Sergio Ramos anotó por tercera vez al Real Betis en su carrera deportiva en LaLiga. El central andaluz encabezó la remontada blanca en el Villamarín con un testarazo más a sumar a su colección de goles en el juego aéreo.
Es el tercero tanto que anota ante los béticos de los 52 que lleva en LaLiga. Un rival propicio por el pasado deportivo de Ramos.
Los goles de Sergio Ramos contra el Real Betis
Sus anteriores dos dianas frente a los béticos, siempre de cabeza, habían sido en el 2-1 del 12 de marzo de 2017, donde certificó el triunfo, y en la goleada por 6-1 del 21 de febrero de 2009, donde cerró la cuenta ante sus vecinos.
| Dato | Información |
|---|---|
| Goles ante el Betis en LaLiga | 3 |
| Goles totales en LaLiga | 52 |
| Primer gol citado ante el Betis | 21 de febrero de 2009 |
| Segundo gol citado ante el Betis | 12 de marzo de 2017 |
| Característica de los tres goles | Siempre de cabeza |
Es la seña de identidad de este Real, con más tirones de épica y arrebato camero que buen fútbol. Ocurrió ante un Betis que tuvo aplomo suficiente para atascar a los de Zidane.
De manera inopinada, por su bacheado y sosaina transitar por esta Liga, les tuvo en las cuerdas hasta que Sergio Ramos cogió la pértiga e hizo de Sergio Ramos. Encima, este tipo no marca goles de engorde, de los que no tienen más valor que el gol en sí mismo.
Lo suyo son dianas que puntúan, casi siempre con la trama en combustión, cuando tantos y tantos tiritan. En esta oportunidad, el andaluz fue suficiente para devolver al Madrid al liderato.
La remontada del Real Madrid en el Villamarín
Arrancó chisposo el Real Madrid, con Isco y James muy activos. La pelota transitaba con buen volumen, con el Betis anestesiado, frágil con y sin el balón.
El equipo de Zidane se plantaba con tan asiduidad como sencillez en las zonas calientes de la meta visitante. El partido solo tenía una dirección, con un Madrid en ruta hacia Adán, por el embudo y por los costados.
Nada hacía presagiar un repentino desplome. Así fue al cuarto de hora. El cuadro local, quizá convencido de la faena de aliño, se gripó sin motivo.
Bajó la escala musical, amodorrado con la pelota, y el Betis se sintió invitado a la partida. En apenas diez minutos, los chicos de Víctor soltaron amarras y comenzó un extraño periplo de Keylor Navas.
De entrada, muy acertado en una salida con los pies ante Rubén Castro. A continuación, el primero de los arcanos de la noche.
Sanabria puso a Brasanac ante los morros del meta costarricense y este le derribó fuera del área. Solo el árbitro, el imprevisible Mateu, sabrá qué demonios vio para no expulsar al portero.
Para justificarse se ahorró hasta la clamorosa falta. Si Keylor Navas ya estaba en el alambre, nadie podía imaginar lo sucedido un par de minutos después.
Sanabria cazó un dentro de Durmisi y el portero madridista blocó el balón sin aparente complejidad. Un simulacro.
Se le escurrió entre los guantes y con un par de manotazos terminales embocó en la red propia. Una jugada tan estrambótica que los estadísticos se apresuraron a desempolvar la última vez que un guardameta del Madrid se hizo un gol: Miguel Ángel, en Atocha, en 1975.
Malos tiempos para Keylor, al que la hinchada ya intuía hace tiempo que no es el Keylor del curso pasado. ¿O sí?
Su paradón en el último suspiro ante un cabezazo de Sanabria sí recordó al mejor Keylor. En esta jornada, el hombre tuvo de todo.
El tremendo gazapo del costarricense sacudió aún más al Madrid, que se vio en desventaja por quinta vez en los últimos seis partidos.
Demasiadas pájaras iniciales, ya sean por eso que Zidane subraya como falta de intensidad, por acierto del adversario o por deslices sobrenaturales como el de Keylor.
Y no es que el Betis fuera un trueno. Con cierto orden, el buen tino de Dani Ceballos para desahogar al equipo y la agitación de Sanabria, le bastó para fundir a su distinguido oponente.
De la fresca puesta en escena del Real se viró hacia un Real sin otro argumento que Marcelo. Sin otro ingenio, el equipo se entregó de forma rutinaria a los centros en vuelo o terrestres del lateral brasileño, enquistado como extremo.
Sin otra idea, el Madrid, jugando al paso, insistió una y otra vez, hasta que en la mejor rosca de la noche de Marcelo, la defensa verdiblanca abrió las puertas al jugador en activo como más goles de cabeza de la Liga: Cristiano Ronaldo.
Morata arrastró a dos centrales hacia el primer palo y el luso remató sin moscas a su alrededor. Indefendible para una zaga con tres centrales, tanta montonera para dejar a su aire a un cabeceador como CR.
Por 48º encuentro consecutivo el Madrid no se quedó seco.
El gol decisivo de Sergio Ramos
Nada cambió en la reanudación. El conjunto de Zidane mantuvo la versión borrascosa del primer acto, sin fluidez y poco picante.
Sin alardes, los béticos siguieron firmes, y con algunas amenazas para Keylor y su zaga. Al Madrid le faltó el timbre de autoridad que se le supone en carteles así.
A falta de mayores sobresaltos en la periferia de Adán, Zidane movió el cesto y dio carrete a Lucas y Benzema en detrimento de James y Morata, a los que esta vez se les hizo muy larga la titularidad.
Con el duelo equilibrado, sin despegar el Madrid, el equipo al fin pudo articular una contra, la suerte que más le gusta. Tras un saque de esquina a favor de los visitantes, Lucas puso el turbo y Piccini, a rebufo, solo alcanzó a sujetar al extremo blanco.
Segunda tarjeta y a la ducha el lateral italiano. Como mínimo al Madrid le quedaban doce minutos en superioridad.
No se demoró. Y menos Sergio Ramos.
En el primer córner tras la expulsión, entró al área como si fuera una manada y abrochó la victoria local. Lo único chocante de este infinito Sergio Ramos es que el gol solo llegó en el minuto 80.
No importa, en este Madrid nadie da la hora como su capitán. Lo suyo ya es pura rutina. Lo mismo da el escenario o el contrincante.
No hay bombero como él, ni mejor aguador que Kroos, su socio en esta época Ramos. Él es el guía para todos, incluido Keylor Navas, al que fue a abrazar de inmediato como consuelo.
La respuesta del meta fue su fantástico vuelo final ante Sanabria. El Betis ya no solo maldecía la faena de su paisano Ramos, sino aquel atropello de Keylor a Brasanac. Demasiado castigo.

El vínculo sevillista de Sergio Ramos
El defensor de Camas, criado en la cantera del Sevilla y con gran apego a los colores rojiblancos, pese a que su relación con parte de la grada de Nervión no pase por el mejor momento, vive los enfrentamientos ante el Betis con un punto mayor de morbo que el resto de sus compañeros.
De forma muy especial, como si reeditara un derbi personal dada su condición de aficionado sevillista.
Además, se trata de su primer tanto de Ramos en ‘territorio enemigo’ en el torneo doméstico, tras no haberlo conseguido ni con el Sevilla -donde jugó en dos ocasiones y nunca ganó- ni tampoco con el Real Madrid.
El derbi sevillano en el Benito Villamarín
El de esta noche será un partido muy especial para Sergio Ramos. Real Betis y Sevilla se ven las caras en el Estadio Benito Villamarín, un escenario que el camero no pisa con la camiseta nervionense desde 2005.
Aquel encuentro acabó con victoria verdiblanca (1-0) gracias a un solitario gol de Ricardo Oliveira. Tras dicho partido, el central no ha vuelto a disputar un derbi.
En la el encuentro de ida, Sergio Ramos estaba lesionado y, pese a que forzó para poder disputar, al menos, algunos minutos, no pudo salir al césped. Fue con Diego Alonso en el banquillo.
En la actualidad, bajo la tutela de Quique Sánchez Flores, el camero se ha erigido como gran líder del Sevilla y su gran objetivo es firmar una buena actuación en el Estadio Benito Villamarín.
Para ello, el central sevillista ha firmado una intensa semana de trabajo. En la comida de conjura fue uno de los grandes pilares y su obsesión ha sido, desde el miércoles, la de convencer y transmitir al resto de sus compañeros la importancia de un partido como el derbi.
En la cuenta oficial de Instagram se publicó un vídeo que así lo demuestra -puede verlo en la cabecera de esta noticia-, en el cual se puede ver a Sergio Ramos afirmando que se encuentra "con mucho power".
Ocurrió en la sesión matinal del jueves. También se le pudo ver intenso en el clásico ejercicio del rondo, donde demostró la calidad técnica que posee.
Entre risas, acabó chocando con Mariano Díaz y abrazado a Suso, mientras decía que se sentía con "fútbol champagne".
El camero, además, dejó otra imagen llamativa en el entrenamiento, cuando se comenzó a pasar el balón con el exdelantero del Real Madrid, evitando que cayera al suelo.
El peso del derbi en la trayectoria de Ramos
A Sergio Ramos le restan, apenas, seis partidos en el Sevilla. Si el camero no renueva, su contrato con la entidad hispalense expira el próximo 30 de junio.
Sin duda, es un aliciente más para el central de cara a un partido que recobra mayor importancia por el contexto. No sólo podría ser su último derbi, sino que sería una oportunidad para cambiar, definitivamente, la opinión de la afición nervionense sobre él.
Las heridas del pasado siguen cerrándose. pero no hay nada como un partido ante el Real Betis para terminar de sanarlas.
Además, con la permanencia ya amarrada, la presión clasificatoria del Sevilla es mínima. La única opción de darle una alegría a su afición esta temporada es llevándose los tres puntos del Benito Villamarín, pero estos no les cambiarán la vida a un equipo que no tiene, tampoco, opciones de alcanzar Europa vía LaLiga EA Sports.
La presentación de Ramos y sus declaraciones sobre el Betis
Sergio Ramos entró a lo grande al Ramón Sánchez-Pizjuán 18 años después de fichar por el Real Madrid. El central sevillano dio sus primeros pasos para ganarse a una parte de la afición que mira con recelo su fichaje, como el grupo ultra Biris Norte, que catalogó de "falta de respeto su fichaje".
En la presentación del camero frente a más de 20.000 personas en las gradas del estadio andaluz, Sergio Ramos lanzó dardos para todo el mundo: desde Luis Rubiales, pasando por el Betis y su afición y terminando en José María Del Nido por mentir en su salida.
"No. Para nada. El único equipo por el que me hubiera quedado en España era el Sevilla. El Betis no era una opción. Comparar entre nuestra afición y la del Betis. me pintaría entero de rojo. No hay color. Les tengo mucho respeto", afirmó el sevillista ante los medios de comunicación sobre la posibilidad de fichar por los verdiblancos.
Ramos rompió a llorar. (Reuters/Marcelo Del Pozo) Ramos se emocionó durante toda la rueda de prensa: "Es un tema muy sentimental. Tengo la oportunidad de cerrar un ciclo en el club que me vio nacer profesional y personalmente. Siempre he dicho que antes de morir quiero ganar al con el club de mis amores, el Sevilla".
Ramos explicó que su ciclo en el PSG "se había terminado" y que para continuar "tenía que seguir creyendo en el proyecto". De este modo, Ramos quiso matizar su salida del Sevilla: "Cuando me fui del Sevilla las cosas se contaron mal. Se vendió que lo mí fue un pago de cláusula cuando fue un traspaso. Eso la gente no lo supo. Es el primer presidente que me hizo un contrato como profesional".
La experiencia de Ramos en el Sevilla
El defensor español también describió que puede aportar a un Sevilla en crisis y que todavía no ha ganado ni un solo partido en LaLiga:"Puedo aportar lo que en su día aportaban Alfaro, Navarro, Martí, Darío Silva, Caparrós. ayudar al joven en momentos duros que los jóvenes atraviesan en los partidos.
Le puedo dar la poca sabiduría y experiencia que he recogido estos años en la élite. Aquí te juzgan por el DNI pero siempre digo que hay jugadores buenos y malos, no jóvenes y viejos.
El campo te da la oportunidad cada día de mostrar quien eres".
Ramos quiso alabar a su nuevo técnico, José Luis Mendilibar: "Lo que más le gusta al míster es que sea uno más. Es un entrenador, como decimos los futbolistas, con mentalidad de antaño. Reclama el 100% tanto en los entrenamientos como en los partidos".
Por último, Ramos criticó al presidente de la Federación Española de Fútbol: "Es un tema delicado. Rubiales ha tenido un comportamiento inaceptable. Con su cargo, se ha equivocado. Felicito personalmente al equipo femenino por haber sido campeonas del mundo, que es de lo que se debería hablar. Mi más sincera enhorabuena"
La temporada de Sergio Ramos en Nervión
Sergio Ramos, por el momento, suma algo más de 2.700 minutos sobre el césped esta temporada. El camero es un fijo para Quique Sánchez Flores y, además de aportar en la afecta defensiva, ha demostrado su olfato anotando seis goles y repartiendo una asistencia.
Una temporada en la que ha despejado, si las hubiese, cualquier tipo de duda sobre su rendimiento en Nervión.
Sergio Ramos y Dani Ceballos
Con su futuro en el aire, el utrerano se entrena junto al camero y Lucas Vázquez, todos ellos ex del Real Madrid. Desde el club verdibanco han rebajado la euforia existente en torno a su fichaje, aunque ambas partes parecen condenadas entenderse.
Los caminos de Dani Ceballos y el Real Betis parecen destinados a unirse de nuevo. Pero, de momento, en el club verdiblanco se han puesto duros.
Mientras tanto, el centrocampista no ha reaccionado a esas palabras con ninguno de sus habituales mensajes en redes sociales. Con el último, no obstante, deslizó su optimismo.
"Más hambre que nunca. Más trabajo que palabras. Preparado para lo que viene. Nos vemos pronto", expresó.
Y con la ilusión de que ese momento de volver a vestir de verdiblanco llegue cuanto antes, este jueves ha vuelto a salir a la palestra para demostrar que se está tomando muy en serio su preparación física durante el verano.
Así, el utrerano ha participado en la "convocatoria especial" de Sergio Ramos, que semanas atrás también fue noticia en la capital hispalense por su intento de comprar la mayoría accionarial del Sevilla FC.
Ambos guardan una buena relación de su etapa en el Real Madrid y se han ejercitado juntos, participando también otro ex jugador blanco como Lucas Vázquez, que sí tiene un año más de contrato con el Bayer Leverkusen.
En el vídeo compartido por el camero en su cuenta de Instagram no solo se les ve posar, sino también realizar diferentes ejercicios, incluidos pases y disparos a portería con los que dejaron algunos golazos.
"Gimnasio, cuestas y fútbol". Ese fue el resumen realizado por el ex sevillista, que a sus 40 años no se ha retirado de forma oficial, aunque se encuentra sin equipo desde que abandonó el Monterrey mexicano el pasado mes de enero.