¿Dónde fue la primera cumbre de los países no alineados?

La primera cumbre del Movimiento de Países No Alineados se celebró en Belgrado, entonces capital de la República Federativa Socialista de Yugoslavia, del 1 al 6 de septiembre de 1961. En ella participaron 25 países miembros y tres observadores, principalmente Estados recientemente independizados de Asia y África.

La Conferencia de Belgrado representó la fundación política del Movimiento de Países No Alineados, aunque la institucionalización del MNOAL se consolidó posteriormente. Cuba fue el único país de América Latina y el Caribe que participó como miembro fundador en aquella primera reunión.

Primera cumbre del MNOAL en Belgrado

La primera cumbre: lugar, fecha y participantes

AspectoInformación
LugarBelgrado, Yugoslavia
FechaDel 1 al 6 de septiembre de 1961
Participantes25 países miembros y 3 observadores
País latinoamericano participanteCuba
Principales dirigentesJawaharlal Nehru, Gamal Abdel Nasser, Sukarno, Kwame Nkrumah y Josip Broz Tito

En 1961, se creó el Movimiento de Países No Alineados en la I Conferencia Cumbre de Belgrado, celebrada del 1 al 6 de septiembre de 1961. Asistieron a la conferencia 28 países (25 países miembros y 3 observadores), principalmente nuevos estados independientes, esta reunión tuvo una conferencia preparatoria celebrada en la ciudad de El Cairo, Egipto, donde se analizaron los criterios de membresía los que demuestran que el movimiento no fue concebido para desempeñar un papel pasivo en la política internacional, sino para formular sus propias posiciones independientes, reflejando sus intereses y condiciones como países militarmente débiles y económicamente subdesarrollados.

La cumbre de Belgrado reunió a 25 países, 11 africanos, 11 asiáticos y 3 no afroasiáticos: Cuba, Chipre y Yugoeslavia. Además se incorporaron como observadores Bolivia, Brasil y Ecuador.

El 6 de septiembre de 1961 terminó en Belgrado, por entonces capital de Yugoslavia, la primera conferencia del Movimiento de Países No Alineados. El 5 de octubre de 1961, 24 naciones se reúnen en Belgrado para celebrar la primera Conferencia de Países No Alineados.

La cifra de participantes aparece presentada de distintas maneras según el criterio utilizado: las fuentes distinguen entre países miembros, delegaciones observadoras y el conjunto de asistentes. La referencia central para la primera cumbre es la participación de 25 países miembros y 3 observadores.

Por qué se eligió Belgrado

La primera cumbre del MNOAL fue convocada por los entonces líderes de la India, Indonesia, la República Árabe Unida (Egipto y Siria) y Yugoslavia. El 26 de abril de 1961 los Presidentes de la República Árabe Unida (Nasser) y Yugoslavia (Tito) se dirigieron a los Jefes de Estado y Gobierno de 21 países "no alineados" y sugirieron que teniendo en cuenta los recientes acontecimientos mundiales y el aumento de la tensión internacional debía celebrarse una Conferencia para promover el mejoramiento de las relaciones internacionales, el enfrentamiento a las políticas de fuerza y el arreglo constructivo de conflictos y otras cuestiones preocupantes en el mundo.

Esta propuesta asumió una forma mas concreta por medio de una invitación formulada de conjunto por los Presidentes de la República Árabe Unida (Nasser), Yugoslavia (Tito) e Indonesia (Sukarno) emitida el 18 de mayo de 1961. La carta firmada por estos tres Presidentes también mencionaba que el Primer Ministro de la India (Nehru) había expresado satisfacción en ser agregado a la lista de los Presidentes que emitían la invitación a los Gobiernos de los países concernidos.

No se trataba de una reunión casual sino el resultado del trabajo de tres líderes que previamente se habían encontrado en Brioni, Yugoslavia, para prepararla. Eran Tito, Nehru y Nasser, que habían tenido allí lo que Vijay Prashad en The darker nations describe como una contracumbre de Yalta.

Los términos no alineados y coexistencia pacífica se dijeron allí, quizás, por primera vez. En un principio, la idea de no-alineamiento quedó identificada con los orígenes afro-asiáticos del movimiento pero más tarde, se convirtió en un proyecto político asumido por otras naciones en el mundo.

El contexto de la Guerra Fría y la descolonización

El Movimiento de Países No Alineados (MNOAL: movimiento No-Alineados, en Inglés (Non-Aligned Movemento: NAM) se gestó y fundó en el apogeo de la Guerra Fría, cuando se quebraba el sistema colonial y comenzaba la lucha emancipadora de los pueblos de África, Asia, América Latina y otras regiones del mundo.

El Movimiento, constituyó un factor esencial en el proceso de descolonización, que luego condujo al logro de la libertad y la independencia de muchos países, y a la formación de decenas de nuevos Estados soberanos. La finalidad de los miembros de NOAL era conservar su posición neutral y no aliarse a la Unión Soviética ni Estados Unidos.

El Movimiento de Países No Alineados tuvo sus orígenes en 1955, hace 70 años, en la conferencia de Bandung, Indonesia, donde alrededor de 30 líderes asiáticos y africanos se reunieron con el propósito de estimular la cooperación y el comercio entre los nuevos países independientes para terminar definitivamente con el colonialismo del que habían sido víctimas.

Asimismo, manifestaban su decisión de apoyar a los movimientos de liberación que buscaban la independencia y distanciarse de las dos principales potencias de la época: Estados Unidos y la Unión Soviética, que habían dado inicio a una lucha por la hegemonía a través de lo que fue la Guerra Fría.

En la Declaración de Bandung se señala en uno de sus puntos que los firmantes deberían “abstenerse de participar en acuerdos de defensa colectiva”, es decir pactos militares, que favorecieran a alguno de los dos países.

Bandung: el antecedente inmediato

Aunque antes de 1955 se celebraron algunas reuniones entre ciertos países del Tercer Mundo, los historiadores consideran la Conferencia de Bandung como el antecedente más inmediato en el camino hacia la creación del MNOAL, celebrada el 18 al 24 de abril de 1955 y reunió a 29 Jefes de Estado.

Los historiadores consideran la Conferencia Afro - asiática de Bandung como el antecedente más inmediato en el camino hacia la creación del NOAL. Esta conferencia se celebró del 18 al 24 de abril de 1955 y reunió a 29 jefes de estado de la primera generación postcolonial de líderes de los dos continentes, con el objetivo de identificar y evaluar los problemas mundiales del momento, fijar un camino hacia la Coexistencia Pacífica y el respeto mutuo entre todas las naciones.

El anfitrión de la conferencia fue el presidente Achmed Sukarno de Indonesia. En esa conferencia se enunciaron los principios que deberían gobernar las relaciones entre las naciones grandes y pequeñas, conocidos como los “Diez Principios de Bandung.

Dichos principios fueron adoptados posteriormente como los principales fines y objetivos de la política de no alineamiento y los criterios centrales para la membresía del movimiento.

Los Diez Principios de Bandung

  1. Respeto por los derechos fundamentales del hombre y para los fines y principios de la Carta de las Naciones Unidas.
  2. Respeto para la soberanía y la integridad territorial de todas las naciones.
  3. Reconocimiento de la igualdad de todas las razas y de todas las naciones, grandes y pequeñas.
  4. Abstención de intervenciones o interferencia en los asuntos internos de otros países.
  5. Respeto al derecho de toda nación a defenderse por sí sola o en colaboración con otros estados, en conformidad con la Carta de las Naciones Unidas.
  6. Abstención de participar en acuerdos de defensa colectiva con vista a favorecer los intereses particulares de una de las grandes potencias.
  7. Abstención por parte de todo país a ejercitar presión sobre otros países.
  8. Abstención de actos o de amenaza de agresión y del uso de la fuerza en los cotejos de la integridad territorial o de independencia política de cualquier país.
  9. Composición de todas las vertientes internacionales con medios pacíficos, como tratados, conciliaciones, arbitraje o composición judicial, así como también con otros medios pacíficos, según la libre selección de las partes en conformidad con la Carta de las Naciones Unidas.
  10. Promoción del interés y de la cooperación recíproca.
  11. Respeto por la justicia y las obligaciones internacionales.

Los líderes fundadores

En 1960, durante el XV período ordinario de sesiones de la Asamblea General de la ONU en el que fueron admitidos 17 nuevos países de África y Asia, la gestación del MNOAL cobró un impulso decisivo.

En ello jugaron un papel esencial los entonces Jefes de Estado o de Gobierno de Egipto, Gamal Abdel Nasser, de Ghana, Kwame Nkrumah, de la India, Sri Jawaharlal Nehru, de Indonesia, Ahmed Sukarno y de Yugoslavia, Josip Broz Tito, quienes después se convertirían en líderes emblemáticos del Movimiento.

Estaban allí los presidentes de los países que se considerarían “padres fundadores” de esa tercera vía: Jawaharlal Nehru, de la India; Gamal Abdel Nasser, por Egipto; Sukarno, de Indonesia; Kwame Nkrumah, por Ghana; y Josip Broz Tito, el anfitrión de la conferencia.

La primera cumbre del MNOAL fue convocada por los entonces líderes de la India, Indonesia, la República Árabe Unida (Egipto y Siria) y Yugoslavia. Cuba, donde la Revolución había triunfado dos años antes (1959), fue la única nación latinoamericana que estuvo entre las fundadoras del Movimiento.

¿El MNOAL nació formalmente en Belgrado?

Seis años después de Bandung, sobre una base geográfica más amplia, se fundó el Movimiento de Países No Alineados en la Primera Conferencia Cumbre de Belgrado, celebrada del 1 al 6 de septiembre de 1961. Asistieron a la Conferencia 25 países.

No obstante, la Conferencia de Belgrado no fue concebida inicialmente como la creación de una organización permanente. El 1° de septiembre, cuando comenzó el encuentro, no existía algo así como el Movimiento de Países No Alineados. Más bien existía una intención que recién terminará de plasmarse en un movimiento en la década del 70.

No fue Belgrado la conferencia que institucionalizó al Movimiento de Países No Alineados y tampoco era su objetivo. Tito y Nasser habían anunciado la conferencia como un evento por única vez, no como el lanzamiento de una organización estable.

Por eso el documento final, la Declaración de Belgrado, no hizo ninguna referencia a la fundación de una organización o a la necesidad de una futura reunión similar. Los delegados, más bien, expresaron lo contrario.

Que no se trataba de establecer un nuevo bloque porque el principio que los reunía -el no alineamiento- se los prohibía. Pero, sobre todo, los países allí reunidos se habían propuesto reformar una institución que ya existía, antes que crear una nueva: la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

La primera cumbre de Belgrado es considerada, por tanto, el momento fundacional del MNOAL en sentido político e histórico, mientras que su organización y sus mecanismos de coordinación se desarrollaron gradualmente en las conferencias posteriores.

Qué significaba «no alineamiento»

La finalidad de los miembros de NOAL era conservar su posición neutral y no aliarse a la Unión Soviética ni Estados Unidos. Políticamente el movimiento no alineado no se presentó como un tercer bloque sino como una posición de afirmación de independencia en política internacional, rechazo de las hegemonías y opción por el desarrollo.

El concepto de no alineamiento se distanciaba del neutralismo en cuanto a que implicaba una definición proactiva, no pasiva, con los objetivos de superar el orden del mundo en bloques, democratizar las relaciones internacionales, establecer la paz, promover el desarrollo y colaborar con los pueblos en lucha por su liberación.

La no alineación no significaba indiferencia ante los conflictos internacionales. Nehru expresó esta posición de la siguiente manera: “Allí donde la libertad esté amenazada y la justicia en peligro, allí donde se cometan agresiones, nosotros no quisiéramos ni podríamos permanecer neutrales. Nosotros no somos neutrales cuando se trata de la paz. de una dominación imperialista, o ante los problemas económicos y sociales.”

Nkrummah exponía esa idea en estos términos durante la conferencia de El Cairo en 1964: Nosotros nacimos por la protesta o por la revuelta contra el estado de cosas que prevalecía en el dominio de las relaciones internacionales, debido a la división del mundo en dos bloques antagónicos. Nosotros debemos rehusarnos incansablemente a dejarnos alinear con uno o con otro.

Los temas debatidos en Belgrado

Con esa agenda llegamos a Belgrado, cinco años después, en el mundo de la postguerra. Apenas dos semanas antes de la cita, la República Democrática de Alemania comenzó la construcción del Muro de Berlín.

Un día después del inicio de la conferencia de Belgrado, la Unión Soviética lanzó una prueba de Iván, su bomba de cincuenta megatones. La proliferación nuclear era, sin dudas, el centro de la atención mundial.

La repentina importancia de Belgrado se puso en evidencia cuando la conferencia recibió el apoyo de partidos políticos, movimientos anticoloniales, agrupaciones, dirigentes e intelectuales de todo el mundo que vieron allí una oportunidad para sus propias luchas, pero también un dique de contención a la peligrosa escalada de la Guerra Fría.

Al principio de las conversaciones, los organizadores no esperaban más de 100 periodistas cubriendo el evento. Al término de las jornadas, más de 1.000 se habían acreditado.

La discusión sobre el Muro de Berlín estuvo acompañada por una agenda más amplia relacionada con la descolonización, el racismo, el apartheid, el desarme nuclear, la independencia nacional y la reforma de las relaciones internacionales.

Para la mayoría de los países -especialmente los africanos- el peligro no estaba en el bloque soviético sino en los países occidentales que los habían colonizado. Unificar en un temario una convocatoria tan variopinta significó todo un desafío.

Durante todas las jornadas de Belgrado, los oradores africanos se encargaron de hacer saber que su verdadero enemigo era la persistencia del dominio colonial portugués en el sur africano, la negativa de Reino Unido y Países Bajos a dejar sus colonias, la política imperialista de Israel hacia los palestinos, la opresión a la población negra en Sudáfrica y, especialmente, las acciones violentas de Francia contra Túnez y el movimiento independentista argelino.

Eran, en cambio, los estados asiáticos y Yugoslavia los que veían el riesgo en la división en áreas de influencia entre Estados Unidos y la URSS y su posible escalada nuclear.

La diversidad de los países participantes

Había allí viejas repúblicas y también nacientes estados de las luchas anticoloniales; había monarcas, como el emperador Haile Selassie de Etiopía o el príncipe Norodom Sihanouk de Camboya; jefes de partidos nacionalistas burgueses, líderes de golpes de Estado y representantes de movimientos nacionalistas de masas.

Y un solo representante de Latinoamérica, el presidente cubano Osvaldo Dorticós. Una convocatoria variopinta que representaba, también, intereses distintos.

Por eso, aunque el inicio de la construcción del Muro aparecía como el tema que atravesaría el encuentro, para los países africanos en proceso de descolonización no había otro tema sino el colonialismo.

Ninguna de las dos ideas terminó por imponerse y esa tensión moldeó la cumbre. Los africanos se llevaron el reconocimiento oficial de Yugoslavia, Mali, Ghana, Afganistán y Camboya, por ejemplo, de que el FLN era el gobierno legítimo de Argelia.

La Declaración de Belgrado

La declaración final (6 de septiembre de 1961) revela un acuerdo de compromiso: condena el colonialismo, el racismo, las bases militares, se pronuncia por la paz y el desarme y ofrece cooperación a las grandes potencias para encontrar vías de consolidación de la paz.

Aparte de las resoluciones de la conferencia, los países emitieron una “Declaración sobre el peligro de una guerra y un llamamiento a la paz”, instando a John Kennedy y a Nikita Kruschev a reunirse para tener una negociación cara a cara que termine con la escalada nuclear.

La iniciativa no era solo una declaración pública, como el resto de los mensajes. La cumbre formó dos delegaciones para que viajaran a entregar los mensajes en persona.

Nehru y Nkrumah (Ghana) viajaron a Moscú mientras que Sukarno y Keita (Malí) fueron a Washington con la tarea asignada.

Los objetivos primarios de los países no alineados se enfocaron en el apoyo a la autodeterminación, la oposición al Apartheid, la no-adhesión a pactos multilaterales militares, la lucha contra el imperialismo en todas sus formas y manifestaciones, el desarme, la no-injerencia en los asuntos internos de los estados, el fortalecimiento de la Organización de las Naciones Unidas, la democratización de las relaciones internacionales, el desarrollo socioeconómico y la reestructuración del sistema económico internacional.

Los criterios de pertenencia al Movimiento

En una reunión preparatoria cumplida en El Cairo en 1961 se habían fijado los siguientes principios que debían identificar la política no alineada: 1) una política independiente fundada sobre la coexistencia pacífica y el no alineamiento; 2) sostener siempre los movimientos de liberación nacional; 3) no pertenecer a ninguna alianza militar colectiva en el cuadro de los conflictos entre grandes potencias; 4) no concluir ninguna alianza bilateral con ninguna gran potencia; no aceptar de buen grado el establecimiento de bases militares pertenecientes a una potencia extranjera.

  • El País debe haber adoptado una política independiente basada en la coexistencia de Estados con diferentes sistemas políticos y sociales y en el no alineamiento o debe demostrar una tendencia a favor de tal política.
  • El País concernido deberá apoyar consistentemente los movimientos por la independencia nacional.
  • El País no debe ser miembro de una alianza multilateral militar concluida en el contexto de los conflictos de las grandes potencias.
  • Si el país tiene un acuerdo militar bilateral con una gran potencia, o es un miembro de un pacto de defensa regional, el acuerdo o pacto no debe haber sido uno de los concluidos deliberadamente en el contexto de los conflictos de las grandes potencias.
  • Si el país ha concedido bases militares a una potencia extranjera, la concesión no debe haber sido hecha en el contexto de los conflictos de las grandes potencias.

Los criterios de membresía formulados en la Conferencia Preparatoria para la Cumbre de Belgrado (El Cairo, 1961), demuestran que el Movimiento fue concebido para desempeñar un papel pasivo en la política internacional, para formular sus propias posiciones de manera independiente, reflejando los intereses y condiciones de sus integrantes, como países militarmente débiles y económicamente subdesarrollados.

La posición del movimiento se distanciaba a la vez del capitalismo y del marxismo. Del primero, lo separaban el pasado colonial de las grandes potencias capitalistas, el racismo y el imperialismo. Del segundo, las confesiones religiosas que predominaban en el mundo afroasiático.

La relación con las Naciones Unidas

Pese a su importancia como espacio para que países del Tercer Mundo pudieran expresar sus demandas y proteger su independencia, la estructura de Naciones Unidas establecida en 1945 reflejaba la distribución de poder posterior a la guerra.

Cinco países (Estados Unidos, Reino Unido, la Unión Soviética, Francia y China) habían consolidado en la institución su poder de hecho, con asientos permanentes y derecho a veto en el Consejo de Seguridad. Eso les permitía -aún les permite- bloquear cualquier disposición contraria a sus intereses.

Muchas de las propuestas tardarían años en llevarse adelante pero sus antecedentes pueden rastrearse hasta esos cinco días en Belgrado. Consiguió el impulso necesario para que estados poscoloniales ingresaran en el organismo, para que el Comité de Desarme se expandiera e incluyera a países del Tercer Mundo y, fundamentalmente, para la discusión sobre la reforma del sistema económico global.

Fue durante ese encuentro que los países del Tercer Mundo se unieron para formar el Grupo de los 77 dentro de la ONU, un grupo permanente compuesto por países de Asia, África y América Latina.

El Movimiento desempeñó un rol importante en el apoyo a las naciones que entonces luchaban por su independencia en el Tercer Mundo y brindó su estrecha solidaridad a las aspiraciones más justas de la humanidad.

De Belgrado a las siguientes cumbres

ConferenciaAñoLugar
I Cumbre1961Belgrado, Yugoslavia
II Cumbre1964El Cairo, Egipto
III Cumbre1970Lusaka, Zambia
IV Cumbre1973Argel, Argelia
V Cumbre1976Colombo, Sri Lanka
VI Cumbre1979La Habana, Cuba
VII Cumbre1983Nueva Delhi, India
VIII Cumbre1986Harare, Zimbabwe
IX Cumbre1989Belgrado, Yugoslavia
X Cumbre1992Jakarta, Indonesia
XI Cumbre1995Cartagena de Indias, Colombia
XII Cumbre1998Durban, Sudáfrica
XIII Cumbre2003Kuala Lumpur, Malasia
XIV Cumbre2006La Habana, Cuba
XV Cumbre2009Sharm el Sheij, Egipto
XVI Cumbre2011Bali, Indonesia
XVII Cumbre2014Cancún, México

En El Cairo (1964) signos de divergencias se manifestaron en la cumbre que se reunía en una coyuntura internacional marcada por la reciente crisis de los misiles en Cuba (octubre de 1962) y el conflicto chino-indio en el Himalaya.

El movimiento registró un importante crecimiento: pasó de 25 a 47 miembros, los países observadores aumentaron de 3 a 10. Hubo acuerdo general en la postura de anticolonialismo y en la adopción de un programa para la paz y la cooperación de 11 puntos.

La cumbre de Lusaka, en septiembre de 1970, intentó el relanzamiento. Para entonces el movimiento había crecido pasando de 47 miembros a 54, con 11 observadores, casi todos latinoamericanos.

La cumbre de Argel de septiembre de 1973 fue cuidadosamente preparada en una reunión en Georgetown, Guyana en 1972. El crecimiento del movimiento se medía en el número de 75 miembros plenos, más 9 observadores.

La cumbre de Colombo, realizada en agosto de 1976, mostró un nuevo crecimiento: 82 nuevos miembros y Portugal, Rumania y Filipinas como invitados. La Conferencia de La Habana, de septiembre de 1979, fue el ámbito de una profunda controversia, más allá del crecimiento del movimiento que pasó entonces a 93 miembros, más 12 observadores y 8 invitados.

La cumbre de Nueva Delhi, en marzo de 1983, fue presidida por Indira Gandhi, la hija de Nehru. Entre los nuevos miembros se contaba un país latinoamericano, Colombia, pero la unidad fue afectada por graves conflictos: la guerra en Afganistán, la cuestión camboyana, la guerra Irán-Irak y la cuestión palestina.

La VIII Conferencia Cumbre celebrada en septiembre de 1986 en Harare (Zimbabue) profundizó la línea de la celebrada en la India y tuvo como hechos más significativos los discursos de importantes líderes mundiales con motivo del vigésimo quinto aniversario del movimiento.

La cumbre de Belgrado en 1989 se cumplió bajo el signo de la Perestroika. El pragmatismo fue el tono dominante. Nuevos temas ingresaron en la agenda: derechos humanos, el problema de los refugiados, la situación de la mujer, la protección al medio ambiente y la lucha contra el narcotráfico.

La evolución posterior del MNOAL

El Movimiento de No Alineación entra en una nueva fase de expansión, con la conferencia celebrada en Argel en septiembre de 1973. Pobreza y neutralidad aparecieron asociadas en la nueva identidad de NOAL.

Durante los años sesenta y setenta, la «no alineación», transformada ya en el «Movimiento de Países No Alineados» que incluía a casi todos los países de Asia y África, fue convirtiéndose en frente para luchar por reivindicaciones económicas y políticas para el mundo en desarrollo.

Conseguido el propósito de la emancipación, las Conferencias testimoniaron una creciente preocupación por los aspectos económicos, además de los estrictamente políticos.

Entre 1965 y 1970 se registra una fase de crisis en NOAL originada en dos grandes causas: la distensión entre las dos superpotencias minimizó el papel internacional de NOAL y los acuerdos bilaterales entre URSS y EEUU debilitaron el interés de ambas potencias por el desarrollo en los países no alineados.

A partir de la década de los 80, el MPNA comienza a decaer, tal como se demostró en las reuniones de Nueva Delhi y Harare en 1982 y 1989 respectivamente. El MPNA creció en medio de guerras como las de Vietnam, el Medio Oriente entre Israel y los países árabes, la invasión soviética a Checoslovaquia y a Afganistán, las luchas en África, la devastadora guerra entre Irán e Irak y muchos otros conflictos.

La década de los 90 vería la caída del Muro de Berlín, el desaparecimiento de la Unión Soviética, del bloque socialista europeo y el término de la Guerra Fría. El cambio del escenario global y fundamentalmente la desaparición del Pacto de Varsovia como alianza militar, hizo que el MPNA perdiera fuerza y presencia internacional.

El derrumbe del bloque soviético y el fin de la Guerra Fría provocó que el Movimiento de Países No Alineados tuviera que reordenar parte de su razón de ser. La conferencia de Yakarta en 1992 supone en este sentido un punto y aparte en el movimiento.

Organización y funcionamiento

Por acuerdo de sus miembros, este organismo multilateral no cuenta con una estructura formal ni con un órgano permanente de gobierno. Sus funciones se realizan en torno a una jefatura rotatoria, parecida a la de la presidencia de la Unión Europea, aunque hay una delegación diplomática permanente en la ciudad de Nueva York.

El MNOAL funciona a partir de un estilo de administración que pretende ser único, no jerárquico, rotativo y participativo, permitiendo a todos los estados miembros, sin ningún tipo de diferenciación o discriminación, participen en la toma de decisiones globales y la política mundial.

La Presidencia es ocupada, rotativamente, por miembros de las diferentes regiones geográficas que componen el movimiento. El país anfitrión de una cumbre automáticamente ocupa la presidencia del movimiento hasta la próxima y asume la responsabilidad de coordinar todas las actividades de este foro.

El Buró de coordinación fue establecido al nivel ministerial en la cumbre de Argel en 1973. Es el encargado de realizar los preparativos para las cumbres y reuniones ministeriales.

Es el punto focal de coordinación de las actividades y posiciones de los países miembros del movimiento, particularmente en las Naciones Unidas. Verifica y armoniza las labores de los grupos de trabajo, grupos de contacto, grupos especiales y comités del MNOAL.

Los miembros del Movimiento de Países No Alineados participan bajo dos modalidades: una es la de Miembro Pleno y la otra la de Observador. El primero disfruta a plenitud de derechos y deberes, mientras que los Observadores pueden hacer uso de la palabra con autorización del Buró, pero según las normas no podrán participar en los Comités o Grupos de Trabajo.

Es importante señalar que hay también naciones que participan en calidad de Invitados, cuyo carácter no es permanente.

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La importancia histórica de Belgrado

La Conferencia de Belgrado permitió que los nuevos Estados independientes de Asia y África presentaran una posición propia en un sistema internacional dominado por las dos superpotencias de la Guerra Fría.

El Movimiento desempeñó un rol importante en el apoyo a las naciones que entonces luchaban por su independencia en el Tercer Mundo y brindó su estrecha solidaridad a las aspiraciones más justas de la humanidad.

Contribuyó de forma innegable al triunfo de la lucha por la independencia nacional y la descolonización, lo que le permitió mantener un importante prestigio diplomático.

La primera cumbre de los países no alineados fue, por tanto, la Conferencia de Belgrado de 1961, celebrada en la capital yugoslava del 1 al 6 de septiembre. Su importancia no se limita al lugar y a la fecha: fue el primer gran encuentro internacional de países que buscaron defender una política exterior independiente, rechazar la subordinación a los bloques militares y promover la autodeterminación, la paz, el desarme y la cooperación entre los pueblos.

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