El 8° Juzgado de Garantía declaró culpable al diputado independiente Gaspar Rivas por el delito de injurias graves con publicidad, luego de que tratara al empresario Andrónico Luksic de “hijo de puta” durante una sesión de la Cámara de Diputados.
Los dichos fueron reiterados posteriormente por Rivas en medios de circulación nacional, entre ellos Bio Bio y The Clinic, circunstancia que, según los abogados querellantes, demostraría que el parlamentario actuó con dolo y agravaría la falta.
El origen de la querella contra Gaspar Rivas
“El máximo delincuente que tenemos en los últimos días es el señor Andrónico Luksic”, dijo Rivas desde el hemiciclo, y fue más allá, agregando que esperaba “verlo preso (…) porque es un delincuente”, e incluso lo tildó de “hijo de puta”.
Rivas profirió los insultos durante la discusión de la Agenda Corta Antidelincuencia, en un contexto marcado por la emergencia que provocó el temporal del fin de semana anterior en Santiago. El parlamentario responsabilizó directamente al empresario por los problemas con el suministro de agua y las inundaciones.
El empresario Andrónico Luksic envió una carta al presidente de la Cámara, en respuesta a los insultos que emitió en su contra el diputado independiente Gaspar Rivas.
A pesar de la carta enviada por el empresario Andrónico Luksic al presidente de la Cámara de Diputados, Osvaldo Andrade, lamentando los insultos y ofensas por parte del diputado independiente Gaspar Rivas, quien incluso lo llamó “hijo de puta” en un video que ya volvió viral en redes sociales.

La reacción de Andrónico Luksic
El empresario comienza su carta señalando que cree “en la democracia, en sus instituciones, y valoro la labor que desarrolla el Congreso Nacional. Siempre he sido partidario de que los ciudadanos entendamos y apreciemos la legitimas diferencias que pueden existir entre nosotros, en un clima de tolerancia y amistad cívica”.
“Desgraciadamente, el actuar del diputado señor Gaspar Rivas constituyente un grave, flagrante, y contumaz incumplimiento de los deberes establecidos (…) del reglamento de la Cámara de diputados de Chile, todos los relacionados con la ética parlamentaria”, agrega el texto, como consigna El Mostrador.
Luksic solicita a la Comisión de Ética que considere que lo ocurrido “da cuenta una conducta que me ofende a mi y a mi familia, fomenta el odio en la sociedad, daña la sana convivencia que el país se merece, y estimo afecta la imagen de la institución (de la Cámara)”.
Por sus palabras, el diputado independiente y ex RN fue traspasado a la Comisión de Ética de la Cámara Baja. El presidente de la sala, Osvaldo Andrade, ordenó además que la palabra final fuera retirada del acta.
La postura de Rivas: no pidió disculpas ni retiró sus dichos
En una audiencia de conciliación realizada en octubre en el Octavo Juzgado de Garantía, ambas partes no llegaron a acuerdo, ya que el desaforado parlamentario reconoció sus dichos, pero no aceptó la comisión del delito.
Asimismo, Rivas indicó que “espero que la justicia chilena tenga la capacidad de entender que aquí no solamente está en juego un tema estrictamente judicial, sino que también está la fe pública”.
“Yo no voy a pedir disculpas, no voy a retractarme ni voy a retirar mis dichos. No me arrepiento de la oportunidad ni de la forma”.
“La opinión pública tiene una jurisdicción todavía mayor (…) me presento a este juicio con el juicio moralmente ganado”.
Consultado por la carta enviada por Luksic, el parlamentario aseguró que “no he leído íntegramente la carta, pero lo vi, y sostengo mis dichos, los reitero, no los muevo un minuto. Creo que en decir la verdad, no hay insulto alguno”.
Sobre la posibilidad de ser pasado al Tribunal de Ética de la Cámara, Rivas desafió al líder del clan más millonario chileno diciendo que no se retractaría.
“Que se querelle cuando quiera. Y si lo hace le facilito las cosas: renuncio para que tenga más rapidez la tramitación de la querella”, dijo, agregando que “no voy a pedirle perdón nunca y no voy a retirar mis dichos, ya que me enseñaron desde chiquitito que no hay insulto en decir la verdad”.
El juicio oral y la acusación de injurias graves con publicidad
Este lunes comenzó en el Centro de Justicia el juicio oral contra el desaforado diputado Gaspar Rivas, tras la querella del empresario Andrónico Luksic.
Rivas fue acusado de injurias graves con publicidad tras tildar de “hijo de puta” a Luksic en plena sesión de la Cámara Baja durante la discusión de la Agenda Corta Antidelincuencia, donde también se refirió al empresario como “el máximo delincuente que tenemos en los últimos días”.
El diputado desaforado, Gaspar Rivas, fue declarado culpable del delito de injurias con publicidad en contra del empresario Andrónico Luksic, luego que el parlamentario tratara al dueño del Banco de Chile, a través de diversos medios de comunicación, de “hijo de puta”.
Fue el juez del Octavo Juzgado de Garantía de Santiago, Daniel Aravena, quien leyó el veredicto luego de escuchar los alegatos de clausura de ambas partes en el contexto del juicio oral que se llevó por esta causa.
Los argumentos de la parte querellante
De acuerdo con lo expresado por la parte querellante, Gaspar Rivas actuó con dolo a la hora de proferir los insultos en contra de la persona del empresario, lo cual agravaría la falta cometida.
Esto porque, según las propias palabras del diputado desaforado, “buscó el insulto adecuado para una persona como Luksic”.
El abogado representante de Luksic, Hugo Rivera, señaló que se acreditó que existió el ánimo de injuriar por parte de Gaspar Rivas.
“En cuanto a eso que no había intención de injuriar produce un poco de risa o irritación. Él dice que buscó las palabras apropiadas respecto del personaje”, señaló Rivera.
Hugo Rivera, abogado de Andrónico, declaró a la salida del tribunal: “¿por qué Rivas le dice ‘hijo de puta’ y no ‘hombre de mala fama’?”.
Durante la audiencia, la defensa de Luksic manifestó que el desaforado diputado “traspasó todos los límites de una sociedad civilizada y traspasó todos los límites de la sociedad política. Queda en evidencia que lo único que busca es la intención clara de querer dañar el honor de nuestro cliente”.
La defensa y el peritaje lingüístico
La defensa de Gaspar Rivas esgrimió durante los alegatos que no existió insulto hacia la persona de Andrónico Luksic, sustentando su argumento en lo expresado por un perito lingüístico.
El perito señaló en la audiencia que “hijo de puta” no hacía referencia a una persona mala y tampoco era un tipo de injuria ni se pasaba a llevar el honor ni la dignidad de la persona.
Por su parte, los abogados de Rivas especificaron que sus declaraciones “fueron producto de un ánimo exacerbado”, destacando que los dichos que entregó posteriormente en dos medios de comunicación cuestionando al empresario fueron el mismo día que las críticas en la Cámara.
“Injuriar e insultar son palabras con significados distintos”, manifestaron los juristas.
Rivas afirmó que respeta el fallo, aunque no se retracta de lo expresado en contra del empresario.
“Un Tribunal puede decir que cometí el delito de injuria, si eso quiere decir que debo sentirme mal por esa sentencia eso es algo distinto. La resolución me condena a una pena privativa de libertad, no a retractarme”, reiteró.
La declaración de Luksic ante el tribunal
Durante la jornada, el empresario declaró como testigo y aseguró que el legislador “nunca” le ha pedido disculpas por sus dichos.
“Estoy tremendamente herido, sorprendido. Encuentro penoso que estemos cayendo en este tipo de cosas con un diputado de la República”.
“He sido insultado en mi honra personal por una persona que no había conocido nunca en mi vida, no conocía su existencia hasta que me informé de todos los distintos insultos que fui objeto por parte del diputado Rivas”, dijo Luksic, indicando además que “nunca he hablado con el señor Rivas”.
El vicepresidente del Banco de Chile calificó el episodio como “terriblemente doloroso en lo personal y en lo familiar”.
“Hace muchos años que nadie con esa vehemencia, repetidas veces, ratificado públicamente, me había llamado un hijo de puta, y por eso que estoy acá”.
En otra declaración, Luksic afirmó: “Ha sido afectada mi honra, ha sido afectada mi familia, he sido afectado yo en lo personal. Creo que hacía muchos años que nadie, con esa vehemencia, repetidas veces, ratificado públicamente, me había llamado un hijo de puta. Por eso es que estoy acá”.

La salida del Centro de Justicia
Al término de su declaración, la defensa del empresario solicitó al magistrado que Luksic abandonara el Centro de Justicia por una salida alternativa para evitar el grupo de manifestantes contra el proyecto “Alto Maipo” que se encontraba en la puerta principal, sin embargo el juez se negó.
“Espero justicia. Lo que el tribunal determine hay que aceptarlo”, dijo el empresario en una caótica salida que terminó con un detenido.
La sentencia solicitada por los representantes de Luksic
Los representantes del empresario esperan para Rivas una pena de tres años de cárcel, el pago de una multa de 150 UTM y la obligación de publicar el fallo en los medios donde Rivas injurió a Luksic.
Los representantes de Luksic esperan una pena privativa de libertad por tres años, más el pago de una multa de 150 UTM y publicar el fallo del tribunal en los medios de comunicación donde el empresario emitió los dichos que significaron la querella en su contra.
Por parte de la defensa de Rivas, solicitaron 41 días de reclusión nocturna para evitar los tres años.
Las fechas del proceso judicial
| Etapa | Fecha o plazo |
|---|---|
| Alegatos de clausura | 23 de diciembre a las 9:00 horas |
| Lectura de sentencia | Miércoles 28 de diciembre a las 9:50 horas |
Los alegatos de clausura se fijaron para el próximo 23 de diciembre a las 9:00 horas.
La audiencia de lectura de sentencia quedó fijada para el próximo miércoles 28 de diciembre a las 9:50 horas.
Si bien el diputado no declaró, sí dio a conocer su postura, indicando que no se iba a disculpar por sus dichos.
“Tengo mi conciencia tranquila. Más allá del resultado jurídico de este juicio”.