El Chueco, campeón del mundo: la historia de Juan Manuel Fangio

Juan Manuel Fangio nació el 24 de junio de 1911 en Balcarce, Provincia de Buenos Aires. Era hijo de los inmigrantes italianos Loreto Fangio y Herminia D´Eramo, y desde muy chico se vislumbró su afición por los motores.

La madrugada del 17 de julio de 1995, los corazones del universo automovilístico se paralizaron y fue por la partida del balcarceño Juan Manuel Fangio, quíntuple campeón mundial de Fórmula 1, considerado como el “mejor piloto de todos los tiempos”, aún cuando otras figuras lo superaron en cantidad de títulos.

Los primeros años en Balcarce

Así fue que en 1923, a la edad de doce años, abandonó sus estudios para ir a trabajar al taller mecánico de la agencia Studebaker de Balcarce.

Al mismo tiempo que efectuó sus desbordes por la banda derecha, Fangio también se vinculó a los autos desde muy chico y fue su fuente de ingresos, ya que el fútbol siempre fue amateur.

Empezó barriendo un taller a los 11 años donde ponía en marcha los motores con la excusa de mover los coches para cumplir con su tarea.

A los 13 aprendió a manejar en una concesionaria y a los 16 tuvo su primer vehículo, un Overland cuatro cilindros que se lo compró con sus sueldos.

En 1932 se puso un taller con José Duffard.

Fangio se introdujo en el mundo de la competición a pesar de la oposición de sus padres.

El futbolista que recibió el apodo de “El Chueco”

Antes de acelerar en las rutas y autódromos fue el tiempo del balompié.

Mucha gente no sabe que Juan Manuel Fangio escribió sus primeras páginas en el deporte en una cancha de fútbol.

Sin embargo, antes de lucirse arriba de los autos de carrera, fue un destacado futbolista en su querida Balcarce e integrante de la selección local.

El haber sido un buen jugador lo ayudó para continuar en el deporte motor y llegar al Turismo Carretera.

Se trató de una práctica que arrancó desde muy chico jugando con sus amigos en los potreros locales.

En junio de 1925 el Club Estudiantil presentó la ficha de varios jugadores para su tercera división, entre los que se encontró Fangio.

En 1926 pasó a la tercera de Ferroviarios, la entidad de su barrio.

En 1927 estuvo inactivo porque guardó reposo por enfermarse de pleuresía.

En 1928, año en el que también practicó por poco tiempo boxeo, pasó a Sportivo Mitre.

En 1931 tampoco jugó porque cumplió con el Servicio Militar en el VI Regimiento de Caballería de Campo de Mayo.

Luego volvió a los campos de juego y llegó su momento más exitoso.

Fue cuando debutó en primera con 22 años.

Jugó en Rivadavia y se consagró campeón en 1935, 1936, 1937 y 1938.

No hay números exactos, pero se supo que encabezó la tabla de goleadores del certamen en más de una ocasión.

Por eso entre 1934 y 1938 fue titular en la Selección Balcarceña que disputó torneos regionales con combinados de otras ciudades.

Balcarce integró su zona con los selectivos de Necochea, Tandil, Mar del Plata y Olavarría, en alguna ocasión.

Los ganadores de cada región se clasificaron a nivel provincial y más tarde los mejores se enfrentaron con conjuntos de otras partes del país.

En esos torneos regionales Juan Manuel llamó la atención.

En la zona se habló mucho del “insider derecho” de Balcarce.

El puesto de Fangio era de insider derecho, denominación típica de la época.

Se trató de un volante por ese sector.

Su pierna más hábil era la derecha, tuvo mucha técnica, era rápido, difícil de marcar y con bastante llegada al arco contrario.

Jugaba con el número ocho.

Por su especial manera de correr se ganó el apodo de El Chueco.

Si bien las tácticas cambiaron, hoy, tal vez, hubiese sido un buen carrilero o extremo por esa banda.

En junio de 1925 el Club Estudiantil presentó la ficha de varios jugadores para su tercera división, entre los que se encontró Fangio.

En 1936 Independiente de Mar del Plata jugó en la Liga Balcarceña y al ver sus condiciones lo habría tentado a irse a La Ciudad Feliz.

Pero él se quedó en su tierra.

Tampoco se olvidó del club de su barrio y también disputó algunos partidos amistosos para Ferroviarios, cuya cancha estaba a 300 metros de la casa de los Fangio.

Juan Manuel Fangio futbolista en Balcarce

Del taller mecánico a las primeras carreras

En 1929 hace su debut como copiloto de Manuel Ayerza.

A los 18 debutó en las carreras como acompañante de Manuel Ayerza.

Fue con un Chevrolet 1928 en una carrera de Coronel Vidal a General Guido, sobre la actual Autovía 2 “Juan Manuel Fangio”.

Fueron segundos.

Su primera vinculación con autos fue como mecánico ajustador en el taller de Miguel Viggiano, donde se revisaban y reparaban coches de competencia, y fue entonces cuando el campeón argentino de carretera, Manuel Ayerza, lo invitó a tripular un Chevrolet de cuatro cilindros.

En las afueras de Balcarce, en el circuito “La Chata”, Fangio mostró la pasta, y a los 27 años, en 1938, debutó oficialmente en una competencia en la ciudad de Necochea, en una carrera en la que terminó quinto entre 24.

El 25 de octubre de 1936 arrancó como piloto y como no quiso que se enteraran sus padres usó el seudónimo de “Rivadavia”, el club con el que logró cuatro campeonatos.

La carrera no fue oficial y se hizo en la localidad bonaerense de Benito Juárez.

Abandonó por fundir una biela del motor del Ford A 1929, cuando era tercero y a dos vueltas del final.

En 1936, los amigos de su localidad hicieron una colecta y consiguieron el dinero suficiente para comprarle un Ford A 29 con el que compitió en una carrera en Benito Juárez.

Frente a sus condiciones, más de 200 habitantes de Balcarce colaboraron con dinero para que adquiriera, en 1939, su primer auto: un Chevrolet.

El apoyo de los amigos y el ascenso en el Turismo Carretera

Si bien el fútbol le dio sus primeras alegrías deportivas, con el correr del tiempo El Chueco definió qué quiso para su vida: el automovilismo.

Aunque supo que el Talón de Aquiles era el presupuesto para seguir corriendo.

Por eso sus colegas futbolistas se unieron para ayudarlo.

El 4 de septiembre de 1938, la Liga Balcarceña de Fútbol organizó un partido a beneficio suyo y de Luis Finochietti, para que puedan correr el Gran Premio Argentino de las 14 Provincias.

Se disputó un cotejo entre los combinados de Balcarce y Mar del Plata.

En 1939 también hubo otro partido benéfico entre un equipo “A” y otro “B” de la Liga Balcarceña, cuya recaudación se le entregó a la comisión que apoyó a Fangio para correr en el Turismo Carretera.

En este caso, era para competir en el Gran Premio Argentino.

Los hermanos Duffard y el propio Cavallotti fueron los organizadores de la movida.

Fangio tuvo condiciones para llegar al TC.

Pero sin el dinero necesario era imposible poder competir en la entonces joven categoría, nacida en 1937.

Por eso en esa época se organizaron las peñas donde los amigos y vecinos de un piloto de cualquier localidad armaron eventos para recaudar dinero y apoyar a su representante.

Esto explica la importancia de los hermanos Duffard y Cavallotti en los inicios del balcarceño como corredor.

A esa altura Fangio colgó los botines y empezó a dedicarse de lleno a los fierros.

Su camino en el automovilismo tuvo un franco ascenso y no tardó en brillar.

Más tarde siguió compitiendo en distintas categorías hasta que en 1940 y 1941 se consagró campeón nacional de carretera.

En 1940 y 1941 fue bicampeón de TC.

Después llegó la etapa del Turismo Carretera y el accidente en la Buenos Aires-Caracas de 1948, en la que perdió la vida su acompañante Daniel Urrutia.

La pausa provocada por la Segunda Guerra Mundial

Luego de esto, ya iniciada la Segunda Guerra Mundial, dejaron de llegar a la Argentina los repuestos y cubiertas que se necesitaban, razón por la cual hubo que archivar los coches de carrera.

A partir de allí, Fangio desarrolló su capacidad de realizar negocios, dedicándose a la compra y venta de camiones y todo cuanto tuviera que ver con la mecánica.

En esos años, en base a su honestidad y palabra, Fangio era ya muy apreciado y reconocido dentro del ambiente automovilístico.

El salto a Europa y los primeros triunfos internacionales

Al terminar la Segunda Guerra, el Automóvil Club Argentino comenzó a organizar carreras internacionales de coches especiales, hoy la Fórmula 1, donde competían viejas glorias del automovilismo.

Ambos conductores locales no tardaron en lograr sus primeros triunfos, lo que posibilitó que, con el apoyo del gobierno nacional, los dos pudieran salir a competir al extranjero.

Había cumplido ya 38 años cuando Fangio se compró su primer Maserati, auto con el que logró sus primeros éxitos internacionales.

Aunque el nacimiento de la categoría reina fue en 1950, Fangio ya había corrido en Europa en 1949.

El 3 de abril de ese año obtuvo su primer triunfo en el circuito de Ospedaletti, San Remo, Italia, a bordo de una Maserati 4CLT del equipo del Automóvil Club Argentino.

En 1950 entró en la escudería Alfa Romeo.

Un año más tarde, el balcarceño debutó en la primera carrera de F1, al comando de un Alfa Romeo en San Remo, y el 13 de mayo de 1950 se presentó en el primer Campeonato Mundial de Conductores.

Fangio ganó su primera carrera el 21 de mayo en Mónaco, y luego de cuatro triunfos, perdió el título a manos de su compañero de equipo, el italiano Giuseppe Farina, tras su abandono en el Gran Premio de Italia, lo que lo dejó como subcampeón.

En el primer campeonato mundial disputado logró el primer puesto en tres grandes premios y acabó segundo en la competición general.

El primer campeonato mundial: Pedralbes, 1951

La leyenda en la Fórmula 1 comenzó el 28 de octubre de 1951 cuando el “Chueco” ganó su primer campeonato con Alfa Romeo, en el circuito de Pedralbes, España.

El 28 de octubre de 1951, Juan Manuel Fangio logró su primer título mundial de Fórmula 1 tras imponerse en el Gran Premio de España, disputado en el circuito urbano de Pedralbes, al volante de una Alfa Romeo 159.

Esa jornada marcó el inicio de una era dorada para el automovilismo argentino y consolidó la leyenda del “Quíntuple”.

Fangio, con 40 años, debía sí o sí ganar para quedarse con el campeonato, superando a rivales como Alberto Ascari y Froilán González.

La clave fue la estrategia compartida por Alfa Romeo: usaron neumáticos Pirelli de 18 pulgadas, mientras Ferrari optó por mantener los de 16.

Esta decisión, sumada a un ardid del equipo italiano con tanques de nafta falsos para despistar a Ferrari, fue determinante para la victoria.

Durante la competencia, Ascari largó adelante, pero Fangio lo superó en la cuarta vuelta y no soltó más el primer lugar.

Los problemas con las gomas más chicas de Ferrari facilitaron el camino del argentino, que terminó con una ventaja de 46 segundos sobre González.

Tras la bandera a cuadros, Fangio celebró su primer título y comenzó a escribir su mito.

1951 Spanish GP - Rare Spanish Report

El accidente de Monza y el regreso a la Fórmula 1

En 1952 sufrió un grave accidente en Monza, en el que se lesionó severamente el cuello; esto lo obligó a abandonar la competencia por el resto de la temporada.

El 6 de julio pero de 1958 Fangio se había retirado de la Fórmula 1 conduciendo una Maserati, y a partir de ese día se convirtió en leyenda.

Los cinco títulos mundiales

En 1954, corriendo para Maserati y Mercedes Benz, Fangio logró su segundo campeonato del mundo.

El segundo título de Fangio fue en 1954, con la “Flecha de Plata” de Mercedes Benz: se impuso en seis carreras, con el arrecifeño Froilán González, de Ferrari, como vicecampeón.

En 1955 logró el tercero corriendo para Mercedes.

Su tercer título llegó en 1955, también con Mercedes, pero después la marca se alejó de la Fórmula 1 y al año siguiente el “Chueco” se enroló en Ferrari para lograr la corona por cuarta vez en la máxima categoría.

El cuarto título llegó al año siguiente con Ferrari.

En 1957, otra vez manejando un Maserati, consiguió su quinto y último título.

La quinta y última llegó en 1957, con Maserati, y es recordada por la gran carrera que ganó en el circuito alemán de Nurburgring, tras superar en la penúltima vuelta a Stirling Moss y Mike Hawthorn.

AñoEscuderíaTítulo
1951Alfa RomeoPrimero
1954Mercedes BenzSegundo
1955MercedesTercero
1956FerrariCuarto
1957MaseratiQuinto y último

El balcarceño es el único que se consagró con cuatro escuderías en la Máxima: Alfa Romeo (1951), Mercedes (1954 y 1955), Ferrari (1956) y Maserati (1957).

Luego de aquel logro histórico, Fangio se consagró campeón otras cuatro veces, con Alfa Romeo, Mercedes, Ferrari y Maserati, convirtiéndose en el único piloto en lograr la corona con cuatro marcas distintas.

Su talento, astucia y capacidad para leer las carreras lo colocaron entre los más grandes de la Fórmula 1.

Un récord construido en una época de alto riesgo

“El Chueco” disputó 51 grandes premios, obtuvo 24 victorias, 29 “pole positions” y 5 títulos del mundo.

Fangio corrió 51 Grandes Premios de Fórmula 1, ganó 24, estableció 28 pole position y marcó 23 récords de vuelta.

Ganó 24 Grandes Premios de los 51 que corrió y tiene el mejor promedio de la historia con 47,05 por ciento.

La dimensión de lo que fue Fangio para la historia de la F1 fue demostrada por grandes ex campeones de Fórmula 1.

“No creo que sea justo compararme con Fangio, pues ahora los autos son más seguros. Él logró sus campeonatos a una tremenda velocidad teniendo en cuenta los vehículos que existían en su tiempo. Fangio fue muy superior a nosotros”, reconoció el alemán Michael Schumacher, máximo campeón con siete coronas.

“Correr no es sólo conducir un coche. Es también ser íntegro, vivir una pasión, marcar una historia. Es por eso que nadie va a igualar a Fangio”, alabó Senna, tricampeón de la categoría.

“Fue el mejor de todos. Sus rasgos más notables fueron su personalidad y su simpatía”, destacó el austríaco Niki Lauda, tres veces monarca.

“Fue el más importante de todos los tiempos. Era un artista del volante. Pese a ser mi rival toda la vida, para mí era una figura paterna”, elogió el británico Stirling Moss, a quien la grandeza de Fangio nunca le permitió llegar a la consagración.

“El padrino de todos los pilotos”, como lo definió Lewis Hamilton.

“La diferencia entre Fangio y yo, es que 30 pilotos murieron intentando ser más rápidos que él”, sentenció Michael Schumacher.

El retiro y el secuestro en Cuba

Como dato anecdótico no queremos dejar de mencionar que en el último año de su extensa carrera, cuando Fangio viajó a Cuba para correr el Gran Premio de La Habana, fue secuestrado durante un día por grupos terroristas, por lo que no pudo ser parte de esa competencia.

Un año después, a la edad de 47 años, Juan Manuel Fangio le dijo adiós al automovilismo.

Fangio se retiró de la Fórmula 1 el 6 de julio de 1958, tras terminar cuarto en Francia con una Maserati.

El legado del “Quíntuple”

Su excelente carrera y sus dotes como persona le han hecho merecedor de constantes homenajes.

Así es que en 1971, en la ciudad de Balcarce, se inauguró el autódromo “Juan Manuel Fangio”.

En 1974 la firma Mercedes Benz lo nombró Presidente Honorario de su filial en Argentina, cargo que ostentó hasta su muerte.

En la década del 80 se inaugura en Balcarce una de sus más grandes aspiraciones: el Museo del Automovilista “Juan Manuel Fangio”, un espacio que es visitado por unas 100 mil personas al año.

En honor al natalicio del Chueco, cada 24 de junio se conmemora en Argentina el Día del Piloto.

Por ejemplo, frente al circuito de Nürburgring hay un restaurante llamado El Chueco.

En el escenario alemán, ganó tres veces en la F1 y en la última vez plasmó su quinta corona.

El mito argentino consideraba al brasileño Ayrton Senna y al escocés Jim Clark como a los mejores pilotos de la historia de la F1; y con Senna, que había fallecido un año antes en Italia, tuvo una particular relación de mutuo respeto y admiración.

Un estudio sobre el talento de los pilotos de Fórmula 1 que eliminó el factor de la calidad de los autos, concluyó que Juan Manuel Fangio fue el mejor de la historia, seguido de Alain Prost y Fernando Alonso.

Fangio ganó cinco campeonatos del mundo en los años ‘50, el francés Prost conquistó cuatro (1985, 1986, 1989 y 1993) y el español Alonso, dos (2005 y 2006).

Tres brasileños aparecen entre los diez primeros: Ayrton Senna es quinto, Nelson Piquet es séptimo, ambos con tres mundiales, y Emerson Fittipaldi es octavo, con dos mundiales ganados.

El estudio fue elaborado por el Instituto de Métodos de la Universidad inglesa de Sheffield y llega a la conclusión de que la calidad del auto supone el 85% del éxito de un piloto.

Andrew Bell, uno de los autores del estudio, explicó que “el modelo estadístico elegido relativiza la importancia de las escuderías, con resultados sorprendentes”.

“El efecto escudería aumentó con los años, pero parece mucho menos importante en los circuitos urbanos, donde el talento del piloto juega un papel más importante”, añadió y destacó que el 85 por ciento del éxito de un piloto depende de su auto.

La muerte de Juan Manuel Fangio

El 14 de julio, el “Chueco” había padecido una insuficiencia respiratoria que motivó su internación, se le diagnosticó bronconeumonía, y dos días después se complicó su cuadro, que hasta ese momento era estable, por lo que su corazón se detuvo.

A las 4.10 de la madrugada de ese 17 de julio, en la clínica porteña Mater Dei, la noticia del deceso del balcarceño de 84 años, nacido el 24 de junio de 1911, se expandió al mundo y las muestras de dolor de sus ex compañeros y rivales de ocho años en la Fórmula 1 se multiplicaron.

Juan Manuel Fangio falleció en Buenos Aires el 17 de Julio de 1995, a la edad de 84 años, rodeado de su gente y de un país que siempre lo idolatró.

Museo Juan Manuel Fangio en Balcarce

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