Flash de la Liga de la Justicia 3000 es una versión futurista de Flash que forma parte de una nueva encarnación de la Liga de la Justicia situada en el siglo XXXI. En esta serie, el personaje no es el Barry Allen original, sino un clon creado por el Proyecto CADMUS a partir de las muestras genéticas de los grandes superhéroes del Universo DC.
La agrupación está formada por versiones futuristas de Superman, Batman, Wonder Woman, Green Lantern y Flash, que deben enfrentarse a amenazas cósmicas mientras intentan comprender quiénes son realmente. Privados de sus recuerdos y con poderes imperfectos, los héroes conservan elementos de sus modelos originales, pero presentan personalidades diferentes y conflictos propios.

Qué es Flash de la Liga de la Justicia 3000
En diciembre de 2013, DC Comics publicó una nueva serie titulada La Liga de la Justicia 3000, está publicación narraba historias de la encarnación en el Siglo XXXI de la Liga de la Justicia. Esta agrupación tiene sus aventuras en el futuro del Universo DC y formaban parte de las series de New 52, la serie cuenta con versiones futuristas de Superman, Batman, Wonder Woman, Green Lantern y Flash.
La serie presenta una Liga de la Justicia alejada de la continuidad contemporánea y situada mil años después de la época de los héroes clásicos. Al no tener repercusión en el momento actual de la continuidad, los guionistas pueden modificar las identidades, los poderes y las relaciones entre los personajes.
Estamos en el año 3000. Todo está bajo el férreo yugo de Los Cinco, unos seres omnipotentes que persiguen controlar todos los confines del universo. En medio de esta tiranía, Cadmus, los laboratorios de bioingeniería genética del siglo XX, han traído de vuelta a los cinco más grandes héroes de ese siglo con el fin de enfrentarse a estos enemigos de proporciones cósmicas.
El origen de Flash 3000
Son ellos, Batman, Superman, Wonder Woman, Flash y Green Lantern, los que deberán volver a salvar a la galaxia si antes no terminan por matarse entre ellos. Privados de sus recuerdos, viven de forma pasajera lo que un día fueron, sin ser capaces de darse cuenta que ellos son la leyenda que un día lo cambio todo.
Esta formación ha sido parte de la creación del Proyecto CADMUS, un proyecto secreto del gobierno americano que, a lo largo de siglos guardó muestras genéticas de los superhéroes más reconocidos del Universo DC.
Por tanto recurren a “clones” de los héroes, con poderes mermados y personalidades alejadas de las que todos conocemos, para volver a contarnos historias donde el humor y los diálogos son el principal motor de la serie.
El Flash de esta época no debe entenderse como una simple traslación de Barry Allen al futuro. Es una recreación genética y narrativa del héroe, con una identidad condicionada por la pérdida de memoria, la inestabilidad de sus poderes y la distancia histórica que lo separa del personaje original.
Personalidad y poderes del Flash del siglo XXXI
Un Superman que reniega de Clark Kent, un Batman que no recuerda el traumático acontecimiento que lo motivara de por vida, una Wonder Woman más guerrera que nunca, un Flash titubeante por no disponer de todos su poderes y un Hal Jordan que sigue demostrando que la voluntad e imaginación son capaces de sobrevivir al tiempo mismo.
El Flash 3000 destaca por su inseguridad. La falta de control sobre sus capacidades lo convierte en uno de los miembros más vulnerables de la nueva Liga, pese a pertenecer a una tradición heroica asociada a la velocidad y la reacción instantánea.
Todo un caldo de personalidades que permiten que los guionistas jueguen con libertad absoluta, para lo bueno y lo malo, al no tener que rendir cuentas editoriales a nadie ya que lo que suceda en la serie no tiene repercusión en el momento actual de la continuidad.
La incertidumbre del personaje forma parte de la dinámica general del grupo: los héroes poseen nombres, poderes y rasgos reconocibles, pero no disponen de la seguridad ni de la experiencia de sus equivalentes históricos.
La Liga de la Justicia 3000 frente a la Liga clásica
En su origen Johns nos relata la primera reunión de los 7 más grandes héroes del Universo para pelear contra una amenaza común: el malvado tirano cósmico de Apokolips, Darkseid. La nueva formación constará de Batman, Wonder Woman, Superman, Green Lantern (Hal Jordan), Aquaman, Flash (Barry Allen), y Cyborg.
La Liga de la Justicia 3000 parte de una idea diferente: no reúne a los héroes originales en su momento de mayor poder, sino a versiones reconstruidas en un futuro remoto. Esta diferencia permite conservar los símbolos tradicionales y, al mismo tiempo, alterar profundamente la personalidad y la función de cada integrante.
En La Liga de la Justicia 3000 van a jugar con los grandes, los pesos pesados, pero para estos dos escritores eso no plantea ningún reto y los limita mucho en tanto que tras 1000 años no disponen de los personajes originales.
La serie utiliza, por tanto, el legado de la Liga como punto de partida. El interés no procede únicamente de descubrir qué ha sucedido con el Universo DC mil años después, sino también de observar cómo los nuevos héroes intentan estar a la altura de nombres que apenas comprenden.
Los autores y el enfoque de la serie
Los encargados de este proyecto son Keith Giffen (Lobo), J. M. DeMatteis (Spiderman en los 90. ) y Kevin Maguire a los lápices.
Hoy, pasados 28 años, se reúnen de nuevo Keith Giffen y J.M. De Matteis, con un Kevin Maguire que al final fue sustituido a última hora por Howard Porter, en una cabecera en la que se pueden volver a leer las palabras Liga de la Justicia.
La reunión de Giffen y DeMatteis evocaba directamente su recordada etapa de 1987, pero la nueva serie no pretendía reproducirla de forma literal. Los autores trasladaron al futuro algunos de sus recursos habituales: diálogos rápidos, conflictos internos, personalidades incompatibles y una relación de grupo marcada por el humor.
Si en 1987 Giffen y DeMatteis se rodearon de secundarios tan loables como Booster Gold, Blue Bettle, Hielo o Fuego, ahora deciden volver a la carga pero renovándose tal y como hicieron en el pasado.
El humor y los conflictos entre los miembros
En mayo de 1987 la pareja de guionistas Keith Giffen y J.M. DeMatteis se atreven a romper moldes en la dirección opuesta a la que parecía ser la línea a seguir en cómics de superhéroes. Mientras que el mercado ve como los héroes se oscurecen (Batman Dark Knight Returns), se diseccionan (Watchmen) y en general las historias se tornan más realistas y adultas, Giffen y DeMatteis apuestan por lo contrario y forman una nueva Liga de la Justicia totalmente renovada no solo por sus miembros, sino por concepto.
En La Liga de la Justicia 3000, el humor vuelve a surgir de la convivencia entre personajes que no se comprenden entre sí. La diferencia es que ahora los conflictos no afectan a héroes secundarios, sino a figuras convertidas en leyendas universales.
Ya no se trata de reunir a los más grandes bajo un mismo título, sino que ahora la Liga está formada por héroes de dudosa valía, cargados de conflictos internos, inseguridades y egocentrismos, con intereses muy dispares a la hora de formar parte del que se supone es el mayor grupo de héroes del planeta.
Pero no satisfechos con tener una liga cargada de secundarios se propusieron, además, contar historias diferentes y más dignas de cualquier sitcom televisiva, lo que era toda una declaración de intenciones.
La ambientación del año 3000
Hay todo un universo por conocer, definir la amenaza, marcar quienes son los secundarios… Giffen y DeMatteis son dos maestros del cómic, dos leyendas vivas que han dejado su huella en numerosos trabajos y como tales realizan un trabajo soberbio de manual a la hora de caracterizar a todos los personajes con los que van a trabajar en la serie.
En este número estamos ante la clásica presentación de escenario y personajes. Hay que decir que se centran más en el escenario que en los personajes, ya que lo primero es más desconocido y nuevo que los propios personajes principales que, sin ser los originales, arrastran conceptos de los originales.
El futuro de la serie no funciona únicamente como una fecha avanzada en el calendario del Universo DC. El siglo XXXI sirve para construir un escenario político y cósmico propio, dominado por Los Cinco y condicionado por el uso de la ingeniería genética para recuperar figuras heroicas desaparecidas hace siglos.

El papel del Proyecto CADMUS
El Proyecto CADMUS representa el vínculo entre el pasado heroico y el futuro de la serie. Sus laboratorios conservan muestras genéticas de los superhéroes más reconocidos y emplean ese material para reconstruir una nueva generación de defensores.
La existencia de los clones plantea una tensión permanente entre herencia e identidad. Los nuevos héroes reciben los nombres y las capacidades asociadas a Superman, Batman, Wonder Woman, Flash y Green Lantern, pero no poseen necesariamente sus recuerdos, sus motivaciones ni su forma de entender el heroísmo.
La recuperación genética no devuelve exactamente a los héroes originales. El resultado son personajes con poderes mermados, personalidades alejadas de las conocidas y una relación problemática con el legado que representan.
El dibujo de Howard Porter
En cuanto al apartado gráfico fue una mala noticia que Maguire se descolgara del proyecto, pero hemos ganado a Howard Porter con un estilo más oscuro y acorde con la situación que plantean de salida los guionistas.
Se añoran las expresiones faciales de Maguire pero se gana con un Porter muy evolucionado desde su trabajo con Morrison en otra noble y muy interesante etapa de la Liga de la Justicia.
Su trazo se ha vuelto menos anguloso, pero sin perder su característico trazo recto, siendo capaz de plasmar planos más complejos con mucha más plasticidad.
Perder la rigidez que caracterizaba su dibujo hace que también haya ganado en capacidad narrativa, amoldándose más y mejor a las largas escenas de diálogos que los guionistas imponen a la historia.
El resultado visual combina una ambientación más sombría con personajes expresivos y una puesta en escena adecuada para las conversaciones prolongadas, los enfrentamientos cósmicos y la exploración de un futuro que todavía debe definirse.
La serie frente a la etapa de 1987
El experimento funcionó y lo hizo tan bien que a día de hoy es considerada una de las mejores encarnaciones que ha tenido el grupo a lo largo de toda su historia. Unos diálogos chispeantes, enérgicos, dinámicos, rozando lo frenético, apoyados por los extraordinariamente expresivos dibujos de Kevin Maguire, capaz de dotar de mil y una caras a los personajes hacen de esta etapa una etapa para el recuerdo.
La expectación es máxima. La esperanza de poder volver a vivir algo, sino igual, si muy similar a lo que fueron capaces de crear en 1987, hace que acercarse a esta serie sea de obligado cumplimento para cualquier aficionado al Universo DC.
¿Pero la serie es capaz de emular a la de 1987? No, está claro que no, pero porque los mismo autores no pretenden auto plagiarse, sino volver a renovarse y esta vez haciéndolo sobre uno de sus propios conceptos y fórmulas que tan buen resultado les dio en el pasado.
Los tiempos han cambiado y lo que antaño funcionó, no tiene por qué hacerlo ahora y conscientes de ello, Giffen y DeMatteis no se limitan a repetir la fórmula, sino que la fuerzan un poco más expandiéndola a todo un universo por explorar.
Un trabajo solvente, entretenido, fresco, dinámico y divertido que no termina de estar a la altura de su predecesora en los años ochenta, pero que hoy entre medio de tanta serie mediocre, destaca con suficiente fuerza y personalidad como para que su lectura nos resulte profundamente amena.
Publicación y edición española
Edición original: Justice League 3000 núms. 1 a 4 USA
Edición nacional/ España:ECC Ediciones
Guión: J.M. DeMatteis, Keith Giffen
Dibujo: Howard Porter
Entintado: Howard Porter
Color: HIFI
Formato: Rústica, 96 págs. A color.
| Elemento | Información |
|---|---|
| Serie original | Justice League 3000 |
| Edición recopilada | Justice League 3000 núms. 1 a 4 USA |
| Guionistas | J.M. DeMatteis, Keith Giffen |
| Dibujo | Howard Porter |
| Color | HIFI |
| Formato | Rústica, 96 págs. A color. |
Orden de lectura de Justice League 3000
La guía de lectura de la Liga de la Justicia 3000 dentro del Nuevo Universo DC permite seguir sus principales capítulos de forma independiente respecto a la Liga de la Justicia contemporánea.
| Números USA | Edición española |
|---|---|
| Justice League 3000 nº 1-4 USA | Liga de la Justicia 3000 Núm. 1 |
| Justice League 3000 nº 5-8 USA | Liga de la Justicia 3000 Núm. 2 |
| Justice League 3000 nº 9-12 USA | Liga de la Justicia 3000 Núm. 3 |
| Justice League 3000 Vol. 1 núm. 13-15 USA | Liga de la Justicia 3000 Núm. 4 |
Justice League 3000 nº 1-4 USA: Liga de la Justicia 3000 Núm. 1
Justice League 3000 nº 5-8 USA: Liga de la Justicia 3000 Núm. 2
Justice League 3000 nº 9-12 USA: Liga de la Justicia 3000 Núm. 3
Justice League 3000 Vol. 1 núm. 13-15 USA: Liga de la Justicia 3000 Núm. 4
La Liga de la Justicia en otros futuros
No es la primera versión futurista de los personajes DC y la Liga de la Justicia. Hemos visto a La Liga de la Justicia 1 Millón, basados en los personajes del siglo 853, y al Batman y Superman del futuro, que son de un futuro más cercano (basado en primera instancia en el año 2019, pero se ha adaptado en la actualidad al año 2039. ) , vistos primero en la serie animada de televisión.
También encontramos un futuro impresionante en Kingdom Come, la obra de Alex Ross, uno de los futuros más logrados de DC, con los personajes envejecidos 20 años.
La existencia de estas otras versiones permite situar a la Liga de la Justicia 3000 dentro de una tradición de historias que imaginan distintas posibilidades para los héroes de DC. Sin embargo, su propuesta se distingue por combinar un futuro extremadamente lejano, clones genéticos, poderes incompletos y una estructura de grupo basada en el humor y los conflictos personales.
LIGA DE LA JUSTICIA 3000 COMPLETA
Relación con la continuidad del Nuevo Universo DC
Justice League 3000 formaba parte de las series de New 52, pero su ambientación futura la separa de los principales acontecimientos de la Liga de la Justicia del presente editorial.
En este nuevo reinicio la serie va a tener mucho protagonismo en diversos crossovers, tanto de otras series del Nuevo Universo DC como de esta misma cabecera principal.
Entre ellas tendríamos: El Trono de Atlantis, el evento se cruza con la serie Aquaman, también de Geoff Johns. Guerra de la Trinidad, este evento fue el primer crossover extenso, de más de dos series, que trajo DC y que había prometido desde el día uno de los New 52.
La Liga de la Justicia 3000 no ocupa el centro de esos grandes eventos contemporáneos, pero su publicación se integró en el recorrido editorial general del Nuevo Universo DC y en la guía de lectura de la época.
Diferencias entre Flash 3000 y Barry Allen
- Flash 3000 es una versión genética creada en el siglo XXXI.
- Barry Allen pertenece a la formación principal del Nuevo Universo DC situada en el presente.
- Flash 3000 está privado de sus recuerdos.
- El Flash de la formación clásica es Barry Allen.
- Flash 3000 no dispone de todos sus poderes y se muestra titubeante.
- La versión futurista actúa dentro de una Liga formada por clones de los grandes héroes.
La nueva formación constará de Batman, Wonder Woman, Superman, Green Lantern (Hal Jordan), Aquaman, Flash (Barry Allen), y Cyborg.
En La Liga de la Justicia 3000, en cambio, Flash forma parte de una agrupación compuesta por versiones futuristas de Superman, Batman, Wonder Woman, Green Lantern y Flash.
Por qué resulta relevante el personaje
Flash 3000 es relevante porque muestra cómo puede conservarse el concepto esencial de un héroe sin repetir su historia original. La velocidad y el nombre del personaje siguen presentes, pero se integran en una identidad marcada por la incertidumbre, la pérdida de memoria y la reconstrucción artificial.
Su carácter titubeante también sirve para diferenciarlo de la imagen habitual de Flash como héroe ingenioso, seguro y capaz de reaccionar antes que los demás. En esta versión, el problema no consiste únicamente en vencer a un enemigo, sino en descubrir qué significa ser el héroe cuyo nombre lleva.
La combinación de poderes mermados, recuerdos ausentes y personalidad incompleta convierte a Flash en uno de los ejemplos más claros de la idea central de la serie: una leyenda puede sobrevivir durante mil años, pero su identidad no permanece intacta.