Patria y Libertad: libro sobre el nacionalismo frente a la Unidad Popular

Patria y Libertad. El nacionalismo frente a la Unidad Popular, de José Díaz Nieva, estudia uno de los movimientos políticos más controvertidos y mitificados de la historia reciente de Chile. La obra analiza la trayectoria de la organización desde su fase inicial como Movimiento Cívico Patria Libertad, orientada a impedir constitucionalmente la llegada de Salvador Allende a la presidencia, hasta su transformación en el Frente Nacionalista Patria y Libertad, cuyas actividades estuvieron dirigidas a poner fin a su gobierno.

El libro examina el nacionalismo chileno, el anticomunismo, las relaciones con la derecha y el gremialismo, la violencia política y la actuación del movimiento durante el periodo de la Unidad Popular. La investigación termina con la autodisolución de Patria y Libertad, sin abordar su proyección posterior ni las relaciones entre el nacionalismo y el nuevo gobierno militar.

Qué estudia el libro Patria y Libertad

El trabajo del Profesor Díaz Nieva trata de acercarse a uno de los movimientos políticos más controvertidos y mitificados de la historia del último medio siglo. En él analiza diversos aspectos de dicha organización, tanto en su fase previa como Movimiento Cívico, cuando se trataba de lograr la elección de Jorge Alessandri por el Congreso Pleno, como en su etapa del Frente Nacionalista, cuando sus actividades estuvieron dirigidas a poner fin al Gobierno de Salvador Allende.

Entre los aspectos examinados se encuentran la polémica participación de Jaime Guzmán y otros sectores del gremialismo y del alessandrismo independiente en Patria y Libertad, al menos hasta mediados de 1972. El libro fue caracterizado como una obra amena de fácil lectura, no obstante de sus múltiples citas y comentarios marginales, algunos de los cuales llegaron a ser calificados de pequeños microtextos.

Por su complejidad y variedad de temas abordados, el libro ha sido descrito como un texto oceánico. El tema objeto de estudio ha sido considerado marginal en la historiografía, pese a la importancia política que tuvo la organización durante los años de la Unidad Popular.

Del Movimiento Cívico al Frente Nacionalista

En las postrimerías de la elección presidencial de 1970 surgió en el país con apoyo de la derecha anticomunista el Movimiento Cívico Patria Libertad (MCPL) para promover legalmente la idea de una nueva elección presidencial. Esta agrupación, autodenominada cívica y de claro anti marxismo, pretendía que el Congreso Pleno no eligiera a Allende como presidente de la República.

Si bien este objetivo no se alcanzó, quienes configuraron el citado movimiento, tras disolverlo, impulsaron la formación del Frente Nacionalista Patria y Libertad (FNPL). Esta otra entidad fue distinta de aquella en su accionar.

La citada formación se desarrolló en dos etapas bien diferentes: primero como Movimiento Cívico (5 de septiembre a 4 de noviembre), cuya misión consistiría en presionar a los parlamentarios democratacristianos para que votaran por Alessandri en el Congreso Pleno, y posteriormente como Frente Nacionalista desde 1971, cuyo principal objetivo sería la de buscar abiertamente el derrocamiento del gobierno de la UP mediante cualquier medio a su alcance.

En tanto movimiento político cívico, el MCPL estuvo conformado por personas con intereses políticos coincidentes y un accionar que pretendía impedir constitucionalmente que Allende llegara al poder ejecutivo; su propuesta y accionar se expresaron dentro de los cauces de la legalidad.

Esta fue una diferencia principal con las actividades que desarrollaría en la etapa siguiente el Frente Nacionalista Patria y Libertad (FNPL), cuyo accionar político devino en el despliegue de acciones violentas en contra del gobierno, impulsando su derrocamiento por la fuerza, actuando apartado de la búsqueda de consensos políticos al interior de la sociedad y del régimen de convivencia política democrática, motivo por lo cual se le ha denominado como una expresión de extremismo político.

El contexto de la elección presidencial de 1970

El 3 de noviembre de 1970, nueve días después del fallecimiento del general René Schneider, quien fuera víctima de un atentado por parte de un comando derechista, Salvador Allende llegaba al gobierno con un programa donde se propiciaba la realización de diversas transformaciones a través de las cuales se colocarían las bases para edificar una nueva sociedad.

En una época influenciada por la Guerra Fría, la victoria del candidato de la izquierda, la opción representada por Allende, quien no ocultaba su militancia abiertamente marxista, provocaría consternación y temor en ciertos sectores de aquella ciudadanía vinculada con la derecha.

Desde este sector surgía, primero, la idea de frenar el acceso de Allende a la presidencia, posteriormente, la de buscar por todos los medios su caída, bien boicoteando su labor de gobierno, bien provocando una acción castrense.

En ese contexto surgía Patria y Libertad, conocida como la “araña negra”.

El Movimiento Cívico Patria Libertad

Para hablar de los orígenes del FNPL habría que remontarse, como bien es sabido, a la noche del 4 de septiembre de 1970, fecha en la que Allende alcanzaba el 36,6% de la votación, lo que implicaba que sería el Congreso Pleno quien debía designar al nuevo presidente de entre las dos primeras mayorías.

En sectores de la derecha se barajó la idea de impulsar que el Parlamento optase por Jorge Alessandri evitando la llegada al poder del candidato de la izquierda. Entre quienes lideraron esta postura estuvieron Enrique Ortúzar y Pablo Rodríguez Grez, un joven abogado de ascendencia política radical.

Nueve días después se presentaba, en el Teatro Nacional, el MCPL. Este argumentaba que no todo estaba perdido para salvaguardar el orden constitucional, que sólo había un resultado parcial de dos mayorías relativas, y que este no era definitivo.

La propuesta del MCPL encontró eco en ciertos sectores alessandristas de la capital penquista, constituyéndose un Consejo Ejecutivo integrado por María Toledo de Rivas, Juan Roca Calvo, Jorge Godoy Muñoz, Liliana Hernández Valdés y Cristina Fuentealba.

Patria y Libertad en Concepción

El estudio dedica especial atención al Gran Concepción y a las actuaciones locales del movimiento. La historia a nivel local no tendría una proyección relevante a nivel nacional pero no por ello debiera obviarse, resaltando así su presencia en la Araucanía, donde se situaría el segundo foco en cuanto a número de militantes, y en donde destacaría el liderazgo de Eduardo Díaz Herrera.

Otro centro de interés sería Chillán donde la formación encontraría uno de sus protomártires, Héctor Castillo Fuentealba, y ello por no hacer referencias a la cercanía de Colonia Dignidad, de donde Roberto Thieme emprendería su aventura de pasar a la clandestinidad tras fingir su propia muerte en 1973.

Cómo no olvidar el eje Valparaíso-Viña del Mar, tanto por su cercanía con Santiago como por los vínculos del FNPL con la Armada, sobre todo en la fase previa al 11 de septiembre.

Creemos que, en un primer lugar, habría que destacar la relevancia de una de las urbes más importantes del país con una fuerte impronta cultural, de servicios y de labores industriales a su alrededor.

Desde esta zona brotó el mayor apoyo electoral a Allende en la elección presidencial de 1970; además desde los años sesenta, en la Universidad de Concepción, el movimiento estudiantil se constituyó en un actor político de primer orden.

De sus aulas surge el Movimiento de Izquierda Revolucionario (MIR). Desde ellas provinieron los principales líderes nacionales de ese referente político, hechos que configuraron y proyectaron la imagen de una “universidad roja”.

Además, en Concepción surgió la Asamblea del Pueblo que en 1972 planteó un avance político radical desconociendo la labor del Congreso Nacional, proponiendo realizar la revolución popular superando el planteamiento oficial de Allende y de la UP.

Estos hechos, por si solos, bastarán para observar cual fue la posición que adoptaron localmente las fuerzas opositoras al allendismo, preguntándonos por la relevancia de las actividades locales del FNPL en este contexto.

Organización y base social

Con respecto a su base social, la mayoría pertenecía a sectores altos y medios, aunque se dedicaron a reclutar jóvenes de poblaciones urbanas, quienes recibían 1 dólar por participar en actividades insurreccionales.

Habría que destacar que serían, precisamente, los sectores más jóvenes los que tuvieron un papel relevante en la breve historia del movimiento, entre ellos destacamos la presencia de Andrés Benavente Urbina, por aquel entonces estudiante de Derecho, posteriormente destacado cientista-político; y, Juan Carlos Bugman Burzio, estudiante de 6° año de humanidades y dirigente estudiantil, quien, tras estudios parciales de Derecho y de Agronomía, se dedicaría a la actividad empresarial en el sector agrario, destacándose como dirigente local de la Sociedad Nacional de Agricultura y de la Asociación de Rodeo.

Quienes formaron el consejo del MCPL en Concepción solían reunirse en domicilios particulares. Uno de ellos fue, precisamente, la casa de Benavente, situada en la céntrica calle Orompello.

Desde allí se mantenía comunicación telefónica con Pablo Rodríguez, o bien, algunos integrantes del movimiento viajaban a Concepción a mantener esporádicas reuniones con sus componentes locales.

Sus puntos de vista eran dados a conocer principalmente a través de la radio Simón Bolívar, medio de comunicación situado en un edificio a escasos metros de la plaza principal de la ciudad.

El movimiento solo elaboró algunos panfletos, descartándose la realización de rayados en los muros de la ciudad.

Ideología y orientación política

El Frente Nacionalista Patria y Libertad fue un movimiento político de extrema derecha nacionalista, anti comunista y antiliberal que también actuó en forma violenta en contra del gobierno de Allende, llegando inclusive a propiciar su derrocamiento por la fuerza.

La investigación aborda la tendencia política predominante en su interior, las relaciones con la derecha y los gremios opositores al gobierno, y las formas mediante las cuales lograba financiamiento.

El nacionalismo chileno y la organización han sido estudiados desde distintas perspectivas, incluyendo su identidad política, su matriz antiliberal, la participación juvenil, la propaganda, la estrategia de masas y la lucha anticomunista contra la Unidad Popular.

Violencia política y extremismo

Entenderemos por violencia política toda conducta humana emitida conscientemente con la finalidad de someter o controlar a otros mediante el ejercicio de la fuerza en un determinado lugar y situación social o política.

Toda acción con contenido violento, desde la agresión física con diversos medios hasta la usurpación del dominio de un espacio público o privado, podía traer consigo daño a terceros en su integridad, quitarle la vida y/o provocar daño patrimonial.

Ciertamente, el Estado puede disponer de la fuerza y eventualmente ejercer una violencia legítima acorde a la ley. Pero en este trabajo nuestro foco de atención está colocado en el análisis del accionar violento que el FNPL realizó en Concepción en el periodo de estudio.

El movimiento actuó apartado de la búsqueda de consensos políticos al interior de la sociedad y del régimen de convivencia política democrática, motivo por lo cual se le ha denominado como una expresión de extremismo político.

El homicidio de Jorge Henríquez González

No cabe la menor duda que el hecho más bullado en el cual se vio implicado el FNPL en Concepción fue el homicidio de un trabajador a finales de marzo de 1973.

Efectivamente, el cuerpo de Jorge Henríquez González sería hallado inerme en una casa colindante al edificio que ocupaba la Dirección de Servicios Eléctricos.

Por una ventana de esa casa se podía acceder a un patio interior en el que se mantenía un equipo eléctrico que obstruía las transmisiones del Canal 5 de televisión de la Universidad Católica, equipo que habría desaparecido en la noche de autos.

Todo indicaba que ambos sucesos estaban relacionados, aunque oficialmente nunca existieron aquellos equipos ni las referidas interferencias.

El conflicto por las transmisiones televisivas

Antes de las elecciones parlamentarias de 1973, el Canal 13 de la Universidad Católica en Santiago tenía interés por ampliar sus transmisiones electromagnéticas hacia Concepción y Talcahuano, lo que implicaba llevar a la zona la voz de la oposición.

Las retransmisiones, que comenzaron a emitirse el 6 de febrero, eran consideradas irregulares por el gobierno, alegando que no se habrían cumplido los requisitos reglamentarios, solicitando su cese inmediato.

Pese a ello el penquista Canal 5 prosiguió emitiendo programas que frecuentemente eran interferidos por equipos de la Superintendencia de Servicios Eléctricos.

La investigación del crimen significó el arresto de Carlos de la Sotta, director del Canal 5 de TV penquista, y el llamado a declarar al sacerdote Raúl Hasbún, director del Canal 13, no formulándose cargos en contra de ellos.

Personas investigadas y consecuencias judiciales

Entre los investigados también se encontraría un joven estudiante de derecho, Andrés Benavente Urbina, quien se encontraba vinculado al FNPL, cuya sede local sufriría un atentado al lanzarse contra ella un pequeño artefacto explosivo.

Posteriormente se sabría que Hasbún habría dado su beneplácito a un proyecto que pretendía neutralizar las citadas interferencias y que habría sido presentado por Michael Townley, un oscuro personaje vinculado al FNPL.

En junio, las investigaciones policiales identificaron a quienes habrían participado directamente en dicha acción; aparte de Townley se encontraban Rafael Undurraga y Juan Etchepare.

Todas las acciones del grupo que actuó en Concepción habrían sido realizadas sin que la dirigencia penquista del FNPL tuviera noticias ni participación en aquello.

Townley, Undurraga y Etchepare serían condenados por robo con homicidio tras el 11 de septiembre de 1973 a una pena de tres años y un día de prisión, sin que se exigieran otras responsabilidades, ni se investigaran otras implicaciones en este suceso.

Otro de los implicados en el caso sería Manuel Fuentes Wendling, contra quien se llegó a dictar una orden judicial para que se presentara en la Corte para prestar declaración, siendo inicialmente puesto en libertad sin cargos.

Su presunta implicación en los hechos volvería a reaparecer tras el frustrado golpe de Estado del 29 de junio de 1973, cuando se dictó contra él una orden de arraigo por estos sucesos y que pretendía negarle el salvoconducto para partir al Ecuador junto a otros líderes del movimiento.

Incluso tiempo después se pediría su extradición, sin que ella fuera atendida por las autoridades ecuatorianas.

La clandestinidad y el proyecto paramilitar

Entre los implicados en estos hechos se encontraría también Miguel Sessa, jefe de operaciones del movimiento, quien fue sacado del país de forma clandestina rumbo a Argentina.

Allí se encontraría con Roberto Thieme, quien había fingido su propia muerte simulando un accidente de avión en la desembocadura del río Itata tras haber realizado una escala en Colonia Dignidad.

La intención del secretario general del FNPL fue establecer un campamento de entrenamiento paramilitar e internar armamento en Chile para derrocar al gobierno de Salvador Allende.

Roberto Thieme fue secretario general del Frente Nacionalista Patria y Libertad, y conoció como pocos, la conspiración nacional y extranjera para derrocar la Unidad Popular, hechos que por primera vez decide revelar.

Su meta era muy clara: crear un foco guerrillero en Argentina para pasar luego a Chile para librarlo del marxismo.

Años después, se desencantó del gobierno militar del general Pinochet y se transformó en uno de sus más acérrimos opositores, llegando a complotar con oficiales de la Fuerza Aérea para poner fin a la dictadura y al modelo neo-liberal.

Fracasado sus intentos, decidió autoexiliarse en Estados Unidos, pero no pudo impedir volver a enamorarse, esta vez de la hija mayor del general Pinochet: Lucía.

Esta nueva investigación del periodista Manuel Salazar no sólo describe episodios políticos hasta ahora desconocidos, sino que también se adentra en el temperamento, carácter, personalidad, secretos, amores y frustraciones de un personaje que llegó a falsear su propia muerte para conseguir sus propósitos.

Fuentes y método de investigación

Para realizar este trabajo se ha examinado las memorias de algunos de sus dirigentes, el boletín del movimiento, la prensa de Santiago y de Concepción, además de diversas actas de instituciones tales como los boletines de sesiones del Congreso Nacional.

Además, incorporamos el resultado de entrevistas realizadas con antiguos integrantes locales del FNPL y otros contemporáneos.

También entrevistamos a otros contemporáneos que fueron integrantes o testigos del accionar de esta agrupación.

Algunos de nuestros entrevistados prefirieron utilizar un pseudónimo para identificarse; y respetamos esa decisión.

Procedimos a confrontar entre sí las respuestas proporcionadas por todos ellos y con el contenido de las memorias impresas de los dirigentes mencionados, haciendo lo propio además con las fuentes periódicas de la época y ciertamente con la historiografía referida al movimiento político investigado.

Así fuimos allegando elementos de juicio para establecer hechos y/o responder preguntas de la investigación.

El sustento en teoría y método para preparar las entrevistas y someter a crítica las respuestas de los entrevistados estuvo basado principalmente en los trabajos de Pablo Pozzi y de Leopoldo Benavides.

Temas principales del libro

TemaContenido
Movimiento Cívico Patria LibertadPresión política para impedir que el Congreso Pleno eligiera a Salvador Allende.
Frente Nacionalista Patria y LibertadMovimiento político de extrema derecha nacionalista, anticomunista y antiliberal.
Unidad PopularContexto político frente al cual se desarrollaron las actividades del movimiento.
ConcepciónPrincipal espacio local analizado por su relevancia electoral, universitaria, industrial y política.
Violencia políticaAcciones destinadas a someter o controlar mediante el uso de la fuerza.
Homicidio de Jorge Henríquez GonzálezHecho ocurrido a finales de marzo de 1973 y relacionado con las interferencias televisivas.
Clandestinidad y paramilitarismoIntentos de establecer un campamento de entrenamiento e introducir armamento en Chile.

Bibliografía relacionada

  • Díaz, José. Patria y Libertad. La Vanguardia juvenil contra Allende. Madrid: Barbarroja, 2013.
  • Díaz, José. Patria y Libertad. El Nacionalismo frente a la Unidad Popular. Santiago de Chile: Centro de Estudios Bicentenario, 2015.
  • Díaz, José y Mario Valdés. «Confrontación y violencia política en Concepción en los días del presidente Allende (1970-1973)».
  • Fuentes, Manuel. Memorias secretas de Patria y Libertad y algunas confesiones sobre la guerra fría en Chile. Santiago: Grijalbo, 1999.
  • Garay, Cristian y Díaz, José. «Frente Nacionalista Patria y Libertad (1970-1973). Caracterización de una identidad política».
  • Gomes, Gabriela. «Héroes y demonios. los jóvenes del Frente Nacionalista Patria y Libertad en el Chile de la Unidad Popular (1970-1973)».
  • Quiroga, Patricio. Dos casos de nacionalismo autoritario en Chile. Santiago: Universidad ARCIS, 1997.
  • Salazar, Manuel. Roberto Thieme. El rebelde de Patria y Libertad. Santiago de Chile: Mare Nostrum, 2007.
  • Thieme, Roberto. Memorias de un rebelde. Santiago: Mare Nostrum, 2021.
  • Vega, Constanza. «‘¡En Chile No Pasarán!’: el Movimiento Patria y Libertad en su lucha anticomunista contra la Unidad Popular, 1970-1973. Violencia política, propaganda y estrategia de masas».
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