Si estás amamantando, lo más seguro es no tomar cola de mono porque contiene alcohol. Esta bebida tradicional chilena combina leche, café, azúcar y aguardiente o ron, y el alcohol pasa a la leche materna en proporción a su presencia en la sangre.
Si una madre está amamantando y decide beber una cerveza o un vino, recomendamos que lo haga de forma moderada siempre y cuando tenga en cuenta el tiempo necesario que implica la eliminación del alcohol de la leche materna. Esta misma precaución se aplica al cola de mono y a cualquier otra bebida alcohólica.
Por qué el cola de mono requiere precaución durante la lactancia
Dulce, aromático y profundamente chileno. El cola de mono es uno de los brebajes infaltables en las mesas durante la Navidad y el Año Nuevo, una tradición que combina leche, café, azúcar y aguardiente o ron.
A esto se añade el contenido de alcohol, que suele rondar entre los 12 y 18 grados, dependiendo de la receta casera. Su combinación de alcohol, azúcar y cafeína puede tener efectos en el cuerpo si se bebe sin medida, especialmente al momento de enfrentar la temida caña.
El alcohol pasa a la leche en proporción a su presencia en sangre. Aunque muchas personas consideran normal tomarse una cerveza durante la lactancia, en realidad beber cualquier tipo de alcohol puede generar una concentración similar a la del torrente sanguíneo de la madre en la leche materna.
El alcohol sigue siendo alcohol, aunque venga disfrazado de bebida navideña, y puede provocar deshidratación, irritación gástrica y alteraciones del sueño. Además, tomarlo en exceso disminuye la producción de leche y altera su calidad.

¿La cantidad de cola de mono cambia el riesgo?
El problema aparece cuando se bebe en exceso. En consumo moderado, el cola de mono no representa un riesgo mayor para personas sanas; sin embargo, durante la lactancia el bebé puede quedar expuesto al alcohol presente en la leche materna.
Especialistas suelen recomendar no superar uno o dos vasos pequeños (150 a 200 ml cada uno), idealmente acompañados de comida y alternando con agua. Superar esa cantidad, sobre todo en una noche larga, aumenta considerablemente la probabilidad de caña.
Estas cantidades no convierten al cola de mono en una bebida libre de riesgo para la lactancia. En lactancia, lo más sencillo es preferir 0,0% para evitar exposición.
¿Cuánto tiempo habría que esperar después de beber?
Para una cerveza enlatada de 355 mililitros con un porcentaje de alcohol del 5%, se debe esperar de 2 a 3 horas para dar de comer al niño. Una copa de vino, de aproximadamente 148 mililitros con un índice de alcohol del 11%, supone esperar el mismo tiempo.
Para las bebidas con mayor índice de alcohol, el tiempo dependerá de la masa corporal de la madre, sin embargo, no es recomendable por ningún motivo beberlas en exceso. Como el cola de mono suele tener una graduación alcohólica mayor que una cerveza y su concentración varía según la receta, no existe un tiempo único que pueda aplicarse a todos los casos.
Si alguna vez consumes una bebida con alcohol, espacia con las tomas y prioriza la seguridad del bebé. Ante dudas persistentes, circunstancias médicas específicas o un consumo accidental, consulta con tu matrona, obstetra, pediatra o consultora de lactancia certificada.
¿Extraer y desechar la leche elimina antes el alcohol?
“Bombear y deshacerte de la leche materna no acelera la eliminación de alcohol de tu cuerpo”. El alcohol desaparece de la leche materna conforme disminuye su concentración en la sangre de la madre.
Por esa razón, extraer leche y desecharla no reduce el tiempo necesario para que el alcohol abandone el organismo. La extracción puede ser útil para aliviar la sensación de llenura o mantener la rutina, pero no acelera la eliminación del alcohol.
¿El café del cola de mono también influye?
El cola de mono contiene café, por lo que además del alcohol aporta cafeína. El café presente en la preparación actúa como estimulante, lo que puede enmascarar la sensación de embriaguez y llevar a beber más de la cuenta.
Otro componente que genera dudas dentro de la dieta de la madre y el lactante es la cafeína. Si se toma en cantidades moderadas, no es perjudicial para el niño, pero vale aclarar que sí puede dejar rastro en la leche materna.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) podemos tomarlos, pero de forma limitada. Se recomienda no superar los 300 mg al día.
| Fuente | Cantidad aproximada de cafeína |
|---|---|
| Una taza de café | 103 mg |
| Un refresco de cola | 41 mg |
| Una taza de mate | 68 mg |
| 2 onzas de chocolate del 80-85% | 81 mg |
| Una taza de té negro | 40 mg aproximadamente |
| Un café descafeinado | Entre 1 a 7 mg |
Las fuentes de cafeína son el café, el té, el chocolate, el mate y ciertos refrescos. Debemos contabilizar según el tipo de alimento o producto la cantidad de cafeína que estamos ingiriendo diariamente e intentar buscar opciones libres de cafeína o que la contengan en menor cantidad.
No se trata de consumir todos estos alimentos moderadamente durante un mismo día, si no de elegir uno y consumirlo en pequeñas dosis (menos de 500 miligramos) en un día. Los recién nacidos y los lactantes tienen un sistema enzimático inmaduro, lo que significa que su capacidad para metabolizar y eliminar la cafeína es limitada.
Algunos niños son más sensibles a sus efectos que otros. Pueden mostrar signos de irritabilidad, dificultad para dormir, inquietud o problemas digestivos.
¿El azúcar y la leche del cola de mono son un problema?
Desde el punto de vista nutricional, el cola de mono es una bebida calórica. La mezcla de azúcar, leche entera y alcohol puede aportar fácilmente más de 200 calorías por vaso, lo que lo convierte en un trago "traicionero": entra suave, pero suma rápido.
Su alto contenido de azúcar puede intensificar los síntomas clásicos de la terrible resca, como dolor de cabeza, náuseas y fatiga. El azúcar acelera la absorción del alcohol y, al metabolizarse, puede generar bajones de energía más pronunciados al día siguiente.
La leche y el azúcar no son la razón principal para evitar el cola de mono durante la lactancia: la preocupación fundamental es el alcohol, junto con la cafeína y la cantidad total consumida.
Se recomienda una alimentación equilibrada y balanceada por cuestiones de salud, pero no hay ninguna contraindicación para el lactante si la madre come alimentos fritos como patatas o altos en azúcares como postres o dulces.
Aun así, vale aclarar que estos no pueden ser los únicos componentes nutricionales de la dieta de una madre y recomendamos comer este tipo de alimentos para darse un gusto de vez en cuando.
¿Qué ocurre si la receta usa esencia de ron?
La duda sobre la esencia de ron depende de la composición concreta del producto. No todas las esencias tienen la misma formulación, por lo que es necesario revisar la etiqueta y comprobar si contiene alcohol etílico y en qué cantidad.
Si la receta emplea una esencia sin alcohol, el problema específico del alcohol puede no aplicarse, aunque el cola de mono puede seguir conteniendo cafeína y una cantidad elevada de azúcar. Si la esencia contiene alcohol, debe considerarse dentro del consumo total de la preparación.
La expresión “sin alcohol” no siempre significa 0,0%. Algunas bebidas “sin” pueden ser ≤0,5%. Por eso, comprueba siempre el % vol. en la etiqueta y, en embarazo o lactancia, opta por 0,0%.
¿Es igual el cola de mono casero y el preparado?
El contenido de alcohol del cola de mono casero puede variar según la cantidad de aguardiente o ron utilizada y según la receta. A esto se añade el contenido de alcohol, que suele rondar entre los 12 y 18 grados, dependiendo de la receta casera.
En una preparación comercial o envasada, revisa la etiqueta para conocer el porcentaje de alcohol, la cantidad de cafeína, los azúcares y los ingredientes. Verifica el % vol.: busca 0,0%.
Compara por ración (botella/lata) e ingredientes. Comprueba aditivos y alérgenos si los necesitas evitar.
Alternativas sin alcohol durante la lactancia
En lactancia, lo más sencillo es preferir 0,0% para evitar exposición. Limita las cantidades y evita azúcares o edulcorantes en exceso.
La hidratación es clave. Prioriza agua, agua con gas o infusiones compatibles con el embarazo o la lactancia, sin cafeína y aptas para tu caso.
- Spritz cítrico 0,0%: agua con gas + rodajas de naranja y limón.
- Verde refrescante: pepino + hierbabuena + agua fría.
- Frutos rojos machacados + agua con gas.
Sabor festivo, sin alcohol y con poco azúcar si usas fruta fresca. Principalmente agua. También caldos suaves, leche si la toleras, e infusiones compatibles.
¿Qué infusiones pueden tomarse durante la lactancia?
Las infusiones tienen muchas cualidades y beneficios para nuestra salud, pero hay que tomar algunas precauciones al tomar infusiones durante la lactancia. Asegúrate que son de una fuente fiable, mejor si están envasados.
No tomar en exceso; los productos “naturales” no son buenos en cualquier cantidad: las plantas contienen sustancias activas de las que se ha obtenido gran parte de nuestra farmacopea tradicional y pueden provocar intoxicaciones o actuar como disruptores endocrinos si se consumen en cantidad o tiempo exagerados.
Entre las infusiones consideradas de riesgo muy bajo o compatibles en cantidades habituales se encuentran la manzanilla, el tomillo, la menta, la tila, la melisa, el jengibre y el rooibos.
Dada su falta de toxicidad a dosis habituales, el consumo moderado de manzanilla se considera compatible con la lactancia. Dada su falta de toxicidad a dosis correctas y el escaso paso demostrado de su producto activo, el mentol, a leche materna, el consumo moderado de menta sería compatible con la lactancia.
El jengibre se utiliza como digestivo, carminativo, antiemético y antiinflamatorio. Su consumo se puede considerar compatible con la lactancia.
El rooibos es un tipo de té con poco contenido en taninos, ácidos fenólicos y baja cantidad de cafeína. Utilizar dosis moderadas y ocasionales si se emplea durante la lactancia.
Las infusiones con cafeína también deben contabilizarse dentro del consumo diario. El mate puede consumirse con moderación, sin sobrepasar la cantidad equivalente a 300 mg de cafeína al día.
Infusiones que conviene evitar
Sin embargo, encontramos diversas infusiones a evitar durante el periodo de lactancia, ya que de algunas de ellas tenemos referencias científicas sobre su toxicidad durante dicha etapa, y de otras, no tenemos suficientes datos para afirmar su seguridad.
- Menta-poleo: contiene pulegona que es tóxica a nivel hepático, renal y neurológico.
- Valeriana: por sus posibles efectos sedantes se recomienda evitarla durante esta etapa, sobre todo, en el caso de prematuridad.
- Regaliz: contiene glicirricina que pasa a la leche materna y puede llegar a producir letargia en los lactantes.
- Eucalipto: el eucaliptol puede llegar a ser neurotóxico.
- Anís: contiene trans-anetol que se relaciona con posibles efectos neurotóxicos y además, también contiene estragol que puede ser carcinógeno.
- Ginkgo biloba, aloe vera, artemisa, equinácea, ruibarbo y boldo: se recomienda evitarlas por la insuficiente información sobre su seguridad durante la lactancia.
El hinojo contiene anetol y estragol que, a dosis elevadas, tienen efecto neurotóxico y pasa a leche materna. No hay pruebas de que aumente la producción de leche.
El anís estrellado contiene anetol, que es neurotóxico y se elimina por la leche. Por precaución, no debe utilizarse como bebida habitual durante la lactancia.
¿Hay que suspender la lactancia después de tomar cola de mono?
No existe una regla universal de suspender la lactancia durante un día completo después de cualquier cantidad de cola de mono. El tiempo de espera depende de la cantidad de alcohol ingerida y de las características de la madre.
Si una madre está amamantando y decide beber una cerveza o un vino, recomendamos que lo haga de forma moderada siempre y cuando tenga en cuenta el tiempo necesario que implica la eliminación del alcohol de la leche materna.
Si consumes una bebida alcohólica, puedes planificar previamente una toma con leche extraída, siempre recordando que extraer y desechar la leche no acelera la eliminación del alcohol. Si no puedes calcular con seguridad el tiempo de espera, la opción más prudente es evitar el cola de mono.
¿Qué señales conviene observar en el bebé?
Observa siempre la respuesta del bebé (sueño, irritabilidad) y ajusta. El consumo excesivo de cafeína puede asociarse con nerviosismo e irritabilidad en el lactante.
El alcohol en la leche materna hace que los bebés la tomen aproximadamente 20 por ciento menos. También puede influir en el sueño, su capacidad de succión y otros aspectos del bienestar de tu hijo.
Si ves algún cambio significativo, visita al médico inmediatamente. Consulta con tu matrona, obstetra, pediatra o consultora de lactancia certificada si tienes dudas persistentes o si el bebé es prematuro, recién nacido o presenta una condición médica.
La lactancia y la alimentación de la madre
La leche materna es personalizada. Se adapta a las necesidades del niño. Siempre está disponible. Colabora con el sistema inmunológico infantil. Previene enfermedades cardiovasculares. Y además, es económica y aumenta el vínculo materno filial.
El cuerpo humano es tan sorprendente, que aunque una madre se alimente mal, la leche materna seguirá siendo excelente para su bebé. Se recomienda una alimentación equilibrada y balanceada por cuestiones de salud.
La lactancia materna exclusiva se recomienda hasta los 6 meses de edad y, con una alimentación complementaria adecuada, hasta los dos años de vida o más.
A partir de los 6 meses, y hasta el año de edad, después de la toma al pecho se le pueden ofrecer paulatinamente otros alimentos. De esta forma el bebé los aceptará mejor y aseguraremos que recibe todas las calorías y nutrientes que necesita.
Serie sobre lactancia: ¿Puedo beber alcohol si estoy amamantando?
La respuesta más segura a la pregunta “¿Puedo tomar cola de mono si estoy amamantando?” es evitarlo mientras dure la lactancia, especialmente si contiene aguardiente o ron. Si decides consumirlo, revisa la graduación alcohólica, limita la cantidad, deja pasar el tiempo necesario antes de amamantar, alterna con agua y consulta a un profesional sanitario cuando exista cualquier duda.