Las faltas en el fútbol son infracciones que cometen los jugadores con el balón en juego y que el árbitro castiga con un tiro libre o un penalti. La mayoría nacen de un contacto imprudente sobre el rival, aunque también las hay sin contacto.
La gravedad de la acción determina si se concede un tiro libre directo o indirecto, si la jugada se transforma en penalti y si el futbolista recibe una tarjeta amarilla o roja. Las conductas especialmente violentas, las agresiones, los insultos graves, la simulación y las infracciones contra la integridad de la competición pueden provocar además suspensiones de varios partidos, meses o incluso sanciones de por vida.
Qué se considera una falta en el fútbol
Las faltas en el fútbol son acciones contra un rival que infringen las reglas mientras el balón está en juego. El árbitro las sanciona deteniendo el juego y concediendo un tiro libre o, si ocurren dentro del área, un penalti.
Solo cuentan como falta las acciones con el balón en juego, no las de una pausa. No todas las faltas son iguales. Algunas implican contacto físico, como una patada o un empujón, y otras no, como obstruir a un rival o un juego peligroso.
El árbitro también valora la intención y la fuerza del golpe, y eso influye en la sanción. Una falta imprudente, cometida por descuido, no conlleva sanción personal. Si es temeraria, con riesgo para el rival, el jugador ve la amarilla. Cuando hay fuerza excesiva, la sanción es la roja directa.
Tipos de faltas: tiro libre directo e indirecto
El reglamento distingue dos grandes tipos, las de tiro libre directo y las de tiro libre indirecto, y de esa diferencia depende lo que pasa después. Los tipos de faltas en el fútbol se dividen en dos grupos según la sanción que generan, directa o indirecta.
| Tipo de falta | Reanudación | Ejemplos |
|---|---|---|
| Falta de contacto | Tiro libre directo; penalti en su área | Patada, zancadilla, empujón, carga, sujeción |
| Mano deliberada | Tiro libre directo | Tocar el balón con la mano a propósito |
| Juego peligroso | Tiro libre indirecto | Patada alta cerca de un rival |
| Infracción del portero | Tiro libre indirecto | Retener el balón o tocar con la mano un pase de un compañero |
| Protesta o conducta | Tiro libre indirecto | Lenguaje ofensivo, impedir un saque |
Faltas castigadas con tiro libre directo
Las faltas de contacto se castigan con tiro libre directo. Entre las acciones más habituales se encuentran las patadas, las zancadillas, los empujones, las cargas y las sujeciones.
También se concede tiro libre directo cuando un jugador toca el balón con la mano a propósito. La mano deliberada forma parte de las infracciones que pueden acabar en penalti si se produce dentro del área propia.
En el tiro libre directo, el equipo puede disparar a portería sin que nadie más toque el balón. Esta posibilidad convierte a la falta directa en una sanción potencialmente peligrosa para el equipo que la comete.
Faltas castigadas con tiro libre indirecto
El juego peligroso y las del portero llevan tiro libre indirecto. Una patada alta cerca de un rival es un ejemplo de juego peligroso, aunque no exista contacto físico.
En el indirecto, en cambio, hace falta que un segundo jugador lo toque para que el gol valga. Las infracciones del portero también pueden generar esta reanudación, como retener el balón o tocar con la mano un pase de un compañero.
La protesta o la conducta incorrecta pueden dar lugar igualmente a un tiro libre indirecto, por ejemplo, mediante lenguaje ofensivo o al impedir un saque.
Cuándo una falta se convierte en penalti
El penalti aparece cuando una falta de tiro libre directo se comete dentro del área propia. Una falta es penalti cuando una acción de tiro libre directo se comete dentro del área del propio equipo que la hace.
Es la sanción más severa, porque deja al atacante solo frente al portero. En el fútbol, por tanto, no toda infracción cometida dentro del área termina en penalti: debe tratarse de una acción que normalmente habría sido castigada con tiro libre directo.
Si el equipo perjudicado mantiene una buena posición, el árbitro puede aplicar la ventaja y dejar que el juego siga. Cuando no la aplica, en cambio, cada falta detiene el juego y alarga la duración de un partido.
Cómo se determina la gravedad de la falta
La tarjeta y la falta son dos decisiones distintas, porque el árbitro primero reinicia el juego y luego valora la disciplina. No toda falta lleva tarjeta, ya que el reglamento mide la actitud del jugador en tres niveles.
- Falta imprudente: se comete por descuido y no conlleva sanción personal.
- Falta temeraria: implica riesgo para el rival y se castiga con tarjeta amarilla.
- Falta con fuerza excesiva: constituye una acción violenta y se sanciona con tarjeta roja directa.
El árbitro puede mostrar la tarjeta en el momento o esperar a que el balón salga, según convenga a la jugada. Estas decisiones se ordenan con el sistema de tarjeta amarilla y roja, que regula las amonestaciones y las expulsiones durante el partido.
La falta táctica
Es una infracción cometida a propósito para detener un contraataque o ganar tiempo, y suele sancionarse con tarjeta amarilla además del tiro libre correspondiente.
La falta táctica puede no ser una entrada violenta, pero la intención deliberada de interrumpir una acción prometedora aumenta la probabilidad de una amonestación. La sanción disciplinaria se añade a la reanudación correspondiente.
Las faltas más graves durante un partido
Agresiones contra rivales
Las agresiones físicas se encuentran entre las conductas más severamente castigadas. Una acción puede comenzar como una disputa por el balón, pero si el jugador utiliza fuerza excesiva, golpea a un adversario o continúa atacándolo cuando el juego está detenido, la sanción puede pasar de una falta común a una expulsión y un largo periodo de suspensión.
Patadas, puñetazos, codazos, rodillazos, cabezazos y mordiscos pueden provocar sanciones adicionales después del partido. La gravedad aumenta cuando la acción causa una lesión, se produce fuera de la disputa por el balón o forma parte de una pelea colectiva.
Agresiones contra árbitros
La agresión a un árbitro puede provocar sanciones de meses o incluso de un año. La autoridad del equipo arbitral y la integridad del partido hacen que estas acciones se consideren especialmente graves.
Joao Pinto fue expulsado en el partido entre Portugal y Corea del Sur en el Mundial 2002 y agredió a Ángel Sánchez, el colegiado argentino del encuentro. Según el árbitro, el futbolista le propinó un puñetazo en las costillas.
La Comisión Disciplinaria de la FIFA le sancionó con seis meses, de los que finalmente dos de ellos quedaron excluidos. El motivo de la reducción del castigo fue el buen comportamiento que Pinto había mostrado durante “años a nivel nacional e internacional”.
Chile, 1993. Héctor Robles, jugador del club Palestino, agredió al colegiado durante un amistoso disputado ante la selección de Honduras. La Comisión Disciplinaria de la FIFA sancionó un año sin poder jugar al futbolista, a lo que hay que añadir una multa de 5.000 dólares.
Conducta violenta después de la expulsión
La expulsión no autoriza al jugador a abandonar el terreno de juego agrediendo a otros futbolistas. Las acciones cometidas mientras el jugador se retira pueden generar nuevas sanciones.
El 25 de enero de 1995, Cantona, jugador del Manchester United, propinó una patada de kárate en el pecho a Matthew Simmons, un seguidor del Crystal Palace, que le increpó cuando se retiraba a los vestuarios tras haber sido expulsado del partido.
La Federación Inglesa le sancionó con nueve meses, 20.000 libras de multa y dos semanas de servicio a la comunidad.
En 2012, Joey Barton, del Queens Park Rangers, fue sancionado con 12 partidos por una acción en un encuentro ante el Manchester City en el Etihad Stadium. Primero, fue expulsado por dar un codazo a Tévez, y mientras abandonaba el campo le dio un rodillazo a Agüero y un cabezazo a Kompany.
A los partidos de castigo, le añadieron 72.000 libras de multa. En una misma acción agredió a tres rivales.
Mordiscos y ataques especialmente antideportivos
El uruguayo Luis Suárez recibió nueve partidos de sanción, cuatro meses sin jugar y la prohibición de entrar a los estadios por el mordisco que le dio al italiano Giorgio Chiellini en el partido entre Uruguay e Italia durante la fase de grupos del Mundial de Brasil 2014.
La sanción, además de su expulsión inmediata del campeonato del mundo, supuso que no pudiera jugar hasta finales del mes de octubre con nuevo equipo, el Barcelona. El mordisco fue considerado una conducta violenta y antideportiva que exigía una sanción más amplia que la simple expulsión del partido.
Entradas violentas y lesiones
Una dura entrada puede recibir una sanción muy superior a la tarjeta roja mostrada durante el partido, sobre todo cuando causa una lesión grave. En 1964, el lateral del Zaragoza Cortizo le partió la tibia izquierda a Collar, jugador del Atlético de Madrid.
La acción le valió una pena de 24 partidos sin jugar. De momento, es la sanción más dura que se ha impuesto a un jugador en la Liga española.
En 1987, Juanito, incapaz de contenerse, se acercó a Matthäus, que estaba en el suelo, y le pisó la cabeza. La acción le costó una sanción de cinco años sin poder disputar partidos europeos.
Anteriormente, en 1978, el jugador del Real Madrid había sido sancionado por agredir al final del encuentro al colegiado Prokop, de la República Democrática Alemana, y a uno de sus jueces de línea. La sanción de la UEFA fue de dos años sin poder actuar en las competiciones organizadas por el máximo organismo futbolístico europeo.
Ejemplos de sanciones históricas por conductas graves
Roberto Rojas: sanción de por vida
El 3 de septiembre de 1989, Brasil y Chile se enfrentaron en Maracaná en un partido clasificatorio para el Mundial de Italia. Brasil iba por delante en el marcador, resultado que dejaba fuera del campeonato del mundo a Chile.
En el minuto 67, el guardameta Roberto Rojas se desplomó en el césped. Parecía que había sido herido por una bengala caída desde la grada de la afición carioca. Su rostro sangraba abundantemente.
Sin embargo, las imágenes de televisión demostraron posteriormente que el objeto no había impactado en el portero, ya que cayó casi a un metro de distancia. El cancerbero chileno había fingido la agresión y confesó que había sido él mismo el que se había provocado las heridas con una cuchilla de afeitar que escondía en su guante.
A la FIFA no le tembló el pulso y sancionó de por vida a Rojas por esta conducta antideportiva. Además, Chile quedó excluido del Mundial de Italia y de la clasificación para el de Estados Unidos 1994.
Kevin Sammut: expulsión permanente por amaño
Kevin Sammut fue condenado de por vida por la UEFA a no volver a jugar al fútbol. Al futbolista de la selección de Malta le acusaron de estar implicado en un caso de amaño de un partido internacional ante Noruega clasificatorio para el Europeo.
Sammut vulneró los principios de integridad y deportividad recogidos en el Artículo 5 del reglamento disciplinario de la UEFA y, tras una primera sanción de 10 años, recibió un castigo aún más ejemplar: perpetuidad.
David Navarro: siete meses por una pelea
En 2007, al final del encuentro de Champions entre el Valencia y el Inter en Mestalla, los jugadores se enzarzaron en una pelea a puñetazos. Todo empezó con un rifirrafe entre Burdisso y Marchena, que acabó en batalla campal.
Navarro, que estaba en el banquillo, apareció para tomarse la justicia por su mano y dar un puñetazo al jugador del Inter. Navarro le rompió la nariz a Burdisso.
La UEFA le castigó con dureza: siete meses de sanción en todas las competiciones y 6.000 euros. Posteriormente, el Comité de Apelación redujo la pena a medio año.
El Mono Burgos: 11 partidos por agredir a un rival
Los hechos ocurrieron a la salida de un córner en un encuentro de Liga que disputaron Mallorca y Espanyol en 1999. El Mono Burgos agredió a Serrano, jugador que tuvo que abandonar el terreno de juego.
El parte médico del Espanyol describió “una hinchazón e inflamación de la articulación temporo-mandibular y conmoción cerebral transitoria con pérdida de memoria retrógrada y desorientación temporo-espacial”.
La sanción que le impusieron al meta argentino fue ejemplar: 11 partidos y 500.000 pesetas de la época.
Pepe: diez partidos por patadas, puñetazo e insultos
En 2009, durante un encuentro ante el Getafe, Pepe perdió los nervios. El central del Real Madrid dio patadas a Casquero, propinó un puñetazo a Albín y dirigió repetidos insultos al colegiado.
El árbitro Delgado Ferreiro lo recogió en el acta: “En el minuto 86, Pepe fue expulsado por empujar por detrás a un contrario, Casquero, evitando una ocasión manifiesta de gol. Una vez en el suelo y con el juego detenido, el jugador local le propinó una patada al jugador objeto de la falta, y un puñetazo en la cara a un adversario, Albín”.
Cuando abandonaba el terreno de juego, Pepe se dirigió al cuarto árbitro con la frase: “sois todos unos hijos de puta”. El Comité sancionó al central portugués con 10 partidos, el mayor castigo de la historia impuesto a un jugador del Real Madrid.
Vinnie Jones: suspensión por juego violento
Como si de una película se tratara, Vinnie Jones protagonizó en 1992 un vídeo, Soccer's Hard Men, en el que recopilaba sus entradas duras en el campo.
La Federación Inglesa reaccionó y le suspendió seis meses, además de multarle con 20.000 libras. El exjugador dejó un reguero de acciones violentas a lo largo de su carrera.
Jones, además, tiene el récord de la expulsión más rápida en la historia del fútbol. Por entonces, jugaba en el Chelsea y tuvo que salir del campo a los tres segundos de haber comenzado un encuentro ante el Sheffield por una acción sobre Dane Whitehouse.
Insultos, protestas y declaraciones ofensivas
Las agresiones físicas no son la única causa de sanciones graves. Las protestas, los insultos y las declaraciones ofensivas también pueden provocar suspensiones cuando afectan a árbitros, rivales, aficionados, periodistas u organismos deportivos.
El árbitro puede castigar el lenguaje ofensivo durante el partido con una amonestación o una expulsión, según la gravedad. Después, el comité disciplinario puede imponer una sanción adicional.
Ole Selnaes: 11 meses por insultar a un árbitro asistente
Tras la derrota de Noruega por 1-0 ante Azerbaiyán el 8 de octubre, Ole Selnaes se encaró con uno de los asistentes y le insultó. “Cuando pasé ante él camino de los vestuarios le dije: ‘Vosotros los árbitros, habéis pitado chorradas, sois unos putos mierdas’”, reconoció el jugador.
El centrocampista noruego del Saint Etienne fue suspendido de su selección nacional durante 11 meses, según decretó el Comité de Disciplina de la FIFA.
Maradona: dos meses por sus declaraciones
Cuando era seleccionador de Argentina, Maradona se expresó en Montevideo tras la clasificación de la Albiceleste para el Mundial de Sudáfrica, después de ganar 0-1 a Uruguay. La frase iba dirigida a la prensa: “Que la chupen, que la sigan chupando”.
La Comisión Disciplinaria de la FIFA impuso a Maradona una sanción de dos meses, tiempo en el que no pudo ejercer ninguna actividad relacionada con el fútbol, además de una multa de 16.562 euros.
La simulación y otras conductas antideportivas
Fingir un contacto para engañar al árbitro se conoce como simulación en el fútbol y se castiga con amarilla, nunca con un tiro libre a favor. La simulación no convierte automáticamente la jugada en una falta contra el rival.
El caso de Roberto Rojas fue mucho más grave que una simulación ordinaria, porque el guardameta fingió haber sido alcanzado por una bengala, se autolesionó y provocó consecuencias deportivas para su selección. Por ese motivo recibió una sanción de por vida y Chile quedó excluido de dos procesos mundialistas.
Tampoco es falta tocar el balón con la mano de forma involuntaria, cuando el brazo está en una posición natural del cuerpo. Caso distinto es tocar el balón con la mano a propósito, acción que puede castigarse con tiro libre directo o penalti si se produce dentro del área propia.
Situaciones que no son faltas
Algunas situaciones se confunden con una falta, pero no lo son. El fuera de juego es una infracción aparte, no una falta de contacto, y se castiga con un tiro libre indirecto.
Su lógica nada tiene que ver con un golpe o un empujón. No, el fuera de juego es una infracción aparte que se sanciona con tiro libre indirecto, no una falta de contacto.
La diferencia es importante porque el fuera de juego no se incluye entre las faltas de tiro libre directo y no se transforma en penalti por el simple hecho de producirse dentro del área.
Las faltas en fútbol sala
El fútbol sala tiene una larga historia. Si bien este nació con intención de cubrir las necesidades de los niños que querían disfrutar del deporte y no tenían pista en la que jugar, poco a poco se ha abierto espacio en el mundo del deporte hasta convertirse en todo un referente.
En fútbol sala, las faltas se dividen en tres grupos bien diferenciados: faltas técnicas, faltas personales y faltas disciplinarias. Además, existen las faltas acumulativas, que suman las infracciones cometidas por un equipo.
Faltas técnicas de fútbol sala
En este tipo de faltas se presentan jugadas como empujar, obstruir, golpear, zancadillear, jugar de forma peligrosa, perder tiempo o parar con la mano el balón cuando no se trata del portero.
Entre estas, se podrían presentar ejemplos como saltar sobre el adversario, sujetar al rival para impedir su avance o incluso dar una patada al rival. Estas serán castigadas con un tiro libre, salvo que se aplique la “ley de la ventaja”.
Además de esto, si existe algún tipo de peligrosidad en la jugada, se jugará la tarjeta amarilla o azul. En caso de que la falta se haya cometido dentro del área, se castigará con penalti, tiro que será realizado como tiro libre a 6 metros, sin barrera y con el portero sobre la línea de portería.
Faltas personales en fútbol sala
En este caso, se tendrán en cuenta jugadas como que el portero o cualquier jugador tarde más de 5 segundos en realizar la jugada a balón parado o con el balón sin moverse del área cuando ya esté en juego.
También se sancionarán jugadas como tocar el balón el jugador que saca antes de que lo toque otro jugador, tocar el balón un jugador que no está bien equipado o que en caso de tiro sin barrera, penalti o doble penalti un jugador compañero del ejecutor toque el balón antes de que sea rechazado por el rival.
Estas faltas son sancionadas con posesión del balón por el equipo contrario. Este equipo tendrá que poner el balón en juego con un saque de banda del punto más cercano al lugar donde se produjo la falta.
Faltas disciplinarias en fútbol sala
Aquí se presentan todas las faltas que sean consideradas como faltas de disciplina por parte de jugadores técnicos, así como entrenadores. Se tiene en cuenta todo comportamiento con el que se infrinjan las normas presentes en el reglamento, ya sea protestando, discutiendo o realizando cualquier tipo de conducta que resulte incorrecta.
Las faltas disciplinarias serán castigadas con faltas acumulativas al equipo, así como una tarjeta de amonestación al técnico o entrenador y, en caso de que se repita, se decretará su descalificación del partido.
En caso de que un jugador sea declarado culpable de conducta violenta, juego brusco o realizar injurias, entonces podrá ser descalificado.
Faltas acumulativas en fútbol sala
Las faltas acumulativas son la suma de las faltas efectuadas por un equipo, ya sean técnicas, personales y disciplinarias. En el momento en el que un club alcanza la sexta falta acumulada, si la falta se realizó más allá de 12 metros, se lanzará un doble penalti.
En caso de que la falta haya sido realizada a una distancia menor, entonces será tiro libre sin barrera desde el lugar en el que se produjo.
Cómo se reanuda el juego después de una falta
La sanción de una falta depende de dónde y cómo se comete, y va desde un simple tiro libre hasta un penalti. Cada tiro libre respeta una distancia mínima y una forma de ejecución que varía según el tipo.
El tiro libre directo permite disparar a portería sin que otro jugador toque el balón. El tiro libre indirecto exige que un segundo jugador lo toque antes de que el gol pueda ser válido. El penalti, por su parte, se ejecuta frente al portero después de una falta directa cometida dentro del área propia.
Si el equipo perjudicado mantiene una buena posición, el árbitro puede aplicar la ventaja y dejar que el juego siga. La sanción no debe beneficiar al equipo del infractor, por lo que el árbitro puede permitir que continúe la jugada o incluso que concluya antes de aplicar las medidas disciplinarias oportunas.
Cómo identificar rápidamente la sanción
Leer las faltas en el fútbol resulta sencillo si sigues tres pasos en orden. Primero mira si hubo contacto o no, porque eso define si el tiro libre es directo o indirecto.
Segundo, fíjate en dónde ocurrió, ya que dentro del área se convierte en penalti. Y tercero, juzga la intención y la fuerza, que es lo que decide si llega una tarjeta.
Con esa secuencia, cualquier jugada polémica deja de ser confusa y se entiende en segundos. La falta determina la reanudación; la intención, el riesgo y la fuerza determinan la sanción disciplinaria.
Preguntas frecuentes sobre las faltas más graves
¿Cuáles son los tipos de faltas en el fútbol?
Hay dos tipos de faltas en el fútbol, las de tiro libre directo, que implican contacto o mano, y las de tiro libre indirecto, como el juego peligroso o las del portero.
¿Cuáles son las 12 faltas del fútbol?
Se suele llamar así a las faltas de tiro libre directo de la Regla 12, que reúnen acciones como patadas, zancadillas, empujones, cargas, sujeciones y tocar el balón con la mano.
¿Qué es una falta táctica?
Es una infracción cometida a propósito para detener un contraataque o ganar tiempo, y suele sancionarse con tarjeta amarilla además del tiro libre correspondiente.
¿Cuándo una falta es penalti?
Una falta es penalti cuando una acción de tiro libre directo se comete dentro del área del propio equipo que la hace.
¿El fuera de juego es una falta?
No, el fuera de juego es una infracción aparte que se sanciona con tiro libre indirecto, no una falta de contacto.
