Coca-Cola con menos azúcar: beneficios, diferencias y opciones

Las bebidas tipo Coca-Cola con menos azúcar pueden reducir de forma importante la ingesta de azúcar y calorías frente a la versión clásica, pero no sustituyen al agua ni aportan vitaminas, minerales, fibra u otros nutrientes relevantes. La Coca-Cola Zero no contiene azúcares ni calorías prácticamente apreciables, mientras que la versión normal contiene azúcar y aporta energía.

La opción sin azúcar puede ser útil de manera ocasional, por ejemplo, para satisfacer el deseo de una bebida carbonatada durante una dieta, pero su consumo diario no es la alternativa más recomendable. El agua sigue siendo la mejor opción, y las bebidas con edulcorantes deberían reservarse para momentos puntuales y no formar parte de una rutina constante.

Qué significa que una Coca-Cola tenga menos azúcar

Los consumidores demandan bebidas con menos azúcar, aunque sin renunciar al sabor. Las bebidas bajas en azúcar o sin azúcar buscan mantener una experiencia dulce y refrescante reduciendo o eliminando el azúcar de la receta.

Las recomendaciones de las principales autoridades sanitarias limitan el consumo de azúcares añadidos a no más del 10% de la ingesta calórica diaria. Reducir el azúcar de las bebidas puede facilitar el control de la ingesta total, especialmente cuando el consumo de refrescos es habitual.

Desde 2010, Coca‑Cola en España ha reformulado 30 bebidas de su portafolio para reducir la cantidad de azúcar y ha introducido en el mercado 74 nuevas bebidas bajas en o sin calorías. El 70% de toda la oferta en el país corresponde a estos productos, que ya suponen el 63,7% del volumen total de ventas.

Desde 2015 Coca‑Cola en España ha reducido un 23,6% el total de azúcar que pone en el mercado. Entre 2005 y 2020, la Asociación Española de Bebidas Refrescantes redujo un 43% el azúcar de sus refrescos y se comprometió a rebajarlo un 10% hasta 2025.

Diferencias entre Coca-Cola normal y Coca-Cola Zero

CaracterísticaCoca-Cola clásicaCoca-Cola Zero
Fuente del dulzorAzúcarEdulcorantes intensos
CaloríasAporta energíaContenido calórico prácticamente nulo
AzúcaresContiene azúcarNo contiene azúcares añadidos
Otros componentesAgua carbonatada, colorante, acidulante y aromas naturalesAgua carbonatada, colorante, acidulante, edulcorantes, aromas naturales y cafeína

La Coca-Cola clásica está compuesta por agua carbonatada, azúcar, colorante negro (E150D), acidulante (E338) y aromas naturales, pero para la Coca-Cola Zero sustituyen el azúcar por edulcorantes: ciclamato sódico (E952), acesulfamo-K (E950) y aspartamo, además de añadir un corrector de acidez (E331).

La Coca-Cola Zero es una bebida sin calorías ni azúcares añadidos, diseñada para ofrecer un sabor lo más parecido posible al de la Coca-Cola original, pero sin aportar energía. Su composición incluye agua carbonatada, colorante caramelo (E-150d), acidulante -ácido fosfórico-, edulcorantes intensos como el aspartamo y el acesulfamo K, aromas naturales y cafeína.

A diferencia de la versión clásica, en la Coca-Cola Zero el dulzor no proviene del azúcar, sino de edulcorantes artificiales que son cientos de veces más potentes que el azúcar aunque no aportan calorías.

Beneficios de elegir una Coca-Cola con menos azúcar

El principal beneficio de una bebida sin azúcar es que permite reducir la ingesta de azúcares y calorías frente a una bebida azucarada. Esto puede ser especialmente útil para las personas que intentan controlar su ingesta calórica o que desean mantener una dieta de pérdida de peso.

Puedes beber Coca-Cola Zero si estás a dieta, ya que no contiene calorías ni azúcar, lo que la hace una opción adecuada para satisfacer tus antojos de bebidas carbonatadas sin afectar tu ingesta calórica. Esto puede hacer que seguir una dieta sea más llevadero, permitiéndote disfrutar de un sabor dulce sin comprometer tus objetivos de pérdida de peso.

La sustitución de una bebida azucarada por una versión sin azúcar puede disminuir la cantidad de azúcar consumida en el día. Sin embargo, es importante no basar tu dieta únicamente en bebidas sin calorías.

Una alimentación equilibrada, rica en frutas, verduras, proteínas y granos enteros, es esencial para una pérdida de peso efectiva y una buena salud. Disfruta de la Coca-Cola Zero con moderación y complementa tu dieta con alimentos nutritivos y ejercicio regular.

Qué nutrientes aporta Coca-Cola Zero

Desde el punto de vista nutricional, la Coca-Cola Zero no aporta ningún nutriente relevante. No contiene azúcares, grasas, proteínas, fibra, vitaminas ni minerales.

Su contenido calórico es prácticamente nulo gracias al uso de edulcorantes artificiales como el aspartamo y el acesulfamo K, que le otorgan sabor dulce sin añadir calorías, pero esto no significa que sea una bebida nutritiva.

Aunque su consumo es seguro dentro de los límites establecidos por las autoridades sanitarias internacionales, no se trata de una bebida nutritiva, ya que no ofrece ningún valor añadido en términos de vitaminas, minerales o fibra. Su consumo habitual no se recomienda como sustituto del agua ni como parte de una alimentación equilibrada.

Edulcorantes y aditivos de las versiones sin azúcar

Ciclamato sódico

El ciclamato sódico, denominado internacionalmente con el código E952, fue descubierto en 1937 por Michael Sveda en la Universidad de Illinois y se utiliza como edulcorante artificial desde 1950, ya que no tiene calorías y endulza más de 50 veces comparado con otros edulcorantes.

Su ingesta diaria admisible está considerada por las autoridades sanitarias en 11 mg por cada kg de peso corporal al día. Su uso fue suspendido en los Estados Unidos en 1970 debido a un estudio realizado en ratas, pero una buena cantidad de estudios posteriores sobre el ciclamato determinaron que era seguro para el consumo humano.

La Food and Drug Administration concluyó que el ciclamato no es cancerígeno y, según los análisis de la Organización Mundial de la Salud, se trata de un edulcorante sin perjuicios para la salud y catalogado en su Grupo 3 de sustancias no cancerígenas.

Acesulfamo potásico

El acesulfamo potásico, denominado internacionalmente con el código E950, fue descubierto casi por casualidad en 1967 y es un edulcorante sintético que endulza unas 200 veces más que el azúcar.

Su ingesta diaria admisible es de 15 mg por kg de peso corporal. Hay pocos estudios realizados sobre la seguridad del acesulfamo potásico, así que no se puede asegurar al 100% nada, pero en un estudio en ratas en el que se estudió la posible relación carcinogénica del consumo de acesulfamo potásico no se encontraron evidencias de tal relación.

En 1990 se realizó una revisión por parte de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y de la Organización Mundial de la Salud, en 2000 la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria hizo otra revisión y en 2003 la Agencia de Alimentos y Medicamentos publicó una revisión actualizada en 2015, dando siempre por sentado que es de uso seguro para la alimentación.

Aspartamo

El aspartamo es un edulcorante no calórico que es entre 150 y 200 veces más dulce que el azúcar. Es uno de los compuestos más polémicos del producto, aunque las revisiones de seguridad disponibles han evaluado ampliamente su uso como aditivo alimentario.

Su mala fama viene dada porque al ingerirlo e hidrolizarlo, el metanol que se genera se convierte en formaldehído, el cual está considerado cancerígeno, pero la cantidad que se genera de éste es menor incluso que la que poseen algunos alimentos sanos como el plátano o la zanahoria, ya que poseen mayor cantidad de metanol que la que podría producir la ingesta de aspartamo.

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria ha publicado revisiones de gran extensión que evidencian la seguridad del aspartamo, aunque también existen estudios que han planteado posibles riesgos a determinadas dosis.

Las personas con fenilcetonuria deben evitar esta bebida por la presencia de aspartamo, un edulcorante que contiene fenilalanina, sustancia que no pueden metabolizar adecuadamente.

Ácido fosfórico

El ácido fosfórico, identificado como E338, suele utilizarse para conferir cierta acidez a la bebida. Se ha sugerido que su ingesta habitual favorece la erosión del esmalte dental.

Hay algunos estudios que relacionan las bebidas tipo cola con una menor densidad ósea, pero son estudios poco profundos que no revelan ningún peligro para la salud. Algunos estudios han vinculado el consumo habitual de bebidas tipo cola con una menor densidad ósea, especialmente en personas con una dieta pobre en calcio.

Se cree que un exceso de fósforo en relación con el calcio puede alterar el equilibrio necesario para mantener unos huesos sanos. Por ello, las personas con osteoporosis o riesgo de pérdida de masa ósea, especialmente si la dieta es pobre en calcio, deberían prestar especial atención a su consumo habitual.

Colorante caramelo

El colorante E150D es simplemente un colorante de color caramelo, en concreto de caramelo de sulfito de amoníaco, apto para el consumo humano.

En 2011 despertó cierto temor porque la Agencia Internacional de Investigación para el Cáncer lo incluyó como posiblemente carcinógeno para los seres humanos. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria, tras revisar toda la información disponible acerca de este compuesto, concluyó que no hay motivo para la preocupación y aseguró que este aditivo es seguro y puede utilizarse en alimentos y bebidas.

Corrector de acidez

El citrato de sodio, identificado como E331, es un corrector de acidez presente en la Coca-Cola Zero y no en la versión clásica. La FDA ni siquiera ha puesto una ingesta diaria máxima para esta sustancia por considerarlo totalmente inofensivo.

¿Es peor la Coca-Cola Zero que la versión azucarada?

Las afirmaciones según las cuales la Coca-Cola Zero sería necesariamente peor que la versión azucarada por contener «productos químicos» potencialmente cancerígenos carecen de fundamento cuando se presentan de forma general y sin considerar las evaluaciones de seguridad de cada aditivo.

Los edulcorantes y aditivos que se usan en la elaboración de la Coca-Cola Zero están ampliamente estudiados y considerados seguros dentro de los límites de consumo establecidos. Sin embargo, llegar a conclusiones sobre sus repercusiones directas en la salud humana no es tarea fácil.

Los pocos estudios que sacan a la luz posibles patologías por su abuso son siempre observacionales y no implican causalidad. Las instituciones más relevantes consideran seguros estos aditivos, así que no habría que mantener una alarma social general contra el consumo ocasional de Coca-Cola Zero.

Esto no quiere decir que haya que beber este producto a diario y sin control. Es un producto procesado que conviene tomar esporádicamente y sin abusar, pero de ahí a relacionar automáticamente un aditivo con cáncer o enfermedades existe una diferencia importante.

Aunque los aditivos y los edulcorantes sean considerados seguros, no es necesario usarlos en el día a día de forma constante, ya que no aportan ningún beneficio extraordinario cuando se consumen sin control. En términos de azúcar y calorías, una Coca-Cola Zero puede ser una opción menos desfavorable que una Coca-Cola clásica.

Qué puede ocurrir si se toma Coca-Cola Zero todos los días

Consumir una Coca-Cola Zero todos los días puede mantener la exposición continua al sabor dulce a través de edulcorantes artificiales. Esto puede influir en la percepción del dulzor, haciendo que se mantenga o incluso aumente la preferencia por alimentos y bebidas muy dulces en la dieta habitual.

A largo plazo, esta preferencia podría dificultar la adopción de una dieta más natural y menos procesada. Además, el consumo excesivo de bebidas con ácido fosfórico se ha asociado con efectos negativos sobre la salud ósea y dental, especialmente si no hay una higiene o una alimentación adecuada.

Recientemente se ha relacionado el exceso de edulcorantes en la dieta con disbiosis intestinal, es decir, alteración en nuestra microbiota, aunque la literatura disponible aún no es concluyente.

Cafeína y hábito de consumo

La Coca-Cola Zero contiene cafeína, un estimulante que, aunque está presente en cantidades moderadas, puede generar cierta tolerancia y deseo de consumo regular.

La cafeína actúa sobre el sistema nervioso central, aumentando la sensación de alerta y reduciendo la fatiga. Además, el sabor dulce, aunque no provenga del azúcar, estimula los centros de recompensa del cerebro, lo que puede reforzar la conducta de consumo.

Al estar acostumbrado al sabor dulce constante, el cuerpo y el cerebro pueden llegar a desear esa experiencia sensorial, especialmente en momentos de estrés, cansancio o por simple hábito. Por eso, este tipo de bebidas puede generar una dependencia psicológica o un hábito difícil de romper en algunas personas.

Personas que deben prestar especial atención

  • Las personas con osteoporosis o riesgo de pérdida de masa ósea, especialmente si la dieta es pobre en calcio.
  • Las personas sensibles a la cafeína, como aquellas con ansiedad, insomnio, hipertensión no controlada o ciertas afecciones cardiovasculares, podrían experimentar efectos adversos con el consumo de Coca-Cola Zero.
  • Las mujeres embarazadas deben limitar su consumo de cafeína.
  • Las personas con fenilcetonuria deben evitar esta bebida por la presencia de aspartamo.
  • Algunas personas con problemas digestivos, como colon irritable, hinchazón crónica o desequilibrios en la microbiota intestinal, pueden experimentar molestias al consumir bebidas con edulcorantes artificiales.

Cómo reducir el consumo diario

Evitar el consumo diario de Coca-Cola Zero o cualquier refresco implica romper un hábito y encontrar alternativas que satisfagan la misma necesidad.

Para muchas personas, tomar esta bebida está ligado a rutinas, al placer del sabor dulce o al momento de relajación. En lugar de eliminarla de golpe, es útil reemplazarla conscientemente por opciones más saludables y trabajar sobre el contexto en el que aparece el deseo de consumirla.

También es importante limitar su disponibilidad en casa o en el entorno diario, ya que si no está a mano es menos probable que se consuma por impulso. Simplemente no tenerla en la nevera ya reduce el deseo en algunas personas.

Reducir el consumo de azúcar también pasa por elegir el envase adecuado para cada ocasión. Los envases de menor tamaño permiten controlar mejor la cantidad de bebida y la ingesta total de azúcar cuando se elige una versión azucarada.

Opciones saludables frente a Coca-Cola Zero

La mejor opción frente a este tipo de bebidas siempre será el agua. Para quienes encuentran el agua aburrida o poco atractiva, se puede aromatizar de manera natural con rodajas de limón, pepino, menta, jengibre o frutas como fresas y naranja, sin añadir azúcar.

Otra opción interesante son las infusiones frías o calientes sin azúcar añadido, como la manzanilla, el té rooibos, el té verde o el té de hierbas. Algunas de estas infusiones aportan compuestos antioxidantes y pueden tener efectos beneficiosos sobre la digestión, el sistema inmunológico o la retención de líquidos, dependiendo de la variedad elegida.

El agua con gas y rodajas de fruta puede mantener la sensación refrescante y agradable del momento con menor impacto. También pueden utilizarse bebidas con un toque cítrico natural o infusiones frías sin azúcar.

Los batidos naturales hechos en casa con frutas, verduras y bebidas vegetales sin azúcar pueden ser una alternativa para momentos puntuales, sobre todo cuando se busca algo más saciante o nutritivo. En este caso, sí aportan calorías, pero también fibra, vitaminas y antioxidantes.

La kombucha, una bebida fermentada, también puede ser interesante incluirla por sus posibles beneficios sobre la microbiota. Sin embargo, no todas las kombuchas comerciales son iguales.

Algunas kombuchas llevan azúcares añadidos o están pasteurizadas, lo que reduce sus beneficios. Por eso, es importante leer las etiquetas y elegir aquellas sin azúcar añadido, sin edulcorantes artificiales y, si es posible, no pasteurizadas o artesanales y refrigeradas, que suelen mantener los probióticos vivos.

Cómo leer la etiqueta y comparar opciones

Los envases ofrecen un etiquetado sencillo y claro, alineado con la legislación de la Unión Europea y basado en las últimas investigaciones y pruebas científicas.

La información nutricional aparece por 100 ml de bebida y por porción o unidad de consumo, junto con su contribución porcentual a la ingesta de referencia. Este indicador también se muestra en la parte delantera del envase de manera visible.

Para comparar una bebida con menos azúcar, una versión sin azúcar y una bebida azucarada conviene revisar especialmente la cantidad de azúcares, el tamaño real de la porción, la presencia de cafeína y la lista de edulcorantes.

Una bebida sin azúcar puede reducir calorías y azúcares, pero no se convierte por ello en una fuente de nutrientes. La frecuencia de consumo, la cantidad ingerida y el conjunto de la alimentación son elementos determinantes para valorar si una opción encaja en una dieta equilibrada.

Comparación Coca-Cola normal y Zero

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