El seleccionado argentino masculino de básquet perdió ampliamente con España por 95-75 en el estadio Wukesong Sport Arena de Beijing y finalizó como subcampeón en el Mundial de China 2019.
España dominó el juego desde el comienzo y se quedó con el segundo título de su historia. Por su parte, el seleccionado argentino terminó subcampeón del mundo al igual que en 2002.

El resultado y los parciales de la final
| Equipo | Primer cuarto | Segundo cuarto | Tercer cuarto | Último cuarto | Resultado final |
|---|---|---|---|---|---|
| Argentina | 14 | 17 | 16 | 28 | 75 |
| España | 23 | 20 | 23 | 29 | 95 |
El encuentro jugado en la capital del gigante asiático tuvo los siguientes parciales: Argentina 14-23, 17-20, 16-23 y 28-29.
España se proclamó campeona del mundo por segunda vez en su historia tras aplastar a Argentina (75-95) en una final que dominó de principio a fin.
Un comienzo favorable para España
Para comenzar el partido, Sergio Hernández puso el quinteto inicial clásico del torneo: salieron a la cancha Campazzo, Brussino, Garino, Scola y Delía.
Argentina comenzó el partido con nervios, malas decisiones en la conducción de Facundo Campazzo e ineficaz a la hora de atacar, ya que los perimetrales no consiguieron quebrar con comodidad la primera línea.
España tuvo un arranque furioso en el juego. En los primeros 3.30 minutos logró un parcial de 12-2, con una presión clara en la marca a Scola y aprovechando que Argentina entró desconectado del partido.
Del lado de enfrente, España fue todo lo contrario: fluidez ofensiva, movimiento de bola, profundidad con la altura de los internos (5 rebotes en ataque) y un goleo repartido para sacar una buena ventaja inicial (12-2) con 5 minutos por jugarse.
Scariolo tenía claro que para frenar a Argentina tenía que obturar a sus dos principales caudales ofensivos, Scola y Campazzo, y durante muchos minutos lo consiguió.
Metió en el cinco inicial a Oriola para incordiar al veterano ala-pívot y Ricky extendió sus tentáculos para que el base no campase a sus anchas.
A Argentina le dejó sin oxígeno la presión defensiva de España, que demarró en el marcador con los triples de Marc y Juancho y las escaramuzas de Oriola y Ricky, brillante (2-14, min 4).
Argentina, tumefacta por momentos, recuperó algo de aire gracias a Brussino, que lideró con 8 puntos y dos triples un parcial de 11-0 (13-14, min 8).
Y si bien Argentina ensayó una mejoría con un pasaje de 11-2 (13-14) cuando encontró su versión de correr en la transición de defensa a ataque y cambió su intensidad en el aro propio, las entradas de Pau Ribas (5 puntos) y Sergio Llull (2) reacomodaron el tablero español y cerraron al frente por 23-14.
Fue importante el ingreso de Deck en el ataque argentino -sumó 4 unidades- y Pau Ribas en España, que anotó 5 tantos.
A pesar del intento de recuperación, el conjunto ibérico se quedó con el primer cuarto por 23-14.
La presión defensiva y las pérdidas ampliaron la diferencia
En el inicio del segundo parcial, el conjunto nacional presentó las mismas fallas, a las que se le agregaron las pérdidas -9 en el primer tiempo- que produjeron el desbalance defensivo para que España ponga la máxima hasta ese momento de 31-14 tras un triple de Rudy Fernández a 7m. 44s.
El inicio del segundo cuarto fue similar al del partido. El equipo de Scariolo está mejor en ambos costados de la cancha, pero la aparición de Laprovittola con 7 puntos consecutivos mantuvo en juego al equipo (21-33) promediando el parcial.
Rudy Fernández, importante en la ofensiva española, es el goleador con 8 puntos para los ibéricos, que repartieron la anotación en la parte inicial de la final del Mundial.
Además, Campazzo fue absorbido por sus diferentes marcas y, más allá de la buena entrada de Nicolás Laprovíttola, Argentina padeció la poca participación de su principal figura, al igual que la floja actuación de Luis Scola (0/3 en tiros de campo en 16 minutos) frente la tarea impecable de Willy Hernangómez (6 puntos) y Marc Gasol (5) en la pintura.
Con una gran tarea de los hermanos Hernangómez en defensa, el equipo de Hernández cerró el primer tiempo con un 3-13 en triples.
La pelea en los tableros (España 26 a 15), la ausencia de la defensa que caracterizó al conjunto argentino en el campeonato y la efectividad del perímetro de los europeos justificaron la victoria parcial de 43 a 31.
Argentina nunca pudo tener el control del ritmo del juego, algo que nunca había sucedido en toda la Copa del Mundo y por eso perdió la primera mitad por 43-31.

España define el partido en el tercer período
España liquidó la historia en el tercer período, allí mató cualquier esperanza argentina de la mano de su interno Gasol, dominador en ambos costados, en la electricidad de sus bases y en el manejo cerebral de Rubio en cada circunstancia.
El inicio de la segunda mitad tuvo a dos protagonistas en el equipo español: de la mano de Rubio y Marc Gasol, decisivo en el juego interior como pasador de la pelota para los tiradores, los europeos sacaron la máxima a los 3.30 del tercer cuarto (60-39).
Argentina tardó medio cuarto para anotar sus primeros tiros de campo.
Dos bombazos de Deck y Campazzo le dieron un poco de aire al equipo argentino, que no pudo entrar en juego.
Los primeros puntos de Scola llegaron recién a los 3 minutos para el final del tercer cuarto.
Y fueron todos desde la línea de libres para sumar 6 puntos en un período que siguió siendo dominado en lo estratégico por los españoles, que cerraron el parcial al frente 66-47.
En contraste con lo mostrado a lo largo del torneo, Argentina se convirtió en un cúmulo de arrestos individuales y ahí se vio la diferencia de experiencia y de jerarquía de los planteles.
Con Campazzo diluido y Scola, eclipsado por Oriola y rozando el esperpento (0/5 y -19 con él en cancha), la albiceleste fue engullida por España.
Argentina, presionada por el reloj y por una defensa asfixiante de España, lo intentó a la desesperada con triples de Deck y Campazzo (39-55, min 26), y luego con seis tiros libres de Scola, que estrenaba su casillero, pero los de Scariolo reaccionaron con autoridad.
Dos taponazos de Claver y Willy a Scola y Deck bajaron los humos de la Albiceleste.
Y el propio Claver, Llull y un Rudy enorme volvieron a enterrarla antes del final del tercer acto (47-66, min 30), mientras Ricky y Marc descansaban plácidamente en el banquillo.
Es por eso que el 66-47 al final de los 10 minutos estuvo justificado.
La reacción argentina no alcanzó
En el arranque del último cuarto se vio la mejor cara del equipo argentino.
Triple de Laprovittola y doble de Deck, más libres del número 7 para meter una racha de 7-0 que puso en juego a la Selección.
Los dirigidos por Sergio Hernández pelearon en el cuarto final, en el que Gabriel Deck se destacó con su entrega y aporte en ataque.
En el último acto Laprovittola, Deck y Campazzo insuflaron algo de aire a su equipo (56-68, min 34), pero un 'dos más uno' de Llull y un triple de Juancho abortaron la reacción (61-76, min31).
La final estaba en el bolsillo de España, pero Deck intentó un último tirón con cinco puntos tras pérdida española (66-78, min 36).
España reaccionó rápido con Juancho Hernangómez y la conducción en versión anotadora de Ricky Rubio, una de las figuras del juego con 20 puntos y elegido el Jugador Más Valioso del torneo.
España mostró sus credenciales y aseguró sin sufrir su segundo título del mundo al que llegó luego del 95-75.
Los minutos finales quedaron para que Oveja Hernández haga ingresar a Lucio Redivo -el jugador del plantel argentino con menos minutos en el torneo- y a Cáffaro.
España ganó la final por 95-75 y se quedó con el segundo título mundial de su historia.
Las figuras de la final
Los goleadores argentinos fueron Gabriel Deck (24 puntos) y Nicolás Laprovíttola (17 tantos).
España tuvo como principal figura al interno Marc Gasol (14 unidades, 7 rebotes y 7 asistencias), con una entrega defensiva destacable, y el escolta Ricky Rubio (20, 7 y 3).
Con ellos desconectados todo fue más fácil para que los españoles impusieran su colectivo y para que Ricky (20+7), MVP de la final, Marc Gasol (14+7) y Llull (15) liderasen un triunfo histórico que devuelve a España 13 años después a la cima del mundo.
Ricky Rubio, Rudy Fernández y Marc Gasol lideraron el triunfo de España ante Argentina por 75-95.
Argentina había vivido y hasta brillado en el campeonato gracias a la producción del veterano Scola (39 años) y del madridista Campazzo, pero ante España se le acabó el chollo.
Scariolo situó a Oriola sobre el ala-pívot, que acabó con ocho puntos (1/10 en tiros), y Ricky, Llull y Rudy, por turnos, apagaron la fogosidad del Facu, autor de 11 puntos (2/11 en tiros).
El significado del subcampeonato argentino
Por su parte, Argentina logró un resultado que, en la previa, era impensado.
Este grupo, con siete debutantes en una Copa del Mundo, logró subirse al segundo lugar del podio.
Argentina sumó su segundo subcampeonato mundial (Indianápolis 2002) y se quedó sólo con el primer lugar de Buenos Aires 1950.
La derrota ante España no borra el recorrido de una selección que llegó a la final del Mundial y volvió a disputar el partido decisivo después del subcampeonato conseguido en Indianápolis 2002.