En el fútbol, una tarjeta amarilla es una amonestación que permite al jugador continuar participando en el partido, aunque queda registrado que ha cometido una infracción sancionable. La pregunta sobre cómo se quita una tarjeta amarilla puede referirse a dos situaciones distintas: retirar una amonestación mostrada por error de identidad o eliminar sus efectos disciplinarios después del partido.
Durante el juego, la tarjeta amarilla no se borra por decisión del jugador, del entrenador ni de sus compañeros. Una vez que el árbitro ha amonestado correctamente a un futbolista, la sanción permanece durante el encuentro. Sin embargo, en determinadas circunstancias puede corregirse un error manifiesto de identificación.
Qué significa una tarjeta amarilla
Una tarjeta penal es usada en numerosos deportes como medio de advertencia, represión o sanción a un jugador, jugador sustituto o jugador sustituido de un equipo.
Es comúnmente utilizada por los árbitros para indicar que un jugador ha cometido una falta. El árbitro tendrá la tarjeta por encima de su cabeza mirando o apuntando hacia el jugador que ha cometido la infracción.
Una tarjeta amarilla se usa en muchos deportes de diferentes códigos y como símbolo. Su significado es diferente entre los deportes, sin embargo, el más común indica una advertencia dada a un jugador con respecto a su conducta, o indica una suspensión temporal.
Para mayor información del jugador, se registra por el árbitro en un pequeño cuaderno donde se registra su amonestación como evidencia.
Un jugador al que han amonestado puede seguir jugando, sin embargo, si recibe una segunda amonestación en el mismo partido es expulsado (amonestado con tarjeta amarilla una vez más, y luego una tarjeta roja), lo que significa que debe abandonar el campo inmediatamente y no participa más en el juego.
Cuándo puede quitarse o corregirse una tarjeta amarilla
La principal situación en la que una tarjeta amarilla puede retirarse durante un partido es un error claro de identidad. Esto ocurre cuando el árbitro amonesta a un jugador, pero las imágenes o la información disponible demuestran que la infracción fue cometida por otro futbolista.
Entre las novedades más llamativas aparece una situación que hasta ahora era imposible: el árbitro podrá retirar una tarjeta amarilla mostrada a un jugador y otorgársela automáticamente a otro futbolista si las imágenes demuestran que el sancionado fue identificado erróneamente o que el verdadero infractor fue otro jugador.
La principal novedad es que se podrá corregir la identidad del jugador amonestado, incluso si es del equipo rival, cuando exista un error claro y manifiesto.

Las tarjetas amarillas podrán corregirse cuando el VAR detecte que el árbitro atribuyó incorrectamente una conducta antideportiva.
Uno de los casos más novedosos del nuevo reglamento es el de la simulación de faltas.
En este contexto, quitar una tarjeta amarilla no significa perdonar la infracción. La amonestación se retira del jugador que fue señalado por equivocación y se registra contra el futbolista que realmente cometió la conducta sancionable, siempre que el procedimiento aplicable permita realizar esa corrección.
Qué ocurre cuando el árbitro se equivoca
Hasta ahora, el VAR solo podía intervenir en expulsiones y tenía facultades limitadas en las tarjetas amarillas. Sin embargo, las nuevas modificaciones buscan corregir errores evidentes que pueden alterar el desarrollo de un partido y afectar sanciones acumulativas en torneos largos como una Copa del Mundo.
La organización que rige las reglas del fútbol profesional, la IFAB, dio luz verde el martes para comenzar a experimentar con reglas que permitan a los árbitros expulsar temporalmente a los jugadores del campo, haciendo eco de sanciones similares en el hockey sobre hielo y el rugby.
La implementación de los llamados sin bins, o despidos temporales, sería uno de los cambios de reglas más grandes en la historia del deporte, y brindaría a los árbitros más flexibilidad para castigar a los jugadores por infracciones que se consideran más graves que las habituales advertencias de tarjeta amarilla.
Actualmente, los árbitros de fútbol tienen el poder de sancionar faltas con tarjetas amarillas, o tarjetas rojas por el peor comportamiento que justifica la expulsión inmediata de un futbolista y el juego reducido para el equipo del infractor durante el resto del partido.
Dos tarjetas amarillas equivalen a una roja, aunque las infracciones especialmente atroces pueden justificar una roja directa.
La posibilidad de corregir la identidad de una tarjeta y la experimentación con expulsiones temporales son asuntos distintos. La primera busca corregir quién recibió la amonestación; la segunda introduce una eventual forma de sanción diferente entre la tarjeta amarilla y la tarjeta roja.
Una tarjeta amarilla no se elimina por protestar
Un jugador no puede conseguir que le quiten una tarjeta amarilla protestando ante el árbitro. Tampoco puede retirarse automáticamente porque la falta haya sido leve, porque el jugador se disculpe o porque su equipo considere injusta la decisión.
En la ley 12 de las reglas de juego (que son fijadas por el International Football Association Board y utilizadas por la FIFA) se enumeran los tipos de ofensas y faltas de conducta que pueden resultar en una amonestación.
También afirma que "sólo un jugador, sustituto o jugador sustituido" puede ser amonestado.
Las conductas que pueden provocar una amonestación incluyen acciones antideportivas, protestas, retrasos en la reanudación y falta de cooperación con el equipo arbitral.
no cooperar con un miembro del equipo arbitral, p. ej. gesticulando de tal modo que se falte al respeto a uno o varios miembros del equipo arbitral
retrasar la reanudación del juego cuando le corresponde hacerlo al equipo adversario
comportarse de manera agresiva o con intimidación física con otra persona
intentar engañar a los árbitros
emplear de forma deliberada un ardid o estratagema para pasar el balón a su guardameta (incluso mientras ejecuta un tiro libre) con la cabeza, el pecho, la rodilla, etc.
Dos infracciones en la misma jugada
En el caso de que un mismo jugador cometa dos infracciones sancionables (incluso sucesivamente), se le deberá amonestar dos veces.
Esto significa que una primera tarjeta amarilla no desaparece porque el futbolista cometa inmediatamente otra infracción. Si las dos acciones son sancionables de forma independiente, el árbitro puede mostrar dos amonestaciones y, como consecuencia, la tarjeta roja por segunda amarilla.
Cuándo no se concede ventaja
No se concederá ventaja en el caso de juego brusco y grave (falta de extrema dureza), conducta violenta, faltas merecedoras de una segunda amonestación o tras la sexta y sucesivas faltas acumulables, a no ser que se trate de una ocasión manifiesta de gol.
No se debe conceder ventaja en el caso de conducta violenta, a menos de que se trate de una ocasión manifiesta de gol.
La aplicación de la ventaja no elimina una tarjeta que deba mostrarse. Si el árbitro permite continuar la jugada y después sanciona disciplinariamente al infractor, la amonestación puede mantenerse aunque el juego no se haya detenido en el momento de la falta.
Qué ocurre después de una segunda tarjeta amarilla
Un jugador al que han expulsado está obligado a abandonar el terreno de juego inmediatamente y no participa más en el juego.
Luego de que a un jugador le saquen dos tarjetas amarillas, se muestra también la tarjeta roja.
El jugador expulsado no puede ser reemplazado durante el partido, lo que obliga a su equipo a continuar el partido con un jugador menos.
Sólo los jugadores, suplentes y jugadores sustituidos pueden recibir esta tarjeta.
Los directores técnicos también pueden ser expulsados.
En la ley 12 de las reglas de juego se enumeran las categorías de mala conducta por lo que puede ser un jugador expulsado.
Ventaja, gol y expulsión posterior
Si, tras concederse la ventaja, los árbitros amonestasen a un jugador con una segunda tarjeta amarilla o una tarjeta roja después de que se hubiera marcado un gol, el equipo amonestado podrá continuar jugando con el mismo número de jugadores tras reemplazar al jugador expulsado con un suplente.
Esta situación no significa que la tarjeta amarilla se haya quitado. La sanción disciplinaria continúa registrada, pero la forma de reanudar el partido y la posibilidad de reemplazar al expulsado dependen del momento y de las circunstancias previstas por las reglas.
Cuándo una infracción puede terminar en tarjeta roja
Cuando un jugador evite un gol o una ocasión manifiesta de gol del equipo adversario cometiendo una infracción por mano, deberá ser expulsado, independientemente de dónde se produzca esta.
Cuando un jugador cometa una infracción contra un adversario dentro de su propia área con la que se evite una ocasión manifiesta de gol del adversario y los árbitros señalen tiro penal, el infractor solamente será amonestado si con la infracción se pretendía jugar el balón; en el resto de acciones
La tarjeta roja se usa en varios deportes.
La tarjeta roja se utiliza en varias disciplinas deportivas. Su significado es diferente entre los deportes, sin embargo, el más común indica una falta grave y con frecuencia da lugar a que el jugador esté permanente suspendido del juego (también "expulsado" del juego).
El árbitro muestra la tarjeta roja para indicar la expulsión de un jugador.
En partidos, eliminatorias y torneos oficiales, una tarjeta roja directa (es decir, no recibida como consecuencia de dos amarillas sucesivas) da lugar a una posible suspensión de dos o más juegos oficiales por decisión de la federación nacional o internacional de fútbol dependiendo el grado de falta que haya cometido el jugador, sanción que también es aplicable en caso de que el equipo haya quedado eliminado del torneo tras perder el partido o haber terminado su participación jugando por un tercer lugar o la final del campeonato.
¿Se borra la tarjeta amarilla después del partido?
Una tarjeta amarilla mostrada correctamente no se borra simplemente al terminar el encuentro. El árbitro conserva el registro de la amonestación y la competición puede aplicar un sistema de acumulación de tarjetas.
La acumulación afecta a partidos posteriores según el reglamento de la competición. Por eso, una tarjeta amarilla puede dejar de tener consecuencias disciplinarias después de cumplir una suspensión, al finalizar una fase o cuando las normas del torneo reinician el registro, pero esas condiciones no equivalen a retirar la amonestación original del acta.
La diferencia es importante: retirar una tarjeta durante el partido corrige una decisión o una identidad equivocada; cancelar sus efectos acumulativos es una medida administrativa prevista por el reglamento de una competición.
Por qué existen las tarjetas de colores
La idea de utilizar tarjetas de colores en idioma neutral para comunicar las intenciones de un árbitro en los deportes, fue obra del árbitro inglés de fútbol Ken Aston, quien dirigió en la VII Copa Mundial de Fútbol de 1962 el partido conocido como la Batalla de Santiago entre las selecciones de Chile e Italia, que le permitió graduar su uso por sus tipos de faltas.
Aston fue nombrado para el Comité de Árbitros de la FIFA y fue responsable de todos los árbitros en la VIII Copa Mundial de 1966.
En los cuartos de final, Inglaterra se enfrentó con Argentina en el Estadio de Wembley. Tras el partido, la prensa declaró que el árbitro Rudolf Kreitlein había amonestado a Bobby y Jack Charlton.
Este incidente hizo que Aston pensara en maneras de tomar decisiones de arbitraje más claras a los jugadores y espectadores.
Aston realizó un código de colores, basado en el mismo que se utiliza en los semáforos (amarillo: precaución, rojo: detenerse), que atraviesan las barreras del idioma y aclaración si un jugador ha sido amonestado o expulsado.
La HISTORIA de la Creación de las Tarjetas en el Futbol
Diferencia entre quitar una amarilla y evitar una expulsión
| Situación | Consecuencia |
|---|---|
| Tarjeta amarilla correcta | El jugador puede continuar jugando y la amonestación queda registrada. |
| Error claro de identidad | La tarjeta puede corregirse y atribuirse al verdadero infractor conforme al procedimiento aplicable. |
| Segunda tarjeta amarilla | Se muestra también la tarjeta roja y el jugador debe abandonar el terreno de juego. |
| Tarjeta roja directa | El jugador es expulsado inmediatamente y puede recibir una suspensión posterior. |
| Expulsión temporal experimental | El equipo puede jugar con un futbolista menos durante un número determinado de minutos. |
Pero con una opción de sin bin, los árbitros podrían considerar una falta peor que la amarilla pero menos grave que la roja, y el equipo del infractor podría verse obligado a jugar con un jugador menos durante un número determinado de minutos.
La implementación de los llamados sin bins, o despidos temporales, sería uno de los cambios de reglas más grandes en la historia del deporte.
Si bien la Junta de la Asociación Internacional de Fútbol (IFAB) no llegó a detallar las infracciones exactas que dejarían fuera de juego temporalmente a los jugadores, dijo inequívocamente que la regla futura (y los casos de juego 11 contra 10) se convertirían en realidad en los niveles más altos del deporte.
Tampoco estaba claro cuál de las ligas más importantes del mundo o niveles dentro de esas organizaciones nacionales serían los primeros en implementar el tercer tipo de ofensiva.
“Además, se acordó que los despidos temporales por disidencia y faltas tácticas específicas deberían probarse en niveles superiores, tras su implementación exitosa en el fútbol base”, dijo la IFAB en un comunicado anunciando el cambio. “Ahora se desarrollarán protocolos y un sistema de prueba”.
Casos relacionados con faltas tácticas y protestas
El sin bin también se está implementando como parte de un mayor esfuerzo para frenar el comportamiento agresivo de los jugadores contra los árbitros.
La IFAB aprobó la eventual implementación de una regla según la cual “sólo el capitán del equipo puede acercarse al árbitro en determinadas situaciones importantes del juego”.
“Creo que la frustración de los aficionados cuando ven un contraataque prometedor que se arruina por eso, y la pregunta de si una tarjeta amarilla es suficiente, nos ha llevado a considerar si (estas situaciones) también deberían estar incluidas en el protocolo”, dijo Mark Bullingham, miembro de la IFAB y director ejecutivo de la Asociación de Fútbol de Inglaterra, según Sky Sports.
“El punto de partida fue observar el comportamiento y el desacuerdo de los jugadores; luego estamos analizando si deberíamos extenderlo a otras áreas, como las faltas tácticas también”, continuó.
En un incidente particularmente conocido, el italiano Giorgio Chiellini arrastró descaradamente al inglés Bukayo Saka en la final del Campeonato de Europa de 2020, que se jugó en 2021 debido a la pandemia por COVID, pero solo sacó una tarjeta amarilla en un famoso duelo que los azzurri ganaron en los penaltis.
Respuesta breve
- Una tarjeta amarilla correcta no se quita por petición del jugador.
- Puede corregirse un error claro de identidad si el verdadero infractor era otro futbolista.
- El VAR puede intervenir cuando el protocolo aplicable permite revisar esa identificación.
- Una segunda tarjeta amarilla en el mismo partido provoca una tarjeta roja.
- La tarjeta amarilla puede seguir influyendo en la acumulación disciplinaria después del partido.
- Las reglas de una competición pueden determinar cuándo dejan de contar sus efectos acumulativos.