Evandro Arteaga es uno de los jugadores más emblemáticos del básquetbol chileno y el primer basquetbolista en alcanzar los 1.000 triples en la Liga Nacional de Básquetbol (LNB). El escolta, nacido en Concepción, desarrolló gran parte de su carrera en la Universidad de Concepción, institución con la que conquistó campeonatos, estableció récords y construyó un vínculo que se extendió durante casi veinte temporadas.
Su trayectoria también incluyó pasos por Colo-Colo, ABA Ancud y el Colegio Los Leones de Quilpué, además de una extensa participación en el básquetbol nacional. Arteaga se retiró del profesionalismo a los 43 años, después de convertirse en una figura central de la época dorada del Campanil.

El récord de los 1.000 triples en el básquetbol chileno
Evandro Arteaga inscribió su nombre en la historia del básquetbol chileno. Este sábado, el escolta de Universidad de Concepción alcanzó un inédito hito y se convirtió en el primer jugador en llegar a los 1.000 triples en la Liga Nacional de Básquetbol (LNB).
El “Bombardero”, de 41 años, consiguió el histórico récord en el marco de la novena jornada del torneo local, donde el “Campanil” se impuso por 95-57 ante Liceo Pablo Neruda. Arteaga registró 14 puntos, además de 1 rebotes, 1 asistencia y 2 recuperaciones.
En diálogo con ADN Deportes, el oriundo de Concepción valoró lo hecho este sábado y comentó: “Lograr algunos récords es siempre importante. El fin de semana se cumplieron los 1.000 triples y es una marca que se va dando con el trabajo, el día a día, juego a juego”.
“Lo tomo bien, contento. Se logró esa marca, pero sin duda será una marca que se va a batir en un par de años más, debido a que estos son solo números de Liga Nacional. Desde el 2013 empecé a jugar Liga Nacional, pero faltan doce o trece años que juegue desde el año 1999 en Di mayor”, añadió.
Asimismo, remarcó que “si se suma todo el número crece mucho más, hay doce o trece años que no están contabilizados, pero contento de ser el primer jugador en esta época en ir marcando esos primeros récords, que sin duda en un par de años más se va a batir con el talento que hay hoy en día”.
El homenaje de la Universidad de Concepción
La Universidad de Concepción homenajeó al basquetbolista nacional Evandro Arteaga, quien logró una marca inédita en el país al convertirse en el primer jugador en lograr 1.000 triples en el básquetbol chileno.
En la previa del choque entre el cuadro del “Campanil” y Colegio Los Leones de Quilpué, triunfo para los locales por 88-84, la institución penquista entregó un reconocimiento al jugador en el parquet de la Casa del Deporte de Concepción.
“Muchas gracias por tan lindo e inesperado reconocimiento @basketudecoficial , ha sido un largo y lindo recorrido, sueños de niñez cumplidos, feliz de tener ya la convicción de haber aportado con un granito de arena a la historia de una Gran Institución como lo es la “Universidad de Concepción”, comentó el jugador en sus redes sociales.
Arteaga cuenta con una larga trayectoria en el básquetbol nacional, ya que además de defender la camiseta de U. de Concepción por largos años, también tuvo pasos por Colo-Colo, Colegio Los Leones y ABA Ancud.
Infancia y primeros pasos en el básquetbol
Nacido el 13 de octubre de 1982, le tocó vivir una época de efervescencia del básquetbol nacional con la recién creada Dimayor en 1979, torneo del que la Universidad de Concepción es miembro fundador.
Evandro contó que su papá lo motivó a él y a su hermano a jugar básquetbol desde temprana edad, nunca los obligó, pero dejó la inquietud.
“Tenía alrededor de seis años cuando vinimos por primera vez a la Casa del Deporte. Era un partido de Naval de Talcahuano con la Unión Deportiva Española de Temuco. El ambiente nos gustó mucho. Me acuerdo de que veníamos caminando y mi papá nos dice ‘¿cuánto creen que va a terminar el partido?’, dos a cero o tres a uno recuerdo haber dicho. Mi papá dijo 122 a 110”, contó el escolta, que desde esa tarde se empezó a interiorizar en el deporte que lo acompañaría toda su vida.
Luego, su papá realizó una escuela de básquetbol y Evandro empezó a jugar de manera más regular en su colegio. Su entrenador en el establecimiento educacional también era formador de jugadores en Petrox, por lo que detectó rápidamente sus condiciones y se lo llevó al equipo que ganó la Dimayor en 1988, 1990, 1991 y 1992.
Aunque hincha de la Universidad de Concepción, Arteaga se fue a formar basquetbolísticamente al equipo que, tal como ocurría en el fútbol, tenía mejores series menores en esa época: Huachipato.
Ya en Petrox, uno de sus entrenadores le dijo “entrena tus movimientos a la mayor velocidad que puedas, porque esa va a ser la realidad de juego”, lo que sumado al consejo de su padre, quien siempre le inculcó ser un trabajador del básquetbol, laburar a conciencia aunque nadie lo estuviera mirando, fueron palabras que se quedaron marcadas a fuego en Evandro y sobre las cuales construyó su ética de trabajo, que le permitió retirarse en excelente forma a los 43 años de edad.
Su vínculo con la Universidad de Concepción
Jugar en el equipo del que uno es hincha es una de las experiencias más gratificantes para alguien que se dedica al deporte. Evandro lo hizo por casi 20 temporadas divididas en dos etapas en la Universidad de Concepción.
Cuando llegó, lo hizo como la gran mayoría de jóvenes que sueñan con jugar al básquetbol de manera profesional: desempeñándose en el equipo universitario. En esos inicios del siglo XX; Cipriano Núñez estaba al mando del Campanil.
“En la preparación física, Cipriano nos mandaba a trotar por el cerro, dábamos la vuelta completa y salíamos por Ingeniería Forestal. Fue un trabajo arduo día a día y me fui ganando el espacio paulatinamente”, recordó.
Compatibilizar estudios y la práctica del básquetbol fue complejo.
“Nunca me iba a dedicar solo a jugar al básquetbol sin estudiar, mi madre me lo recalcaba siempre y tenía toda la razón. Fue un periodo bastante exigente, en el cual me fui demorando un poco más y también tuve que congelar en varios períodos, ya que empecé a ser seleccionado nacional y las giras eran muy largas”, precisó.

El primer título importante con el Campanil
En su primera etapa con el Campanil, que se extendió hasta el año 2015, Evandro Arteaga quedó ad portas del título principal en la Dimayor en tres oportunidades, hasta que en el año 2012, en la última edición del certamen, la pudo ganar y le dio su primer título grande a la UdeC desde 1998.
El año 2015, pese a su deseo, Arteaga dejó la Universidad de Concepción. Jugó en Colo-Colo, ABA Ancud y el CD Colegio Los Leones de Quilpué, todas instituciones de las cuales guarda un grato recuerdo.
El regreso durante la pandemia
Justamente en Quilpué, en el año 2020, lo encontró la pandemia. Contratos terminados, incertidumbre por todos lados. El tiempo no perdona y Evandro ya tenía 38 años.
Ese fue el momento en el que su gran amor deportivo, la UdeC, nuevamente apareció en su vida. Cipriano Núñez estaba de vuelta y él conocía perfectamente la dinámica de trabajo de Evandro, pero la decisión no era fácil.
“Cipriano confió en mí, aun teniendo 38 años. Fue dura la vuelta, porque fueron 11 meses sin básquetbol por la pandemia. Yo también me enfoqué totalmente en el tema de la construcción de mi casa. Traté de estar siempre activo físicamente, pero ya era de otra forma, no era lo mismo”, rememoró.
Al tercer mes tomó ritmo y de ahí no paró más.
“Quizás ya no eran 35 o 38 minutos, pero eran 20 o 25 de calidad”, contó Evandro Arteaga, quien desde ese momento fue protagonista de le época dorada del básquetbol UdeC, que incluye cuatro LNB, cuatro Supercopas y tres Copas Chile.
La época dorada de la Universidad de Concepción
Además, Evandro Arteaga destacó su presente en la UdeC, donde ha sido parte del tricampeonato en LNB y Súper Copa (2021, 2022 y 2023), además del bicampeonato en Copa Chile (2022 y 2023).
“Contento también porque el equipo mostró un alza en el juego y queremos ir cada vez mejorando más, a ver si es que esto se logra coronar con algo importante que podría ser histórico. Nosotros estamos luchando para poder obtener el tetracampeonato”, agregó.
Sin duda, el primer título de la LNB fue el más especial. Una vez más lejos de casa, en el Coliseo Antonio Azurmendy de Valdivia.
2-1 ganaba la serie -al mejor de 5 partidos- el Campanil y todo indicaba que se iba a ir a un partido definitivo. Una racha de 13-1 para el local en el último cuarto le dio ventaja de 62-56 en la parte final del partido.
La reacción debía ser inmediata y ahí estuvo Evandro con un triple clave que le permitió a la UdeC volver al partido. En el tiempo extra se consagró la Universidad de Concepción y Evandro Arteaga junto con Diego Silva fueron los máximos anotadores del equipo de básquetbol UdeC.
Ahí empezó ese largo camino de títulos -11 desde 2021 hasta el día de hoy- que posicionan al Campanil como el elenco más ganador en la historia del básquetbol chileno.
Una carrera ligada a la institución
La despedida de Evandro Arteaga Fuentes, uno de los jugadores más emblemáticos del deporte universitario chileno, marca el cierre de una etapa decisiva para el básquetbol UdeC.
Con una trayectoria que abarcó casi veinte años junto al Campanil, Arteaga no solo acumuló récords y campeonatos, sino que también construyó un vínculo único con la Institución y su comunidad.
En conversación con Medios UdeC, máximo anotador y triplero en la historia de la Liga Nacional de Básquetbol repasó los momentos que definieron su carrera y los valores que guiaron su camino hasta este anuncio.
¿Qué significa la Institución para Evandro Arteaga?
“Yo me siento muy arraigado a la institución… Comencé aquí en la escuela de básquetbol y veía los partidos. Esa era mi posición, ahí al lado de ese de ese pilar (señala al sector de galería en la que actualmente se ubican las cámaras de transmisión) con mi papá y mi hermano. Siempre viajábamos siguiendo al equipo.
Tengo algunos álbumes de cuando era chiquitito, con recortes de diarios y toda noticia que salía de la Universidad de Concepción la iba pegando en hojas de oficio. Tengo como tres álbumes así, por ahí los voy a encontrar seguramente en la casa de mis papás. Son una reliquia… es algo realmente lindo haber podido hacer esta carrera aquí, haberla terminado acá con un periodo también tan exitoso.
Agradezco a la vida, al básquetbol, a la tremenda institución que es la Universidad de Concepción, por permitir desarrollarme en muchos ámbitos. Estoy terminando un posgrado acá, un MBA. La Institución es algo súper importante en mi vida”, cerró el histórico Evandro Arteaga Fuentes.
El partido de despedida de Evandro Arteaga
Una noche íntima, de alegría y nostalgia se vivió en la Casa del Deporte en el marco del partido de despedida de Evandro Arteaga Fuentes, quien se retiró del básquetbol profesional con un emotivo encuentro amistoso.
Más de 600 personas asistieron al reducto deportivo para despedir al histórico jugador de Básquet UdeC.
La instancia contó con la presencia del Rector de la Universidad de Concepción, Dr. Carlos Saavedra Rubilar; el Vicerrector de Asuntos Económicos y Administrativos, Dr. Miguel Ángel Quiroga Suazo; la Vicerrectora de Relaciones Institucionales y Vinculación con el Medio, Dra. Ximena Gauché Marchetti; la Directora de la Dirección de Servicios Estudiantiles, Cecilia Pérez Díaz y el Jefe de la Unidad de Deportes, Víctor Méndez Vega.
El evento deportivo registró dos álgidos momentos. El primero ocurrió en el entretiempo, donde Ellen Figueroa Parra, esposa de Evandro, compartió un discurso en torno a la carrera deportiva del histórico jugador, además de la compatibilidad entre el deporte y su vida familiar.
Un último triple para el recuerdo
El partido finalizó a falta de tres minutos para que concluyera el último cuarto. Un significado en especial en relación con la especialidad de Arteaga: los triples.
Desde ese momento, todos los jugadores presentes abrazaron al histórico jugador, quien se despidió de la cancha a través de un pasillo.
Evandro Arteaga, visiblemente emocionado por la actividad en la Casa del Deporte, expresó que “fue una noche muy linda e íntima. En el gimnasio se sintió una energía muy bonita, cercana y de buena onda. La gente que asistió estaba muy contenta y me fueron a despedir de esta etapa. Fue algo bastante lindo”.
“La iniciativa fue linda. Nació de inmediato, por parte de las autoridades de la Universidad, cuando anuncié mi retiro después del partido contra Español de Osorno. Eduardo Marechal nos apoyó y siempre tuvo las ganas de hacer esto. El programa de actividades fue conversado y me preguntaron en cada momento. Salió todo muy bien y fue una despedida bonita y entretenida. La gente se divirtió, muchos se emocionaron”, complementó.
Para finalizar, el deportista destacó el cariño recibido en su partido de despedida: “Hubo vibras positivas, un ambiente lindo de apoyo y de agradecimiento, de felicidad. Mucha gente estaba emocionada. Eso lo destaco. Fue una noche que estará en mi corazón y en el de toda mi familia. Fue algo muy lindo e importante”, cerró Evandro Arteaga en su partido de despedida.
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