficiente con DCB (11,2% vs. 7,5%), en comparación con los vasos pequeños (p<0,05 para todas las comparaciones).

Luego de 24 meses de seguimiento desde el procedimiento índice, la incidencia de TLF fue del 10,6% en los vasos grandes y del 8,3% en los vasos pequeños, sin observarse diferencias estadísticamente significativas entre ambos grupos (HR ajustado 1,32; IC95%: 0,56-3,10; p=0,529). Del mismo modo, tampoco se evidenciaron diferencias significativas en los demás objetivos secundarios.

En pacientes con enfermedad coronaria aterosclerótica sometidos a una angioplastia coronaria con balones recubiertos de fármacos, el tratamiento de vasos coronarios grandes se asoció con lesiones de una complejidad anatómica. Sin embargo, esta mayor complejidad no se tradujo en una peor evolución clínica a 24 meses, en comparación con el tratamiento de vasos coronarios pequeños.

Estrategia con balón liberador de fármaco y tratamiento antiplaquetario único

El uso de balones cubiertos de fármacos (DCB) ha demostrado ser seguro y efectivo en el tratamiento de la reestenosis intrastent de stents convencionales (BMS) y de stents liberadores de fármacos (DES). Además, la utilización de estos dispositivos se ha expandido al tratamiento de lesiones coronarias de novo como lo demostró el estudio BASKET-SMALL 2 siendo los DCB no inferiores a los stents, y el estudio DEBUT RCT demostrando que los DCB son superiores a los BMS en pacientes con alto riesgo de sangrado.

Este grupo de pacientes presentan mayor riesgo de sangrado post ATC, lo que conlleva un aumento de la mortalidad y mayores días de internación. Es por esto que es importante seleccionar el plan terapéutico óptimo.

El objetivo de este estudio retrospectivo fue evaluar la seguridad y la eficacia de la ATC con DCB solamente combinado con terapia antiplaquetaria simple (SAPT). Se analizaron 172 pacientes en los que se utilizaron DCB y alta con SAPT.

La edad media fue de 75 años y la mayoría eran hombres. El 65% de los pacientes se encontraba con anticoagulación al momento de la ATC. La presentación clínica más frecuente fue síndrome coronario agudo (SCA) (58%) seguido de cardiopatía isquémica crónica (42%).

En cuanto al PFP la tasa de MACE a 12 meses fue baja (4.7%). Cuando se analizó, la tasa de MACE fue significativamente más alta en pacientes con SCA que en la enfermedad coronaria crónica (7.1% vs 1.4%). La tasa de TLR fue 0% en cardiopatía estable y 3% en SCA a 12 meses.

No hubo oclusiones agudas o subagudas de los vasos tratados. A 24 meses la tasa de MACE fue 8.1%, siendo significativamente más alta en SCA cuando se lo comparó con enfermedad coronaria estable.

La utilización de DCB en ATC combinado con SAPT fue segura y sus resultados clínicos fueron favorables. Esta estrategia puede reducir el sangrado post ATC en pacientes con alto riesgo de sangrado comparado con el stent. Actualmente se encuentra en curso un estudio que evaluará esta conducta (DEBATE RCT).

Rentabilidad en bifurcaciones y lesiones complejas

La incorporación del BFA en la técnica del stent provisional ha conseguido mejorar los resultados con respecto a los balones tradicionales. Así, el ensayo BABILÓN incluyó más de 100 pacientes con lesiones en bifurcación tratados mediante una estrategia de stent provisional.

Se comparó el uso de stent convencional tras angioplastia con balón farmacoactivo en ambas ramas frente a una estrategia con stent farmacoactivo en la rama principal y balón convencional en la lateral. A los 9 meses, no se observaron diferencias en los resultados de la rama lateral; sin embargo, el uso de stent convencional se asoció con mayor pérdida luminal tardía, más reestenosis en el vaso principal y una mayor necesidad de revascularización.

Por otro lado, el estudio PEPCAD-BIF demostró que el uso aislado de balón farmacoactivo reduce la pérdida luminal tardía en comparación con el balón convencional en bifurcaciones no complejas sin afectación proximal del vaso principal.

En el ensayo BEYOND, que incluyó 222 pacientes con estenosis en bifurcación (excluyendo el TCI), todos tratados con técnica de stent provisional, se comparó el uso de “kissing balloon” con balón convencional frente al empleo de BFA en la rama lateral.

A los 9 meses, el grupo tratado con BFA mostró un mayor diámetro luminal mínimo y una menor pérdida luminal tardía en la rama lateral frente al grupo tratado con balón convencional, sin diferencias significativas en la incidencia de eventos clínicos.

Angioplastia con balón en lesión bifurcada

De esta manera, el caso que aquí se presenta ilustra de forma clara la ventaja de utilizar BFA en un paciente con una arteria coronaria ocluida que, tras la restauración del flujo coronario y la preparación de las placas coronarias, presenta enfermedad difusa de diferentes vasos secundarios bifurcados y de pequeño calibre.

Balón frente a stent en el infarto agudo

La apertura de la arteria responsable en el SCACEST mediante angioplastia transluminal percutánea (ACTP) disminuye la mortalidad, el reinfarto y la tasa de ACV comparada con la fibrinólisis, sin embargo existen pocos datos acerca del pronóstico a largo plazo cuando comparamos ACTP con balón frente a implante de stent.

En 119 pacientes (79,3 %) se implantó stent. No hubo diferencias en las características basales ni angiográficas entre los 2 grupos. La mortalidad intrahospitalaria fue 12,9 % en el grupo de ACTP con balón frente a 12,6 % en el grupo de stent (p = 1).

La mortalidad global fue 16,7 % frente 13,5 % a 1 año, 28,6 % frente 20,5 % a 5 años y 37 % frente 33,9 % a 10 años (p = 0,895). La mortalidad de causa cardiovascular fue 16,7 frente 12,7 % a 1 año, 25 frente a 15,4 % a 5 años y 33,8 % frente a 22,7 % a 10 años (p = 0,851).

No hubo diferencias en eventos cardiacos mayores entre ambas estrategias. Entre los pacientes sometidos a nueva coronariografía el porcentaje de reestenosis y trombosis en ambos grupos (ACTP con balón vs ACTP con stent) fueron 20 % vs 5 % (p = 0,03) y 0 % vs 2,5 % (p = 0,507).

En pacientes con SCACEST que son sometidos a ACTP primaria el uso de stent parece reducir la incidencia de reestenosis sin disminuir eventos cardiacos mayores ni mortalidad total o cardiovascular.

En pacientes de alto riesgo que cursan un infarto agudo de miocardio, la angioplastia con endoprótesis vascular reduce la mortalidad y la tasa de revascularización del vaso comprometido.

Se analizaron en total 6 922 pacientes (3 460 aleatorizados a angioplastia con endoprótesis y 3 462, a angioplastia con balón). No se observaron diferencias significativas en la mortalidad global a los 30 días entre ambos grupos.

Sin embargo, el análisis de regresión evidenció una relación estadísticamente significativa entre el perfil de riesgo de los pacientes y los beneficios en cuanto a la mortalidad con la angioplastia con endoprótesis a los 30 días (p = 0.022). Por otro lado, si bien esta última no mostró beneficios en la mortalidad global a largo plazo (6 a 12 meses), el análisis de regresión evidenció una relación significativa entre el perfil de riesgo y los beneficios en la mortalidad a 1 año de seguimiento (p = 0.034).

Por último, se comprobó que la angioplastia con endoprótesis presenta menor incidencia de requerimientos de RV a los 30 días (p < 0.0001) y al año de seguimiento (p < 0.0001), sin observarse una relación entre el perfil de riesgo del paciente y los beneficios en cuanto a la RV.

Coste de la angioplastia con balón en España

El coste de la angioplastia con balón en España oscila entre los 10000 y los 18000 dólares estadounidenses. Además, factores como la duración del tratamiento, la necesidad de cuidados de seguimiento y el uso de tecnologías avanzadas o tratamientos especializados pueden influir aún más en el costo general.

CiudadCoste indicado
Barcelona$10,000 - $18,000
Madrid$10,000 - $18,000
Marbella$9,000 - $16,200
Torrevieja$9,000 - $16,200

Estos importes deben interpretarse como rangos orientativos, porque el coste real puede variar según el tipo de balón utilizado, la necesidad de un stent, la complejidad anatómica, las pruebas complementarias, la estancia hospitalaria y el tratamiento posterior.

Factores que modifican el coste

  • Tipo de procedimiento: la angioplastia con balón sola, la angioplastia con balón combinada con la colocación de un stent, la angioplastia con balón recubierto de fármacos o procedimientos adicionales como la aterectomía pueden influir en el coste total.
  • Gravedad de la enfermedad arterial coronaria: la presencia de múltiples arterias obstruidas, lesiones muy calcificadas o una anatomía coronaria compleja pueden aumentar los costos del tratamiento.
  • Hospital y ubicación: los costes varían en función de la reputación del hospital, su acreditación, su infraestructura y sus instalaciones avanzadas para cateterismo cardíaco.
  • Experiencia del cardiólogo intervencionista: los especialistas con mucha experiencia pueden cobrar honorarios profesionales más elevados.
  • Evaluación previa al procedimiento: el electrocardiograma, la angiografía coronaria, la ecocardiografía, los análisis de sangre y las pruebas de imagen cardíaca contribuyen al coste total.
  • Estancia hospitalaria y cuidados posteriores: la hospitalización, los medicamentos, las consultas de seguimiento y el manejo de las complicaciones pueden aumentar el costo total del tratamiento.

Qué suele incluir el presupuesto

ConceptoElementos incluidos
Procedimiento de angioplastia con balónHonorarios del cardiólogo, cateterismo y gastos de quirófano.
Consultas de cardiologíaEvaluación preoperatoria, procedimiento y seguimiento.
HospitalizaciónHospitalización de 2 días + UCI según sea necesario, monitorización cardíaca, cuidados de enfermería y medicamentos.
SeguimientoElectrocardiograma, evaluación de la recuperación y consulta.

La angioplastia con balón se utiliza como terapia invasiva para pacientes con arterias obstruidas debido a la aterosclerosis. Se trata de una intervención que se realiza sin incisiones para mejorar la circulación sanguínea en arterias bloqueadas o estrechadas.

Actualmente, existen diversas opciones para tratar las obstrucciones arteriales, y la angioplastia con balón es una de ellas para pacientes con enfermedades cardiovasculares. La angioplastia con balón es una parte importante del plan de tratamiento cardiovascular, pero siempre se complementa con otras intervenciones, medicamentos y, en ocasiones, cirugía, para brindar al paciente el mejor pronóstico a largo plazo.

Limitaciones para calcular la rentabilidad

La principal dificultad para comparar la rentabilidad de los balones de angioplastia es la heterogeneidad de los pacientes y de las lesiones. Un balón liberador de fármaco puede ser especialmente útil en un vaso pequeño, una bifurcación o una reestenosis intrastent, pero no necesariamente sustituye al stent en una lesión con resultado angiográfico insuficiente o con pérdida de integridad mecánica.

El estudio retrospectivo de balones de corte o scoring balloons incluyó una pequeña muestra y se realizó en un único centro. Aunque sus resultados sugieren una reducción clínicamente relevante de la revascularización, el tamaño de la muestra limita la precisión de la estimación.

La información angiográfica de seguimiento también fue limitada. Los datos concordantes procedentes del seguimiento angiográfico sistemático deberían darnos más confianza sobre la solidez del efecto de tratamiento observado.

La evidencia sobre el uso de balones liberadores de fármacos en determinados contextos también presenta resultados variables. Aunque los resultados del ensayo clínico aleatorizado DEB-AMI mostraron la superioridad del SFA frente a los BFA y los stents sin droga en cuanto a la reducción de eventos clínicos adversos durante el seguimiento, existen otros estudios clínicos que han mostrado la no inferioridad de los BFA frente a los SFA en el contexto clínico adecuado.

El ensayo clínico REVELATION aleatorizó a 120 pacientes con SCACEST a SFA frente a BFA, mostrando la no inferioridad del BFA a este respecto y sin diferencias significativas en cuanto a eventos adversos.

Un metaanálisis publicado por Abdelaziz A. y colaboradores en 2023 reunió 13 estudios y 2644 pacientes con infartos agudos de miocardio tratados con SFA y BFA, no encontrando diferencias significativas en cuanto a mortalidad total, muerte cardiaca, infarto de miocardio, revascularización de la lesión diana o trombosis coronaria.

De esta forma, parece que el uso de BFA podría ser una alternativa válida en situaciones clínicas específicas donde el implante de uno o varios stents metálicos puedan suponer un problema durante la angioplastia primaria, por ejemplo: vasos coronarios pequeños, riesgo hemorrágico elevado, bifurcaciones, etc.

Rentabilidad y evolución del mercado

Se espera que el tamaño del mercado de balones de angioplastia alcance los 3.698 millones de dólares estadounidenses para 2031. Se anticipa que el mercado registre una CAGR del 3,8 % durante 2025-2031.

En comparación con los métodos quirúrgicos convencionales, los balones de angioplastia ofrecen un método menos invasivo para tratar las arterias obstruidas. La demanda de balones de angioplastia está aumentando a medida que pacientes y profesionales médicos muestran una mayor preferencia por procedimientos menos invasivos.

La creciente prevalencia de enfermedades cardiovasculares y la creciente preferencia por procedimientos mínimamente invasivos contribuyen al crecimiento del mercado de balones de angioplastia. Sin embargo, las complicaciones asociadas a la angioplastia frenan el crecimiento del mercado.

Por aplicación, el mercado de balones de angioplastia se divide en periférico y coronario. El segmento coronario tuvo una mayor cuota de mercado en 2022 y se prevé que registre la mayor tasa de crecimiento anual compuesta (TCAC) durante el período 2022-2030 debido a la creciente prevalencia de enfermedades coronarias, especialmente cardiopatías.

El mercado de balones de angioplastia, según el usuario final, se segmenta en hospitales, centros de cirugía ambulatoria y laboratorios de cateterismo. El segmento hospitalario tuvo la mayor cuota de mercado de balones de angioplastia en 2022 y se prevé que registre la mayor tasa de crecimiento anual compuesta (TCAC) entre 2022 y 2030.

América del Norte tuvo la mayor cuota de mercado en 2022. El crecimiento del mercado en América del Norte se debe al creciente envejecimiento de la población, el creciente número de lanzamientos de productos y las actividades de I+D para desarrollar balones de angioplastia avanzados.

Riesgos que también afectan al valor económico

La mayoría considera que las angioplastias son seguras, pero se han reportado casos de problemas durante o después de la cirugía. Un coágulo sanguíneo, latidos cardíacos irregulares, daño a un vaso sanguíneo o válvula cardíaca, accidente cerebrovascular, reacción alérgica al material del stent o al stent liberador de fármacos, reestenosis intrastent u obstrucción del interior del stent son algunos de los riesgos que conllevan.

Además, en algunas circunstancias, el paciente podría no tener tiempo suficiente para someterse a una angioplastia. Esto suele ocurrir en caso de un infarto. Todos estos problemas obstaculizan el crecimiento del mercado de los balones de angioplastia.

La angioplastia es un procedimiento mínimamente invasivo, por lo que, en comparación con una cirugía de bypass de la arteria coronaria (CABG), implica menos riesgos para la salud, un menor riesgo de infección y una recuperación más rápida: podría volver a sus actividades normales en cuestión de días, a menos que haya sufrido un ataque cardíaco.

Sin embargo, existe el riesgo de hematomas, hemorragias o coágulos sanguíneos. La reestenosis, o la reaparición del estrechamiento del vaso, también puede afectar a algunos pacientes, aunque este riesgo puede reducirse sustancialmente mediante la colocación de stents.

Otros riesgos muy raros asociados con el procedimiento son alergia al tinte, daño a la arteria coronaria, ritmo cardíaco anormal temporal, accidente cerebrovascular, ataque cardíaco y oclusión vascular.

La rentabilidad real del balón de angioplastia debe valorar simultáneamente el coste del dispositivo, la probabilidad de obtener un resultado suficiente sin stent, el riesgo de reestenosis, la necesidad de tratamiento antiplaquetario, la duración de la hospitalización y la posibilidad de nuevas intervenciones. En pacientes seleccionados, el balón liberador de fármaco, el balón de corte y el scoring balloon pueden aportar un valor adicional al mejorar la preparación de la lesión y reducir la necesidad de revascularización posterior; en otras situaciones, el stent continúa siendo la opción más eficaz para disminuir la reestenosis o asegurar la estabilidad mecánica del vaso.

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