Los restos de aviones y naves de la Segunda Guerra Mundial continúan apareciendo décadas después del conflicto, en el fondo del mar, bajo la nieve del Himalaya o enterrados en bosques cercanos a antiguas zonas de combate. Cada hallazgo permite reconstruir una historia concreta y, en algunos casos, localizar por fin el lugar donde desaparecieron tripulantes cuyos familiares esperaron respuestas durante generaciones.
Entre los descubrimientos más llamativos se encuentran un bombardero B-17 hundido cerca de la isla croata de Vis, un avión de transporte C-46 localizado casi 80 años después en una zona remota de India y ocho cazas Hurricane encontrados cerca de Kiev. También destacan los pecios del SS Thistlegorm, el SS Empire, el SS President Coolidge y otros buques cuyos cargamentos permanecen bajo el agua como testimonios de la guerra.
El B-17 encontrado cerca de la isla de Vis
El fotógrafo y buzo británico Steve Jones registró los restos de un bombardero B-17 estadounidense que yace en el fondo del mar. La aeronave, apodada "fortaleza voladora", se encuentra en las profundidades del Mar Adriático, en las proximidades la isla de Vis, en Croacia.
El bombardero de la Segunda Guerra Mundial fue derribado en 1944 y estaba increíblemente preservado cuando Jones lo fotografió el año pasado. Pero más allá de la belleza de las imágenes de este reposo silencioso en el fondo del mar, el B-17 tuvo un fuerte impacto en Jones por otro motivo.

Familiares de Ernest Vienneau, uno de los copilotos que murió cuando el bombardero fue alcanzado por fuego enemigo, entraron en contacto con el fotógrafo británico. Los familiares habían visto las fotos de Jones en un concurso internacional de imágenes submarinas.
"Ellos jamás habían visto imágenes del lugar donde falleció Vienneau. El contacto que tuve con esa familia fue una recompensa mayor que la foto", relató.
El descubrimiento fotográfico no solo muestra el estado de conservación de una aeronave derribada, sino que también conecta un pecio con la memoria de una familia. El aparato se convirtió así en un lugar identificable de la historia de la tripulación que murió a bordo.
Una carrera contra el deterioro de los restos
Jones es especialista en la exploración de sitios de naufragios y restos de naves y aeronaves en el fondo marino. El fotógrafo entró al interior de los restos del HMS Audacious, el primer barco británico hundido en la Primera Guerra Mundial.
Jones también observó filas de tanques increíblemente preservados dentro del SS Empire, otro gran buque de la armada británica hundido por tropas alemanas en la Segunda Guerra Mundial. Pero esas reliquias de algunos de los capítulos más sangrientos de la historia están desapareciendo.
Las carcasas de los navíos se están deteriorando constantemente por acción de las corrientes marinas. Para Jones, su trabajo es una carrera contra el tiempo para "capturar un momento histórico que jamás será visto nuevamente. En algunos años muchos de esos aviones o navíos habrán desaparecido para siempre".
El SS Thistlegorm y los cargamentos que permanecen bajo el agua
Explorar estructuras que yacen en el fondo del mar desde hace más de un siglo significa ser testigo de "cómo el tiempo se detiene", según afirma el sueco Anders Nyberg, otro especialista en naufragios. Nyberg capta con sus fotos detalles peculiares de esos mundos sumergidos.
"Puede tratarse del pomo o manija de una puerta, de un par de binoculares, de un florero. Me gusta tomar fotos de esos objetos en ambientes que no han sido tocados".
Uno de los sitios favoritos de Nyberg es el SS Thistlegorm, un buque de carga británico hundido por tropas alemanas en 1941, apenas cinco meses después de entrar en operaciones. Nyberg registra frecuentemente la interacción entre el metal retorcido y la diversidad de la vida marina en el Mar Rojo.

En los restos del SS Thistlegorm, un navío británico hundido por tropas alemanas, pueden verse hasta tanques y motocicletas. Lo más emocionante para el fotógrafo español es ser testigo del pasado.
"En el SS Thistlegorm (navío de guerra británico hundido en 1941), por ejemplo, encuentras motos, camiones y hasta vagones de tren". "Sientes realmente que has retrocedido en el tiempo más de 70 años".
El SS President Coolidge y las luces bioluminiscentes
Nyberg y su esposa participaban de una expedición al SS President Coolidge, una embarcación estadounidense que fue hundida por fuerzas japonesas cerca de la isla de Vanuatu, en el Océano Pacífico, en 1942.
La pareja se vio rodeada repentinamente por misteriosas luces azules que provenían del interior del compartimento de carga del navío. "Quedamos totalmente cercados por lo que parecía brillantina y esto me desorientó completamente", relató Nyberg.
Las extrañas luces azules eran proyectadas por ojos bioluminescentes de peces. Este fenómeno, con el que atraen o iluminan posibles presas, sólo puede ser observado en completa oscuridad.
Si Nyberg hubiera encendido su cámara o una linterna las luces habrían desaparecido.
HUNDIMIENTO DEL SS PRESIDENT COOLIDGE - NAUFRAGIOS 2 - MendoZza
Otros pecios fotografiados bajo el mar
En los restos del SS Thistlegorm pueden verse vehículos y equipos que quedaron en el interior del buque cuando fue hundido. El metal retorcido de los barcos también se ha convertido en refugio para diversas formas de vida marina.
Los restos del buque Giannis D cerca de Egipto muestran cómo la entrada de la luz a través de las perforaciones puede transformar un naufragio en un escenario visualmente atractivo. "Un sitio en el que penetra la luz a través de perforaciones es un fondo muy atractivo para las fotos", según Nyberg.
El SS Hornstein fue un buque de carga alemán que encalló en el Mar Báltico en 1905. Aunque no pertenece a la Segunda Guerra Mundial, forma parte de los pecios que permiten observar cómo las estructuras navales se conservan, se deterioran y se integran progresivamente en el ecosistema marino.
El buque alemán Chrisoula K, cuyos restos se encuentran en el Mar Rojo, es un hogar para cardúmenes de peces. Benítez dijo tener frecuentemente la sensación de que el mar "se está robando estos restos".
"El mar transforma un gran trozo de acero en un nuevo hogar para peces. Todo un ecosistema nuevo se crea en torno a la carcasa de los navíos".
Cómo se documentan los restos submarinos
Explorar restos submarinos es al mismo tiempo emocionante y exigente física y mentalmente. Pero Nyberg asegura que fotografiar estos escombros sumergidos puede ser también "una forma de meditación, que permite liberar el estrés del trabajo y de la vida cotidiana".
Lo primero que hay que lograr antes de zambullirse, según Nyberg, es dominar la técnica del buceo y el manejo del equipo fotográfico. Y es importante usar una cuerda de guía para regresar a la superficie en caso de que la visibilidad sea muy reducida.
Crear una imagen impactante exige planificación, según Idol. Es fundamental analizar "el lugar, las condiciones y la profundidad" antes de sumergirse.
El consejo de Idol es enfocar la cámara en partes del navío que son fácilmente reconocibles. "De lo contrario los restos de un naufragio pueden parecer algo abstracto y casi irreconocible".
El consejo de Benítez es "usar lentes de gran angular u ojo de pez" y "jugar con la luz". "En la fotografía submarina se usa muchas veces luz artificial, pero en el caso de naufragios es muy bueno poder jugar con la luz natural". "De esa forma logras que tus fotos reflejen una atmósfera especial".
El avión C-46 desaparecido en el Himalaya
Un avión desaparecido de la Segunda Guerra Mundial fue encontrado en una zona remota del Himalaya, en India, casi 80 años después de su accidente tras una complicada búsqueda en la que murieron tres guías.
La nave de transporte C-46, que despegó desde Kunming (en el sur de China) volaba con 13 personas a bordo cuando desapareció en medio de una tormenta en el montañoso estado Arunachal Pradesh en la primera semana de 1945.
”Nunca se escuchó de este avión otra vez. Simplemente desapareció”, explicó Clayton Kuhles, un aventurero estadounidense que lideró la misión tras un pedido del hijo de uno de las víctimas del accidente.

La expedición duró meses en los que Kuhles y un equipo de guías locales cruzaron ríos que les cubrían hasta el pecho y acampaban en medio de temperaturas glaciales. Tres guías murieron de hipotermia al comienzo de la misión durante una tormenta de nieve.
Finalmente, el equipo encontró el avión en una montaña nevada el mes pasado, y fue capaz de identificar el fuselaje por el número en la cola del avión. En la nave no quedaban restos humanos.
El avión transportaba a 13 personas al momento de su desaparición, aunque no se encontraron restos humanos. Bill Scherer, el hijo huérfano que encargó la misión, dijo estar “encantado solo por saber donde está” su padre.
“Es triste, pero alegre”, dijo en un correo a AFP desde Nueva York. ”Crecí sin padre. Todo en lo que pienso es en mi pobre madre, recibiendo un telegrama y descubriendo que mi padre está desaparecido y ella se ha quedado conmigo, un bebé de 13 meses”, añadió.
El hallazgo permitió localizar físicamente el lugar de la desaparición, aunque no recuperó a la tripulación. Para la familia, conocer dónde se encontraba el avión representó una respuesta que había permanecido pendiente durante casi ocho décadas.
Los aviones desaparecidos en India, China y Birmania
Cientos de aviones militares estadounidenses desaparecieron en operaciones en India, China y Birmania durante la Segunda Guerra Mundial, ya fuera por los ataques de las fuerzas japonesas o por las condiciones climatológicas.
El C-46 desaparecido en Arunachal Pradesh forma parte de una historia más amplia de aeronaves perdidas en rutas de transporte y operaciones realizadas sobre regiones montañosas, selvas y territorios afectados por tormentas y combates.
Ocho cazas Hurricane encontrados cerca de Kiev
Ucrania ha vuelto a ser noticia y no solo por los estragos que está causando la guerra, sino por el hallazgo cerca de Kiev de los restos de ocho aparatos "Hurricane" británicos por parte de unos investigadores que buscaban una bomba que no había estallado.
Enterrados en un bosque, al parecer los aviones fueron abandonados y desguazados por el Ejército Rojo para no tener que abonarlos a los aliados.
El Hurricane (huracán en ingles) fue un caza monoplaza británico diseñado en los años 1930 por Hawker Aircraft para la Royal Air Force (RAF). El Hurricane fue el primer caza monoplano británico, y entró en servicio antes que otro de los grandes monoplazas de la Segunda Guerra Mundial: el Spitfire.

El Hurricane fue el causante del 60% de las bajas de la Luftwaffe durante la Batalla de Inglaterra, que tuvo lugar en 1940. Uno de los principales factores que contribuyeron a la popularidad del Hurricane fue su diseño y proceso de fabricación comparativamente sencillos.
El Hurricane demostró ser mucho más económico que el Spitfire y supuso una gran baza aérea durante la contienda por ser un caza robusto y muy estable.
Los Hurricane del programa Préstamo y Arriendo
Como parte del apoyo aliado a la Unión Soviética durante la Segunda Guerra Mundial, se enviaron al país 3.000 Hurricane tras la Operación Barbarroja, en el marco de un apoyo militar conocido como Programa de Préstamo y Arriendo (Lend and Lease).
"Es muy raro encontrar estos aviones en Ucrania", ha destacado Oleks Shtan, un expiloto ucraniano y que ahora se encuentra a cargo de la investigación que está llevando a cabo el Museo Nacional de Aviación de Ucrania.
"Es muy importante para la historia de nuestra aviación porque no se habían encontrado antes aviones del programa Préstamo y Arriendo", ha asegurado Shtan.
Actualmente tan solo quedan unos catorce Hurricane en todo el mundo con capacidad operativa. Shtan asegura que "el Hurricane era una máquina fuerte y sencilla de manejar. Constituía una plataforma de disparo estable adecuada para pilotos no experimentados. Era un avión fiable".
Por qué fueron enterrados los cazas
La mayoría de estos aviones fueron derribados durante la contienda y los restantes fueron desguazados y enterrados de manera deliberada para evitar, de esta forma, tener que pagar a los aliados, ya que el acuerdo preveía que todo avión que hubiera quedado intacto debería abonarse al finalizar la guerra.
Según los investigadores, este podría ser el caso de los ocho Hurricane encontrados en Ucrania puesto que los aviones carecen de instrumental, ametralladoras y radio.
Los investigadores también especulan con que estos aparatos posiblemente fueron remolcados desde un aeródromo cercano para ser finalmente enterrados con maquinaria pesada.
La ausencia de instrumental, armamento y equipos de radio constituye uno de los indicios utilizados para interpretar que los aparatos no fueron simplemente abandonados tras un accidente, sino desmantelados antes de ser enterrados.
"El Hurricane es un símbolo de la ayuda británica durante la Segunda Guerra Mundial, de la misma manera que apreciamos su ayuda en la actualidad. En 1941, Gran Bretaña fue la primera en suministrar aviones de combate a la Unión Soviética a gran escala.
Ahora, el Reino Unido es el primer país que proporciona misiles de crucero Storm Shadow a nuestras fuerzas armadas", ha declarado Valerii Romanenko, director de investigación del Museo Nacional de Aviación de Ucrania, donde está previsto que los restos de estos antiguos Hurricane sean estudiados, restaurados y reensamblados, y tal vez expuestos en el futuro.
Historias individuales dentro de los naufragios
La estadounidense Jeniffer Idol fue la primera mujer que se sumergió en aguas todos los estados de Estados Unidos. "Prefiero visitar restos grandes e intactos. Cada uno cuenta una historia", señaló la fotógrafa.
Idol relató su experiencia al fotografiar un U-352, un submarino alemán hundido por la marina estadounidense que se encuentra a 35 metros de profundidad en aguas próximas a Carolina del Norte.
"Fue como descender en el tiempo hasta encontrar un navío que era mucho menor de lo que esperaba."
"Naufragios como el de la embarcación USS Kittiwake pueden requerir fotos panorámicas", según Jennifer Idol.
La variedad de hallazgos muestra que los restos de la guerra no forman un conjunto homogéneo: algunos aviones fueron derribados, otros desaparecieron durante vuelos de transporte y otros fueron desguazados y enterrados deliberadamente. Las naves hundidas, por su parte, conservan cargamentos, objetos personales, vehículos y estructuras que permiten reconstruir episodios concretos del conflicto.
| Resto encontrado | Lugar | Fecha o contexto |
|---|---|---|
| B-17 estadounidense | Mar Adriático, cerca de la isla de Vis, Croacia | Derribado en 1944 |
| C-46 de transporte | Arunachal Pradesh, India | Desapareció en la primera semana de 1945 |
| Ocho Hurricane británicos | Bosque cercano a Kiev, Ucrania | Aviones del programa Préstamo y Arriendo |
| SS Thistlegorm | Mar Rojo | Hundido en 1941 |
| SS President Coolidge | Cerca de Vanuatu, Océano Pacífico | Hundido en 1942 |
| U-352 | Aguas próximas a Carolina del Norte | Submarino alemán a 35 metros de profundidad |
El mar como archivo y ecosistema
Benítez dijo tener frecuentemente la sensación de que el mar "se está robando estos restos". "El mar transforma un gran trozo de acero en un nuevo hogar para peces. Todo un ecosistema nuevo se crea en torno a la carcasa de los navíos".
La degradación de las estructuras y su transformación en hábitats naturales ocurren al mismo tiempo. Las corrientes marinas erosionan las carcasas, mientras los peces y otros organismos incorporan los restos a la vida del fondo marino.
Los fotógrafos que exploran estos lugares intentan conservar visualmente detalles que quizá no sobrevivan durante mucho tiempo: una puerta, unos binoculares, un florero, un vehículo militar o la silueta completa de un avión.
Para Jones, Nyberg, Idol y Benítez, fotografiar los restos significa documentar tanto la historia militar como las huellas del paso del tiempo. Los aviones y las naves encontradas de la Segunda Guerra Mundial son, al mismo tiempo, evidencias de accidentes y combates, espacios de memoria familiar, objetos arqueológicos y refugios para nuevos ecosistemas.