En qué parte de la espalda duelen los riñones: síntomas y ubicación del dolor

El dolor renal suele sentirse en la parte alta y profunda de la espalda, debajo de las costillas y a ambos lados de la columna vertebral, aunque con frecuencia afecta solo un lado. Puede irradiarse hacia los costados, el abdomen, la ingle o el muslo, según la causa y la intensidad.

La diferencia principal frente al dolor de espalda común es que el dolor de riñón suele ser profundo, constante y no cambia al moverse o al modificar la postura. Además, puede acompañarse de fiebre, escalofríos, náuseas, vómitos, cambios en la orina, dolor al orinar o necesidad urgente de ir al baño.

¿Dónde están los riñones?

Los riñones son dos órganos pequeños situados en la parte posterior del cuerpo, justo debajo de las costillas inferiores. Hay un riñón a cada lado de la columna vertebral.

Los riñones, dos órganos con forma de frijol del tamaño aproximado de un puño, se ubican justo debajo de la caja torácica, a ambos lados de la columna vertebral. Los riñones están situados hacia la parte posterior del abdomen superior.

Su función es filtrar las sustancias tóxicas del cuerpo y eliminar el exceso de líquido, purificando la sangre. Además, son un regulador del pH y las sales en el organismo y se encargan de producir hormonas que controlan la presión sanguínea.

El sistema urinario comprende los riñones, los uréteres, la vejiga y la uretra. El sistema urinario elimina los desechos del cuerpo a través de la orina.

Ubicación de los riñones bajo las costillas

La orina se desplaza de los riñones a la vejiga por conductos estrechos. Estos conductos se conocen como uréteres. La vejiga almacena la orina hasta que es momento de orinar. La orina sale del cuerpo a través de otro pequeño conducto llamado uretra.

¿En qué parte de la espalda duelen los riñones?

El dolor renal puede sentirse como una molestia persistente debajo de las costillas, en un lado del cuerpo o en la espalda. Generalmente afecta un solo lado del cuerpo, aunque algunas afecciones pueden causar dolor en ambos lados de la espalda.

El dolor de riñón se siente profundo en los lados o en el centro de la espalda, entre la parte baja de la caja torácica y las caderas, a diferencia del dolor de espalda que es más superficial y en la zona lumbar, más pegado al glúteo.

El dolor renal suele limitarse a la región donde se encuentran los riñones, a ambos lados de la columna vertebral, en la base de la caja torácica. Dependiendo de la causa, puede sentir dolor en uno o ambos lados de la columna vertebral.

El dolor renal suele ser más profundo y más arriba en la espalda, pero también puede irradiarse a otras zonas como los costados, el abdomen, la ingle o el muslo, dependiendo de la gravedad de la infección.

¿Cómo se siente el dolor de riñón?

El dolor renal es una molestia que se origina en la zona donde se encuentran los riñones. A menudo se manifiesta como un dolor sordo en los costados, la espalda o el abdomen.

El dolor renal suele manifestarse como un dolor sordo en la zona donde se ubican los riñones, justo debajo de las costillas, a ambos lados de la columna vertebral. Esta molestia a menudo empeora al aplicar una ligera presión en la zona afectada.

El dolor renal puede ser agudo si procede de un cálculo renal y sordo en caso de infección. En la mayoría de los casos, es constante.

A diferencia del dolor de espalda, el dolor renal generalmente no cambia con el movimiento. El dolor asociado a los riñones sigue siendo un recordatorio sordo y constante, y no cambia con la actividad.

Síntomas que pueden acompañar al dolor renal

La fiebre y los síntomas de infección urinaria a menudo se presentan con el dolor renal. Los síntomas dependen de la causa subyacente, y algunas afecciones pueden no causar síntomas notables hasta que la afección haya progresado significativamente.

  • Fiebre y escalofríos.
  • Náuseas y vómitos.
  • Fatiga.
  • Orina turbia u oscura.
  • Sangre en la orina.
  • Dolor o ardor al orinar.
  • Necesidad urgente y repetida de orinar.
  • Dificultad para orinar.
  • Dolor en los costados, el abdomen, la ingle o la parte baja del abdomen.
  • Pequeños cálculos renales que parecen grava en la orina.
  • Una sensación general de enfermedad o letargo que no desaparece.

La necesidad urgente de orinar y el dolor al orinar también son posibles indicadores de problemas renales. En ocasiones, las personas pueden observar pequeñas piedras parecidas a gravilla en su orina, lo que sugiere la presencia de cálculos renales.

Diferencias entre el dolor de riñón y el dolor de espalda

El dolor de espalda puede deberse a problemas que afectan a los músculos, los huesos o los nervios y que limitan el movimiento. Los riñones también se encuentran en la zona dorsal, debajo de la caja torácica, y a veces resulta difícil distinguir si el dolor que sientes proviene de la espalda o de los riñones.

CaracterísticaDolor renalDolor de espalda
UbicaciónParte alta y profunda de la espalda, debajo de las costillas, a uno o ambos lados de la columna.Generalmente se siente en la parte baja de la espalda, más cerca de los glúteos.
Tipo de dolorPuede ser sordo y constante, o agudo e intenso si se debe a un cálculo renal.Puede ser gradual, punzante, muscular o acompañarse de entumecimiento y hormigueo.
MovimientoNo empeora ni mejora claramente con la actividad o el cambio de postura.Puede aparecer o empeorar al agacharse, levantar peso, permanecer sentado o moverse.
IrradiaciónPuede extenderse hacia el abdomen, los costados, la ingle o el muslo.Puede extenderse a las piernas, especialmente cuando existe ciática.
Síntomas asociadosFiebre, escalofríos, náuseas, vómitos y cambios en la orina.Rigidez, espasmos musculares, sensibilidad, debilidad o entumecimiento.
EvoluciónNo suele desaparecer sin tratar la causa subyacente.Puede mejorar con reposo, cambio de posición o tratamiento, y en algunos casos desaparece por sí solo.

Características del dolor de espalda

El dolor de espalda puede sentirse en cualquier parte de la espalda, desde la parte superior de la columna vertebral, junto a la base de la espalda, hasta la parte inferior de la columna vertebral, cerca del cóccix.

El dolor de espalda puede variar desde un dolor gradual que permanece contenido en la zona de la inflamación, como ocurre con las distensiones musculares o de ligamentos, hasta el entumecimiento y hormigueo habituales en el dolor de ciática.

El dolor de espalda puede aparecer y desaparecer, y también puede desencadenarse por determinados movimientos, como agacharse o permanecer sentado demasiado tiempo. En algunos casos, el dolor de espalda también desaparece por sí solo.

  • El punto doloroso parece hinchado y sensible al tacto.
  • Puede producirse un espasmo muscular en la zona dolorida.
  • Puede aparecer entumecimiento o debilidad en una o ambas piernas.
  • Puede existir dolor o rigidez a lo largo de la columna vertebral.
  • Puede presentarse dificultad para mantenerse erguido.

Características del dolor renal

El dolor de riñón suele producirse en zonas específicas. A diferencia del dolor de espalda, el dolor renal suele ser más profundo y se localiza más arriba, debajo de las costillas.

El dolor renal suele ser constante y no mejora con el movimiento. Puede durar tanto tiempo como no se busque tratamiento para él, y no suele desaparecer hasta que se eliminan los cálculos o se trata la causa subyacente.

Los cálculos renales de gran tamaño pueden provocar un dolor más intenso y agudo que se vuelve aún más doloroso a medida que los cálculos comienzan a eliminarse.

El dolor renal puede deberse a una inflamación u obstrucción de los riñones o las vías urinarias. Otros síntomas como fiebre, vómitos o dolor al orinar son indicios de que el dolor está relacionado con un problema renal.

¿Por qué puede doler un riñón?

Algunos problemas de salud que afectan a los riñones pueden ocasionar dolor. El dolor renal puede deberse a diversas causas, como infecciones, cálculos o afecciones médicas subyacentes.

Los riñones están conectados a la vejiga y los uréteres, los conductos que transportan la orina desde los riñones hasta la vejiga. Existe una cercanía entre estas áreas y cualquier problema que se origine en estas puede provocar dolor e incomodidad.

Cálculos renales y cólico nefrítico

Los cálculos renales son piedras o cálculos sólidos, compuestos de pequeños cristales, que se forman en el interior de los riñones a partir de sustancias presentes en la orina.

Los cálculos renales se forman por la acumulación de minerales o compuestos dentro de su cuerpo. Las piedras pueden ser tan pequeñas como un grano de arena o más grandes que una perla.

En algunos casos, la litiasis renal es tan pequeña que puede desprenderse, bajar por los conductos urinarios y eliminarse con la orina sin causar ningún problema. Las piedras pequeñas pueden salir de su cuerpo por sí solas.

En otros casos, la piedra tendrá un tamaño suficiente para quedar atrapada en el riñón, en la uretra o en la vejiga. Los cálculos más grandes pueden atascarse en el tracto urinario y evitar que la orina pase.

El cólico en el riñón o nefrítico aparece cuando una litiasis se rompe o se desprende, queda atrapada en los conductos urinarios e impide el flujo de la orina. Al obturarse el paso de la orina del riñón a la vejiga, aumenta la presión en las vías urinarias y provoca un fuerte y agudo dolor de espalda.

Existen diferentes tipos de cálculo renal: los más comunes son de calcio, pero también pueden ser de magnesio, de cistina, de oxalato cálcico o de ácido úrico.

Infección urinaria e infección renal

Una infección renal, también conocida como pielonefritis, se desarrolla cuando las bacterias infectan los riñones. Una infección del tracto urinario también puede provocar dolor renal, principalmente si la infección se extiende a los riñones.

Los síntomas de una infección renal incluyen fiebre, escalofríos, dolor de espalda o de costado, náuseas y vómitos.

Una infección renal sucede cuando una bacteria viaja por el tracto urinario hasta los riñones. Es importante darle tratamiento, pues podría causar daño permanente o propagarse por el cuerpo.

Retención urinaria y obstrucciones

La retención urinaria provoca que no pueda vaciar la vejiga por completo. Puede suceder repentinamente o gradualmente con el tiempo.

En caso de una obstrucción, como cálculos en la vejiga o en los riñones, se produce un bloqueo y la orina no puede fluir sin impedimentos a través del tracto urinario.

La obstrucción de la unión ureteropélvica produce un bloqueo en el lugar donde el uréter se une al riñón. Esto puede causar dolor en el costado que puede irradiarse a la barriga o la ingle.

La estenosis ureteral se refiere a un estrechamiento del uréter. La estenosis ureteral puede ocurrir en uno o ambos lados.

Reflujo vesicoureteral

El reflujo vesicoureteral es una afección en la que la orina fluye hacia atrás desde la vejiga hasta los uréteres o los riñones. Puede ocurrirle a cualquiera, pero es más común en bebés y niños pequeños.

Poliquistosis renal

La enfermedad renal poliquística es una afección genética que provoca el crecimiento de quistes llenos de líquido en los riñones. A medida que los quistes se expanden, los riñones se agrandan y pueden causar dolor.

Los quistes renales son sacos de líquido benignos que se forman dentro de los riñones, deformándolos e interfiriendo con su funcionamiento normal. Suele ser una enfermedad hereditaria.

Lesiones, traumatismos y otras enfermedades

Los deportes de contacto, los accidentes u otros traumatismos por fuerza contundente pueden causar un impacto que genera un daño físico en los riñones.

Además de provocar dolor de riñones, una lesión renal podría manifestarse con fugas de orina de los riñones o incluso sangre en la orina.

Ciertas afecciones médicas, como la diabetes y la obesidad, pueden aumentar el riesgo de desarrollar problemas renales que causan dolor.

El carcinoma de células renales, el tipo más común de cáncer de riñón, generalmente afecta a personas de entre 60 y 70 años. Los síntomas pueden incluir sangre en la orina, dolor en el costado o la aparición de un bulto en el costado.

Factores que aumentan el riesgo de cálculos renales

En la mayoría de casos, el origen del cólico nefrítico y de la presencia de litiasis renal no es una causa concreta o una enfermedad determinada. Sin embargo, se han identificado algunos factores de riesgo que pueden influir en su aparición.

  • Antecedentes familiares: las personas con familiares que han padecido litiasis renal tienen tres veces más probabilidades de sufrirla también y, por lo tanto, también el cólico nefrítico asociado.
  • Exposición a altas temperaturas: las personas que trabajan en ambientes calurosos o a alta temperatura, así como los meses cálidos, favorecen la aparición de cálculos renales y sus consecuencias.
  • Falta de hidratación: beber poco, sobre todo agua, aumenta el riesgo de aparición de litiasis renales.
  • Dietas ricas en sal: las dietas con un alto contenido en sal o a base de alimentos procesados facilitan la aparición de piedras en el riñón.
  • Dietas hiperproteicas: las dietas a base de proteínas de origen animal o el uso de suplementos alimenticios incrementan el riesgo de padecer cólico nefrítico asociado a la presencia de litiasis.
  • Obesidad: la obesidad mórbida, el sobrepeso y la presencia de grasa abdominal aumentan el riesgo de padecer cálculos renales.
  • Determinados fármacos: ciertos diuréticos, los corticoides, la aspirina, la vitamina D, los tratamientos de quimioterapia y algunos otros favorecen la aparición de cálculos de origen farmacológico.
  • Algunas enfermedades: la diabetes mellitus, el síndrome metabólico, el hipertiroidismo, la hipertensión arterial y diversas enfermedades renales se relacionan con la aparición de litiasis renales y sus consecuencias.

¿Cómo se diagnostica el dolor renal?

El diagnóstico del dolor renal incluye una exploración exhaustiva y una conversación sobre los síntomas. Los médicos pueden preguntar sobre la localización del dolor, su intensidad y cualquier problema asociado.

Análisis de sangre

El análisis de sangre desempeña un papel crucial en la detección de signos de infección o cálculos renales y en la evaluación de la eficacia con que los riñones filtran los desechos de la sangre.

Análisis de orina

El análisis de orina ayuda a identificar infecciones, proteínas u otras sustancias que podrían indicar problemas renales. También puede mostrar sangre, pus o pequeños cálculos.

Pruebas de imagen

La ecografía utiliza ondas sonoras para crear imágenes de los riñones y las vías urinarias. Las tomografías computarizadas ofrecen imágenes detalladas desde varios ángulos. La resonancia magnética utiliza imanes y ondas de radio para obtener una imagen completa.

En algunos casos, los médicos pueden recomendar pruebas más especializadas. Por ejemplo, una cistouretrografía miccional consiste en inyectar un medio de contraste para obtener radiografías de la vejiga llena y durante la micción.

Esta prueba puede ayudar a identificar problemas con el flujo urinario o anomalías estructurales.

Ecografía Renal Antofagasta - ECONORT

Tratamiento del dolor renal

El tratamiento para el dolor de riñón depende del problema que esté provocando este síntoma. Tras detectar las causas del dolor de riñón, se puede seguir el tratamiento correcto.

Tratamiento de los cálculos y del cólico nefrítico

Cuando se padece un cólico nefrítico por la presencia de litiasis renales, el tratamiento variará en función del momento en el que nos encontramos. Se tomarán algunas medidas en la fase aguda, otras una vez esté controlado y finalmente se llevarán a cabo algunas medidas de control y prevención.

Cuando se sufre un cólico nefrítico, el tratamiento indicado será a base de antiinflamatorios no esteroideos en el momento del cólico, por vía intramuscular a ser posible, durante un periodo de entre 3 y 5 días.

Si bien la baja ingesta de agua puede favorecer la aparición de litiasis renal, cuando se está sufriendo un cólico nefrítico, sobre todo en la fase aguda, es recomendable no abusar del agua.

Una sobrehidratación durante la fase aguda, especialmente durante las primeras horas, podría provocar un aumento del dolor de espalda y de otros síntomas como las náuseas y los vómitos.

Una medida efectiva para aliviar el dolor de espalda, las náuseas y los vómitos es la aplicación de calor en la zona del cólico nefrítico.

Los cálculos renales pueden requerir tratamientos específicos como la litotricia extracorpórea por ondas de choque o la ureteroscopia para fragmentar o extraer los cálculos.

Tratamiento de las infecciones

En los casos más graves, a menudo se recetan antibióticos para tratar las infecciones. En algunos casos, puede ser necesaria la hospitalización para la administración de antibióticos y líquidos intravenosos.

Mantenerse hidratado es fundamental. Beber agua ayuda a eliminar las bacterias y las toxinas del sistema urinario, aunque la cantidad adecuada depende del estado de salud y de la causa del dolor.

Los analgésicos de venta libre pueden ayudar a controlar las molestias, pero es fundamental evitar los antiinflamatorios no esteroideos a menos que lo indique un médico, ya que pueden dañar la función renal.

Los remedios caseros pueden complementar el tratamiento médico. Aplicar una almohadilla térmica en la zona afectada puede ayudar a aliviar el dolor.

Beber jugo de arándano o tomar probióticos puede favorecer la salud del tracto urinario. Sin embargo, es fundamental consultar con un médico antes de probar remedios caseros, sobre todo si se padecen problemas renales.

¿Cuándo acudir al médico?

Si tu dolor de espalda es persistente o crees que proviene de los riñones, acude al médico para que te examine. El dolor renal tiene muchas causas posibles y puede ser grave.

Es posible que pueda tratar el dolor leve en casa, pero si no desaparece y se produce con frecuencia, pida cita para ver a un especialista. Si no puede determinar la causa de su dolor, acuda a su médico de atención primaria para que lo evalúe y trate.

Busque atención médica inmediata si tiene dolor persistente en la zona de los riñones o dolor de espalda junto con los siguientes síntomas:

  • Fiebre o escalofríos.
  • Náuseas o vómitos que impiden comer o beber.
  • Orina descolorida, turbia u oscura.
  • Micción dolorosa o dificultad para orinar.
  • Sangre o pus en la orina.
  • Necesidad urgente y repetida de orinar.
  • Aparición de cálculos renales en la orina.
  • Dolores musculares o cansancio intenso.
  • Una sensación general de enfermedad o letargo que no desaparece.

Si tienes dolor de riñón, puede deberse a una infección renal o a un cálculo, por lo que debes ser examinado por un médico. El dolor musculoesquelético también requiere atención médica.

Cómo prevenir los cálculos y cuidar los riñones

Un estilo de vida saludable favorece el buen funcionamiento de los riñones. Si hablamos de un paciente propenso a padecer problemas renales, como diabetes o presión alta, es importante realizarse monitoreos médicos constantes.

Se recomienda llevar una dieta balanceada, disminuyendo el consumo de sal, azúcar y grasas. Adicionalmente, es importante tomar agua, pues esta ayuda a los riñones a eliminar las sustancias tóxicas del cuerpo.

Si se debería eliminar al menos 1 litro de orina al día, lo ideal sería ingerir entre 2 y 2,5 litros de agua diarios, que ayudarán a eliminar las sustancias que provocan las litiasis.

  • Evitar los refrescos azucarados, que presentan una alta cantidad de ácido fosfórico, una sustancia que acidifica la orina y facilita la aparición de cálculos.
  • Aumentar la ingesta de calcio en la dieta, porque disminuye el riesgo de recidivas.
  • Reducir la ingesta de proteínas animales.
  • Seguir una dieta personalizada según el tipo de cálculo renal y la predisposición a producir uno u otro tipo.
  • Limitar la ingesta de alcohol y no fumar.
  • Mantener el peso bajo control mediante actividad física.
  • Orinar apenas se sienta la necesidad.
  • Vaciar la vejiga después de tener relaciones sexuales.
  • Evitar el uso de productos irritantes al asear la zona genital.

Dependiendo del tipo de cálculo renal que haya presentado el paciente o de la predisposición del mismo a producir uno u otro tipo, se podrá realizar una dieta indicada para su prevención, siempre realizada por un dietista-nutricionista especializado.

Recuerda que ante cualquier molestia no hay que automedicarse y se debe acudir al especialista.

tags: #en #que #parte #de #la #espalda