Chile cuenta con siete Sitios de Patrimonio Mundial reconocidos por la UNESCO: Asentamientos y momificación artificial de la cultura Chinchorro; Oficinas Salitreras de Humberstone y Santa Laura; Qhapaq Ñan, Sistema Vial Andino; Área Histórica de la ciudad puerto de Valparaíso; Campamento Sewell; Iglesias de Chiloé, y Parque Nacional Rapa Nui.
Se trata de lugares de gran importancia cultural y natural, cuya protección y conservación es importante para nuestro presente y para las futuras generaciones. Sus valores abarcan desde antiguas tradiciones indígenas y paisajes arqueológicos hasta ciudades industriales, arquitectura religiosa, rutas andinas y espacios urbanos vinculados con la historia económica y social del país.
Qué significa que un sitio sea Patrimonio Mundial
El Patrimonio Mundial reúne bienes reconocidos por su Valor Universal Excepcional, es decir, lugares cuya importancia cultural o natural trasciende las fronteras del país donde se encuentran y posee relevancia para toda la humanidad.
Los criterios de la UNESCO consideran aspectos como la creatividad humana, el intercambio de valores, la continuidad de tradiciones culturales, la arquitectura, la planificación urbana, los paisajes, los procesos geológicos, los ecosistemas y la biodiversidad.
- Representa una obra maestra del genio creativo del ser humano.
- Exhibe un importante intercambio de valores humanos, durante un período de tiempo o dentro de un área cultural del mundo, aplicado a la arquitectura, tecnología, obras monumentales, planificación urbana o diseño del paisaje.
- Es un testimonio único, o por lo menos excepcional, de una tradición cultural o de una civilización.
- Es un excepcional ejemplo de un tipo de obra arquitectónica, tecnológica o paisajística, que ilustra una o varias etapas del desarrollo humano.
- Constituye un ejemplo excepcional de un asentamiento tradicional representativo de una cultura, especialmente cuando ella se ha vuelto vulnerable.
- Está directamente asociada con eventos, tradiciones, ideas, creencias u obras artísticas o literarias de valor universal.
- Contiene fenómenos naturales superlativos o áreas de excepcional belleza natural o de importancia estética.
- Es un ejemplo excepcional representativo de grandes etapas de la historia de la Tierra, incluyendo el registro de vida, procesos geológicos en curso o importantes rasgos geomorfológicos o fisiográficos.
- Es un testimonio excepcional de procesos ecológicos y biológicos significativos en curso, en la evolución y desarrollo de ecosistemas terrestres, acuáticos, costeros o marinos y de comunidades de plantas y animales.
- Contiene los hábitats naturales más importantes para la conservación in situ de la diversidad biológica, incluyendo los que contienen especies amenazadas de valor universal excepcional desde el punto de vista de la ciencia y de la conservación.
Los siete Sitios de Patrimonio Mundial de Chile
| Sitio | Año de inscripción | Región o territorio | Valor principal |
|---|---|---|---|
| Asentamientos y momificación artificial de la cultura Chinchorro | Región de Arica y Parinacota | Tradición funeraria y cultural de una población costera prehistórica. | |
| Oficinas Salitreras de Humberstone y Santa Laura | 2005 | Región de Tarapacá | Testimonio de la industria del salitre y del movimiento obrero chileno. |
| Qhapaq Ñan, Sistema Vial Andino | 2014 | Regiones andinas de Chile | Red vial prehispánica vinculada con el Imperio inca y las comunidades andinas. |
| Área Histórica de la ciudad puerto de Valparaíso | 2003 | Región de Valparaíso | Ciudad portuaria asociada al comercio del Pacífico y a una arquitectura adaptada a los cerros. |
| Campamento Sewell | 2006 | Región de O’Higgins | Colonia industrial minera construida en la cordillera de los Andes. |
| Iglesias de Chiloé | 2000 | Archipiélago de Chiloé | Fusión de tradiciones europeas e indígenas en arquitectura religiosa de madera. |
| Parque Nacional Rapa Nui | 1995 | Rapa Nui | Paisaje cultural y arqueológico de la civilización rapanui. |
Asentamientos y momificación artificial de la cultura Chinchorro
Las momias chinchorro son las más antiguas de las que se tenga registro. Forman parte de una cultura que residió en la costa norte de Chile hace más de siete mil años.
El sitio representa una de las expresiones funerarias más antiguas y singulares conocidas, desarrollada por comunidades que habitaron el litoral del extremo norte chileno. Su importancia se relaciona tanto con las prácticas de momificación artificial como con la forma de vida de los asentamientos costeros.
En Arica, lugares como el Museo Colón 10 y el Museo San Miguel de Azapa albergan vestigios de las momias chinchorro. Una visita imperdible si vas a viajar a la capital regional, conocida como la Ciudad de la Eterna Primavera.
El punto de timbrado del sitio se encuentra en Colón 10, Arica, y en la oficina de la Corporación Chinchorro Marka, ubicada en 18 de Septiembre 295, Arica.
Oficinas Salitreras de Humberstone y Santa Laura
Por más de ochenta años, dos poblados situados en el desierto de Atacama fueron parte importante de la «fiebre del salitre» que atrapó a Chile durante los siglos XIX y XX.
Hoy abandonadas, estas ciudades permanecen como testimonios del nacimiento, desarrollo y declive de una industria minera que, en medio de un territorio áspero, indómito y de difícil habitabilidad produjo grandes riquezas para el país, y donde la lucha de los mineros y sus familias por una mejor calidad de vida dio origen al movimiento obrero chileno.
Inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial en 2005, Humberstone y Santa Laura son los sitios mejor preservados y más representativos de cerca de doscientas oficinas salitreras que existieron en el norte de Chile, tras casi un siglo de tradición industrial pampina.
Estos pueblos fantasmas ubicados a 45 km del puerto de Iquique fueron parte de la única industria productora de salitre natural en el mundo durante los siglos XIX y XX, gracias a lo cual transformaron la pampa y abastecieron de fertilizante las tierras agrícolas de Norteamérica, Sudamérica y Europa.
Por ello, constituyen un testimonio único del progreso tecnológico y del comercio internacional de su época. Desde 1872 hasta fines de la década de 1950, miles de personas vivieron y trabajaron en estas oficinas en el desierto de Atacama, uno de los más secos del planeta, para explotar los enormes yacimientos de salitre y producir nitrato de sodio.
Trabajadores de Chile, Perú y Bolivia habitaron ambas ciudades industriales en un entorno hostil, en el que forjaron una cultura comunitaria pampina que se distingue por su rico lenguaje, su creatividad, solidaridad y, sobre todo, su lucha pionera por la justicia laboral, que repercutió fuertemente en la historia social y política del país.
En el Desierto de Atacama se encuentran las Oficinas Salitreras de Humberstone y Santa Laura, verdaderos pueblos fantasma y testimonio material de cuando Chile era el mayor productor de salitre del mundo a fines del siglo XIX e inicios del siglo XX.
Para llegar, deberás viajar 42 minutos en vehículo desde Iquique, capital regional de Tarapacá. Además, encontrarás múltiples tours que hacen recorridos por las oficinas.
El punto de timbrado se encuentra en la Oficina Salitrera Humberstone, en Pozo Almonte.

Qhapaq Ñan, Sistema Vial Andino
Conocido también como el «Camino del Inca», esta extensa red de senderos atraviesa algunas de las zonas geográficas más extremas del mundo -desde montañas y selvas hasta el altiplano- y fue usada por caravanas, viajeros, mensajeros, ejércitos y la población local en contingentes que sumaban hasta cuarenta mil personas.
El Sistema Vial Andino es una vasta red de caminos y estructuras asociadas que, en su época de mayor apogeo, se extendió por casi 6.000 km y conectó a cerca de diez millones de individuos.
Construida por el Imperio inca a lo largo de varios siglos, tomó como base los caminos y el conocimiento del territorio de las poblaciones que lo precedieron.
Esta trama vial alcanzó su máxima expansión en el siglo XV, cuando se diseminó a lo largo y ancho de los Andes, en lo que hoy corresponde a territorios de Argentina, Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Chile.
A pesar de su antigüedad milenaria, la columna vertebral de esta sociedad prehispánica destaca hoy por la gran presencia de sitios arqueológicos y su avanzada ingeniería, la cual puede ser apreciada en el uso de muros, caminos, escaleras, zanjas, sistemas de alcantarillado y desagüe, entre otros, todos los cuales fueron estandarizados para asegurar el control y la reparación.
Inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial en 2014 con cerca de 600 km de caminos y casi trescientos sitios, Qhapaq Ñan ha dado un sentido de identidad a las comunidades andinas, las que continúan desarrollando antiguas expresiones culturales y sociales tradicionales a su alero.
Por ello, la red es hoy un testimonio excepcional de la historia de la civilización inca, cuyos valores y principios de reciprocidad, redistribución y dualidad fueron la base del singular sistema de organización que llamaron Tawantinsuyu.
En Latinoamérica existe una infinidad de vestigios del Imperio Inca, siendo uno de los más importantes el Qhapaq Ñan.
Este milenario sistema vial andino se prolongaba por más de 30 mil kilómetros, atravesando lo que hoy es Argentina, Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Chile.
En nuestro país, este sendero se encuentra esparcido entre distintos puntos, especialmente en el norte del país. Uno de sus tramos más conocidos está cerca de Diego de Almagro, cerca de la ruta hacia Copiapó en la Región de Atacama.
El punto de timbrado del sitio se encuentra en el Tambo de Camar, Ruta B-361, San Pedro de Atacama.

Área Histórica de la ciudad puerto de Valparaíso
Cinco barrios patrimoniales conforman la zona histórica de la «Joya del Pacífico», ciudad-puerto que en el siglo XIX alcanzó su máximo esplendor como centro naviero y comercial de Sudamérica.
En la actualidad, su arquitectura única entre los cerros y el mar refleja la tradición cosmopolita e innovadora de aquellos años dorados.
Inscrita en la Lista del Patrimonio Mundial en 2003, el área histórica de Valparaíso es un ejemplo excepcional de la fase temprana de globalización de fines del siglo XIX, cuando la ciudad se convirtió en el nodo comercial líder de las rutas navieras de la costa del Pacífico en Sudamérica.
Ubicado en la zona central de Chile, el puerto tuvo gran importancia en el comercio de la región desde la década de 1880, cuando aprovechó su ubicación estratégica en las rutas marítimas que conectaban el Pacífico con el Atlántico a través del estrecho de Magallanes.
A pesar de que su desarrollo e importancia disminuyeron a partir de la inauguración del canal de Panamá en 1914, hoy el puerto mantiene su tejido urbano característico como testimonio de su época de prosperidad.
La zona patrimonial está compuesta por cinco barrios interconectados:
- El barrio de la iglesia de La Matriz y plazuela Santo Domingo, ubicado entre los cerros y el plan, que posee edificios de fines del siglo XIX con estilo arquitectónico portuario característico.
- El barrio de plaza Echaurren y calle Serrano, de naturaleza predominantemente comercial, destaca por la presencia del Mercado Puerto, negocios y vendedores ambulantes.
- El barrio de muelle Prat y las plazas Sotomayor y Justicia, principal eje transversal que abarca los mayores espacios públicos.
- El barrio de calle Prat y plazuela Turri, junto al pie de cerro, muestra numerosos ejemplos de arquitectura monumental.
- El barrio de los cerros Alegre y Concepción, construido por inmigrantes alemanes e ingleses con plazas, miradores, explanadas, callejuelas, escaleras y algunos de los más importantes y tradicionales ascensores funiculares en la ciudad.
Todo el sector construye su personalidad y riqueza gracias a las características únicas de Valparaíso: su particular entorno geográfico y topográfico, su infraestructura, arquitectura urbana, su atractivo turístico y la diversidad de sus habitantes, además de su influencia cultural y artística a nivel mundial.
Valparaíso es una ciudad de colores y edificios únicos construidos a lo largo de distintos cerros, lo que vuelve un paseo por sus calles una experiencia fascinante.
No por nada la conocen como la Joya del Pacífico. Con el mar a tus espaldas, entre escalinatas, ascensores y laberintos podrás descubrir cómo la arquitectura victoriana se adaptó al cerro y a la costa que conforman la geografía de la zona.
Un choque cultural que dio vida a uno de los lugares más especiales del mundo. Valparaíso está 120 km de Santiago, tramo que tarda alrededor de 1 hora y 40 minutos en vehículo por la Ruta 68.
Los puntos de timbrado se encuentran en los ascensores Cordillera y Concepción, a partir del 11 de febrero.

Campamento Sewell
Construido en 1905 por la compañía estadounidense Braden Copper para explotar la mina de cobre El Teniente, este pueblo enclavado a más de 2.100 m de altura en el cerro Negro conserva decenas de edificios multicolores conectados por escaleras y caminos peatonales, hoy en gran medida no habitados.
Inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial en 2006, Sewell destaca por ser un ejemplo único del fenómeno global de las colonias industriales, establecidas en lugares remotos cerca de fuentes productivas.
Aunque hoy no tiene habitantes, la primera ciudad del cobre en Chile es un testimonio de los logros alcanzados por la combinación de trabajo local y capital extranjero.
Emplazado sobre el yacimiento El Teniente (la mina subterránea de cobre más grande del mundo), el campamento contribuyó a la difusión global de tecnología minera a gran escala.
Sewell es una ciudad industrial de especial originalidad: su presencia en las empinadas pendientes de la cordillera de los Andes ha hecho que sea conocida como «Ciudad de las Escaleras» y «Ciudad Derramada en el Cerro».
Esta difícil geografía obligó a crear un diseño urbano orgánico e innovador, caracterizado por su complejo circuito de escaleras y senderos exclusivos para peatones, sin calles, además de espacios públicos construidos en pequeñas áreas abiertas entre los edificios.
A lo largo de su historia, Sewell llegó a albergar a cerca de quince mil habitantes, quienes forjaron una particular cultura, mezcla de costumbres chilenas y estadounidenses.
Actualmente se mantienen en pie cerca de cincuenta edificios originales, los cuales ya no son aprovechados como viviendas, mientras que la mina que dio origen al campamento y algunas estructuras que cumplen diversas labores siguen teniendo uso productivo.
Desde Rancagua, un viaje de 60 kilómetros hacia la Cordillera de Los Andes te permitirá llegar al Campamento Sewell, lugar conocido como la Ciudad de las Escaleras producto de su arquitectura particular.
Sus casas y edificios se remontan a 1905, cuando se construyeron asentamientos para los más de 15 mil trabajadores de la mina de cobre El Teniente.
El pueblo aún mantiene intacto el estilo arquitectónico moderno de la época y visitarlo es un auténtico viaje al pasado.
Sewell es parte de la comuna de Machalí. En vehículo, se ubica a 2 horas y 30 minutos de Santiago y a una hora desde Rancagua, capital de la Región de O’Higgins.
Los puntos de timbrado se encuentran en la Fundación Sewell, Gamero 0400, Rancagua, y en el Museo de la Gran Minería del Cobre en Campamento Sewell.

Iglesias de Chiloé
Inscritas en la Lista del Patrimonio Mundial de Unesco en el año 2000, estas dieciséis iglesias son ejemplos excepcionales de la fusión de tradiciones culturales europeas e indígenas, a través de las cuales agricultores, pescadores y marineros mostraron su talento para trabajar con los materiales presentes en la zona.
Los templos de madera del archipiélago de Chiloé fueron levantados entre los siglos XVII y XX en un estilo arquitectónico único, mezcla de la devoción religiosa de la población con su experiencia en la construcción de embarcaciones.
Aunque Chiloé ya había sido colonizada por los españoles a mediados del siglo XVI, el origen de las iglesias se remonta a la llegada de misioneros jesuitas en 1608, quienes practicaron un sistema de misión rotativa para evangelizar el área: durante el año, los religiosos hacían giras alrededor del archipiélago para acercarse a las distintas las comunidades de creyentes.
Allí permanecían varios días, lo que llevó eventualmente la construcción de los templos en la zona.
Además de su diseño arquitectónico básico (torre, fachada, planta basilical y techo abovedado), estos lugares de culto destacan por el uso experto de la madera, sus sistemas de construcción, sus decoraciones interiores, sus colores tradicionales y las hermosas imágenes religiosas.
El estilo característico proviene de la especialización de los carpinteros chilotes en las técnicas de construcción de embarcaciones, como queda demostrado en las formas y las uniones de las estructuras de la torre y el techo de las iglesias.
Las prácticas sociales de la zona, como las festividades religiosas y la minga (actividad solidaria de trabajo voluntario y colectivo), son también elementos clave de la conexión entre la gente, la geografía y las construcciones.
Incluso su orientación y ubicación nacen de la relación de la comunidad con el mar, pues algunas de ellas fueron erigidas sobre colinas para protegerlas de inundaciones y para que sirvieran como punto de referencia a los navegadores.
Chiloé es tierra de mitos, leyendas y una fascinante cultura, que da cuenta del sincretismo religioso ocurrido a mediados del siglo XVI.
Reflejo de ello son las iglesias de la isla. Entre estos templos se encuentran algunas de las construcciones de madera en pie más antiguas del mundo, donde la técnica y los materiales propios de Chiloé se mezclaron con el diseño español.
Auténticas maravillas que cada año albergan hermosas festividades religiosas.
La forma más rápida de llegar a Chiloé es viajando en avión hasta el Aeropuerto El Tepual de Puerto Montt para luego cruzar el Canal de Chacao hacia Ancud.

Parque Nacional Rapa Nui
La Isla de Pascua, también conocida como Rapa Nui, Te Pito o te Henua o Mata ki te Ranji en su lengua original, se encuentra en el extremo oriental de la Polinesia, en medio del océano Pacífico y a una distancia de 3.700 km de Chile continental.
Reconocida por su incalculable valor patrimonial, esta tierra de origen volcánico es la isla habitada más remota del mundo.
Gracias a ello, es considerada un museo al aire libre y una zona propicia para gran número de investigaciones científicas y culturales.
El Parque Nacional Rapa Nui, que corresponde aproximadamente al 42% de la superficie de la isla, fue inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial en 1995 por contener uno de los más notables fenómenos culturales en el planeta: la tradición artística y arquitectónica desarrollada con gran poder e imaginación por una población que permaneció totalmente aislada durante más de un milenio.
Entre los siglos X y XVI, la cultura rapanui construyó altares (llamados ahu) junto a enormes figuras de piedra conocidas como moai, un legado material que se mezcla con el entorno natural para crear un paisaje inigualable.
Hoy estas estructuras permanecen como testigos de la historia única de esta cultura legendaria, cuyo colapso llegó como resultado de una crisis ecológica y la posterior irrupción de colonizadores europeos y americanos.
Acompañado por su extenso horizonte y amplia biodiversidad, el patrimonio de Rapa Nui posee otros notables sitios arqueológicos.
Uno de ellos es la aldea ceremonial de Orongo, cuya arquitectura fue edificada junto al cráter del volcán Rano Kau, hito paisajístico vinculado a la ceremonia del Tangata Manu u «Hombre Pájaro», que representa la magia y creencias de la isla.
Bastante menos difundidos, y sin embargo muy abundantes, son los testimonios relativos a la forma de vida y sustento de la población original.
La inmensa sabiduría nativa en el uso de la piedra está todavía presente en las cuevas, canteras y sistemas de agricultura ancestral llamados manavai o «jardines de piedra».
Finalmente, el patrimonio inmaterial de la isla ha sido preservado directamente por la comunidad originaria a través de su lengua, música, bailes, tradiciones y medicina natural, entre otras manifestaciones.
¡Descubre Rapa Nui y maravíllate con los moai! Seguramente ya los has visto en películas o televisión, pero no hay comparación con la sobrecogedora sensación de apreciar uno de estos colosos en persona.
En Rapa Nui encontrarás playas de arena rosada, volcanes, gastronomía exquisita, zonas de cabalgata, museo y mucho más para pasarlo en grande.
Un viaje que hay que hacer al menos una vez en la vida. Para llegar a la isla de Rapa Nui debes tomar un vuelo directo desde Santiago de Chile.
El punto de timbrado se encuentra en el Centro de visitantes en Orongo, Rapa Nui.

El Pasaporte de los Sitios de Patrimonio Mundial de Chile
Los siete Sitios de Patrimonio Mundial de Chile, con el apoyo del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural (Serpat), lanzan el primer “Pasaporte de los Sitios de Patrimonio Mundial de Chile”, un instrumento cultural y educativo diseñado para difundir estos bienes excepcionales reconocidos por la Unesco, fomentando un turismo sostenible y respetando la diversidad territorial y cultural de cada sitio.
El pasaporte busca transmitir la historia y la cultura como valores centrales, con énfasis en la conservación y el cuidado de los sitios, posicionar a estos lugares como una red interconectada e incentivar su visita responsable.
Al mismo tiempo, pretende fortalecer la identidad de cada sitio y atraer más visitantes, contribuyendo al desarrollo sostenible local y nacional, mediante el turismo responsable.
La iniciativa surge tras la reunión de Administraciones de Sitios de Patrimonio Mundial realizada en agosto de 2024 en Iquique, donde las instituciones a cargo de la gestión de estos bienes renovaron su compromiso con la conservación, el resguardo y la puesta en valor del patrimonio cultural de interés para toda la humanidad, con especial relevancia para los territorios y sus comunidades.
En ese contexto, se acordó profundizar el trabajo colaborativo y coordinado entre las administraciones y el Serpat, como socio estratégico.
El proyecto “Creación de Marca y Pasaporte de los Sitios Patrimonio Mundial de Chile” se desarrolla mediante una asistencia técnica financiada con recursos del programa social Sitios de Patrimonio Mundial 2025, gestionada por el Centro Nacional de Sitios de Patrimonio Mundial del Serpat y los equipos de las entidades administradoras.
Junto al diseño del pasaporte se creó una marca gráfica común que identifica a los sitios chilenos de Patrimonio Mundial Unesco, integrando tanto la identidad compartida de estos bienes que representan al país ante el mundo, como la singularidad de cada territorio y comunidad.
“Este pasaporte es una invitación a recorrer Chile a través de sus tesoros reconocidos por la Unesco, pero también es un llamado a conocerlos con respeto, a valorar a las comunidades que se les vinculan y a asumir un compromiso activo con su cuidado. Cada timbre en este pasaporte es una huella en nuestra memoria y un gesto de responsabilidad con el patrimonio que legamos a las futuras generaciones”, señaló Nélida Pozo Kudo, directora del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural.
Con este material, las y los visitantes -nacionales e internacionales, comunidades educativas, familias y público general- podrán organizar su recorrido por los siete sitios y conocer los puntos de timbrado para registrar, gráfica y textualmente, su experiencia de visita.
El pasaporte reúne información práctica de contacto y ubicación, con relatos que nos cuentan de su historia, significados, habitantes y elementos representativos, siendo una valiosa guía para visitarlos de manera responsable.
El documento está disponible desde el 4 de febrero en formato impreso y también en versión digital, en los distintos Sitios de Patrimonio Mundial del país, donde se habilitarán puntos de timbrado para ir marcando la respectiva visita.
El Pasaporte de los Sitios de Patrimonio Mundial de Chile estará disponible a partir del 4 de febrero de 2026 en los distintos sitios de patrimonio mundial del país, en formato impreso y, también, en versión digital a través de sus páginas web y de la web del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, siendo un valioso recurso didáctico, para conocer el patrimonio de Chile de importancia mundial, reflejo de nuestra historia y cultura.
Puntos de timbrado del pasaporte
- Asentamientos y momificación artificial de la cultura Chinchorro: Colón 10, Arica; y oficina Corporación Chinchorro Marka, 18 de Septiembre 295, Arica.
- Oficinas Salitreras de Humberstone y Santa Laura: Oficina Salitrera Humberstone, Pozo Almonte.
- Qhapaq Ñan, Sistema Vial Andino: Tambo de Camar, Ruta B-361, San Pedro de Atacama.
- Parque Nacional Rapa Nui: Centro de visitantes en Orongo, Rapa Nui.
- Área Histórica de la ciudad puerto de Valparaíso: Ascensores Cordillera y Concepción, a partir del 11 de febrero.
- Campamento Sewell: Fundación Sewell, Gamero 0400, Rancagua, y Museo de la Gran Minería del Cobre en Campamento Sewell.
Patrimonio, comunidades y turismo responsable
El pasaporte reúne información práctica de ubicación y contacto, junto con recomendaciones para una visita responsable, con respeto por los territorios y sus comunidades.
Los sitios patrimoniales son entes vivos, no sólo lugares culturales, sino territorios donde viven personas.
La idea es pensar un territorio con pasado, con historia, con personas y con identidad.
El patrimonio no solamente es herencia, sino también la sustancia sobre la cual construimos nuestro futuro.
La conservación de estos lugares depende de la protección de sus estructuras, paisajes, objetos, prácticas culturales y vínculos comunitarios.
En los siete sitios chilenos, la experiencia patrimonial incluye tanto los vestigios materiales como los conocimientos, las celebraciones, las formas de organización y las memorias que continúan relacionadas con cada territorio.
La visita responsable exige respetar las normas de cada sitio, cuidar los espacios y bienes patrimoniales, no alterar estructuras ni objetos, seguir los recorridos habilitados y reconocer el papel de las comunidades vinculadas con su protección y transmisión.
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