Primeros síntomas de diabetes en mujeres

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La diabetes es una enfermedad crónica que altera la regulación del azúcar en sangre en nuestro organismo.

La diabetes es una enfermedad causada por niveles elevados de glucosa (azúcar en sangre) en nuestro cuerpo.

Muchas personas tienen diabetes, pero no lo saben. Es por eso que la Asociación Americana de la Diabetes (ADA, por sus siglas en inglés) recomienda exámenes de detección de la diabetes para la mayoría de los adultos a partir de los 35 años.

La diabetes se puede tratar con medicamentos. Algunos de estos medicamentos son pastillas y otros son inyecciones.

Si bien las mujeres pueden experimentar muchos de los mismos síntomas que un hombre con diabetes, algunos síntomas son exclusivos de las mujeres. Comprender más sobre estos síntomas puede ayudarla a identificar la diabetes y obtener un tratamiento temprano.

Cómo se manifiesta la diabetes en el organismo

La insulina ayuda a que la glucosa de los alimentos ingrese a las células del cuerpo para obtener energía.

La diabetes puede ser debida a la falta de secreción de insulina por parte del páncreas y/o a la disminución de su efecto.

Estos síntomas ocurren porque el cuerpo no logra utilizar la glucosa correctamente, ya sea por falta de insulina o porque no responde bien a ella.

La diabetes es una condición cada vez más frecuente en Chile y el mundo, y detectarla a tiempo puede hacer una gran diferencia en la calidad de vida de quienes la padecen.

Cuanto antes se detecte la existencia de diabetes, es mejor para la salud y vida del paciente.

Primeros síntomas comunes de diabetes

Los síntomas más comunes incluyen sed excesiva, aumento en la frecuencia urinaria, fatiga constante, visión borrosa y pérdida de peso sin causa aparente.

Si nota los siguientes síntomas, programe una cita para recibir atención médica: Tener mucha sed. Orinar con frecuencia. Sentir más cansancio de lo habitual. Tener visión borrosa. Tener pérdida involuntaria de peso.

Recuerda: No todos los síntomas tienen que estar presentes para sospechar diabetes.

Los síntomas no siempre son fáciles de detectar.

De hecho, los síntomas pueden aparecer tan gradualmente que las personas pueden tener diabetes tipo 2 durante años antes de que se les diagnostique la enfermedad.

Los síntomas de la diabetes tipo 2 generalmente tardan varios años en presentarse.

Algunas personas no notan ningún síntoma.

Los síntomas de la diabetes tipo 2 suelen progresar muy despacio, a lo largo de varios años, y pueden ser tan leves que a veces ni siquiera se notan.

La diabetes tipo 2 puede no manifestar síntomas rápidamente, pero estos se desarrollan con el tiempo y es difícil notarlos inicialmente.

La mayoría de los primeros síntomas se deben a niveles de glucosa, un tipo de azúcar en la sangre, que están más altos de lo normal.

La elevación anormal de azúcar en la sangre puede ser originada por causas diversas.

Las señales de advertencia pueden ser tan leves que ni las notes. Esto es especialmente cierto en el caso de la diabetes tipo 2.

Si identificas uno o más de estos síntomas, es fundamental consultar con un médico diabetólogo lo antes posible.

Un chequeo médico con exámenes de glicemia puede detectar la diabetes incluso antes de que aparezcan síntomas.

Un análisis de sangre practicado en el laboratorio, midiendo el nivel de la glucosa en ayunas, es suficiente para el diagnóstico, y con ello se podría confirmar o descartar la existencia de una diabetes en el paciente.

Señales de alerta frecuentes

  • Micción frecuente
  • Hambre extrema
  • Aumento de la sed
  • Fatiga
  • La sequedad vaginal

Hambre y fatiga. Tu cuerpo convierte los alimentos que consume en glucosa que tus células utilizan para obtener energía. Pero tus células necesitan insulina para absorber la glucosa. Si tu cuerpo no produce suficiente o ninguna insulina, o si tus células resisten la insulina que tu cuerpo produce, la glucosa no puede llegar a ellas y no tienes energía. Esto puede provocarte más hambre y cansancio de lo habitual.

Orinar con más frecuencia y tener más sed. La persona promedio normalmente tiene que orinar entre cuatro y siete veces en 24 horas, pero las personas con diabetes pueden hacerlo mucho más. ¿Por qué? Normalmente, el cuerpo reabsorbe la glucosa a medida que pasa por los riñones. Pero cuando la diabetes eleva el nivel de azúcar en la sangre, es posible que los riñones no puedan recuperarlo todo. Esto hace que el cuerpo produzca más orina y eso requiere líquidos. El resultado: tendrás que ir a orinar más a menudo. Es posible que también orines más cantidad cuando vayas. Como orinas tanto, puedes tener mucha sed. Cuando bebes más, también orinarás más.

Resequedad de la boca y picazón en la piel. Debido a que tu cuerpo usa líquidos para orinar, hay menos humedad para otras cosas. Podrías deshidratarte y sentir la boca seca. La piel seca puede provocar picazón.

Visión borrosa. Los cambios en los niveles de líquido en tu cuerpo podrían hacer que los lentes de sus ojos se hinchen. Cambian de forma y no pueden enfocar bien.

Estos tienden a aparecer después de que tu nivel de glucosa ha estado alta durante mucho tiempo.

Infecciones por hongos. Tanto hombres como mujeres con diabetes pueden padecerlos. La levadura se alimenta de la glucosa, por lo que tener suficiente a su disposición la hace prosperar. Las infecciones pueden crecer en cualquier pliegue de piel cálido y húmedo, incluyendo: entre los dedos de las manos y los pies, debajo de los senos, en los órganos sexuales o alrededor de ellos.

Llagas o cortes que sanan lentamente. Con el tiempo, el nivel alto de azúcar en la sangre puede afectar el flujo sanguíneo y causar daño a los nervios, lo que dificulta que el cuerpo sane las heridas.

Dolor o entumecimiento en los pies o las piernas. Este es otro resultado del daño a los nervios.

Pérdida de peso no planificada. Si tu cuerpo no puede obtener energía de los alimentos, comenzará a quemar músculo y grasa para obtener energía. Es posible que pierdas peso aunque no hayas cambiado tu forma de comer.

Náuseas y vómitos. Cuando tu cuerpo recurre a quemar grasa, produce cetonas. Estos pueden acumularse en la sangre hasta niveles peligrosos, una afección posiblemente mortal llamada cetoacidosis diabética. Las cetonas pueden hacerte sentir mal del estómago.

Síntomas y riesgos exclusivos o más relevantes en mujeres

Si eres una mujer con diabetes, puedes experimentar muchos de los síntomas de un hombre. Sin embargo, algunos síntomas solo los tienen las mujeres. Cuanto más entiendas sobre estos síntomas mejor podrás identificar la diabetes y recibir tratamiento temprano.

Los síntomas exclusivos de las mujeres incluyen:

  1. Infecciones micóticas vaginales y orales y candidiasis vaginal
  2. Infecciones urinarias
  3. Disfunción sexual femenina
  4. Síndrome de ovario poliquístico

Una infección causada por el crecimiento excesivo de levadura (hongo Candida) puede provocar candidiasis oral, candidiasis vaginal y candidiasis vaginal.

Un sobrecrecimiento micótico causado por el hongo Candida puede causar infecciones vaginales y orales por hongos y candidiasis vaginal. Estas infecciones son comunes en mujeres.

Cuando se desarrolla una infección en el área vaginal, los síntomas incluyen: picazón, dolor, flujo vaginal, dolor durante las relaciones sexuales.

Las infecciones micóticas orales a menudo causan una capa blanca en la lengua y dentro de la boca.

Los altos niveles de glucosa en la sangre desencadenan el crecimiento de hongos.

El riesgo de una infección urinaria es mayor en mujeres con diabetes.

Las infecciones urinarias se producen cuando las bacterias entran en el tracto urinario.

Las infecciones urinarias se desarrollan cuando las bacterias ingresan al tracto urinario.

Estas infecciones pueden causar: dolor al orinar, sensación de ardor, orina con sangre o turbia.

Existe el riesgo de sufrir una infección renal si estos síntomas no se tratan.

Las infecciones urinarias son comunes en las mujeres con diabetes, principalmente porque el sistema inmunitario está comprometido debido a la hiperglucemia.

La neuropatía diabética se produce cuando un nivel elevado de glucosa en sangre daña las fibras nerviosas.

La neuropatía diabética se presenta cuando la glucemia alta daña las fibras nerviosas.

Esto puede provocar hormigueo y pérdida de sensibilidad en diferentes partes del cuerpo, que incluyen: manos, pies, piernas.

Esta afección también puede disminuir la sensación en el área vaginal y el deseo sexual de una mujer.

La sequedad vaginal (Es el problema sexual más común en las mujeres que tienen diabetes.

Este trastorno se presenta cuando una persona produce una mayor cantidad de hormonas masculinas y tiene una predisposición a contraer SOP.

Diabetes en mujeres, embarazo y etapas hormonales

Ciertas hormonas producidas por la placenta contribuyen a la resistencia a la insulina, que se presenta en todas las mujeres hacia el final del embarazo.

La mayoría de las mujeres embarazadas pueden producir suficiente insulina para superar la resistencia a la insulina, pero algunas no.

Igual que sucede con la diabetes tipo 2, el exceso de peso está vinculado a la diabetes gestacional.

Las mujeres que tienen sobrepeso u obesidad tal vez ya tengan resistencia a la insulina cuando quedan embarazadas.

Las mujeres con antecedentes familiares de diabetes tienen mayor probabilidad de desarrollar diabetes gestacional, lo cual sugiere que los genes desempeñan un papel.

La diabetes gestacional generalmente no presenta síntomas.

La diabetes gestacional (diabetes durante el embarazo) generalmente no presenta síntomas.

Si está en estado de embarazo, su médico debería hacerle la prueba de detección de diabetes gestacional entre la semana 24 y 28 del embarazo.

Las pruebas de detección de diabetes gestacional suelen realizarse entre las semanas 24 y 28 del embarazo, aunque las mujeres con perfiles de riesgo más elevados pueden someterse a las pruebas antes.

Si es necesario, puede hacer cambios, como alimentarse de manera saludable y hacer actividad física, para proteger su salud y la de su bebé.

Las cetonas y la glucosa en sangre viajan a través de la placenta hasta el bebé cuando está embarazada.

Sin embargo, los recién nacidos corren el riesgo de sufrir defectos congénitos si sus niveles de glucosa son demasiado altos.

Durante la pubertad, los cambios en los niveles de estrógeno y progesterona pueden afectar a la sensibilidad a la insulina.

En la edad adulta, afecciones como el síndrome de ovario poliquístico (SOP) están relacionadas con un aumento de la resistencia a la insulina.

Las mujeres que padecen diabetes deben consultar a un profesional sanitario si notan cambios en su ciclo menstrual, su bienestar emocional o el control de la glucosa en sangre.

Las pruebas periódicas son especialmente importantes para las mujeres durante etapas de transición como el embarazo o la menopausia.

A menudo es necesario ajustar los planes de tratamiento durante la menstruación, el embarazo o la menopausia para tener en cuenta la influencia de las hormonas en la sensibilidad a la insulina.

El tratamiento de la diabetes depende del tipo y la gravedad de la enfermedad, así como de la edad, el estado de salud y la etapa de la vida de la persona.

Tipos de diabetes y factores de riesgo

Existen distintos tipos, siendo los más comunes la diabetes tipo 1, tipo 2 y la prediabetes.

La mayoría de los factores de riesgo de la diabetes son los mismos tanto para hombres como para mujeres.

Hay una serie de factores personales, genéticos y relacionados con el estilo de vida que pueden aumentar el riesgo de que una mujer desarrolle diabetes.

Los antecedentes familiares de diabetes son uno de los indicadores más significativos.

Una persona tiene mayor probabilidad de desarrollar diabetes tipo 2 si no se mantiene físicamente activa y tiene sobrepeso u obesidad.

Algunas veces, el exceso de peso causa resistencia a la insulina y es frecuente en personas con diabetes tipo 2.

La ubicación de la grasa corporal también tiene importancia. El exceso de grasa en el vientre está vinculado con la resistencia a la insulina, la diabetes tipo 2 y las enfermedades del corazón y los vasos sanguíneos.

La diabetes tipo 2 suele comenzar con resistencia a la insulina, una afección en la que el músculo, el hígado y las células grasas no usan adecuadamente la insulina.

Como resultado, el cuerpo necesita más insulina para que la glucosa pueda ingresar en las células.

Igual que sucede con la diabetes tipo 1, ciertos genes pueden hacer que una persona sea más propensa a tener diabetes tipo 2.

La diabetes tipo 1 ocurre cuando el sistema inmunitario, que combate las infecciones, ataca y destruye las células beta del páncreas que son las que producen la insulina.

Los científicos piensan que la diabetes tipo 1 es causada por genes y factores ambientales, como los virus, que pueden desencadenar la enfermedad.

La diabetes tipo 1 puede diagnosticarse a cualquier edad.

La diabetes tipo 1 puede ocurrir a cualquier edad. Se diagnostica con mayor frecuencia en niños, adolescentes o adultos jóvenes.

Los síntomas de la diabetes tipo 1 pueden aparecer rápidamente, en cuestión de semanas.

Los síntomas de la diabetes tipo 1 suelen ser más graves y se desarrollan rápidamente en comparación con La diabetes de tipo 2

La diabetes tipo 1 puede empezar rápidamente y los síntomas pueden ser graves.

La diabetes tipo 2 generalmente empieza cuando se es adulto, aunque cada vez se ve más en niños y adolescentes.

Diabetes tipo 1: Para tratar este tipo de diabetes es necesario administrarse insulina mediante inyecciones o una bomba de insulina.

La mayoría de las personas con diabetes tipo 1 necesitan tomar dos tipos de insulina.

Diabetes tipo 2: La diabetes tipo 2, conocida como diabetes del adulto, es el tipo más común y es más común en personas mayores de 40 años.

Las personas pueden controlar la diabetes tipo 2 solo con cambios en el estilo de vida o añadiendo medicamentos orales.

Puedes prevenir o incluso revertir la diabetes tipo 2 haciendo algunos cambios en tu estilo de vida.

Un paciente diagnosticado de diabetes debe llevar una vida saludable, la dieta y el ejercicio son los primeros pasos de actuación en el tratamiento de la diabetes tipo 2.

Antes del diagnóstico de diabetes, hay un período en el que los niveles de azúcar en sangre son altos, pero no lo suficiente como para diagnosticar diabetes.

Se estima que hasta el 70 por ciento de las personas con prediabetes desarrollan posteriormente diabetes tipo 2.

Afortunadamente, la progresión de la prediabetes a la diabetes no es inevitable.

Otras causas y condiciones relacionadas

La diabetes monogénica es causada por mutaciones o cambios en un solo gen.

Estos cambios suelen transmitirse entre miembros de la familia, pero a veces la mutación genética tiene lugar espontáneamente.

La mayoría de estas mutaciones genéticas causan diabetes porque hacen que el páncreas pierda su capacidad de producir insulina.

Los tipos más comunes de diabetes monogénica son la diabetes neonatal y la diabetes del adulto de inicio juvenil (MODY, por sus siglas en inglés).

La diabetes neonatal se presenta en los primeros 6 meses de vida.

La fibrosis quística produce un exceso de mucosidad espesa que causa cicatrización en el páncreas.

La hemocromatosis hace que el cuerpo almacene demasiado hierro.

El hipertiroidismo se presenta cuando la glándula tiroides produce demasiada hormona tiroidea.

La pancreatitis, el cáncer de páncreas y los traumatismos pueden dañar las células beta o hacer que pierdan parte de su capacidad de producir insulina, lo cual da lugar a la diabetes.

Algunas veces, ciertas medicinas pueden dañar las células beta o alterar el funcionamiento de la insulina.

Las estatinas, que son medicinas para reducir los niveles de colesterol LDL (el “colesterol malo”), pueden aumentar ligeramente la probabilidad de diabetes. Sin embargo, las estatinas protegen contra las enfermedades del corazón y los accidentes cerebrovasculares.

Hipoglucemia, hiperglucemia y complicaciones graves

La hipoglucemia, o el nivel bajo de azúcar en la sangre, ocurre cuando el nivel de azúcar o glucosa en la sangre baja demasiado y no puede alimentar al cuerpo.

Podrías sentir: temblor, sentimiento de ansiedad o nerviosismo, piel sudada, fría o húmeda, malhumor o impaciencia, confusión, aturdimiento o mareos, hambre, sueño, debilidad, hormigueo o entumecimiento en los labios, la lengua, o los cachetes.

Podrías notar que: el corazón late rápidamente, tu piel está pálida, tienes visión borrosa, tienes dolor de cabeza, tienes pesadillas o lloras mientras duermes, tienes problemas de coordinación, tienes convulsiones.

La hiperglucemia, o el nivel alto de azúcar en la sangre, causa muchas de las señales de advertencia de diabetes, incluyendo: sed intensa, visión borrosa, necesidad frecuente de orinar, más hambre, entumecimiento u hormigueo en los pies, fatiga, azúcar en la orina, pérdida de peso, infecciones vaginales y cutáneas (en la piel), cortes y llagas que tardan en sanarse, glucosa en sangre superior a 180 miligramos por decilitro (mg/dl).

Su nombre oficial es síndrome hiperosmolar hiperglucémico no cetósico (HHNS, por su sigla en inglés).

Esta complicación grave puede provocar un coma diabético e incluso la muerte con cualquier tipo de diabetes, aunque es más común en el tipo 2.

Ocurre cuando el nivel de azúcar en la sangre aumenta demasiado y el cuerpo se deshidrata gravemente.

Los síntomas incluyen: azúcar en la sangre superior a 600 mg/dl, boca seca, sed extrema, piel seca y cálida pero que no suda, fiebre alta (más de 101 F), somnolencia o confusión, pérdida de la visión, alucinaciones, debilidad en un lado del cuerpo.

Las personas que tienen diabetes tipo 1 también pueden tener náuseas, vómitos y dolor de estómago.

Las personas con diabetes necesitan saber cómo ajustar la cantidad de insulina que están tomando: Cuando hacen ejercicio, cuando están enfermos, cuando están comiendo más o menos alimentos y calorías, cuando están viajando.

Diagnóstico y controles médicos

Examen Criterio de diagnóstico
Nivel de glucemia en ayunas 126 mg/dL (7 mmol/L) o superior en dos ocasiones diferentes
Nivel de glucemia aleatoria (sin ayunar) 200 mg/dL (11.1 mmol/L) o superior
Prueba de tolerancia a la glucosa oral 200 mg/dL (11.1 mmol/L) o superior 2 horas después
Examen de hemoglobina A1C (A1C) 6.5% o superior

El examen de cetonas se hace mediante una muestra de orina o una muestra de sangre.

El examen de cetonas se hace para determinar si alguien con diabetes tipo 1 tiene cetoacidosis.

Este por lo general se realiza: Cuando el nivel de azúcar en la sangre es superior a 240 mg/dL (13.3 mmol/L), durante una enfermedad como neumonía, ataque cardíaco o accidente cerebrovascular, cuando se presentan náuseas o vómitos, durante el embarazo.

Los siguientes exámenes y pruebas ayudarán a que usted y su proveedor de atención médica vigilen su diabetes y prevengan problemas causados por ella:

  • Revisar la piel y los huesos en los pies y las piernas.
  • Verificar si los pies están presentando entumecimiento (neuropatía diabética).
  • Revisar la presión arterial al menos una vez al año. La meta debe ser menor de 130/80 milímetros de mercurio (mmHg).
  • Hacerse un examen de A1C cada 6 meses si su diabetes está bien controlada. Haga el examen cada 3 meses si su diabetes no está controlada.
  • Revisar sus niveles de colesterol y de triglicéridos una vez al año.
  • Hacerse exámenes anuales para verificar que los riñones estén trabajando bien.
  • Visitar al oftalmólogo al menos una vez al año o con mayor frecuencia si tiene signos de retinopatía diabética después de haber tenido diabetes tipo 1 por 5 años.
  • Visitar a su dentista cada 6 meses para una limpieza y examen dental completos.

Debido a que la diabetes tipo 1 puede empezar rápidamente y los síntomas pueden ser graves, las personas que acaban de recibir el diagnóstico posiblemente necesiten permanecer en el hospital.

Si a usted le acaban de dar el diagnóstico de diabetes tipo 1, probablemente deba hacerse un chequeo médico cada semana hasta que tenga un buen control sobre su azúcar en la sangre.

Su proveedor probablemente le pedirá que visite a un dietista, un farmacéutico clínico y un especialista certificado en atención y educación para diabetes (CDCES, por sus siglas en inglés).

Cuidado diario, salud emocional y prevención de complicaciones

Pero, usted es la persona más importante para manejar su diabetes.

Usted debe conocer los pasos básicos para el manejo de la diabetes, que incluyen: Cómo reconocer y tratar el nivel bajo de azúcar en la sangre (hipoglucemia), Cómo reconocer y tratar el nivel alto de azúcar en la sangre (hiperglucemia), Cómo planear las comidas, incluso el conteo de carbohidratos (carb), Cómo administrarse la insulina, Cómo chequear la glucosa en la sangre y las cetonas en orina, Cómo ajustar el consumo de insulina y alimentos durante el ejercicio, Cómo manejar los días en que se está enfermo, Dónde comprar los suministros para diabéticos y cómo almacenarlos.

Al revisarse su nivel de azúcar en la sangre, usted puede conocer qué alimentos son los que más elevan o bajan su nivel de azúcar.

Esto le ayuda a ajustar sus dosis de insulina a comidas o actividades específicas para evitar que el azúcar en la sangre llegue a estar demasiado alto o bajo.

La Asociación Americana para la Diabetes y la Academia de Nutrición y Dietética tienen información sobre la planificación de una dieta saludable y equilibrada.

Igualmente ayuda el consultar con un dietista profesional o un nutricionista.

El ejercicio regular ayuda a controlar la cantidad de azúcar en la sangre. También sirve para quemar el exceso de calorías y de grasa para lograr un peso saludable.

Hable con su proveedor antes de iniciar cualquier programa de ejercicios.

Hable con su proveedor y el educador en diabetes respecto a cada cuánto debe hacerse el chequeo.

Para revisarse el nivel de azúcar en la sangre, se puede usar un dispositivo llamado glucómetro.

Un medidor continuo de glucosa (MCG) calcula sus niveles de glucosa de los líquidos bajo la piel.

La mayoría de los medidores continuos no requieren punzar el dedo.

Lleve un registro de su azúcar en la sangre para usted y su equipo de atención médica.

Usted y su proveedor deben fijar una meta a lograr para sus niveles de azúcar en la sangre en momentos diferentes del día.

También debe planear qué hacer cuando su nivel de azúcar en la sangre esté demasiado bajo o alto.

Hable con su proveedor acerca de su meta para el examen A1C.

Para la mayoría de las personas con diabetes tipo 1, la meta para A1C debe ser de 7% o inferior.

El nivel bajo de azúcar en la sangre se denomina hipoglucemia.

Un nivel de azúcar en la sangre por debajo de 70 mg/dL (3.9 mmol/L) es demasiado bajo y puede dañarlo.

Un nivel de azúcar en la sangre por debajo de 54 mg/dL (3.0 mmol/L) es motivo para actuar inmediatamente.

Mantener un buen control del azúcar en su sangre puede ayudarlo a prevenir la hipoglucemia.

Las personas con diabetes son más propensas que las que no la tienen a tener problemas en los pies.

La diabetes daña los nervios.

La diabetes también puede causar daño a los vasos sanguíneos.

Pequeñas llagas o aberturas en la piel pueden convertirse en llagas cutáneas más profundas (úlceras).

Puede ser necesaria la amputación del miembro afectado si las úlceras de la piel no sanan o se vuelven más grandes, más profundas o se infectan.

Para prevenir los problemas con los pies:

  • Deje de consumir tabaco, si lo consume.
  • Mejore el control de su azúcar en la sangre.
  • Hágase examinar los pies por su proveedor al menos una vez al año y conozca si tiene daño neurológico.
  • Pídale a su proveedor que revise sus pies en caso de tener problemas como callos, juanetes o dedo en martillo.
  • Revise y cuide sus pies todos los días.
  • Trate las infecciones menores, como el pie de atleta, de inmediato.
  • Cuidarse las uñas es muy importante.
  • Use una loción humectante sobre la piel seca.
  • Verifique que esté usando el tipo correcto de zapatos.

Su proveedor puede recetarle medicamentos u otros tratamientos para reducir las probabilidades de desarrollar complicaciones comunes de la diabetes, que incluyen: Enfermedad ocular, Enfermedad renal, Daño a los nervios periféricos, Enfermedad del corazón y accidente cerebrovascular.

Con la diabetes tipo 1, usted también está en riesgo de presentar afecciones como pérdida de la audición, enfermedad periodontal, enfermedad ósea o candidiasis (en mujeres).

Mantener su azúcar en la sangre bajo control puede ayudar a prevenir estas enfermedades.

Hable con su equipo de atención médica sobre otras medidas que puede tomar para disminuir las probabilidades de desarrollar complicaciones de la diabetes.

Las personas con diabetes deben asegurarse de mantener al día su programa de vacunas.

Vivir con diabetes es a veces estresante.

Puede sentirse desesperado por todo lo que tiene que hacer para lidiar con la diabetes.

Pero cuidar de su salud emocional es tan importante como cuidar de la física.

Algunas maneras para aliviar el estrés incluyen: Escuchar música relajante, Meditación para liberar su mente de las preocupaciones, Respiración profunda para ayudar a aliviar la tensión física, Hacer yoga, tai chi o relajación profunda.

Es normal sentirse triste o acongojado (deprimido) o ansioso en ocasiones.

Pero si se siente de esta manera muy frecuentemente y esto se interpone en su manejo de la diabetes, hable con su equipo de atención médica.

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