Betis y clonazepam no son medicamentos equivalentes ni pertenecen a la misma categoría farmacológica. El clonazepam es una benzodiazepina de alta potencia que se utiliza principalmente para tratar ciertos trastornos de pánico, convulsiones y otras situaciones específicas bajo supervisión médica. En el material proporcionado no se identifica qué principio activo contiene “Betis”, por lo que no es posible establecer una comparación clínica fiable ni afirmar que pueda sustituir al clonazepam.
Para comparar ambos productos de forma segura es necesario conocer el principio activo, la concentración, la presentación y el país donde se comercializa Betis. Las marcas pueden variar entre países y un nombre comercial por sí solo no permite determinar si dos medicamentos tienen el mismo efecto, las mismas indicaciones o los mismos riesgos.
Qué es el clonazepam
El clonazepam pertenece al grupo de medicamentos llamados benzodiazepinas. Estos fármacos actúan principalmente potenciando la actividad cerebral a través de los neurotransmisores. Se prescribe para prevenir convulsiones y tratar ataques de pánico.
El clonazepam es una benzodiazepina de alta potencia que se utiliza en pacientes con diferentes tipos de trastornos psiquiátricos. La droga es anticonvulsiva y ansiolítica, tiene un mecanismo de acción gabaérgico y, a diferencia de otras benzodiazepinas, también serotoninérgico.
Las benzodiacepinas son fármacos utilizados para el tratamiento de estados de estrés como la ansiedad. Estos medicamentos se administran para tratar ataques de pánico, inquietud, insomnio, etc. Los fármacos de la clase de las benzodiacepinas actúan sobre los receptores del sistema nervioso y el cerebro; a través de estas acciones, estos medicamentos producen un efecto calmante en el organismo.
Cómo actúa el clonazepam
El clonazepam actúa modulando los receptores GABA-A, lo que ayuda a inducir efectos calmantes en el cerebro y a reducir la excitabilidad de las neuronas.
Uno de los principales neurotransmisores depresores es el GABA (ácido gamma-aminobutírico). La acción inhibitoria del GABA sobre las neuronas provoca, entre otras acciones, aumento de la somnolencia, reducción de la excitación, disminución del tono muscular y letargia.
Las benzodiazepinas, como el Rivotril, son fármacos que potencian la acción del neurotransmisor GABA, provocando, por lo tanto, aumento de los efectos inhibitorios sobre las neuronas. Este aumento de la acción del GABA hace que el Rivotril y otras benzodiacepinas sean muy útiles en el tratamiento de los disturbios de ansiedad, pues actúan disminuyendo la ansiedad, reduciendo la frecuencia de las crisis e inhibiendo el sentimiento de miedo.
La acción inhibitoria del GABA en las neuronas del córtex motor también hace del clonazepam una excelente opción para el control de la crisis convulsiva.
Por qué no puede afirmarse la equivalencia con Betis
La principal diferencia farmacológica de cualquier comparación depende del principio activo. El clonazepam pertenece a la clase de las benzodiazepinas, mientras que el medicamento identificado como Betis no puede clasificarse con la información disponible.
El clonazepam se administra para tratar los ataques de pánico y algunas formas de convulsiones. Sin conocer el principio activo de Betis, no puede saberse si está indicado para ansiedad, depresión, insomnio, dolor, alergias, hipertensión, infección u otra afección.
Dos medicamentos pueden coincidir en algún síntoma que alivian y, aun así, tener mecanismos de acción, contraindicaciones, interacciones y riesgos completamente diferentes. Por ese motivo, no debe cambiarse clonazepam por Betis ni combinar ambos productos sin una indicación médica concreta.
| Aspecto | Clonazepam | Betis |
|---|---|---|
| Identificación farmacológica | Benzodiazepina de alta potencia | No identificable con la información disponible |
| Usos descritos | Trastorno de pánico, ciertas convulsiones y otros usos específicos | No se pueden establecer sin conocer el principio activo |
| Acción principal | Potenciación de la actividad inhibitoria del GABA | No se puede determinar |
| Riesgo de dependencia | Existe, especialmente con uso prolongado o inadecuado | No se puede valorar sin identificar el medicamento |
| Intercambio directo | No debe sustituirse sin supervisión médica | No debe considerarse equivalente al clonazepam |
Usos médicos del clonazepam
El clonazepam también se utiliza para controlar ciertos tipos de convulsiones. También se utiliza para tratar los ataques de pánico (ataques repentinos e inesperados de miedo extremo y preocupación por estos ataques).
Algunos de los usos del clonazepam son:
- Manejo de los trastornos convulsivos (estado epiléptico, crisis motoras menores, crisis mioclónicas, epilepsias generalizadas y espasmos infantiles) tanto en adultos como en niños.
- Tratamiento de los trastornos de pánico (como tratamiento a corto plazo) y la agorafobia.
- Ayuda a regular la manía aguda.
- Acatisia, síndrome de piernas inquietas y bruxismo.
Otras indicaciones del clonazepam incluyen:
- Crisis epilépticas y espasmos infantiles (síndrome de West).
- Trastorno de ansiedad generalizada.
- Fobia social.
- Trastornos de humor.
- Trastorno afectivo bipolar.
- Acatisia.
- Síndrome de las piernas inquietas.
- Síndrome de boca ardiente.
- Temblor esencial.
- Tics.
- Discinesia tardía.
- Vértigo y trastornos del equilibrio.
El clonazepam es una benzodiazepina segura y eficaz a corto plazo para el tratamiento de los pacientes con TP. La droga resulta útil como monoterapia o en combinación con los ISRS, para acelerar la respuesta a estos últimos.
Clonazepam en los trastornos de ansiedad
Trastorno de pánico
Los pacientes con trastorno de pánico (TP) generalmente reciben benzodiazepinas. La elección tiene lugar según las características y necesidades de cada paciente. Las benzodiazepinas son especialmente útiles cuando es necesario lograr un control sintomático rápido.
De acuerdo con los datos disponibles, el clonazepam es significativamente superior, en comparación con el placebo, para eliminar o disminuir la cantidad de los ataques de pánico. Asimismo, la droga resultó superior al evaluar la mejoría de otros síntomas y de los resultados de escalas como la Clinical Global Impression (CGI), la Patient’s Global Impression of Change y la Hamilton Anxiety Rating Scale (HAM-A).
La dosis óptima de clonazepam para la mayoría de los pacientes es de 1 a 2 mg/día. En cuanto al uso a largo plazo de clonazepam en pacientes con TP, se informó la eficacia de la droga al ser administrada durante un período de dos años, sin necesidad de incrementar la dosis.
Debido a que los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) y los inhibidores de la recaptación de noradrenalina y serotonina (IRNS) demoran semanas en actuar y pueden aumentar el nivel de ansiedad al inicio del tratamiento, generalmente son combinados con benzodiazepinas.
Es decir, la combinación de clonazepam e ISRS, seguida por la interrupción de la benzodiazepina luego de algunas semanas, puede ser útil para lograr la estabilización rápida de los pacientes con TP.
Fobia social y otros trastornos
El clonazepam resultó eficaz en pacientes con fobia social (FS). Los estudios disponibles indicaron los beneficios significativos de la droga a corto plazo y el mantenimiento de los resultados a largo plazo.
La utilidad del clonazepam pudo objetivarse mediante la aplicación de la Liebowitz Social Anxiety Scale (LSAS) y fue mayor en comparación con los beneficios obtenidos ante la administración de ISRS. De todos modos, existen limitaciones relacionadas con la tolerabilidad del tratamiento que deben ser tenidas en cuenta.
Los ISRS son las drogas más efectivas para el tratamiento de los pacientes con trastorno obsesivo compulsivo (TOC). No obstante, ciertos pacientes no responden en forma adecuada ante su administración.
El uso de clonazepam puede ser eficaz en pacientes con TOC con el fin de disminuir los síntomas, aunque su utilidad como monoterapia no fue observada consistentemente. Es posible que el tratamiento complementario con clonazepam sea útil en pacientes con TOC en comorbilidad con TP o FS.
En cuanto al trastorno por estrés postraumático (TEPT), la información sobre el uso de clonazepam es limitada. Además, se recomendó utilizar benzodiazepinas con precaución en esta población de pacientes.
Clonazepam en convulsiones y otros trastornos
La inhibición de la actividad neuronal explica que el clonazepam se emplee en ciertos trastornos convulsivos. También se encuentra aprobado para el tratamiento de los niños con epilepsia.
La administración de clonazepam a pacientes con manía aguda se asoció con una disminución del nivel de psicopatología. La eficacia fue superior en comparación con el lorazepam.
En pacientes con trastorno afectivo o esquizoafectivo, el clonazepam también resultó útil para disminuir los síntomas de manía. Además, la combinación de clonazepam con litio y carbamazepina o valproato se recomendó como tercera opción para el tratamiento de los pacientes cicladores rápidos.
El uso de clonazepam al inicio del tratamiento con ISRS en pacientes con depresión mayor resultó superior en comparación con la monoterapia con ISRS, especialmente durante las primeras semanas de tratamiento.
Más tarde, el efecto del tratamiento combinado fue similar al efecto de la monoterapia al evaluar el resultado de la Hamilton Depression Rating Scale (HAM-D). No obstante, el uso de clonazepam mejoró los trastornos del sueño y la ansiedad, además de disminuir parcialmente los efectos adversos de los ISRS.
Presentaciones y administración
La presentación del clonazepam es en comprimidos y comprimidos de disolución oral (comprimidos que se disuelven rápidamente en la boca) para administrarse por vía oral. Se toma de una a tres veces al día, con o sin alimentos.
Tome clonazepam aproximadamente a la misma hora todos los días. Tome el clonazepam exactamente como se lo indicaron. No tome una cantidad mayor ni menor ni la tome con más frecuencia de la prescrita por su médico.
No intente empujar el comprimido de disolución oral a través de la lámina. En cambio, despegue el envase de aluminio con las manos secas. Colóquese el comprimido en la boca inmediatamente.
El comprimido se disolverá rápidamente y se lo puede tragar con o sin líquido. Es posible que su médico le indique que inicie con una dosis baja de clonazepam y que la incremente gradualmente, no más de una vez cada 3 días.
El clonazepam genérico y el Rivotril se venden en pastillas o gotas. Las dosificaciones existentes son:
- Pastilla sublingual 0,25 mg.
- Pastilla 0,5 mg.
- Pastilla 2,0 mg.
- Solución oral (gotas) 2,5 mg/ml.
La dosis depende de la indicación, la edad, las enfermedades asociadas, otros medicamentos y la respuesta individual. Las cantidades descritas en materiales informativos no deben utilizarse para automedicarse ni para sustituir la prescripción de un profesional.
Semivida y comienzo de acción
La potencia elevada del clonazepam permite su administración en dosis bajas. Además, la droga tiene una vida media larga, un nivel elevado de biodisponibilidad y un inicio de acción rápido.
El clonazepam, en comprimidos, tarda aproximadamente entre 20 y 60 minutos en hacer efecto. Alcanza su máxima potencia entre 1 y 4 horas después de su administración.
Además de tener un tiempo de acción mayor, lo que reduce el número de veces que el paciente necesita tomar pastillas a lo largo del día, el Rivotril también provoca menos «escapes» del efecto ansiolítico, es decir, cuando comienza a llegar a la hora de tomar una nueva pastilla, el Rivotril todavía logra mantener al paciente tranquilo.
La vida media larga y la potencia elevada del clonazepam minimizan el riesgo de ansiedad de rebote entre las dosis y facilitan la interrupción en comparación con otras benzodiazepinas.
Efectos secundarios del clonazepam
El evento adverso más frecuente observado en los pacientes que reciben clonazepam es la somnolencia. Otros cuadros incluyen la depresión, alteraciones de la coordinación y ataxia.
Los principales efectos secundarios del clonazepam son:
- Somnolencia.
- Cansancio.
- Mareos.
- Pérdida del equilibrio.
- Disminución de la coordinación motora.
- Disminución de la capacidad de concentración.
- Problemas para pensar o recordar.
- Amnesia para eventos recientes.
- Boca seca.
- Dolor de cabeza.
- Visión borrosa.
También se informó el empeoramiento de la depresión y la aparición de disfunción sexual, aunque los datos al respecto son limitados. El uso de Clonazepam puede provocar en algunas personas pensamientos suicidas, principalmente si el paciente ya tiene depresión grave.
Un efecto adverso curioso de las benzodiazepinas es la llamada reacción paradójica. En vez del medicamento causar inhibición del sistema nervioso, provoca un efecto contrario, dejando al paciente hiperactivo y, a veces, agresivo.
Este efecto es más común en personas jóvenes y en pacientes psiquiátricos. Si cualquiera de estos síntomas aparece o empeora, es necesario informar inmediatamente al médico.
Dependencia, tolerancia y abstinencia
Es sabido que el uso de benzodiazepinas a largo plazo puede asociarse con abuso, dependencia y, ante la interrupción, abstinencia.
El clonazepam puede ser adictivo. No tome una dosis mayor, no tome el medicamento con más frecuencia ni durante más tiempo del indicado por su médico.
El Dr. Koppmann, aclara que todas las benzodiazepinas son adictivas, es decir, producen dependencia. Por eso, lo ideal es que se consuman en dosis bajas por periodos cortos, de alrededor de 10 días, bajo supervisión médica y en el contexto de un tratamiento orientado a resolver el origen del problema.
Su uso crónico produce tolerancia, es decir, con el tiempo la persona necesita usar dosis cada vez mayores para conseguir el efecto deseado. Otro criterio de dependencia de la droga es la privación: aparición de síntomas físicos cuando el fármaco es retirado, como taquicardia, sudoración, vértigos y sensación de angustia.
Por eso la suspensión del medicamento debe ser programada y lenta. La velocidad y la magnitud del retiro dependen de la dosis y el tiempo de uso. A mayor tiempo o mayor dosis, más lento es el retiro.
No deje de tomar este medicamento ni tome dosis más pequeñas sin hablar antes con su médico. La interrupción brusca puede provocar ansiedad, problemas para dormir, temblores, espasmos musculares, cambios en la salud mental y convulsiones.
Interacciones y situaciones de riesgo
Es peligroso asociar estos medicamentos con depresores del sistema nervioso central, como algunas drogas o alcohol. La razón es que aumenta el grado de ebriedad y se pueden producir problemas respiratorios y compromisos de conciencia.
No es recomendable consumir alcohol mientras se toma clonazepam. El alcohol puede intensificar los efectos sedantes del clonazepam, provocando somnolencia, falta de coordinación y un mayor riesgo de accidentes o sobredosis.
El clonazepam puede causar problemas de respiración graves o que pongan en peligro su vida, somnolencia o coma si se usa junto con determinados medicamentos. Informe a su médico si está tomando o pretende tomar medicamentos para la tos o el dolor.
Entre los medicamentos y sustancias que pueden interactuar con el clonazepam se encuentran:
- Otros medicamentos opioides y relajantes musculares.
- Medicamentos narcóticos para el dolor como la oxicodona.
- Metadona.
- Antihistamínicos que causan somnolencia.
- Zolpidem.
- Olanzapina.
- Ketoconazol.
- Itraconazol.
- Fluvoxamina.
- Cimetidina.
- Ritonavir.
- Oxibato de sodio.
Si está tomando algún medicamento, consulte a su médico antes de tomar clonazepam. Su médico le recetará una alternativa mejor si es necesario.
Embarazo, lactancia, edad y enfermedades previas
Informe a su médico si está embarazada, si está planificando un embarazo o si está en periodo de lactancia. Si se queda embarazada mientras está tomando clonazepam, llame a su médico.
Tampoco se recomienda el clonazepam durante la lactancia o el embarazo. En el primer trimestre de gestación se asocia a riesgo de malformaciones congénitas.
En el segundo y tercer trimestre se relaciona con el síndrome del niño flojo e incluso síndrome de privación por la retirada brusca del fármaco antes del parto.
En pacientes de 65 años o más, se recomienda iniciar el tratamiento con dosis bajas y efectuar evaluaciones frecuentes. La droga también debe ser administrada con precaución en pacientes con enfermedades del hígado, en personas con depresión grave, con historial de abuso de drogas o alcohol o en ancianos con alto riesgo de sufrir caídas.
Informe a su médico si tiene o ha tenido glaucoma, enfermedad hepática, enfermedad pulmonar o renal. También debe informar sobre antecedentes de depresión, adicción o abuso de sustancias.
Conducción y actividades que requieren atención
Debe saber que este medicamento le puede ocasionar somnolencia. No conduzca ni maneje maquinaria hasta saber cómo le afecta este medicamento.
Si el clonazepam se consume en la forma indicada por el médico tratante no debiera tener mayores efectos secundarios. Sin embargo, siempre es recomendable que en el inicio del tratamiento se evite conducir vehículos y realizar tareas que requieren mayor precisión.
Signos de urgencia médica
Llame a su médico inmediatamente o busque atención médica de urgencia si experimenta mareos inusuales, aturdimiento, somnolencia extrema, respiración lenta, dificultad para respirar o no tiene capacidad de respuesta.
También debe buscar atención inmediata ante erupción cutánea, urticaria, hinchazón de los ojos, la cara, los labios, la lengua o la garganta, ronquera o dificultad para respirar o tragar.
En caso de sobredosis, algunos síntomas pueden incluir somnolencia, confusión y coma. Los efectos secundarios más graves incluyen depresión respiratoria, hipoxemia, apnea, hipotensión, paro cardíaco, bradicardia y coma.
Si la víctima se ha desmayado, ha tenido una convulsión, tiene problemas para respirar o no puede despertarse, llame inmediatamente a los servicios de emergencia.
Qué hacer si se olvida una dosis
Tome la dosis que olvidó tan pronto como lo recuerde. Sin embargo, si ya casi es hora de la dosis siguiente, omita la que olvidó y continúe con su horario de medicación habitual.
No duplique la dosis para compensar la que omitió. Debe tomar el medicamento siempre a la misma hora.
Almacenamiento y control del medicamento
Mantenga este medicamento en su envase original, cerrado herméticamente y fuera del alcance de los niños. Guárdelo a temperatura ambiente y lejos del calor excesivo y la humedad.
Conserve todos los medicamentos en un lugar alejado de la vista y el alcance de los niños, ya que muchos frascos no son a prueba de niños. Cierre siempre las tapas de seguridad.
No deje que otras personas usen su medicamento. El clonazepam es una sustancia controlada. Las recetas se pueden renovar solo un cierto número de veces; pregunte a su farmacéutico si tiene alguna duda.
Mantenga una lista escrita de todos los medicamentos con receta y sin receta, vitaminas, minerales y suplementos dietéticos que toma actualmente. Lleve esta lista consigo cada vez que visite a un médico o si es ingresado en el hospital.
Cómo comprobar qué es Betis
Revise en el envase de Betis la línea que indique “principio activo”, “composición” o “cada comprimido contiene”. También deben comprobarse la dosis expresada en miligramos, la forma farmacéutica y la indicación aprobada.
- Si Betis contiene clonazepam, podría tratarse del mismo principio activo, pero la concentración y la presentación deben coincidir.
- Si contiene otro principio activo, no es equivalente al clonazepam aunque ambos se utilicen para la ansiedad, el sueño o el nerviosismo.
- Si el envase no indica claramente la composición, no debe utilizarse para sustituir un tratamiento prescrito.
- Si se desconoce la composición, debe consultarse a un médico o farmacéutico antes de tomarlo.
La respuesta exacta a la diferencia entre Betis y clonazepam depende, por tanto, de identificar el principio activo de Betis. Con los datos disponibles, sí puede afirmarse que el clonazepam es una benzodiazepina con efectos ansiolíticos, anticonvulsivantes y sedantes, mientras que la naturaleza farmacológica de Betis permanece sin determinar.
