Cuál es el canal del parto y cuáles son sus partes

El canal del parto es la vía anatómica que el feto recorre durante el parto vaginal, desde la cavidad del útero hasta el exterior. Está formado por dos componentes que actúan de manera coordinada: un canal óseo (la pelvis materna) y un canal blando (cuello uterino, vagina, musculatura del suelo pélvico y periné).

Durante el trabajo de parto y el parto mismo, su bebé debe pasar a través de sus huesos pélvicos para llegar a la abertura vaginal. El objetivo es encontrar el camino más fácil para salir. En obstetricia, el parto se describe clásicamente como la interacción entre tres factores: el motor (las contracciones uterinas), el objeto (el feto) y el canal (el conducto por el que transita).

Partes principales del canal del parto

Canal óseo: la pelvis materna

La pelvis ósea forma un cilindro irregular con tres estrechamientos (o estrechos) que el feto debe atravesar. La pelvis de la madre forma un canal algo irregular, de pocos centímetros de largo. El canal es estrecho y la cabeza pasa, pero de forma justa, por ese canal.

El canal del parto es, por tanto, el elemento pasivo de esa tríada, aunque conviene matizar que "pasivo" es un término relativo: los tejidos blandos que lo componen experimentan cambios activos bajo la influencia hormonal y mecánica del trabajo de parto.

Estrecho superior o entrada pélvica

El estrecho superior está delimitado por el promontorio sacro, las líneas innominadas de los huesos ilíacos y el borde superior de la sínfisis del pubis. Su diámetro anteroposterior (conjugado obstétrico o verdadero) mide unos 10 a 10,5 cm; es el diámetro más estrecho de la entrada pélvica y el que determina si la cabeza fetal puede encajarse.

En el primer plano, el feto está entrando en la parte superior de la pelvis. El encaje es cuando la parte más ancha de la cabeza de su bebé ha entrado a su pelvis.

Excavación pélvica o estrecho medio

La excavación pélvica (estrecho medio) es un espacio más amplio por el que el feto rota para acomodarse. Aquí importan sobre todo los diámetros biciático (entre las espinas ciáticas, unos 10 cm) y anteroposterior medio.

Las espinas ciáticas o isquiáticas son puntos de hueso en la pelvis de la madre. Normalmente las espinas ciáticas representan la parte más angosta de la pelvis.

Los profesionales que controlan el parto utilizan para entenderse unos planos imaginarios para saber “a qué altura” está el feto en la pelvis materna. Reciben el nombre de planos de Hodge, y son 4 planos.

Estrecho inferior o salida pélvica

El estrecho inferior, o salida pélvica, está formado por el arco púbico y las tuberosidades isquiáticas; es el último obstáculo óseo. En el cuarto plano, su cabeza está ya saliendo de la pelvis, entre el pubis y el coxis, preparada para salir.

Normalmente en la fase de dilatación el feto pasa del primer al tercer plano, y en la siguiente fase ya pasa al cuarto plano. Pero esto es una regla muy general y pueden haber grandes diferencias en cada mujer y parto.

Canal blando

Superpuesto al armazón óseo, el canal blando comprende el canal cervical (que se borra y dilata), la vagina (que se distiende notablemente) y el suelo pélvico (un diafragma muscular formado por los elevadores del ano y los músculos del periné).

Durante las fases de dilatación y expulsión, las contracciones uterinas empujan al feto contra estas estructuras, que ceden progresivamente. El suelo pélvico no se limita a dejarse distender.

Cuello uterino

Las contracciones también hacen que el cuello del útero se ablande, se acorte y se afine. Este proceso se conoce como borramiento. Es lo que permite que el bebé se mueva hacia el canal de parto.

Durante la primera etapa del trabajo de parto, el cuello del útero se expande (se dilata) y se afina (borramiento) para permitir que el bebé se mueva hacia el canal de parto. El borramiento del cuello del útero debe ser del 100 % y la dilatación debe ser de 10 cm antes del parto vaginal.

Se llama dilatación completa porque en ese momento el cuello del útero se ha dilatado tanto que forma un solo conducto con la vagina. Más o menos corresponde aproximadamente a 10 cm, pero el tamaño exacto cambia en cada caso.

Vagina

La vagina forma la continuación del cuello uterino y se distiende notablemente durante el nacimiento. La fase de expulsivo empieza cuando se alcanza la dilatación completa y acaba en el momento en que el feto sale completamente al exterior.

En ese momento, el canal del parto se curva hacia arriba y la cabeza del bebé tiene que extenderse hacia atrás. Así, la cabeza rota debajo y alrededor del hueso púbico.

Suelo pélvico y periné

El músculo elevador del ano, especialmente su porción pubovisceral, forma una especie de embudo que guía la cabeza fetal en su descenso y contribuye a la rotación interna. Cuando la cabeza alcanza el periné posterior, este se adelgaza hasta hacerse translúcido y la cabeza comienza a coronar.

Es importante que la cabeza del bebé salga lentamente para evitar una descompresión brusca y que se proteja el periné (espacio entre el ano y la vagina materna). En ese momento, la ayuda de un profesional experimentado es fundamental, porque ayuda a la salida lenta de la cabeza y, a continuación, de los hombros, protegiendo en todo momento el periné de la madre.

La protección del periné es muy importante antes de que salga la cabeza fetal por él. Si se considera que el periné no se distiende bien, especialmente en las mujeres para las que es el primer parto (primíparas), en ocasiones se realiza una episiotomía (un pequeño corte) para reducir el riesgo de que se produzca un desgarro.

La necesidad de episiotomía es mucho menor si se ha preparado el periné, si el parto y el expulsivo han podido transcurrir con un tiempo adecuado para que el periné se adapte poco a poco. Por supuesto, la necesidad es muy baja en los siguientes partos.

Cómo cambia el canal del parto durante el nacimiento

Las dimensiones del canal del parto no son completamente fijas. Las articulaciones sacroilíacas y la sínfisis del pubis permiten una ligera movilidad que se acentúa al final de la gestación por efecto de la relaxina.

En posición de cuclillas, por ejemplo, los diámetros del estrecho inferior pueden aumentar hasta un centímetro. No es mucho, pero en un parto ajustado puede marcar la diferencia.

El suelo pélvico no se limita a dejarse distender. Durante el trabajo de parto, sus músculos y tejidos se adaptan al descenso, la rotación y la salida del feto.

Pelvis materna y canal del parto

Las tres fases del parto relacionadas con el canal

A medida que el nacimiento del bebé se acerca, a la madre cada vez le inquieta más pensar cómo será el parto. Aunque cada alumbramiento es diferente, desde un punto de vista médico, todos pasan por tres fases: dilatación, expulsivo y alumbramiento.

  • La dilatación. Se corresponde al inicio de contracciones de parto, dilatación del cuello del útero y descenso de la cabeza del feto por el canal del parto.
  • El expulsivo. Es la parte final del parto.
  • El alumbramiento. Corresponde a la salida de la placenta.

A pesar de que el parto es todo el proceso desde su inicio hasta la expulsión de la placenta, en ocasiones se habla de “trabajo de parto” para definir lo que técnicamente se conoce como dilatación, y de “parto” para la salida del feto propiamente dicha.

Primera fase: dilatación

La primera fase del parto va desde su inicio hasta la dilatación completa del cuello uterino. La primera etapa del trabajo de parto y el nacimiento ocurre cuando empieza a sentir contracciones persistentes.

Estas se hacen más intensas y comienzan a ser más frecuentes a medida que pasa el tiempo. Son las que hacen que se abra el cuello del útero, lo que se llama dilatación.

Los médicos o comadronas utilizan una definición para hacer un “diagnóstico de inicio de parto”. Los criterios que se utilizan no son exactamente iguales entre países o sociedades científicas.

Pero de forma muy general casi siempre consideran tres factores:

  1. Tiene que haber contracciones seguidas, al menos dos cada 10 minutos.
  2. El cuello del útero, o cérvix en términos técnicos, tiene que estar dilatado, normalmente 3 cm o más.
  3. El cuello del útero tiene que estar acortado, o como se suele denominar técnicamente “borrado”, al menos en un 50% respecto a su longitud.

Son criterios siempre algo subjetivos, y por este motivo utilizar tres criterios reduce las diferencias en la interpretación y facilita que los profesionales sepan con bastante precisión que el parto se ha iniciado y que a partir de ese momento empezamos a "contar el tiempo" de verdad.

La dilatación es la fase más larga del parto. En un primer parto puede durar de 8 hasta 12 horas, o incluso más. No es verdaderamente importante mientras el bebé y la mamá estén bien.

En general, la duración de la fase de dilatación es más corta en el segundo parto y posteriores, aunque siempre puede haber excepciones. A lo largo de la fase de dilatación, las contracciones del útero son cada vez más frecuentes y duran más tiempo.

Durante esta fase, y como indica su nombre, se produce poco a poco la dilatación del cuello uterino. Al mismo tiempo, la cabeza del feto “entra” en la pelvis (o “se encaja” en términos técnicos) y empieza a descender hacia la vulva, lo cual se define técnicamente como “descenso”.

Fase latente

Durante esta etapa, también conocida como trabajo de parto latente, el cuello del útero se abre y se ablanda. También se acorta y se afina.

En el inicio del trabajo de parto, el cuello del útero se abre menos de 2,6 pulgadas (6 centímetros). Las contracciones suelen ser leves y puede que no ocurran de manera constante.

El inicio del trabajo de parto no es predecible. Puede frenarse y volver a empezar. La duración promedio varía de horas a días. Por lo general, es más corto en quienes ya tuvieron un bebé antes.

Trabajo de parto activo

Durante el trabajo de parto activo, el cuello del útero se abre de 2,36 pulgadas a 4 pulgadas (de 6 cm a 10 cm). Las contracciones son más intensas y seguidas. También empiezan a ocurrir de manera más constante.

El trabajo de parto activo suele durar de 4 a 8 horas o más. En promedio, el cuello del útero se dilata aproximadamente 0,4 pulgadas (1 centímetro) por hora. Sin embargo, podría demorar más tiempo si se trata del primer bebé.

La última parte del trabajo de parto activo puede ser particularmente intensa y dolorosa. Las contracciones son más seguidas y pueden durar de 60 a 90 segundos.

Puede que sienta presión en la parte baja de la espalda y en el recto. Informe a un miembro del equipo de atención médica si tiene la necesidad de pujar.

Si desea pujar, pero el cuello del útero no está completamente abierto, es probable que tenga que esperar. Pujar demasiado pronto podría cansarla y hacer que se hinche el cuello del útero. Esto podría generar un retraso en el parto.

Jadee o sople durante las contracciones. Esta parte del trabajo de parto, generalmente, es breve y dura entre 15 y 60 minutos.

Segunda fase: expulsivo

La fase de expulsivo empieza cuando se alcanza la dilatación completa y acaba en el momento en que el feto sale completamente al exterior. Durante esta fase, es normal que la mujer empiece a notar una necesidad de apretar, muy parecida a la de hacer de vientre.

Los pujos de la madre son una ayuda importantísima para ayudar el feto a salir. En un parto normal, el bebé sale mirando hacia la espalda de su madre.

Esto es debido a la forma ovalada de la última parte estrecha que tiene que atravesar en la pelvis, entre el pubis y el coxis. Casi todos los partos ocurren así, porque es la forma más eficiente para salir.

De forma natural el feto adapta su cabeza, como si fuese un obús, para poder salir ocupando el menor espacio posible. Esta fase expulsiva puede durar desde una a dos horas habitualmente, pero si se ha administrado anestesia epidural puede ser más larga.

Tercera fase: alumbramiento

Aunque es habitual utilizar este término como sinónimo de parto, en medicina esta tercera fase hace alusión, en realidad, a la salida de la placenta. El parto no ha acabado técnicamente hasta que sale la placenta y las membranas ovulares.

Una vez vaciado el útero, se ponen en marcha unas señales que hacen que la placenta se desprenda y se expulse. Es un proceso muy delicado porque la placenta recibe muchísima sangre.

Por ello, inmediatamente después de desprenderse la placenta, la madre tiene una gran contracción uterina continua. El útero se cierra fortísimo, como un puño, y esto evita el sangrado que aparecería después del desprendimiento de la placenta.

Posición del feto dentro del canal del parto

La mejor posición para que el bebé pase por la pelvis es con la cabeza hacia abajo y el cuerpo encarando la espalda de la madre. Esta posición se conoce como posición occipital anterior.

Se utilizan ciertos términos para describir la posición y movimiento de su bebé a través del canal del parto. Estos términos permiten valorar qué parte del feto se presenta, cómo se orienta su columna y qué postura mantienen sus extremidades.

Posición fetal

La posición fetal hace referencia a la parte de su pelvis donde se encuentra la parte que se presenta. La parte que se presenta es la parte del bebé que encabeza el camino a través del canal del parto.

En la mayoría de los casos esta parte es la cabeza del bebé, pero puede ser un hombro, las nalgas o los pies.

Posición 0 y encajamiento

La posición 0 (cero) representa el punto en el que la cabeza del bebé se encuentra a la altura de las espinas ciáticas. Se dice que el bebé está "encajado" cuando la parte más grande de la cabeza ha entrado a la pelvis.

Si la parte que se presenta está por encima de las espinas ciáticas, la posición se indica como un número negativo que va de -1 a -5. En las madres primerizas la cabeza del bebé se puede encajar a las 36 semanas del embarazo.

Sin embargo, el encajamiento puede suceder más adelante en el embarazo o incluso durante el parto.

Situación fetal

Esto se refiere a la manera en la que se alinea la columna vertebral del bebé con la de la madre. La columna vertebral de su bebé se encuentra entre la cabeza y la rabadilla.

En la mayoría de los casos, su bebé se asentará en una posición en la pelvis antes de que comience el parto. Si la columna de su bebé está orientada en la misma dirección (es paralela) a la de usted, se dice que el bebé está en situación longitudinal.

Casi todos los bebés están en posición longitudinal. Si el bebé se encuentra de lado (es decir, formando un ángulo de 90 grados respecto a su columna vertebral), se dice que el bebé está en situación transversal.

Actitud fetal

La actitud fetal describe la posición de las partes del cuerpo de su bebé. La actitud fetal normal comúnmente se conoce como posición fetal.

La cabeza está inclinada sobre el pecho. Los brazos y las piernas están recogidos hacia el centro del pecho.

Las actitudes fetales anormales incluyen tener la cabeza extendida hacia atrás de manera que la frente o la cabeza se presentan primero. Otras partes del cuerpo pueden estar colocadas detrás de la espalda.

Cuando esto sucede, la parte que se presenta será más grande al pasar por la pelvis. Esto puede dificultar el parto.

Presentación fetal

La presentación fetal describe la manera en la que está colocado el bebé para salir por el canal del parto para el alumbramiento. La posición más deseable para su bebé dentro de su útero al momento del parto es con la cabeza hacia abajo.

Esto se conoce como presentación cefálica. Esta posición hace que el paso de su bebé a través del canal del parto sea más fácil y seguro. La presentación cefálica ocurre en alrededor del 97% de los partos.

Existen distintos tipos de presentación cefálica que dependen de la posición de las extremidades y la cabeza del bebé (actitud fetal).

Si su bebé se encuentra en cualquier posición que no sea con la cabeza hacia abajo, su proveedor de atención médica podría recomendarle un parto por cesárea.

Presentación de nalgas

La presentación de nalgas es cuando la parte posterior de un bebé está hacia abajo. La presentación de nalgas sucede alrededor del 3% de los casos.

Existen varios tipos de presentación de nalgas:

  • Un nacimiento total de nalgas sucede cuando los glúteos se presentan primero y tanto las caderas como las rodillas están flexionadas.
  • Un nacimiento de nalgas natural es cuando las caderas están flexionadas de manera que las piernas están derechas y completamente levantadas hacia el pecho.
  • Otras posiciones de nalgas ocurren cuando los pies o las rodillas se presentan primero.

Situación transversal

Si el feto se encuentra en posición transversal, un hombro, un brazo o el tronco pueden presentarse primero. Este tipo de presentación ocurre menos del 1% de las veces.

La situación transversal es más común cuando da a luz antes de la fecha de parto, o si tiene gemelos o trillizos.

Movimientos cardinales del parto

Conforme su bebé atraviesa el canal del parto, la cabeza del bebé cambia de posición. Estos cambios son necesarios para que su bebé quepa y avance a través de la pelvis.

Dichos movimientos de la cabeza de su bebé se llaman movimientos cardinales del parto.

MovimientoQué ocurre
EncajeLa parte más ancha de la cabeza del bebé entra en la pelvis.
DescensoLa cabeza baja más a través de la pelvis.
FlexiónLa barbilla se aproxima al pecho.
Rotación internaLa cabeza gira para adaptarse a la forma de la pelvis.
ExtensiónLa cabeza se extiende al alcanzar la salida vaginal.
Rotación externaLa cabeza gira para alinearse con el cuerpo.
ExpulsiónDespués de la cabeza salen los hombros y el resto del cuerpo.

Encaje

Esto es cuando la parte más ancha de la cabeza de su bebé ha entrado a su pelvis. El encaje le indica a su proveedor médica que su pelvis se ha expandido lo suficiente como para permitir que la cabeza del bebé baje (descienda).

Descenso

Esto es cuando la cabeza de su bebé baja más (desciende) a través de su pelvis. En la mayoría de los casos, el descenso ocurre durante el parto, ya sea conforme se dilata el cuello uterino o después de que comience a pujar.

Este descenso es lento, y por ello tarda unas horas en atravesar. En la mayoría de los casos, la cabeza del feto se adapta muy bien a la pelvis y puede aprovechar el mejor ángulo para pasar en cada nivel de ella.

Flexión

Durante el descenso, la cabeza del bebé se flexiona hacia abajo de manera que la barbilla toca el pecho. Con la barbilla inclinada es más fácil que la cabeza del bebé pase a través de la pelvis.

Rotación interna

Conforme la cabeza de su bebé desciende más y más, esta casi siempre rotará de manera que la nuca quede justo detrás del hueso del pubis. Esto ayuda a que la cabeza se adapte a la forma de su pelvis.

Normalmente el bebé se encontrará boca abajo de frente a la columna de la madre. En ocasiones el bebé rotará de manera que su cara quede de frente al hueso púbico.

Conforme la cabeza de su bebé rota, se extiende o se flexiona durante el parto, el cuerpo permanecerá en posición con un hombro abajo, orientado a su columna, y el otro orientado hacia arriba, a su vientre.

Extensión

Conforme el bebé alcanza la abertura de la vagina, normalmente la nuca está en contacto con su hueso púbico. En este punto, el canal del parto se curva hacia arriba y la cabeza del bebé tiene que extenderse hacia atrás.

Así, la cabeza rota debajo y alrededor del hueso púbico.

Rotación externa

Conforme la cabeza del bebé se extrae, rotará un cuarto de giro para quedar alineada con el cuerpo.

Expulsión

Luego de que se extrae la cabeza, el hombro superior se extrae debajo del hueso púbico. Después del hombro, el resto del cuerpo suele extraerse sin ningún problema.

Una vez estén fuera cabeza y hombros, el resto del cuerpo saldrá al exterior sin ninguna dificultad.

Movimientos cardinales del parto / Mecanismo de trabajo de parto

Forma de la pelvis y adaptación del feto

No todas las pelvis tienen la misma forma. La clasificación de Caldwell y Moloy (1933) distingue cuatro tipos morfológicos: ginecoide (la más frecuente, redondeada, favorable al parto), antropoide (ovalada en sentido anteroposterior), androide (acorazonada, con el diámetro transverso desplazado hacia atrás) y platipeloide (aplanada, más ancha que profunda).

La forma condiciona el modo en que la cabeza fetal se encaja y rota. El feto debe atravesar la pelvis de la madre, que forma un canal algo irregular, de pocos centímetros de largo.

En un parto normal, el bebé sale mirando hacia la espalda de su madre. Esto es debido a la forma ovalada de la última parte estrecha que tiene que atravesar en la pelvis, entre el pubis y el coxis.

Cuando el paso por el canal del parto es difícil

Desproporción cefalopélvica

Una situación en la que el tamaño de la cabeza fetal supera la capacidad del canal óseo de la madre, o en la que la posición de la cabeza impide su paso a pesar de que las dimensiones serían teóricamente suficientes. Es una de las indicaciones de cesárea.

Las actitudes fetales anormales, las presentaciones distintas de la cefálica y algunas situaciones de la pelvis pueden dificultar el descenso o impedir que el feto avance adecuadamente.

Si su bebé se encuentra en cualquier posición que no sea con la cabeza hacia abajo, su proveedor de atención médica podría recomendarle un parto por cesárea.

Presentaciones anómalas

  • Presentación de hombros.
  • Presentación fetal anómala.
  • Presentación o parto de nalgas.
  • Presentación cefálica.
  • Situación fetal.
  • Actitud fetal.
  • Descenso fetal.
  • Posición fetal.
  • Movimientos cardinales.

Relación del canal del parto con el suelo pélvico después del nacimiento

El paso del feto a través del canal blando somete a los músculos y los nervios del suelo pélvico a un estiramiento considerable. En la mayoría de los partos vaginales la recuperación es completa, pero partos prolongados, instrumentales o con desgarros extensos pueden dejar secuelas funcionales que conviene valorar en el posparto.

Una vez el bebé está finalmente fuera, se colocará sobre el pecho de la madre para guardar contacto con ella, piel a piel.

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