Carlos Heller desarrolló durante años una actividad vinculada simultáneamente con el fútbol, la hípica y otros proyectos deportivos, una combinación que terminó exigiéndole una dedicación diaria difícil de sostener. En conversación con "Vamos a la Hípica" de Radio Nacional, el dirigente de Universidad de Chile confesó: "Cuesta salir de un lado e ir a otro. Ahora tengo que ir a la U, tengo reunión de directorio. Que el equipo haya ganado nos da un pequeño respiro que nos deja descansar un poco".
En esa línea, Heller agregó: "Es duro, a veces se te mezclan las cosas, en la hípica y el fútbol está el mismo público. Se te mezcla y hay problemas, pero se deben separar las aguas". Finalmente, expuso: "Creo que llega un momento en el que uno debe empezar a pensar bien y dejar algunas cosas. Estoy en ese periodo, porque ya cansa un poco".
Una rutina marcada por el fútbol y los caballos
La trayectoria de Heller se desarrolló en dos ambientes deportivos con exigencias distintas, pero igualmente intensas: la administración de clubes de fútbol y la gestión de actividades hípicas. La familia Heller Solari también tiene una pasión por la hípica, heredada por su madre. Una de los grandes aficiones del empresario son los caballos.
“Cerca de los caballos es donde es más feliz”, explican sus cercanos. Actualmente es el principal controlador y presidente del Club Hípico, también es accionista del Hipódromo Chile. En 1987, Liliana Solari compró un fundo en Los Ángeles y creó el Haras Don Alberto, un criadero de caballos que desde el 2013 es el más grande de Chile.
Actualmente, tiene más de 100 caballos de este criadero compitiendo por el mundo. Además, son dueños de un haras en Kentucky, Estados Unidos. El 2018 fue un gran año para el haras, con triunfo indiscutido en sumas ganadas, superando a su más cercano escolta por más de 1.500 millones de pesos en la estadística general.
El entrenamiento equino como trabajo cotidiano
Por más temprano que sea, siempre hay algo que hacer en el Haras de Pirque, lugar donde está instalado en el centro de entrenamiento equino del Haras Don Alberto. Aquí Guillermo Aguirre (63) es el jefe y antes de que salga el sol, recorre las pesebreras para observar con sus propios ojos cómo amanecieron sus pupilos.
A algunos les habla, a otros los acaricia y va registrando, en cada caso, alguna necesidad eventual del día. Con una sola mirada puede decidir, entre otras cosas, si esa mañana un ejemplar galopa o camina. No registra apuntes de nada, pero a eso de las 7:00, cuando los cuidadores de los caballos comienzan su trabajo, don Memo les dicta de memoria cuál será la rutina de entrenamiento y alimentación de la jornada.
Hace 5 años es preparador exclusivo de los caballos de carrera del Haras Don Alberto, de propiedad de Liliana Solari y sus hijos Andrea y Carlos Heller. Desde ese día se fue a vivir a Pirque con la aprobación de su esposa y se transformó en visita de su propio hogar en la comuna de Las Condes.
Aguirre está a cargo de un centro de entrenamiento para caballos al más alto nivel, que incluye una pista de carreras de un kilómetro y medio, y que para este año tiene proyectado inaugurar un espacio para albergar a más de un centenar de pesebreras en plena precordillera.
Los caballos son su vida. Creció en un haras, fue jinete en Concepción -ganó las dos únicas carreras que corrió- se formó como preparador en Europa y en Chile es ganador de todos los clásicos importantes del calendario hípico: El Ensayo, El Derby y el Saint Leger.

Observar la cancha y conocer al deportista
-¿Qué hace, en el día a día, un preparador de caballos de carreras?
-La preparación es una filosofía de vida. Tienes que vivir para esto. Tienes que conocer a tus animales viviendo con ellos. Es cierto que el binomio entre jinete y caballos es el que gana la carrera, pero el preparador es quien conoce en detalle como vive el ejemplar.
Lo que les gusta, lo que no. Yo sé lo que comen cada uno de mis caballos, y la cantidad exacta. Si no me come lo que yo sé que él come es porque algo pasa. Ese indicador nunca falla.
-¿Cómo logra determinar lo que es mejor para un animal?
-Ellos mismos se van dando a conocer. Llegan indóciles, los amansamos y vamos mirando lo que creemos que puede ser mejor. Hay que observarlos, tener paciencia, calma, porque ellos siempre te enseñan.
No te podría decir que hay una técnica especial de preparación porque todos los caballos son distintos. Comen y sienten distinto. Algunos tienen el umbral del dolor súper alto, otro no soportan el dolor. Yo los observo, los dejo fluir y voy determinando.
Este modo de trabajo se basa en la observación constante y en la adaptación de la rutina a cada ejemplar. El entrenamiento no aparece como una fórmula fija, sino como un proceso que depende de la conducta, la alimentación, la respuesta física y el estado general del animal.
La disciplina diaria y el costo personal
-Salió bueno para trabajar usted.
-Es que esta profesión es de lunes a lunes, aquí no hay vacaciones, no hay día domingo, no hay Pascua, no hay 18 de septiembre. Esta es una filosofía de vida que lamentablemente la familia tiene que aguantar.
A veces se paga un costo grande porque el tiempo de ausencia es irrecuperable. Vivo aquí en el fundo así es que me levanto y caigo dentro de la cancha. Yo nací entre caballos.
Siempre digo que mi mamá me debe haber tenido en un comedero, porque no sé hacer otra cosa. Toda mi vida está ligada a los caballos. No me imagino la vida sin la hípica. Me van a tener que sacar del corral o el hipódromo para el cementerio.
-Dicen que no toma ni vacaciones.
-Prácticamente me obligan porque yo siento que vivo todos los días de vacaciones. Mire el entorno: montañas, vegetación, animales. ¡Qué más se puede pedir!
Sé que hay que tomar vacaciones, por una cosa legal, pero a mí me tienen que echar a veces porque, según yo, estas son vacaciones permanentes.
Ganar, perder y preparar la próxima competencia
-Tiene suerte de estar en un haras líder.
-Este es un haras de hípicos, la señora Liliana Solari y Carlos Heller son hípicos y están constantemente renovando sangre, trayendo potros, son buenos patrones, hípicos antiguos que saben de qué se trata esto.
-¿Y de qué se trata?
-Que en la hípica es más fácil perder que ganar y hay que ser buen perdedor y buen ganador. Cuando pierdes tienes que asumirlo y soltar.
Cuando ganas no tienes que volverte loco porque en la hípica las revanchas son todos los días. Ganas una carrera y empiezas a planear la que viene.
La lógica de la competencia también aparece en la relación entre el trabajo de preparación y el resultado. El triunfo no permite detenerse y la derrota exige continuar trabajando, observar nuevamente a los animales y preparar la siguiente carrera.
La relación profesional con Carlos Heller
-¿Es amigo de Carlos Heller?
-No hay que confundir las cosas, para mi él es mi patrón, se ha portado bien conmigo, obviamente hemos ido creando una amistad con él y la señora Lily, pero soy muy respetuoso en ese sentido.
Yo soy un empleado más, me debo a ellos y a mis caballos. Mi pega es mi pega y la amistad es otra cosa.
La relación entre Heller y la hípica no se limita a la propiedad de ejemplares o a la administración de recintos. También está vinculada con el funcionamiento diario de los haras, la renovación de sangre, la preparación de caballos y la planificación de las competencias.
El vínculo entre deporte, emociones y trabajo
La mañana del jueves 8 de noviembre de 2018 fue encontrada muerta, en su domicilio en la comuna de Las Condes, doña Elba Espinoza, esposa de Guillermo Aguirre. El hecho, que aún se investiga, mantiene en detención preventiva a 3 personas, incluida una nieta de la víctima.
-¿Cómo se enfrenta a una pérdida tan grande como la de su esposa?
-Salgo adelante por mis hijos, porque mi mujer siempre luchó por ellos. Yo era el proveedor y ella los sacó adelante. He ido saldando mi deuda con mis hijos.
Ahora me entienden, pero sé que la pasaron muy mal. Tuvieron un papá muy ausente y a la larga eso siempre tiene un efecto en las personas. Sé que fue complicado y aunque no me lo digan yo sé que si.
Nos llevamos bien, son dos hombres y una mujer ya hechos y derechos. Ahora conversamos más, pero de niños no estuve con ellos. Me perdí muchas cosas. Es una deuda que tomé ahora viejo, afortunadamente puedo estar con ellos, pero puta que me hace falta mi mujer.
-¿Le cuesta aceptarlo aún?
-Es que es una ausencia muy grande, una prueba tremenda, pero la vida sigue. Mi terapia son los caballos, este entorno, pero es un hecho reciente y la parte más fuerte es cuando llego a mi casa y ahí cualquier cosita que miro fue puesta por ella.
Hay noches que llego, observo, me quedo pensando y me da mucha pena, pero al otro día estoy temprano trabajando. Solo los caballos me quitan este dolor en el alma, en ellos encuentro consuelo.
-¿Cómo se conecta con su mujer?
-Me encuentro siempre con mi esposa, en nuestro entorno, en las cosas que hago. He llegado a pensar que ella está empujando los caballos desde arriba, porque nos ha ido demasiado bien y claro, es el mismo trabajo de siempre, pero créame que yo siento que hay algo especial que nos está ayudando y que antes nunca había sentido.
La competencia como espacio de sensibilidad
-El domingo 3 de febrero se corre el Derby, la carrera más tradicional de Chile, ¿le gustaría regalarle un triunfo?
-Sería un hermoso regalo. Corro 4 caballos y ojalá podamos darles una alegría a ella, a los patrones y a la gente que nos sigue (se emociona).
Parece cliché pero uno con los años se va poniendo sensible, no sólo frente a los temas personales, sino también en la vida profesional. Se viven tantas cosas con tanta intensidad, que uno se entrega a las emociones.
Creo que en la hípica, al igual que en la vida, hay que tener algo de sensibilidad porque es una pega que te obliga a establecer un vínculo especial con los caballos, con la gente. Yo siempre he sido bien sensible y bien llorón. ¡Pa que le voy a andar con cuentos!
Carlos Heller y su llegada al fútbol
Carlos Heller Solari (59 años) es hincha de la “U” desde su infancia, lo que para algunos le podría haber jugado en contra al dirigir el club. En una entrevista a La Tercera dijo alguna vez: “Soy muy fanático de la U. Soy muy pasional. La forma de manejar este club tendrá que ser más con la cabeza que con el corazón”.
La afición por la Universidad de Chile la heredó de su padre, quien fue directivo en la época dorada del llamado “Ballet Azul”, que en la década del 60 ganó seis títulos nacionales y tuvo jugadores históricos, como Leonel Sánchez.
Su madre es Liliana Solari Falabella, hija de Alberto Solari y Eliana Falabella. Es bisnieto de Salvatore Falabella, fundador del grupo económico.
El inicio de su carrera laboral fue en el campo. Se instaló en la ciudad de Los Ángeles, en la región del Biobío, junto a Paola Ancarola -con quien actualmente está divorciado- y tuvo dos hijos: Alberto y Pedro, quienes se hicieron conocidos por correr en los campeonatos nacionales y mundiales de rally.
Su debut como dirigente deportivo no fue en la “U”. Ocurrió en 2003, cuando asumió la presidencia de Deportes Iberia, justamente de la ciudad de Los Ángeles, equipo entonces del fútbol amateur.
Deportes Iberia y el primer proyecto futbolístico
Liderada por Heller, Iberia se convirtió en sociedad anónima en 2012 e ingresó a la Segunda División de la ANFP. Cuando ya tenía acciones en Azul Azul, por ley tuvo que desligarse formalmente de Iberia, pero, en una característica del empresario, siempre siguió muy de cerca al club.
Dio la vuelta olímpica en 2014 por el ascenso a Primera “B” y actualmente la presidenta de Iberia es Ana Soledad Bull, la gerenta Corporativa Tributaria del Grupo Bethia.
El próximo 28 de febrero, el club cumplirá 54 años desde que arribó a Los Ángeles. La Azulgrana del Biobío, el próximo 15 de junio, cumplirá nada menos que 90 años de existencia desde su fundación en 1933, y 54 años desde que el club nacido en Santiago, terminara radicándose en Los Ángeles en 1969, luego de su paso por Puente Alto.
En Los Ángeles, logró su primer título del balompié chileno, en esa mítico Campeonato Copa Polla Gol, obtenido en calidad de visita ante Curicó Unido el 8 julio de 1984 por 3 goles 0 y que le otorgaba pasajes para jugar en Primera División, pero decisiones oscuras desde la Asociación Central de Fútbol, de aquella época, impidieron que ello aconteciera.
Los primeros años, bajo la directa administración de Heller, fue de un importante crecimiento deportivo. De hecho, el club azulgrana fue el campeón tres veces consecutivas, logrando recién en la tercera oportunidad, ascender a la Primera B, luego de igualar a cero con Melipilla en el Estadio Municipal de Los Ángeles, en aquella tarde del 30 de marzo del año 2014.
Ese logró daba pie para proyectar un nuevo comienzo del club angelino. Se suponía, como lo había prometido Carlos Heller, que llegando a la Primera B sería mucho más fácil su andar apostando por llegar prontamente a la Primera División.
Ese sueño duró solo tres temporadas, perdiendo la categoría el domingo 12 de noviembre en el Municipal de Los Ángeles ante San Marcos de Arica. 1 a 1 fue el resultado.
El proyecto de estadio de Universidad de Chile
En 2007, un año después de la quiebra del cuadro azul, Heller, junto al empresario mexicano Octavio Colmenares, se adjudicaron por $ 3.333 millones la licitación pública del Club Universidad de Chile, realizada en el Séptimo Juzgado Civil de Santiago.
Luego formaron la empresa Azul Azul para administrar comercialmente al equipo. Comenzó entonces la disputa por el control de Azul Azul con el empresario José Yuraszeck.
En noviembre del 2013, Heller llegó al 39% de las acciones y se transformó con holgura en el principal controlador de Azul Azul. Eso le permitió, en abril del año siguiente, cumplir el sueño de convertirse en el presidente del club.
A los pocos días de convertirse en presidente, el 24 de abril del 2014, anunció en una conferencia de prensa que “se cumplió el sueño de la U de tener su propio estadio”. El recinto se levantaría en el sector de la Laguna Carén (Pudahuel) y tendría una capacidad para 30 mil personas.
Cinco meses después el mismo Heller anunció que se descartaban los planes en la Laguna Carén por el alto valor de los terrenos. Luego se intentó desarrollar la misma operación en La Pintana, Renca y San Bernardo, sin resultados.

El reportaje del estadio y la controversia en el CDF
Dos minutos después de que se emitió el reportaje sobre el anunciado estadio de la “U” por las pantallas del Canal del Fútbol (CDF), el jueves 31 de julio, sonó el teléfono de su editor periodístico, Patricio Torres.
Lo alertaban de que la dirigencia de Azul Azul, la sociedad anónima que administra el club, estaba indignada por la nota. El director ejecutivo del canal, Martín Awad, recibió un llamado similar en momentos en que participaba del directorio del CDF, al que asistían representantes de los clubes, entre ellos de la “U”.
A partir de entonces se desataría un episodio que golpeó duramente al equipo del canal y que -al contrario de lo que buscaban los dirigentes del club- puso en el centro de las miradas al anunciado estadio de Azul Azul, la gran promesa con que Carlos Heller asumió la presidencia de la sociedad anónima en abril de 2014.
La controversia terminó con dos despidos y cuatro renuncias de periodistas. Las salidas se concretaron pocos días antes de que la voz emblemática del relator Claudio Palma dejara el Canal del Fútbol para seguir emocionando a las hinchadas desde los micrófonos del canal Fox Sports Chile.
La molestia que provocó el reportaje, según explicó a CIPER un alto dirigente del equipo azul, fue por lo que en la sociedad anónima se califica como “evidente sesgo”. La nota, dijo, “presentó este proyecto (el estadio) como algo incierto, dudoso, que no tiene probabilidades de tener éxito y generar, de ese modo, una enorme incertidumbre en nuestros seguidores”.
Los antecedentes administrativos del proyecto
Más allá de los calificativos que emanan de Azul Azul sobre ese trabajo del periodista Roberto Gálvez, lo cierto es que su reportaje acreditó que aún no se ha presentado el anteproyecto del estadio al municipio de Pudahuel (trámite esencial para que sea aprobada su construcción), porque aún no se firma con el rector de la Universidad de Chile el contrato de arriendo que le permita a la “U” construir su estadio en los terrenos de laguna Carén que pertenecen a esa casa de estudios.
Incluso, el periodista consignó las declaraciones de uno de los integrantes de la “comisión estadio” de la “U”, Andrés Weintraub, quien confirmó todo lo anterior.
Azul Azul cotiza en bolsa y, por lo tanto, cualquier información que sugiera un retraso en la principal inversión que proyectan sus controladores puede tener un impacto negativo en el valor de su acción. Y ese, no es un dato menor para la dirigencia.
Tras los reclamos airados de esa noche, las huellas del reportaje desaparecieron rápidamente. Sólo se emitió una vez, no se subió al sitio de internet del CDF e incluso fue levantada la repetición habitual del noticiero a la medianoche y en su reemplazo se programó otro espacio.
El contrato de arrendamiento y la Universidad de Chile
Temprano al día siguiente, 1 de agosto, llegó una carta dirigida al vicepresidente del directorio y administrador del CDF, Jorge Claro. Estaba firmada por Carlos Heller y Sergio Weinstein, director del club y responsable de la “comisión estadio”.
La carta -a cuyo contenido tuvo acceso CIPER- plantea en duros términos su “profunda indignación” por el contenido del reportaje, sentenciando que “tiene claramente una intención malintencionada y tendenciosa”, lo que buscaría generar conflicto al interior del club, con sus hinchas y con la comunidad de Pudahuel (donde se levantaría el estadio).
La carta agrega que trabajan hace meses en el anteproyecto que van a presentar al municipio, además de reunirse periódicamente con los vecinos de la comuna, para perfeccionar la iniciativa en beneficio de la comunidad:
“Hemos estado trabajando en forma intensa, sigilosa y consistente en lograr avanzar en este tan importante proyecto de nuestro club. Sin embargo, lo realizado por ustedes, nuestro socio, solo nos genera problemas con nuestros accionistas, hinchada y abonados, además de reclamos y muchos dolores de cabeza”, dice la carta, a la que tuvo acceso CIPER.
En el texto, el dirigente reclama que no se les haya pedido información en forma oficial y, tras recordarle a Claro que la “U” es socia del CDF, le señaló que “estamos a días de cerrar un contrato de arrendamiento por 45 años con la Universidad”.
Efectivamente, el 15 de julio (quince días antes que se emitiera el reportaje), hubo una reunión protocolar entre el directorio de Azul Azul y el nuevo rector de la universidad, Ennio Vivaldi.
En esa oportunidad, Carlos Heller le planteó el tema pendiente sobre el estadio, entre otras materias que abordaron. En la cita, el rector informó que el abogado externo Mauricio Tapia sería la contraparte del club en la negociación.
Según representantes de Azul Azul, en ese encuentro el nuevo rector dio luz verde para seguir adelante con la redacción del contrato de arrendamiento.
La versión de la rectoría difiere. Según explicaron a CIPER, el rector Vivaldi contrató a un equipo de abogados externos para que elaboren un informe técnico sobre los alcances del llamado Memorandum de Entendimiento, que firmaron Carlos Heller y el ex rector Víctor Pérez el 12 de junio.
En síntesis, el preacuerdo fija las bases sobre las que se redactará el contrato de arrendamiento entre las partes. El plazo que dispuso el rector para determinar si sigue adelante con el acuerdo es mediados de septiembre.
Según explicaron en la rectoría, hay dos caminos posibles. El primero es la vía corta: que Vivaldi reciba el informe de los abogados externos y tome la decisión solo con la asesoría de los vicerrectores.
El segundo es el camino largo: someter el informe técnico a la consulta del Consejo Universitario y posteriormente al Senado Universitario, lo que dilataría los plazos que Carlos Heller intenta apurar a toda máquina.
Aún cuando el rector autorice avanzar en la redacción y firma del contrato de arrendamiento, dijeron en la rectoría, el documento final debe ser visado, sí o sí, por las dos instancias colegiadas de la universidad.
Desde que se firmó el preacuerdo, hay 90 días para suscribir el contrato definitivo de arrendamiento de los terrenos, los que se cumplirían el 12 de septiembre, según explicó a CIPER el gerente general de Azul Azul, Cristián Auberth.
Según la información enviada por la sociedad anónima a la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS) el pasado 12 de junio, una vez que se firme el convenio, que se extendería por 45 años, la “U” se compromete a construir un club de campo para la Universidad de Chile por un monto no superior a 210 mil UF ($4.830 millones), además de financiar la mantención de un parque público ubicado en cerro Amapolas por un monto máximo anual de 1.800 UF ($41,4 millones).
El terreno donde se emplazaría el recinto deportivo, ubicado en la laguna Carén, fue cedido por el Estado a la casa de estudios para construir algo muy distinto a un estadio de fútbol: un gran polo tecnológico y de investigación.
Las medidas adoptadas por el CDF
La carta enviada por Carlos Heller y Sergio Weinstein a Jorge Claro no se quedó sólo en el reclamo por el contenido del reportaje. En uno de los pasajes más drásticos, los dirigentes indican que situaciones como ésta no pueden volver a suceder:
“Requerimos que el CDF tome medidas duras y ejemplarizadoras, que incorpore filtros y/o reportes necesarios que deben existir para evitar que este tipo de graves situaciones se vuelvan a repetir”.
Ese lunes 4 de agosto, el empresario Jorge Claro, vicepresidente del directorio del CDF, respondió la carta de Azul Azul. Claro afirmó que la línea editorial del canal es “apoyar y potenciar” el fútbol chileno y todos sus clubes, por lo que estaban haciendo “todos los esfuerzos necesarios” para determinar qué sucedió y evitar que en el futuro “nuestros socios se sientan afectados por reportajes del CDF, para lo cual se adoptarán todas las medidas necesarias”.
La decisión estaba tomada. El martes 5, el director ejecutivo del Canal, Martín Awad, les comunicó a los dos editores, Cristian Urbina y Patricio Torres, que el episodio “remeció los cimientos del canal”, por lo que habría una restructuración en Prensa donde ellos no estaban contemplados.
La medida provocó impacto e indignación entre los periodistas y, acto seguido, renunciaron el autor de la nota, Roberto Gálvez, y los tres subeditores de las noticias: Claudio Lara, Pablo Sepúlveda y José Manuel García.
En el directorio del canal dijeron a CIPER que “la medida se adoptó porque no podemos aceptar que se usen nuestras pantallas para fines malintencionados. Acá no hubo un error o una torpeza simplemente”.
Ejecutivos cercanos a Carlos Heller insisten en que “él nunca tuvo la intención de que se despidiera a los periodistas, su carta sólo era un reclamo, porque se sintieron maltratados”.
El fútbol como actividad de alta exigencia
Deportivamente, la “U” ganó dos títulos bajo su mandato. Le tocó vivir varias crisis: en estos casi siete años de control accionario, el equipo tuvo ocho técnicos.
El fútbol no se agota entre lunes y viernes; por el contrario, es el fin de semana donde se juega el todo por el todo. Y las familias lo resienten.
“Familiarmente esto se hace insoportable. Todo el día molestando detrás de esto, una preocupación constante, y más encima recibes amenazas”, confidencia un empresario ligado a uno de los principales clubes.
“Esto tiene un gran costo familiar. Y después de varios años uno necesita paz, y simplemente no estás dispuesto a sacrificar tanto cuando además te das cuenta que hay otras industrias donde los sacrificios se reconocen y agradecen, y en esta industria lo normal es lo contrario”, añade Gómez.
Inyecciones sucesivas de capital, amenazas y conflictos internos, sumado a una actividad demandante generan el escenario perfecto para decir adiós.
La renuncia a la presidencia de Universidad de Chile
Los problemas en la cancha detonaron el 16 de marzo de 2019, cuando la hinchada generó desórdenes y pidió la salida de Heller.
Tras el partido, el empresario anunció: “Les tengo que decir que he decidido dejar Universidad de Chile. Renuncio dado que nuevamente ganó la delincuencia en este país. Recibí amenazas de muerte en mi teléfono, recibí amenazas personales desde hace mucho tiempo, rayados en mis lugares de trabajo”.
"Desde este momento renuncio a la U, la delincuencia nuevamente ganó, tengo amenazas de muerte en mi teléfono y no seguiré como presidente". El sábado 16 de marzo, Carlos Heller generó un terremoto en el fútbol chileno.
Tras el adverso partido entre el equipo que lideraba y la Universidad de Concepción, el presidente de Bethia decidió dar un paso al costado. Se aburrió. Y no solo él.
En 2019 renunció a la presidencia de Azul Azul, luego de que los hinchas del ‘Romántico Viajero’ lanzaran bengalas a la cancha del Ester Roa Rebolledo en plena derrota ante la ‘U’ de Conce.
En una declaración posterior, Heller afirmó: “Creo que no me trataron muy bien en el fútbol, me fui dolido, pero cumplí mi sueño en la U e Iberia, a quien voy a estar mirando y alentando desde fuera”.
La salida definitiva de Azul Azul
El 8 de marzo de este año decidió vender todo su paquete accionario en Azul Azul (63,07%) a Tactical Sport, a cambio de unos US$ 22 millones.
Este fondo de inversión es organizado por Sartor. Según publicó El Mercurio, Heller cerró directamente el acuerdo y no quiere hablar de la “U”.
Entre los nuevos inversionistas del cuadro azul hay capitales estadounidenses que tienen clubes en la Major League Soccer.
En 2023, Carlos Heller aprovechó de revelar su paulatino alejamiento del fútbol. “Creo que no me trataron muy bien en el fútbol, me fui dolido, pero cumplí mi sueño en la U e Iberia, a quien voy a estar mirando y alentando desde fuera”, aseveró Heller.
“No volveré a Iberia, pero si puedo cooperar en algo, así será“, apuntó.
“Fue todo súper mediático, yo siempre di la cara y quizás eso me pasó la cuenta. Ahora estoy feliz viendo el rally y mi etapa como dirigente es una página que ya di vuelta”, cerró.
El regreso de Heller como observador del fútbol
Desde la Región del Biobío, donde sigue atentamente las alternativas del WRC Rally Chile Biobío 2026, Carlos Heller alzó la voz para referirse a la actualidad futbolística de Universidad de Chile.
El empresario y ex presidente de Azul Azul se encuentra acompañando a sus hijos Alberto y Pedro en la exigente categoría WRC2, pero se dio el tiempo para analizar el momento deportivo de la escuadra universitaria dirigida por Fernando Gago.
Aunque evitó profundizar en temas institucionales tras ser consultado por el denominado Caso Sartor, el ex timonel laico fue categórico respecto a las opciones del cuadro azul en el Campeonato Nacional.
“Fue una buena remontada ante Coquimbo, en el partido pasado. No les da para ser campeones, Colo Colo está muy arrancado. Pero con altos y bajos, yo creo que se tienen que afirmar”, afirmó Heller en conversación con Sabes Deportes.
A pesar del frío diagnóstico sobre la lucha por el cetro local, el empresario valoró las incorporaciones del plantel en el último mercado de pases, destacando las variantes en el frente de ataque para acompañar al experimentado Eduardo Vargas.
“Están de vuelta dos jugadores importantes, delanteros para que acompañen a Vargas”, sostuvo el empresario al hacer referencia a las incorporaciones de Juan Martín Lucero y Octavio Rivero.
La conexión familiar con el entrenamiento y la competencia
Una jornada de múltiples emociones dejó el lanzamiento oficial del WRC Rally Chile 2023, que se realizará desde el 28 de septiembre hasta el 1 de octubre de 2023 en la Región del Biobío.
A la cita, asistieron múltiples personalidades del mundo del deporte y el empresariado, entre ellos, Carlos Heller. En primer lugar, el hombre de negocios chileno se mostró muy emocionado por la participación de sus hijos, Pedro y Alberto, como principales figuras en el regreso del rally mundial a suelo nacional.
“Es hermoso tener una etapa del WRC aquí en el Biobío, sobre todo en los Ángeles, Santa Juana, etc. Estoy feliz por Alberto, que va a correr en la categoría grande representando a Ford y también por Pedro, que fue el que inició el fanatismo por los autos y está haciendo lo que le gusta”, dijo en conversación con BBCL.
Tras abordar la coyuntura del Romántico Viajero, Carlos Heller cambió de chip y se enfocó de lleno en su faceta tuerca, desglosando el rendimiento de sus hijos en los caminos del sur de Chile.
“Partimos muy bien con Alberto en la mañana del viernes, metido arriba, tercero en el ranking con los mundialistas. En las primeras dos etapas con buena ventaja en el Rally nacional, pero cometió un error en la tercera pasada que le costaron 24 segundos”, detalló respecto a su hijo mayor.
Finalmente, tuvo palabras para la adaptación de Pedro al mando del Toyota en su debut dentro de la categoría.
“Pedro está recién conociendo el auto Toyota. Le ha costado un poco más adaptarse, es el primer Rally que corre con este auto. Pero de a poquito se va a ir poniendo bien con el vehículo”, concluyó Heller desde el parque de asistencia.
El contraste entre la preparación en cancha y la gestión institucional
La experiencia de Heller permite observar dos formas de entender el trabajo deportivo. En la hípica, la preparación cotidiana se concentra en el seguimiento directo de cada caballo, la lectura de sus cambios y la planificación de la siguiente competencia.
En el fútbol, la actividad se extiende a la administración, las decisiones societarias, la relación con los hinchas, la comunicación pública, la seguridad y las inversiones de infraestructura.
El fútbol tiene algo que lo hace bastante único, y es que es una industria que genera muchas pasiones, donde el frío análisis racional nunca es suficiente para explicar por qué uno da el paso de sumarse a una causa deportiva.
A su juicio, lo que está detrás tiene que ver con tres factores: lo deportivo -todos son hinchas que quieren que al equipo le vaya bien; lo económico, aparejado a lo primero; y lo que parece ser lo más generalizado: el desarrollo social.
“Son pocas las industrias que tienen la capacidad de apelar a una masa tan grande de personas, lo que te da una oportunidad de incidir en un fenómeno que es más bien social y cultural”, señala Gómez.
“Uno no puede entrar a esta actividad pensando en la rentabilidad de su inversión. El que ingresa al fútbol en Chile pensando que va a ser un gran negocio, simplemente se equivoca. En el fútbol hay que entender que el compromiso es a largo plazo, con sus hinchas, su historia, el respeto por sus ídolos y los resultados deportivos.”
“Es todo esto lo que determina la estabilidad y crecimiento de las instituciones”.
La violencia y el desgaste de los dirigentes
El choque con la realidad también afectó la relación entre empresarios, clubes e hinchas. Es que la relación entre hinchas y dirigentes ha sido a lo menos compleja.
Un ejecutivo del fútbol subraya que mientras en países como México y EE.UU. los dueños de clubes son vistos con admiración, aquí se ven con desconfianza.
“Dicen casi que somos empresarios ladrones que nos queremos llevar el club para la casa, y nada más alejado de la realidad, todo lo contrario, muchos les hemos inyectado dinero a los clubes”, afirma un empresario del fútbol.
“Lamentablemente, en Chile, el fútbol profesional se ha quedado en el subdesarrollo. Las razones pueden ser muchas. Hay responsabilidades en muchos sectores, pero la principal es la indolencia de un sector de la sociedad que permite que el espectáculo deportivo que sostiene al fútbol sea capturado por la violencia y la incivilidad, incluso por el delito, sin hacer absolutamente nada”, señala Ibáñez.
“Hay que erradicar absolutamente la violencia y las incivilidades de los estadios y del fútbol en general. Esa es la principal causa de nuestro subdesarrollo y el cáncer que está matando al fútbol profesional en Chile.”
“Ahuyenta a las familias de los estadios, evita que jóvenes talentosos piensen en el fútbol como una alternativa de vida y aparta cualquier iniciativa de inversión”.
“Si no es posible concurrir a los estadios en familia, con seguridad y en un entorno agradable, el fútbol chileno seguirá en el subdesarrollo hasta ser irrelevante.”
La gestión deportiva y el desarrollo de los jóvenes
“El fútbol es distinto a cualquier empresa. Esto no es solo cosa de plata, esto se trata de credibilidad. Esto le pertenece a la gente, a un país. La ley puede decir que somos dueños, pero en el fondo tú solo administras, porque sin la gente no eres nadie”, dice Ricardo Abumohor.
“Las SADP fueron muy importantes en un principio, porque le dieron un marco y un ordenamiento, pero se empezó a desvirtuar. No tuvo regulaciones. Y se empezaron a hacer dueños de los clubes personas que tenían una visión distinta. Ellos tenían una visión económica, y el fútbol es deportivo-social eminentemente”, sostiene.
“Hay clubes que reciben la misma plata que yo, pero les importa un carajo donde entrenan, arriendan cualquier cosa, no les interesa el desarrollo de los jóvenes y todo su presupuesto se destina al primer equipo y te ganan en la cancha, pero qué pasa después, qué le dejan al fútbol chileno, cero”.
El debate sobre el entrenamiento en cancha también se relaciona con las condiciones materiales para formar jugadores, la calidad de los campos, la continuidad de los proyectos y el lugar que ocupan las divisiones inferiores en la planificación de los clubes.
El Centro Deportivo Azul y la tensión con los hinchas
Los fanáticos del club escribieron en horas de la noche en la entrada principal del recinto de entrenamiento.
No es para nada sorpresa que los hinchas de la U agotaron toda su paciencia con Sebastián Beccacece, la dirigencia y los jugadores por el mal momento del conjunto azul.
Según consigna La Tercera, ayer, a las 21 horas, un grupo de fanáticos del Romántico Viajero llegaron a las afueras del Centro Deportivo Azul y rayaron la entrada principal del recinto con un mensaje que expresaba: “No más zorras en la U”.
Al ver esto, desde el club actuaron rápido y eliminaron todo rastro del insulto.
El episodio muestra cómo un recinto de entrenamiento puede convertirse también en un espacio de presión pública, especialmente cuando los resultados deportivos no responden a las expectativas de los hinchas.
Una dedicación difícil de separar
Carlos Heller reconoció que la hípica y el fútbol compartían parte del público y que esa cercanía podía generar problemas si no se separaban correctamente las responsabilidades. “Es duro, a veces se te mezclan las cosas, en la hípica y el fútbol está el mismo público. Se te mezcla y hay problemas, pero se deben separar las aguas”.
La preparación en cancha, la administración de un club, la planificación de infraestructura y la atención permanente a los hinchas forman parte de una misma exigencia de dedicación, pero requieren decisiones y ritmos diferentes.
Su experiencia también muestra el costo que puede tener sostener durante años una actividad deportiva de alta exposición. “Creo que llega un momento en el que uno debe empezar a pensar bien y dejar algunas cosas. Estoy en ese periodo, porque ya cansa un poco”.