El primer campeón mundial de karate japonés fue Tsuguo Sakumoto, reconocido como campeón mundial múltiple de WUKO y una de las figuras más importantes del karate tradicional y competitivo de Okinawa. Sakumoto estudió directamente del cuarto Soke de Ryūei-ryū, Kenko Nakaima, y posteriormente se convirtió en una referencia internacional de esta escuela.
Su trayectoria está estrechamente relacionada con la preservación del karate de Okinawa, la enseñanza técnica y la evolución del karate como disciplina deportiva internacional. Hoy en día, el cinturón negro del noveno Dan vive actualmente en Okinawa y todavía es director de la comisión técnica de la Federación Mundial de Karate.
Tsuguo Sakumoto y el origen de su trayectoria
En una entrevista, Sakumoto dice que comenzó a practicar karate cuando estaba en la universidad; el entrenamiento era agotador y solía pensar en salir. El primer kata le fue enseñado después de 5 años de práctica, Niseishi.
Su formación se desarrolló dentro de Ryūei-ryū, una escuela de karate y kobudō vinculada a la tradición marcial de Okinawa. Estudió directamente del cuarto Soke de Ryūei-ryū, Kenko Nakaima.
Todavía es presidente de la Asociación Mundial para la Preservación de Ryuei Ryu (Ryūei-ryū Karate Kobudō Ryūhō-Kai). Su actividad combina la conservación de los principios tradicionales con la transmisión de los conocimientos técnicos a nuevas generaciones de practicantes.

El significado de ser el primer campeón mundial japonés
El reconocimiento de Sakumoto como primer campeón mundial de karate japonés debe entenderse dentro del desarrollo internacional de las competiciones de karate. Antes de que el deporte alcanzara una estructura mundial consolidada, los karatekas japoneses y okinawenses ya desempeñaban un papel central en la difusión de sus técnicas, sus métodos de entrenamiento y sus valores.
El karate ha evolucionado como deporte desde que se materializó y expandió en la mitad del siglo XX, pero aún mantiene sus bases tradicionales. "Creo que el karate está compuesto por tradición e innovación. La tradición se vislumbra en la técnica de pelear, algo que mucha gente entrena a diario, por lo que incluso aquellos que no compiten aman las técnicas que aprenden en el entrenamiento porque les hacen ser mejores. La innovación, por otro lado, son las mejoras que este deporte ha realizado de manera global para poder estar dentro de los Juegos Olímpicos”, añadió Kobinata.
Okinawa, lugar de nacimiento del karate
El origen del karate se remonta a la Dinastía Ryukyu, en la isla de Okinawa, donde el karate era utilizado por los soldados para pelear y defenderse ya que no tenían permitido utilizar armas. El deporte fue introducido al resto de Japón en los años 20 y un grupo de universitarios creó sus normas competitivas en los 50, con la intención de poder utilizar las técnicas que habían aprendido.
Durante las siguientes décadas, este deporte llegó al resto del mundo gracias a instructores nipones. Actualmente hay millones de practicantes en alrededor de 194 países.
La historia de Sakumoto se vincula directamente con este proceso: su formación en Okinawa representa la continuidad de una tradición local que después se convirtió en una disciplina practicada y reglamentada internacionalmente.
La estructura técnica del karate
El karate está formado por kata -donde los atletas exhiben uno de los 102 movimientos defensivos y ofensivos que componen este deporte- y kumite (sparring). “En kumite tenemos que controlar perfectamente todas las técnicas, mientras que en el kata los movimientos están preestablecidos y cada uno de ellos tiene su significado”, explicó Kobinata.
El kata exige precisión, concentración, potencia, equilibrio y control corporal, mientras que el kumite se basa en la aplicación controlada de técnicas frente a un oponente. Ambas modalidades conservan elementos tradicionales, aunque sus reglamentos y sistemas de evaluación se han adaptado a la competición internacional.
La continuidad de la tradición Ryūei-ryū
Ryo Kiyuna es campeón mundial de kata masculino en tres oportunidades. Quiere ser el primer okinawense en ganar el oro olímpico y para lograrlo se entrena con el Sensei Sakumoto de Karate Ryuei Ryu.
La relación entre Sakumoto y Kiyuna muestra cómo la tradición de Ryūei-ryū continúa influyendo en los competidores de alto nivel. El entrenamiento reúne el estudio del kata, la disciplina diaria y el conocimiento transmitido por maestros de distintas generaciones.
La enseñanza del kata Niseishi que Sakumoto recibió después de cinco años de práctica refleja la importancia de la preparación progresiva dentro de esta escuela. La dificultad inicial del entrenamiento y la exigencia técnica forman parte de un proceso destinado a desarrollar tanto la capacidad física como la comprensión de los movimientos.
Ryuei Ryu Niseishi - Tsuguo Sakumoto
Del karate tradicional a los campeonatos mundiales
Con una historia rica y emocionante, las 25 ediciones anteriores de los Campeonatos del Mundo Senior han brindado a los aficionados los momentos más espectaculares de este deporte. Los últimos seis Campeonatos del Mundo Senior han demostrado el tremendo progreso del kárate a lo largo de los años.
Los Campeonatos del Mundo de 2010 celebrados en Belgrado (Serbia) supusieron un antes y un después para el mayor torneo de este deporte. Para demostrar la popularidad del evento, el vídeo más visto en el canal de YouTube de la WKF procede de Belgrado 2010.
El venezolano ANTONIO DIAZ alcanzó una de las cimas de su increíblemente exitosa carrera al ganar la medalla de oro en Kata Masculino. En una sobresaliente presentación de Kata, Díaz derrotó al legendario Luca Valdesi, de Italia, en la final del torneo de Belgrado por 4-1.
La superestrella del kárate RAFAEL AGHAYEV también se convirtió en uno de los grandes nombres del evento al ganar su cuarto título mundial en Belgrado. «La Pantera del Este» dominó la categoría de Kumite -75 kg con una soberbia actuación y derrotó al italiano Luigi Busa en un memorable combate final.
La consolidación internacional del karate japonés
Los Campeonatos del Mundo de Karate de 2012 en París se consideran el epítome de la magnificencia de los eventos de Karate y uno de los torneos más multitudinarios de la historia de este deporte. Más de 25 millones de personas de todo el mundo sintonizaron la televisión para ver a los mejores karatekas del planeta compitiendo por la corona mundial.
París Bercy fue el escenario de una de las actuaciones más memorables de la historia del kárate. Cuando la japonesa RIKA USAMI interpretó el kata «Chatanyara Kushanku» en la final de kata femenino, el deporte cambió para siempre.
La presentación del kata de Usami fue la combinación perfecta de pasión, potencia, concentración, «kime» y tradición, y el público de París Bercy al completo reaccionó con la mayor ovación jamás vista en este deporte. Más de 21 millones de personas han visto la kata de Usami en el canal de YouTube de la WKF.
Estos resultados reflejan la influencia que los karatekas japoneses han mantenido en el kata, una modalidad en la que la tradición técnica, la precisión y la expresividad tienen un peso determinante.
La evolución de las competiciones mundiales
Los Campeonatos del Mundo de 2014 celebrados en Bremen (Alemania) continuaron con el éxito de los mayores eventos del kárate. Además de presentar innovaciones como la mejora de la producción televisiva y la primera competición de Para-Kárate, Bremen 2014 presentó a algunas de las mayores estrellas actuales de este deporte.
El brasileño DOUGLAS BROSE protagonizó una de las actuaciones más memorables del torneo al conquistar su segunda corona mundial en Bremen. Volvería a ganar el título mundial siete años después, en los Campeonatos del Mundo de 2021.
Linz 2016 pasará a la historia de este deporte como el primer Campeonato del Mundo tras la decisión de incluir el kárate en el programa deportivo de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. El evento celebró la incorporación del kárate a Tokio 2020 con un torneo lleno de actuaciones inolvidables.
Rafael Aghayev confirmó su condición de gran estrella del kárate con su quinto título mundial. El karateca de Azerbaiyán, que ya había ganado las medallas de oro en 2006, 2008 y 2010, se impuso en Linz en una impresionante exhibición de velocidad, habilidad y ambición.
El karate japonés ante los Juegos Olímpicos
Solo hace medio siglo desde que el Nippon Budokan acogiera su primera competición internacional de karate y, el próximo agosto, la instalación volverá a formar parte de la historia del deporte. "Los Juegos Olímpicos eran el objetivo y el sueño de la Federación Internacional de Karate, y de toda la familia de este deporte”, reconoció Aina Kobinata, coordinadora de karate en Tokio 2020.
“La meta de que el karate fuera incluido algún día en los Juegos Olímpicos está escrito en los estatutos de la Federación Internacional de Karate”, continuó. El karate ha intentado formar parte de los últimos tres Juegos Olímpicos, y en un principio no iba a estar tampoco en Tokio 2020 ya que la halterofilia ya estaba incluida como deporte.
Sin embargo, una rectificación en las normas del Comité Olímpico Internacional dio la posibilidad de que se incluyeran más deportes en el programa Olímpico. En agosto de 2016, se anunció que el karate sería uno de los nuevos deportes en Tokio 2020.
“Estamos extremadamente felices de estar en los Juegos Olímpicos. Es difícil de explicar con palabras, pero como mínimo 100 millones de deportistas de todo el mundo estaban esperando ver el karate en la esfera Olímpica”, remarcó Kobinata.
El Nippon Budokan y la proyección internacional
Recientemente el mejor karateka en el mundo acudió al Nippon Budokan para la competición anticipada Karate 1-Premier League, en la que unos 600 participantes buscaron ganar puntos clasificatorios para Tokio 2020. Se vendieron todas las entradas para el último día de competición, y 14.000 espectadores disfrutaron de todo lo que el karate tiene para ofrecer.
Se esperan muchos espectadores durante los Juegos Olímpicos, y ya que es un deporte nuevo, el presidente de la Comisión Arbitral Mundial de Karate, Javier Escalante, explicó que se están haciendo grandes esfuerzos para asegurar de que todos los que asistan entiendan qué está pasando en la competición.
“Daremos lo mejor de nosotros para hacer entender este deporte. Es la mejor manera de enseñárselo al público. También animaremos los marcadores, para que a través de ellos se puedaa entender lo que estamos haciendo”.
En el evento se podrán ver los mejores karatekas del planeta, buscando llevar a casa la codiciada medalla de oro y entrar dentro de los libros de historia. "Los espectadores podrán ver el mejor nivel competitivo en Tokio. Estoy seguro de ello. Se sentirán emocionados durante el evento, ya que este deporte es poderoso. Lo que este deporte te hace sentir es que no puedes dejar de verlo”, sentenció Kobinata.
Madrid 2018 y Dubái 2021
Los numerosos logros alcanzados durante los Campeonatos del Mundo de 2018 pusieron de manifiesto el estatus de este deporte como disciplina innovadora, moderna y espectacular. Una cifra récord de más de 1200 competidores de 131 países se reunieron en Madrid para el evento.
Nada menos que 27 naciones de cuatro continentes obtuvieron medallas, demostrando así el atractivo mundial del kárate. En términos de actuaciones individuales, el torneo será recordado para siempre por la memorable victoria de SANDRA SÁNCHEZ en Kata Femenino.
Ante un público totalmente entregado, la reina española del kata se alzó con su primera corona mundial, frenando así la racha victoriosa de Japón en kata femenino durante más de ocho años.
Los Campeonatos del Mundo de 2021 celebrados en Dubai (EAU) continuaron el éxito de los eventos anteriores y ampliaron aún más el alcance mundial del kárate tras la destacada participación de este deporte en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.
Aunque el evento se celebró en medio de la pandemia mundial de COVID-19, más de 900 atletas de 105 países participaron en el evento. El evento coronó a dos atletas que actualmente dominan sus categorías.
La expansión del karate fuera de Japón
El brasileño DOUGLAS BROSE protagonizó una de las actuaciones más memorables del torneo al conquistar su segunda corona mundial en Bremen. La egipcia GIANA LOTFY registró una de las mayores sorpresas de Bremen 2014 con su oro en Kumite Femenino -61kg y contribuyó al éxito egipcio en el torneo.
Irina Zaretska de Azerbaiyán reclamó la medalla de oro en Kumite Femenino -68kg y confirmó su estatus entre la élite del Karate al ganar el título mundial después de ganar la corona continental y la medalla de plata en los Juegos Olímpicos. Después de ganar el título mundial en Madrid 2018, el título continental y la medalla de oro olímpica, Steven Dacosta de Francia demostró un dominio sobresaliente del Kumite Masculino -67kg con la corona en Dubái.
La expansión internacional no eliminó la importancia de Japón ni de Okinawa, sino que situó sus tradiciones dentro de una competición cada vez más amplia. Como testimonio del impacto global del kárate, el evento dio la bienvenida, por primera vez, a un EQUIPO DE REFUGIADOS.
Compitiendo bajo la bandera de la WKF, los atletas con estatus de refugiados tuvieron la oportunidad de participar en la mayor competición de kárate y disfrutar de lo que definieron como «una experiencia inolvidable».
La diferencia entre el karate deportivo y el combate profesional
El desarrollo de los campeonatos mundiales de la WKF debe distinguirse de los circuitos profesionales de combate surgidos en Japón. Kazuyoshi Ishii es el fundador de K-1.
Kazuyoshi Ishii, el padre de K-1, comenzó su entrenamiento en karate bajo el Karate Kyokushin en 1969. Para 1980, ya había establecido múltiples dojos en ciudades como Osaka, Kobe, Nara, Kioto, Okayama e Himeji, convirtiéndose en uno de los principales promotores de Kyokushin Kai en el oeste de Japón.
El señor Kazuyoshi Ishii combinó orgánicamente el estilo de karate de Kyokushin Kai con su propio sistema técnico y teoría única, fundando así un nuevo estilo de karate: Seidokan. Su propósito es ayudar a los jóvenes a aprender el espíritu del karate y las artes marciales, permitiendo un desarrollo saludable tanto físico como mental.
El nombre Seidokan significa guiar a las personas por el camino correcto, llevándolas al santuario de las artes marciales.
La creación de K-1
En 1980, Kazuyoshi Ishii estableció la Asociación de Karate para Estudiantes de Todo Japón. En 1981, fundó la sede central del Seidokan en Osaka, Japón.
En 1982, Seidokan organizó el Campeonato Abierto Super de Todo Japón, donde el Maestro Takeo Nakayama se proclamó campeón. Para 1989, este evento ya atraía a más de 8000 aficionados y contaba con la participación de karatekas de más de 20 escuelas diferentes.
En 1983, el Sr. Kazuyoshi Ishii realizó una demostración de karate junto con el famoso karateka estadounidense Benny 'Jet' Urquidez. En 1984, el Sr. Kazuyoshi Ishii comenzó a realizar demostraciones y promoción del karate regularmente en programas de televisión japoneses.
La creación de la final de K-1 en 1993 marcó el comienzo de una nueva página en las competiciones profesionales de karate de Seidokan. Gradualmente se convirtió en el mayor formato de combate profesional del mundo, siendo un importante programa deportivo emitido en horario de máxima audiencia televisiva.
K-1 fue creado en 1993 por el japonés Kazuyoshi Ishii y es uno de los torneos internacionales de artes marciales más prestigiosos del mundo, comparable al UFC estadounidense.
La "K" en la marca representa Kung fu, Karate, Kick Boxing y otros tipos de artes marciales, y también representa KING, simbolizando al monarca; el "1" significa el más alto nivel de habilidad para los luchadores.
El impacto cultural y mediático de K-1
Como un evento internacional maduro y de estilo distintivo, K-1, al enfatizar la etiqueta y ser altamente entretenido, es más adecuado para el visionado familiar. Hasta 2011, los eventos de K-1 se transmitían regularmente en 135 países, principalmente en Europa y Asia.
Además, K-1 rompió con el modo monótono de las competiciones deportivas tradicionales en su formato, satisfaciendo la mentalidad de búsqueda de modernidad del público contemporáneo, especialmente los espectadores jóvenes.
Se atrevió a tomar prestados métodos de presentación de la música pop moderna y los conciertos de canciones populares. Antes de las peleas, a menudo había actuaciones de canto y baile de estrellas de primer nivel, incorporando la iluminación, el sonido, la escenografía y la música más avanzados en las competiciones, fusionando los deportes con actividades de entretenimiento como el canto.
La final de K-1 de 1998 atrajo a 65,000 espectadores al Gimnasio de Tokio. Posteriormente, se celebraron eventos K-1 en Europa, y en 1998 también se celebró con éxito un evento K-1 en los Estados Unidos.
La proyección internacional de Seidokan
En 1991, 4500 personas se congregaron en el Gimnasio de Tokio para presenciar la competición de Seidokan contra los Karatekas del Mundo, un enfrentamiento 5 contra 5.
1992 fue un año clave para Seidokan. En el Segundo Campeonato Olímpico de Karate celebrado ese año, participó el famoso karateka sueco Andy Hug.
La Copa del Mundo de Karate, también celebrada ese mismo año, atrajo a numerosos karatekas de nivel internacional. Andy Hug ganó la Copa del Mundo y posteriormente participó en competiciones profesionales, derrotando a Ryuji Murakami de Shidokan y a Nobuaki Kakuda de Seidokan para proclamarse campeón.
Los combates de K-1 celebrados en el Seidokan se han convertido en el 'Festival de las Artes Marciales'. Esto ha permitido el regreso de la filosofía marcial japonesa y el espíritu del karate.
El karate japonés y su legado mundial
La trayectoria de Tsuguo Sakumoto ocupa un lugar particular dentro de esta historia. Su condición de primer campeón mundial de karate japonés se relaciona con una época en la que las escuelas de Okinawa, los maestros japoneses y las organizaciones internacionales comenzaron a conectarse de manera más estrecha.
Su trabajo como director de la comisión técnica de la Federación Mundial de Karate y como presidente de la Asociación Mundial para la Preservación de Ryuei Ryu muestra dos dimensiones complementarias del karate: la participación en estructuras deportivas modernas y la conservación de los principios tradicionales.
El karate fue introducido al resto de Japón en los años 20 y un grupo de universitarios creó sus normas competitivas en los 50, con la intención de poder utilizar las técnicas que habían aprendido. Durante las siguientes décadas, este deporte llegó al resto del mundo gracias a instructores nipones.
De esta manera, el primer campeón mundial japonés no representa únicamente un resultado deportivo, sino también el vínculo entre Okinawa, Japón continental y la expansión internacional de una disciplina que combina kata, kumite, tradición, innovación y formación marcial.