El cambio de las balatas traseras del Volkswagen Gol requiere desmontar el tambor, retirar los resortes y el mecanismo de ajuste, sustituir las balatas, revisar los cilindros de rueda y volver a calibrar el conjunto antes de purgar y probar el sistema. Si después del reemplazo las dos ruedas traseras se amarran o el tambor no puede retirarse, es necesario descalibrar las balatas antes de desmontarlo.
Un pedal que llega casi a fondo, un frenado forzado, el desgaste prematuro, el rechinido o una rueda que permanece frenada no deben atribuirse automáticamente a las balatas. También pueden intervenir el aire en los conductos, una bomba defectuosa, cilindros delanteros que no retroceden, un mecanismo de freno de mano reseco, un ajuste incorrecto o una fuga de líquido de frenos.
Cuándo cambiar las balatas traseras del VW Gol
Las balatas traseras deben revisarse cuando el vehículo frena de manera irregular, el pedal cambia de altura, aparece un ruido al frenar o una rueda se calienta más que la otra. El desgaste prematuro puede indicar que el sistema permanece parcialmente accionado y no necesariamente que el material de fricción sea de mala calidad.
Un pedal de freno duro acompañado de una altura más alta de lo convencional puede aparecer después de una frenada brusca. Si posteriormente el auto avanza como si tuviera el freno de mano puesto, es necesario revisar las balatas traseras y el mecanismo que las acciona.
En un caso de desgaste anormal, las balatas traseras presentaban media vida después de 7000 kms. En otro caso, el cambio de balatas traseras fue necesario a los 17 mil kilómetros y, al llegar a 35 mil km, nuevamente estaban en el límite.
Señales de problemas en las balatas traseras
- El pedal llega casi a fondo y se siente liviano.
- El vehículo avanza con cierto frenado, como si el freno de mano estuviera puesto.
- Las dos ruedas traseras se amarran al pisar el freno.
- El tambor no puede retirarse hasta descalibrar las balatas.
- Se escucha un rechinido al frenar o al arrancar después de estar detenido.
- Una rueda trasera se calienta más de lo normal.
- El desgaste de las balatas es mucho mayor que el esperado.
- El freno de mano permanece accionado o no libera por completo.
Herramientas y piezas necesarias
Para realizar el trabajo se necesitan balatas traseras compatibles con el sistema de freno del Volkswagen Gol, resortes y herrajes en buen estado, un mecanismo de ajuste funcional, herramientas para retirar el tambor y un producto adecuado para limpiar componentes de freno.
También es importante disponer de líquido de frenos compatible con el sistema y de los elementos necesarios para purgarlo si se abre el circuito hidráulico. El líquido derramado sobre las piezas de fricción puede contaminar las balatas y obligar a sustituirlas.
No debe aplicarse aceite o lubricante sobre la superficie de fricción de las balatas ni sobre el interior del tambor. El lubricante puede provocar deslizamiento, contaminación y una reducción importante de la capacidad de frenado.
Preparación del vehículo
Estacione el Volkswagen Gol sobre una superficie firme y plana, coloque la transmisión en una posición segura y asegure las ruedas que permanecerán apoyadas en el suelo. Libere el freno de mano antes de intentar retirar el tambor.
Antes de desmontar, conviene observar la posición de los resortes, la palanca del freno de mano y el mecanismo de ajuste. Una fotografía puede ayudar a recordar la disposición original de cada pieza durante el montaje.
El vehículo debe quedar apoyado sobre soportes adecuados y no únicamente sobre el gato. Las ruedas traseras deben poder girar y desmontarse con seguridad.

Desmontaje del tambor y de las balatas
Retire la rueda trasera y compruebe si el tambor gira libremente. Si las balatas están demasiado abiertas o se han amarrado, el tambor puede quedar bloqueado y no salir de forma directa.
Cuando las dos llantas traseras se amarran y no hay manera de sacar el tambor, es necesario descalibrar las llantas antes de continuar. Esta operación libera la presión de las balatas contra la superficie interna del tambor.
Una vez retirado el tambor, revise el estado de la superficie interna, las zonas de contacto, los resortes, el mecanismo de ajuste y el cilindro de rueda. Las piezas deformadas, oxidadas o debilitadas deben reemplazarse.
Retire los resortes y las balatas siguiendo el orden que permita conservar la posición de cada componente. No conviene mezclar los resortes o invertir las balatas de un lado con las del otro, porque el conjunto puede quedar armado de manera incorrecta.
Revisión del tambor y del mecanismo de ajuste
El tambor debe revisarse en busca de rayaduras, surcos, contaminación y desgaste irregular. Una superficie dañada puede producir ruido, vibración y un contacto deficiente entre la balata y el tambor.
El mecanismo de ajuste debe moverse correctamente y no debe estar bloqueado por suciedad u óxido. Un ajuste excesivo puede mantener las balatas en contacto permanente con el tambor, mientras que un ajuste insuficiente puede aumentar el recorrido del pedal.
Los resortes deben conservar la tensión necesaria para devolver las balatas a su posición cuando se libera el pedal. Un resorte debilitado puede favorecer que la rueda permanezca parcialmente frenada.
Revisión del cilindro de rueda y del sistema hidráulico
Compruebe que el cilindro de rueda no tenga fugas y que sus pistones puedan desplazarse y regresar correctamente. La ausencia de una fuga visible no garantiza que los componentes hidráulicos estén funcionando de manera adecuada.
Si los cilindros de los frenos delanteros no retroceden al soltar el freno, el problema no se limita a las balatas traseras. En ese caso deben revisarse los cilindros, la bomba y la posibilidad de que exista presión retenida en el circuito.
Un pedal que llega casi a fondo y se siente liviano puede relacionarse con aire en los conductos, una purga incompleta, un nivel incorrecto de líquido o un problema de la bomba. El cambio de líquido, la sustitución de la bomba y varias purgas no descartan por sí mismos una falla mecánica o hidráulica adicional.
Cuando se derrama una cantidad considerable de líquido de frenos durante el desmontaje, debe comprobarse el nivel del depósito y debe eliminarse el aire del circuito mediante una purga correcta. El líquido de frenos contaminado sobre las balatas puede inutilizarlas.
Instalación de las balatas nuevas
Compare las balatas nuevas con las retiradas antes de instalarlas. Deben coincidir en forma, tamaño, puntos de apoyo y disposición para el lado correspondiente del vehículo.
Monte las balatas, los resortes y el mecanismo de ajuste en la misma configuración del conjunto original. Verifique que las balatas se apoyen correctamente en sus puntos de contacto y que el mecanismo del freno de mano no quede trabado.
Las superficies de fricción deben mantenerse limpias y secas. No se debe rociar WD-40 ni aplicar otro lubricante sobre las balatas, el tambor o las superficies destinadas a generar fricción.
Las zonas metálicas de apoyo pueden revisarse cuidadosamente para detectar resequedad, rozamiento metal con metal u oxidación. Cualquier lubricación, si el diseño del componente la admite, debe limitarse a los puntos metálicos de contacto y mantenerse completamente alejada de las superficies de fricción.
Ajuste de las balatas y del freno de mano
Después de montar las balatas, el mecanismo de ajuste debe colocarse de manera que las balatas queden cerca del tambor sin permanecer apretadas. El tambor debe entrar sin golpes y debe poder girar con una resistencia ligera y uniforme.
Si el tambor no entra o la rueda queda bloqueada, el ajuste es excesivo o alguna pieza está mal instalada. Si el tambor gira con demasiada holgura y el pedal queda muy bajo, el ajuste puede ser insuficiente.
El freno de mano debe accionar las dos ruedas traseras y liberarlas completamente al bajarlo. Una palanca o un brazo reseco puede rozar metal con metal y mantener parcialmente accionado el conjunto.
Después de limpiar las balatas traseras, un brazo del freno de mano puede quedar identificado como una zona de rozamiento cuando está reseco y roza metal con metal. El mecanismo debe moverse libremente antes de cerrar el tambor.
Purga del sistema de frenos
Si el circuito hidráulico se abrió o se derramó líquido, debe purgarse hasta eliminar el aire. Un pedal esponjoso o que llega demasiado abajo indica que el sistema necesita una revisión antes de utilizar el vehículo normalmente.
La purga debe realizarse siguiendo el procedimiento indicado para el sistema del vehículo. Si después de purgar varias veces el pedal continúa bajo, deben revisarse la bomba, los cilindros, las conexiones y la posibilidad de que exista una fuga o presión residual.
El líquido de frenos debe mantenerse en el nivel correcto. Un nivel bajo puede encender el testigo del freno, aunque ese testigo también puede permanecer encendido por un problema en el interruptor o por el accionamiento del freno de mano.
Comprobación después del cambio
Antes de circular, presione el pedal varias veces hasta que adquiera una altura y una firmeza normales. Compruebe que no se hunda progresivamente mientras se mantiene presionado y revise que no haya fugas en las conexiones o en los cilindros.
Gire manualmente cada rueda trasera y compruebe que no esté bloqueada. Después de una prueba corta, compare la temperatura de ambas ruedas y deténgase si una de ellas está claramente más caliente o si el vehículo continúa frenado.
Un rechinido puede persistir aunque se hayan cambiado las balatas. En algunos casos el ruido reaparece después de varias semanas o después de utilizar diferentes materiales de fricción, por lo que también deben revisarse el tambor, los resortes, el ajuste y el mecanismo del freno de mano.
COMO CAMBIAR BALATAS//frenos de tambor/2011 Nissan versa/frenos traseros
Diagnóstico según el síntoma
| Síntoma | Elementos que deben revisarse |
|---|---|
| Pedal casi a fondo y liviano | Aire en los conductos, purga, bomba, nivel de líquido y fugas |
| Ruedas traseras amarradas | Ajuste excesivo, resortes, mecanismo del freno de mano y cilindros |
| Tambor bloqueado | Descalibración de las balatas y estado del mecanismo de ajuste |
| Desgaste prematuro | Balatas parcialmente accionadas, cilindros, resortes y freno de mano |
| Rechinido | Tambor, contaminación, contacto metal con metal, resortes y material de fricción |
| Testigo de freno encendido | Nivel de líquido, interruptor y liberación completa del freno de mano |
Errores que deben evitarse
- No utilizar el vehículo si el pedal llega casi a fondo o si el frenado resulta irregular.
- No aplicar WD-40 ni aceite sobre las balatas o dentro del tambor.
- No reutilizar resortes deformados, debilitados u oxidados.
- No dejar el mecanismo de ajuste bloqueado o excesivamente apretado.
- No ignorar que una rueda permanezca frenada después de soltar el pedal.
- No atribuir todo desgaste prematuro únicamente a la calidad de las balatas.
- No circular si el sistema tiene una fuga o si el pedal sigue esponjoso después de la purga.
El cambio de balatas traseras del VW Gol debe terminar únicamente cuando el tambor gire sin quedar amarrado, el freno de mano se libere por completo, el pedal mantenga una respuesta firme y no existan fugas ni calentamiento anormal en las ruedas traseras.