Distancias recorridas en el voleibol durante un partido

Las distancias recorridas en el voleibol durante un partido son relativamente reducidas si se comparan con deportes como el fútbol o el baloncesto, pero los desplazamientos se realizan de forma intermitente, explosiva y repetida. El jugador alterna desplazamientos laterales, movimientos antero-posteriores, carreras muy cortas, frenadas, cambios de dirección, saltos de bloqueo y saltos de remate.

En un encuentro de voleibol, la distancia total recorrida depende del número de sets, la duración de los peloteos, la posición del jugador, el sistema táctico, la participación en recepción y defensa y las sustituciones. Por ello, no existe una cifra única aplicable a todos los jugadores ni a todos los partidos.

Por qué el voleibol exige desplazamientos intensos

El voleibol es un deporte de cooperación-oposición, de campo dividido por una red, en donde 6 jugadores intentan proyectar el balón en campo contrario y defender el propio. La especialización y creciente profesionalización del juego y su manifestación en el alto nivel precisa que sus atletas expresen sus capacidades perceptivas y condicionales al límite, por ejemplo el salto, cada vez más alto para poder atacar de manera efectiva.

Según De Lellis (1997), el voleibol es un deporte que requiere de niveles altísimos de técnica y de inteligencia táctica para resolver diferentes situaciones de juego. Es decididamente importante para un jugador de voleibol estar en condiciones de realizar movimientos explosivos e intensos por un largo período de tiempo (2 o 3 horas).

En este deporte, se alternan acciones de poco tiempo de duración pero de altísima intensidad seguidos de períodos de pausa y por ende de baja intensidad. Aparentemente, los jugadores pasan más tiempo descansando que en fases de juego activo.

Bosco (1996), al analizar detalladamente el voleibol establece que este tipo de actividad esta condicionada por una insólita variabilidad de movimientos que puede durar hasta 120 - 150 minutos. Breves intervalos de reposo se combinan con una acentuada actividad de saltos y de veloces desplazamientos antero - posteriores y laterales.

Desplazamientos de jugadores en cancha de voleibol

La cancha y el espacio disponible para desplazarse

El voleibol de salón se juega en una cancha rectangular con dimensiones estándar, dividida en dos partes iguales por una red. La cancha de voleibol mide 18 metros de largo y 9 metros de ancho, por lo que cada equipo dispone de un campo de 9×9 metros durante el juego.

La pista completa tiene una dimensión de 18mx9m, cada lado de 9mx9m. Con una línea dibujada en ambos campos a una distancia de 3m de la red para separar la zona de ataque con la zona de zaguero.

La superficie de desplazamiento no se limita estrictamente al rectángulo de juego, porque los jugadores pueden continuar una acción en la zona libre para salvar un balón. Tras el saque inicial, todos los jugadores tienen libertad para desplazarse por toda la superficie del campo y la zona libre, sin requerir mantener una formación específica.

Posiciones que determinan las distancias recorridas

Los seis jugadores de un equipo de voleibol comprenden tres atacantes, que están cerca de la red, y tres defensores. Los delanteros ocupan las posiciones 4 (delantero izquierdo), 3 (delantero centro) y 2 (delantero derecho), mientras que los zagueros ocupan las posiciones 5 (zaguero izquierdo), 6 (zaguero centro) y 1 (zaguero derecho).

Una forma de saberlo (de acuerdo con la FIVB) es enumerarlos a partir de su cercanía con la red: Los tres jugadores parados frente a la red son los delanteros y sus posiciones son la 4 (delantero izquierdo), la 3 (delantero centro) y la 2 (delantero derecho). Los que siguen, son los tres jugadores que se forman detrás de ellos, son llamados zagueros y ocupan las posiciones 5 (zaguero izquierdo), 6 (zaguero centro) y 1 (zaguero derecho).

Cada jugador cumple una función específica dentro del sistema de juego. Las posiciones principales son: Colocador, Opuesto, Centrales, Receptores y Líbero.

Colocador

El colocador dirige el juego y necesita moverse continuamente para llegar al segundo contacto, ajustar su posición respecto de la recepción y ofrecer alternativas de ataque. Los armadores, raramente atacan más de 3 - 7 veces, aunque si participan activamente en el bloqueo con un promedio de 43 a 52 veces.

Malousaris (2008), encontró que las colocadoras son más livianas, más bajas y tienen menos masa muscular que el resto de las posiciones a excepción de las líberos. Esto se explica en parte por la necesidad de mayores desplazamientos y mayor agilidad requerida.

Receptor-atacante y opuesto

Los receptores-atacantes combinan recepción, defensa, desplazamientos hacia las zonas de ataque y participación en el bloqueo. Los opuestos suelen asumir una carga elevada de ataque y bloqueo, aunque la distancia recorrida depende del sistema de recepción y de las responsabilidades defensivas que tenga el equipo.

En un partido de nivel internacional, un atacante de primera línea ejecuta entre 46 y 56 ataques y entre 52 y 66 bloqueos. En el caso de un atacante de segunda línea, estas cifras son respectivamente de 54 - 68 y 56 - 74.

Centrales

Los centrales recorren distancias cortas, pero realizan numerosos desplazamientos laterales junto a la red para cerrar bloqueos y movimientos rápidos hacia el punto de ataque. En el caso de los rematadores, expresa que no deben ser distraídos, dado que la mayor carga que reciben no es en ataque sino en el bloqueo.

Las centrales son más altas, de mayor masa corporal y más ectomorfas que las opuestas y las receptoras en la superliga Italiana (Gualdi-Russo & Zaccagni, 2001). Esto constituye una ventaja, pues deben alcanzar pelotas altas y rápidas en un periodo muy corto de tiempo, para sorprender a la defensa y bloquear los ataques rivales.

Líbero

El líbero es un jugador especializado en defensa y recepción. Se diferencia del resto porque utiliza una camiseta de otro color y puede reemplazar a cualquier jugador en la zona defensiva.

El líbero puede reemplazar a cualquier jugador en la zona defensiva y entrar o salir del juego cuantas veces sea necesario, pero no puede sustituir a un jugador en zona de ataque. En un partido, podrás identificar fácilmente al líbero por su vestimenta diferente y cada equipo solo puede tener un líbero en el campo de juego.

El líbero suele realizar desplazamientos defensivos, coberturas y carreras hacia la zona libre. Su carga depende de la potencia y dirección de los ataques rivales, así como de la organización defensiva del equipo.

Cómo influye la rotación en los desplazamientos

Las rotaciones son obligatorias en voleibol. Cada vez que un equipo recupera el saque, todos los jugadores deben rotar una posición en sentido horario. Esto garantiza que todos los jugadores pasen por distintas posiciones dentro de la cancha.

Cuando el equipo que recibe el saque gana el punto, obtiene el derecho al servicio y los jugadores rotan en sentido horario. Así, el jugador de la zona 2 pasa a la zona 1, el jugador de la zona 1 pasa a la zona 6 y así sucesivamente.

Es importante saber que cada zaguero debe estar colocado más lejos de la línea central que su delantero correspondiente. Asimismo, deben pararse a la misma altura pues en el momento del saque, cada uno debe estar ubicado correctamente en su área (excepto el sacador), de lo contrario el equipo comete una ‘falta de posición’.

Una vez terminado el saque, cada jugador podrá moverse y ocupar cualquier posición en su cancha y en la zona libre.

Patrones de desplazamiento más habituales

Desplazamientos laterales

Los movimientos laterales aparecen especialmente en el bloqueo, la defensa de campo y la cobertura del ataque. El jugador debe recorrer rápidamente distancias cortas para cerrar espacios entre compañeros o alcanzar una trayectoria de ataque.

Los desplazamientos laterales forman parte de la acentuada actividad que combina el voleibol con saltos y movimientos antero-posteriores. En el bloqueo, el jugador suele moverse junto a la red antes de saltar, mientras que en defensa puede desplazarse hacia los costados para mantener una posición equilibrada.

Desplazamientos antero-posteriores

Los movimientos antero-posteriores se producen cuando un jugador se aproxima a la red para atacar o bloquear y cuando retrocede para defender, recibir o cubrir una zona profunda. También aparecen en la transición entre defensa y ataque.

El jugador debe combinar aceleración y frenada en espacios reducidos. La distancia de cada acción suele ser corta, pero la repetición de estos movimientos durante varios sets genera una carga física considerable.

Desplazamientos hacia la zona libre

La zona libre permite perseguir balones desviados, recepciones imperfectas y ataques que cambian de trayectoria después de tocar el bloqueo. Estos desplazamientos pueden superar los límites habituales de la posición asignada.

Los jugadores pueden moverse después del saque ocupando cualquier posición en su campo y en la zona libre. Esta libertad permite que un defensor abandone temporalmente su zona para mantener el balón en juego.

Saltos y desplazamientos asociados

El salto vertical es probablemente la variable más relevante para los jugadores de voleibol, porque es una habilidad crucial en el juego, por ejemplo, en el bloqueo y el ataque. Existe una “altura crítica” por encima de la red para tener un ataque y bloqueo óptimos y que los jugadores que son capaces de llegar a este umbral tienen una ventaja sobre aquellos jugadores que no lo alcanzan.

Las repeticiones continuas de actividades efectuadas en forma de fuerza explosiva balística como lo son el remate y el bloqueo, influyen muchísimo en el sistema neuromuscular y al mismo tiempo pueden provocar cambios a cargo del aparato cardiovascular y respiratorio.

En mujeres, según el manual de entrenadores de la FIVB, se recomienda que en un salto de bloqueo la altura mínima sea dos tercios del antebrazo por encima de la red.

Distancia recorrida y número de acciones

Las investigaciones reunidas en el material no ofrecen una distancia total única expresada en metros para todos los jugadores durante un partido. En cambio, describen la carga de desplazamiento mediante el número de acciones, la duración de los peloteos, los saltos, los ataques y los bloqueos.

Durante un partido, la fase de trabajo activo puede variar de 171 a 348 veces según el número de sets jugados. En un encuentro de 5 sets la carga media para un rematador de primera línea podía llegar a las 223 - 246 acciones, 208- 246 para uno de segunda línea y cerca de 287 - 312 acciones para el armador.

IndicadorDato descrito
Fase de trabajo activo171 a 348 veces según el número de sets jugados
Carga media del rematador de primera línea223 - 246 acciones en un encuentro de 5 sets
Carga media del jugador de segunda línea208- 246 acciones en un encuentro de 5 sets
Carga media del armador287 - 312 acciones en un encuentro de 5 sets
Saltos en voleibol femenino868 saltos de media
Saltos de bloqueo62 %
Saltos de remate38 %

En estudios de componentes de saltabilidad en el voleibol femenino se encontraron una media de 868 saltos, arrojando un 62 % de saltos de bloqueo y el 38 % restante de saltos de remate, variando estos porcentajes de acuerdo a la función táctica de cada jugadora y a la estrategia de juego.

Estas cifras no equivalen directamente a metros recorridos, porque un salto puede realizarse después de un desplazamiento mínimo y una acción defensiva puede incluir varios pasos, una caída y una recuperación de posición. Sin embargo, permiten observar que la carga física depende tanto de la locomoción como de la frecuencia de las acciones explosivas.

Duración de los puntos y relación con la distancia recorrida

La duración media de los puntos era entre 4 y 8 segundos, que la duración de la pausa intra - juego era entre 12 y 20 segundos, que la relación trabajo - descanso o esfuerzo - pausa era de1 / 2.5 - 1 / 3, que la duración de los sets era entre 18 y 25 minutos y que la duración de los encuentros era entre 80 y 120 minutos.

El voleibol es un deporte que se caracteriza por acciones de juego de corta duración y de gran intensidad, alternadas por cortos períodos de descanso. El tiempo total de juego de un partido oscila entre 1 y 2 horas.

En el más alto nivel del voleibol femenino de la República Argentina, la pelota está en juego durante aproximadamente un tercio del tiempo total. Cada punto dura, en promedio, 8 segundos.

En las mujeres el 50% de los puntos dura entre 0 y 5 segundos y el 31% entre 6 y 10 segundos. La duración de las pausas de juego es principalmente de 11 a 15 (43%) y de 16 a 20 (30%) segundos.

AspectoDato
Duración media de los puntos4 y 8 segundos
Duración media del punto en voleibol femenino8 segundos
Pausa intra-juego12 y 20 segundos
Duración de los sets18 y 25 minutos
Duración de los encuentros80 y 120 minutos
Peloteos femeninos de 0 a 5 segundos50%
Peloteos femeninos de 6 a 10 segundos31%

La relación tiempo de juego - tiempo de pausa en las mujeres es de 1:3 y en los varones y de 1:5,5. Debido a esta estructura, un jugador puede recorrer una distancia acumulada moderada y, al mismo tiempo, experimentar una elevada exigencia por las aceleraciones, las frenadas, los cambios de dirección y los saltos.

La distancia no es igual para todos los jugadores

La distancia recorrida cambia según la función táctica, la rotación y la fase del juego. Un armador puede desplazarse con frecuencia para llegar al balón y organizar el ataque, mientras que un central concentra gran parte de su actividad en movimientos laterales próximos a la red y saltos de bloqueo.

Los jugadores de este deporte para rendir mejor durante toda la competencia deben ser muy bien entrenados en diversos aspectos físicos y fisiológicos. Sus músculos deben ser fuertes, elásticos, explosivos, bien coordinados y capaces de sostener períodos de intenso esfuerzo físico intermitente por dos o tres horas.

En el caso de la resistencia muscular, los jugadores de voleibol realizan con la mayor parte de los grupos musculares contracciones dinámicas, principalmente con los gemelos y el soleo, por lo tanto en altos niveles competitivos estos músculos adquieren una gran capacidad de resistir a la fatiga.

Primera línea

Los jugadores de primera línea realizan desplazamientos cortos y frecuentes junto a la red. Su carga combina aproximaciones para rematar, desplazamientos laterales para bloquear y movimientos de cobertura después del ataque.

En un partido de nivel internacional, un atacante de primera línea ejecuta entre 46 y 56 ataques y entre 52 y 66 bloqueos. La cantidad de desplazamientos vinculados con estas acciones depende de la velocidad de las jugadas y de la necesidad de cerrar diferentes zonas de la red.

Segunda línea

Los jugadores de segunda línea participan en la recepción, defensa, cobertura y, cuando corresponde, ataques desde detrás de la línea de 3 metros. Por ello, sus desplazamientos pueden abarcar una mayor variedad de direcciones dentro del campo.

En el caso de un atacante de segunda línea, estas cifras son respectivamente de 54 - 68 y 56 - 74. Los jugadores traseros pueden saltar y atacar desde detrás de la línea de 3 metros. Si pisan o cruzan la línea, se considera falta.

Armadores

El armador necesita desplazarse hacia el punto en el que pueda ejecutar la colocación después de la recepción. Si el primer contacto se aleja de la zona ideal, debe realizar una carrera corta, un ajuste lateral o un desplazamiento hacia atrás antes del segundo toque.

La carga media para un armador podía llegar a cerca de 287 - 312 acciones en un encuentro de 5 sets. Esto no significa que recorra necesariamente la mayor distancia lineal en todos los partidos, pero sí muestra la elevada frecuencia de sus intervenciones.

Intensidad de los desplazamientos

La distancia total no describe por sí sola la exigencia del voleibol. Un jugador puede recorrer pocos metros y efectuar una cantidad elevada de esfuerzos máximos, porque la mayoría de las acciones se producen en espacios reducidos y con tiempos de reacción muy breves.

De todas formas, no se verifica un trabajo intenso continuo por un período de 15 - 60 segundos como las evaluaciones de saltos continuos que promueve este autor, ya que los intervalos más largos de actividad máxima no van más allá de 8 - 9 segundos siendo seguido por una pausa de alrededor de 7 segundos.

El voleibol es una actividad aeróbica de media intensidad y de larga duración, durante la cual los mecanismos anaeróbicos participan de manera intermitente. Esta combinación explica por qué la distancia acumulada debe interpretarse junto con la velocidad de los desplazamientos y la naturaleza de las acciones realizadas.

Demandas fisiológicas relacionadas con el recorrido

Frecuencia cardíaca

Durante la práctica la frecuencia cardíaca presentó un promedio de 134 b ∙ min-1 con un rango de 120-161. Durante el juego la FC promedio 139 b ∙ min-1 con un rango de 116 hasta 172 b ∙ min-1.

La FC media más alta fue durante el ataque (138 b ∙ min-1) y la más baja durante el saque (104 b ∙ min-1). Por esta pequeña muestra, el partido de voleibol parecería ser moderadamente extenuante, con tasas de frecuencia cardíaca entre un 55-60% del VO2max.

En los valores medios y máximos de la frecuencia cardiaca, no se observaron diferencias significativas entre los centrales (148 bpm - 149 bpm), pero sí entre éstos y el líbero (137 bpm). Se podría esperar que estas tendencias, se repitan en el voleibol femenino.

Lactato y recuperación

Los valores de lactato no cambiaron significativamente desde los valores pre-partido hasta el final del mismo y se mantuvo en torno a 2-2,5 mmol∙ L-1. Los autores de este estudio explicaron que durante el partido, la mayoría de los requerimientos de energía se suministran por la vía de los fosfágenos, con una contribución menor de la glucólisis anaeróbica.

El ejercicio intermitente de alta intensidad podría realizarse por un largo período de tiempo sin signos evidentes de cansancio y con bajas concentraciones de ácido láctico. Por lo tanto, este factor podría ser el que más se adapta al voleibol dado que los períodos de pausa entre las acciones de alta intensidad son de 25 a 45 segundos mientras se juega en primera y segunda línea respectivamente.

El tiempo de reabastecimiento de las reservas de fosfágenos son altas, aproximadamente el 50% de ellas se recuperan entre los 20 y 30 segundos. Cualquier cantidad de ácido láctico producido durante las acciones de juego puede ser metabolizado en los tiempos de pausa.

Perfil aeróbico

Aunque el voleibol es un juego de carácter intermitente, una capacidad aeróbica moderadamente alta es importante, especialmente en juegos de muchos sets en donde se requiere el mantenimiento de un alto nivel de rendimiento con el tiempo.

Se ha aceptado que, en el entrenamiento, con la mejora de la potencia aeróbica se consigue una mayor y más rápida recuperación de los esfuerzos intermitentes y de elevada intensidad propios del juego y, al mismo tiempo, aumentar la velocidad de restitución de los sustratos metabólicos de rápida utilización (ATP / PC).

Sin embargo, se podría argumentar que un elevado VO2 Max no es un factor primordial para la obtención de un buen rendimiento en esta modalidad deportiva. Según Lidor y Ziv (2010) los valores de deportistas oscilan entre 40-52 ml/kg/min.

Cómo interpretar una medición de distancia recorrida

Una medición válida debe considerar el número de sets disputados, el tiempo efectivo de juego, la posición del jugador, las sustituciones, la participación en recepción, la cantidad de ataques rivales y la estrategia de cada equipo.

También es necesario distinguir entre distancia total, distancia a alta velocidad, número de aceleraciones, número de frenadas, desplazamientos laterales, carreras hacia la zona libre y distancia cubierta durante las transiciones entre defensa y ataque.

La distancia recorrida puede ser baja en términos absolutos, pero la carga neuromuscular puede ser alta debido a la repetición de saltos, frenadas, impulsos y cambios de dirección. Por esta razón, la evaluación del rendimiento no debe basarse exclusivamente en los metros acumulados.

Relación entre desplazamientos, técnica y táctica

El éxito en los deportes colectivos puede verse afectado por un número infinito de variables además de la particular importancia de los atributos físicos, entre ellos los aspectos condicionales de los jugadores, los socio-afectivos y aquellos relacionados con la técnica, táctica y estrategia del individuo, del equipo y del rival en un momento determinado de la temporada.

El jugador ideal de voleibol tendría que tener una importante inteligencia táctica, tener un buen manejo de los recursos técnicos, ser fuerte mentalmente, y desde el punto de vista social/psicológico tener una buena relación con el resto de los miembros del equipo y tener una alta eficiencia física.

Un jugador podría compensar ciertas carencias en algunos de estos aspectos con altísimos niveles en los otros. En consecuencia, el recorrido más largo no siempre identifica al jugador más importante de la acción: la anticipación, la posición inicial y la precisión técnica pueden reducir la distancia necesaria para resolver una jugada.

Aspectos que aumentan la distancia recorrida

  • Partidos de cuatro o cinco sets.
  • Peloteos prolongados y repetidos.
  • Recepciones alejadas de la zona ideal de colocación.
  • Ataques desviados por el bloqueo.
  • Defensas que obligan a desplazarse hacia la zona libre.
  • Bloqueos que requieren movimientos laterales entre varias zonas.
  • Sistemas tácticos con amplia participación del armador en la cobertura.
  • Mayor participación del jugador en recepción y defensa.
  • Elevado número de transiciones entre defensa y ataque.

Aspectos que reducen la distancia individual

  • Sustituciones frecuentes.
  • Especialización de los jugadores en determinadas fases del juego.
  • Peloteos muy cortos.
  • Errores de servicio o ataques que terminan rápidamente.
  • Organización defensiva que permite mantener posiciones estables.
  • Bloqueos y coberturas resueltos con desplazamientos mínimos.
  • Rotaciones que colocan al jugador en una zona compatible con su función táctica.

Por qué el número de sets es determinante

Un partido de voleibol se juega al mejor de 5 sets. Los primeros 4 sets se juegan a 25 puntos. Si ambos equipos empatan 2-2, se juega un quinto set a 15 puntos. Siempre debe existir una diferencia mínima de 2 puntos.

Los primeros cuatro sets se juegan a 25 puntos, con una diferencia mínima de 2. Si es necesario, el set decisivo (tie-break) se juega a 15 puntos, también con 2 puntos de diferencia. El partido lo gana el equipo que obtiene 3 sets.

Un partido que termina en tres sets ofrece menos tiempo efectivo para acumular desplazamientos que uno que llega al quinto set. Además, los sets igualados pueden prolongarse por encima de los 25 puntos, aumentando el número de acciones, saltos y movimientos.

Situación del partidoReglaConsecuencia sobre la carga
Sets normalesHasta 25 puntos, con diferencia de 2Mayor número de acciones cuanto más igualado sea el marcador
Set decisivoHasta 15 puntos, con diferencia de 2Añade un período adicional de juego cuando el partido está empatado 2-2
Ganar el partidoEl equipo que gana 3 setsLa distancia acumulada depende del número total de sets

Conclusión práctica sobre las distancias recorridas

Durante un partido de voleibol, los jugadores no recorren grandes distancias continuas, sino que acumulan numerosos desplazamientos cortos, aceleraciones, frenadas, cambios de dirección y movimientos hacia la zona libre. La carga se concentra en acciones breves y explosivas que se repiten durante varios sets.

La cifra exacta depende de la posición, la táctica, la duración del encuentro, la cantidad de peloteos y la participación defensiva. Por ello, para describir adecuadamente las distancias recorridas en el voleibol es necesario combinar los metros acumulados con el número de acciones, los saltos, los ataques, los bloqueos y la intensidad de cada desplazamiento.

tags: #distancias #recorridas #del #voleibol