Ignacio González, actual arquero de Everton de Viña del Mar, corre con una ventaja que muy pocos futbolistas en el medio local pueden presumir: un orden financiero absoluto y una consolidada faceta como empresario.
Fundador de AS Inmobiliario, el experimentado guardameta se ha transformado, casi sin quererlo, en el asesor financiero de cabecera de más de 300 futbolistas del medio nacional. Pero no tan solo de jugadores, sino que de otros deportistas y gente común y corriente.
A través de convenios con el Sifup, Nacho González busca romper la “burbuja” del balompié criollo y educar a las nuevas generaciones para evitar las recurrentes crisis económicas post-retiro.
En conversación exclusiva con En Cancha, el portero detalla cómo construyó su patrimonio desde abajo, analiza la alarmante ignorancia financiera que rodea al ciudadano común y cómo se proyecta con su empresa después de colgar los botines.

De arquero profesional a fundador de AS Inmobiliario
El arquero de Everton sigue creciendo con su empresa AS Inmobiliario.
“Yo desde muy chico vi que el fútbol es una burbuja de la cual debes salir un poco de lo que es la realidad, muchas veces por lo que son los sueldos. Entonces, yo dije: ‘Bueno, antes del retiro, tengo una carrera corta, voy a estudiar y tengo que ser muy inteligente’. Ahí entró el mundo inmobiliario, que encaja conmigo por el tiempo, ya que no me demanda estar presencialmente como un restaurante, por ejemplo”.
Cuando estaba en Colo Colo, a los 20 años obtuve una beca universitaria porque el club tenía convenio con la (Universidad) Santo Tomás y estudié Ingeniería Comercial.
Siempre supe con esto y ahí viene el interés mío por querer hacer algo más aparte del fútbol, porque dije “el fútbol es una carrera corta que te puede durar, en el mejor de los casos, 18 o 20 años” y después es complejo reinsertarse en el mundo laboral, y obviamente poder tener un estado de vida que uno fue agarrando con el fútbol porque a lo mejor, muchos se acostumbran a vivir con ese estilo de vida, cosa que en el tiempo no es sostenible.
El proyecto nació a partir de una necesidad personal. “Cada club donde yo jugué no tenía un área para encontrarte un departamento o una vivienda. A mí lo que me costó cuando me fui a jugar a Puerto Montt o cuando vine a Everton en el 2013 y siendo chileno... Encontrar un departamento en temporada alta es complicado en Viña o en Puerto Montt, porque tienes que encontrar algo que sea por una temporada de 11 meses y que esté amoblado. Entonces dije: ‘Bueno, si para mí es complicado, ¿cómo lo hará un extranjero?’”.
Las primeras inversiones con un sueldo de 900 mil pesos
González comenzó a invertir cuando todavía estaba lejos de los salarios que suelen asociarse al fútbol profesional.
“Yo empecé a comprar, a entender que había un modelo de negocio con esto de comprar, vender y jugar con la deuda. Me empecé a codear con gente y me di cuenta de que casi todos los equipos donde jugué los auspiciaban inmobiliarias; conocí a los dueños de las compañías y empecé a entender el rubro”.
El golero formado en Colo Colo reveló que sus primeros pasos como inversionista los dio cuando todavía estaba lejos de recibir los altos salarios que suelen asociarse al fútbol profesional. “Con un sueldo de $900 mil empecé a comprar y a hacer mis primeras inversiones. También tenía un par de ahorros porque yo era el que hacía los minutos Sub 20 en el equipo tetracampeón de Colo Colo. Tenía ahorros y las 900 lucas, así comencé. Eso me empezó a dejar más que el fútbol”, aseguró.
“Después empecé a comprar, y sin darme cuenta ya tenía un negocio inmobiliario de compra de propiedades y manejo de deuda. Yo mismo se los arrendaba a los deportistas, a los mismos futbolistas que tenían la misma ‘pana’ que tuve yo inicialmente”.
“Ahí muchos futbolistas me empezaron a pedir ayuda, a pedir que les explicara cómo lo había hecho, porque yo empecé a comprar con un sueldo de 900 mil pesos. Que sigue siendo buena plata, pero la gente tiene en la cabeza que los futbolistas ganan sueldos estratosféricos y yo no empecé ganando eso”.
“Fui siempre alguien ordenado y compraba cosas que me generaban plata; esa era la lógica”.
González también relató el proceso de preparación que acompañó sus primeras inversiones: “Yo empecé a comprar, a hacer cursos de corretaje de propiedades, de tasación para saber administrar mis activos y me di cuenta que cometí errores que son de principiante en el mundo inversionista, porque en el fondo no toda la gente lo hace cuando está partiendo”.
El arquero explica que el mercado ofrece alternativas distintas a las que muchas personas imaginan. “El mercado te ofrece mucha alternativa de muchas veces comprar no poniendo pie o poco pie y un millón de cosas que uno piensa que necesita tener mucha plata para hacerlo”.
Sin embargo, su condición de futbolista también dificultó el acceso a determinadas oportunidades. “Jugar fútbol -no tenía un sueldo alto en un principio- me jugaba en contra por mi tipo de contrato que era a plazo fijo”.
“Se me cerraron muchas puertas en un principio por ser deportista. Los contratos son cortos y aparte que está la mala fama de que somos desordenados financieramente. Me sirvió mucho estudiar Ingeniería Comercial”, comentó.
El error de comprar una vivienda solo para vivir
La experiencia también incluyó decisiones que González hoy evalúa de manera diferente.
“Si bien yo empecé desde muy chico, uno de los errores que cometí fue colocar mucho pie y comprarme mi primera casa pensando en vivir ahí. Después me di cuenta, cuando entendí el negocio, que la tuve que arrendar y luego la tuve que vender”.
“Uno nunca se hace esa pregunta cuando se compra su primera vivienda: que la vas a tener que arrendar o vender. Después aprendí a mirarlo como un número. Con el conocimiento que tengo ahora, no hubiese hecho lo que hice inicialmente”.
Con el tiempo, su estrategia se concentró en adquirir propiedades capaces de generar patrimonio y flujo. “Me fui comprando uno, dos, tres departamentos, y así empecé. Entendí cómo iba acumulando patrimonio y flujo, y que podía hacer un millón de cosas”.
González utiliza sus propias inversiones para explicar a sus clientes el efecto de las decisiones tomadas a largo plazo. “El mismo argumento que le doy a los clientes se lo muestro con un departamento mío: ‘Mira, compré esto a tal valor, ahora vale esto y en el transcurso del tiempo me ha dejado este flujo’. Les muestro el Excel con los números y les digo: ‘Compadre, fíjate cómo impactó esta decisión desde el año 2010 a ahora’”.
“Cuando lo ven dicen: ‘Chuta, Nacho, impresionante lo que hiciste’. Y les respondo: ‘Claro, ahora imagínate que esa decisión en su momento me dio miedo, pero hoy en día esas inversiones pueden pagarme el auto del que estamos hablando’”.
Por qué prefirió invertir antes que comprar autos de lujo
El futbolista reconoce que los automóviles siempre han sido parte de sus intereses, pero decidió postergar ese tipo de gastos para priorizar sus inversiones.
“En su momento yo vendía el auto e invertía todo. Ahora que las cosas te resultan, quizás otros ven lo que uno pudo hacer y dicen ‘yo quiero hacer lo mismo’. Yo dejé un millón de cosas de lado por no enfocarme en el auto”.
“Es más, tenía contratos a plazo y no tenía un sueldo alto; ahí fue cuando me empecé a dar cuenta de lo que podía hacer”.
“A mí me encantan los autos. Yo vengo de una familia que se dedica al tema automotriz, tanto mi papá como mi hermano. Pero también entiendo que son solo autos”.
La decisión significó tomar distancia de ciertos patrones habituales dentro del camarín. “El codearme con gente que a mí me inspiró mucho me ayudó a aprender de los que sí habían hecho bien las cosas”.
“¿Cómo me sentía dando ese paso atrás mientras mis compañeros llegaban en autos de lujo deportivos? En el fútbol se te acercan un millón de personas que te quieren cagar; después dejas de jugar y desaparecen. Yo he vivido eso como futbolista y como inversionista”.
Su experiencia lo llevó a insistir en que no es necesario comenzar con grandes ingresos. “Mira, acá pueden hacer esto, esto y esto. Se pueden estructurar de tal forma. No es necesario ganar tanto, sino empezar”.

Una empresa nacida de las preguntas de otros futbolistas
La expansión de AS Inmobiliario se produjo principalmente mediante la confianza generada dentro del fútbol.
“Yo creo que el boca a boca. Sobre todo en el fútbol, eso es lo que te da el respaldo. El feedback que me entregaban los jugadores era que llegaban a mí por un tema de confianza”.
“Sabían que soy del mismo círculo, que tengo convenios con un sindicato muy serio que es el Sifup, que tengo convenios con grandes empresas y que, aparte, yo mismo lo había hecho”.
“Eso les daba confianza, y muchos han llegado a mí también porque otras empresas los estafaban”.
González explica que la demanda por orientación fue creciendo mientras continuaba su carrera deportiva. “Eran tantos los que me preguntaban sobre cómo lo había hecho, porque tenía la experiencia de haberlo hecho en terreno y tenía el conocimiento, los contactos para sacar los créditos, pero no tenía el tiempo porque seguía siendo deportista”.
“Ahí dije: bueno, voy a hacer algo muy relacionado con lo que me pasó porque si yo hubiese empezado con este conocimiento a los 20 años, hubiese hecho una cosa totalmente distinta en un principio”.
El modelo de la empresa busca conectar las necesidades de los clientes con distintos actores del mercado. “En el fondo, busco con la empresa asesorar a las personas, tenemos convenios con inmobiliarias, con entidades que sacan créditos y ahí es donde hacemos ‘match’. Llega la persona, le sacamos el crédito hipotecario y tenemos hartas inmobiliarias y empresas que venden terreno”.
Una de las áreas de la compañía corresponde al corretaje de propiedades, aunque la asesoría integral representa el núcleo de la actividad. “Una de las áreas de mi empresa es de corretaje. Pero el gran grueso es una asesoría que guía en todo el proceso de la inversión inmobiliaria”.
El proyecto se ha consolidado gradualmente. “Se ha expandido, hemos contratado gente y todo. Al principio me costó mucho porque el fútbol es una burbuja complicada, pero hoy el futbolista ya se prepara mejor, estudia más. Con el SIFUP hablamos mucho de educación financiera y de mi historia”, sostuvo.
Educación financiera para futbolistas y trabajadores
El objetivo de González no se limita a vender propiedades ni a orientar a deportistas profesionales.
“Por eso a mí me gustaría mucho apuntar y ayudar a los jugadores en temas de educación financiera: que sepan cómo manejarse con tarjetas de crédito, con líneas de crédito, cómo funcionan los bancos, el impacto de pedir un crédito, las tasas de interés, qué es una boleta de honorarios, una factura, por qué hacerse una empresa o a quién llegar cuando lo quieran hacer”.
“Todas esas cosas en el fútbol no te las dicen”.
La preocupación central está relacionada con la duración limitada de la carrera y con la dificultad de administrar ingresos elevados durante pocos años.
“Imagínate qué pasa con el futbolista que de repente, de la noche a la mañana, se ve con plata. Por eso yo tampoco podría juzgar a una persona”.
“Pero con la empresa quiero evitar que sigan habiendo esos casos de que les llegue plata de la noche a la mañana y después queden sin nada, porque da lata todo el desgaste que tiene un jugador de fútbol y todo lo que le queda por recorrer después, porque nadie-en el mejor de los casos-juega más allá de los 40 años. ¿Y después qué pasa?”
El arquero también enfatiza que el problema existe fuera del deporte. “Sí, mucha. De hecho, mucha gente que llega a nosotros no tiene idea de lo que puede hacer con los recursos que tiene”.
“De repente los mandamos a evaluar y se dan cuenta de que pueden hacer un millón de cosas. Pero más que eso, es enseñarles cómo funciona el tema: que cada inversión conlleva un riesgo, cómo puede manejar ese riesgo y cómo impacta”.
“Hay que ser muy responsable con lo que es el endeudamiento. Acá lo que nosotros generamos con la empresa es relación con los clientes a largo plazo”.
Alternativas para comenzar con bajo presupuesto
González cuestiona la idea de que la inversión inmobiliaria esté reservada únicamente para quienes cuentan con grandes capitales.
“Hay muchas cosas que la gente no sabe y piensa que hay que ganar mucho dinero y tener mucho tiempo para meterse en el rubro y no es tan así”.
“Es difícil, pero ofrecen muchas alternativas en la cual uno puede empezar con bajo presupuesto”.
Entre esas alternativas menciona la posibilidad de participar junto con otras personas en la compra de una propiedad. “Hay muchas empresas que compran fracciones de una propiedad, se juntan 20 personas y compran una propiedad”.
La orientación, en cualquier caso, debe considerar la capacidad financiera y los objetivos de cada persona. “Poder llegar a la gran mayoría de personas para que no les pase lo que me pasó a mí”.
“¿A quiénes quiero llegar con esto? No solo a los jugadores, sino a todo tipo de gente; poder enseñarles a que tomen buenas decisiones”.
“Quizás los deportistas se vean más reflejados porque la misma carrera te obliga a madurar antes, pese a que ganan plata jóvenes y un millón de cosas. Pero a todo tipo de gente, con mi testimonio y a lo mejor por ser un personaje más público, el fútbol me da la posibilidad de llegar a más personas con mi historia e invitarlos a hacer un millón de cosas”.
La importancia de estudiar y aprender de personas experimentadas
La formación universitaria le entregó una base, pero González considera que el aprendizaje práctico y el asesoramiento fueron determinantes.
“Sí, claro que sí, te da una base. Pero yo creo que lo que más aprendí fue a llegar a gente que había hecho el tema en ciertos nichos específicos”.
“En ese momento no había clases telemáticas, eran presenciales, y yo terminaba muerto después de tener que ir a estudiar; era terrible”.
“He hecho muchos cursos en la parte inmobiliaria, pero más que los cursos, lo que más me dio fue asesorarme por gente que ya había hecho o que estaba en el lugar donde yo quería estar”.
“Esa fue la clave: prestarle oreja a los tipos ordenados, a los tipos que yo admiraba por la estructura que tenían”.
La capacitación continúa siendo parte de su rutina. “Completamente. Yo me estoy capacitando constantemente; casi todos los años saco un curso de algo”.
“Para mí siempre es bueno capacitarme, pero este negocio conlleva mucho también los contactos que tienes”.
El vínculo con el Sifup y la prevención de problemas económicos
A través de convenios con el Sifup, el arquero pretende que la educación financiera llegue a más jugadores y que estos comiencen a prepararse antes del retiro.
“Me llena mucho poder ayudar a la gente. Es muy común que los deportistas terminen sus carreras sin nada, muchos terminan quebrados. Son pocos años de carrera y es todo incierto”.
La alianza también permite transmitir una experiencia personal a quienes todavía están comenzando. “Con el SIFUP hablamos mucho de educación financiera y de mi historia”.
Para González, la confianza resulta especialmente importante en un entorno donde los deportistas pueden recibir propuestas poco convenientes o relacionarse con personas que buscan aprovecharse de su situación.
“Tenía todos los contactos, pero me di cuenta de que a la gente le llamaba la atención mi caso y me pedían ayuda: ‘Oye Nacho, ¿cómo lo hiciste? ¿A quién llegaste? Por favor, enséñame. Puta, yo no cacho nada, pero confío en ti porque sé que no me vas a cagar’”.
“Era tanta gente preguntando que me acordé de que estudié algo parecido, que fue Ingeniería Comercial. Siempre me gustaron los números, así que dije: ‘Tengo todo armado como para poder hacerlo’”.
“Además, ya tenía un negocio inmobiliario estructurado por mis propias inversiones. Tenía todo de la mano”.
La vida fuera de la burbuja del fútbol
El trabajo empresarial también le permitió conocer otras realidades económicas y observar con mayor perspectiva el mundo que existe fuera del fútbol profesional.
“Creo que me ha servido mucho tener la empresa en ese sentido porque escapo de la burbuja del fútbol. Me relaciono con otras personas, veo cuáles son los sueldos actuales promedio que hay en Chile y eso te hace salir de la burbuja y valorar mucho más lo que es el fútbol”.
“Soy muy consciente y veo gente que estudió cuántos años, trabajó cuánto tiempo, y mira lo que gana. Podrían ganar mucho más, pero el sistema está estructurado así; ahí es donde me doy cuenta de todo eso”.
Actualmente vive en Olmué y participa en actividades destinadas a compartir su experiencia con jóvenes y empresarios de la zona.
“He hablado con el alcalde porque me lleva a dar muchas charlas para que cuente mi historia, para que pueda servirle a los cabros más chicos y a los empresarios de la zona”.
“Poder hacer esas cosas me gusta y me inspira mucho porque puedo ayudar a otra gente”.
Su relación actual con el fútbol
Aunque su proyecto empresarial ocupa un lugar cada vez más importante, González no reniega de su carrera deportiva.
“No, el fútbol como tal no. El fútbol me encanta y es lo que me sostiene al día de hoy. Hasta el día de hoy juego por pasión, y fue lo mismo por lo cual empecé a los 17 años”.
“El fútbol para mí nunca ha sido un problema, me lo ha permitido todo”.
Sin embargo, no contempla continuar ligado a la actividad después de retirarse como jugador. “No, al fútbol no. No me gusta mucho cómo se maneja hoy en día el fútbol; hay cosas que no entiendo”.
“Yo como jugador lo que más quiero es poder ayudar a los futbolistas, que tengan una buena educación, que puedan llegar a mí y sientan que alguien los quiere ayudar y que pueden confiar”.
Tampoco ve con entusiasmo la posibilidad de convertirse en director técnico. “Pero seguir en el fútbol después como técnico, por ejemplo, entendiendo los tiempos, es complicado porque te pierdes muchos momentos. Como DT es peor, vas a tener menos momentos”.
“En algún momento tienes que disfrutar la vida y recuperar tiempo con tus hijos”.
Fuera de la cancha, intenta mantener cierta distancia con la actividad. “Sí, veo fútbol, pero tampoco tanto; intento desconectarme”.
El futuro de Ignacio González en Everton
Mientras sigue vigente en el fútbol chileno, el actual portero de Everton, Ignacio González, destaca fuera de las canchas gracias a su empresa inmobiliaria, un proyecto que inició hace cinco años y que incluso lo llevó a formar una alianza con el SIFUP para promover la educación financiera entre los jugadores.
El mercado de fichajes comienza a tomar ritmo y uno de los nombres que podría cambiar de club en las próximas semanas es Ignacio González, arquero de Everton, quien ha perdido protagonismo durante la última temporada en el cuadro viñamarino, situación que abriría la puerta a una posible salida en este periodo de transferencias.
González no descartó esta posibilidad y, en conversación con AS, reconoció que otros clubes lo han contactado de cara a definir su futuro, sin embargo, su intención es sumar en Viña.
“Hay algunos equipos que se han puesto en contacto conmigo ahora porque no entienden la situación mía en este momento. Pero el compromiso y el ser un aporte siempre estará acá en Everton”.
El presente de González en Everton y la posibilidad de salir en este mercado
En la entrevista, el portero señala que es una situación inusual la que vive con los Ruleteros.
“Lo he hecho bien las veces que me ha tocado participar. Uno siempre quiere jugar, aportar al equipo. Por ese lado he dado lo mejor y he hecho buenas presentaciones. Los números así lo reflejan”.
Asimismo, sobre la posibilidad salir en caso de que la situación no cambie, González comentó: “Siempre quiero estar y darme un orgullo poder vestir esta camiseta, pero obviamente que yo siempre voy a buscar jugar. Más con el rendimiento que he mostrado, no solamente ahora, sino en los últimos años”.
El portero ha sido relegado al banquillo esta temporada.
“Así que mi objetivo siempre va a estar en la cabeza, va a ser jugar o poder tener esa posibilidad de poder pelear o poder ser el número uno. Así que yo siempre voy a buscar eso”.
Un patrimonio pensado para el día después
El desarrollo de AS Inmobiliario le permitió afrontar con más tranquilidad las incertidumbres propias de una carrera deportiva.
“Yo me pude haber retirado a los 30 años”.
La planificación comenzó mucho antes de que el retiro se convirtiera en una posibilidad inmediata. González entendió que la carrera de un arquero profesional también tiene límites y que el nivel de ingresos alcanzado durante la etapa activa no necesariamente puede mantenerse para siempre.
Su estrategia se apoyó en estudiar, adquirir propiedades, comprender el crédito, administrar la deuda y aprender de personas con experiencia. También se basó en renunciar a determinados gastos para construir activos que generaran patrimonio y flujo.
La historia de Ignacio González combina su trayectoria como arquero de Everton con una preocupación permanente por la educación financiera. Desde sus primeras inversiones con un sueldo de $900 mil hasta la consolidación de una empresa que asesora a futbolistas, deportistas y trabajadores, su propósito es que más personas puedan tomar decisiones informadas antes de enfrentar el retiro o comprometer su futuro económico.