Dejar un balón de gas de costado no es seguro: los balones de GLP deben mantenerse siempre en posición vertical, tanto durante el uso como durante el almacenamiento y el transporte. Al estar tumbado, el gas licuado puede llegar en fase líquida al regulador, la manguera o el quemador, lo que puede provocar una gran llamarada, fugas o un funcionamiento peligroso del artefacto.
El GLP es un combustible y, por ello, debe utilizarse con precaución. Mantener el balón vertical, en un lugar ventilado, lejos de fuentes de calor y con conexiones en buen estado reduce el riesgo de fugas, incendios, explosiones y accidentes por mala combustión.
Qué puede pasar si el balón de gas queda de costado
Las bombonas siempre deben usarse en posición vertical, nunca tumbadas ya que podría llegar fase líquida al quemador y producirse una gran llamarada. El gas en el interior de la bombona está licuado a presión.
Cuando el balón permanece horizontal, el líquido que normalmente se mantiene en la parte inferior del recipiente puede desplazarse hacia la salida. Los componentes de la instalación están diseñados para recibir el gas en fase gaseosa, no el líquido presurizado.
Una alimentación de líquido puede generar una llama anormalmente grande, sobrecalentar el aparato, dañar el regulador o la manguera y favorecer la liberación de una cantidad peligrosa de combustible. Además, si el balón se cae o se golpea mientras está tumbado, pueden dañarse la válvula, las conexiones o el envase.
El riesgo no se limita al momento en que el artefacto está encendido. Una conexión deteriorada o una válvula dañada puede producir una fuga lenta, y el GLP puede acumularse en las partes bajas de la vivienda porque el butano y el propano pesan más que el aire.

Por qué el GLP puede provocar una explosión
Los balones de gas que se utilizan en las cocinas contienen Gas Licuado de Petróleo (GLP). Al ser un combustible, debe ser utilizado con precaución.
Cuando se produce una fuga de gas de la bombona, no es necesario que este entre en contacto con el fuego para que se produzca una explosión. Con una chispa, la conexión de un electrodoméstico e incluso la electricidad estática de la ropa, puede producir una explosión, siempre que la concentración de gas en aire se encuentre dentro de los límites de inflamabilidad.
Si el gas se acumula en una habitación y entra en contacto con una fuente de ignición, la combustión puede propagarse rápidamente. La magnitud de la explosión depende de muchos factores, como la cantidad de gas fugado, la tipología del edificio, si hay ventanas abiertas o no y la cantidad de obstáculos.
Puede ocurrir una pequeña explosión como en el siguiente vídeo o una gran explosión que ocasione la caída de tabiques y muros. Es posible que no se provoque un incendio posterior a la explosión.
El balón no suele explotar por sí solo
Las bombonas de gas están diseñadas con mecanismos de seguridad, incluyendo válvulas de alivio de presión que se activan si la presión interna aumenta demasiado. Por este motivo, no es posible que estallen porque sí.
No, no es normal que las bombonas exploten. Las bombonas tienen una válvula de seguridad que, en caso de aumentar su temperatura, aliviaría esa sobrepresión.
Pueden ocurrir solo por un mal uso y mantenimiento de las mismas. Si se realiza un uso incorrecto de las bombonas de gas, la posibilidad de que se produzca un accidente se incrementa.
Las bombonas no deben estar expuestas a la radiación solar ni ser expuestas a temperaturas superiores a 50ºC. No dejes las bombonas expuestas a altas temperaturas.
Cómo colocar correctamente un balón de gas
Posición y estabilidad
Mantené la garrafa en posición vertical y evitá golpearla para prevenir fugas. Mantené las garrafas siempre en posición vertical durante su almacenamiento y uso.
Mové las garrafas y cilindros con cuidado para evitar golpes y caídas que puedan dañar las válvulas y causar fugas. Transportá las garrafas en vehículos adecuados, asegurándote de que estén bien sujetas para evitar desplazamientos y golpes.
El balón debe quedar estable, sin posibilidad de rodar, volcarse o quedar apoyado sobre la manguera. No se debe tirar ni golpear el envase.
Ventilación y ubicación
Colocá el balón de gas en un lugar ventilado. No lo instales muy cerca de tu cocina, recuerda que es un producto inflamable.
Colocá siempre las garrafas y cilindros en lugares bien ventilados, evitando espacios cerrados o subterráneos. Si está en un gabinete, asegúrate de que tenga rejillas o aberturas en la parte inferior.
El butano y el propano pesan más que el aire por lo que tienden a acumularse en las partes bajas de la vivienda. Por eso debe haber unas rejillas de ventilación en el suelo y deben mantenerse siempre libres de obstáculos.
Por este motivo no se pueden instalar bombonas en zonas que estén más bajas que el nivel de la calle (sótanos o semisótanos), en cajas de escaleras y en pasillos o zonas de paso, salvo expresa autorización del órgano competente de la Comunidad Autónoma.
Las garrafas de 10 kg y 15 kg pueden instalarse en ambientes cerrados. Los cilindros de 30 kg y 45 kg no pueden instalarse en ambientes cerrados.
La bombona conectada debe ponerse a una distancia de 1,5 m de combustibles sólidos, líquidos y otras fuentes de calor, a 30 cm de electrodomésticos como hornillos, interruptores u otros conductores eléctricos y a 0,5 m de cualquier toma de corriente.
Mantené una distancia segura de fuentes de calor, llamas abiertas y aparatos eléctricos. Evitá colocarlo cerca de fuentes de calor directo o aparatos eléctricos.
Protección de la válvula
Cualquier botella que no esté en uso debe estar siempre con la caperuza puesta en su válvula para evitar que se ensucie y se estropee. Nos referimos al precinto de garantía que le pone la empresa que las recarga.
Comprueba que lleven un pequeño tapón en el cuello de la botella. Es el que hace de protector de la válvula de seguridad, la cual se activará en caso de elevación de la presión a causa de una temperatura alta.
Es muy importante mantener una buena limpieza de la bombona, el regulador y las conexiones. Es recomendable que estén resguardados dentro de un armario que deberá llevar unas rejillas de ventilación en la zona baja.
Cómo debe realizarse la conexión
La correcta instalación de la bombona es fundamental para evitar fugas de gas. Asegúrate de seguir las medidas necesarias y, si es posible, solicita la ayuda de un profesional.
Solicitá siempre la instalación y conexión de cilindros a un profesional capacitado para garantizar la seguridad. Solicita al vendedor que instale el balón de gas, en tu casa o negocio, y exige la cartilla de seguridad.
Cuando se conecten o desconecten es importante que esté el área ventilada y no haya llamas, materiales inflamables o fuentes de ignición cercanas. Siempre que vayas a instalar una bombona, asegúrate de encontrarte en una habitación bien ventilada.
Utiliza la manguera especial para uso de GLP, la cual es mucho más segura que otras mangueras convencionales. Reconócela porque tiene fecha de vencimiento y dice: “GLP”.
Revisa también que otros componentes como el tubo flexible y la válvula funcionen y manera correcta y no se encuentren obstruidos. Verifica regularmente el estado de las mangueras y conexiones.
Cuando vayas a conectar el regulador a la bombona comprueba el estado de la junta de estanqueidad de la válvula. Si está agrietada no debes usarla, el gas se puede escapar por ahí.
Verifica siempre que la manguera esté bien ajustada al regulador. Haz una prueba rápida de fugas con agua jabonosa para asegurarte que no haya burbujas. Nunca fuerces la válvula si no encaja correctamente.
La conexión correcta debe quedar firme y sin fugas. Utilizá una solución jabonosa para comprobar si hay burbujas que indiquen fugas de gas.
Regulador, manguera y presión
El regulador de presión no es el mismo para butano y para propano, no los intercambies. El de butano trabaja a 30 mbar y el de propano a 50 mbar.
Si quieres cambiar de gas debes llamar a un técnico para que te lo haga y revise que los aparatos de consumo están preparados para esa nueva presión de trabajo y quemen bien.
El tubo flexible se debe cambiar cuando caduca y el regulador cuando se ha estropeado; estos dos elementos están excluidos de la revisión. Se debe tener en cuenta la fecha de caducidad de la tubería flexible, debiendo ser sustituida cuando corresponda, de acuerdo a su marcado.
Suele cambiarse cada cuatro o cinco años. Las mangueras viejas se resecan, se agrietan o se sueltan con el tiempo, provocando fugas imperceptibles.
Reemplaza mangueras y reguladores cada 2 a 3 años como máximo. Utiliza solo mangueras certificadas y abrazaderas de buena calidad. Verifica que no estén dobladas ni expuestas al calor.
Especial cuidado con las que van instaladas bajo el fogón. Asegúrate de que el tubo de conexión no toque con partes calientes. Ese tubo bajo el fogón tiene que tener una longitud máxima de 60 cm para evitar pliegues, que quede bajo la bombona, que toque partes calientes.
Uso seguro del balón en la cocina
Para prender la hornilla, primero enciende el fuego y luego abre la llave de la cocina. No dejes que los niños manipulen el balón de gas ni la cocina.
Si tu cocina es de gas, evita las corrientes de aire y los derrames de líquido que puedan apagar la llama: el gas sigue saliendo y se acumula pudiendo provocar una explosión.
Al encender un artefacto a gas, asegurate de que la llama sea azulada. Si es de otro color, consultá con un gasista matriculado.
Haz revisar tu cocina periódicamente por un técnico especialista. Realizá un mantenimiento periódico de los equipos de consumo y reemplazá las mangueras y reguladores según sea necesario.
Para evitar esta situación, hay empresas que introducen un sistema automático de corte de gas que actúa si detecta que se ha apagado la llama. Una caldera, un calentador de agua, una estufa. llevan ese sistema de corte automático de forma obligatoria.
Cuántos balones pueden mantenerse en la vivienda
No se permite que en el interior de la vivienda o local estén conectados más de dos envases en batería para descarga, o en reserva. La de reserva se debe guardar en otra estancia de la casa diferente a la de uso.
Está prohibido tener más de dos bombonas de gas combustible en el interior de la vivienda. Se deben mantener alejadas de fuentes de calor, tomas de corriente e interruptores.
Almacenar la bombona de reserva en una estancia bien ventilada. Una bombona que no esté conectada debe conservar la protección de su válvula y mantenerse vertical.
Qué hacer si el balón se cayó o quedó tumbado
Si encuentras el balón de gas de costado, no lo conectes ni enciendas el aparato inmediatamente. Colócalo con cuidado en posición vertical, sin golpearlo ni moverlo bruscamente.
Comprueba visualmente si existen abolladuras, deformaciones, corrosión, daños en la válvula, olor a gas o deterioro en la manguera y el regulador. Si detectas cualquier daño, no utilices el balón.
Si percibes olor a gas, no intentes comprobar la instalación con una llama. Nunca intentes localizar la fuga con un mechero.
Para detectar posibles fugas, girá media vuelta la válvula de maniobra y pasá una rejilla con agua y jabón sobre las conexiones y el flexible. Si aparecen burbujas, significa que hay una fuga.
Si no hay olor, daños ni burbujas, la instalación debe permanecer en posición vertical y ser revisada antes de volver a utilizarse si el balón sufrió una caída fuerte o un golpe.
Cómo reconocer una fuga
Los gases utilizados para las bombonas son incoloros e inodoros. Para su seguridad, se les añade un compuesto con mercaptano, dando ese olor que le caracteriza. Esto hace posible que lo detectemos cuando existe una fuga.
El olor característico de estos gases es gracias a una sustancia que se le añade ya que son inodoros. En butano y propano es un derivado del azufre llamado mercaptano, el cual provoca el fuerte olor de la cebolla y del ajo.
Los gases butano y propano utilizados en las bombonas no son tóxicos. Una exposición muy alta de GLP puede producir asfixia por desplazamiento del oxígeno.
Cuando se leen noticias acerca de asfixia o por “la muerte dulce” por el gas de una bombona, lo que realmente ocurre es una acumulación de CO (monóxido de carbono) en sangre, como consecuencia de una mala combustión, normalmente relacionada con el deficiente mantenimiento del aparato o falta de ventilación en el local.
Qué hacer ante una fuga de gas
- Cierra la perilla del regulador y las llaves de las hornillas de la cocina o artefacto.
- Si huele a gas, no enciendas ni apagues la luz ni ningún aparato que pueda provocar una chispa.
- Apaga de inmediato todo fuego cercano y ventila el lugar abriendo las puertas y las ventanas.
- No apagues ni enciendas la luz, ni conectes o desconectes artefactos, pues podrías ocasionar una chispa que provoque un incendio o una explosión.
- Tampoco utilices celulares dentro de la casa.
- Abandona rápidamente el lugar.
- Una vez que te encuentres seguro en un lugar alejado de la emergencia, llama al distribuidor de gas y a los bomberos, la Policía o el servicio de emergencias correspondiente.
Ventila el área abriendo puertas y ventanas. Abre las ventanas para ventilar bien para así sacar al gas de su rango de inflamabilidad e impedir la combustión.
Debes tener en cuenta si el gas que usas pesa más o menos que el aire para así saber si tiende a acumularse en las partes bajas de la vivienda o en las partes altas y ventilar esas zonas.
Cierra la llave de paso. En el caso de que tengas bombonas cierra la válvula de la “alcachofa de conexión” y si tienes gas canalizado debes cerrar la válvula de entrada a la vivienda, en la tubería de cobre.
Si las bombonas están instaladas en el exterior y los aparatos de consumo están en el interior, la instalación debe estar provista de una llave general de corte de gas fácilmente accesible.
Las llaves de paso sabemos que están cerradas cuando quedan cruzadas respecto a la tubería, formando una cruz. Son de un cuarto de vuelta.
Si la fuga no para o no estás seguro, llama al 112 pero siempre desde un lugar donde no huela a gas, ya que el móvil puede generar suficiente energía como para que el gas se inflame y explote.
Llama a los servicios de emergencia o al servicio técnico del proveedor y, si el olor persiste, saca la bombona fuera de casa. En nigún caso utilices el ascensor.
Qué hacer si el accidente es grave
Si crees que es muy grave, evacuar el lugar lo más rápido posible. No buscar el origen de la fuga, evitar inhalar más gas.
No acceder a la vivienda hasta que tengas autorización. Si la llave de paso está fuera de la vivienda, cerrarla.
No intentes mover un balón que esté muy caliente, envuelto en llamas o situado cerca de un incendio. En esta situación, sal de casa y llama al 112.
Qué hacer si una fuga se incendia
Fuga pequeña en el regulador
Si tienes fácil acceso, coge el palo de una fregona o una escoba y haz palanca en el anillo negro para desconectar el regulador.
Podrías mover la bombona y llevarla al exterior para evitar que afecte al mobiliario y se produzca un gran incendio, pero debes caminar de espaldas para que la llama no te afecte.
Puedes apagar la llama echando por encima un trapo mojado o usando un extintor y luego realizar el corte del gas.
Estas acciones solo deben realizarse si existe acceso fácil y la situación no pone en riesgo a la persona. Si hay dudas, la prioridad es evacuar y llamar a los servicios de emergencia.
Fuga por la válvula de sobrepresión
Si la llama es muy grande y hace mucho ruido puede que la fuga sea por la válvula de seguridad para aliviar la presión que obligatoriamente llevan las bombonas instalada y entonces la situación sí es peligrosa.
Esto solo ocurre cuando se alcanzan 26 bar de presión en el interior de la botella, lo que pasa a una temperatura de unos 140ºC para butano y a unos 80ºC para el propano.
Esto ocurrirá si la bombona está expuesta a una gran cantidad de calor, normalmente cerca de un incendio. Esto se conoce como dardo de llama y no se debe intentar apagar ya que la salida del gas no la podemos cortar.
Tampoco la debes mover. Sal de casa y llama al 112 ya que en esta situación sí hay riesgo de explosión si la llama calienta el acero de la bombona.
Si tienes una manguera cercana podrías dejarla enchufada apuntando a la parte superior de la botella para refrigerarla y así evitar la explosión.
Aprende a cómo actuar en caso de fuga de gas licuado de petróleo (GLP)
Revisiones y mantenimiento
Tanto las bombonas como todos sus componentes deben encontrarse en buen estado. Realizar revisiones de toda la instalación reduce en grandes proporciones la posibilidad de que ocurra un accidente.
La instalación de gas debe ser realizada por una empresa autorizada y cumplir con toda la normativa vigente. Debe ser revisada de forma periódica por personal técnico autorizado para conservarla en buen estado.
El cliente tiene la obligación de realizar una revisión periódica de la instalación de gas cada 5 años, a través de un instalador de gas autorizado.
Si se trata de una instalación que requiera de bombonas de butano o propano, la periodicidad de las revisiones es la misma, cinco años, pero corresponde al usuario la contratación de los servicios de una empresa instaladora de gas autorizada.
Cuando el instalador autorizado haya realizado la revisión, pegará un adhesivo que acredite la fecha y sirva de recordatorio para la próxima, y también entregará un Certificado de Revisión al propietario.
Una estufa de butano o una cocina móvil con una sola bombona conectada por un tubo flexible no necesitan pasar la revisión periódica, pero es aconsejable.
Ahora bien, la persona titular o usuaria debe tener en buen estado el aparato y la pequeña instalación asociada, formada por el regulador acoplado en el envase y el tubo flexible.
Compra, transporte y almacenamiento seguros
Comprá en locales autorizados. Asegurate de adquirir tus garrafas únicamente en locales o distribuidoras autorizadas.
Verificá el precinto de seguridad. Asegurate de que la garrafa tenga un precinto de seguridad intacto y un folleto con las instrucciones de uso.
Revisá la fecha de vencimiento. Corroborá que la fecha de vencimiento, ubicada en el aro protector o en el envolvente, esté vigente.
No permitas recargas improvisadas. Balones mal mantenidos pueden tener válvulas deterioradas, fugas invisibles o estar sobrecargados.
Transportá las garrafas en vehículos adecuados, asegurándote de que estén bien sujetas para evitar desplazamientos y golpes. No dejes un balón expuesto al sol ni dentro de un vehículo cerrado durante períodos prolongados.
Detectores y medidas adicionales
Instala detectores en tu vivienda. Son pequeños aparatos, conectados a un enchufe o con batería, que detectan el gas en caso de fuga y te avisan con una alarma potente.
Instalá detectores de gas en las áreas donde se utilicen garrafas o cilindros de GLP para alertar sobre posibles fugas.
Pueden ir conectados por WiFi y a través de una aplicación móvil te avisarán si estás fuera de casa. En tal caso deberías llamar al 112 para que vayan los bomberos.
Conocé y seguí los procedimientos en caso de una fuga de gas, que incluyen ventilar el área, cerrar las válvulas de gas y contactar a los servicios de emergencia.