Los primeros seres humanos en pisar la Luna fueron Neil Armstrong y Edwin “Buzz” Aldrin, integrantes de la misión Apolo 11. Armstrong salió primero del módulo lunar y se convirtió en el primer ser humano en caminar sobre la superficie lunar; Aldrin lo siguió diecinueve minutos más tarde. El tercer integrante de la tripulación, Michael Collins, no descendió a la superficie: permaneció en órbita lunar a bordo del módulo de mando Columbia.
El alunizaje tuvo lugar el 20 de julio de 1969, en el Mar de la Tranquilidad. La misión Apolo 11 fue la primera misión tripulada que aterrizó en la Luna y preparó el camino para las siguientes misiones Apolo de alunizaje.

Los tres astronautas de la misión Apolo 11
| Astronauta | Cargo en la misión | Participación en la Luna |
|---|---|---|
| Neil Armstrong | Comandante | Primer ser humano en caminar sobre la Luna |
| Buzz Aldrin | Piloto del módulo lunar | Segundo ser humano en caminar sobre la Luna |
| Michael Collins | Piloto del módulo de mando | Permaneció en órbita lunar |
La tripulación incluía al comandante Neil Armstrong, al piloto del módulo de mando Michael Collins y al piloto del módulo lunar Buzz Aldrin.
El 16 de julio de 1969, la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) lanzó la misión Apolo 11 desde el Centro Espacial Kennedy en Florida. Tras despegar el 16 de julio a las 13:32 UTC desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida, a bordo de un cohete Saturno V, la nave espacial Apolo se componía de tres secciones: el módulo de mando (CM), que albergaba a los tres astronautas y fue la única parte que regresó a la Tierra; el módulo de servicio (SM), encargado de suministrar propulsión, energía eléctrica, oxígeno y agua al módulo de mando; y el módulo lunar (LM), dividido en dos etapas: una de descenso, equipada con un gran motor y tanques de combustible para el alunizaje, y una etapa de ascenso, más ligera, que contenía la cabina para dos tripulantes y un motor de menor tamaño para reintegrarlos a la órbita lunar.
El viaje de la Tierra a la Luna
El 16 de julio 1969, la nave espacial Apolo 11 despegó desde el histórico Pad 39A en el Centro Espacial Kennedy.
Después de 2 horas y 33 minutos en órbita terrestre, el motor S-IVB se encendió para acelerar la nave espacial a la velocidad requerida para escapar de la gravedad de la Tierra y dirigirse hacia la Luna.
El viaje de Florida a la Luna llevó al equipo de Apollo poco más de tres días.
Después de un viaje de varios días a la Luna, finalmente fue hora de que los astronautas se dirigieran a la superficie lunar.
Una decisión temprana y crucial fue la elección del encuentro en órbita lunar frente a las opciones de ascenso directo o encuentro en órbita terrestre, definiéndose este encuentro como una maniobra orbital en la que dos naves navegan por el espacio hasta encontrarse.
El módulo lunar (LM) Eagle, con los astronautas Armstrong y Aldrin a bordo, desacoplado del módulo de mando (CM) Columbia y comenzó el descenso a la superficie lunar. Collins se quedó a bordo del módulo de mando Columbia.
Después de tres días de tránsito, Armstrong y Aldrin descendieron a la superficie en el LM Eagle y alunizaron en el Mar de la Tranquilidad el 20 de julio a las 20:17 UTC, mientras Collins permanecía en órbita lunar a bordo del CM Columbia.
El alunizaje en el Mar de la Tranquilidad
El Eagle alunizó en la superficie lunar en el Mar de la Tranquilidad el 20 de julio de 1969 - 102 horas, 24 minutos y 40 segundos después del lanzamiento.
Inmediatamente después de aterrizar en la Luna, Armstrong y Aldrin prepararon el LM para el despegue como medida de contingencia antes de aventurarse en la superficie lunar ocho horas después del alunizaje.
Armstrong se convirtió en el primer ser humano en caminar sobre la Luna aproximadamente seis horas después del aterrizaje, seguido por Aldrin diecinueve minutos más tarde.
Armstrong salió primero de la nave espacial. Mientras descendían, soltó la cámara de televisión de superficie almacenada que grabó el primer paso de la humanidad en la Luna.
Al pisar la superficie lunar, Armstrong declaró: «Es un pequeño paso para “un” hombre, pero un gran salto para la humanidad».
“Este es un pequeño paso para un hombre, un gran salto para la humanidad,” dijo Neil Armstrong mientras daba sus primeros pasos en la superficie lunar en julio de 1969.
Las primeras palabras de Aldrin fueron: “Hermosa vista”.
“¿No es extraordinario?”, preguntó Armstrong. “Magnífica vista aquí”.
“Magnífica desolación”, respondió Aldrin.
Así fue el viaje a la Luna del Apolo 11- con Martí de @cdeciencia
Qué hicieron Armstrong y Aldrin sobre la superficie lunar
Ambos permanecieron cerca de dos horas y media recorriendo la superficie, tiempo durante el cual plantaron una bandera estadounidense, conversaron telefónicamente con el presidente Richard Nixon, desplegaron instrumentos científicos y recolectaron 21,5 kg de material lunar.
Los astronautas llevaron a cabo la secuencia planeada de actividades que incluyó una colección de muestras más grandes de rocas lunares, fotografías panorámicas del lugar de aterrizaje y del horizonte lunar y una serie de experimentos.
Las muestras incluyeron basaltos y rocas ígneas de color oscuro que fueron fechadas con cerca de 3.7 mil millones de años de antigüedad.
Las muestras lunares traídas por la misión permitieron identificar tres minerales desconocidos hasta entonces, mientras que los instrumentos científicos instalados en la superficie continuaron enviando datos durante años.
Aproximadamente 2 horas y 15 minutos después de descender a la superficie, los astronautas comenzaron los preparativos para volver a entrar en el módulo lunar y dormir.
Al día siguiente, 21 horas y 36 minutos después de llegar a la Luna, los astronautas despegaron de la superficie lunar en la etapa de ascenso del módulo lunar Eagle y se reunieron con Collins en el módulo de mando Columbia.
Por qué Armstrong fue el primero en salir del módulo lunar
En una de las versiones iniciales de la lista de control de salida, el piloto del módulo lunar debía abandonar la nave antes que el comandante, siguiendo el protocolo de las misiones Gemini, en las que el comandante nunca realizaba los paseos espaciales.
A principios de 1969, la prensa afirmaba que Aldrin sería el primer hombre en caminar sobre la Luna, una postura que también sostuvo ante los periodistas el administrador asociado George Mueller.
Sin embargo, cuando Aldrin escuchó que Armstrong sería el elegido por su condición de civil, reaccionó con indignación e intentó persuadir a otros pilotos del módulo lunar de que él debía ser el primero; estos, no obstante, respondieron con cinismo ante lo que percibieron como una campaña de presión.
Durante décadas, Aldrin sostuvo que la decisión final se debió principalmente a la ubicación de la escotilla del módulo lunar, ya que el reducido espacio de la cabina y el volumen de los trajes espaciales dificultaban las maniobras de salida.
En realidad, el debate no tenía sentido, porque los ingenieros de Grumman habían decidido mucho antes que la escotilla del LM se abriese hacia la derecha para que el astronauta situado en la parte izquierda -es decir el comandante- saliese al exterior primero.
Aunque a petición de Aldrin se ensayó en tierra una maniobra que permitiese salir primero al piloto del módulo lunar -o sea, a él-, la NASA la consideró demasiado arriesgada.
El pequeño espacio dentro del LM limitaba severamente las contorsiones de dos hombres enfundados en trajes espaciales A7L presurizados y equipados con sus respectivas mochilas de soporte vital.
La trayectoria de Neil Armstrong
Neil Alden Armstrong (Wapakoneta, Ohio, 5 de agosto de 1930-Cincinnati, Ohio, 25 de agosto de 2012) fue un ingeniero aeronáutico y astronauta estadounidense que, como comandante de la misión Apolo 11 en 1969, se convirtió en el primer ser humano en pisar la superficie de la Luna.
El primer hombre en pisar la Luna nació el 5 de agosto de 1930 en Wapakoneta, una ciudad pequeñita de Estados Unidos.
Cuenta la historia que desde los 2 años de edad despertó una gran afición por los aviones, tanto que su primer vuelo como piloto en solitario lo hizo cuando tenía apenas 16 años de edad y estaba todavía estaba en el colegio.
Decidió que quería estudiar ingeniería aeronáutica pues además de querer pilotear, deseaba saber cómo funcionaban los aviones por dentro y cómo se diseñaban.
Armstrong se graduó en ingeniería aeronáutica en la Universidad Purdue, donde estudió con una beca del Plan Holloway de la Armada de los Estados Unidos.
En 1949 ingresó en la marina estadounidense y al año siguiente se convirtió en aviador naval.
Entró en combate en la guerra de Corea como piloto de cazas a reacción Grumman F9F Panther del portaaviones USS Essex y en septiembre de 1951 su avión resultó dañado por fuego antiaéreo durante un bombardeo a baja altitud, por lo que tuvo que eyectarse de la aeronave.
Después de la guerra, completó sus estudios en Purdue y comenzó a trabajar como piloto de pruebas en el Centro de Vuelo de Alta Velocidad del Comité Asesor Nacional para la Aeronáutica (NACA), ubicado en la Base de la Fuerza Aérea Edwards, California.
Allí fue piloto de los cazas del proyecto Century Series y voló en siete ocasiones en el avión cohete North American X-15.
Se unió al cuerpo de astronautas de la NASA en el segundo grupo de la agencia espacial, que fue seleccionado en 1962.
Realizó su primer vuelo espacial como comandante de la Gemini 8 en marzo de 1966, con lo cual se convirtió en el primer astronauta civil en volar al espacio.
Durante esta misión con el piloto David Scott realizó el primer acoplamiento de dos naves espaciales, pero esta tuvo que abortarse porque Armstrong usó parte del combustible de la reentrada para prevenir un peligroso giro causado por un propulsor bloqueado.
El segundo y último vuelo espacial de Armstrong fue como comandante de la misión Apolo 11, el primer alunizaje tripulado.
Durante los entrenamientos para la misión, se vio obligado a eyectarse de un vehículo de investigación de alunizajes segundos antes de estrellarse.
El 6 de mayo de 1968 tuvo lugar otro incidente que podía haber cambiado el curso de la historia. Ese día, Armstrong tuvo que eyectarse del vehículo LLRV-1 usado para simular el descenso del LM en la Luna. El LLRV había perdido el control y se estrelló poco después.
La vida de Armstrong después de la NASA
El camino del comandante del Apolo 11 Neil Armstrong, el primer hombre en caminar sobre el suelo del satélite terrestre, optó por un perfil de alta reserva mediática y abandonó la agencia espacial en 1971.
A partir de ese año, se volcó a la actividad académica desempeñándose como profesor de Ingeniería Aeroespacial en la Universidad de Cincinnati, cargo que ocupó hasta finales de la década de 1970.
Neil Armstrong combinó la docencia universitaria con la participación en directorios de corporaciones tecnológicas y aeronáuticas estadounidenses, tales como Chrysler y Eaton Corporation.
Asimismo, el gobierno de los Estados Unidos lo convocó en 1986 para integrar la comisión oficial encargada de investigar las causas del accidente del transbordador espacial Challenger.
Armstrong falleció el 25 de agosto de 2012, a los ochenta y dos años de edad, debido a complicaciones derivadas de una cirugía de bypass coronario.
La trayectoria de Buzz Aldrin
Fue el segundo humano en dejar su huella en la luna.
Nació el 20 de enero de 1930 en Nueva Jersey, Estados Unidos.
Se graduó como ingeniero mecánico y amaba estudiar, tanto que fue el primer astronauta de la historia con título de doctorado.
Su famoso apodo viene de su hermanita, quien cuando estaba empezando a hablar lo llamaba Buzz.
Por otra parte, Aldrin fue ingeniero y piloto de combate durante la Guerra de Corea antes de formar parte del Apolo 11.
El 21 de julio de 1969, el expiloto de combate Edwin “Buzz” Aldrin abandonó su nave de alunizaje y se convirtió en la segunda persona en pisar la superficie de la Luna. Casi 20 minutos antes, su comandante, Neil Armstrong, se había convertido en el primero en hacerlo.
El hecho de ser segundo nunca le sentó del todo bien.
Su compañero de tripulación Michael Collins dijo que a Aldrin “se resintió por no ser el primer en la Luna más que lo que apreció ser el segundo”.
Pero aún así Aldrin estaba orgulloso de su logro.
Tras abandonar la NASA en julio de 1971, continuó en servicio activo dentro de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos.
Asumió la jefatura de la Escuela de Pilotos de Pruebas de la Base de la Fuerza Aérea Edwards en California, retirándose definitivamente del ámbito militar un año después.
Durante las décadas siguientes, Aldrin se dedicó a la divulgación científica, la publicación de libros autobiográficos y el desarrollo de propuestas teóricas para la exploración de Marte, diseñando una trayectoria orbital conocida en la ingeniería aeroespacial como el “Cíclico de Aldrin”.
En el plano personal y civil, el piloto del módulo de descenso presidió fundaciones destinadas a promover la educación científica en la juventud y lideró iniciativas privadas vinculadas al turismo espacial.
A comienzos de 2023, al cumplir noventa y tres años de edad, contrajo matrimonio por cuarta vez, manteniéndose como el único sobreviviente de la travesía en la superficie lunar.
Además, su nombre se ha dado a conocer entre las nuevas generaciones como la inspiración para la creación de Buzz Lightyear, el personaje de la serie de películas animadas Toy Story.
El papel de Michael Collins
Michael Collins fue el piloto del módulo de mando y el único miembro de la tripulación del Apolo 11 que no caminó sobre la Luna.
El 20 de julio de 1969 llegó a la órbita lunar y aunque no pisó nuestra Luna, pudo verla totalmente orbitando desde la nave que esperaba el regreso de sus dos compañeros mientras reproducía en un dispositivo portátil la famosa canción “Fly Me to the Moon” interpretada por Frank Sinatra.
A menudo olvidado es el compañero de tripulación Michael Collins, que volaba el módulo de comando de Apolo alrededor de la Luna, mientras que Armstrong y Aldrin exploraron el cuerpo.
El tercer tripulante, Michael Collins, quien permaneció en órbita solitaria pilotando el módulo de mando Columbia mientras sus compañeros descendían, dejó la NASA en 1970 para ingresar a la gestión pública.
Fue nombrado subsecretario de Estado para Asuntos Públicos en la administración del presidente Richard Nixon, coordinando las políticas de comunicación gubernamentales.
Posteriormente, en 1971, Collins asumió la dirección del Museo Nacional del Aire y el Espacio del Instituto Smithsoniano en Washington, liderando la planificación técnica y la construcción del actual edificio de la institución, que se inauguró en 1976.
El piloto del módulo de mando se dedicó a la redacción de textos sobre la historia aeroespacial, publicando en 1974 su autobiografía titulada “Carrying the Fire”, considerada por los especialistas como una de las crónicas más rigurosas sobre el programa espacial.
Su fallecimiento ocurrió el 28 de abril de 2021, a los noventa años de edad, a causa de un cuadro oncológico.
Qué ocurrió después del primer alunizaje
La misión Apolo 11 no fue la única en la que seres humanos caminaron sobre la Luna. Al Apolo 11 le siguieron diferentes misiones que permitieron que otras 21 personas pudieran disfrutar de este paisaje y llevar a cabo investigaciones y pruebas científicas en la zona.
En total, fueron 24 los astronautas de la NASA que viajaron a la Luna en las misiones Apollo de los años 60 y 70, aunque no todos llegaron a caminar sobre su superficie.
Asimismo, otros astronautas lograron orbitar la Luna, sin andar realmente en su superficie. Estos fueron Frank Borman, William A. Anders, Thomas Stafford, James A. Lovell Jr., Michael Collins, Richard F. Gordon Jr., Fred W. Haise Jr., John L. Swigert Jr., Stuart A. Roosa, Alfred M. Worden, Thomas K. Mattingly II y Ronald E. Evans.
Quiénes fueron los siguientes astronautas en caminar sobre la Luna
Apolo 12: Charles “Pete” Conrad y Alan Bean
Posteriormente, durante la misión Apolo 12, el 19 de noviembre de 1969, los astronautas que pudieron caminar por el suelo lunar fueron Charles “Pete” Conrad, graduado en la Universidad de Princeton y con formación como piloto de pruebas e instructor de vuelo; y Alan Bean, oficial de la Marina de Estados Unidos, aviador naval e ingeniero aeronáutico.
Estos tuvieron la misión de recoger algunas de las muestras e instrumentos pertenecientes a la Surveyor III.
Apolo 14: Alan Shepard y Edgar Mitchell
Los siguientes hombres en pasear por el satélite fueron Alan B. Shepard Jr. y Edgar D. Mitchell durante el alunizaje del Apolo 14, el 5 de febrero de 1971.
Shepard se formó como piloto de pruebas en la Academia Naval Militar y comenzó su carrera espacial a bordo de la nave Mercury 3, mientras que Mitchell estaba doctorado en Ciencias de la Aeronáutica y Astronáutica en el Instituto de Tecnología de Massachusetts.
Su nave aterrizó en el cráter Fra Mauro, en la cual tomaron muestras y fotografías con dos vehículos lunares.
Apolo 15: David Scott y James Irwin
Después, tuvieron la oportunidad de pisar suelo lunar los tripulantes del Apolo 15, David R. Scott y James B. Irwin, el 30 de julio de 1971.
En esta misión se utilizó por primera vez el Rover Lunar-LRV para explorar la región de Rima Hadley.
David Scott, el comandante del Apollo 15, es uno de los cuatro hombres vivos que han caminado sobre la Luna, pero también fue uno de los primeros en conducir sobre ella.
En 1971, Scott y su compañero de tripulación James Irwin probaron el Lunar Roving Vehicle (LRV), dispositivo que fue llamado “las primeras ruedas del hombre en la Luna”.
Viajando a velocidades de hasta 12 km/h, el LRV les permitió a los astronautas recorrer grandes distancias desde el módulo de aterrizaje lunar mucho más rápido que si lo hubiesen hecho caminando.
Apolo 16: John Young y Charles Duke
Las salidas al exterior de la penúltima misión lunar, la Apolo 16 el 20 de abril de 1972, fueron llevadas a cabo por John W. Young y Charles M. Duke.
Young ya había viajado en la nave de la Apolo 10, en la cual la nave logró entrar en la órbita lunar y cuya información recopilada fue esencial para el posterior alunizaje de la Apolo 11.
Por su parte, Duke logró graduarse en Ingeniería Física en la Academia Naval de Estados Unidos.
El objetivo de esta operación fue explorar superficies más elevadas, como la zona de Descartes.
Solo quedan cuatro personas vivas que han caminado sobre la Luna: Charlie Duke es uno de ellos.
Lo hizo a los 36 años, convirtiéndose en la persona más joven en pisar la superficie lunar.
Apolo 17: Eugene Cernan y Harrison Schmitt
Finalmente, las últimas personas en haber pisado la Luna fueron dos de los tripulantes de la Apolo 17, Eugene Cernan y Harrison H. Schmitt, el 20 de abril de 1972.
La misión Apolo 17 tuvo lugar en diciembre de 1972.
El primero fue capitán de la Armada estadounidense y el segundo fue el primer científico especializado en geología en lograr esta hazaña.
La particularidad de esta misión fue el uso del Rover Lunar para recorrer la mayor distancia jamás viajada en el satélite.
Schmitt formó parte de la última misión tripulada a la Luna, el Apollo 17, junto al comandante Eugene Cernan, uno de los dos últimos hombres en pisar la superficie lunar, en diciembre de 1972.
La carrera espacial detrás del Apolo 11
El Apolo 11 representó la culminación de la carrera espacial, una competición geopolítica entre Estados Unidos y la Unión Soviética enmarcada en la rivalidad de la Guerra Fría.
A finales de la década de 1950 y principios de la de 1960, Estados Unidos se hallaba inmerso en la Guerra Fría, una rivalidad geopolítica con la Unión Soviética, cuyo punto de inflexión ocurrió el 4 de octubre de 1957; ese día, los soviéticos lanzaron el Sputnik 1, el primer satélite artificial, un hito que sorprendió al mundo y alimentó el temor sobre sus capacidades tecnológicas y militares.
Este incidente desencadenó la crisis del Sputnik e inició la carrera espacial, un periodo en el que ambas potencias buscaban demostrar su hegemonía en el ámbito de los vuelos espaciales.
En 1957, la URSS lanzó el Sputnik I, el primer satélite.
John Glenn se convirtió en el primer estadounidense en orbitar la Tierra un año después, mientras que el cosmonauta Alexei Leonov hizo la primera caminata espacial en marzo de 1965.
Dado que la Unión Soviética disponía de vehículos de lanzamiento con una mayor capacidad de carga, el presidente John F. Kennedy, sucesor de Eisenhower, optó por un desafío que superase las capacidades de la generación de cohetes existente en aquel momento, de modo que ambos países partieran de una posición de igualdad.
El programa logró superar un grave revés tras el fatal incendio del Apolo 1 en la plataforma de lanzamiento en enero de 1967, en el que se apoyó en las tecnologías desarrolladas durante los programas precedentes Mercury y Gemini.
El Programa Apolo se vio interrumpido de forma abrupta por el incendio del Apolo 1 el 27 de enero de 1967, en el que fallecieron los astronautas Gus Grissom, Ed White y Roger B.
Las tecnologías y técnicas necesarias para el programa Apolo se desarrollaron mediante el Programa Gemini, un esfuerzo que se vio potenciado por la adopción de vanguardistas avances en dispositivos semiconductores.
Aunque inicialmente la Unión Soviética parecía liderar la carrera espacial, su ventaja temprana fue superada por el Programa Gemini estadounidense y por el fracaso soviético en el desarrollo del cohete N1, que habría sido comparable al Saturno V.
Ante estos contratiempos, los soviéticos intentaron adelantarse a los Estados Unidos en la tarea de traer material lunar a la Tierra mediante el uso de sondas no tripuladas; de hecho, el 13 de julio -tres días antes del lanzamiento del Apolo 11-, la Unión Soviética lanzó el Luna 15, que alcanzó la órbita lunar antes que la misión estadounidense.
Sin embargo, durante el descenso, un fallo técnico provocó que el Luna 15 se estrellara en el Mare Crisium unas dos horas antes del despegue de Armstrong y Aldrin de la superficie lunar para regresar a la Tierra.
Cómo se eligió a Neil Armstrong
Que Armstrong se convirtiese en el primer hombre en pisar otro mundo nunca fue algo garantizado.
De acuerdo con un mito que circula por ahí, Neil fue seleccionado por ser el único civil con experiencia en vuelos espaciales dentro del cuerpo de astronautas de la NASA.
Pero este mito es falso.
Lo cierto es que Neil Armstrong logró hacerse un hueco en la historia por puro azar.
Era un magnífico profesional y un astronauta excelente, pero no era un superhombre ni un dios en la Tierra.
Otros astronautas podrían haber ocupado su lugar fácilmente, astronautas que son desconocidos por la mayor parte del público hoy en día.
Deke era uno de los primeros míticos siete astronautas de la NASA que participaron en el programa Mercury, aunque no llegó a volar en esta nave por culpa de una enfermedad cardíaca que le fue detectada de forma tardía.
Con el tiempo, Deke terminaría por alcanzar el espacio durante la misión Apolo-Soyuz en 1975 después de curarse de su dolencia, pero su papel más destacado fue el que protagonizó durante el programa Apolo como ‘astronauta jefe’.
Bajo este extraño título, se escondía uno de los trabajos más importantes de la NASA: seleccionar las tripulaciones de las misiones espaciales de los programas Gemini y Apolo.
A diferencia de la Unión Soviética, donde las tripulaciones eran asignadas mediante una Comisión Estatal en la que participaban numerosas organizaciones, la NASA le había otorgado a Deke a principios de los años 60 el poder supremo en este asunto.
Durante el programa Gemini se estableció el rito de la ‘rotación’.
De entre todos los astronautas del programa Gemini, la mayoría podía haberse convertido en el primer hombre en caminar sobre la Luna.
El primer acontecimiento que influyó en la elección de tripulaciones fue la muerte en accidente de aviación de la tripulación de la Gemini 9 en febrero de 1966, formada por Charles Bassett y Elliot See.
Si Bassett y See no hubiesen fallecido, habrían entrado en la rotación del Apolo y habrían desplazado con toda seguridad a algunos de los astronautas que participaron en estas misiones.
El segundo acontecimiento, más traumático aún, fue el accidente del Apolo 1 en febrero de 1967, en el que perecieron Gus Grissom, Ed White y Roger Chaffee.
Grissom era uno de los favoritos de Deke y siempre se dijo que figuraba en la lista de candidatos para comandar la primera misión de alunizaje.
De no haberse producido esta tragedia, quizás hoy en día estaríamos hablando de Grissom como el primer hombre sobre la Luna.
El accidente del Apolo 1 cambió por completo la planificación del programa Apolo y el orden de misiones.
El momento clave para determinar quién sería el primer hombre sobre la Luna tendría lugar en mayo de 1967, cuando Deke anunció las tripulaciones principales y de reserva de los Apolo 7, 8 y 9.
Según Deke, una de esas seis tripulaciones sería asignada a la primera misión de alunizaje.
En concreto, Deke designó seis comandantes: Schirra, Borman, McDivitt, Stafford, Armstrong y Conrad.
Por entonces, no estaba nada claro que el Apolo 11 fuese la primera misión en alcanzar la superficie lunar -cabía la posibilidad de más accidentes o misiones adicionales de prueba-, pero de ser así, la implacable rotación dictaba que la tripulación de reserva del Apolo 8 sería la tripulación primaria del Apolo 11.
En 1968 la NASA decidió lanzar de forma imprevista el Apolo 8 hacia la Luna sin módulo lunar para adelantarse a un posible lanzamiento tripulado soviético del programa Zond/7K-L1.
Y, aunque hoy nos pueda parecer una decisión increíble, McDivitt rehusó el honor de comandar la primera misión tripulada a nuestro satélite.
Como resultado, Deke cambió el orden de las tripulaciones principales y de reserva de los Apolo 8 y Apolo 9.
¿Y cuál era la tripulación de reserva del ‘nuevo’ Apolo 8? Efectivamente, Neil Armstrong, Buzz Aldrin y Mike Collins.
En realidad, eran Armstrong, Aldrin y Lovell.
Vale la pena recordar que en principio Collins debía haber volado en el Apolo 8, pero tuvo que ser sometido a una operación de cuello y su puesto lo ocupó Jim Lovell.
En realidad, de entre los seis comandantes del grupo de 1967, los favoritos de Deke para dirigir la primera misión de aterrizaje en la Luna siempre habían sido James McDivitt y Frank Borman, con Tom Stafford siguiéndoles muy de cerca.
De haber resultado Armstrong herido de consideración en el accidente del LLRV-1, sin duda habría sido desplazado de la rotación.
En este caso, la tripulación del Apolo 11 quizás habría estado formada por Lovell, Aldrin y Collins.
Si la historia hubiese seguido otro camino, hoy podríamos estar hablando de Grissom, McDivitt, Borman o Conrad como el primer ser humano en pisar la Luna.
El regreso a la Tierra
El 24 de julio de 1969, el módulo de mando entró en la atmósfera de la Tierra con una velocidad de 11 032 metros por segundo y acuatizó en el Océano Pacífico.
El módulo de mando Apolo 11, Columbia, el alojamiento de la tripulación de tres personas durante gran parte de la misión de aterrizaje lunar, fue la única parte de la nave espacial que regresó a la Tierra.
Inmediatamente después de su regreso a la Tierra, los astronautas del Apolo 11 abordaron la Instalación Móvil de Cuarentena (MQF) junto con un médico y técnico.
El objetivo del MQF era evitar la improbable propagación de contagios lunares aislando a los astronautas del contacto con otras personas.
Cuando llegaron a Houston, se trasladaron a un centro de cuarentena más grande.
A los astronautas se les permitió salir de cuarentena cuando los científicos estuvieron seguros de que no estaban infectados con “gérmenes de la Luna”.
La caminata lunar de Armstrong se transmitió en directo a una audiencia estimada de seiscientos millones de espectadores -aproximadamente una quinta parte de la población mundial de la época-, lo que la convirtió en uno de los eventos televisivos más vistos de la historia.
Se estimó que más de una quinta parte de la población humana en ese momento observaba cómo Armstrong y Aldrin aterrizaban en la Luna.
Los tres astronautas fueron galardonados con la Medalla Presidencial de la Libertad por el presidente Richard Nixon.
La tripulación recibió diversos honores, como desfiles multitudinarios, una gira mundial de buena voluntad y la Medalla Presidencial de la Libertad.
El módulo de mando Columbia se conserva en el Museo Nacional del Aire y el Espacio en Washington D.
Fue transferido al Smithsonian en 1971 después de una gira de ciudades estadounidenses patrocinada por la NASA.
La importancia histórica del primer alunizaje
El Apolo 11 cumplió el objetivo nacional establecido por el presidente John F. Kennedy en mayo de 1961, quien desafió al país a llevar a un hombre a la Luna y devolverlo a salvo antes de que finalizara la década.
Esta carrera de armas tecnológica e ideológica culminó con la misión Apolo 11 que colocó a Armstrong y Aldrin en la superficie lunar.
El aterrizaje de Armstrong y Aldrin terminó la carrera espacial e inauguró una nueva era para la exploración espacial.
Pero nunca más habrá un momento como este, cuando la humanidad escapó de su planeta en busca de un destino en las estrellas y reclamó una nueva frontera para una especie previamente ligada a la Tierra.
Muchas personas guardan en sus recuerdos la imagen de Neil Armstrong y Buzz Aldrin caminando sobre el satélite.
Todo el mundo mantiene en sus recuerdos los fotogramas en los que se pudo ver cómo Neil Armstrong y Buzz Aldrin pisaron por primera vez la superficie lunar, así como de la bandera estadounidense ondeando.