El Real Madrid ganó 30: la Liga de 2007 y el histórico 11-1 al Barcelona

El Real Madrid logró su 30.ª Liga de fútbol el 17 de junio de 2007, en una última jornada marcada por una remontada ante el Mallorca. El conjunto de Fabio Capello empezó perdiendo en el Santiago Bernabéu, pero acabó ganando 3-1 gracias a los goles de Reyes, que marcó dos, y Diarra.

Aquel campeonato se decidió por el goal average después de que Real Madrid y Barcelona terminaran con 76 puntos. El equipo blanco, que había alcanzado el liderato en la jornada 34, conquistó el título gracias a un tramo final espectacular, con 10 victorias en 12 partidos.

La Liga número 30 del Real Madrid

El 17 de junio de 2007, el Real Madrid logró su 30ª Liga de fútbol. Nuestro equipo aseguró el título en la última jornada y, siguiendo el guion de aquella edición, lo hizo tras una remontada.

El conjunto de Capello empezó perdiendo ante el Mallorca en el Santiago Bernabéu, pero dio la vuelta al partido en la segunda parte (3-1) gracias a los goles de Reyes (2) y Diarra. El goalaverage con el Barcelona resolvió un campeonato en el que ambos equipos acabaron con 76 puntos.

El Real Madrid, que se hizo con el liderato en la jornada 34, ganó la Liga gracias a un tramo final espectacular, en el que sumó 10 victorias en 12 partidos. Además, esa temporada es recordada por las remontadas y los puntos conseguidos en los últimos minutos.

Van Nistelrooy fue el máximo goleador de la Liga con 25 tantos.

El 11-1 al Barcelona en la Copa de 1943

El 11-1 del Real Madrid al Barça en la Copa de 1943 es recordado como la mayor goleada en un clásico. El Madrid ganó al equipo azulgrana por un contundente once goles a uno.

El partido de vuelta de las semifinales de la Copa del Generalísimo se disputó el 13 de junio de 1943 en el estadio de Chamartín, ante 25.000 aficionados madridistas. El Real Madrid remontó el 3-0 adverso de la ida y se citó en la final con el Athletic, entonces Atlético de Bilbao.

Fue la victoria más abultada en el clásico del fútbol español y se produjo en un contexto social y unas circunstancias históricas muy especiales y polémicas.

Estadio de Chamartín durante partido histórico

El contexto político y social de 1943

Las fuerzas armadas de Franco han tomado el poder desde 1939, después de una terrible guerra civil. El fútbol se ha convertido rápidamente en uno de los pocos, pero principales, entretenimientos de la postguerra.

Nos situamos en junio de 1943, en las semifinales de la Copa del Generalísimo entre el Barcelona y el Real Madrid.

El contexto convertía cualquier partido entre los dos grandes clubes en un acontecimiento que iba más allá del terreno de juego. Desde Barcelona, se acusa al régimen franquista de presiones sobre el árbitro y a los jugadores del equipo azulgrana.

El partido de ida: Barcelona 3-0 Real Madrid

Antes de analizar lo que sucedió en el partido que terminó con los once goles del Real Madrid, nos detenemos en el partido de ida, jugado una semana antes en Les Corts, con victoria por 3-0 a favor del equipo catalán.

Una ventaja considerable que parecía dejar las cosas relativamente resueltas para los azulgranas. Desde la prensa de Madrid, se quejaron fuertemente del colegiado y de la agresiva actitud del público.

En las crónicas de Juan Deportista (ABC) o Rienzi (Diario Madrid) se podía leer que el colegiado había sido claramente influido por el ambiente. Afirmaban, además, que bajo la presión de la afición culé, el Real Madrid no pudo jugar plenamente su fútbol.

“No se refiere al deporte, sino al antideporte. Más claro: ha surgido de nuevo, y ahora nada menos que en las Corts, el más locuaz impresionante espectáculo de la agresividad unánime, de la vehemencia… al Real Madrid no le ha sido posible jugar durante todo el primer tiempo, porque se ha opuesto, más que el equipo azulgrana, el público, antes que las dificultades del lance o la superioridad del juego, el árbitro. Cuanto a éste, no quiero hacer insinuaciones que puedan dar lugar a interpretaciones equívocas: su torpeza no fue parcialidad ni equivocación. No supo imponerse ni hacer frente a los gestos, a las excitaciones, a las protestas vehementes de los jugadores barcelonistas”.

“Un penalti muy dudoso de Querejeta, pero no tan grave falta como otras muchas, antes y después cometidas y por último, el tercero, en una arrancada de Sospedra, navegante solitario, dejó de contemplarse cómo un offside con aquella magnífica ventaja de 10 metros…”

“El público quería que el árbitro perdiera la ponderación, y lo consiguió”.

“Ni fútbol, ni juego, ni monsergas. Choques y violencias recíprocas, con una desventaja enorme para el Madrid: cada vez que algún jugador azulgrana sufría que él consideraba falta, los gestos, los aspavientos, la carrera en busca del árbitro para exponerle las quejas mientras el público, ¡naturalmente!, respondía a las excitaciones con la vehemente protesta de chillidos y voces”.

Eduardo Teus, desde las páginas de Ya, diario importante de la época, se quejó igualmente de la influencia que tuvo el público sobre el colegiado del encuentro.

Señala que el árbitro anuló un gol a Barinaga, delantero del Madrid, porque pitó el final del primer tiempo “mientras el balón iba por el aire camino de la portería”.

Continúa diciendo que el colegiado otorgó un gol después de un barullo y señaló un dudoso penalti a favor de los locales, bajo la presión del público. En la jugada del tercer gol, Teus señala que proviene de un fuera de juego.

El periodista fue muy crítico con el bélico ambiente del estadio, que, según él, condiciono no solo al árbitro sino también al equipo madrileño. Despide la crónica pidiendo que Chamartín ayude en el partido de vuelta como lo hizo la “cazuela hirviendo” de Les Corts.

Mientras que, la prensa catalana, apenas menciona el caldeado ambiente del partido y se centra en la victoria del equipo azulgrana. Contraste total.

La preparación del partido de vuelta

Las protestas de la prensa madrileña van haciendo eco y desde la capital se organiza una campaña para el partido de vuelta, invocando una venganza por el «maltrato» a los jugadores blancos en el partido de ida.

La víspera del partido, se venden en las calles pitos a los aficionados para que monten estruendo en el partido. Se prepara un ambiente colosal.

La afición merengue espera al Barça.

Aficionados con pitos en estadio de fútbol

El partido de vuelta: Real Madrid 11-1 Barcelona

Es a partir de aquí, que empiezan las diferentes versiones de lo que sucedió minutos antes del partido.

Según la versión popular más extendida, el responsable de la seguridad entró a los vestuarios de cada equipo para exigirles buena conducta. Versión confirmada por el historiador B. Salazar y el reportero Alfredo Relaño.

Desde Barcelona, y lo veremos más adelante en detalle, diferentes escritores y periodistas afirman que la policía o empleados del gobierno, entraron en el vestuario del equipo catalán (o en del árbitro) para intimidarlos.

Desde Chamartín se escuchan gritos, insultos y pitos. Reina un fuerte y pugnaz ambiente.

El Madrid se crece mientras el Barça se achica. Antes de la media hora el Madrid ya ha igualado la eliminatoria.

El Barça parece desplomarse súbitamente, y en quince minutos le caen cinco goles más. Al descanso se llega con 8-0.

El segundo tiempo es un puro trámite y el partido finaliza con el resultado de 11-1.

Las versiones sobre las presiones y el ambiente

Al día siguiente, la prensa relata lo sucedido en Madrid. Nuevo contraste. Sucede exactamente lo contrario que después del partido de ida.

Es decir, desde Madrid apenas se comenta lo ocurrido en las gradas y se centra en la magnífica goleada blanca. Mientras que, desde Barcelona, se critica el comportamiento de la afición merengue.

No existe ninguna mención o declaración sobre una posible intervención del gobierno y de las autoridades en los vestuarios.

Aunque un artículo muy crítico con lo que sucedió fuera del campo llama la atención, proviene de un joven periodista, llamado José Antonio Samaranch.

El artículo de José Antonio Samaranch

La crónica, firmada por Samaranch con 23 años en el diario “La Prensa”, editado en Barcelona, tuvo mucha repercusión en el país por su contenido.

A raíz de este artículo, el periodista catalán fue “invitado” a dejar su cargo. El régimen le castigó con la prohibición de volver a ejercer hasta 1952, cuando volvió a colaborar con la prensa.

Desde Barcelona, a partir de los años 90, se usó este hecho para demostrar que el periodista fue censurado por denunciar el episodio de las autoridades en el vestuario del Barcelona.

Se llegó a sacar de contexto frases de su artículo para relacionarlo con una supuesta intervención del gobierno en el partido.

La realidad, es que Juan Antonio Samaranch, que presenció el partido, no menciona ni sugiere en su artículo tal episodio como tantas veces se ha repetido en diferentes libros y documentales desde Cataluña.

La crónica es la siguiente, y Samaranch “solo” carga duramente contra el público de Chamartín, pero sobre todo contra sus homólogos de la prensa de Madrid.

El titular de la crónica de Samaranch.

No sabemos si fue censurado por su ataque al comportamiento del público (entonces, en 1943, el régimen quería usar el fútbol como puro entretenimiento y no como argumento de confrontación social) o por sus ataques a la prensa madrileña.

En todo caso, las cosas mejorarían con los años para el ex periodista y futuro presidente del Comité Olímpico Internacional.

Fue enviado especial en los juegos de Helsinki en 1952, presidente de la federación de patinaje, jefe de la delegación española en los juegos Olímpicos de 1956, y delegado nacional de Educación Física y Deportes a partir de 1967, entre otros cargos en el gobierno español de la época.

A la muerte de Franco, Samaranch declaró: “Considero que la figura y la obra del Caudillo quedarán en la historia como las de uno los jefes de Estado más importantes del siglo XX”.

Los presidentes obligados a dimitir

Juan Antonio Samaranch no fue la única víctima colateral de la eliminatoria de Copa entre el Real Madrid y Barcelona de 1943.

Los presidentes del Barcelona, Enrique Piñeyro (Marqués de la Mesa de Asta) y del Real Madrid, Santos Peralba, fueron obligados a dimitir.

Entraron dos nuevos presidentes, cuya primera misión fue organizar un partido de ida y vuelta «por la paz».

Los nuevos mandatarios fueron José Antonio Albert i Muntadas y Santiago Bernabéu.

Los goles anulados y la actuación arbitral

Durante el partido de vuelta en Chamartín, el colegiado anuló hasta 4 goles a favor del Real Madrid.

En contrapartida, expulsó al jugador azulgrana Benito tras una falta y anular un gol a los blancos.

Se jugaba desde media hora y el resultado era entonces de 2-0. No señaló ningún penalti durante el encuentro.

El gol anulado y expulsión en El Mundo Deportivo.

La final de Copa de 1943

Una semana después del polémico partido de Chamartín, el Athletic de Bilbao venció la final frente al Real Madrid por 1-0 en la capital.

El equipo merengue seguía sin levantar un título desde que empezó la dictadura.

El contexto deportivo entre 1939 y 1943

Desde que Franco tomó el poder y hasta la mencionada eliminatoria, es decir entre 1939 y 1943, se habían disputado cuatro campeonatos de Liga, dos ganados por el Atlético de Aviación, uno por el Valencia y otro por el Athletic de Bilbao.

Se disputaron igualmente cuatro Copas del Generalísimo, ganadas por el Sevilla, el Espanyol de Barcelona, Valencia y el propio Barcelona. El equipo catalán era entonces el vigente campeón de la Copa.

El Real Madrid por su lado no levantó ningún título durante ese periodo.

Durante los primeros 4 años de la dictadura, se jugaron 9 clásicos, con el siguiente balance: 4 victorias madridista, 3 victorias azulgranas y 2 empates.

El contexto deportivo entre 1943 y 1953

En los siguientes 10 años de la dictadura, el Barcelona consigue 5 Ligas, la primera en la temporada 1944/45.

Mientras que el Madrid, en los primeros 15 años de dictadura, reputados por ser los más duros del régimen, no ganó ni un solo título liguero.

El palmarés en Copa es de tres títulos para los azulgranas y de dos para los blancos.

Durante este periodo ambos equipos se enfrentaron en el campeonato español en 20 ocasiones con un balance de 10 victorias del Barça, 9 victorias madridistas, y un empate.

Los siguientes enfrentamientos de Copa

Los emparejamientos de la Copa del Generalísimo hicieron que ambos equipos no volvieran a enfrentarse en la Copa del Generalísimo hasta 1954.

Nada menos que 11 años desde la famosa eliminatoria de 1943.

El equipo catalán y el madrileño volverían a cruzarse poco tiempo después en Copa en los años 1957 y 1959.

En las tres ocasiones, el Barcelona eliminó al Real Madrid. Los blancos ganaron solo un partido de seis.

FechaRondaPartidoResultado
1954-06-06Semifinales - IdaReal Madrid CF - CF Barcelona1 - 0
1954-06-13Semifinales - VueltaCF Barcelona - Real Madrid CF3 - 1
1957-05-12Cuartos de Final - IdaReal Madrid CF - CF Barcelona2 - 2
1957-05-19Cuartos de Final - VueltaCF Barcelona - Real Madrid CF6 - 1
1959-06-07Semifinales - IdaReal Madrid CF - CF Barcelona2 - 4
1959-06-22Semifinales - VueltaCF Barcelona - Real Madrid CF3 - 1

Los testimonios de los protagonistas

Josep Escola, ex jugador del Barça entre 1940 y 1948, declaró en el Diario As el 24 de diciembre de 1995: “El Real Madrid nos ganó bien. Nos dio un baño. No hay excusas; nosotros jugamos de forma catastrófica”.

Josep Escola, ex jugador del Barça entre 1940 y 1948, declaró en el documental “El escándalo de Chamartín”: “Me acuerdo del 11-1 en el campo de Chamartín porque es una cosa que no se puede olvidar. Nos hicieron una encerrona. Y pasó lo que pasó”.

César Rodríguez, ex jugador del Barça entre 1942 y 1956, explicó a Alfredo Relaño que “el ambiente nos comió y nos arrugamos inexplicablemente”.

Archivo de D. Rafael Vidal Raurich, socio nº 18 del Barça, declaró para Canal + en el reportaje previo al clásico de 2009 en el Camp Nou, “El Senado del Derbi”: “El 11-1 fue motivado por los jugadores porque querían más prima, como no se la daban no jugaron como sabían jugar ellos”.

“No se dejaron, pero tampoco pusieron el pecho”.

Ángel Navarro Mur, masajista del Barça, relata varios incidentes durante el partido, pero en ningún momento menciona una intrusión en los vestuarios.

“Nuestro portero (Luis Miró) tenía que situarse a ocho o diez metros de la línea porque los aficionados de detrás de la portería le tiraban piedras continuamente”.

Los relatos sobre Luis Miró

“Los jugadores catalanes felicitaron noblemente a sus vencedores”.

Los jugadores del Real Madrid, feliz por la victoria comentan el partido.

“No nos impresionó el público”.

Los jugadores del Barcelona afirmaron que no se vieron afectado por el público y felicitaron a los blancos.

El guardameta Luis Miró, el entonces portero del Barcelona, se retiró con 30 años, justo después de recibir los once goles del Real Madrid.

El portero lo tomó como una derrota personal. Regresaría poco tiempo después como entrenador.

Desde Barcelona, dos “leyendas” nacieron en los años 90, en relación con el guardameta catalán y el famoso partido.

La primera cuenta que se quedó estático durante todo el encuentro, o al menos durante el segundo tiempo según las versiones.

La segunda, bastante contradictoria de la primera, relata que Luis Miró tuvo que quedarse a nueve o diez metros de la portería para evitar monedas y piedras lanzadas desde la grada.

Se basan principalmente en las declaraciones de Mur, masajista del fútbol club Barcelona durante varias décadas.

Ninguna crónica de la época menciona lanzamientos de objetos, ni señalan el comportamiento del portero. Tampoco existen fotos que lo demuestran.

Al contrario, en las siguientes fotografías se aprecia a Luis Miró intentando parar balones o en su línea de gol, que contradice la primera afirmación de la “estatua”.

No se aprecia tampoco ningún objeto en el terreno de juego en las diferentes fotos del partido.

“El portero Miró fue como una estatua consciente convirtiéndose en el símbolo de la dignidad barcelonista. Este fue el fin de su carrera y jamás volvió a jugar”.

“Y una huelga de piernas caídas de los futbolistas del Barça, con el guardameta Miró a la cabeza, que decidió a hacer la estatua ante tamaña tropelía”.

La diferencia entre el 11-1 de 1943 y la Liga número 30

El 11-1 de 1943 fue una eliminatoria de Copa marcada por la remontada, la tensión política y social, las acusaciones sobre el ambiente de las gradas y las distintas interpretaciones posteriores.

La Liga número 30, conseguida en 2007, fue un campeonato completo que se resolvió en la última jornada, con ambos grandes rivales igualados a 76 puntos y con el goal average como factor decisivo.

En 1943, el Real Madrid goleó al Barcelona, pero perdió la final ante el Athletic de Bilbao por 1-0. En 2007, el equipo dirigido por Capello sí alcanzó el título liguero gracias a una remontada decisiva frente al Mallorca.

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