La Primera Guerra Mundial, conocida también como la Gran Guerra, enfrentó entre el 28 de julio de 1914 y el 11 de noviembre de 1918 a dos grandes sistemas de alianzas y transformó profundamente el mapa político de Europa y de Oriente Próximo. Para comprender el conflicto mediante un mapa interactivo hay que seguir la evolución de los bloques, los frentes, las principales batallas y la remodelación territorial posterior.
El conflicto se desarrolló por tierra, mar y aire, se extendió por prácticamente la totalidad del Viejo Continente y dejó más de 10 millones de militares muertos y más de 6 millones de víctimas civiles. La guerra se prolongó más de lo esperado, sin avances notables en los frentes, y con el uso de tecnologías novedosas que la hicieron especialmente sangrienta.
Cómo interpretar un mapa interactivo de la Gran Guerra
Un mapa interactivo de la Primera Guerra Mundial debe mostrar simultáneamente la evolución cronológica y espacial del conflicto. Sus capas principales son los países beligerantes, los frentes de batalla, las ofensivas, las líneas de trincheras, las batallas decisivas, las rutas marítimas y los cambios de fronteras producidos después de 1918.
La guerra que estalla en el verano 1914 debía ser corta según los estados mayores. Pero va a durar más de cuatro años. El recurso a nuevas armas y, sobre todo, el uso de una artillería de una potencia desconocida hasta entonces, provocan pérdidas considerables entre los principales beligerantes.

Los bloques enfrentados
En aquel devastador conflicto se vieron involucradas un gran número de potencias militares e industriales, que se dividieron en dos grandes alianzas. Por un lado estaba la llamada Triple Alianza, formada por el Imperio alemán y el Imperio austrohúngaro y el reino de Italia, que no obstante se acabaría uniendo al bando contrario tras el inicio de las hostilidades.
Por otro lado se encontraba la conocida como Triple Entente, que estaba compuesta por el Reino Unido, Francia y el Imperio ruso. Ambas alianzas sufrirían cambios sustanciales, y no fueron pocas las naciones que se acabarían uniendo a las filas de uno u otro bando según avanzaba la guerra: por ejemplo, Japón y Estados Unidos se unieron a la Triple Entente, mientras que Imperio Otomano y Bulgaria lo hicieron a la Triple Alianza.
España, por su parte, mantuvo su posición de neutralidad durante toda la Primera Guerra Mundial. La Triple Entente estaba formada por Francia, Reino Unido y Rusia, las potencias tradicionales que buscaban mantener el equilibrio de poder.
| Bloque o posición | Países y potencias principales |
|---|---|
| Triple Alianza | Imperio alemán, Imperio austrohúngaro e Italia |
| Triple Entente | Reino Unido, Francia e Imperio ruso |
| Potencias que se incorporaron a la Entente | Japón, Estados Unidos e Italia |
| Potencias que se incorporaron a la Triple Alianza | Imperio Otomano y Bulgaria |
| País neutral | España |
La Primera Guerra Mundial (1914-1918), conocida en su momento como la Gran Guerra porque no se concebía un conflicto mayor, enfrentó a dos grupos de alianzas: por un lado se encontraban los Imperios Centrales, liderados por Alemania, y por el otro la llamada Entente Cordiale, protagonizada por Francia y Reino Unido.
Italia, a pesar de ser aliada de alemanes y austrohúngaros, mantenía con ellos una alianza defensiva, por lo que no se vio obligado a entrar en la guerra al haberse iniciado por voluntad austrohúngara. Así, en 1915, y con la intención de recuperar territorios austrohúngaros que consideraba suyos, Italia se alineó con británicos y franceses para luchar contra sus antiguos aliados.
Origen de los bloques y la paz armada
Durante las últimas décadas del siglo XIX y los primeros años del siglo XX, las potencias europeas habían configurado una política de alianzas que dio lugar a la aparición de dos bloques antagónicos. En 1882, la recién unificada Alemania firmó un tratado de colaboración militar con su aliado tradicional, el Imperio Austro-Húngaro, para aislar a su gran enemiga: Francia.
A este acuerdo se uniría más adelante Italia, por lo que el pacto pasó a conocerse como Triple Alianza. Ante la perspectiva de quedar aislada diplomáticamente, Francia buscó la amistad del imperio Ruso, que rivalizaba con Alemania y Austria por el control del este de Europa.
Así, en 1894, firmaron un pacto secreto conocido como Alianza Franco-Rusa, en la que ambos países se aseguraban el apoyo del otro ante un ataque de sus enemigos. El miedo al poderío militar de los imperios centrales también era compartido por el Reino Unido, partidario históricamente de un equilibrio de poder continental que favorecía sus intereses.
Así Francia y Gran Bretaña firmaron en 1907 la Entente Cordiale, un tratado de no agresión que ponía fin a las disputas coloniales de estos dos enemigos tradicionales. Estos pactos cristalizaron en 1907 en la Triple Alianza, por la que Francia mantenía sus responsabilidades con Rusia y Gran Bretaña se comprometía a mantenerse neutral en caso de conflicto ruso-alemán.
El período comprendido entre 1905 y 1914 fue conocido como «la paz armada», en realidad una escalada armamentista que duró entre 1871 y 1914. Antes del estallido de la Primera Guerra Mundial, la mayoría de gobiernos hizo grandes inversiones para fortalecer y modernizar sus ejércitos, a los que se dotó de los últimos avances armamentísticos con la excusa de la defensa.
Este período no estuvo exento de algunas graves crisis como la que provocó el dominio de Marruecos (1905-1911) y que se resolvió en contra de Alemania y a favor de Francia, que contaba con el apoyo del Reino Unido. Así, la política de bloques y la carrera armamentística mantenían el continente en un equilibrio precario en el que la mutua desconfianza solo necesitaba la chispa de un conflicto local para convertirlo una guerra total.
¿Qué fue la PAZ ARMADA? - Resumen | Europa entre los años 1871 y 1914.
Causas económicas, coloniales y nacionalistas
La principal razón hay que buscarla en la rivalidad económico-colonial que en aquella época existía entre las grandes potencias, así como en las reivindicaciones nacionalistas por parte de Alemania, la cual consideraba que debía ejercer un papel aún más hegemónico a nivel mundial debido a su elevado desarrollo industrial.
En aquellos momentos, Europa era el centro económico, político y cultural del mundo. Sin embargo, el Viejo Continente parecía no compartir los mismos objetivos. Francia, Gran Bretaña y Alemania competían entre ellas por ser líderes industriales en Europa a pesar de la incuestionable ventaja alemana.
La unificación de Alemania en el año 1871 la había convertido en una gran potencia que amenazaba de manera directa los intereses económicos tanto de Francia como del Reino Unido. Alemania se hallaba en plena búsqueda de nuevos mercados y pretendía ampliar su imperio colonial, todo lo cual ya había provocado tensiones, puesto que el reparto que habían diseñado Francia y Gran Bretaña distaba mucho de las pretensiones que tenía Alemania en aquellos momentos.
Tanto Francia como el Reino Unido eran dueños de amplias posesiones por todo el mundo, e incluso algunas naciones más pequeñas y no tan ricas como Bélgica y Portugal dominaban zonas mucho más extensas que sus propios estados nacionales. Por su parte, el Imperio austrohúngaro carecía de colonias mientras que Alemania únicamente pudo conseguir, tras muchas presiones, Togo, Camerún, el desierto de Namibia y la actual Tanzania, cuatro territorios africanos sin apenas riquezas y con escasas oportunidades económicas.
La industrialización de Europa, el crecimiento demográfico y las disputas nacionalistas llevaron a una lucha por el poder que se vio reflejada en el reparto de África. Las crecientes rivalidades entre países llevaron a una serie de crisis como la de Tánger o las de los Balcanes.
Asimismo, en el ámbito político, la paulatina penetración de idearios nacionalistas en buena parte de Europa contribuyó a la creación de un clima prebélico. Las proclamas nacionalistas incidían en la unión sin reservas de toda la ciudadanía contra la amenaza de un supuesto enemigo exterior, lo que provocó un incremento de las desigualdades sociales, un aumento en las discrepancias políticas y, lo que era inevitable, culpabilizar a los países vecinos de los propios problemas económicos.
Todo aquel caldo de cultivo tuvo su cúlmen en las escuelas y en el ejército: Los actos patrióticos se multiplicaron, e incluso la prensa puso su grano de arena para descalificar a los supuestos enemigos de la nación. El fuerte espíritu nacionalista presente en la mayoría de discursos políticos acabó eclipsando los planteamientos de los líderes socialistas y los sindicatos obreros.
Por ejemplo, las reivindicaciones territoriales que proponía el nacionalismo francés (devolución de Alsacia y Lorena, en poder de Alemania) o el nacionalismo italiano (la devolución de las regiones del norte de Italia, en poder del Imperio austrohúngaro) calaron de tal manera, que la ciudadanía creyó en la necesidad imperiosa de hacer lo imposible por liberar e incorporar de nuevo esas regiones a sus respectivos países.
Los Balcanes, el polvorín europeo
Europa central y oriental no fueron una excepción. Las minorías que vivían en los Balcanes empezaron a reclamar la creación de un Estado propio, mientras que Serbia y Bulgaria pretendían ampliar sus fronteras para acoger a todas aquellas personas que habían emigrado en el pasado, algo que, por otra parte, chocaba frontalmente con las pretensiones de los Imperios austro-húngaro y otomano.
Llegados a este punto, las reivindicaciones de los pueblos eslavos fueron apoyadas por Rusia, que a su vez buscaba una salida geoestratégica al Mediterráneo. Entre todas estas ideologías, una de las más destacadas fue el pangermanismo alemán, cuyo fin era volver a reunir en un gran imperio a todos los pueblos de origen germánico, y el paneslavismo serbio (apoyado por sus «hermanos» eslavos rusos), que proponía la unión bajo un mismo Estado de todos los pueblos eslavos.
Finalmente, la mecha prendió en los Balcanes, convertidos en un polvorín y en el principal objeto del deseo del Imperio austrohúngaro, que al carecer de colonias y de una salida al mar vio en este territorio un gran mercado por conquistar. Por ese motivo, los austríacos no veían con buenos ojos las aspiraciones serbias de reunificar a todos los pueblos eslavos.
Aunque no solo ellos, el Imperio otomano, que durante siglos había controlado la zona, quería seguir conservando su prestigio e influencia en la región. Por su parte, Rusia, que anhelaba una salida al mar Mediterráneo, se erigió en la gran defensora de los eslavos.
Todo ello llevaría a que entre 1912 y 1913 se desatase la guerra de los Balcanes, un conflicto que incluso tras el estallido de la Primera Guerra Mundial seguiría abierto. A partir de 1875 una serie de crisis trastorna el mapa de los Balcanes y provoca tensiones entre las potencias, particularmente entre Austria-Hungría y Rusia.

El atentado de Sarajevo y la Crisis de Julio
La detonación del polvorín europeo tendría lugar el 28 de junio de 1914, cuando el archiduque Francisco Fernando de Austria, acompañado de su esposa Sofía, visitó Sarajevo, la capital de Bosnia.
Al ver el coche del archiduque, Princip disparó sin pensarlo contra Francisco Fernando y Sofía, causándoles la muerte. Tras el asesinato, Princip intentó suicidarse, pero la muchedumbre que había presenciado el magnicidio se lo impidió facilitando de esta manera su detención.
Tras el asesinato, entre el 28 de junio y el 6 de agosto de 1914 tuvo lugar lo que ha dado en conocerse como Crisis de Julio, un período en el que las principales potencias europeas llevaron a cabo diversas iniciativas diplomáticas para evitar males mayores, pero que terminó con el estallido de la Gran Guerra.
Finalmente, y con el convencimiento de que funcionarios del Gobierno serbio estaban implicados en el complot para asesinar al archiduque, el 23 de julio de 1914 el Gobierno austrohúngaro dio un ultimátum a Serbia en el que, a sabiendas, le exigía diez demandas imposibles de aceptar y que justificarían una declaración de guerra.
El 25 de julio, Serbia ordenó asimismo la movilización general, y esa misma noche informó de que aceptaba todos los términos del ultimátum a excepción del artículo sexto, en el que se exigía al Gobierno serbio que aceptase el envió de una delegación austríaca a Sarajevo para participar en las investigaciones del asesinato del archiduque.
Como era de esperar, Austria rompió relaciones diplomáticas con Serbia y el día 28 de julio de 1914 el Imperio austrohúngaro declaraba la guerra a Serbia. La decisión de Austria-Hungría de utilizar el crimen como coartada para atacar a Serbia y eliminarla como foco de agitación entre los eslavos del sur activó todos los mecanismos de alianzas fraguados en décadas anteriores que terminaron con las grandes potencias europeas cruzándose declaraciones de guerra mutuas en los días siguientes.

1914: de la guerra de movimiento a las trincheras
Conformemente a los planes de su estado mayor, Alemania desata la ofensiva por el oeste vía Bélgica. Después de un rápido avance a través de Bélgica y Luxemburgo, el ejército alemán se detiene cerca de París en setiembre de 1914.
Relativamente rápido los ejércitos rusos entran en Prusia oriental. El ejército alemán se retrae hasta los ríos Marne y Aisne. A través del oeste, los alemanes esperan rodear a los franceses, pero los aliados los atacan desde el norte.
A comienzos del mes de septiembre, una contraofensiva perturba el avance de los ejércitos alemanes que han cruzado el río Marne y parecen estar cerca de alcanzar la victoria. El avance de los alemanes se detiene y se convierte en una guerra de trincheras.
A pesar de las sangrientas batallas, ninguno de los bandos puede ganar mucho terreno. Millones de soldados fallecen por el uso de ametralladoras y otras armas modernas.
El plan alemán y el plan francés se basaban en las previsiones de sus estados mayores: el Plan Schlieffen para Alemania y el Plan XVII para Francia. Las ofensivas de 1914 convirtieron el frente occidental en el escenario de una guerra de movimiento que pronto quedó bloqueada.
¿Qué fue la PAZ ARMADA? - Resumen | Europa entre los años 1871 y 1914.
Los principales frentes de la guerra
Frente occidental
El frente occidental se extendía principalmente por Bélgica, Francia y la frontera occidental del Imperio alemán. El ejército alemán avanzó por Bélgica y Luxemburgo, pero fue detenido cerca de París en septiembre de 1914.
El avance de los alemanes se detiene y se convierte en una guerra de trincheras. A pesar de las sangrientas batallas, ninguno de los bandos puede ganar mucho terreno.
Después de un ataque exitoso del ejército alemán en la primavera, los aliados lanzan un contraataque, empujando a Alemania a retrocer a su antigua posición. Estados Unidos se une a los aliados y envían tropas. El ejército alemán se retira hacia Bélgica.
Frente oriental
El Frente Oriental se extiende desde el Mar Báltico en el norte hasta el Mar Negro en el sur. Alemania, Austria-Hungría, Bulgaria y el Imperio Otomano combaten contra Rusia y Rumania.
El frente oriental tuvo una extensión mucho mayor que el occidental y se caracterizó por movimientos de tropas más amplios. La retirada rusa, confirmada por el Tratado de Brest-Litovsk, da provisionalmente una superioridad numérica al ejército alemán en el frente del oeste.
Frente italiano
En 1915, Italia se alineó con británicos y franceses para luchar contra sus antiguos aliados. Los frentes en Italia, los Balcanes y el oeste del Imperio Otomano formaron parte de la multiplicación de escenarios de combate.
En el otoño de 1917, el ejército italiano debe abandonar un amplio territorio ante la ofensiva de las fuerzas alemanas y austro-húngaras. La batalla de Caporetto modificó temporalmente la situación en este frente.
Frente balcánico
La derrota de Serbia se produjo cuando el ejército serbio, que había resistido a los austro-húngaros al comienzo del conflicto, cedió frente a una ofensiva combinada de las potencias centrales y Bulgaria en el otoño de 1915.
Los Balcanes siguieron siendo un espacio de enfrentamiento entre los intereses de Serbia, Bulgaria, Austria-Hungría, el Imperio Otomano y Rusia. La guerra de los Balcanes iniciada entre 1912 y 1913 continuó influyendo en la evolución del conflicto mundial.
Frente de los Dardanelos y Oriente Próximo
A principios de 1915, los gobiernos de Francia e Inglaterra deciden intervenir en los estrechos para atacar Estambul. Más de 100.000 soldados murieron durante la batalla de Gallipoli (1915).
La campaña de los Dardanelos constituyó uno de los principales intentos aliados de abrir una vía estratégica hacia el Imperio Otomano. Los frentes en Italia, los Balcanes y el oeste del Imperio Otomano muestran cómo la guerra dejó de concentrarse exclusivamente en Francia y Bélgica.

1915: la multiplicación de los frentes
La entrada de nuevos beligerantes en la guerra provoca una multiplicación de frentes: en las fronteras del Imperio otomano, en los Balcanes, en la frontera entre Italia y Austria-Hungría.
La guerra submarina también amplió la dimensión marítima del conflicto. La tentativa alemana de poner económicamente de rodillas a Inglaterra hundiendo sus barcos mercantes fracasa y provoca la entrada de los Estados Unidos en la guerra.
El Imperio Otomano convirtió sus territorios y estrechos en espacios decisivos para el control de las comunicaciones, mientras que el frente balcánico conectó las operaciones contra Serbia con la participación de Bulgaria y los intereses de Austria-Hungría.
1916: la guerra de desgaste
Francia, Reino Unido, Italia y Rusia planifican ofensivas coordinadas mientras que Alemania intenta debilitar al ejército francés en Verdún. Pero al final del año ninguno de los beligerantes parece capaz de forzar el destino.
Batalla de Verdún
La ofensiva lanzada por Alemania sobre esta plaza fuerte, en una saliente del frente, moviliza medios de artillería desconocidos hasta ahora. Verdún representa en el mapa la concentración de la guerra de desgaste en el frente occidental.
Batalla del río Somme
En el trascurso de los primeros días de esta ofensiva planificada por los aliados, las fuerzas británicas que soportan la mayor parte del esfuerzo, sufren pérdidas considerables. La batalla del río Somme fue otra de las grandes ofensivas del frente occidental en 1916.
Millones de soldados fallecen por el uso de ametralladoras y otras armas modernas. Las trincheras, la artillería y la dificultad de conquistar terreno explican la escasa movilidad de las líneas de combate.
¿Qué fue la PAZ ARMADA? - Resumen | Europa entre los años 1871 y 1914.
1917: crisis, guerra submarina y cambios estratégicos
La duración del conflicto provoca una grave crisis moral entre los beligerantes mientras que la entrada de los Estados Unidos en la guerra y la revolución en Rusia modifican profundamente la situación estratégica.
La tentativa alemana de poner económicamente de rodillas a Inglaterra hundiendo sus barcos mercantes fracasa y provoca la entrada de los Estados Unidos en la guerra. La llegada posterior de tropas estadounidenses reforzó a los aliados en el frente occidental.
En el otoño de 1917, el ejército italiano debe abandonar un amplio territorio ante la ofensiva de las fuerzas alemanas y austro-húngaras. La batalla de Caporetto aparece en el mapa como uno de los principales retrocesos aliados del año.
La revolución en Rusia alteró el equilibrio del frente oriental y preparó la retirada rusa. La posterior firma del Tratado de Brest-Litovsk permitió a Alemania trasladar fuerzas hacia el oeste.
1918: ofensivas finales y armisticio
La retirada rusa, confirmada por el Tratado de Brest-Litovsk, da provisionalmente una superioridad numérica al ejército alemán en el frente del oeste. Pero a partir del verano, los refuerzos estadounidenses terminan asegurando la victoria de los Aliados.
A partir del mes de agosto las fuerzas francesas, británicas y estadounidenses no cesan de avanzar en el frente occidental. Después de un ataque exitoso del ejército alemán en la primavera, los aliados lanzan un contraataque, empujando a Alemania a retrocer a su antigua posición.
El ejército alemán se retira hacia Bélgica. El 11 de noviembre se firma el armisticio en Rethondes sin que se haya dado ningún combate en territorio alemán.
Finalmente Alemania se rindió sin que sus enemigos hubiesen llegado a pisar el país. La paz para ellos fue especialmente humillante dado que no se sentían derrotados, pero tampoco fue satisfactoria para los vencedores, lo que sembraría la semilla de la Segunda Guerra Mundial.
¿Qué fue la PAZ ARMADA? - Resumen | Europa entre los años 1871 y 1914.
Cambios territoriales después de 1918
El principio de las nacionalidades así como la política de poder de los vencedores fundan la remodelación de las fronteras del continente europeo durante los diferentes tratados firmados en 1919-1920.
Como resultado del conflicto se disolvió el Imperio austrohúngaro, se repartió el Imperio otomano entre las potencias vencedoras, se creó una Polonia independiente, Alemania asumió el coste de la guerra, se creó la Sociedad de Naciones y Rusia se convirtió en la Unión Soviética por el camino.
Los tratados de Versalles, de Saint-Germain, de Neuilly y de Trianón reorganizaron el mapa político europeo y formalizaron las consecuencias territoriales de la guerra. Europa ha perdido su liderazgo mundial y es Wilson, el presidente de los Estados Unidos, quien propone los principios sobre los cuales se va a fundar un nuevo orden internacional.
| Proceso territorial o político | Transformación |
|---|---|
| Imperio austrohúngaro | Se disolvió |
| Imperio otomano | Se repartió entre las potencias vencedoras |
| Polonia | Se creó una Polonia independiente |
| Alemania | Asumió el coste de la guerra |
| Rusia | Se convirtió en la Unión Soviética por el camino |
| Organización internacional | Se creó la Sociedad de Naciones |

Secuencia cronológica para recorrer el mapa
- 1871-1914: «La paz armada», una escalada armamentista que duró entre 1871 y 1914.
- 1882: Alemania, el Imperio Austro-Húngaro e Italia forman la Triple Alianza.
- 1894: Francia y Rusia firman la Alianza Franco-Rusa.
- 1907: Francia y Gran Bretaña firman la Entente Cordiale.
- 1912-1913: se desata la guerra de los Balcanes.
- 28 de junio de 1914: asesinato del archiduque Francisco Fernando en Sarajevo.
- 23 de julio de 1914: Austria-Hungría presenta un ultimátum a Serbia.
- 28 de julio de 1914: el Imperio austrohúngaro declara la guerra a Serbia.
- 1914: ofensiva alemana por Bélgica, entrada rusa en Prusia oriental, batalla del Marne y comienzo de la guerra de trincheras.
- 1915: multiplicación de los frentes, campaña de los Dardanelos y derrota de Serbia.
- 1916: guerra de desgaste, batalla de Verdún y batalla del río Somme.
- 1917: entrada de Estados Unidos, revolución en Rusia, guerra submarina y batalla de Caporetto.
- 1918: Tratado de Brest-Litovsk, ofensivas aliadas, retirada alemana y armisticio del 11 de noviembre.
- 1919-1920: tratados de paz y remodelación de las fronteras europeas.
Elementos que debe mostrar una leyenda cartográfica
- Alianzas: Triple Entente, Triple Alianza e Imperios Centrales.
- Frentes: frente occidental, frente oriental, frente italiano, frente balcánico y frentes del Imperio Otomano.
- Batallas: río Marne, Verdún, río Somme, Gallipoli, Dardanelos y Caporetto.
- Movimientos: ofensiva alemana por Bélgica y Luxemburgo, avance ruso en Prusia oriental, contraofensivas aliadas y retirada alemana hacia Bélgica.
- Transformaciones: disolución del Imperio austrohúngaro, reparto del Imperio otomano, creación de una Polonia independiente y conversión de Rusia en la Unión Soviética.
- Neutralidad: España mantuvo su posición de neutralidad durante toda la Primera Guerra Mundial.