El dolor en un dedo después de recibir un golpe con una pelota de béisbol es una lesión deportiva frecuente. Puede aparecer cuando la pelota impacta directamente sobre la punta del dedo extendido, cuando el dedo se dobla de forma brusca o cuando la articulación recibe una fuerza que supera la resistencia de los ligamentos, tendones o huesos.
El dolor puede corresponder a una lesión leve, como un hematoma o un esguince, pero también a una fractura, una luxación, un desgarro de ligamentos o una lesión del tendón extensor conocida como dedo en martillo, mallet finger o dedo de béisbol.

Qué lesiones puede causar un golpe de béisbol en el dedo
Las lesiones son una causa común de dolor en los dedos. Sus dedos se pueden lastimar a raíz de:
- Jugar deportes de contacto como futbol americano, béisbol o futbol (soccer).
- Realizar actividades recreativas como el esquí o el tenis.
- Caídas.
- Golpear algo.
- Realizar movimientos repetitivos.
Un golpe directo de la pelota puede provocar:
- Esguinces, torceduras y hematomas de dedo.
- Fracturas en los dedos.
- Dislocación.
- Dedo en martillo.
- Lesión de los ligamentos.
- Lesión de los tendones.
Esguince o “dedo atascado”
Un jammed finger normalmente es un esguince de la articulación o del nudillo del dedo. También puede haber una pequeña fractura o dislocación de la articulación. La lesión puede ser extremadamente dolorosa y la articulación generalmente se hincha.
Este tipo de lesión es común en los deportes. Puede producirse cuando se extiende el brazo para amortiguar una caída y el dedo se clava contra el suelo. El resultado suele ser un dedo atascado.
Después de un golpe con una pelota, el dedo puede quedar dolorido, hinchado y rígido, especialmente alrededor de la articulación que recibió el impacto.
Dedo en martillo o dedo de béisbol
El dedo en martillo, mallet finger o dedo de béisbol es una deformidad en flexión de la articulación interfalángica distal debido a la lesión del aparato extensor de los dedos, por rotura del tendón extensor largo o una avulsión ósea de la falange distal.
La causa principal es un traumatismo directo sobre el dedo extendido que genera una flexión forzada y arranca el tendón. Esto es típico en deportes como balonmano, baloncesto, béisbol o voleibol donde al intentar recibir una pelota golpea directamente sobre la punta del dedo produciendo la lesión.
En ocasiones puede ocurrir por un traumatismo banal, por lo que puede pasar desapercibido.
El signo más característico es que no puede enderezar por completo la punta del dedo. El dedo puede quedar doblado hacia abajo aunque la persona todavía consiga mover otras articulaciones.

Fractura o luxación
Un impacto fuerte puede romper una falange o desplazar una articulación. La fractura puede acompañarse de dolor intenso, hinchazón, hematoma, limitación del movimiento o deformidad.
Una luxación ocurre cuando los extremos de la articulación dejan de estar alineados. El dedo puede verse desviado o adoptar una posición anormal. No debe intentarse recolocar la articulación en casa.
Hematoma y contusión
Un hematoma puede causar dolor, sensibilidad, hinchazón y cambio de color en la piel sin que exista una fractura. Aunque algunas contusiones mejoran gradualmente, el dolor persistente o la dificultad para mover el dedo pueden indicar una lesión más profunda.
Síntomas que pueden aparecer
Es un dolor que se presenta en uno o más dedos. El dolor en los dedos puede ser provocado por lesiones y por múltiples afecciones físicas.
Es posible que presente:
- Sensibilidad.
- Ardor.
- Rigidez.
- Entumecimiento.
- Hormigueo.
- Frío.
- Hinchazón.
- Cambio de color en la piel.
- Enrojecimiento.
Tras el golpe, observe especialmente si existe incapacidad para flexionar o enderezar el dedo, una deformidad, pérdida de sensibilidad, coloración azulada o dolor que aumenta en lugar de disminuir.
Qué hacer inmediatamente después del golpe
Con frecuencia, los cuidados en casa son suficientes para aliviar el dolor de dedo. Comience por evitar las actividades que puedan causar el dolor.
Reposo relativo
Descanse el dedo y evite lanzar, batear, atrapar pelotas o realizar cualquier actividad que aumente el dolor, la hinchazón o la molestia.
El reposo no significa evitar toda actividad física. En su lugar, dé un descanso relativo al dedo lesionado mientras mantiene las actividades que no lo empeoren.
Aplicación de frío
Hielo el dedo con una compresa fría durante 15 minutos.
Use una bolsa de hielo o un baño de hielo y agua durante 15 a 20 minutos cada vez y repita cada dos o tres horas mientras esté despierto durante los primeros días posteriores a la lesión.
El frío reduce el dolor, la hinchazón y la inflamación en los músculos, las articulaciones y los tejidos conectivos lesionados. También puede disminuir el sangrado si se ha producido un desgarro.
Si el área se vuelve blanca, suspenda el tratamiento inmediatamente. Esto podría indicar congelación.
Elevación
Mantenga la mano elevada, especialmente durante las primeras horas, para ayudar a controlar la hinchazón.
Retirar anillos
Retire cualquier anillo por si se presenta hinchazón.
Inmovilización y vendaje
De ser necesario, vende el dedo lesionado junto con el dedo contiguo. Esto ayudará a proteger el dedo lesionado mientras sana.
No apriete demasiado la venda pues puede cortar la circulación.
La compresión puede ayudar a detener la hinchazón, pero debe realizarse con una venda elástica sin apretarla demasiado. Si el dedo cambia de color, se enfría, aumenta el entumecimiento o aparece hormigueo, afloje el vendaje.
Medicamentos para el dolor
Utilice analgésicos de venta libre como el ibuprofeno (Motrin) o naproxeno (Aleve) para reducir el dolor y la inflamación.
El tratamiento depende de la causa del problema. Siga las indicaciones del envase y consulte con un profesional de la salud si tiene enfermedades, toma otros medicamentos o no sabe qué analgésico puede utilizar.
Cuándo acudir a un profesional de la salud
Si presenta mucha hinchazón o si la hinchazón no se alivia en alrededor de un día, consulte con su proveedor de atención médica.
Pueden presentarse pequeñas fracturas o desgarres de ligamentos o tendones que pueden llevar a problemas en el futuro si no se tratan correctamente.
Comuníquese con su proveedor si:
- Su dolor de dedo es causado por una lesión grave.
- Su dedo está deforme.
- El problema persiste después de 1 semana de tratamiento en el hogar.
- Presenta entumecimiento u hormigueo en los dedos.
- Presenta dolor fuerte durante el reposo.
- No puede enderezar los dedos.
- Presenta enrojecimiento, hinchazón o fiebre.
La incapacidad para enderezar la punta del dedo después de que una pelota golpea un dedo extendido requiere una valoración, porque puede corresponder a un dedo en martillo. La deformidad, el dolor intenso o la sospecha de fractura o luxación también justifican una revisión médica.
Lesión en martillo en el dedo - Dedo de béisbol
Cómo se diagnostica
El proveedor le realizará un examen físico, que incluirá ver el movimiento de su mano y dedos.
Le harán preguntas acerca de la historia clínica y los síntomas.
Pueden realizarle una radiografía de sus dedos y mano.
La radiografía puede ayudar a identificar fracturas, avulsiones óseas y luxaciones. El examen del movimiento permite valorar si existe una lesión del tendón extensor o de los ligamentos.
Otras posibles causas de dolor en los dedos
Aunque un golpe de béisbol orienta inicialmente hacia una lesión, ciertas afecciones también pueden provocar dolor en los dedos:
- Artritis: la ruptura del cartílago de la articulación que puede provocar inflamación con dolor, rigidez e hinchazón.
- Síndrome del túnel carpiano: presión sobre el nervio mediano de la muñeca que provocan entumecimiento y dolor en la mano y los dedos.
- Fenómeno de Raynaud: una afección que provoca que se bloquee la irrigación sanguínea a los dedos cuando hace frío.
- Dedo en gatillo: es cuando un tendón hinchado dificulta estirar o doblar el dedo.
- Enfermedad de Dupuytren: provoca que el tejido en la palma de la mano se tense. Esto dificulta enderezar los dedos. Usualmente afecta el dedo meñique o el dedo anular.
- Tenosinovitis de estiloides radial: causa dolor en los tendones de la muñeca del lado del pulgar, que se origina a menudo de un uso excesivo.
- Infecciones.
- Tumores.
El entumecimiento u hormigueo en los dedos de la mano puede ser un signo de un problema con los nervios o con el flujo sanguíneo. El enrojecimiento y la hinchazón pueden ser una señal de infección o inflamación.
Cuidados durante la recuperación
Si el dolor del dedo se debe a una lesión menor:
- Deje descansar a las articulaciones del dedo para que puedan sanar.
- Aplique hielo y mantenga el dedo elevado.
- Utilice analgésicos de venta libre como el ibuprofeno (Motrin) o naproxeno (Aleve) para reducir el dolor y la inflamación.
- De ser necesario, vende el dedo lesionado junto con el dedo contiguo.
La vuelta al béisbol debe hacerse de forma gradual y únicamente cuando el movimiento del dedo no provoque dolor significativo, la hinchazón haya disminuido y la función se haya recuperado. Si existe una fractura, luxación o lesión del tendón, el tiempo y el tipo de retorno dependen de la valoración y del tratamiento indicado por el proveedor.
Si el dolor del dedo se debe a una afección, sigas las instrucciones de su proveedor en cuanto al cuidado personal.
Por ejemplo, si padece el fenómeno de Raynaud, tome medidas para proteger sus manos del frío.
Situaciones que requieren atención inmediata
El síndrome compartimental es una inflamación y presión seria en una zona de músculos, nervios y vasos sanguíneos. Una lesión por aplastamiento puede provocar esta grave afección, que requiere atención médica inmediata.
Busque atención urgente si el dedo presenta una deformidad marcada, pérdida de sensibilidad, coloración anormal, dolor intenso desproporcionado, hinchazón que progresa rápidamente o incapacidad completa para moverlo.