Empresas públicas y privadas: diferencias, características, ventajas y desventajas

Las empresas públicas son organizaciones cuya propiedad y gestión pertenecen total o mayoritariamente al Estado, mientras que las empresas privadas son propiedad de individuos, familias, accionistas o grupos empresariales independientes del gobierno. La diferencia principal está en quién controla la organización, pero también existen contrastes en los objetivos, las fuentes de financiación, la toma de decisiones, la regulación, la transparencia y las métricas de éxito.

En términos generales, las empresas públicas priorizan el bienestar colectivo, la prestación de servicios esenciales y el desarrollo de sectores estratégicos, mientras que las empresas privadas buscan rentabilidad, competitividad, crecimiento e innovación. Ningún modelo es superior en todos los contextos: la elección depende de las metas, los recursos, la tolerancia al riesgo, los plazos y el impacto social esperado.

Qué es una empresa pública

Una empresa pública es una organización cuya propiedad pertenece al Estado. Se trata de una empresa que es controlada total o mayormente por el gobierno, por lo que su gestión y dirección es llevada a cabo por los organismos e instituciones pertenecientes al Estado.

Al igual que las empresas más comunes, las de índole pública se dedican a producir y comercializar productos y servicios, pero bajo la dirección de un organismo estatal. Una empresa pública es aquella que está controlada y gestionada por el Estado.

Las organizaciones públicas se caracterizan generalmente por garantizar servicios públicos a sus ciudadanos, más que alcanzar un lucro económico. No obstante, esto no indica que estas empresas no sean directamente rentables, sino que priorizan sus objetivos de acuerdo a las necesidades de la población.

El gobierno posee la mayoría de las acciones de la empresa, y su principal objetivo no es necesariamente la rentabilidad económica, sino la satisfacción de las necesidades de la sociedad, la prestación de servicios públicos o el fomento de ciertos sectores estratégicos.

Características de las empresas públicas

  • Propiedad estatal: El Estado posee la mayoría de las acciones de la empresa.
  • Objetivos sociales: Su misión no siempre es la rentabilidad, sino la satisfacción de necesidades sociales o el control de sectores estratégicos.
  • Financiación pública: Se financian principalmente a través de los impuestos, aunque también pueden generar ingresos.
  • Regulación gubernamental: Están sujetas a una fuerte regulación y supervisión por parte de los organismos del gobierno.
  • Tienen como objetivo primordial suplir, en mayor o menor medida, necesidades de interés público.
  • No tienen como finalidad esencial conseguir beneficios económicos, aunque no significa que traten de evitar rentabilidades por su actividad.
  • El grado de participación de una empresa pública es mayormente perteneciente a un organismo público.
  • Algunas empresas públicas compiten con empresas privadas a través de la producción y venta de bienes y servicios en mercados competitivos.

Debido al derecho que tiene el gobierno sobre la actividad de la empresa pública, es capaz de controlar las medidas de producción de bienes y servicios, tomar decisiones de gestión empresarial, determinar volúmenes de comercio y establecer precios.

Las empresas públicas suelen estar sometidas a una regulación más estricta, ya que el Estado las controla y supervisa de cerca. Además, sus decisiones pueden estar influenciadas por la política pública, lo que puede ralentizar la toma de decisiones.

Finalidad y sectores de actividad de las empresas públicas

Las empresas públicas ofrecen servicios básicos a precios accesibles, de modo que toda la población tiene la posibilidad de suplir sus necesidades. Son organizaciones que generalmente contemplan servicios de necesidad básica, como suministro de energía eléctrica, gas doméstico y agua potable.

Aunque pueden estar presentes en otros sectores, como en el sector alimentario o industrial. Ejemplos comunes de empresas públicas incluyen organismos de transporte, energía o telecomunicaciones que operan bajo el control del gobierno.

Las entidades públicas priorizan sus actividades para satisfacer necesidades básicas a sus ciudadanos, brindando estos servicios a precios accesibles para todos. Su naturaleza pública permite emprender actividades con pocas rentabilidades o con altas barreras de inversión para conseguir un bien común.

Asumen actividades pocos rentables, o que directamente no lo son, con la finalidad de satisfacer necesidades públicas. También intervienen estratégicamente en ciertas disputas para controlar la explotación de recursos naturales por parte de organismos privados.

Están presentes en el sector de las comunicaciones, como en la radio o la televisión, para informar sobre noticias de interés público. Producen empleos, tanto dentro de sus organizaciones, como por la creación de nuevas actividades económicas.

Qué es una empresa privada

Una empresa privada es una organización cuyo control y propiedad pertenecen a individuos, familias o grupos empresariales. Estas empresas operan en el mercado con el objetivo de maximizar sus beneficios, y su funcionamiento está motivado por la competencia y la rentabilidad económica.

Este sector está compuesto por empresas de capital privado, las cuales se enfocan en la rentabilidad y competitividad de sus productos o servicios. Las empresas de capital privado y sus acciones no están disponibles para todo el público ya que no cotizan en la bolsa de valores.

Una empresa combina personal bajo normativa laboral, capital propio o ajeno y ventas como fuentes de financiamiento. Las actividades operativas y actos mercantiles sostienen el ciclo productivo y comercial.

La administración privada se orienta a transformar recursos en valor económico medible. Su propósito central es generar rentabilidad sostenida para propietarios y stakeholders mediante bienes y servicios adaptados al mercado.

Características de las empresas privadas

  • Propiedad privada: El capital pertenece a personas o grupos privados, no al Estado.
  • Objetivo de rentabilidad: Su principal objetivo es generar beneficios económicos y maximizar el retorno de inversión.
  • Financiación privada: Se financian a través de la inversión privada, préstamos y emisión de acciones en mercados financieros.
  • Competencia en el mercado: Se enfrentan a la competencia de otras empresas privadas y deben adaptarse rápidamente a las demandas del mercado.
  • Son propiedad privada y sus accionistas mayoritarios son independientes al Estado.
  • Su objetivo principal es ser una empresa rentable que genere ganancias mediante la comercialización y producción de productos o servicios.
  • Se rigen mediante las leyes de su país y tienen que ser transparentes y honestos con sus finanzas al igual que responsables de las consecuencias que puedan causar sus actividades.
  • Se establecen como sociedades, empresas individuales, sociedades anónimas, ONGs o PYMEs.

La administración privada aplica decisiones rápidas, innovación y competitividad para maximizar beneficios. Los equipos usan KPI y análisis de desempeño para medir eficiencia y satisfacción del cliente.

Las estructuras tienden a ser flexibles para innovar y responder rápido. Las estructuras flexibles favorecen la escalabilidad, mientras que la tecnología y los procesos se alinean a la productividad y la calidad.

Principales diferencias entre empresas públicas y privadas

Las diferencias entre organismos estatales y compañías privadas influyen en tiempos y resultados. La propiedad determina quién tiene poder sobre decisiones estratégicas.

AspectoEmpresa públicaEmpresa privada
PropiedadEl Estado detenta la propiedad total o mayoritaria.La propiedad pertenece a individuos, accionistas, familias o grupos empresariales.
Objetivo principalBienestar social, servicios esenciales, equidad y sectores estratégicos.Rentabilidad, crecimiento, competitividad y retorno de la inversión.
FinanciaciónTributos, fondos públicos e ingresos propios.Ventas, inversiones, capital privado, préstamos y mercados financieros.
Toma de decisionesEstá condicionada por normativas, políticas públicas y controles institucionales.Está guiada principalmente por el mercado, los propietarios y los clientes.
RegulaciónEstá sujeta a una regulación y supervisión gubernamental más intensa.Opera con mayor libertad dentro de los límites de la ley y de las regulaciones del mercado.
IndicadoresCobertura, calidad, acceso, continuidad y cumplimiento del interés general.Rentabilidad, productividad, ventas, satisfacción del cliente y otros KPI.
Velocidad de respuestaPuede verse limitada por la burocracia y la rigidez normativa.Tiende a ser mayor por la flexibilidad organizativa y la presión competitiva.

Propiedad y control

En el sector estatal, el Estado detenta la propiedad y el poder político incide en decisiones. En el sector empresarial, los propietarios, directorios y clientes ejercen control directo sobre gestión y resultados.

A diferencia de las empresas de capital privado, el propietario parcial o mayorista de las empresas públicas es el Estado y sus decisiones administrativas recaen en el gobierno. Este tipo de empresas tienen otro objetivo aparte de generar ganancias, desde redistribuir la riqueza o apoyar en los intereses públicos.

Fuentes de recursos y financiación

Los recursos públicos provienen principalmente de tributos. Eso orienta el uso hacia el interés social y la rendición de cuentas. Las empresas financian operaciones con ventas, inversiones y capital privado.

La empresa pública se financia principalmente con recursos del Estado, es decir, a través de impuestos y otros fondos públicos. Esto le otorga una mayor estabilidad financiera, aunque también la hace dependiente de las políticas gubernamentales y de las fluctuaciones en el presupuesto público.

En una empresa privada, la financiación proviene principalmente de fuentes privadas, como inversores, bancos o el mercado de valores. Esto les da una mayor flexibilidad para tomar decisiones rápidas, pero también las hace más vulnerables a la competencia y a las fluctuaciones del mercado.

Toma de decisiones y estructuras

Las decisiones estatales suelen adaptarse a normativas y políticas públicas. Las jerarquías son formales y la burocracia regula procedimientos.

En una empresa pública, las decisiones clave, especialmente las relacionadas con la política empresarial y los proyectos de inversión, suelen estar influenciadas por criterios políticos y la necesidad de cumplir con objetivos sociales. Los directivos y responsables de la empresa deben tener en cuenta el interés general y el bienestar social.

En entornos privados, las señales del mercado guían decisiones. Las estructuras tienden a ser flexibles para innovar y responder rápido.

Por el contrario, en una empresa privada, las decisiones están guiadas por la maximización de beneficios y el interés de los accionistas o propietarios. La toma de decisiones es generalmente más ágil y menos sujeta a los intereses políticos o a las normativas gubernamentales.

Objetivos, funciones y responsabilidades

La manera en que se fijan objetivos revela prioridades y define las métricas usadas para evaluar resultados. En el sector estatal, la meta central es bienestar, equidad y continuidad de servicios esenciales con foco en ciudadanía.

En el entorno empresarial, los objetivos buscan crecimiento, rentabilidad y posicionamiento competitivo con foco en clientes y accionistas. El liderazgo orienta recursos hacia innovación y decisiones estratégicas.

Las funciones públicas incluyen prestación de servicios, regulación de actividades privadas y promoción del desarrollo regional. Las funciones privadas cubren producción, comercialización, expansión de mercado y diferenciación de oferta.

Las responsabilidades en lo público son la transparencia, la probidad y el uso eficiente de recursos. Las responsabilidades en lo privado son el retorno a inversionistas y la satisfacción del cliente.

Administración pública y administración privada

La administración pública actúa como el Estado en acción, orientado al bienestar colectivo mediante políticas y programas. Opera como un sistema que gestiona recursos y decisiones para garantizar acceso y equidad en servicios básicos.

Los servicios cubren educación, salud, transporte y seguridad. Su objetivo principal es satisfacer necesidades colectivas y proteger derechos de los ciudadanos.

La estructura incluye ministerios, departamentos y agencias con funciones definidas. El personal suele estar bajo un estatuto público y los recursos provienen de tributos, tasas y contribuciones.

La normativa exige rendición de cuentas, auditorías y controles políticos, judiciales y sociales. Estas responsabilidades buscan legalidad, continuidad del servicio y protección del interés general.

En el sector no estatal, la gestión se orienta a transformar recursos en valor económico medible. Una empresa combina personal bajo normativa laboral, capital propio o ajeno y ventas como fuentes de financiamiento.

Las empresas fomentan meritocracia. Los empleados con buen desempeño reciben promociones y bonos ligados a resultados. La inversión en tecnología y en I+D permite mantener ventaja competitiva.

Pilares comunes de la gestión pública y privada

Los fundamentos de la gestión comparten un marco práctico que guía decisiones en organismos y empresas. Ese marco facilita coordinar recursos humanos y financieros para cumplir objetivos.

El modelo PODC, compuesto por planificación, organización, dirección y control, actúa como un lenguaje común de gestión. Permite definir metas, asignar tareas y medir resultados.

  • Planificación: establece objetivos, prioridades, recursos y plazos.
  • Organización: distribuye funciones, responsabilidades y medios de trabajo.
  • Dirección: liderazgo que motiva y alinea equipos con metas institucionales o de negocio.
  • Control: monitoreo de indicadores para corregir desvíos y garantizar estándares.

La eficacia mide si se alcanzan los objetivos. La eficiencia evalúa el uso óptimo de recursos. Ambos aspectos mejoran el funcionamiento cuando se integran en procesos claros.

La productividad es la relación entre resultados y recursos usados para comparar desempeño. Estas acciones habilitan respuestas ágiles al cambio, fomentan innovación y sostienen mejoras continuas.

Aunque los fines difieran, las metodologías son compatibles y aplicables en contextos chilenos. Ambos ámbitos requieren liderazgo que motive equipos y alinee recursos con metas medibles.

Ventajas de las empresas públicas

Prestación de servicios esenciales

Las empresas públicas ofrecen servicios básicos a precios accesibles, de modo que toda la población tiene la posibilidad de suplir sus necesidades. Las entidades públicas priorizan sus actividades para satisfacer necesidades básicas a sus ciudadanos, brindando estos servicios a precios accesibles para todos.

Su naturaleza pública permite emprender actividades con pocas rentabilidades o con altas barreras de inversión para conseguir un bien común. Esta característica resulta especialmente importante en servicios cuya continuidad puede ser necesaria incluso cuando la actividad no ofrece una rentabilidad elevada.

Equidad y protección del interés general

Las organizaciones públicas tienen como objetivo primordial suplir, en mayor o menor medida, necesidades de interés público. Sus decisiones pueden priorizar el bienestar social sobre la rentabilidad económica, sin poner en peligro su supervivencia.

Evitan que existan monopolios empresariales por parte del sector privado, lo cual genera un equilibrio corporativo y minimiza las posibilidades de que haya entidades que abusen en el mercado por sus condiciones privilegiadas.

Estabilidad y continuidad

Las empresas públicas pueden contribuir a mantener la continuidad de servicios básicos y la estabilidad en sectores estratégicos. La empresa pública, a menudo criticada por su burocracia y la interferencia política, ha demostrado ser clave en sectores estratégicos y en contextos de crisis.

Las empresas públicas han demostrado ser exitosas en sectores estratégicos y en situaciones de crisis, garantizando equidad, estabilidad y sostenibilidad a largo plazo.

Empleo e impacto regional

Producen empleos, tanto dentro de sus organizaciones, como por la creación de nuevas actividades económicas. Muchas funciones tienen impacto directo en bienestar y desarrollo regional, lo que otorga reconocimiento y sentido de propósito.

Desventajas de las empresas públicas

Burocracia y lentitud

Las desventajas más visibles incluyen trámites lentos y procesos burocráticos que ralentizan la implementación de mejoras operativas. Las jerarquías son formales y la burocracia regula procedimientos.

La regulación y los controles pueden contribuir a la transparencia y la legalidad, pero también pueden hacer más lenta la respuesta ante cambios tecnológicos, económicos o sociales.

Rigidez normativa

La rigidez normativa reduce la capacidad de experimentar con nuevas tecnologías y modelos de gestión. Por eso, la administración pública requiere equilibrio entre control, legalidad y resultados para la ciudadanía.

Las decisiones estatales suelen adaptarse a normativas y políticas públicas. Las estructuras institucionales condicionan incentivos, plazos y métricas de éxito.

Presupuestos limitados e influencia política

Los presupuestos acotados restringen alcance y calidad de proyectos. Además, las decisiones pueden cambiar según ciclos políticos, lo que afecta continuidad.

La empresa pública puede beneficiarse de la financiación estatal, pero también puede depender de las políticas gubernamentales y de las fluctuaciones en el presupuesto público.

Ventajas de las empresas privadas

Agilidad y capacidad de adaptación

El sector empresarial destaca por su capacidad para responder rápido a cambios del mercado. Esto se traduce en procesos ágiles, lanzamientos de productos y pivotes en modelos de negocio en corto plazo.

Las empresas privadas tienen mayor libertad para operar dentro de los límites de la ley, sin tantas restricciones del Estado. Las señales del mercado guían decisiones y las estructuras tienden a ser flexibles para innovar y responder rápido.

Competitividad y rentabilidad

La administración privada aplica decisiones rápidas, innovación y competitividad para maximizar beneficios. Las empresas privadas buscan la rentabilidad económica, mientras que la competencia las impulsa a mejorar sus productos, servicios y procesos.

Tradicionalmente, se argumenta que las empresas privadas son más eficientes debido a la competencia del mercado y la presión por generar máximas ganancias. Esa orientación hacia los resultados puede favorecer el control de costos, la productividad y el crecimiento.

Innovación y tecnología

La inversión en tecnología y en I+D permite mantener ventaja competitiva. Esa orientación impulsa actividades innovadoras y mayor productividad.

Las empresas privadas suelen estar mejor posicionadas para innovar, dado su mayor margen para asumir riesgos, pueden adaptarse rápidamente a cambios en el entorno económico.

Meritocracia e incentivos

Las empresas fomentan meritocracia. Los empleados con buen desempeño reciben promociones y bonos ligados a resultados.

La cultura de alto desempeño permite gestionar riesgos y oportunidades. Los equipos usan KPI y análisis de desempeño para medir eficiencia y satisfacción del cliente.

Desventajas de las empresas privadas

Menor seguridad laboral

Entre las desventajas está la menor estabilidad laboral ante ciclos económicos o reestructuraciones. Esto afecta planificación personal y posibilidades de largo plazo.

Las empresas privadas pueden ser más vulnerables a la competencia y a las fluctuaciones del mercado. La continuidad del empleo puede depender de las ventas, la rentabilidad, la situación económica y las decisiones de los propietarios.

Presión por objetivos

También existe alta presión por metas y plazos, lo que puede aumentar estrés y reducir conciliación. Los beneficios sociales suelen ser variables según política interna.

La búsqueda de rentabilidad y la presión por generar máximas ganancias pueden concentrar la gestión en resultados de corto plazo, especialmente cuando los incentivos se vinculan de manera estricta al desempeño financiero.

Riesgo de priorizar la rentabilidad

La empresa privada, aunque eficiente, ha sido cuestionada por su enfoque en la rentabilidad a corto plazo, en detrimento de la sostenibilidad social y ambiental.

Mientras que las empresas privadas buscan la rentabilidad económica, las públicas se enfocan más en cumplir objetivos sociales, como dar servicios a la población o garantizar la estabilidad en sectores estratégicos, como la energía o las telecomunicaciones.

Empresas mixtas y modelos híbridos

En caso que una institución lleve a cabo sus actividades con dinero que proviene tanto del sector público como privado, se considera como una empresa mixta. Generalmente, las empresas que pertenecen a esta categoría forman parte del sector primario y necesitan dinero del sector privado, ya que el capital aportado por el sector público no es suficiente para cubrir las actividades desarrolladas por la empresa.

La dicotomía entre empresa pública y privada es cada vez menos relevante. En su lugar, surgen modelos híbridos que buscan combinar lo mejor de ambos mundos: la eficiencia y capacidad de innovación del sector privado con la orientación al bien común y la estabilidad del sector público.

Los modelos de colaboración público-privada, también conocidos como Partnerships (PPP), han demostrado ser una buena opción. En países como Canadá y Australia, los proyectos de infraestructura desarrollados bajo este esquema han permitido combinar la eficiencia del sector privado con el interés público.

La colaboración entre sectores potencia la calidad del servicio cuando se comparten buenas prácticas. Regulaciones, concesiones, compras públicas y alianzas construyen ecosistemas más eficientes.

El papel de la gestión y la gobernanza

El éxito depende más de la calidad de la gestión que de la propiedad de la empresa. Los casos exitosos de empresas públicas en economías occidentales evidencian que el Estado puede ser un gestor eficiente cuando actúa con criterios de transparencia, innovación y sostenibilidad.

Estos casos demuestran que las empresas públicas, cuando son gestionadas con eficiencia, con rendición de cuentas y en el marco de buena gobernanza, pueden competir con éxito en el mercado global y responder a las necesidades sociales de forma sostenible.

Por último, en las empresas públicas es necesario implementar prácticas modernas de gobernanza, reducir la interferencia política y fomentar la innovación para optimizar su funcionamiento.

Las empresas del siglo XXI deben responder a un triple equilibrio: económico, social y ambiental. En este sentido, la discusión no debería centrarse en la propiedad de la empresa, sino en su capacidad para generar riqueza a largo plazo para la sociedad en su conjunto.

Cómo elegir entre una empresa pública y una privada

Al elegir entre gestión estatal y empresarial conviene priorizar objetivos claros antes que etiquetas. La decisión dependerá de metas, contexto y disponibilidad de recursos.

Se recomienda evaluar impacto social buscado, tolerancia al riesgo y estructura de incentivos. También considerar expectativas de desarrollo profesional y plazos de retorno.

  • Impacto social versus retorno económico.
  • Tolerancia al riesgo y tiempos de decisión.
  • Disponibilidad de recursos y métricas de éxito.
  • Necesidad de continuidad del servicio.
  • Grado de innovación y flexibilidad requerido.
  • Nivel de transparencia, supervisión y rendición de cuentas.

Antes de optar, conviene medir las diferencias en controles, velocidad de ejecución y señales del mercado. Cuanto más claro sea el objetivo, más apropiado será el modelo elegido.

No existe una única respuesta válida para todos los casos. Las características institucionales condicionan incentivos, plazos y métricas de éxito.

Empresas públicas y privadas en Chile

Comparar modelos de gestión ayuda a entender cómo funcionan instituciones y empresas en Chile hoy. Esta mirada permite evaluar qué prácticas mejoran eficiencia y calidad cuando ocurren cambios económicos y sociales.

En el país existe la necesidad de optimizar servicios esenciales, atraer inversión y recuperar la confianza ciudadana del gobierno y de las empresas. El comportamiento de organizaciones influye en el bienestar, la productividad y la competitividad nacional.

La calidad de servicios en Chile refleja decisiones sobre gestión, control y asignación de fondos. Esto afecta productividad, empleo y la percepción ciudadana sobre instituciones y mercado.

Ministerios y agencias estructuran la provisión de educación, salud, transporte y seguridad. Sus procesos incluyen auditorías y mecanismos de rendición de cuentas.

En el sector privado, las empresas usan KPIs y encuestas de satisfacción para medir eficiencia y rentabilidad. Ambos mundos deben aplicar estándares y mejoras continuas.

La gestión eficiente de recursos públicos y privados impulsa bienestar y competitividad. Controles y auditorías garantizan uso adecuado de fondos y continuidad del servicio.

La coordinación interinstitucional y alianzas con el sector privado amplían cobertura y calidad. La innovación empresarial aporta empleo y transferencia tecnológica al ecosistema de servicios.

La transparencia y los resultados visibles fortalecen la confianza del país en sus instituciones. Aplicar marcos de indicadores comparables facilita evaluar desempeño y orientar decisiones.

Una administración profesionalizada eleva la competitividad del país y la satisfacción de usuarios. Aprendizajes cruzados entre sectores pueden reducir fallas y potenciar resultados.

Otros criterios para clasificar empresas privadas y públicas

Una empresa es una organización de personas que utilizan recursos materiales y técnicos para llevar a cabo una actividad que genera beneficios económicos. Existen muchos tipos de empresas, pero usualmente se utilizan 7 criterios principales para clasificarlas: por el sector o actividad económica que realizan, por su tamaño, por su ámbito de actuación o alcance geográfico, por su forma jurídica, por su cuota de mercado, por la procedencia u origen del capital, y por su esquema laboral.

Por sector o actividad económica

Para comenzar, los distintos tipos de empresas se pueden dividir de acuerdo al sector económico al que pertenezcan sus actividades, por lo cual tenemos las empresas del sector primario, empresas del sector secundario y empresas del sector terciario.

  • Sector primario: Está conformado por aquellas actividades comerciales asociadas a la extracción, recolección y transformación de los recursos naturales o materia prima, como lo son la pesca, agricultura, ganadería, silvicultura, tala de árboles, entre otras.
  • Sector secundario: Es aquel sector constituido por ciertas actividades que tienen como objetivo transformar los recursos naturales en productos aptos para el uso o consumo humano. En dicho sector encontramos empresas dedicadas a la artesanía, energía, construcciones, entre otras.
  • Sector terciario: En este caso, la actividad económica tiene el objetivo de satisfacer las necesidades de la población en general, por lo cual es conocido como el sector dedicado a los servicios, como por ejemplo: servicios de comunicación, finanzas, turismo, electricidad, abastecimiento de agua.
  • Sector cuaternario: Se caracteriza porque los servicios que lo integran se relacionan con las actividades tecnológicas, generación e intercambio de información, investigaciones dedicadas a la innovación, educación y cultura de la población.

Por tamaño

Las empresas también pueden clasificarse según el número de empleados que tienen contratados y las ganancias generadas en un año. Los criterios exactos pueden variar según el país y la normativa aplicable.

  • Microempresa: En este caso, llamaremos microempresa a toda aquella que tenga menos de 10 empleados trabajando.
  • Pequeña empresa: Se refiere a aquella unidad que cuenta con un número de empleados relativamente pequeño.
  • Mediana empresa: Para que una empresa sea considerada como mediana debe contar con una plantilla laboral mayor que la de una pequeña empresa y menor que la de una gran empresa.
  • Gran empresa: En caso que una empresa tenga una plantilla laboral amplia y una elevada capacidad de ventas, entraría dentro de la categoría de las grandes empresas.

Por ámbito de actuación

  • Empresas locales: Se refiere a las empresas que únicamente tienen actividades comerciales dentro de una zona geográfica específica, como por ejemplo un pueblo o ciudad.
  • Empresas nacionales: Este tipo de empresas son aquellas que tienen una gran cobertura del país donde llevan a cabo sus actividades de comercio.
  • Empresas multinacionales o internacionales: Son empresas que extienden sus actividades más allá de las fronteras del país donde tienen su sede principal, pero no cuentan con centro de operaciones en otros países.
  • Empresas transnacionales: A diferencia de las empresas multinacionales, una transnacional cuenta con diversos centros de operaciones en múltiples países a lo largo del mundo.

Por forma jurídica

El objetivo de dividir a los diferentes tipos de empresas por su forma jurídica es para diferenciar la identidad que ésta tiene en el ámbito legal, la cual determina cuántos y qué tipos de socios posee, cuál es su capital y qué tipo de realidad tiene cada uno dentro de la empresa.

  • Persona física: Cuando hablamos del concepto de persona física, se refiere a una sola persona que tiene una existencia real comprobada y que, por tanto, se le otorgan derechos y deberes dentro de la sociedad donde se desenvuelve.
  • Sociedad o asociación civil: En este caso, es un tipo de sociedades mercantiles que ocurre con la unión de varias personas físicas para llevar a cabo un fin específico en conjunto.
  • Persona moral: El concepto de persona moral hace referencia a la unión de dos o más personas para llevar a cabo una actividad con fines de lucro, pero en este caso tanto las responsabilidades como riesgos deben ser divididos entre los integrantes.
  • Cooperativa: Una sociedad cooperativa es un tipo de empresa que se forma debido a la necesidad que tienen sus propietarios de cubrir sus necesidades socioeconómicas.
  • Sociedad comanditaria: Se definen como empresas que cuentan con socios colectivos que se les adjudica una responsabilidad ilimitada y socios comanditarios que tienen una responsabilidad limitada en cuanto a la aportación de capital social a la empresa.
  • Sociedad limitada: En una sociedad de responsabilidad limitada, las responsabilidades de los socios son proporcionales a la cantidad de capital aportado para el financiamiento de la misma.
  • Sociedad anónima: En las sociedades anónimas tenemos que un grupo de asociados que no pertenecen a las filas de la empresa unen fuerzas para comprar acciones, aportar capital y llevar a cabo una división de las ganancias generadas.
  • Sociedad colectiva: Se refiere a una organización en la cual todos los socios involucrados tienen una participación equitativa en cuanto a los derechos y obligaciones.

Por cuota de mercado

Cuando hablamos de cuota de mercado, nos referimos al porcentaje que obtiene una empresa al vender un servicio o producto al público en relación con las ventas totales del mismo en un plazo de tiempo específico.

  • Empresa aspirante: Cuenta con una estrategia que va dirigida a extender su cuota original en comparación con la compañía líder y el resto de las competidoras.
  • Empresa especialista: Responde a necesidades específicas dentro de un segmento de mercado en específico y cuenta con recursos humanos de alta calidad.
  • Empresa líder: Toma el mando en la totalidad de los aspectos del mercado, como por ejemplo en los precios de los productos, campañas de publicidad, logística e innovación.
  • Empresa seguidora: No cuenta con una rentabilidad que sea suficientemente favorable para competir al mismo nivel de una empresa líder en el mismo mercado.

Por esquema laboral

  • Empresas con trabajo presencial: Se refiere a las empresas que únicamente llevan a cabo sus actividades dentro de las instalaciones.
  • Empresas de trabajo remoto: En este tipo de organizaciones, existe la opción de trabajar a distancia desde la comodidad del hogar.
  • Empresas de trabajo mixto: Las empresas de trabajo mixto alternan entre la modalidad presencial y remota de acuerdo al tipo de actividades que se lleven a cabo.

La colaboración entre sectores potencia la calidad del servicio cuando se comparten buenas prácticas. En lo profesional, combinar experiencias en ambos ámbitos genera un perfil integral capaz de gestionar proyectos complejos.

Comparación empresas públicas y privadas

La verdadera cuestión radica en cómo combinar las fortalezas de ambos modelos para crear empresas que no sólo sean rentables, sino también responsables y sostenibles.

Gestión Publica y Privada

Los nuevos desafíos globales requieren enfoques colaborativos, modelos híbridos que integren lo mejor del sector público y privado, donde el bienestar social, la eficiencia y la sostenibilidad sean los pilares de la empresa del futuro.

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