La teoría del desarrollo cognitivo de Piaget es un modelo que explica cómo los niños desarrollan su capacidad para pensar, razonar y comprender el mundo que les rodea.
Uno de sus principales estudios fue la teoría cognoscitiva, en la que plantea que el desarrollo cognitivo es una construcción del ser humano marcada por diferentes etapas y necesidades.
Piaget divide el desarrollo cognitivo en cuatro etapas o períodos de tiempo, cada uno de ellos marcado por una serie de habilidades, características y necesidades.
| Estadio | Edad orientativa | Característica principal |
|---|---|---|
| Etapa sensoriomotriz | 0 a 2 años | Interacción física con el entorno y juego experimental. |
| Etapa preoperacional | 2 a 7 años | Lenguaje, juego simbólico y egocentrismo. |
| Etapa de operaciones concretas | 7 a 12 años | Uso de la lógica en situaciones concretas y tangibles. |
| Etapa de operaciones formales | Desde los 12 años | Razonamiento abstracto e hipotético-deductivo. |
Aunque se habla de edades en las etapas de desarrollo de Piaget, no hay límites fijos y estas edades sirven como referencia de las fases de transición entre una etapa y otra.
Qué es el estadio de operaciones concretas
La etapa de operaciones concretas se sitúa entre los 7 a los 12 años.
Según Baron, Byrne & Kantowitz (1980) la etapa esta comprendida desde los 7 años hasta alrededor de los 11 o 12 años.
Esta etapa comienza más o menos a los 7 años y finaliza a los 11, siendo la tercera en la teoría, viniendo después de la etapa preoperacional y antes de la etapa de las operaciones formales.
En el tercer estadio de Piaget el pensamiento deja de ser tan egocéntrico y se empieza a usar la lógica para llegar a conclusiones válidas.
Ahora bien, para lograrlo los niños y niñas necesitan situaciones concretas y no abstractas.
Por último, comienzan a utilizar el pensamiento lógico, pero solamente con objetos que están frente a ellos, no con ideas abstractas.
Es por esto que muchos docentes proyectos manipulables: ver y tocar cosas los suele ayudar a entender conceptos abstractos.
A esto se debe el nombre de la etapa, operaciones concretas.
Qué capacidades aparecen en esta etapa
Pensamiento lógico
La principal característica de este período es la capacidad para poder utilizar el pensamiento lógico o de las operaciones.
Este implica poder usar las reglas del pensamiento, teniendo una visión menos fantasiosa de los objetos reales, en el sentido que entiende que los cambios que se puedan dar en su número, área, volumen y orientación no significan, necesariamente, que hayan más o menos.
En esta etapa, los niños empiezan a usar la lógica para llegar a conclusiones válidas, pero para lograrlo necesitan situaciones concretas y no abstractas.
La etapa de operaciones concretas se caracteriza por que los niños todavía no son capaces de hipotetizar por lo que solo pueden resolver problemas concretos.
Comprensión de la conservación
Para Piaget, el paso a esta etapa lo marca el dominio del concepto de conservación.
La conservación es la habilidad del niño de comprender que un objeto permanece igual en cantidad aunque cambie su apariencia.
Es decir, independientemente de qué tipo de redistribución se haga de la materia no se tiene por qué afectar a su masa, número, longitud o volumen.
Durante esta etapa los niños y niñas adquieren una mejor capacidad para realizar operaciones relacionadas con la masa, el número, la longitud y el peso de los objetos.
Algunas clases de conservación se dominan antes que otras: cantidad de líquidos, cantidad y longitud de sustancia, peso, volumen (Gross, 2005).
Otro ejemplo, muy recurrente, es el de la conservación de los líquidos.
Este mismo ejemplo no se da en los niños de 5 años, según Piaget.
Para comprobar cómo eran capaces de ver la conservación del número de elementos Piaget realizó un experimento con fichas.
Colocaba dos hileras idénticas de dulces delante de sus niños sujetos experimentales, de 4 a 6 años, comprobando que veían que ambas eran iguales.
Acto seguido, Piaget cogía su fila y separaba un poco las fichas, preguntándoles a los niños si pensaban que habían más fichas.
Pero también vio que la idea de la conservación para todos los aspectos, es decir, número, masa, longitud y volumen no se comprendía de forma homogénea.
Algunos niños aprendían primero una de un tipo sin entender de otro.

Reversibilidad
Además llegan a entender la reversibilidad, es decir el hecho de que muchas cosas pueden ser deshechas al revertir la acción original, lo que los habilita a resolver nuevos problemas.
La reversibilidad permite comprender que una transformación puede deshacerse mentalmente y que una acción puede invertirse para recuperar la situación inicial.
Seriación y clasificación
En el estadio de las operaciones concretas emergerán habilidades que antes el niño no poseía como el entendimiento de la seriación y los conceptos relacionales, adiciones, sustracciones, divisiones, multiplicaciones, enfocarse en dos dimensiones de un problema al mismo tiempo.
Piaget ideó tres opciones básicas que ayudarían a entender cómo los niños va desarrollando la capacidad para clasificar objetos y relacionarlos entre sí.
Se trata en agrupar una serie de objetos que serán unidos para utilizarlos con una misma finalidad.
Piaget comprobó esta habilidad mediante un experimento, teniendo una muestra de niños de diferentes edades.
Los niños de tres a 4 años tenían problemas para ordenarlos, mientras que a medida que tenían edades más avanzadas, disponían de cierta capacidad para ello.
En niños de finales de guardería y principios de primaria esta habilidad se puede encontrar de forma parcial, puesto que muchos tienen una actitud prepotente y desafiante hacia sus iguales.
En cuanto al concepto de transitividad, esta se caracteriza por encontrar la relación que hay entre dos elementos.
La seriación consiste en ordenar objetos según una característica, como el tamaño, la longitud o el peso.
La clasificación permite agrupar elementos de acuerdo con propiedades comunes y comprender las relaciones entre categorías.
Relaciones entre dimensiones
Los niños adquieren la capacidad para poder descubrir cosas que antes no entendía y resolver problemas por medio del lenguaje.
También aprenden a enfocarse en dos dimensiones de un problema al mismo tiempo.
Esta capacidad facilita que puedan observar simultáneamente diferentes aspectos de una situación, en lugar de centrarse únicamente en una característica perceptiva.
Reducción del egocentrismo
Otro punto esencial es que el pensamiento deja de ser tan egocéntrico.
También son menos egocéntricos, es decir que pueden ver la perspectiva de otros y comprender que las otras personas ven las cosas de manera diferente porque tienen experiencias o viven situaciones distintas.
Esta transformación permite que el niño comprenda que otras personas pueden tener información, experiencias y puntos de vista diferentes.
Pensamiento inductivo
Sumado a esto, se observa el desarrollo del pensamiento inductivo.
El pensamiento inductivo permite partir de observaciones concretas para establecer relaciones y formular conclusiones generales.
Por otro lado, ven con más claridad el tema de los eventos pasados y futuros y comienzan a tenerlo en cuenta.
Qué no aparece todavía de forma completa
En esta etapa, el niño ya utiliza operaciones lógicas para resolver problemas, aunque su pensamiento se limita a situaciones concretas y tangibles.
Aunque el pensamiento lógico se desarrolla, todavía se aplica principalmente a objetos, acontecimientos y situaciones que el niño puede observar o manipular.
En esta etapa, los niños empiezan a usar la lógica para llegar a conclusiones válidas, pero para lograrlo necesitan situaciones concretas y no abstractas.
Por ello, los niños todavía no son capaces de hipotetizar y tienen dificultades para resolver problemas que dependen de ideas puramente abstractas.
En el estadio de las operaciones concretas el pensamiento continúa vinculado a las vivencias y a los objetos que están frente a ellos.
La capacidad para utilizar una lógica que les permite llegar a conclusiones abstractas aparece en el período de las operaciones formales.
Ejemplos de operaciones concretas
Conservación de líquidos
Un niño que comprende la conservación de los líquidos puede reconocer que la cantidad de agua no cambia cuando se vierte de un recipiente ancho a otro más estrecho, aunque el nivel del líquido sea diferente.
Este mismo ejemplo no se da en los niños de 5 años, según Piaget.
Rose y Blank, en 1974 argumentaron que con 5 años no es difícil confundir, accidentalmente, a los niños haciéndoles dos veces la misma pregunta.
Según Rose y Blank, esto es un error de procedimiento, y Piaget, de hecho, lo cometió.
El suizo les preguntaba a los niños dos veces, antes y después de la transformación.
Como la pregunta era cerrada (¿ahora hay más líquido? Rose y Blank replicaron este experimento, pero haciendo la pregunta una sola vez, después de haber pasado el líquido de un envase más grueso a uno más esbelto.
Encontraron que muchos niños de entre 5 y 6 años dieron la respuesta correcta igualmente.
Conservación del número
La conservación del número se observa cuando el niño comprende que una cantidad de elementos sigue siendo la misma aunque estos se separen y ocupen una fila más larga.
Para comprobar cómo eran capaces de ver la conservación del número de elementos Piaget realizó un experimento con fichas.
Acto seguido, Piaget cogía su fila y separaba un poco las fichas, preguntándoles a los niños si pensaban que habían más fichas.
Conservación de la masa, la longitud y el volumen
La conservación también puede relacionarse con la masa, la longitud y el volumen.
Durante esta etapa los niños y niñas adquieren una mejor capacidad para realizar operaciones relacionadas con la masa, el número, la longitud y el peso de los objetos.
Algunas clases de conservación se dominan antes que otras: cantidad de líquidos, cantidad y longitud de sustancia, peso, volumen (Gross, 2005).
Pero también vio que la idea de la conservación para todos los aspectos, es decir, número, masa, longitud y volumen no se comprendía de forma homogénea.
Algunos niños aprendían primero una de un tipo sin entender de otro.
Ordenación de objetos
Un niño puede ordenar objetos de menor a mayor longitud, de más ligero a más pesado o de menor a mayor volumen.
Piaget comprobó esta habilidad mediante un experimento, teniendo una muestra de niños de diferentes edades.
Los niños de tres a 4 años tenían problemas para ordenarlos, mientras que a medida que tenían edades más avanzadas, disponían de cierta capacidad para ello.
Comprensión de relaciones
En cuanto al concepto de transitividad, esta se caracteriza por encontrar la relación que hay entre dos elementos.
La transitividad permite comprender que, si un objeto es mayor que otro y este segundo es mayor que un tercero, el primero también es mayor que el tercero.
Críticas y variaciones culturales
Varios psicólogos posteriores a Piaget se mostraron críticos con los hallazgos realizados por el psicólogo suizo.
Estas críticas se han centrado, sobre todo, a sus afirmaciones sobre a qué edad se adquiría la capacidad de la conservación.
Rose y Blank, en 1974 argumentaron que con 5 años no es difícil confundir, accidentalmente, a los niños haciéndoles dos veces la misma pregunta.
Este experimento sugería, una vez más, que la idea de Piaget de que la conservación era una noción adquirida con más de 7 años no era cierta.
Les hizo realizar las tareas de conservación de líquidos y conciencia espacial, encontrando que en esta cultura la capacidad de conservación se producía más tarde, entre los 10 y 13 años.
Curiosamente, las habilidades de conciencia espacial se desarrollaban antes en los niños aborígenes que en los niños suizos.
En el caso de la conciencia espacial, parece que esto era una habilidad adquirida tempranamente en los pueblos nómadas dado que para ellos el poder orientarse por el espacio físicoes algo fundamental.
Estas observaciones indican que el desarrollo cognitivo no depende exclusivamente de una edad fija, sino también de las experiencias, las tareas y el contexto cultural.
Importancia educativa del estadio de operaciones concretas
El modelo piagetiano es clave para adaptar la planificación educativa según la edad o etapa de desarrollo.
La perspectiva constructivista ha inspirado numerosos programas educativos en todo el mundo.
La teoría de Piaget destaca que los niños son sujetos activos en la adquisición y construcción del conocimiento.
En este sentido, el juego, la exploración y la interacción con el entorno son elementos indispensables en el aprendizaje de los más pequeños.
La educación es el pilar fundamental sobre el que se construye una sociedad más justa.
La teoría de Piaget demostró que las personas obtenemos conocimiento de formas muy diversas a lo largo de nuestra vida.
Ya sea mediante la interacción con el entorno, jugando o experimentando, todo ayuda para construir nuestra comprensión del mundo.
Esta visión ha cambiado la forma en la que vemos la educación.
Además, destaca la importancia de adaptar nuestras estrategias educativas para alinearlas con las etapas del desarrollo infantil.
Por ello, adaptan los métodos de enseñanza y el contenido académico para que se acomode a las capacidades cognitivas en las diferentes etapas y edades.
Siguiendo la teoría constructivista, lo ideal es que padres y profesores impulsen desafíos a los niños adaptados a su nivel de madurez.
Una manera de aplicar las etapas del desarrollo cognitivo de Piaget al día a día de tu hijo es proponiéndole actividades relacionadas con la fase del modelo cognitivo en la que se encuentra.
Un ejemplo de ello es evitar tratar temas excesivamente abstractos cuando el niño se encuentra en una etapa de operaciones concretas.
En la práctica, la teoría del desarrollo cognitivo no puede aplicarse de forma homogénea a todos los niños.
Actividades adecuadas
- Clasificar objetos por color, tamaño, forma o función.
- Ordenar materiales de menor a mayor o de mayor a menor.
- Resolver problemas con objetos que puedan observarse y manipularse.
- Utilizar fichas, recipientes, bloques y otros materiales concretos.
- Trabajar operaciones de adición, sustracción, división y multiplicación.
- Plantear situaciones relacionadas con la masa, el número, la longitud, el peso y el volumen.
- Explicar transformaciones que puedan deshacerse mediante la reversibilidad.
- Promover actividades en las que sea necesario considerar la perspectiva de otras personas.
Es así como la teoría de los cuatro estadios de Piaget ha influido de manera significativa en las prácticas educativas de la infancia.
Esta metodología educativa la podemos encontrar, por ejemplo, en escuelas Montessori o Waldorf, que promueven la autonomía de cada alumno e impulsan el desarrollo de habilidades prácticas, artísticas y creativas.
Además, en estos centros suele haber una mayor comprensión por los estadios de aprendizaje por los que pasa un niño.
La teoría del desarrollo cognitivo destaca la curiosidad de cada niño como motor del proceso de aprendizaje.
Los niños van construyendo un conocimiento propio a través de su interacción continua con la realidad.
Tal y como sostiene el psicólogo, el conocimiento del niño se va transformando de manera continua a medida que atraviesa distintas fases.
La relación con los demás estadios
La primera etapa descrita por la teoría de Piaget, el estadio sensoriomotor, va de los 0 a los 2 años.
Esta etapa se define por la interacción física con el entorno.
En esta etapa, según el psicólogo, los bebés están en una etapa sensorio-motora y juegan para satisfacer sus necesidades mediante transacciones entre ellos mismos y el entorno, hecho que se relaciona con lo que él llamó un “comportamiento egocéntrico”, es decir, aquel que está centrado en sí mismo y no en la perspectiva del otro.
La segunda etapa descrita por la teoría de Piaget es el estadio preoperacional, que comprende entre los 2 y los 6 años.
La etapa preoperacional va de los 2 a los 7 años.
Es aquí cuando los niños comienzan a desarrollar habilidades lingüísticas y a usar su imaginación.
Asimismo, se caracteriza por el juego simbólico y el egocentrismo.
Según Piaget, los niños todavía no son capaces de elaborar operaciones mentales complejas, aunque sí empiezan a construir asociaciones simples para entender el mundo.
La cuarta etapa, la de operaciones formales, aparece a partir de los 12 años en adelante, incluida la vida adulta.
En este período los niños ganan la capacidad para utilizar una lógica que les permite llegar a conclusiones abstractas que no están ligadas a casos concretos.
A partir de los 12 años comienza la etapa final del desarrollo cognitivo, según la teoría de Piaget.
También adquiere el razonamiento hipotético-deductivo, es decir, aprende a formular hipótesis, evaluar distintas posibilidades y llegar conclusiones basadas en la deducción.
A partir de este momento, pueden utilizar el razonamiento hipotético deductivo, así como analizar y manipular deliberadamente esquemas de pensamiento.
Esquemas, asimilación, acomodación y equilibrio
En la teoría de Piaget, los conceptos de esquemas, asimilación y acomodación y equilibrio son muy importantes para entender el desarrollo cognitivo humano.
Son estructuras cognitivas un patrón de pensamiento que usamos para organizar y entender la información.
Los esquemas nos ayudan a procesar y categorizar experiencias y conocimientos.
La asimilación es un proceso que ocurre cuando los niños interpretan nuevas experiencias a partir de sus esquemas mentales preexistentes.
Por ejemplo, un niño que ha aprendido el concepto “perro” (animal de cuatro patas, peludo y con cola) puede creer que otro tipo de animales son también perros por tener características similares, aunque sean completamente diferentes.
Por otro lado, la acomodación implica modificar o ajustar los esquemas mentales ya existentes para incorporar nuevas experiencias o información.
Siguiendo con el ejemplo anterior, un niño tendrá que acomodar su esquema mental para distinguir entre “perro” y “gato”, aunque ambos sean peludos y tengan cuatro patas y una cola.
Más adelante, incluso, tendrá que asimilar el hecho de que también hay perros y gatos sin cola o a los que les falta una pata por razones diversas; o que los gatos esfinge no tienen pelo.
Este proceso consiste en buscar el equilibrio entre la asimilación y la acomodación.
Según la teoría de Piaget, los niños aprenden mejor cuando están en equilibrio.
Este proceso sirve para resolver la confusión o el desequilibrio cuando aprendemos una información que no encaja con lo que ya sabemos.
No deja de ser un ciclo de aprendizaje constante, en el que equilibramos lo nuevo con lo que ya conocemos para entender mejor el mundo.
Alcance de la teoría de Piaget
Los aportes de Jean Piaget al estudio de la infancia, además de su teoría constructivista del desarrollo de la inteligencia, lo posicionaron como una de las figuras más importantes en el mundo de la teoría pedagógica.
El psicólogo suizo Jean Piaget es una de las figuras más importantes de la pedagogía internacional.
Debemos esta doctrina a Jean Piaget, uno de los psicólogos más relevantes de la historia.
Es clave entender que estas etapas de desarrollo, para Piaget, no son acumulativas, sino que cada una de éstas va reconfigurando la siguiente, lo que permite una expansión hacia varios ámbitos del conocimiento.
Así, concluyó que los niños tienen un papel activo en su propio aprendizaje y definió cuatro estadios evolutivos.
La teoría de Piaget hace especial hincapié en la infancia, a la que considera una etapa de vital importancia para el desarrollo cognitivo.
Es durante este período cuando se establecen las bases del pensamiento, la percepción y el aprendizaje.
Durante la infancia, el cerebro tiene una gran plasticidad y capacidad de aprendizaje.
En esta línea, la teoría de Piaget describe la forma en la que los más pequeños construyen su comprensión del mundo que les rodea a través de su interacción con el entorno.
Su teoría es mucho más compleja y se extiende más allá de la síntesis de sus cuatro etapas, pero lo más importante es entender que su trabajo ha sido una pieza fundacional de la Psicología del Desarrollo y sin duda ha tenido una gran influencia, especialmente en psicólogos y pedagogos.
Además de la de Piaget, existen otras teorías en la psicología del desarrollo.
Teoría Socio-Cultural de Lev Vygotsky: Vygotsky plantea que aprendemos a través de la interacción con otras personas.
Teoría del Procesamiento de la Información: compara el cerebro con un ordenador.