El fichaje de Diego Armando Maradona por el FC Barcelona fue uno de los traspasos más importantes y complejos de la historia del fútbol. La operación comenzó a negociarse en 1980, pero diversos obstáculos deportivos, económicos, burocráticos y políticos retrasaron la llegada del argentino al Camp Nou hasta el verano de 1982.
El traspaso se cuantificó en unos 1.000 millones de pesetas y, teniendo en cuenta las fluctuaciones constantes del dólar respecto a la peseta española, rondó los US$6 millones. La cifra causó estupor incluso dentro del propio Barça, ya que se consideraba extraordinaria para la época.

¿Cuánto pagó el Barcelona por Maradona?
La operación que trajo a Maradona al Camp Nou es, sin duda, el fichaje más sonado del siglo XX, un traspaso cuantificado en unos 1.000 millones de pesetas.
Su fichaje, teniendo en cuenta las entonces fluctuaciones constantes del dólar respecto a la peseta española, rondó los US$6 millones.
| Concepto | Dato |
|---|---|
| Club de procedencia | Argentinos Juniors |
| Club de llegada | FC Barcelona |
| Precio aproximado | 1.000 millones de pesetas |
| Valor aproximado en dólares de la época | US$6 millones |
| Fecha del fichaje | 4 de junio de 1982 |
| Duración en Barcelona | Dos temporadas |
| Traspaso posterior | 1.200 millones |
La cifra fue considerada desorbitada por distintas figuras del fútbol español. Quini aseguró que “ningún jugador del mundo vale tantos millones”. También Pablo Porta, presidente de la RFEF, definió el acuerdo de “desorbitado”, añadiendo que “el fútbol español es muy diferente al argentino, aquí los marcajes son muy duros y esto hay que tenerlo en cuenta a la hora del rendimiento del jugador”.
Cómo empezó el interés del Barcelona por Maradona
El Barcelona comenzó a seguir a Maradona cuando todavía era un adolescente. El Club envió al ex jugador César Rodríguez para observar en acción a un joven Maradona de 17 años en Argentinos Juniors, y sus informes hablaban maravillas del argentino.
También en diciembre de 1979, Francesc Rodríguez 'Rodri' realiza un viaje a Argentina para hacer el scouting y las reacciones son las mismas.
El descubrimiento del jugador por parte de Josep Maria Minguella fue casi casual. “Había ido a Argentina interesado en otro jugador que me recomendaron, un punta derecha llamado Jorge Pérez. Entonces, desde el banquillo salió este chico de físico sorprendente, vistiendo un pantaloncito corto que parecía de playa y con mucho pelo”, cuenta el agente.
Minguella dice que se enamoró del fútbol de Maradona desde la primera vez que le vio jugar con 16 años.
“Me enamoré de cómo tocaba el balón, de cómo se movía. Me enamoré del Maradona futbolista y yo que era del Barcelona de toda la vida entendí que debía traerlo como fuese”.
Era 1978. Dos años más tarde comenzaron las negociaciones. Pero Maradona no llegaría al Barcelona hasta 1982. En medio, toda una odisea burocrática, logística, económica y hasta militar.
Las negociaciones con Argentinos Juniors
El Barça, a través de las gestiones del agente FIFA Josep Maria Minguella logró un acuerdo con Argentinos Juniors en 1980, pero la dictadura militar argentina evitó su marcha hasta 1982.
“En esa época no se fichaba un jugador tan fácil como ahora porque no había información. No había redes sociales, ni videos ni se retransmitían los partidos. Para ver a un talento joven había que ir al campo y a su país. Todo era bastante más complejo”, recuerda Minguella.
El agente tuvo que convencer a su club llevando a todo Argentinos Juniors a Barcelona para un partido de exhibición. Luego llevó al entonces presidente del club catalán, José Luis Núñez, para también ver a Maradona con la selección argentina en Inglaterra.
En 1980 se cierra el traspaso. Todo parece hecho.
El veto de la dictadura militar argentina
Entonces se produce una llamada. El presidente de la Asociación de Fútbol de Argentina telefonea a Minguella y le pide que regrese a Argentina. Ha surgido un “problemita”.
“El problemita era que a la entonces junta militar presidida por Jorge Videla no le interesaba que Maradona se fuese de Argentina hasta después del Mundial de España en 1982. No le dejaron salir”, explica Minguella.
La selección argentina era la vigente campeona. Había conseguido su primera Copa del Mundo en 1978 y le tocaba defender el título. Maradona era entonces un asunto de Estado.
La dictadura militar argentina se encerró en banda a la salida de Maradona del país y, en vez de llegar al Camp Nou, Maradona fichaba por Boca Juniors.
La cesión a Boca Juniors y el último obstáculo
Las partes resolvieron el percance de los militares acordando una cesión de Maradona por dos años a Boca Juniors.
Al filo de terminar el préstamo, Minguella acude una vez más a Buenos Aires para reactivar el fichaje. Ahora no solo debe reunirse con el nuevo presidente de Argentinos Juniors -Tesone, el que acomodó su pistola sobre la mesa- sino también con Boca Juniors, que se había reservado una opción de compra sobre el jugador.
“Llegamos a un acuerdo y, de repente, aparecen unos abogados que reclaman impagos entre ambos clubes. Era un dinero importante. También tuve que negociar con ellos y a los pocos días se zanjó”.
Aquel sería el último obstáculo. En el verano de 1982, tras acabar el Mundial de España en que Argentina se despidió en la segunda fase de grupos, Maradona comienza su etapa en el Barcelona y Europa.
Una negociación marcada por una escena surrealista
“Oye, espero que no te moleste si dejo la pistola encima de la mesa. No es por nada, pero pesa y es incómodo sentarse con ella”.
“Hombre, si no se dispara sola, por mí no hay problema”.
El diálogo es de 1981. Ocurre en la mesa de un restaurante de Buenos Aires donde se sientan por primera vez el excomisario y presidente de Argentinos Juniors Domingo Tesone y el agente de futbolistas Josep María Minguella.
Negocian el traspaso del joven futbolista por el que se pelea medio mundo. Se llama Diego Armando Maradona y Minguella lleva años intentando llevárselo al Fútbol Club Barcelona de España.
Minguella cuenta que Tesone era un tipo amable y que la pistola que puso sobre la mesa no era parte de una advertencia. Pero la anécdota sirve para reflejar el surrealismo que rodeó al salto de Maradona desde Argentina hasta Europa.
“Fue el primer gran fichaje que hice y también el más largo y complicado”, reconoce Minguella, quien en su carrera ha intervenido en contrataciones como la de Hristo Stoichkov, Romário y la gran estrella del Barcelona: Lionel Messi.
MARADONA EN BARCELONA: EL SUEÑO QUE PUDO SER ▪️ Documental Diego Armando Maradona
El contrato conservado en el archivo del Barcelona
Cuando un jugador llega a alguno de los equipos profesionales del FC Barcelona, genera un expediente de documentación que, una vez deja de estar vigente, se deposita en el archivo histórico del Club bajo custodia del Centro de Documentación y Estudios (CDiE) para su conservación.
El expediente del argentino es especial porque la documentación incluye fecha de mucho antes de la llegada del astro a Barcelona.
El expediente explica a través de documentación primaria, única e irremplazable, la historia que le ata al Barça.
Además de la documentación propia del Club, el archivo recibió la donación del fondo personal de Antoni Muntanyola i Tey, jurista y ex secretario de la Junta Directiva de la época, y que completa la información.
El archivo conserva toda la documentación referente al traspaso de Maradona.
El expediente contiene un ejemplar del primer acuerdo con Argentinos Juniors por los derechos preferenciales sobre el jugador así como del veto del traspaso.
Se conservan copias del contrato de traspaso con Argentinos Juniors y del acuerdo con Boca.
También hay copia del contrato entre el jugador y el Club.
El transfert internacional remitido por la AFA y el visto bueno en forma de telegrama de los clubs se conservan, así como las fichas federativas catalana y española.
La llegada oficial al Camp Nou
Pero al fin, el 4 de junio de 1982, Maradona fichó por el FC Barcelona.
Este fichaje se oficializó justo antes del Mundial de 1982, que precisamente se inauguró en el Camp Nou dos semanas después.
Tras cuatro años de intentarlo, Maradona llega al Barcelona en el verano de 1982.
El argentino nació en Lanús, Argentina, el 30 de octubre de 1960.
En 1976 fichó por Argentinos Juniors, club en el que permaneció hasta 1980, marcando 116 goles en 166 partidos.
El rendimiento de Maradona en Barcelona
Barcelona se quedó sin disfrutar del mejor fútbol de Maradona. “No fue su culpa”, dice Minguella.
“De los 24 meses que Maradona estuvo en Barcelona, solo estuvo 12 a disposición del club. Jugó menos de la mitad de los partidos en dos años de campeonato. La mitad del tiempo estuvo enfermo o lesionado”, recuerda.
En la primera temporada, sufrió una hepatitis que le mantuvo mucho tiempo de baja.
La premonición acabaría haciéndose realidad porque Maradona estuvo tres meses de baja por una entrada salvaje del jugador del Athletic Andoni Goikoetxea.
En dos años sufrió primero una hepatitis y después una fractura de tobillo a raíz de una durísima entrada de Goikoetxea.
Esto provocó que los culés pudieran disfrutar de su inmensa clase en contadas ocasiones.
En total, de los 700 días que el argentino fue blaugrana, estuvo fuera de circulación unos 300.
En Barcelona, Maradona apenas disputó menos de la mitad de los partidos oficiales en dos temporadas.
Hasta 1984 disputó 73 partidos con la camiseta azulgrana y marcó 45 goles, conquistando la Copa del Rey 1982-83, la Copa de la Liga 1982-83 y la Supercopa de España 1983.
| Aspecto | Registro |
|---|---|
| Tiempo total en Barcelona | 700 días |
| Tiempo a disposición del club | 12 de los 24 meses |
| Tiempo fuera de circulación | Unos 300 días |
| Partidos disputados | 73 |
| Goles marcados | 45 |
| Temporadas | Dos |
Los títulos conquistados con el Barça
Su paso por el Barça fue efímero y acabó traspasado al Nápoles por 1.200 millones.
El argentino no ganó ningún título importante más allá de la Copa de 1983 al Real Madrid.
Hasta 1984 disputó 73 partidos con la camiseta azulgrana y marcó 45 goles, conquistando la Copa del Rey 1982-83, la Copa de la Liga 1982-83 y la Supercopa de España 1983.
Ambos equipos disputaron también la final de Copa de 1984, que acabó en una batalla campal.
Todo aquello ocurrió durante la segunda temporada, la última, de Maradona en el Barça.
Por qué Maradona no terminó de adaptarse al Barcelona
Maradona nunca se sintió en casa jugando en el Camp Nou y ante una afición cuya personalidad distaba mucho de la argentina y la suya propia.
No mezclaban. Ni dentro ni fuera del terreno de juego, como demuestra el hecho de que los vecinos de la urbanización Supermaresme de Sant Vicenç de Montalt le vetaron cuando quiso comprarse una casa en aquella zona.
Su desordenada vida privada y un entorno complicado no le permitieron integrarse nunca en una sociedad que tampoco hizo demasiado para acogerle.
Sí dejó obras de arte como el gol que marcó al Real Madrid o al Estrella Roja, pero Diego nunca se sintió en casa jugando en el Camp Nou.
El traspaso al Napoli
Al cabo de dos años, la estrella fue traspasada al Napoli italiano por 1.200 millones de pesetas, un importe superior al que el Barcelona había pagado por su fichaje.
Napoli, a diferencia de Barcelona, sí pudo vivir lo mejor del “10”.
El club italiano vio su mejor fútbol y bajo su liderazgo logró el primer título de liga de su historia en 1987.
En Nápoles triunfó logrando dos Ligas, una Copa y una Copa de la UEFA.
Un año antes, el astro argentino había tocado la gloria en México, cuando consiguió la segunda Copa Mundial con su selección nacional.
Barcelona se lo perdió, pero el ojo de Minguella estaba afilado.
“A Maradona le debo mi primer gran éxito como agente. Y la complejidad de su traspaso me dio titulares en prensa y una publicidad no buscada, pero realmente fue así. Maradona lanzó mi carrera”, agradece Minguella.
La trayectoria posterior de Maradona
Tras el Mundial de Italia 1990, donde Argentina fue subcampeona, fue descalificado por la FIFA por consumo de drogas hasta el 30 de junio de 1992.
Entonces fichó por el Sevilla, donde tuvo una trayectoria corta, hasta que el año 1993 fue fugazmente al Newell's Old Boys argentino.
En el Mundial de Estados Unidos 1994 volvió a dar positivo por consumo de estupefacientes, hecho que prácticamente puso fin a su carrera.
Posteriormente dirigió a varios equipos, y también a la Selección Argentina entre 2008 y 2010, entrenando en el combinado 'albiceleste' durante el Mundial de 2010.