El control de entradas en estadios combina la identificación de los aficionados, la validación de los boletos, la inspección de seguridad y la gestión del flujo de público. Su objetivo es permitir un acceso rápido y ordenado, impedir la entrada con boletos falsos o duplicados, controlar el aforo y detectar a las personas que tengan restringido el acceso.
Para conseguir que los estadios de fútbol tengan los máximos niveles de seguridad, los clubes ponen todos los medios humanos, técnicos y organizativos a su alcance, que en los estadios de Primera y Segunda División se encuentran regulados por ley. La prioridad de sus responsables de seguridad es la prevención que permita detectar e interceptar a cualquier persona sospechosa de querer perpetrar actos terroristas o de violencia.
Qué debe resolver un sistema de control de entradas
Las dimensiones y aforo total de los campos son determinantes a la hora de planificar su seguridad. Aunque solo en raras ocasiones el estadio se llene totalmente, las acciones y protocolos de seguridad tienen que prever esta opción y disponer de la operativa necesaria para cuando se produzca.
El objetivo es minimizar los riesgos, poner todos los medios necesarios para garantizar la seguridad del partido y evaluar los resultados al final de cada encuentro para, si se han producido incidencias, evitar que se repitan en futuros partidos.
- Sistema venta de tickets de entrada.
- Control de entradas falsas o duplicadas.
- Control de carnets de socios.
- Control de acceso del staff técnico, jugadores y árbitros.
Requieren soluciones a medida adaptadas a las características, dimensiones y capacidad de cada estadio.
Control de accesos antes y durante el partido
Accesos al campo
Son zonas potencialmente peligrosas, ya que en las entrada se acumula una gran cantidad de público a la espera de la apertura de puertas. Es aquí donde se recomienda llevar a cabo el control de seguridad de bolsas y la verificación de las entradas.
Existen equipos portátiles tipo PDAs que mediante una red WIFI leen ágilmente las entradas y verifican su autenticidad y posible duplicado, evitando que estas incidencias se detecten cuando las personas ya están dentro del estadio.
Con el sistema informatizado de emisión de entradas y el control de accesos a través de tornos se evitan los excesos de aforo, algo muy peligroso en eventos donde acude tanto público.
Tradicionalmente, estos dos pasos se han gestionado por separado, lo que suele provocar cuellos de botella. Incluso cuando los clubes mejoran el escaneado de las entradas con tecnologías como NFC, los aficionados siguen esperando a que un auxiliar de seguridad complete el control de seguridad.
Por otra parte, si los controles de seguridad se automatizan con detectores de inteligencia artificial, los aficionados siguen haciendo cola para escanear sus entradas. El proceso de escaneado puede ser rápido, pero encontrar la entrada y la forma en que los aficionados interactúan con ella suele ralentizar las cosas.
Interior del estadio
Trazar un plan para evitar aglomeraciones entre el público es algo complejo, ya que una vez éste ha accedido al recinto circula libremente por la zona de gradas y servicios, lo que dificulta prever dónde pueden darse aglomeraciones.
Realizar acciones que controlen en lo posible la cantidad de público en una misma zona evita peligros en caso de alarma.
La gestión del aforo y la afluencia puede apoyarse en sistemas capaces de mostrar la ocupación de las distintas áreas del recinto y advertir sobre concentraciones de público.
Salida del estadio
El protocolo se aplica tanto a la entrada como a la salida de los recintos, posibilitando así que el público cumpla las medidas sanitarias de distanciamiento social.
Para esto último se utilizan cámaras de videovigilancia que ayudan a controlar las concentraciones de los aficionados en las gradas.
Control cuando no hay partido
Cuando no hay partido y al estadio solo acuden jugadores, trabajadores del club y personal técnico, la seguridad se concentra en dos espacios de dimensiones mucho más reducidas:
Vestuarios y oficinas
Los sistemas de control de acceso a las zonas de vestuarios y parkings permiten saber en todo momento quién está dentro del estadio.
El control del personal del recinto y la generación de tarjetas que acrediten y autoricen su entrada a áreas permitidas evita el riesgo de intrusión.
El personal del evento y los atletas también suelen considerarse usuarios VIP.
Zonas de venta de entradas
Los sistemas de ticketing permiten vender entradas únicas a personas que quieren ver un solo partido y/o gestionar su acceso junto con el de las personas que son socias y entran con sus carnets.
Identificación de aficionados y autenticación de entradas
A primera vista, parece no haber mucha diferencia entre verificar a los asistentes de un foro empresarial global y a los de un campeonato internacional de fútbol. Ambos eventos atraen a decenas de miles de personas que deben confirmar su identidad al comprar sus boletos y al ingresar al recinto.
En ambos casos, se deben gestionar largas filas y garantizar una identificación y autenticación sin contratiempos. Y en ambos casos, existe un alto riesgo de fraude relacionado con la falsificación de entradas.
Sin embargo, los aficionados al deporte se diferencian de los asistentes regulares en varios aspectos, lo que convierte la verificación en un reto único.
Por qué verificar a los aficionados
La verificación de aficionados comparte muchos de los objetivos de la verificación de identidad (IDV) en general. Primero, los organizadores necesitan confirmar que la persona que compra el boleto es legítima y tiene derecho a hacerlo.
Segundo, es esencial asegurarse de que quien porta el boleto sea quien realmente asista al evento. Esto implica un flujo estándar que abarca la identificación (al comprar el boleto) y la autenticación (al ingresar al estadio o recinto).
Para eventos típicos, los organizadores suelen utilizar identificadores “menos personalizados”, como un correo electrónico o número de teléfono, sin necesidad de un documento oficial o una selfie.
En cambio, la verificación de aficionados suele involucrar identificadores más detallados, como una identificación oficial válida y un escaneo facial.
Esto se debe a que los grandes eventos, ya sean conciertos, celebraciones religiosas, exposiciones o encuentros deportivos, reúnen públicos diversos en entornos dinámicos, lo que requiere medidas de seguridad e identificación más rigurosas.
Las principales ligas y clubes deportivos desean saber quiénes asisten a sus partidos, no solo por motivos de seguridad, sino también para fines operativos y de marketing.
No se trata solo de identificar a los asistentes, sino de recopilar información valiosa sobre ellos: nuevos aficionados, visitantes recurrentes, seguidores con abonos de temporada e incluso aquellos con décadas de fidelidad.
Cada uno de estos grupos tiene un nivel distinto de interacción con el club, lo cual se refleja en el proceso de verificación de identidad.
Cuándo verificar a los aficionados
Las soluciones de verificación de identidad cumplen tres funciones clave en los eventos deportivos:
- Verificar que quien compra el boleto sea la misma persona que asistirá al partido.
- Confirmar que la persona cuenta con una entrada válida o un pase de temporada.
- Garantizar una entrada rápida y sin fricciones al estadio para aficionados, VIPs, atletas y personal.
Estas tareas pueden abordarse de distintas maneras. Aquí nos enfocamos en dos métodos ampliamente utilizados: la generación de Fan IDs y la verificación biométrica mediante reconocimiento facial.
Fan ID y entradas digitales
Dividamos el proceso de IDV en dos partes para entender la experiencia del aficionado, desde que decide asistir a un partido hasta su llegada al estadio.
Al momento de comprar los boletos
Los organizadores de eventos deportivos suelen gestionar dos grupos principales de asistentes: los espectadores primerizos y los aficionados recurrentes. Mientras que los nuevos deben pasar por un proceso completo de registro e identificación, los seguidores habituales generalmente solo necesitan autenticarse.
Normalmente, la compra de boletos se realiza a través de una app o sitio web, donde el usuario se registra ingresando sus datos personales, como el número de teléfono, escaneando su documento de identidad y tomándose una selfie.
Este proceso genera una Fan ID digital: un código QR único que funciona como pase para ingresar al estadio.
Durante la Copa Mundial de la FIFA 2022 en Catar, las Fan IDs también funcionaron como visas. Llamadas Hayya Cards, estas identificaciones multifuncionales no solo permitían el acceso a los estadios, sino también al transporte público, como el metro y los autobuses.
Para obtener una Hayya Card, el aficionado debía adquirir sus boletos y luego enviar una selfie, un escaneo del pasaporte y otros datos a través del sitio oficial.
Tras comprar su boleto, los aficionados que asistieron a la Copa Mundial de la FIFA 2022 podían solicitar su Hayya Card - una Fan ID multifuncional- a través del sitio web oficial.
Por parte de la liga, los aficionados que completan el proceso de verificación se incorporan a una base de datos de “visitantes conocidos”, lo que agiliza la autenticación para futuros partidos y temporadas.
Cuando los aficionados ingresan al estadio
En esta etapa, uno de los principales retos de la verificación de identidad es garantizar que la persona que compró el boleto sea la misma que intenta ingresar al estadio.
Es común que los boletos se compartan, e incluso hay quienes intentan revenderlos varias veces en partidos de alta demanda.
Algunas plataformas de venta de boletos, como HomeTown, permiten la transferencia de entradas como una opción legítima. Para realizarla, el usuario debe identificar a la persona a quien desea transferir el boleto.
Dado que todos los boletos adquiridos se vinculan a una Fan ID única, los aficionados pueden simplemente presentar esta identificación desde su teléfono para ingresar al recinto.
Normalmente se trata de un código QR que muchas soluciones de IDV pueden reconocer y validar.
Además, una selfie tomada en el lugar se compara con la foto vinculada a la Fan ID como verificación adicional.
Reconocimiento facial en los accesos
En estadios equipados con cámaras en los accesos, los aficionados no necesitan mostrar su Fan ID: su rostro se convierte en su boleto.
Cuando una persona se acerca a los torniquetes, las cámaras capturan su rostro y la verificación biométrica confirma si coincide con un usuario registrado, permitiendo o denegando el ingreso automáticamente.
Los accesos rápidos ofrecen una experiencia fluida tanto para los aficionados como para el personal. No es necesario escanear códigos QR ni mostrar documentos: el sistema identifica al usuario y muestra su perfil en una pantalla o dispositivo en el acceso.
Este proceso puede automatizarse completamente mediante cámaras CCTV o cámaras estándar conectadas a software de verificación de identidad, ya sea en la nube o en servidores locales (on-premise).
El control de acceso biométrico sirve de puente entre estos sistemas. Se integra con torniquetes existentes, escáneres de quioscos, configuraciones de seguridad, lo que sea.
La idea principal es reducir las barreras de implantación y tener la posibilidad de hacer pruebas tempranas casi de un día para otro.
Acceso VIP
Tanto los métodos con Fan ID como los accesos rápidos suelen emplearse para invitados VIP que ingresan a zonas exclusivas o palcos, sin necesidad de pasar por torniquetes.
Las Fan IDs VIP pueden sincronizarse con las cámaras CCTV ubicadas en las entradas.
A medida que los VIP se acercan, el sistema verifica automáticamente su perfil, eliminando la necesidad de mostrar boletos o realizar controles manuales.
En caso de que una organización no utilice Fan IDs, también puede cargar fotos de invitados VIP en su base de datos.
Luego, las cámaras reconocen a cada invitado al ingresar y muestran su perfil, incluyendo preferencias y antecedentes de visitas, en los dispositivos del personal.
Aunque este enfoque puede parecer menos estricto en términos de seguridad, el acceso VIP prioriza la atención personalizada.
El objetivo es identificar rápidamente al invitado, sin interrupciones ni necesidad de mostrar documentos, y brindar una experiencia exclusiva y fluida.
Control de aficionados vetados
Por último, hay personas que pueden tener restringido el acceso al evento. Esta restricción puede estar integrada en la misma plataforma de boletos, impidiendo que un aficionado vetado adquiera una entrada.
Sin embargo, considerando la posibilidad de compartir boletos u otras tácticas fraudulentas, es fundamental verificar que la persona que presenta el boleto sea quien lo compró originalmente.
Si un aficionado vetado logra conseguir una entrada e intenta ingresar al estadio, el reconocimiento facial en los accesos puede detectarlo y bloquear su entrada.
En caso de que el sistema no esté directamente conectado al torniquete, el personal recibirá una alerta en su dispositivo, permitiéndoles intervenir a tiempo y evitar el ingreso.
El reconocimiento facial permite a los organizadores detectar a aficionados vetados y bloquear su acceso al estadio.
Detección de entradas fraudulentas
Antes de los grandes eventos deportivos - especialmente campeonatos o partidos clave entre equipos reconocidos - es común que aparezcan estafadores y revendedores de boletos.
Estos revendedores suelen usar bots para comprar entradas con descuento en preventa, utilizando identidades falsas o reales.
Luego revenden esos boletos a precios elevados a medida que se acerca la fecha del evento, lo que puede generar situaciones en las que una misma butaca se vende a múltiples personas.
Otro reto frecuente ocurre cuando un titular legítimo comparte su entrada o pase de temporada con otras personas.
Para combatir estos escenarios, los organizadores pueden implementar la verificación de Fan ID en combinación con el reconocimiento facial.
Este enfoque permite detectar fraudes desde las primeras etapas del proceso de venta.
Por ejemplo, es poco probable que los bots completen una verificación con selfie, y quienes intenten ingresar con el boleto de otra persona no podrán superar los accesos equipados con tecnología biométrica.
Integración con torniquetes, cámaras y sistemas de seguridad
La mayoría de los proveedores de seguridad y acceso a estadios ya ofrecen lo esencial. Ofrecen un control de puertas fiable, un sistema de gestión robusto, hardware de confianza y un flujo de público fluido.
Pero hoy en día, son los clubes los que están empezando a unir los puntos entre acceso y seguridad para ofrecer una mejor experiencia a los aficionados. Y lo están haciendo mediante el reconocimiento facial.
Dado que los estadios suelen plantear un reto debido a la inestabilidad de la conectividad a Internet, el escaneado biométrico para sistemas de control de accesos está hecho para funcionar totalmente fuera de línea, a fin de evitar cualquier interrupción y otros riesgos para la seguridad.
Una vez integrado con el control de accesos, el sistema puede cotejar la entrada de los aficionados con una lista de bloqueo y enviar notificaciones al sistema de seguridad conectado para que realice comprobaciones adicionales.
Si la entrada de una persona se valida correctamente, pasa la comprobación de la lista de bloqueo y supera el control de seguridad, puede marcharse.
Control de seguridad y detección de objetos prohibidos
Los aficionados deben validar su entrada y pasar un control de seguridad.
El siguiente paso crucial es integrar estos sistemas con innovaciones como Detectores de Xtract One basados en IA, que detectan armas u objetos prohibidos sin ralentizar el paso de los aficionados.
Su tecnología de paso reduce la necesidad de controles manuales, al tiempo que mantiene un alto nivel de seguridad y un flujo continuo.
Cuando se combinen estas tecnologías, el control de accesos y la seguridad dejarán de funcionar de forma aislada.
Experiencia del aficionado y velocidad de entrada
Los aficionados de hoy, especialmente los más jóvenes, esperan algo más que 90 minutos de juego cuando visitan el estadio. La Generación Z y los Millennials han crecido con la rapidez y la comodidad como norma.
McKinsey muestra que casi la mitad de la generación Z da prioridad a un pago rápido y sin complicaciones. Otros estudios se hacen eco del mismo mensaje: los fans quieren control y tecnología que funcione para ellos.
En los estadios, eso significa que no hay pasos innecesarios ni intermediarios. No quieren buscar entradas, lidiar con problemas de conectividad en la puerta ni esperar colas para los controles de identidad.
Quieren entrar sin complicaciones y simplemente disfrutar del acontecimiento.
El acceso biométrico lo hace posible. Un rostro o escaneo de la palma de la mano tarda segundos y elimina la necesidad de otras formas de validación de entradas.
Como resultado, los aficionados acceden más rápidamente y disfrutan de una mejor experiencia en general. Al mismo tiempo, los clubes obtienen mejores datos y menos puntos de riesgo.
El flujo mejora y la frustración desaparece.
Cómo implantar la verificación biométrica
Experiencia de usuario durante el registro
La experiencia del aficionado comienza con el registro y la identificación en la app o plataforma web donde adquiere sus boletos.
Es fundamental proporcionar instrucciones claras y paso a paso para el proceso de verificación mediante selfie.
Sin una guía adecuada, los usuarios podrían enviar fotos capturadas en condiciones de poca luz o usando gafas de sol o gorras, lo que dificultaría la verificación en los accesos.
En esos casos, se les solicita repetir la foto, generando demoras tanto para ellos como para quienes están detrás en la fila.
Además, la solución de IDV debe contar con filtros inteligentes que rechacen selfies inapropiadas o de baja calidad, difíciles de asociar con el perfil del aficionado.
La selfie tomada para la verificación debe cumplir ciertos requisitos para coincidir con la foto del documento de identidad, como no usar accesorios (gorras o gafas sin prescripción) y mantener una expresión neutra.
Soluciones de respaldo
Es recomendable establecer múltiples opciones para la verificación de aficionados.
Incluso si el sistema de reconocimiento facial llegara a fallar, los asistentes aún pueden ser verificados mediante códigos QR que el personal puede escanear de forma manual.
Los métodos alternativos también resultan útiles para quienes prefieren no utilizar verificación biométrica.
Para estos casos, los organizadores suelen habilitar filas tradicionales con revisión manual de documentos de identidad.
Aunque estas filas pueden tener tiempos de espera más largos, respetan la necesidad de contar con una opción no biométrica.
Filas de acceso mixto
Más allá de las preferencias de los asistentes, equipar todas las entradas del estadio con tecnología de reconocimiento facial puede ser costoso.
La instalación de cámaras inteligentes en cada acceso requiere una inversión considerable.
Para equilibrar la seguridad con los costos operativos, muchas ligas y clubes designan ciertas filas durante el acceso para verificación facial o por código QR, mientras que otros se mantienen con controles manuales tradicionales.
Este enfoque mixto permite atender a distintos perfiles de asistentes y gestionar las filas de forma más eficiente.
Conexión confiable a Internet
Aunque no siempre es una prioridad evidente, contar con una conectividad sólida y un buen ancho de banda es fundamental para cualquier sistema de verificación de identidad.
Los métodos de verificación digital, como las Fan IDs y las entradas con reconocimiento facial, requieren procesamiento de alta velocidad y acceso a bases de datos extensas.
Para que estos sistemas funcionen correctamente, es esencial disponer de un ancho de banda confiable.
En estadios con capacidad para más de 100,000 personas, contar con una red Wi-Fi o conexión móvil estable para los dispositivos de los aficionados es absolutamente clave.
Planificación de la seguridad del estadio
El objetivo es minimizar los riesgos, poner todos los medios necesarios para garantizar la seguridad del partido y evaluar los resultados al final de cada encuentro para, si se han producido incidencias, evitar que se repitan en futuros partidos.
Las diferentes zonas de los estadios requieren medidas de seguridad concretas en días de partido.
Según la normativa, los clubes de Primera y Segunda División españoles tienen que disponer de un sistema informatizado de emisión de entradas y control de accesos, un sistema de videovigilancia y una Unidad de Control donde se coordine todo el dispositivo de seguridad.
Videovigilancia y Unidad de Control
El sistema de videovigilancia exigido se controla y gestiona por las FCSE dese la Unidad de Control de cada campo.
Las cámaras gravan todos los accesos, puertas, pasillos, escaleras, etc. para obtener imágenes de todas las personas que se encuentran en el campo y así disuadir y evitar que se produzcan actos vandálicos y poder identificar a los autores en el caso de que ocurran.
Equipos y sistemas utilizados
- Torniquetes ACCESOR.
- Molinetes Verticales ACCESOR.
- Bloqueadores ACCESOR.
- Ciclope ACCESOR.
- Bolardos ACCESOR.
- Software ACCESOR.
- Lectores ACCESOR.
- Barreras automáticas ACCESOR.
Los sistemas pueden combinar elementos físicos de control, lectores, software de gestión, cámaras de videovigilancia y herramientas de identificación digital.
Accesos escalonados y gestión de grandes aforos
El sistema permite gestionar cupos de entradas de acuerdo a un horario desde la misma emisión de los tickets. De esta forma, los aficionados acuden a los estadios de manera escalonada.
Catar está implementando un protocolo de venta anticipada de entradas con acceso escalonado a los estadios y videovigilancia en los recintos para garantizar las medidas de seguridad.
A través de estas iniciativas, el país pretende ofrecer una experiencia segura a los aficionados que acudan a la Copa Mundial de Fútbol 2022.
Concretamente, el control de accesos a los recintos de fútbol ha sido confiado a Zucchetti, cuya tecnología se ha instalado en el estadio Education City de Doha.
Un ensayo exitoso que será replicado en otras seis canchas: Khalifa International, Al Janoub, Al Bayat, Ras Abu Aboud y Lusail.
Sobre el sistema de control de accesos al fútbol en Catar, Marco Marchetti, responsable de Automatización de Zucchetti, ha precisado que “permite reservar las entradas por Internet y recogerlas en determinadas oficinas.
En ellas, se realiza un test rápido de coronavirus al aficionado.
No obstante, consideramos que este último no es imprescindible para acudir al estadio con garantía y seguridad, ya que los accesos son escalonados”.
Por su parte, Dirk Schwindling y Enrico Itri, director de Estrategia Internacional e International COO de la compañía, han destacado la capacidad y eficacia de sus sistemas de control de accesos a los estadios de fútbol.
Al respecto, su experiencia se basa en más de 120 instalaciones distintas en todo el mundo.
Despliegue progresivo del acceso biométrico
Los clubes suelen empezar poco a poco. Lanzan un Fast Track, normalmente para VIP o titulares de abonos de temporada.
Se opta por este método porque reporta beneficios directos a los patrocinadores, los aficionados y los propios titulares de los derechos.
A continuación, miden el impacto, optimizan el flujo y se amplían a docenas de nuevas entradas biométricas.
Varios clubes de todo el mundo ya están mejorando la entrada de aficionados mediante el reconocimiento facial.
En Estados Unidos, equipos como los Carolina Panthers y las franquicias del programa Express Access de la NFL han adoptado la autenticación facial.
En Brasil, clubes como Palmeiras están abriendo camino, y el acceso por reconocimiento facial se ha convertido en obligatorio en todo el país por las innegables ventajas que aporta en resolver el fraude de los billetes y reforzar la seguridad de los locales.
Una vez que las pruebas piloto dieron resultados satisfactorios, estos clubes ampliaron la implantación a más de 100 torniquetes en todo el estadio en sólo 40 días.
Añadir la biometría no significa cambiar el sistema principal. Se trata de cómo los clubes pueden utilizar lo que ya tienen y elevarlo con una tecnología que lo aúne todo.
