Estadio Pocitos: capacidad, historia y ubicación del escenario del primer gol mundialista

La capacidad máxima del Estadio Pocitos aparece registrada como de 15.000 espectadores sentados, aunque otros datos históricos atribuyen a la cancha una capacidad para 10.000 espectadores y una crónica del Mundial de 1930 señala que más de cuatro mil personas llegaron a reunirse en sus tribunas, por encima de su capacidad.

El Estadio Pocitos fue un pequeño inmueble de Montevideo, Uruguay, que perteneció a Peñarol y fue sede de uno de los partidos inaugurales del Mundial de 1930, Francia contra México, encuentro en el que Lucien Laurent marcó el primer gol en la historia de la Copa del Mundo.

¿Cuál era la capacidad del Estadio Pocitos?

El número máximo de espectadores sentados que podían asistir a un juego de fútbol en el Estadio Pocitos es de 15000 personas. Peñarol utilizó la cancha de Estación Pocitos, con capacidad para 10.000 espectadores, hasta el año 1933.

La diferencia entre ambas cifras puede relacionarse con distintas formas de contabilizar el aforo del recinto y con las condiciones de cada época. En la cancha de Peñarol, más modesta que la de su eterno rival, más de cuatro mil personas se habían agolpado en las tribunas, por encima de su capacidad, apretujadas para gambetear el frío y poder ver las primeras acciones del campeonato.

DatoInformación
Capacidad máxima registrada15000 personas sentadas
Otra capacidad histórica mencionada10.000 espectadores
Club propietario y localPeñarol
Periodo como cancha de Peñarol1921-1933
Partido mundialista más recordadoFrancia vs. México
Fecha del partido inaugural13 de julio de 1930
Primer gol mundialistaLucien Laurent

Qué fue el Estadio Pocitos

El Estadio de los Pocitos fue un histórico estadio de Montevideo donde se disputó uno de los primeros partidos de la Copa Mundial de la FIFA de 1930: Francia contra México, encuentro en el que Lucien Laurent marcó el primer gol en la historia de los Mundiales.

El recinto fue inaugurado en noviembre de 1921 con un amistoso entre el equipo aurinegro y el River Plate argentino que finalizó igualado 1 a 1. Fue sede de la Copa Mundial de Fútbol de 1930 y es el estadio en el que se disputó el primer partido en la historia de los mundiales de fútbol cuando el 13 de julio de 1930 se enfrentaron Francia y México.

Aunque nunca fue el estadio más grande de Sudamérica, el Estadio Pocitos llamó la atención por su diseño; inaugurado en 1921 como casa de Peñarol, incorporó tribunas de forma elíptica inspiradas en modelos arquitectónicos poco habituales para la región y ayudó a consolidar el crecimiento del fútbol como espectáculo.

Fotografía histórica del Estadio Pocitos

Por qué fue sede del Mundial de 1930

El sentido común nos llevaría a pensar que toda la acción de aquella primera Copa del Mundo ocurrió en el Estadio Centenario, construido para la ocasión en el Parque José Batlle y Ordóñez de Montevideo. Pero, justamente, aquel húmedo invierno uruguayo atentó contra el avance de las obras, que no estuvieron finalizadas para el partido inaugural, el 13 de julio.

Por eso, varios partidos se jugaron en fields alternativos: el Gran Parque Central, todavía hoy casa de Nacional; y el Estadio de los Pocitos, en el barrio homónimo, donde Peñarol actuó como local hasta 1933.

“Cuando se le otorga la sede a Uruguay, en el congreso de la FIFA de Barcelona en mayo de 1929, se comienza a proceder con el diseño y la construcción del estadio Centenario”.

En menos de ocho meses, una enorme mole de cemento se alzó en la mitad de Montevideo y alimentó el sueño mundialista. Sin embargo, el invierno fue implacable y las obras del Centenario no estuvieron terminadas para el 13 de julio, la primera jornada del primer Mundial de la historia.

“Entonces los organizadores decidieron celebrar los primeros partidos en los estadios de los principales clubes del país: Nacional y Peñarol”.

El estadio de Pocitos pertenecía a Peñarol y allí se jugó el partido Francia vs. México, mientras a la misma hora, en el estadio del Nacional de Montevideo, Gran Parque Central, se disputó el otro encuentro inaugural, que enfrentó a Estados Unidos con Bélgica.

Los partidos del Mundial de 1930 disputados en Pocitos

Así, a las 15 de aquel 13 de julio de 1930, la era de los mundiales se iniciaba con dos partidos: Estados Unidos - Bélgica, por el Grupo 4, en el Parque Central; y Francia - México, por el Grupo 1, que también integraba Argentina, en Pocitos.

El Estadio Pocitos fue sede de dos partidos del Mundial 1930. El primer encuentro fue Francia contra México, disputado el 13 de julio, y el segundo fue Rumania contra Perú, jugado al día siguiente.

FechaPartidoResultado
13 de julio de 1930Francia vs. México4-1 para Francia
14 de julio de 1930Rumania vs. Perú3-1 para Rumania

La pelota siguió rodando en Pocitos y el partido culminó 4 a 1 para los galos, en lo que fue su única victoria en el torneo: a la postre, quedarían afuera en la fase de grupos al terminar terceros en la zona, detrás de Argentina y Chile.

Al día siguiente, el estadio de Peñarol fue sede del triunfo de Rumania sobre Perú por 3 a 1, y allí terminó su camino mundialista. El último partido disputado en Estadio Pocitos fue el Rumanía vs Perú, el día 14 julio 1930, y terminó 3-1, con la victoria de Rumanía.

El primer gol en la historia de los Mundiales

El 13 de julio de 1930 marcó un antes y un después para el fútbol; ese día arrancó la primera Copa del Mundo organizada por Uruguay y el Estadio Pocitos recibió el duelo entre Francia y México, uno de los encuentros inaugurales del torneo.

A los 19 minutos apareció un momento que todavía ocupa un lugar privilegiado en los libros de historia; el francés Lucien Laurent venció al portero mexicano y convirtió el primer gol registrado en los Mundiales.

A los 19 minutos del primer tiempo, en Pocitos, el francés Lucien Laurent marcó el primer gol del campeonato. El delantero del FC Sochaux le pegó de volea tras un pase de Ernest Liberati y el pesado cuero marrón, atado con tiento, se clavó en el ángulo superior del arco del mexicano Oscar Bonfiglio.

“El partido comenzó normal. Ambos equipos luchaban por el balón. De pronto, Delfour atacó por la derecha y pasó a Liberati, que centró. Yo corrí por el medio y conecté con el balón al caer, y entró por la esquina de la portería”, contó, muchos años después.

Se acababa de escribir una página de oro en la historia del fútbol. Francia terminó imponiéndose 4-1, pero el resultado quedó eclipsado por aquella anotación que convirtió al modesto estadio uruguayo en el punto donde comenzó una tradición que hoy sigue reuniendo a millones de aficionados.

“El primer gol marcado en una Copa del Mundo fue anotado por el jugador francés Lucien Laurent en Montevideo, Uruguay, en el partido inaugural Francia-México”, le confirmó a BBC Mundo la Federación Internacional de Historia y Estadística del fútbol.

Lucien Laurent (Primer gol en Copas del Mundo)

Lucien Laurent, autor del gol histórico

Lucien Laurent, a quien apodaban “Lulu”, era empleado de Peugeot y se destacaba en Sochaux en el campeonato amateur de Francia, y anotó con 22 años el primer gol de la historia mundialista.

Se perdió el Mundial de 1934 por una lesión, y su carrera continuó en Rennes y Racing de Estrasburgo hasta 1939. El 1° de septiembre de ese año se desató la Segunda Guerra Mundial y, unos meses después, la Alemania de Adolf Hitler invadió Francia.

Lulu se alistó en el ejército francés y al poco tiempo fue tomado como prisionero. Estuvo alojado durante tres años en el estado alemán de Sajonia, al este. Tras ser liberado en 1943, retornó a su hogar en Estrasburgo.

Al llegar constató que le habían sustraído todas sus pertenencias, entre ellas la camiseta utilizada en el Mundial de Uruguay. Décadas después, antes de su muerte en 2005 a los 97 años, declaró que a pesar del atraco sufrido, conservaba lo más valioso: “Todos mis recuerdos estaban allí, establecidos en un rincón de mi vieja cabeza. Nadie puede robarme eso”.

El destino de Alexandre Villaplane

Un destino opuesto tuvo el capitán de aquel equipo, Alexandre Villaplane, volante de Racing Club de París. Nacido en la todavía colonia francesa de Argelia, se involucró con el crimen organizado.

Al estallar la Segunda Guerra Mundial, participó activamente en el mercado negro parisino y en la extorsión de la población judía local. Fue condenado a dos meses de prisión por comprar bienes robados en 1940.

Posteriormente, se unió al grupo colaboracionista nazi que se convertiría en la Gestapo francesa y se especializó en la extorsión de comerciantes de oro. Trepó rápidamente en la escala de las fuerzas colaboracionistas francesas y fue autor de crueles crímenes.

Pero con la derrota de los alemanes cayó en desgracia. En 1944, fue detenido y condenado a muerte por alta traición, connivencia con el enemigo, asesinato y actos de barbarie.

Cuándo dejó de utilizarse el estadio

En 1933, Peñarol empezó a jugar sus partidos como local en el Estadio Centenario, y dejó de lado al Estadio de los Pocitos. Peñarol se mudó al Centenario y el antiguo inmueble perdió actividad.

El 18 de julio, cuando se cumplía un siglo de la Jura de la Constitución uruguaya, se inauguró el Estadio Centenario con el debut de los locales ante los peruanos, y el resto de los partidos se jugaría ahí.

Después del Mundial, el protagonismo del estadio comenzó a disminuir. Cuando Peñarol trasladó sus partidos al Estadio Centenario, el antiguo inmueble perdió actividad y el crecimiento urbano hizo el resto.

Cómo desapareció el Estadio Pocitos

Mientras tanto, Montevideo seguía creciendo, y con el correr de la década el recinto fue demolido para la apertura de calles. Los años pasaron y el recuerdo de la cancha se fue perdiendo en el tiempo, y su espacio fue ocupado por los clásicos chalets que caracterizaron al barrio.

La cancha desapareció en los 40 y se volvió un lugar calificado de Montevideo, de viviendas de clase media, con alto valor inmobiliario. El estadio original dio paso a un barrio residencial en 1937.

Con los años, las tribunas desaparecieron y el terreno fue ocupado por calles, viviendas y edificios; el barrio siguió transformándose hasta que prácticamente no quedó ninguna referencia visible que recordara que allí había comenzado una parte fundamental de la historia de los Mundiales.

Durante décadas, incluso especialistas e investigadores desconocían el punto exacto donde había estado la cancha y el arco del histórico primer gol. En los años 90 nadie sabía con exactitud en qué lugar se había marcado el primer gol en la historia de los Mundiales.

La investigación que encontró su ubicación

Recién a comienzos de este siglo surgió con fuerza la curiosidad por identificar la ubicación de la cancha, parte capital de la historia de los mundiales. Hasta que en 2002 el arquitecto uruguayo Héctor Enrique Benech emprendió una búsqueda basándose en viejos planos y tomas aéreas.

Fue el arquitecto Enrique Benech quien entre los años 2002 y 2006 se dedicó a realizar una exhaustiva investigación para determinar el lugar exacto en el que se ubicaba la ya desaparecida cancha y el histórico arco en el que se convirtió el primer gol de los Mundiales.

El arquitecto Héctor Enrique Benech encontró en los archivos de la Intendencia Municipal de Montevideo una fotografía aérea de 1926 que, superpuesta a una actual, permitió ubicar exactamente el campo de juego, entre las actuales calles Silvestre Blanco, Oscar Gestido, General Brito del Pino y la avenida Francisco Soca, con epicentro en la esquina de Charrúa y Coronel Alegre.

“No había registros oficiales. Pero encontré en la municipalidad de Montevideo un valioso mosaico de fotos aéreas de 1926 y 1929, que me permitieron ubicar perfectamente la cancha al sobreponerlos con la foto actual”, contó el arquitecto.

Después de cuatro años de búsqueda, el arquitecto encontró el lugar donde se alzaba el estadio: la cuadra formada por la avenida Coronel Alegre entre Charrúa y Silvestre Blanco, en el barrio de Pocitos.

Pero el estudio fue más allá y Benech logró localizar el punto preciso donde estaba la portería en la que había marcado su gol Lucien y que ahora está ocupado por una casa particular.

Dónde estaba ubicado el Estadio Pocitos

Estadio Pocitos está situado en Avenida Dr. F. Soca, Barrio de Pocitos, Montevideo, Uruguay. La ubicación histórica se encuentra en la intersección de Coronel Alegre y Charrúa, dentro de la manzana delimitada por Silvestre Blanco, Oscar Gestido, General Brito del Pino y la avenida Francisco Soca.

Las coordenadas registradas para el lugar son 34.9044864S, 56.1562214W. El campo de juego desaparecido quedó sepultado bajo casas y calles del barrio de Pocitos.

Mapa de la ubicación del Estadio Pocitos

Los monumentos que recuerdan la cancha

Luego, el Museo del Fútbol Uruguayo, la Intendencia Municipal de Montevideo y Montevideo Refrescos organizaron el concurso “En busca del arco perdido”, una convocatoria para realizar una escultura en la ubicación original del centro de la cancha y otra donde se encontraba el arco donde se convirtió el primer gol mundialista.

El concurso fue ganado por el arquitecto Eduardo Di Mauro con sus obras Cero a cero y pelota al medio, un monolito que marca el centro de la cancha, y Donde duermen las arañas, que representa el ángulo donde se marcó el gol.

Hoy en día, en la intersección de Coronel Alegre y Charrúa, se puede encontrar un monumento en recuerdo de la ubicación exacta en la que se encontraba el medio de la cancha del Estadio de Los Pocitos.

Gracias al trabajo de Benech, las autoridades uruguayas pudieron instalar en el lugar un par de placas que conmemoran aquella gesta del francés para que, como el primer beso, los amantes del fútbol no olvidemos ese primer gol.

Las esculturas pueden ser vistas por quienes pasean por esa calle de Pocitos, en una cuadra que, bajo su calma montevideana, esconde una gema de la historia del deporte más popular del mundo.

La importancia histórica del Estadio Pocitos

El Estadio Pocitos ya no existe físicamente, pero su historia continúa siendo una referencia obligada para entender el origen de la Copa del Mundo; ahí no solo se disputó uno de los primeros partidos del magno certamen; también nació el primer gol de una competencia que, casi un siglo después, sigue paralizando al planeta cada cuatro años.

Aunque el concreto reemplazó al césped hace décadas, el lugar donde empezó todo continúa siendo un punto de encuentro para los amantes de la historia del fútbol, demostrando que algunos escenarios pueden desaparecer del paisaje, pero nunca de la memoria colectiva.

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