El dolor de cabeza frontal acompañado de náuseas puede deberse a una migraña, cefalea tensional, sinusitis, deshidratación, ayuno, estrés, problemas de visión o consumo excesivo de analgésicos, aunque en pocas ocasiones puede indicar una enfermedad más grave. La intensidad, la forma de inicio, la duración y los síntomas asociados ayudan a orientar la causa.
Un dolor de cabeza repentino e intenso acompañado de náuseas debe considerarse una emergencia, especialmente si el dolor es diferente a cualquier otro que haya experimentado. Busque atención médica inmediata si también presenta fiebre, rigidez de cuello, confusión, vómitos persistentes, alteraciones visuales, debilidad, dificultad para hablar, pérdida del equilibrio o si el dolor apareció después de un golpe en la cabeza.
Qué puede causar dolor de cabeza frontal con náuseas
El dolor de cabeza es una sensación de dolor o malestar que se localiza en la cabeza, y que puede variar en intensidad, duración y localización. Dependiendo de la causa, el dolor de cabeza puede ser constante o intermitente y puede estar asociado con otros síntomas como náuseas, vómitos, sensibilidad a la luz o al sonido, entre otros.
Un dolor de cabeza acompañado de vómitos suele indicar que anomalías neurológicas han activado las conexiones entre el cerebro y el sistema gastrointestinal. El patrón y el inicio de estos síntomas generalmente revelan la causa subyacente.
Migraña
La migraña es un tipo de dolor de cabeza severo, con características específicas que la distinguen de otros tipos, como la cefalea tensional o la jaqueca. El dolor suele ser pulsátil, puede localizarse en un lado de la cabeza y a menudo se acompaña de náuseas, vómitos, mareos y sensibilidad a la luz, al sonido o a los olores.
La migraña es uno de los trastornos neurológicos más comunes que causa tanto dolor de cabeza como mareos. Las personas que sufren de migraña experimentan dolores de cabeza intensos, que suelen ser pulsátiles y se localizan generalmente en un solo lado de la cabeza.
Una migraña suele durar de 4 a 72 horas si no se trata. Durante una migraña, podrías tener estos síntomas:
- Dolor generalmente en un lado de la cabeza, pero puede presentarse en ambos lados.
- Dolor que palpita o late.
- Sensibilidad a la luz, el sonido y, a veces, a los olores y al tacto.
- Náuseas y vómitos.
El dolor puede ser frontal, alrededor de un ojo o extenderse hacia la parte posterior de la cabeza y el cuello. El movimiento, la luz intensa, el ruido y algunos olores pueden empeorar los síntomas.
La migraña no es simplemente un dolor de cabeza. Sus síntomas pueden variar, pero generalmente incluyen dolor de cabeza intenso y pulsátil, que puede durar de 4 horas a 3 días, náuseas y vómitos, sensibilidad a la luz, al sonido o incluso a los olores, visión borrosa o destellos de luz, y mareos o vértigo.
Migraña con aura
El aura es un grupo de síntomas del sistema nervioso que se considera un signo de advertencia de que una migraña está por venir. Un aura puede presentarse antes de las migrañas o durante estas en algunas personas.
Por lo general, cada síntoma comienza progresivamente y se incrementa durante unos minutos, hasta 60 minutos. Ejemplos de auras de migraña:
- Cambios visuales, como la visualización de formas, puntos brillantes o destellos de luz.
- Pérdida de la visión.
- Una sensación de hormigueo en un brazo o una pierna.
- Entumecimiento o debilidad en el rostro o en un lado del cuerpo.
- Problemas para hablar.
Los síntomas del aura también pueden indicar un accidente cerebrovascular o meningitis. Cualquier persona que los experimente por primera vez debe ver a un médico de inmediato.
Cefalea tensional
El tipo de dolor de cabeza más común es la cefalea tensional. Es causado por tensión muscular en los hombros, el cuello, el cuero cabelludo y la mandíbula.
Una cefalea tensional puede estar relacionada con el estrés, la depresión, la ansiedad, un traumatismo craneal o sostener la cabeza y el cuello en una posición anormal. Tiende a darse en ambos lados de la cabeza y a menudo comienza en la parte posterior de la cabeza y se propaga hacia delante.
El dolor puede ser sordo u opresivo, como una banda apretada o una prensa. Es posible que se sienta dolor y rigidez en los hombros, el cuello y la mandíbula.
Las cefaleas tensionales clásicas no suelen provocar vómitos, pero las cefaleas tensionales intensas, sobre todo cuando van acompañadas de un estrés significativo o del uso excesivo de medicamentos, pueden producir náuseas.
Sinusitis y dolor de los senos paranasales
La cefalea sinusal causa dolor en la parte frontal de la cabeza y la cara. Este tipo de dolor de cabeza se debe a la inflamación en los conductos de los senos paranasales que están detrás de las mejillas, la nariz y los ojos.
El dolor es peor cuando usted se inclina hacia adelante y cuando despierta en la mañana. La sinusitis también puede producir dolor alrededor de los ojos, las mejillas y la frente, que empeora con el movimiento o el esfuerzo.
El dolor de cabeza sinusal suele ir acompañado de una secreción nasal espesa de color verde o amarillo. Otros síntomas podrían incluir obstrucción nasal, fiebre, náuseas y sensibilidad a la luz o al ruido.
Si no hay síntomas nasales, es más probable que un dolor de cabeza de esta naturaleza sea una migraña.
Deshidratación, ayuno y alteraciones del sueño
La deshidratación es una de las causas más simples y comunes de los síntomas de mareos y dolor de cabeza. Cuando no consumes suficiente agua, el cuerpo puede perder volumen sanguíneo, lo que reduce la cantidad de oxígeno que llega al cerebro y otros órganos vitales.
Como resultado, se puede experimentar un dolor de cabeza pulsátil y una sensación de mareo o inestabilidad. En casos graves, la deshidratación puede provocar confusión mental y otros síntomas más serios, como desmayos.
Pasar por alto comidas, dormir poco o dormir demasiado también puede desencadenar una migraña o empeorar un dolor de cabeza frontal ya existente.
Estrés, ansiedad y tensión muscular
El estrés y la ansiedad son factores que afectan directamente al sistema nervioso y pueden desencadenar espasmos musculares, así como dolor de cabeza y mareos.
El estrés puede desencadenar tensión muscular en el cuello y los hombros, lo que contribuye al dolor de cabeza. Además, las respuestas fisiológicas al estrés, como el aumento de la frecuencia cardíaca y la presión arterial, pueden causar mareos.
Para la migraña causada por estrés, se recomienda practicar técnicas de relajación, como la meditación, yoga, y el uso de medicamentos preventivos y de alivio rápido.
Problemas de visión
En algunos casos, los mareos y dolor de cabeza pueden ser causados por problemas visuales, como miopía, hipermetropía o astigmatismo no corregidos.
Cuando el ojo no puede enfocarse correctamente, los músculos que controlan el movimiento de los ojos pueden esforzarse excesivamente, lo que genera dolor de cabeza, especialmente en la zona frontal o detrás de los ojos.
Además, si los ojos no están alineados correctamente o si hay problemas en la coordinación de los movimientos oculares, pueden producirse mareos y una sensación de desorientación visual.
Cafeína, alcohol y abstinencia
El alcohol, especialmente el vino, y demasiada cafeína, como la del café, pueden desencadenar una migraña. La abstinencia de cafeína también puede provocar dolor de cabeza, especialmente cuando el consumo habitual se interrumpe de forma repentina.
En las personas que han consumido más de 200 mg de cafeína al día durante más de 2 semanas, la abstinencia puede provocar dolores de cabeza similares a la migraña. Por lo general, se desarrollan dentro de las 24 horas después de dejar de consumirlo abruptamente.
Los síntomas suelen aliviarse en el transcurso de una hora de haber ingerido cafeína o se resuelven por completo dentro de los 7 días posteriores a la abstinencia total.
Uso excesivo de analgésicos
Los dolores de cabeza de rebote son dolores de cabeza que continúan reapareciendo. Pueden ocurrir a raíz del consumo excesivo de analgésicos para otros dolores de cabeza como migraña o dolores de cabeza tensionales.
La gente que toma analgésicos más de 3 días a la semana de manera regular puede desarrollar este tipo de dolor de cabeza.
Un dolor de cabeza por uso excesivo de medicamentos se caracteriza por ser un dolor de cabeza frecuente o diario con síntomas similares al dolor por tensión o las migrañas.
Tomar analgésicos más de 3 días a la semana puede ocasionar cefaleas de rebote. Se trata de dolores de cabeza que siguen reapareciendo debido al consumo excesivo del analgésico.
Otras causas de dolor de cabeza frontal con náuseas
Infecciones y fiebre
Los dolores de cabeza pueden ocurrir si usted tiene un resfriado, gripe o fiebre. Las infecciones sistémicas suelen producir dolor de cabeza y vómitos como parte de la respuesta inflamatoria.
Un fuerte dolor de cabeza acompañado de vómitos, fiebre alta y rigidez de cuello es la tríada clásica asociada con la meningitis bacteriana. Se trata de una emergencia potencialmente mortal que requiere ingreso hospitalario inmediato.
Hipotensión o presión arterial baja
La hipotensión o baja presión arterial es otra causa común de mareos y dolor de cabeza. Cuando la presión arterial es demasiado baja, el flujo sanguíneo al cerebro puede verse comprometido, lo que puede causar mareos y una sensación de desmayo.
El dolor de cabeza asociado a la hipotensión suele ser de tipo tensional, a menudo localizado en la parte posterior de la cabeza, y puede estar acompañado de otros síntomas como fatiga y debilidad generalizada.
Problemas del oído interno
El oído interno juega un papel fundamental en el control del equilibrio. Si experimentas mareos junto con dolor de cabeza, una posible causa podría ser un trastorno del oído interno, como la enfermedad de Menière o el vértigo posicional paroxístico benigno.
El VPPB ocurre cuando pequeños cristales de calcio se desplazan en el oído interno y afectan el equilibrio, lo que provoca episodios de vértigo intensos. En este caso, los mareos pueden ser muy agudos y estar acompañados de náuseas y un leve dolor de cabeza.
Cefalea en racimos
La cefalea en brotes es un dolor de cabeza agudo y extremadamente doloroso que ocurre hasta varias veces al día durante meses y luego desaparece por semanas o meses.
El dolor suele sentirse detrás o alrededor de un ojo y puede acompañarse de ojo lloroso, párpado hinchado, nariz tapada o que moquea, sensibilidad a la luz y al sonido, e inquietud o agitación.
Los dolores de cabeza en racimo suelen ser repentinos, sin previo aviso, y duran entre 15 minutos y 3 horas. Los episodios tienden a ocurrir en racimos diarios que pueden persistir durante semanas o meses.
Dolor de cabeza por esfuerzo
Los dolores de cabeza por esfuerzo son provocados por el ejercicio físico intenso y pueden desencadenarse por correr, saltar, levantar pesas, mantener relaciones sexuales, toser o estornudar.
Estos dolores de cabeza suelen ser de corta duración, pero en ocasiones pueden durar hasta 2 días. Se presentan como un dolor punzante que se puede sentir en toda la cabeza.
Las personas que experimentan dolores de cabeza por esfuerzo por primera vez deben consultar a un médico, ya que podrían ser un signo de algo grave.
Glaucoma agudo
Un aumento repentino de la presión intraocular produce dolor intenso en los ojos y la cabeza, acompañado de náuseas y vómitos.
El dolor de cabeza es intenso y solo en un ojo, con presencia de enrojecimiento en dicho ojo.
Intoxicación por monóxido de carbono
El monóxido de carbono es un gas incoloro e inodoro producido por equipos de combustión defectuosos que impiden que la sangre transporte oxígeno, causando frecuentemente dolores de cabeza por presión y náuseas.
Dado que los síntomas suelen afectar a varias personas en la misma zona y mejoran al marcharse, este patrón específico constituye una señal de alerta clave de intoxicación que requiere una evaluación médica inmediata.
Cuándo el dolor frontal con náuseas es una emergencia
En pocas ocasiones, un dolor de cabeza puede ser un signo de una causa más seria como sangrado en la zona entre el cerebro y el tejido delgado que lo cubre, presión arterial muy alta, infección cerebral, tumor cerebral, acumulación de líquido dentro del cráneo, intoxicación con monóxido de carbono, apnea del sueño o problemas con los vasos sanguíneos y sangrado en el cerebro.
Busque ayuda médica inmediatamente si el dolor de cabeza se presenta súbitamente y es explosivo o violento. Este tipo de dolor de cabeza necesita atención médica de inmediato y puede deberse a la ruptura de un vaso sanguíneo en el cerebro.
- Es el primer dolor de cabeza que alguna vez haya tenido en su vida e interfiere con sus actividades diarias.
- El dolor de cabeza es “el peor alguna vez sentido”, incluso si usted regularmente los padece.
- El dolor de cabeza empeora en un período de 24 horas.
- También se presenta fiebre, rigidez en el cuello, náuseas y vómitos con su dolor de cabeza.
- El dolor de cabeza se presenta con un traumatismo craneal.
- Usted tiene más de 50 años y los dolores de cabeza apenas comenzaron.
- Sus dolores de cabeza están asociados con problemas de visión, dolor al masticar o pérdida de peso.
- Tiene antecedentes de cáncer y presenta un nuevo dolor de cabeza.
- Su sistema inmunitario está debilitado por enfermedades o por medicamentos.
También debe acudir de inmediato si presenta mala pronunciación, cambios en la visión, problemas para mover los brazos o las piernas, pérdida del equilibrio, confusión o pérdida de la memoria con el dolor de cabeza.
Un dolor de cabeza con fiebre, rigidez de cuello, confusión, convulsiones, visión doble, entumecimiento o debilidad en cualquier parte del cuerpo puede ser un signo de un problema médico grave.
Si el dolor de cabeza alcanza su máxima intensidad en los 60 segundos posteriores a su inicio, se trata de una cefalea en trueno y requiere atención médica inmediata, aunque el dolor no parezca el más intenso de la vida.
Cómo reconocer posibles signos de accidente cerebrovascular
Para reconocer un accidente cerebrovascular, utilice la lista de verificación FAST:
- F - Cara: ¿Se le ha caído un lado de la cara? Pídele que sonría. ¿La sonrisa es asimétrica?
- A - Armas: ¿Pueden levantar ambos brazos y mantenerlos arriba? ¿Se les cae alguno?
- S - Discurso: ¿Su habla es arrastrada, ininteligible o confusa?
- T - Hora: Si presenta alguno de estos síntomas, comuníquese con los servicios de emergencia de inmediato.
Anote la fecha exacta en que comenzaron los síntomas; esta información influye directamente en los tratamientos disponibles y en la rapidez con que se pueden administrar.
En lugar de trasladar a la persona, llame a una ambulancia de emergencia y no le proporcione comida, agua ni medicamentos. Nunca espere a que los síntomas desaparezcan.
Qué hacer para aliviar el dolor de cabeza frontal y las náuseas
Hay medidas que usted puede tomar para manejar los dolores de cabeza en casa, especialmente migrañas o dolores de cabeza tensionales. Intente tratar los síntomas de inmediato.
- Descansa en un lugar oscuro, tranquilo y fresco.
- Bebe agua gradualmente para evitar la deshidratación, especialmente si has vomitado.
- Coloca un paño frío o una compresa fría sobre la cabeza o la frente.
- Aplica calor en los hombros o el cuello según tu preferencia.
- Utiliza cualquier técnica de relajación que hayas aprendido.
- Evita la luz intensa, el ruido, los olores fuertes y el movimiento innecesario.
Si no tienes acceso inmediato a medicamentos, existen algunas estrategias que pueden ayudarte a aliviar el dolor rápidamente: actúa temprano, busca un lugar oscuro y silencioso, aplica frío en la cabeza o el cuello, bebe agua gradualmente y respira profunda y lentamente para ayudar a relajar los músculos tensos.
Los remedios caseros para la migraña pueden proporcionar alivio temporal, pero no sustituyen la evaluación y el tratamiento indicados por un profesional de la salud.
Medicamentos y tratamiento médico
Tratamiento del ataque agudo
Su proveedor ya le puede haber recetado medicamentos para tratar su tipo de dolor de cabeza. Si es así, tome el medicamento de acuerdo con las instrucciones.
Los analgésicos de venta libre como el acetaminofeno, el naproxeno, el ibuprofeno o el ácido acetilsalicílico a menudo ayudan, especialmente cuando la migraña es leve.
Para las cefaleas tensionales, trate con paracetamol, ácido acetilsalicílico o ibuprofeno.
Tomar demasiado paracetamol puede causarle daño al hígado. Demasiado naproxeno, ibuprofeno o ácido acetilsalicílico puede irritar su estómago o dañar sus riñones.
Si estos tratamientos no ayudan, consulte con su proveedor acerca de medicamentos con receta. Estos incluyen aerosoles nasales, supositorios o inyecciones.
Este grupo de medicamentos que se usan más a menudo se llaman triptanes. Algunos medicamentos para la migraña constriñen los vasos sanguíneos.
Tratamiento de las náuseas y los vómitos
Otros medicamentos sirven para tratar los síntomas de migraña, como náuseas y vómitos. Se pueden usar solos o junto con otros medicamentos que tratan la migraña en sí.
Las náuseas y los vómitos asociados a la migraña se deben a la activación del sistema trigeminovascular, la estimulación de los centros del vómito del tronco encefálico y la estasis gástrica relacionada con la migraña.
La estasis gástrica no solo provoca náuseas, sino que también reduce la absorción de los medicamentos orales, razón por la cual los antieméticos con propiedades procinéticas se utilizan con frecuencia junto con los tratamientos agudos para la migraña.
Tratamiento preventivo
Si padece migrañas frecuentes, su proveedor puede recetarle medicamentos para reducir la cantidad de ataques. Es necesario tomarlos todos los días para que sean efectivos.
El tratamiento preventivo disminuye la frecuencia y la gravedad de los ataques de migraña. Este incluye medicamentos orales diarios, una inyección mensual o incluso inyecciones e infusiones que se administran una vez cada tres meses.
Los medicamentos pueden incluir:
- Antidepresivos.
- Medicamentos para la presión arterial, como los betabloqueadores.
- Medicamentos anticonvulsivos.
- Agentes péptidos relacionados con el gen de la calcitonina.
- Inyecciones de toxina botulínica tipo A para personas seleccionadas.
Las inyecciones de toxina botulínica tipo A también pueden ayudar a reducir los ataques de migraña si ocurren más de 15 días al mes.
Los medicamentos preventivos y los cambios de estilo de vida son esenciales en los casos de dolor de cabeza crónico.
Precauciones con los medicamentos
Hable con el proveedor si está tomando analgésicos 3 o más días a la semana.
Algunos medicamentos para la migraña pueden no ser seguros para una mujer embarazada o en período de lactancia. Hable con su proveedor acerca de cuál medicamento es adecuado para usted si está embarazada o planeando quedar embarazada.
Si usted está en riesgo de sufrir ataques cardíacos o tiene enfermedad cardíaca, consulte con su proveedor antes de usar medicamentos que constriñen los vasos sanguíneos.
Es importante consultar con un médico para determinar el tratamiento adecuado y evitar la automedicación.
Prevención de los episodios
Identificar los factores desencadenantes es clave para prevenir futuros episodios. Conocer los factores desencadenantes puede ayudarle a evitarlos.
Los cambios en el estilo de vida incluyen hábitos de sueño más saludables, como dormir lo suficiente e ir a la cama todas las noches a la misma hora, hábitos alimenticios más saludables, incluyendo no saltarse comidas y evitar alimentos desencadenantes, control del estrés y ejercicio moderado.
- Mantén una rutina regular de sueño.
- Evita los desencadenantes conocidos, como ciertos alimentos o el estrés.
- Practica técnicas de relajación como yoga, meditación, atención plena o biorretroalimentación.
- Realiza ejercicio moderado.
- Mantén una dieta equilibrada y come de manera regular.
- Bebe suficiente agua.
- Haz pausas si trabajas frente a pantallas.
- Evita el consumo excesivo de cafeína y alcohol.
- No fumes.
Estos hábitos pueden ayudar a reducir la frecuencia y la intensidad de las migrañas a largo plazo, aunque su efectividad puede variar según cada persona.
Desencadenantes frecuentes de la migraña
Los cambios hormonales, en particular las fluctuaciones de estrógeno durante la menstruación, el embarazo y la perimenopausia, pueden desencadenar un ataque de migraña.
Otros factores desencadenantes conocidos son algunos medicamentos, el consumo de alcohol, en particular vino tinto, el consumo excesivo de cafeína y el estrés, el estímulo sensorial, como la luz brillante o los olores fuertes, los cambios en el sueño, los cambios climáticos, saltearse comidas o incluso algunos alimentos, como los quesos maduros y los alimentos procesados.
Las migrañas se pueden desencadenar por alimentos como el chocolate, ciertos quesos o el glutamato monosódico. También pueden desencadenarse por falta de sueño, alcohol, abstinencia de cafeína, ruidos fuertes, luces brillantes, olores y perfumes, fumar o exposición al humo, estrés y ansiedad.
No todas las personas reaccionan a los mismos alimentos o situaciones. Un diario ayuda a identificar los desencadenantes reales en lugar de eliminar alimentos innecesariamente.
Diario del dolor de cabeza
Un diario de los dolores de cabeza puede ayudarle a identificar los desencadenantes.
Cuando se presente un dolor de cabeza, anote lo siguiente:
- La fecha y la hora en que comenzó.
- Lo que comió y bebió en las últimas 24 horas.
- La cantidad de tiempo que durmió la noche anterior.
- Lo que estaba haciendo y dónde estaba justo antes de que comenzara el dolor de cabeza.
- Cuánto tiempo duró el dolor de cabeza y qué lo detuvo.
- La presencia de náuseas, vómitos, mareos, fiebre, alteraciones visuales o sensibilidad a la luz y al sonido.
Revise su diario con su proveedor de atención médica para identificar factores desencadenantes o un patrón de los dolores de cabeza. Esto puede ayudarle a usted y a su proveedor a crear un plan de tratamiento.
Cómo se diagnostica el dolor de cabeza con náuseas
Su neurólogo evaluará sistemáticamente su dolor de cabeza, incluyendo su inicio, localización, características, intensidad, duración, frecuencia, factores desencadenantes y aliviadores, y la relación precisa entre el dolor y los vómitos.
Un examen clínico exhaustivo evalúa la función de los nervios craneales, la fuerza motora, la coordinación, los reflejos y los movimientos oculares, lo que ayuda a identificar déficits neurológicos focales que apuntan hacia una causa estructural o vascular.
La migraña es un diagnóstico clínico. No hay pruebas de laboratorio ni estudios por imágenes que puedan confirmar o descartar una migraña.
En la mayoría de los casos, no se necesitan exámenes especiales. Su proveedor puede ordenar una tomografía computarizada del cerebro o una resonancia magnética si usted tiene ciertos síntomas neurológicos con su migraña, incluyendo debilidad, problemas de memoria o pérdida del estado de alerta, especialmente si usted nunca la tuvo antes.
La tomografía computarizada cerebral es la prueba de urgencia de primera línea, eficaz para detectar hemorragias agudas. La resonancia magnética cerebral con contraste ofrece mayor detalle para tumores, trombosis del seno venoso y encefalitis.
La fundoscopia para examinar el disco óptico en busca de papiledema, una hinchazón que indica un aumento de la presión intracraneal, es una parte fundamental de la evaluación cuando se sospecha hipertensión intracraneal.
La punción lumbar también es fundamental cuando se sospecha meningitis o encefalitis. El momento de la punción lumbar en relación con el inicio de los síntomas es una decisión clínica importante para el neurólogo o el médico de urgencias tratante.
Cuándo programar una consulta médica
Programa una consulta médica si el dolor de cabeza es persistente, recurrente o interfiere significativamente con tu vida diaria.
- Los dolores de cabeza con vómitos se repiten más de dos veces al mes.
- El patrón de su dolor de cabeza ha cambiado en cuanto a características, intensidad o frecuencia.
- Los vómitos son persistentes e impiden una hidratación o nutrición adecuadas.
- Los dolores de cabeza empeoran progresivamente a lo largo de los días o las semanas.
- Los síntomas interfieren con el funcionamiento diario, el trabajo o la calidad de vida.
- Además del dolor de cabeza, usted experimenta alteraciones visuales, mareos o síntomas neurológicos.
- Los dolores de cabeza aparecen de forma constante al despertar por la mañana o empeoran al acostarse.
- El dolor de cabeza suele ir acompañado de fiebre, rigidez en el cuello y sensibilidad a la luz.
- Tras un traumatismo craneal, incluso uno aparentemente leve, suele aparecer dolor de cabeza.
- El vómito es en proyectil y sin náuseas previas.
Un dolor de cabeza nuevo después de los 50 años, un cambio repentino en el patrón de los dolores habituales o un dolor que empeora al toser, hacer mucho esfuerzo o realizar un movimiento repentino también requieren valoración médica.
La mayoría de las personas con dolores de cabeza se pueden sentir mucho mejor haciendo cambios en su estilo de vida, aprendiendo formas de relajarse y, algunas veces, tomando medicamentos. Sin embargo, el dolor frontal con náuseas que aparece de forma repentina, se acompaña de síntomas neurológicos o empeora progresivamente no debe tratarse solo en casa.
